La mejor manera de protegerse contra el nuevo coronavirus es mantener las medidas higiénicas que recomiendan las autoridades sanitarias.
El virus SARS-CoV-2, que produce la COVID-19, es una muy pequeña partícula cuya parte más débil es una bicapa grasa externa que se disuelve ante la presencia de jabón común, lo que deja al virus inactivo.
Según la Organización Mundial de la Salud, COVID-19 se propaga de persona a persona a través de pequeñas gotas de la nariz o la boca cuando la persona con COVID-19 tose o exhala.
El virus está presente en las secreciones respiratorias altas de las personas infectadas, enfermas o portadoras asintomáticas, que al hablar, toser o estornudar, pueden ser proyectadas hasta un metro o más de distancia, donde puede alcanzar las mucosas de la boca, la nariz o los ojos de personas sanas.
Agua destilada, agua potable y transmisión
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la principal recomendación para prevenir la transmisión del coronavirus es lavarse las manos, de manera meticulosa y constante, con agua y jabón.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no hay evidencia de que el virus COVID-19 se haya transmitido a través de sistemas de alcantarillado, con o sin tratamiento de aguas residuales
Si bien aún no existen estudios suficientes para asegurar al 100% que el COVID-19 (coronarivus) puede sobrevivir en las aguas negras, aguas grises o agua potable.
Si existen estudios previos que investigaron la persistencia de virus similares al COVID-19 y el SARS-CoV, que lograron sobrevivir hasta 22 días en las aguas residuales en ausencia de desinfección.
No se ha detectado el coronavirus (que es el que produce la infección y causa el covid-19) en los suministros de agua potable, como la que sale por los grifos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y, en Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) .
El agua potable no puede transmitir el coronavirus, dijo, por su parte, Sylvie Briand, directora de enfermedades endémicas y pandémicas de la OMS, en el episodio 3 del podcast informativo de la OMS del 20 de septiembre de 2020.
Y la EPA agrega: “Según la evidencia actual, el riesgo para los suministros de agua es bajo. Además, las reglamentaciones de agua potable de la EPA requieren tratamiento en los sistemas públicos de agua para eliminar los patógenos, incluidos los virus”, se lee en la página de la EPA .
Pruebas, agua y falsos resultados
Creo que tengo coronavirus. En los videos que circulan en la red social ponen bajo el grifo pruebas de detección del virus y dan como válidos los resultados que aparecen. Además, con el agua también puede haber falsos positivos o falsos negativos en la prueba, sin que eso implique la presencia del SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el covid-19.
Y los resultados son inválidos si no se siguen las instrucciones de los tests, como es el caso de lo que se ve en estos videos.
Las pruebas de antígenos de uso casero no se pueden hacer con agua porque se dañan, explicó a elDetector Irene Bosch - científica en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), especialista en enfermedades infecciosas y creadora de una de las pruebas de detección rápida del coronavirus -, vía telefónica.
Esto ocurre, según Bosch, porque el pH del agua está por debajo del pH humano (el pH es lo que mide el grado de acidez o alcalinidad de una sustancia o solución).
El del agua es de 7 y el del cuerpo humano está entre 7.35 y 7.45, según el Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI, por sus siglas en inglés).
Y, coinciden los expertos consultados para esta verificación, los tests de antígenos requieren de un pH estable para poder detectar el antígeno del virus -que es lo que provoca que el sistema inmunitario produzca anticuerpos, según MedlinePlus- y asegurar que la reacción válida sólo ocurra si el SARS-CoV-2 (el coronavirus) está presente.
Lo que hace esto posible es el líquido que hace reaccionar la muestra tomada de la nariz con el hisopo. Se llama solución tampón y contiene un ácido débil y una sal del mismo ácido.
Para que los tests de antígenos sean consideradas positivas, deben marcarse las dos líneas rojas del dispositivo de prueba, como se le llama a la pequeña tabla que arroja el resultado (C de control y T de test); y cuando es negativo sólo se marca la línea roja en la C, según un tutorial de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Si la prueba es inválida, o ha tenido un error de lectura, se marca la línea roja en la T.
