Filtrar el agua de casa puede aportar un beneficio real, sobre todo al reducir el cloro, algunos subproductos de la desinfección y determinados compuestos disueltos, además de mejorar el sabor y el olor. Sin embargo, el agua del grifo en España ya está sometida a controles sanitarios y beberla no es una imprudencia.
La utilidad de un filtro depende del agua de partida, del sistema elegido y de su mantenimiento. Un filtro de carbón activado suele ser suficiente para mejorar el sabor y reducir el cloro, mientras que la ósmosis inversa elimina una proporción mucho mayor de compuestos disueltos, pero también requiere más mantenimiento y puede modificar el contenido mineral del agua.
Qué seguridad ofrece el agua del grifo
El agua que sale del grifo en España cumple el Real Decreto 3/2023, que traspone la directiva europea de aguas de consumo y exige controles frecuentes de decenas de parámetros. Beberla no es una imprudencia; los episodios de incumplimiento son puntuales y se notifican.
La pregunta merece una respuesta seria, no un eslogan. Sobre agua filtrada y salud existe bastante literatura científica: subproductos de la desinfección, microplásticos, PFAS, minerales, hidratación.
La cuestión que estudia la ciencia es otra: si reducir todavía más ciertos compuestos, o mejorar el sabor para beber más agua, tiene efectos positivos apreciables. Sí, aunque dispersos por temas.
Hay epidemiología sólida sobre subproductos de la desinfección, toxicología amplia sobre PFAS y nitratos, e investigación aún abierta sobre microplásticos. Lo que no existe es un gran ensayo único que compare beber agua filtrada frente a agua de red en población general durante décadas.
Agua filtrada y agua purificada no son exactamente lo mismo
¿Sabías que filtrar el agua no es lo mismo que purificarla? El agua filtrada se obtiene de utilizar equipos de filtración a través del cual las partículas se adhieren a una superficie o a los poros de un medio absorbente.
El objetivo de este proceso es tratar el agua potable con el fin de eliminar varias de sus impurezas. Entre ellas, productos químicos que se utilizan para su potabilización, como cloros, pesticidas o disolventes industriales.
El agua purificada se obtiene de utilizar diferentes procesos integrados que eliminan todo aquello que no se desea del agua. Entre otras cosas metales pesados, materia orgánica, virus, bacterias y otros elementos perjudiciales.
Para purificar el agua suelen combinarse varios procesos. Los más habituales son:
- Equipos de ósmosis inversa. Eliminan los sólidos inorgánicos que se encuentran en el agua
- Desionización. Este proceso ablanda el agua al intercambiar iones de magnesio y calcio, por iones de sodio o hidrógeno
- Destilación. Consigue alcanzar un punto de ebullición controlado donde solo se obtiene vapor de agua
- Absorción. Es un método de filtración de agua por carbón activado, al que se suma alguno de los otros métodos de purificación mencionados
Qué puede eliminar un filtro doméstico
Carbón activado
El carbón activado es el material de referencia: adsorbe cloro libre y THMs con eficacia alta mientras el cartucho no esté agotado.
Al reducir la cantidad de cloro del agua, se elimina el mal olor y sabor que puede aportar a veces este componente. Al mejorar las cualidades organolépticas del agua, la comida (o bebidas) que se elaboren con ella también tendrán un mejor sabor.
El carbón activado es especialmente útil cuando el objetivo principal es mejorar el sabor y el olor del agua, sin eliminar todos sus minerales.
Ósmosis inversa
Los equipos de ósmosis inversa los reducen todavía más, porque combinan etapas de carbón con una membrana que rechaza la mayoría de compuestos disueltos.
Equipos de ósmosis inversa. Eliminan los sólidos inorgánicos que se encuentran en el agua
Elegir entre un filtro para el agua o un equipo de ósmosis inversa o cualquier otro método para purificar el agua dependerá de las necesidades de cada persona.
Si simplemente quieres eliminar el mal olor y sabor del agua, te bastará un proceso de filtrado. Sin embargo, si quieres consumir agua mucho más pura, limpia y saludable, lo ideal es elegir equipos de ósmosis inversa o desionizadores, ya que estos integran filtros y otros procesos que mejoran la calidad del agua.
Intercambio iónico, desionización y luz ultravioleta
Filtrado con carbón activado, intercambio iónico, filtro de osmosis inversa, luz ultravioleta… Existen diferentes alternativas para dar el salto del agua embotellada al agua filtrada en casa.
Desionización. Este proceso ablanda el agua al intercambiar iones de magnesio y calcio, por iones de sodio o hidrógeno
La elección entre estas tecnologías depende de la composición del agua, del objetivo del tratamiento y de las características del equipo. No todos los sistemas eliminan los mismos compuestos ni ofrecen el mismo nivel de tratamiento.

Minerales del agua y salud
No hay evidencia de que beber agua baja en minerales perjudique a una persona con dieta normal, porque el calcio y el magnesio proceden sobre todo de los alimentos.
Además, muchos equipos domésticos incorporan un posfiltro remineralizador que devuelve al agua parte de esas sales y equilibra el sabor.
No obstante, seguiremos aportándole los minerales beneficiosos como el potasio, el calcio o el magnesio.
La ósmosis inversa y la desionización pueden reducir el contenido mineral del agua, mientras que un filtro convencional de carbón activado suele centrarse en compuestos que afectan al sabor, el olor o la calidad química sin retirar necesariamente todos los minerales.
La hidratación: un beneficio indirecto pero importante
Puede ayudar de forma indirecta: menos cloro y mejor sabor suelen traducirse en beber más y mejor.
Teniendo en cuenta que un adulto consume alrededor de 2,5 litros de agua al día, es normal que el consumidor se interese cada vez más por la seguridad del producto que bebe y por el precio que paga por él.
