Agua clara con clorador salino: funcionamiento, ajustes y mantenimiento

Un clorador salino es un dispositivo utilizado en piscinas que permite generar cloro de manera automática a partir de sal disuelta en el agua. A diferencia de las piscinas tradicionales, donde se añade cloro en forma de tabletas o líquido, un clorador salino utiliza un proceso llamado electrólisis para producir cloro de forma continua y mantener el agua limpia y desinfectada.

Para conseguir agua clara con clorador salino es fundamental mantener equilibrados el pH, la concentración de sal, el cloro y la filtración. El clorador genera cloro de forma automática, pero no sustituye el control periódico del agua ni el mantenimiento del filtro y de la célula electrolítica.

¿Qué es un clorador salino?

Un clorador salino para piscinas es un sistema de desinfección del agua que genera cloro de forma automática a partir de la sal disuelta en el agua, mediante un proceso llamado electrólisis. Es el método de tratamiento del agua más extendido en piscinas particulares en España por ser más económico, seguro y cómodo que el cloro tradicional en pastillas o líquido.

Básicamente, es un aparato que produce cloro a partir de sal. Aparato que se puede instalar en el cuarto de depuración de tu piscina. Puedes ponerlo en cualquier momento, ya que es independiente del resto de componentes. Y la sal la añadimos a directamente al vaso de la piscina.

La cloración salina para piscinas es un sistema de desinfección que genera cloro puro de forma natural a partir de la sal disuelta en el agua, mediante un proceso de electrólisis. Este método elimina casi completamente la necesidad de utilizar productos químicos.

La cloración salina es un tratamiento automático, sostenible, seguro para los bañistas y respetuoso con el medio ambiente. A diferencia de la desinfección mediante cloro convencional, la cloración salina mantiene el agua libre de olores fuertes, reduce las irritaciones y mejora notablemente la experiencia de baño.

Cómo funciona un clorador salino

Un clorador salino -también llamado electrolizador de sal o sistema de cloración salina- transforma la sal común (NaCl) disuelta en el agua de la piscina en hipoclorito de sodio (NaOCl) mediante electrólisis.

Este proceso ocurre dentro de una célula electrolítica formada por electrodos de titanio recubiertos de iridio y rutenio, por los que circula una corriente eléctrica de baja tensión.

El proceso paso a paso

  1. El agua de la piscina pasa primero por el filtro de arena.
  2. A continuación atraviesa la célula electrolítica del clorador salino.
  3. La corriente eléctrica separa el sodio (Na) y el cloro (Cl) de la sal marina.
  4. Se produce hipoclorito de sodio (NaOCl), que en contacto con el agua genera ácido hipocloroso (HOCl), un potente oxidante desinfectante.
  5. El ácido hipocloroso destruye algas, bacterias, virus y hongos presentes en el agua.
  6. Tras la desinfección, la exposición a los rayos UV del sol hace que el cloro vuelva a su forma original de sal, completando el ciclo.

El funcionamiento de un sistema de cloración salina es sencillo y altamente eficiente.

Añadir sal

Se añade una pequeña cantidad de sal común al agua (entre 4 y 6 g/l).

Electrólisis

El clorador salino transforma la sal (cloruro sódico) en cloro gaseoso mediante electrólisis.

Ciclo renovable

Este cloro actúa como desinfectante y luego vuelve a convertirse en sal: un ciclo renovable y ecológico.

Un agua ligeramente salada: 4 g/l. Producción de cloro gaseoso a través de una célula, por electrolisis de la sal, que se combina con el agua en ácido hipocloroso HClO (Cloro activo).

El cloro destruye los residuos orgánicos, gérmenes patógenos y algas. El cloro activo que se elimina bajo el efecto de los rayos UV del sol, es renovado constantemente por la célula sin ninguna intervención humana.

En la célula del clorador salino se producen varias reacciones químicas: en el ánodo (+) se produce oxígeno y pequeñas cantidades de ozono, mientras que en el cátodo (-) se produce hidrógeno.

Una célula instalada en el circuito de retorno, contiene los electrodos que generan una débil corriente eléctrica. La calidad de los electrodos, (componentes y modalidades de alimentación eléctrica), es determinante en la producción de cloro y en la duración del sistema.

