Agua mineral filtrada por roca y carbón: composición, sabor y métodos de purificación

El agua mineral y el agua de manantial adquieren parte de su composición al atravesar de forma natural capas de roca y suelo, mientras que la filtración con carbón activado elimina cloro, compuestos orgánicos, sedimentos y otros elementos que afectan al sabor sin retirar necesariamente todos los minerales disueltos. La ósmosis inversa, en cambio, utiliza una membrana semipermeable capaz de eliminar la mayoría de los minerales y contaminantes disueltos, por lo que produce un agua químicamente mucho más desmineralizada.

La diferencia principal entre ambos enfoques es que la filtración por carbón activo puede conservar una parte importante de la mineralización del agua, mientras que la ósmosis reduce drásticamente su contenido de sales. Por eso, el número de sólidos disueltos no basta para determinar si un agua es mejor: también hay que saber qué sustancias contiene, cómo se ha tratado y si el sistema de filtración se mantiene correctamente.

Cómo se mineraliza el agua al atravesar la roca

El agua de manantial proviene de manantiales naturales situados debajo de la superficie terrestre. Se filtra naturalmente a través de capas de roca y suelo, lo que le permite recoger mineralizaciones naturales en el camino. Estos minerales, como el calcio y el magnesio, pueden aportar un sabor ligeramente dulce o metálico al agua, dependiendo de su concentración.

El agua mineral también proviene de fuentes naturales subterráneas y tiene altos niveles de minerales disueltos. Sin embargo, a diferencia del agua de manantial, el agua mineral no puede ser tratada químicamente según las normativas de muchos países, lo que significa que los minerales que contiene son exactamente los mismos presentes en la fuente. Esto puede darle un perfil de sabor muy distintivo y a menudo más fuerte que el agua de manantial.

El agua de manantial, el agua mineral y el agua purificada tienen diferentes perfiles de sabor debido a su origen natural y los minerales que contienen. El agua de manantial y el agua mineral a menudo contienen minerales como calcio, magnesio y potasio, que pueden darle un sabor específico.

Tipo de aguaOrigen o tratamientoInfluencia habitual en el sabor
Agua de manantialSe filtra naturalmente a través de capas de roca y suelo.Sabor ligeramente dulce o metálico, dependiendo de la concentración mineral.
Agua mineralProcede de fuentes naturales subterráneas y conserva los minerales presentes en la fuente.Perfil distintivo y a menudo más fuerte.
Agua purificadaPuede proceder del agua de la llave y someterse a destilación, ósmosis inversa o filtración con carbón activado.Sabor muy neutro, «plano» o menos complejo.

Qué aporta la mineralización natural

La calidad del agua potable es el resultado de los minerales conductores Ca2+, Na+, Mg2+, SO42-, HCO3-,Cl- y NO3-, que el agua nos transmite para la obtención de energía, pero que también necesita para su propia estabilización.

Los minerales naturales disueltos en el agua con frecuencia también se conocen como iones de sal disueltos con carga negativa. Se trata de importantes y valiosos sólidos disueltos capaces de activar potenciales de energía en el cuerpo humano.

El profesor francés Dr. Louis Claude Vincent llegó a la conclusión de que el valor óptimo para un agua particularmente pura y que también puede ser utilizada adecuadamente por el cuerpo humano, es de al menos 130 microsiemens de minerales, es decir, a partir de 65 ppm.

Si la conductividad se debe a los minerales (y no a los contaminantes), el agua puede ser absorbida fácilmente por el cuerpo. La conductividad solo es un parámetro de muchos.

Un agua dura quiere decir que tiene niveles altos de calcio y magnesio, normalmente en forma de bicarbonatos. Muy posiblemente hayas comprado leche enriquecida con calcio o algún producto alto en magnesio, porque es bueno para los huesos, por ejemplo para tus hijos.