Introducir el hisopo en la nariz, hasta que genere incomodidad, girando tres o cuatro veces. Insertar el hisopo con la muestra en el tubo recolector con la solución buffer y girarlo cinco veces apretando en el fondo del envase. Partir el hisopo y sellar el tubo nuevamente. Aplicar cinco gotas del líquido en el área de muestra de la pequeña tabla. Tapar de nuevo el tubo recolector y desechar con cuidado en la bolsa para material biológico. Los resultados tardan 15 minutos en aparecer.
No es con agua. Los químicos están hechos para ser interpretados solamente si [se usa] la muestra que se aconseja", explicó a elDetector José Antonio Cisneros, médico y bioingeniero (que aplica principios de ingeniería a sistemas y tecnologías biológicas y médicas), en una entrevista telefónica.
“Aunque la tira se tiña de color y se encienda cualquier opción, no hay una interpretación válida. ¿Por qué? Porque los químicos se diluyen, por ejemplo con el agua; se mezclan y [eso] no es interpretable.
En al menos cinco de las pruebas que se ven en los videos marcan la C, que indica que la prueba es negativa, aunque las personas afirman que es un resultado positivo. En otras cinco se ve marcada la T, que indica que la prueba es inválida, pero igualmente lo muestran como si confirmaron un positivo.
Otros diez muestran la C y la T marcada muy débil, pero esto no quiere decir que el agua dio positivo al coronavirus, como ya explicamos previamente. Puede ser un falso positivo.
Medidas de higiene con agua, jabón y desinfección
En primer lugar, lavarse a menudo y adecuadamente las manoscon jabón y agua templada antes y después de comprar.
También aplicar las claves de seguridad alimentaria, que le protegen habitualmente de las toxiinfecciones alimentarias: Almacene adecuadamente los alimentos (evite el contacto entre alimentos crudos y cocinados), y respete las temperaturas de conservación de cada uno.
Elimine los embalajes exteriores antes de almacenarlos: por ejemplo el cartón exterior que contenga otros envases, como el envase de la leche o de los yogures.
También tiene que lavar las frutas y vegetales con agua limpia, sobre todo los que no se van a cocinar antes del consumo (el virus que produce COVID-19 y muchos otros patógenos no sobreviven al cocinado).
Evite la contaminación del menaje (platos, cuchillos, tablas de cortar alimentos) lavándolos perfectamente cada vez que cambie de ingredientes a manipular.
Respete las temperaturas y tiempos de cocinado de cada comida.
Lávese las manos con agua templada y jabón antes de empezar a manipular alimentos y después de haberlo hecho.
Limpie con mayor frecuencia la nevera y las superficies de la cocina (encimeras, mesa, etc.).
Productos para la limpieza y desinfección: se utilizarán desinfectantes como diluciones de lejía (1:50) recién preparada o cualquiera de los desinfectantes con actividad virucida que se encuentran en el mercado y debidamente autorizados y registrados.
Deberá asegurarse una ventilación adecuada por medios naturales y/o mecánicos en las dependencias interiores.
Se recomienda ventilar al máximo posible y medir la calidad del aire, preferentemente en los momentos de mayor afluencia, mediante la utilización de medidores de CO2.
Poner carteles advirtiendo de que mantengan la distancia en las colas.
Si va a haber menor distancia con el cliente, poner barreras, como mamparas u otras soluciones.
Es aconsejable que los clientes paguen por medios electrónicos.
Ponga carteles informativos en el establecimiento.
Lavar los vegetales crudos bajo el chorro del grifo.
Limpiar y desinfectar los utensilios, los cubiertos y la vajilla utilizados.
Los mangos de los carritos deben limpiarse a menudo con soluciones hidroalcohólicas o desinfectantes a base de cloro (hipoclorito de sodio).
La suciedad “grasa” protege a los gérmenes del efecto destructivo que ejercen los desinfectantes.
En cambio, la lavandina sí es muy efectiva como viricida. El punto es su dilución y cuánto tiempo está activa.
Hay que prepararla a diario (no sirve dejarla más de 24 horas) y la dilución es en agua fría (no caliente, porque se evapora el cloro y no sirve).