El cloro producido por el como instalar un clorador salino depende del amperaje que pasa por la célula de éste. Cuanto más débil sea el amperaje más escasa será la producción de cloro.

Por qué el agua puede mantenerse clara

El ácido hipocloroso destruye algas, bacterias, virus y hongos presentes en el agua. La producción continua de desinfectante ayuda a evitar que los contaminantes se acumulen y favorece una calidad de agua más estable.

La cloración salina también puede actuar sobre contaminantes introducidos por los bañistas, como lociones, crema solar, aceites corporales y materia orgánica.

El agua pasa también entre los electrodos positivos y negativos, lo que somete las bacterias, virus y algas a un campo eléctrico, lo cual oxida los contaminantes.

Estos contaminantes y otros, como la crema solar y las grasas del cuerpo son destruidos por la célula del clorador salino, particularmente por el cloro pero también por el campo eléctrico.

Acción desinfectante

  • Bactericida: destruye bacterias grampositivas y gramnegativas (como E. coli y Pseudomonas) oxidándolas mediante oxígeno naciente.
  • Esporicida: elimina esporas resistentes bloqueando la actividad enzimática.
  • Fungicida: actúa contra hongos y levaduras presentes en el agua.
  • Virucida: ataca los virus a nivel de sus proteínas, impidiendo su replicación.
  • Desodorante: destruye las cloraminas formadas por la reacción del cloro libre con materia orgánica (sudor, orina), eliminando el olor típico a cloro.

Los electrodos de la célula electrolítica -formados por un ánodo y un cátodo de titanio con aleaciones de iridio y rutenio- son los responsables de producir los iones de hipoclorito que ejercen estas funciones desinfectantes.

Cloraminas, olor a cloro y agua irritante

Con un tratamiento manual, la contaminación introducida por los bañistas contribuye a la formación de cloraminas. En efecto, el cuerpo deja en la piscina transpiración, aceites solares, secreciones de las mucosas y orina.

Todo esto contiene aminas que reaccionan con el cloro del agua. Si el cloro destruye una parte de las materias nitrogenadas, se forman cloraminas.

Las cloraminas dejan olor y la piel pica, los ojos se enrojecen y duelen. En casos extremos, esto puede originar alergias y provocar erupciones cutáneas.

Cuando se utiliza el electrolizador de sal, las cloraminas son destruidas continuamente en la célula del electrolizador en todos los períodos de funcionamiento, varias horas al día.

La producción constante y controlada de cloro reduce la acumulación de cloraminas, responsables del fuerte olor a cloro en las piscinas tradicionales.

La cloración salina proporciona una experiencia de baño mucho más confortable. Produce cloro puro sin aditivos, menos cloraminas, menos irritación y sin olor fuerte a cloro.

Concentración de sal y relación con el agua del mar

El agua de mar tiene aproximadamente 35 g/l de sal. Una piscina con clorador salino tiene entre 3 y 6 g/l, una concentración similar a la de las lgrimas humanas, lo que la hace mucho más suave y agradable.

La concentración de sal de una piscina tratada con el clorador salino es 8 veces inferior a la del agua del mar. El agua parece por lo tanto suave y sedosa.

El cuerpo humano está formado por agua salada. La concentración normal de sal en el cuerpo es de 0.9% del peso por volumen, lo que equivale a 9000 ppm.

Cuanto más próxima está la concentración de sal en el agua de la piscina a la concentración de sal en nuestro cuerpo, mayor es el confort que aporta el agua.

El agua tratada por el como instalar un clorador salino está idealmente salada como la del cuerpo y, por lo tanto, parecerá a los bañistas más agradable que un agua dulce o el agua del mar.

La duda más común suele ser sobre el olor y sabor del agua, ¿estará salada? Pues no, el agua no huele ni sabe a sal como ocurre con el agua del mar.

Qué tipo de sal utilizar

Se debe usar sal sin aditivos antiapelmazantes ni yodo, específica para piscinas o sal marina de grado alimentario. La sal de deshielo puede contener impurezas que dañan los electrodos.

Podemos utilizar cualquier tipo de sal común en nuestra piscina con clorador salino. Sí es cierto que cuanto más refinada y pura sea, tendremos menos residuos y el agua estará más limpia y cristalina desde el principio.