Un agua de muy baja mineralización sólo es recomendada por los médicos para personas con ciertos problemas de salud, pero para una persona sana no es algo ni necesario ni siquiera beneficioso. Pero tampoco vas a tener problemas de salud simplemente por beber agua de mineralización débil siempre que consumas los minerales necesarios por otras vías.

Filtración natural por roca y filtración con carbón activo

La filtración con carbón activado utiliza carbono para eliminar impurezas orgánicas, cloro y algunos sedimentos del agua. Este método no elimina todos los minerales, solo ciertos contaminantes y sabores desagradables.

Al retener algunos minerales, el agua filtrada con carbón activado puede preservar un perfil de sabor más natural y agradable. El cloro y otras impurezas que afectan negativamente al sabor se eliminan, mejorando generalmente la calidad del sabor.

La sustancia natural del carbón activo filtra debido a la diferencia de carga de los iones. Los importantes minerales disueltos en el agua están cargados negativamente y permanecen en el agua porque no pueden ser atraídos por la misma carga. Los contaminantes, en cambio, tienen carga positiva que sí es atraída por el carbón activo de carga negativa.

Este efecto de succión natural puede explicarse mediante el ejemplo de una leve fuerza de atracción magnética: Un imán de cocina fijado a la nevera es capaz de sujetar unas 2 o 3 hojas, tal vez 4, pero en algún momento la potencia magnética disminuye significativamente.

Los poros del carbón activo se comportan de manera similar: en la misma medida en la que aumenta la capa de impurezas atrapada en los poros, también disminuye la fuerza de atracción. Después de unos meses la capacidad de filtración disminuye considerablemente y los contaminantes solo son retenidos por la membrana de poros finos del bloque de carbón activo.

Esta es la razón por la que, después de un cierto período de tiempo, el flujo del filtro de agua en ocasiones incluso puede volver a ser más fuerte, a pesar de que previamente ya había disminuido.

El resultado final de una filtración con carbón activo prensado de alta calidad es más equilibrado, más saludable e incluso mucho más limpio. De ahí que para el agua filtrada a través de un filtro de agua con carbón en bloque es mucho más significativo un análisis de laboratorio convencional, dado que la filtración por bloque de carbón es selectiva por naturaleza.

agua atravesando capas de roca

Qué es un filtro de carbón en bloque

Para conseguirlo se tratan restos vegetales; cascarás de nuez, madera o corteza de coco, con gases de combustión y vapor de agua a altas temperaturas. Se consigue un material con una gran cantidad de poros y recovecos que por un fenómeno de adsorción es capaz de eliminar ciertos componentes.

Principalmente se usan para eliminar olores y en el caso del agua potable para eliminar el cloro. Se les suele añadir también una resina de intercambio catiónico, o sea, el mismo funcionamiento que tienen los descalcificadores de sal, como el que tienes en el lavavajillas.

Esta parte es la que reduce la dureza del agua. Por lo tanto es un cartucho de carbón activo + resina, que es lo que tienen en su interior las famosas jarras filtradoras.

Con esto nos quitamos el cloro (carbón) y parte de la dureza del agua (resina). La filtración con carbón activado puede dejar algunos minerales, lo que puede influir en el sabor.

La zeolita como complemento de la filtración

Utiliza minerales de zeolita naturales o sintéticos para eliminación de metales pesados, iones y otros contaminantes. Conserva muchos minerales esenciales que pueden contribuir a un perfil de sabor más completo y agradable, mientras elimina impurezas no deseadas.

La combinación del carbón activo con la zeolita es aún más eficiente para el mantenimiento de la buena calidad del agua.

La ultrafiltración utiliza membranas con poros muy pequeños para eliminar partículas, bacterias y virus, pero deja pasar los minerales disueltos. Dado que deja los minerales intactos, el agua resultante conserva su perfil mineral, lo que puede resultar en un sabor más rico y complejo comparado con el agua que ha sido purificada mediante ósmosis inversa o destilación.