Si la lavandina es 25 g de cloro por litro (ver en la etiqueta), son 40 cm3 en 1 litro de agua fría.
Primero limpiar y luego desinfectar resulta clave para la correcta higiene, y nunca al mismo tiempo.
Pero, ¿por qué limpiar en húmedo y no en seco? El procedimiento es sencillo y es conocida como la técnica de doble balde y doble trapo.
Sumergir el trapo (trapo 1) en la solución preparada en balde 1, escurrir y friccionar las superficies a limpiar.
Las soluciones desinfectantes (cloro o alcohol en las proporciones correctas) se deben aplicar solo sobre superficies que estén visiblemente limpias o recién luego de ser limpiadas.
Así, estas soluciones actuarán sobre virus y bacterias inactivándolos rápidamente.
Una regla de oro es no mezclar lavandina con detergentes, con ácidos (acético, clorhídrico, etc.), con amoníaco, ni con otros desinfectantes o limpiadores.
El virus SARS-CoV-2, que produce la COVID-19, es una muy pequeña partícula cuya parte más débil es una bicapa grasa externa que se disuelve ante la presencia de jabón común, lo que deja al virus inactivo.
Higiene: lavar manos con agua y jabón frecuentemente.
DEMOSTRADO: Los desinfectantes para manos pueden usarse con frecuencia
Un desinfectante a base de alcohol no genera resistencia a los antibióticos.
DEMOSTRADO: Es importante la cantidad de desinfectante a base de alcohol que se utiliza
Hay que aplicar desinfectante a base de alcohol hasta llenar la palma de una mano para poder cubrir con la solución toda la superficie de ambas manos.
Luego se deben frotar siguiendo la técnica adecuada hasta que queden secas.
El procedimiento completo debe durar entre 20 y 30 segundos.
DEMOSTRADO: Es más seguro lavarse las manos con frecuencia y no usar guantes
Al usar guantes se corre el riesgo de transferir gérmenes de una superficie a otra y contaminarse las manos al quitárselos.
El uso de guantes no sustituye a la higiene de las manos.
El personal de salud usa guantes únicamente para tareas específicas.
DEMOSTRADO: Tocar una botella compartida de desinfectante a base de alcohol no supone riesgo de contagio
Si todo el mundo utiliza desinfectante en lugares públicos, como la entrada de un supermercado, el riesgo de que haya gérmenes en los artículos de uso común será menor y ayudará a preservar la seguridad de todos.
DEMOSTRADO: Beber alcohol no lo protegerá de la COVID19 y podría ser peligroso
El consumo frecuente o excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud.
DEMOSTRADO: Añadir pimiento picante a la sopa u otras comidas NO previene ni cura la COVID-19.
Los pimientos picantes (chiles) son muy sabrosos, pero su consumo no previene ni cura la COVID-19.
DEMOSTRADO: Pulverizar lejía u otros desinfectantes sobre el cuerpo o introducirlos en el organismo no protege la COVID-19 y puede ser peligroso.
Jamás se debe pulverizar lejía u otros desinfectantes sobre el cuerpo ni introducirlos en el organismo.
Estas sustancias pueden ser tóxicas si se ingieren, y el contacto con ellas irrita y daña la piel y los ojos.
Beber metanol, etanol o lejía NO previene ni cura la COVID-19 y puede ser extremadamente peligroso
El metanol, el etanol y la lejía son sustancias tóxicas: beberlas puede provocar discapacidad o incluso la muerte.
No solo no destruirían los virus presentes en el organismo sino que dañarían los tejidos y órganos internos.
Para protegerse contra la COVID-19, desinfecte los objetos y superficies, especialmente los que toque a menudo.
Para ello puede utilizar lejía diluida o alcohol.
Agua para beber, preparar y almacenar
Una vez que el agua se vea clara puede hervirla pero, sobre todo, agréguele cloro
Malaquías López-Cervantes, médico y profesor de Salud Pública en la UNAM, dice que en medio de la crisis desatada por el coronavirus ha sido muy fácil recomendar que todo el mundo use gel antibacterial y se lave las manos con frecuencia pero “eso no es posible” para gran parte de la población mexicana y de muchos países en América Latina.