Hay mucha gente que no sabe que la sal se echa en el agua… pero no todas las sales, evidentemente. Debes de emplear una sal pura 99,8%.

También puedes hacer uso de sal suavizante en pastillas. Pero ojo que esta tardará mucho más en discolverse con el agua.

Nunca uses la sal iodada o la amarilla… si no quieres que tu piscina coja el color de un Simpson. Así que: sal pura siempre.

Cuánta sal necesita una piscina

La cantidad de sal depende del volumen de agua de la piscina y de la concentración recomendada por el fabricante del clorador, que habitualmente es de 3 a 6 gramos por litro.

Una piscina con cloración salina necesita de un aporte inicial de sal de entre 4 y 7 kilos por metro cúbico de agua. Posteriormente, solo deberás aportar una cierta cantidad de sal en función de la cantidad de agua evaporada (y aportación de agua nueva).

En cuanto a qué cantidades de sal necesitamos, entre 5 a 6 kg por m3 de agua es lo más habitual.

La concentración ideal de sal en el agua debe ser de 3,000 a 4,000 partes por millón (ppm). Consulta el manual de tu clorador salino para conocer la concentración exacta que recomienda el fabricante.

ReferenciaConcentración
Rango habitual de trabajo3 a 6 g/l
Aporte inicial indicado en algunos sistemas4 a 7 kilos por metro cúbico de agua
Concentración recomendada por algunos equipos3,000 a 4,000 ppm

Fórmula de cálculo

Fórmula de cálculo: Litros de agua × gramos por litro recomendados = gramos totales de sal necesarios

La fórmula básica para calcular la cantidad de sal que necesitas añadir es: Cantidad de sal (kg)=(Nivel de sal deseado (ppm)−Nivel actual de sal (ppm))×Volumen de agua (litros)1.000.000\text{Cantidad de sal (kg)} = \frac{(\text{Nivel de sal deseado (ppm)} - \text{Nivel actual de sal (ppm)}) \times \text{Volumen de agua (litros)}}{1,000,000}

Ejemplo para una piscina de 50.000 litros

  • Con 3 g/l: 50.000 × 3 = 150.000 g = 150 kg de sal (15 sacos de 10 kg)
  • Con 4 g/l: 50.000 × 4 = 200.000 g = 200 kg de sal (20 sacos de 10 kg)

La sal no se consume: solo hay que reponer la pequeña cantidad que se pierde con los contralavados, el agua que se salpica o se evapora.

En la mayoría de los casos, basta con una pequeña cantidad de sal, echada a la piscina cada inicio de temporada.

Con la primera carga, la sal puede durar hasta 3 temporadas.

Cómo añadir la sal correctamente

  1. Distribuir los sacos de sal (sal especial para piscinas, sin antiapelmazantes) por el fondo de la piscina con la depuradora en marcha.
  2. Esparcir la sal con la escoba de piscina para facilitar su disolución.
  3. Esperar entre 24 y 48 horas hasta que la sal se disuelva completamente antes de encender el clorador.

Distribuye la sal uniformemente por la piscina y deja que se disuelva completamente antes de encender el clorador.

Una piscina con cloración salina necesita de un aporte inicial de sal de entre 4 y 7 kilos por metro cúbico de agua. Posteriormente, solo deberás aportar una cierta cantidad de sal en función de la cantidad de agua evaporada (y aportación de agua nueva).

Encender la depuradora durante 10-12 horas para que la sal se mezcle y disuelva bien.

Habiendo disuelto bien la sal en el agua, es el turno de encender nuestro clorador.

El último paso ya depende de ti: cada cuánto quieras repetir este proceso. Un último consejo, desde el equipo técnico de INTEX, es que sería recomendable que la sal se añada por la tarde noche.

Y que, el clorador conjunto con la depuradora, se ponga o a primeras horas de la mañana o a últimas horas de la tarde/noche. Para que así, el cloro producido no se degrade con la luz del sol y las altas temperaturas.

El pH: el parámetro decisivo para mantener el agua clara

El pH es el parámetro más importante para garantizar la eficacia del clorador y la comodidad de los bañistas. Con un clorador salino, el pH del agua tiende a subir porque la electrólisis genera hidróxido de sodio como subproducto.

El pH debe mantenerse entre 7,2 y 7,6. Si está fuera de este rango, ajusta con productos incrementadores o reductores de pH.