Cómo funciona la ósmosis inversa

Podríamos pensar en un filtro de ósmosis como en un colador con el tamaño de los agujeritos tan finos, que prácticamente sólo deja pasar el agua, quedándose retenidas sales y casi todo lo que acompañe al agua.

Realmente no funcionan exactamente así, se trata de un fenómeno de difusión, un poco más complejo, pero no creo necesario entrar en esos detalles. La primeras etapas sirven para ir eliminando lo que pueda acompañar al agua de un tamaño mayor y que se pueda eliminar con métodos baratos antes de que llegue a las membranas de ósmosis, quitándole trabajo y haciendo que dure más.

Etapas habituales de un equipo doméstico

  1. Primera etapa: En este caso es un filtro de sedimentos. Para arenilla o granitos de cal que pudiera acompañar al agua. Todo lo que supere las 5 micras de tamaño (0,005 milímetros).
  2. Segunda y tercera etapas: En ellas se usa carbón activado (uno en grano y otro en bloques). Principalmente se usan para eliminar olores y en el caso del agua potable para eliminar el cloro.
  3. Cuarta etapa: Una vez que hemos eliminado algunos restos sólidos y el cloro y algunas sales, hacemos pasar el agua por la membrana de ósmosis y ahí eliminamos prácticamente la mayoría de lo que acompañe al agua.
  4. Depósito: Como este proceso puede ser lento, hay un depósito que acumula el agua para cuando la quieras usar y no tengas que esperar.
  5. Quinta etapa: Después del depósito suelen poner otro pequeño filtro de carbón activado para darle el toque final.

La técnica de ósmosis tiene fama de filtrar el agua particularmente bien. En un sentido más estricto, incluso puede decirse que esto es cierto para los dispositivos de alta calidad.

El corazón de un filtro de ósmosis es su membrana. La finura de filtración de los equipos de ósmosis solo es superable por un proceso de destilación.

La ósmosis inversa utiliza una membrana semipermeable para eliminar iones, moléculas y partículas más grandes del agua. Este método es extremadamente efectivo y puede eliminar la mayoría de los contaminantes y minerales disueltos.

Al eliminar prácticamente todos los minerales, el agua resultante tiende a tener un sabor muy neutral, a menudo descrito como «plano». Algunas personas pueden encontrar que esta falta de minerales hace que el agua parezca menos sabrosa.

Ósmosis, minerales y mediciones TDS

Las mediciones de TDS indican la masa de todas las sustancias conductoras disueltas en el agua en ppm. Generalmente, los especialistas en ósmosis consideran que un agua que presenta unas pocas ppm es un agua buena, mientras que el agua con un alto contenido de ppm se describe como mala debido a que el agua se decolora antiestéticamente durante la medición de TDS.

Pero esta conclusión simplemente no es correcta. La decoloración es el proceso de oxidación visible del material conductor de los propios electrodos, que se propaga inmediatamente a través del agua que contiene la conductividad de los minerales.

Lógicamente, esto no sucede en el agua de ósmosis porque ya no hay oxidación debido a la falta de conductividad. Pero precisamente la conductividad necesaria de los minerales es lo que mantiene el agua funcional.

En cambio, los residuos de medicamentos y antibióticos de alta concentración procedentes de la ganadería, las hormonas y muchos plaguicidas no son detectados por las mediciones de TDS, porque se trata de un grupo de sustancias nocivas que no tienen conductividad y, por lo tanto, no pueden ser registradas por el medidor de TDS.

La medición de TDS considera a los minerales, al igual que todos los demás sólidos, ya sean dañinos o inofensivos, como una masa disuelta en el agua sin ningún valor. Por lo tanto, la medición de TDS no evidencia si los sólidos disueltos son buenos o malos.

Por consiguiente, el factor decisivo no es cuántas sustancias disueltas hay en el agua, sino de qué sustancias se trata.