Es por eso que ha investigado para adaptar los consejos de la OMS a un contexto más realista.
López-Cervantes explica que hervir el agua ayuda a matar muchos microbios pero insiste en una medida adicional.
“Una posibilidad sería tomar un litro de agua y ponerle una cucharada de cloro de uso doméstico. Esa solución se revuelve bien y se puede utilizar para limpiarse con un pequeño trapo que se sumerge, se exprime y se limpian las manos”, comenta mientras explica que así no se usa mucha agua y es una alternativa efectiva para inactivar los gérmenes.
“Por eso también pueden cargar un atomizador, que no son caros e incluso pueden reutilizarse, y se rocían las manos cada cierto tiempo”.
Aunque Macías y Lobaco coinciden en que el uso de cloro es fundamental, son más precisos sobre la cantidad que debe usarse.
Para Macías no debe agregarse más de 4 o 5 gotas por litro, mientras que Lobaco afirma de manera tajante que la concentración debe ser muy baja.
“Se recomienda al 0.05% y utilizarlo tanto puede ocasionar reacciones en la piel. Es útil y, como estamos en emergencia, puede usarse pero hay que ser cuidadosos con la proporción; no es echar un chorro y ya”, advierte Lobaco.
Limpie y purifique los tanques y grandes recipientes de agua
“Los lugares donde se almacena el agua como tinacos, tambos, botes o cisternas también tienen que ser lavados y la manera adecuada de hacerlo es con cloro”, dice Lobaco quien asegura que desinfectar esos tanques o sistemas de almacenamiento es fundamental para prevenir cualquier enfermedad, sobre todo en esta época del nuevo coronavirus.
Aún no hay evidencia de que el SARS-Cov2, la nueva cepa de coronavirus, pueda sobrevivir en cuerpos de agua, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca en un documento técnico de principios de marzo que hay registros de otros tipos de coronavirus que se mantienen activos hasta por dos días en agua del grifo no clorada.
Alrededor de 1% de otros coronavirus han llegado a sobrevivir por hasta dos semanas en aguas residuales, en tanto.
La luz del sol es muy útil para purificar
El sol es una fuente de rayos ultravioleta y esa luz permite la desinfección por lo que también puede usarse.
Sin embargo, forma parte de un proceso porque una sola medida no basta debido a las malas condiciones del agua, por eso es recomendable combinar la mayoría de estas recomendaciones,
Las botellas y cilindros personales de agua y otros líquidos también son importantes
No todos podrán recluirse durante los peores momentos de la pandemia. Por razones económicas o por la naturaleza misma de sus trabajos tendrán que seguir asistiendo a sus oficinas.
Los expertos insisten en que la gente deje de compartir envases, tazas y vasos, entre otras recomendaciones.
“Recordemos que una fuente de contagio es la saliva por eso no peguemos nuestros recipientes ni a los bebederos, ni a los filtros de las oficinas eso es un factor de riesgo para otras personas”, asevera Lobaco.
Desinfectantes y productos no recomendados
En estos últimos días hay mucha oferta y uso de derivados del amonio cuaternario.
De acuerdo con la opinión de profesionales del Ministerio de Salud, no es recomendable en este contexto de pandemia viral.
Si bien tiene efecto sobre bacterias, es menos efectivo sobre el virus, además de ser cáustico, corrosivo para la piel y las mucosas y producir impacto ambiental.
El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas.
El consumo de pimientos picantes (chiles) no previene ni cura la COVID-19.
El dióxido de cloro es una solución al 28% de clorito de sodio en agua destilada.
Se usa como blanqueador y para descontaminar superficies industriales, ya que se asemeja a la lejía o el cloro.
“Es un desinfectante comercial que en ningún caso debería ingerirse”, cuenta a BBC Mundo Miguel Ángel Sierra Rodríguez, catedrático de Química de la Universidad Complutense de Madrid.
“Desde luego su efectividad contra el virus es nula”, afirma el catedrático de Química.
La FDA ha recibido reportes de personas que experimentaron eventos adversos graves después de tomar un producto de dióxido de cloro incluyendo insuficiencia respiratoria, insuficiencia hepática aguda, ritmos cardíacos anormales y posiblemente mortales.