ParámetroRango indicado
pH7,2 y 7,6
Alcalinidad total80 y 120 ppm
Dureza cálcica200 y 400 ppm
Estabilizador de cloro30-50 ppm

Por debajo de 7,2 el agua se vuelve demasiado ácida, lo que puede irritar la piel y corroer los materiales de la piscina. Por encima de 7,6, el cloro pierde eficacia y pueden aparecer turbidez y depósitos calcáreos.

El agua tiene un grado de acidez que es lo que nos da su pH. Y en las piscinas el pH debe estar entre 7 y 7,5, para decir que tenemos una agua saludable y apta para el baño.

Con pH por encima o por debajo tendremos problemas con la desinfección, aun funcionando bien el clorador salino.

Qué ocurre con un pH demasiado alto

Cuando el pH está por encima de 7,5 el cloro no desinfecta correctamente. Vemos que el agua no está bien metemos horas de funcionamiento al clorador salino que produce cloro correctamente y el agua no aclara.

No es problema del clorador salino, el cloro no hace su función, no desinfecta con pH básicos.

Qué ocurre con un pH demasiado bajo

Los ph ácidos; Cuidado en estos casos, vamos a tener un agua «super» clara muy limpia. Pero es MUY PELIGROSA, al agua ácida se come el revestimiento de las piscinas y no es apta para el baño; NO SE PUEDE USAR LA PISCINA CON PH ÁCIDOS, irrita las mucosas, mucho cuidado.

Esta desviación del pH podemos solucionarla manualmente, aportando al agua minorador de pH o aumentador de pH, siguiendo estrictamente las indicaciones del fabricante.

Esta solución es tediosa y poca precisa. Lo más cómodo para controlar tanto pH básicos como ácidos es instalar un regulador de pH automático.

Regulación automática del pH

Es recomendable que el clorador salino siempre vaya acompañado de una bomba peristaltica con sonda de pH, que va a ahorrarnos también mucho tiempo al controlar el pH y dosificar el minorador de pH cuando sea necesario.

Se trata de un segundo aparato que podemos programar para subir o bajar el ph de manera automática. Lo normal, es que lo usemos para bajar el pH, ya que, clorador salino tiende a subirlo.

El regulador está midiendo constantemente el ph del agua y cuando hay una desviación de los valores que se le han marcado actúa inyectando unas gotas de ácido.

Un regulador de última generación inyectan de forma proporcional, es decir aportan más o menos ácido en función de las necesidades, según lo que varíe del punto de consigna.

Y cuentan con una alarma de dosificación, que entra en funcionamiento cuando después de haber estado funcionando un tiempo determinado, para el que considera se debía haber alcanzado el ph programado no lo ha hecho, salta, nos avisa y se para.

Con esto nos aseguramos que no haya una sobre dosificación en caso de lectura errónea por posible avería de la sonda que mide el pH.

Mientras que los cloradores salinos de última generación llevan incorporados el controlar de ph y van conectados a una app que bien podemos controlar nosotros en el móvil o el instalador, si así lo preferimos y nos avisa constantemente de los valores de nuestra piscina.

Cloro libre, estabilizador y control de desinfección

Aunque el clorador salino es automático, es importante verificar regularmente los niveles de pH y cloro.

Con un clorador salino, el pH es especialmente importante, pero también hay que comprobar que el agua contiene una cantidad adecuada de cloro libre.

Utiliza un kit de prueba de cloro para asegurarte de que los niveles se encuentren entre 1 y 3 ppm.

Valores de cloro libre recomendados: entre 4.000 y 7.000 partes por millón (ppm) medidas en el agua de la piscina.

El estabilizador de cloro (ácido isocianúrico) es imprescindible para que el cloro no se evapore. Tengamos en cuenta que el cloro es un gas, y que una vez en contacto con el agua se evapora.

La concentración ideal es de 30-50 ppm., o sea, de 30 a 50gr. por litro. Cuidado con echar demasiado porque podemos estabilizar tanto el cloro que llegue el punto que no actúe.

El cloro lo produce el clorador salino solo cuando está funcionando y no se va a acumular en piscinas abiertas, pues tiende a evaporase.