Por consiguiente, la medida para la pureza del agua desmineralizada es su conductividad. Cuanto más baja es, más pura es el agua desde el punto de vista químico.

pH bajo y carácter agresivo del agua desmineralizada

Además, la falta de minerales e iones reduce el pH a 5, de modo similar al agua destilada. En consecuencia, actúa como un agua ligeramente ácida, muy blanda y disociada de la naturaleza, por lo que también es muy agresiva.

El agua es un dipolo que siempre trata de equilibrar las diferentes concentraciones según su propia naturaleza. La naturaleza siempre fortalece primero la propia calidad del agua, para que el agua fortalecida nos fortalezca a nosotros.

Incluso un agua ligeramente ácida ya puede hacer que los tubos metálicos o las partes metálicas del sistema de filtrado queden expuestos a la corrosión o que se disuelvan otras sustancias materiales.

Al eliminar las sales reducimos el pH del agua, por lo que podría corroer metales como grifos u ollas, incorporando ese metal al agua. El pH puede bajar de los límites de la potabilidad.

Riesgos del almacenamiento y del mantenimiento

Debido a la falta de equilibrio antes y después de la membrana de plástico semipermeable y al bajo valor de pH del agua, el riesgo de contaminación del agua de ósmosis es un problema.

El agua pura de ósmosis debería beberse siempre inmediatamente. Tiene una capacidad tampón muy débil. Eso significa que rápidamente adquiere un sabor a rancio.

El dióxido de carbono del aire hace que se forme ácido carbónico en cantidades imperceptibles, lo que acidifica el agua aún más. El agua de ósmosis enseguida absorbe todo lo que puede obtener, ya que está artificialmente «vacía».

Es poco conocido que los propios aparatos de ósmosis inversa liberan sustancias en el agua de ósmosis pura acumulada en el depósito. Este tipo de contaminación sí puede detectarse con un medidor de TDS.

Esto es especialmente cierto para dispositivos con depósito intermedio y para dispositivos sin postfiltración con carbón activo de alta calidad.

La mayoría de las membranas de ósmosis se conservan con disulfito de sodio. La conservación de las membranas es habitual e incluso necesaria en las membranas que se almacenan húmedas, ya que la contaminación bacteriana es el punto débil de los equipos de ósmosis.

El disulfito de sodio es un conservante (E223), que también se utiliza con frecuencia en los alimentos. Dado que el pH del agua filtrada de un equipo de ósmosis baja considerablemente, la contaminación bacteriana es un problema típico de estos equipos.

En el lado del agua filtrada, parte del agua residual pasa a través de la membrana al agua ultrapura debido a la repentina caída de presión y el desequilibrio de las dos aguas, que no están completamente separadas.

A pesar de que la cantidad es muy pequeña, durante períodos de inactividad prolongados, puede producirse rápidamente una contaminación bacteriana de la membrana en el lado del agua ultrapura, ya que el agua ultrapura está «vacía» y suele ser ácida.

Al cabo de tan solo unas pocas semanas, esto también resulta en un incremento de los sólidos en el agua estancada del depósito. Esto es especialmente cierto si la membrana y los cartuchos no se reemplazan según las especificaciones.

Reemplazo de cartuchos y limpieza

El factor decisivo para ambos métodos es que los cartuchos realmente se reemplacen periódicamente en el plazo de tiempo especificado. Si esto no se hace, en los aparatos de ósmosis aumenta considerablemente el riesgo de contaminación bacteriana, mientras que un filtro de agua con carbón en bloque simplemente ya no filtra minuciosamente.

Para garantizar un correcto funcionamiento, se recomienda reemplazarla después de los 10.000 litros de agua filtrada, aproximadamente entre 12 y 24 meses. Aunque dependerá de la frecuencia de uso, la calidad del agua filtrada y el tipo de filtro utilizado en el sistema.

Probablemente se haya ensuciado. Te recomendamos que limpies la superficie del filtro cerámico con un estropajo verde fuerte, debajo del grifo con agua fría y sin ningún tipo de detergente.