Otras personas reportaron una rápida destrucción de los glóbulos rojos, algo que requiere una transfusión de sangre para curarlo, vómitos y diarrea severa.
La FDA recuerda además que quienes consumen este producto se demoran en buscar un tratamiento médico apropiado, lo que puede agravar la enfermedad.
Durante la situación sanitaria ocasionada por la COVID-19, se ha promocionado a través de redes sociales y páginas web el consumo por vía oral de soluciones de dióxido de cloro (directamente u obtenido a partir de clorito de sodio, también conocido como MMS -Miracle Mineral Solution-) para el tratamiento o la prevención de la infección por SARS-CoV-2.
Además de esta promoción, aprovechando el COVID-19, se han promocionado también como tratamiento para muchas otras enfermedades, como malaria, autismo, cáncer, enfermedades parasitarias o degenerativas.
Su consumo directo puede producir dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, que pueden llevar a deshidratación, fallo renal, anuria, anemia hemolítica y metahemoglobinemia.
La AEMPS ya advirtió de los riesgos del dióxido de cloro -MMS- en 2010, a través de una nota informativa, por considerar que cuando se presentan con propiedades curativas y preventivas sin las debidas autorizaciones, estos productos infringen la normativa vigente.
Pese a todo, recientemente, el Instituto Nacional de Toxicología de España ha informado sobre varios casos de intoxicaciones causadas por el consumo de dióxido de cloro.
Las autoridades sanitarias canadienses (Health Canada) emitieron una alerta rápida en mayo 2010, en la que se informaba de efectos adversos graves en 6 casos, tras el consumo de este producto; tras esa alerta inicial, Health Canada ha emitido otras notas sobre actuaciones contra este producto.
También la autoridad competente de Alemania, BFarm, advierte sobre la consideración de medicamento ilegal e informa de los riesgos asociados a su consumo.
Algunos de estos productos pueden ofrecerse al consumidor de otros modos: como desinfectantes (no destinados a la aplicación directa a personas o animales) o como productos empleados para la desinfección del agua potable, tanto para personas como para animales.
También puede tener un uso industrial como blanqueante.
Desde la AEMPS somos conscientes y comprendemos la necesidad e inquietud de enfermos y familiares por encontrar soluciones a sus padecimientos, pero el uso de estos productos no sólo no reporta beneficios, sino que pueden suponer más complicaciones.
Desinfección de agua: cloración, ozono, ORP y UV
Métodos de desinfección de agua potable, aguas residuales y aguas grises infectadas por COVID-19.
Cloración:Uno de los desinfectantes más usados es el hipoclorito de sodio o hipoclorito de calcio, entre los parámetros que afectan su eficacia se encuentra el pH, temperatura, dosis, concentración, agitación de mezcla, tiempo de contacto, turbidez, calidad del agua, entre otros.
Sabemos que el cloro no se encuentra como tal en el agua, sino que esta disociado en dos especies químicas, el ácido hipocloroso (HClO) y el ión hipoclorito ClO-.
De estas dos especies únicamente el ácido hipocloroso HClO tiene la capacidad desinfectante.
El porcentaje de reparto de ambas especies viene determinado por el pH del agua según la gráfica superior.
Si no controlamos el pH del agua a desinfectar, podemos agregar dosis ineficientes de cloro.
Por ejemplo, a un pH=8.2 a 9, tenemos menos del 10% de ácido hipocloroso, reduciendo al mínimo la eficacia de una dosis de cloro en el agua.
Ozonización:El ozono, es un oxidante muy enérgico y es utilizado en la desinfección del agua.
Su poder oxidante y desinfectante es mayor que el del cloro, es más eficaz que éste en la eliminación de bacterias, virus, protozoos, nematodos, hongos, agregados celulares, esporas y quistes.
Por otra parte, actúa a menor concentración y con menor tiempo de contacto que otros desinfectantes.
Su potencial de oxidación es 2,07 V, mientras el del cloro gaseoso es 1.36 V, del acido hipocloroso es 1.49 V y el del dióxido de cloro es 1.57 V.