Pero cuando tenemos una cubierta, bien tipo manta de burbuja, persiana, cubierta transitable o cubierta elevada, no se produce evaporación, si a eso le sumamos falta de uso y exceso de temperatura, el cloro que podemos llegar a tener es importante.

Hay una acumulación de cloro y por lo tanto, en ese momento la piscina deja de ser apta para el baño.

Formas de controlar el cloro

  1. De forma manual, con los clásicos botecitos de comparación de color.
  2. Midiendo el redox. Es un tercer aparato que añadiríamos a nuestra instalación que mide la capacidad de oxidación, no el cloro propiamente, pero de manera indirecta lo usamos de medida de cloro.
  3. Con un aparato que mida el cloro libre y que va integrado en los cloradores salinos de última generación.

Alcalinidad y dureza del agua

Mantén la alcalinidad entre 80 y 120 ppm para estabilizar el pH.

El TAC o Alcalinidad total también es muy importante, porque hace que el pH fluctúe sin control desequilibrando el agua.

Verifica la dureza del agua (calcio) y ajústala si es necesario para evitar incrustaciones o corrosión.

La dureza cálcica ideal debe estar entre 200 y 400 ppm.

La vida útil se reduce si el pH del agua no se mantiene correctamente o si hay exceso de calcio sin tratar.

Cuántas horas debe funcionar el clorador

El clorador salino solo se pone en marcha cuando la depuradora está funcionando que es cuando produce el cloro y las horas que necesitaremos variarán en función de la temperatura del agua y número de bañistas, pero lo recomendable es que sea al menos de 8 horas diarias.

Como regla general, se recomienda que la depuradora funcione al menos 8-12 horas al día en verano y que el clorador opere en sincronía con ella.

En temporadas de máxima carga (olas de calor, mucho uso), puede ser necesario aumentar el nivel de producción al 100%.

Las horas de funcionamiento diarias del clorador dependen de varios factores:

  • Volumen de agua (m³) de la piscina.
  • Potencia de la bomba de filtración (caudal en m³/h).
  • Temperatura del agua: a mayor temperatura, mayor consumo de cloro.
  • Número de bañistas y frecuencia de uso.
  • Nivel de producción de cloro configurado en el equipo (generalmente ajustable en porcentaje).

Por lo general una piscina con cloración salina en los meses de verano tiene que funcionar entre 8 y 10 horas.

A mayor temperatura del agua, mayor probabilidad que proliferen las algas por lo que necesitaremos más cantidad de cloro para desinfectar el agua, mayor número de horas del clorador funcionando.

Y lo mismo ocurre con el número de bañistas, cuando aumente el número de bañistas tendremos que aumentar las horas de funcionamiento de la depuradora para que el clorador salino haga su función.

Dimensionamiento del clorador

Instalar un clorador salino de poca calidad y no dimensionado para nuestra piscina es un error frecuente.

En ocasiones, bien por abaratar costes o por falta de información del instalador, encontramos piscinas con cloradores de poca calidad, bajo coste y mal dimensionados.

Todos los fabricantes indican la cantidad de cloro que produce el aparato, los gramos de cloro que produce en una hora (gr/h).

Por ejemplo para una piscina de 6 x 3 necesitamos un clorador que produzca de 10 a 15 gr/h.

Como decía en el apartado anterior esto varía con la temperatura del agua y el número de bañistas.

Limpieza de la célula electrolítica

El principal problema de mantenimiento de los cloradores salinos es el depósito de cal (carbonato cálcico) sobre los electrodos, que forma una capa blanca que reduce o anula la producción de cloro.

Inversión de polaridad automática

Los cloradores de última generación invierten la polaridad de los electrodos diariamente de forma automática, lo que impide la acumulación de cal sin necesidad de intervención manual.

Es la solución más recomendada.

Limpieza manual con ácido

En cloradores sin inversión de polaridad, cuando la célula aparece blanquecina es necesario extraerla y sumergirla en una solución diluida de ácido muriático o vinagre blanco durante 30-60 minutos para disolver los depósitos, aclarar con agua abundante antes de reinstalar.

Frecuencia de revisión

La frecuencia de revisión recomendada es inspeccionar visualmente la célula al inicio y al final de cada temporada.

En zonas con agua dura (alta dureza cálcica), conviene revisar cada 2-3 meses.