El sabor y el olor influyen en la aceptación del agua. Por eso, aunque un filtro no convierta automáticamente el agua en un producto con efectos extraordinarios sobre la salud, puede favorecer una hidratación más cómoda cuando el agua del grifo resulta desagradable.
Microplásticos, PFAS y nitratos
Hay epidemiología sólida sobre subproductos de la desinfección, toxicología amplia sobre PFAS y nitratos, e investigación aún abierta sobre microplásticos.
Varios muestreos han hallado más microplásticos en agua embotellada que en agua de red, y su huella ambiental y su coste por litro son muy superiores.
Los equipos de ósmosis inversa los reducen todavía más, porque combinan etapas de carbón con una membrana que rechaza la mayoría de compuestos disueltos.
La eficacia concreta depende del equipo, de la calidad del agua de entrada y del estado de los cartuchos y membranas. Por este motivo, no basta con instalar cualquier filtro: es necesario comprobar qué contaminantes puede reducir y durante cuánto tiempo.
¿Es mejor el agua filtrada que el agua embotellada?
No necesariamente. Varios muestreos han hallado más microplásticos en agua embotellada que en agua de red, y su huella ambiental y su coste por litro son muy superiores.
En términos de agua filtrada y salud, un equipo doméstico bien mantenido ofrece resultados comparables o mejores por mucho menos dinero.
En las últimas décadas muchas personas han dejado de beber agua del grifo para pasarse a la embotellada por temor a los contaminantes que aún puedan estar presentes en el suministro.
La posibilidad de instalar un filtro de agua en tu propio fregadero destierra estos temores y te permite aprovechar las grandes ventajas de accesibilidad, precio y sostenibilidad del agua corriente.
Esto hace que reduzcamos también la contaminación que conlleva la fabricación de residuos plásticos y su huella medioambiental.
Beneficios prácticos del agua filtrada
Al reducir la cantidad de cloro del agua, se elimina el mal olor y sabor que puede aportar a veces este componente. Al mejorar las cualidades organolépticas del agua, la comida (o bebidas) que se elaboren con ella también tendrán un mejor sabor.
Aunque aún más importante, al filtrar el agua no dañaremos a nuestro organismo con residuos y sustancias poco recomendables. No obstante, seguiremos aportándole los minerales beneficiosos como el potasio, el calcio o el magnesio.
Por otro lado, el agua filtrada supone un ahorro importante en el gasto que conlleva comprar agua mineral, con lo que el gasto del filtro para el agua se amortizada antes.
Y por tanto, ofrecen muchas más ventajas para la salud de las personas, además de favorecer el mejor funcionamiento y vida útil de electrodomésticos que funcionan con el agua, como el lavavajillas o la lavadora.
Cuándo puede tener sentido instalar un filtro
Un sistema de filtrado puede ser razonable cuando el sabor u olor del agua del grifo dificulta beberla, cuando se quiere reducir el cloro o ciertos subproductos de la desinfección, o cuando se necesita tratar determinados compuestos presentes en el agua de partida.
También puede ser útil para reducir la dependencia del agua embotellada y disminuir el consumo de envases plásticos.
Pero ni el desembolso económico, ni la falta de espacio ni la calidad del agua de suministro suponen una limitación a la hora de disponer de un sistema de filtrado en casa.
Soluciones que se adaptan a tus limitaciones de espacio o de presupuesto y que te permiten disponer de agua de gran calidad con solo abrir el grifo.
Cuándo no conviene atribuir los síntomas al agua
Ahora bien, si hay síntomas digestivos persistentes, la causa rara vez es el agua de red controlada; conviene consultarlo con el médico antes de atribuírselo al grifo.
La filtración doméstica no debe utilizarse como sustituto de una evaluación médica ni como explicación automática de cualquier problema digestivo, cutáneo o general.
El mantenimiento determina la seguridad del sistema
Depende del equipo y del agua de partida, pero la pauta habitual son cartuchos cada seis o doce meses y membrana de ósmosis cada dos o tres años.
Un filtro saturado deja de retener y puede liberar lo acumulado, así que el mantenimiento importa tanto como la compra.
El rendimiento anunciado para un filtro solo puede mantenerse si se respetan los intervalos de sustitución, las condiciones de uso y las indicaciones correspondientes al equipo.
Los purificadores de agua son muy sencillos de instalar y pueden beneficiarse de ellos tanto hogares de particulares, como cualquier tipo de empresa.
Cómo realizar el mantenimiento en un filtro de agua doméstico
Cómo valorar un sistema de filtrado
Antes de elegir una tecnología conviene determinar qué se quiere conseguir: mejorar el sabor y el olor, reducir el cloro, disminuir la dureza, eliminar determinados compuestos disueltos o aplicar un tratamiento más amplio.
Si simplemente quieres eliminar el mal olor y sabor del agua, te bastará un proceso de filtrado. Sin embargo, si quieres consumir agua mucho más pura, limpia y saludable, lo ideal es elegir equipos de ósmosis inversa o desionizadores, ya que estos integran filtros y otros procesos que mejoran la calidad del agua.
| Objetivo | Sistema mencionado |
|---|---|
| Reducir cloro, olor y sabor | Carbón activado |
| Reducir la mayoría de compuestos disueltos | Ósmosis inversa |
| Intercambiar calcio y magnesio | Desionización |
| Obtener vapor de agua mediante ebullición controlada | Destilación |
| Combinar filtración por carbón con otros procesos | Absorción |
En agua filtrada y salud, la diferencia no la marca únicamente la promesa del fabricante, sino la relación entre el contaminante que se desea reducir, la tecnología utilizada y el mantenimiento que recibe el equipo.
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