Control del Potencial Óxido Reducción (ORP) en la desinfección: En 1971, la OMS adoptó la medida del potencial REDOX (ORP) como la más fiable para medir la calidad sanitaria del agua potable.
La publicación INTERNATIONAL STANDARDS FOR DRINKING WATER (Ginebra 1971) afirma que:“Hay una relación exponencial entre la velocidad de inactivación de los virus y el ORP.
Un ORP de 650 mV (medido con un electrodo plata/cloruro de plata) provocará la casi instantánea desactivación de los virus incluso en alta concentraciones”.
El potencial REDOX (ORP) no es una medida directa de la concentración de desinfectante presente en la muestra, sino una medida de la capacidad de oxidación que la tiene la solución, expresada en mV.
El ORP surge debido a que la medición de la concentración del desinfectante químico (ppm) en el agua no me garantiza una correcta desinfección.
Han habido casos en los cuales la concentración de cloro residual es de 2ppm y el agua no fue correctamente desinfectada, ocasionando graves problemas sanitarios.
Luz ultra violeta:La Luz UV proporciona una inactivación rápida y eficiente de los microorganismos mediante un proceso físico.
Cuando las bacterias, los virus y los protozoos se exponen a las longitudes de onda germicidas de la luz UV (254nm), se vuelven incapaces de reproducirse e infectar.
El tiempo de reacción entre la radiación UV y la bacteria es muy corto, sin generar subproductos.
La calidad del agua, tanto física como química, permanece idéntica antes y después del tratamiento usando lámparas UV.
Una de las limitaciones de la UV, es que solo actúa sobre lo que pasa por la cámara, y si a la salida de esta hay un re-contaminación, la UV ya no funciona.
A diferencia del cloro que al dejar un residual, no tiene esta limitante.
El Ozono, cloro y UV son solo algunos de los sistemas de desinfección usados en el sector agua.
Higiene en comercios y restauración
Guía de buenas prácticas de manipulación y elaboración para la restauración. Ventilación y enfermedades respiratorias
Muchos gérmenes, como los virus y las bacterias, se transmiten a través de gotas respiratorias (aerosoles) que se generan al hablar, toser o estornudar.
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no hay evidencia de contagio por el consumo de alimentos.
Tampoco hay información sobre si el virus que causa COVID-19 está presente en alimentos, sobrevive en ellos e infecta a la población.
Pero, teóricamente, como cualquier superficie contaminada por una persona infectada (por ejemplo, el tirador de la puerta), podría causar una contaminación indirecta por contacto.
Por eso hay que seguir las recomendaciones de las autoridades de salud pública sobre el lavado de manos.
Los responsables del comercio minorista y los manipuladores de alimentos cuando filetean carne, lonchean quesos, envasan vegetales, etc. están concienciados de adoptar medidas de higiene para evitar la contaminación.
Por ejemplo, llevan guantes que cambian con frecuencia o se lavan muy a menudo las manos.
Los consumidores también tienen responsabilidad.
Deben respetar una norma básica de higiene cuando vayan a comprar a tiendas de alimentación, evitando tocar productos que no vayan a comprar para evitar la posible contaminación con cualquier germen que tengan en la piel.
Según un estudio reciente realizado en laboratorio, el virus que causa COVID-19 (SARS-CoV-2) persiste hasta 24 horas en cartón y varios días en superficies rígidas como acero y plástico.
Sin embargo, no hay evidencia de que se haya transmitido la infección a través de envases contaminados.
No obstante, ante la posibilidad de que el virus presente en la piel se transfiera al sistema respiratorio, por ejemplo, al tocarnos la cara, al manipular los envases, sean trabajadores o consumidores, deben aplicarse las medidas higiénicas recomendadas, incluyendo un lavado frecuente y eficaz de las manos.
Las empresas alimentarias deben formar a sus trabajadores para que utilicen adecuadamente los equipos de protección que se requieran en cada caso y concienciarles sobre la importancia de mantener la distancia física durante los descansos del trabajo y seguir las instrucciones de higiene personal.
No está justificado que se solicite ese tipo de certificados, puesto que no hay evidencia de que los alimentos supongan un riesgo de salud pública en relación con el COVID-19.