Duración de la célula electrolítica

La vida útil de la célula electrolítica de un clorador salino oscila entre 8.000 y 15.000 horas de funcionamiento, dependiendo de la calidad del modelo.

Esto equivale aproximadamente a entre 3 y 5 temporadas de uso normal en una piscina particular.

Las células de mayor calidad, como las fabricadas en Australia con recubrimientos de mayor densidad, pueden alcanzar las 15.000 horas.

Rutina de mantenimiento para conservar el agua clara

  1. Aunque el clorador salino es automático, es importante verificar regularmente los niveles de pH y cloro.
  2. Verifica los niveles de sal y ajusta según sea necesario para mantener el equilibrio adecuado.
  3. Revisa periódicamente las celdas del clorador para evitar la acumulación de calcio.
  4. Si notas incrustaciones, límpialas según las indicaciones del fabricante.
  5. Revisa la concentración de sal al menos una vez al mes.
  6. Añade más si ha disminuido por lluvias o recambio de agua.
  7. Mantén el sistema de filtración funcionando al menos 8-12 horas diarias, especialmente en épocas de mayor uso.

Efectuar de vez en cuando un análisis del agua es recomendable. De este modo, el agua es suave y la piel no pica. Los ojos no se enrojecen ni soportan molestias. El agua está muy clara.

Además, el cloro en forma de tabletas o gránulos es un producto peligroso y requiere precauciones de transporte, almacenaje y utilización.

Qué hacer si el agua está turbia

La turbidez al inicio con el clorador salino es normal por la sal añadida.

Pero luego cuando la suciedad esté asentada te recomiendo pasar el limpiafondos manual en modo vaciado para eliminar esasa particulas.

Un lavado en modo vaciado te ayudará seguramente a mejorar esa turbidez.

Si el agua permanece turbia, comprueba el pH, la concentración de sal, el nivel de cloro, el funcionamiento de la filtración y el estado de la célula electrolítica.

Cuando el pH está por encima de 7,5 el cloro no desinfecta correctamente. Vemos que el agua no está bien metemos horas de funcionamiento al clorador salino que produce cloro correctamente y el agua no aclara.

También es necesario comprobar que el clorador esté correctamente dimensionado para el volumen de la piscina y que funcione durante las horas necesarias.

Por qué un medidor puede indicar cero cloro

Que te produzca cloro y te mida 0 el medidor de ph es debido a que no tienes ácido isocianúrico, que es estabilizador del cloro, que siempre se recomienda tener entre 30 y 50 pero si tienes más de 50ppm debes y renovando el agua para ir bajando ese nivel.

El estabilizador de cloro evita que el desinfectante se degrade demasiado rápido por la radiación solar, aunque un exceso puede reducir su eficacia.

Para completar el buen funcionamiento de la instalación debemos llevar un control de cloro.

Errores frecuentes con la cloración salina

Creer que no habrá cloro en la piscina

Lo que no tenemos es acumulación de cloro, pues el clorador salino solo produce cloro mientras está funcionando.

La acción desinfectante es exactamente la misma que el cloro en tabletas o gránulos.

Reducir demasiado las horas de filtración

Pensar que con el clorador salino necesito menos horas funcionando la depuradora es un error.

El clorador salino solo se pone en marcha cuando la depuradora está funcionando que es cuando produce el cloro.

Confundir salinidad, pH y cloro

Nada tiene que ver una cosa con la otra, cuando hablamos de salinidad nos referimos a los gramos de sal que contiene un 1l de agua.

La acidez del agua nos lo va a marcar el pH, valor que es sumamente importe que se encuentre entre los valores correctos.

Para completar el buen funcionamiento de la instalación debemos llevar un control de cloro.

No instalar regulación automática de pH

El único inconveniente que tiene el clorador salino es su tendencia a subir el pH del agua.

Por lo que tendremos que vigilarlo de cerca, ya sea de forma manual o automática.

Lo más recomendable es la instalación de un regulador de pH y quitarnos un problema de en medio.

Elegir un equipo insuficiente

Todos los fabricantes indican la cantidad de cloro que produce el aparato, los gramos de cloro que produce en una hora (gr/h).

El rendimiento real depende del volumen de agua, el tiempo de filtración, la temperatura, el número de bañistas y el nivel de producción configurado.