De esta forma, eliminarás la suciedad de la capa superficial. Después vuelve a enroscar la cerámica del filtro y a seguir bebiendo de forma saludable.

Con un paño limpio y humedecido con agua filtrada del mismo equipo, sin jabón ni detergente, y con las manos limpias. Dejar que se seque, sin utilizar trapos para secarlo.

El equipo por dentro solo se deberá limpiar si se acumula mucho polvo dentro del mismo.

Eliminan las especies más frecuentes y dañinas para la salud. Debido al gran volumen de tipos de bacterias que cambian de forma, tamaño y crecimiento, sería imposible para un filtro de cerámica ser eficaz contra todo tipo de bacterias.

Calidad desigual del carbón activo

No todo el carbón activo es igual. Por otro lado, existen más filtros de agua con carbón en bloque activo en los que hasta un tercio de la masa está enriquecida con adhesivos y otros materiales de relleno que filtros de agua con carbón activo puro.

El legislador permite que los bloques de carbón activo hechos de cáscara de coco contengan hasta un tercio de aditivos. Hay muy pocas empresas que ofrecen carbón activo puro al 100% a base de cáscara de coco carbonizada sin aditivos.

Los postfiltros de los equipos de ósmosis también se ven afectados por la diferente calidad del carbón activo. Pero cuando se facilita información clara, esta deberá cumplirse fielmente.

Por lo tanto, los filtros de agua con carbón en bloque también tienen el problema de las grandes diferencias cualitativas. El que puedan entrar en el agua residuos de los adhesivos o que los cartuchos hayan sido soldados por ultrasonidos ya supone una gran diferencia.

Desperdicio de agua y eficiencia

Al pasar por el filtro de ósmosis, no toda el agua atraviesa la membrana. Una aparte se filtrará, con muy poca concentración de minerales, que es la que tú beberás, y otra parte donde se han quedado todos los minerales, por lo tanto más concentrada, se tirará por el desagüe.

Aunque los fabricantes te hablan de proporciones de 1 a 4 (cuatro litros tirados por cada litro filtrado), la cifra suele ser mucho mayor, este sólo es el óptimo y no se alcanza tan fácilmente.

Cifras de 1 a 10 son bastante normales y si no está bien elegido el equipo y la presión de la red no es la adecuada, esta cifra se puede multiplicar por dos o por tres.

Pero como esa agua va directamente al desagüe no lo percibes, y como el agua del grifo es barata no lo notas en la factura. La pena es que con esas cifras de eficiencia tan bajas, el agua que estás tirando es prácticamente igual de buena que la del grifo.

Agua del grifo, agua mineral y agua filtrada

Además, el agua del grifo, aunque está sometida a procesos de filtrado, desinfección y purificación, puede contener subproductos que pueden no ser la mejor opción para tu salud. Pero si la tratamos correctamente, es una opción mejor.

Con un buen filtro se reducen las impurezas del agua de la red de consumo, mientras mantienes los niveles de minerales y mejoras el sabor del agua.

El agua del grifo no sólo es sana sino que tiene un exhaustivo control de calidad y sus parámetros químicos y biológicos están muy por debajo de los límites máximos permitidos.

De hecho, se especifica muy claramente que estos aparatos sólo sirven para tratar agua que ya es potable. No te dan ninguna garantía con agua por ejemplo de un pozo, así que si no estás seguro de la procedencia o calidad del agua, no la consumas ni siquiera con un filtro de estos.

Cómo influye el método de purificación en el sabor

Exactamente, el método de purificación utilizado tiene un impacto significativo en el sabor del agua embotellada.

Algunos métodos de purificación, como la ósmosis inversa, eliminan casi todos los minerales del agua, lo que puede dar lugar a un sabor más «plano» o neutral. Otros métodos, como la filtración con carbón activado, pueden dejar algunos minerales, lo que puede influir en el sabor.