Solicitar ese tipo de garantías a los proveedores es desproporcionado e innecesario.
DEMOSTRADO: nadar o estar en el agua no transmite el virus causante de la COVID-19
El virus que causa la COVID-19 no se contagia a través del agua o mientras se nada.
Sin embargo, sí se puede transmitir con el contacto cercano con una persona infectada.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PROTEGERNOS?Evite las aglomeraciones y manténgase como mínimo a un metro de distancia de las demás personas, incluso cuando esté nadando o en las zonas de baño.
Lávese las manos con frecuencia, tápese con un pañuelo desechable o con la flexura del codo al toser o estornudar y quédese en casa si no se siente bien.
¿Pueden los zapatos propagar el virus de la COVID-19?La probabilidad de que el virus de la COVID-19 se propague con los zapatos e infecte a personas es muy baja.
considere dejar los zapatos a la entrada de su casa. Esto ayudará a prevenir el contacto con la suciedad o cualquier desecho que pueda ser transportado en las suelas de los zapatos.

DEMOSTRADO: LA ENFERMEDAD POR CORONAVIRUS (COVID‑19) está causada por un virus, NO por una bacteria.
El virus que causa la COVID-19 pertenece a una familia de virus llamados Coronaviridae.
Los antibióticos no funcionan contra los virus.
Algunas personas que enferman de COVID-19 también pueden desarrollar una infección bacteriana como complicación.
En este caso, un proveedor de atención sanitaria puede recomendar antibióticos.
Actualmente no existe ningún medicamento autorizado para curar la COVID-19.
Si tiene síntomas, llame a su proveedor de atención sanitaria o a la línea directa para la COVID-19 con el fin de obtener ayuda.
DEMOSTRADO: El uso prolongado de las mascarillas médicas*, cuando se llevan puestas correctamente, NO PROVOCA intoxicación por CO2 ni hipoxia
Utilizar mascarillas médicas durante mucho tiempo puede ser incómodo, pero no provoca intoxicación por CO2 ni hipoxia.
respirar con normalidad.
No reutilice una mascarilla desechable y cámbiela cuando se humedezca.
* Las mascarillas médicas (también denominadas mascarillas quirúrgicas) son planas o plisadas; se sujetan a la cabeza o las orejas por medio de tiras.
DEMOSTRADO: Exponerse al sol o a temperaturas superiores a los 25o C NO previene la enfermedad por coronavirus (COVID-19)
Puede contraer la COVID-19, por muy soleado o cálido que sea el clima.
Se han notificado casos de COVID-19 en países cálidos.
El virus COVID-19 puede transmitirse en zonas con climas cálidos y húmedos
Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el virus de la COVID-19 puede transmitirse en CUALQUIER ZONA, incluidas las de clima cálido y húmedo.
La mejor manera de protegerse contra la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia.
puedan estar en las manos y se evita la infección que podría producirse al tocarse los ojos, la boca y la nariz.
El frío y la nieve NO PUEDEN matar el nuevo coronavirus (2019-nCoV)
La temperatura normal del cuerpo humano se mantiene en torno a 36,5° y 37°, con independencia de la temperatura exterior o de las condiciones meteorológicas.
nuevo coronavirus o acabar con otras enfermedades.
de gotículas de saliva o secreciones de la nariz.
Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el 2019-nCoV pueda transmitirse por medio de mosquitos.
que tenga fiebre y tos, y practique una buena higiene de las manos y de las vías respiratorias.
¿Se puede matar el nuevo coronavirus con un secador de manos ?No. Los secadores de manos no matan el 2019-nCoV.
Para protegerse contra el nuevo coronavirus (2019-nCoV), lávese las manos frecuentemente con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.
con toallitas de papel o con un secador de aire caliente.
El nuevo coronavirus, ¿afecta solo a las personas de edad o también puede afectar a las más jóvenes?El nuevo coronavirus (2019-nCoV) puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como el asma, la diabetes o las cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.
La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.
¿Son eficaces los antibióticos para prevenir y tratar la infección por el nuevo coronavirus?No.
¿Cómo se transmite el Covid-19?
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