Ventajas de la cloración salina

  • Natural y saludable: produce cloro puro sin aditivos.
  • Menos irritación: reduce la irritación ocular y dérmica gracias a un equilibrio osmótico ideal.
  • Eficaz y constante: el cloro se genera en el propio sistema, potente y siempre disponible.
  • Agua confortable: ofrece agua suave para piel y ojos.
  • Menor olor: reduce las cloraminas y la ausencia de olores desagradables mejora el baño.
  • Automatización: permite un menor mantenimiento y mayor automatización.
  • Seguridad: evita el almacenaje y la manipulación habitual de productos químicos concentrados.
  • Sostenibilidad: no genera residuos ni subproductos peligrosos.
  • Ahorro: reduce el consumo de cloro químico y los costes a medio y largo plazo.

La utilización de un electrolizador de sal permite a los propietarios de piscinas dejar de comprar y almacenar productos potencialmente peligrosos como el cloro.

El costo anual del como instalar un clorador salino es solamente el 2% del costo de compra del equivalente de cloro.

Aunque el clorador salino puede requerir una inversión inicial mayor en comparación con los métodos tradicionales, a largo plazo, el ahorro en productos químicos y el menor mantenimiento lo convierten en una opción rentable.

¿El clorador salino elimina todos los productos químicos?

Reduce drásticamente su uso, pero no lo elimina por completo.

Sigue siendo necesario controlar y ajustar el pH y la alcalinidad, y en casos puntuales (inicio de temporada, agua muy turbia) puede requerirse un choque de cloro.

El regulador de pH, el estabilizador de cloro y los productos para corregir la alcalinidad o la dureza siguen siendo elementos necesarios cuando los parámetros del agua lo requieren.

¿Qué ocurre si hay demasiada sal?

Un exceso de sal no daña la célula, pero puede corroer ciertos materiales metálicos (escaleras, bordes de acero inoxidable) y resulta desagradable para los bañistas.

Si hay exceso, la solución es renovar parte del agua de la piscina.

Compatibilidad con distintos tipos de piscina

La cloración salina es compatible con piscinas de hormigón, liner, poliéster y otros sistemas.

Existen soluciones adaptadas tanto para piscinas de nueva construcción o ya existentes, con sistemas de desinfección tradicionales.

esquema de instalación clorador salino piscina

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona un clorador salino?

Un clorador salino convierte la sal en cloro mediante un proceso de electrólisis, manteniendo el agua de la piscina limpia y desinfectada.

¿Cuánta sal necesito para mi piscina?

La cantidad de sal necesaria depende del tamaño de la piscina. Generalmente, se recomienda una concentración de 3,000 a 4,000 ppm (partes por millón).

¿Es difícil mantener una piscina de sal?

El mantenimiento de una piscina de sal es relativamente sencillo. Requiere monitorear los niveles de sal y pH regularmente y limpiar el clorador salino periódicamente.

¿La sal daña el equipo de la piscina?

No, la sal no daña el equipo de la piscina si se mantiene en los niveles recomendados. De hecho, puede ayudar a reducir el desgaste de algunos componentes.

¿Se puede usar cualquier tipo de sal?

Se debe usar sal sin aditivos antiapelmazantes ni yodo, específica para piscinas o sal marina de grado alimentario. La sal de deshielo puede contener impurezas que dañan los electrodos.

¿El agua salada de la piscina es como el agua del mar?

No. El agua de mar tiene aproximadamente 35 g/l de sal. Una piscina con clorador salino tiene entre 3 y 6 g/l, una concentración similar a la de las lágrimas humanas, lo que la hace mucho más suave y agradable.

¿Cuánto dura la célula electrolítica?

La vida útil de la célula electrolítica de un clorador salino oscila entre 8.000 y 15.000 horas de funcionamiento, dependiendo de la calidad del modelo.

Esto equivale aproximadamente a entre 3 y 5 temporadas de uso normal en una piscina particular.

¿Cuánto cuesta mantener una piscina con clorador salino?

El coste anual de sal para una piscina de 50 m³ es de aproximadamente 20-40 € (reposición de pérdidas).

A esto hay que añadir el coste del corrector de pH.

El ahorro frente al cloro tradicional puede superar los 150-300 € anuales.

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