El agua purificada puede tener diferentes orígenes, incluida el agua de la llave. Sin embargo, pasa por extensos procesos de purificación, como la destilación, la ósmosis inversa o la filtración con carbón activado, para eliminar tanto las impurezas como los minerales.

Como resultado, el agua purificada es generalmente muy «limpia» y tiene un sabor mucho más neutro en comparación con el agua de manantial o el agua mineral. Algunos encuentran que esta falta de minerales da como resultado un sabor «plano» o menos complejo.

Comparación de los métodos principales

MétodoQué elimina principalmenteMineralesPerfil de sabor
Filtración por carbón activadoCloro, impurezas orgánicas, olores y algunos sedimentos.Conserva algunos minerales.Más natural y agradable.
Ósmosis inversaLa mayoría de los contaminantes y minerales disueltos.Reduce prácticamente todos los minerales.Muy neutral o «plano».
DestilaciónImpurezas y la mayoría de los minerales mediante evaporación y condensación.Elimina la mayoría de los minerales.Muy neutro o «plano».
UltrafiltraciónPartículas, bacterias y virus.Deja pasar los minerales disueltos.Más rico y complejo.
Filtración de zeolitaMetales pesados, iones y otros contaminantes.Conserva muchos minerales esenciales.Más completo y agradable.

Sabor, envase y conservación

El sabor del agua embotellada puede variar significativamente según varios factores.

Es importante tener en cuenta que nuestras preferencias individuales y la percepción del sabor pueden ser influenciadas por factores como el agua que estamos acostumbrados a beber, nuestro sentido del gusto y el contexto en el que estamos consumiendo agua.

El material del envase puede afectar el sabor del agua. El agua embotellada en plástico puede, en algunos casos, adquirir un ligero sabor a plástico si se almacena durante mucho tiempo o en condiciones de calor.

En cambio, el agua embotellada en vidrio tiende a mantener su sabor original mejor que la embotellada en plástico.

Hay quienes prefieren el sabor «puro» y neutral del agua que ha sido extensamente purificada mediante métodos como la ósmosis inversa o la destilación. Para estos consumidores, la ausencia de minerales y cualquier tipo de impureza proporciona una experiencia de bebida que consideran más limpia y refrescante.

Este tipo de agua es ideal para aquellos que buscan un perfil de sabor consistente y reducido a lo esencial, donde la pureza misma del agua es el punto central. Además, el agua purificada puede ser preferida en contextos donde se desea evitar cualquier sabor que pueda interferir con sabores más delicados en alimentos o bebidas, como en la preparación de café gourmet o té de alta calidad.

Por otro lado, algunos consumidores disfrutan de un perfil mineral más completo en su agua bebida. El agua mineral o de manantial, que retiene minerales como calcio, magnesio y potasio, puede ofrecer un sabor más pleno y característico que muchas personas encuentran más satisfactorio y natural.

Osmosis inversa v. Filtración de carbono

Qué debe comprobarse antes de elegir un sistema

  • El origen del agua y si ya es potable.
  • La dureza y la mineralización del agua.
  • La presencia de cloro, sedimentos, olores o sabores desagradables.
  • La capacidad del filtro para conservar minerales.
  • La calidad y composición del carbón activo.
  • La necesidad de sustituir cartuchos y membranas según las especificaciones.
  • El riesgo de contaminación bacteriana cuando existe un depósito o agua estancada.
  • El pH final del agua y la posible interacción con piezas metálicas.
  • La cantidad de agua desperdiciada durante la ósmosis inversa.
  • La conveniencia de realizar un análisis de laboratorio convencional.

Los aparatos de ósmosis no mejoran la calidad del agua en general, sólo mejoran su sabor. Una reducción de sales no significa una mejora de la calidad del agua.

Estos aparatos mejoran su sabor porque tienen filtros de carbón activo y resina, pero harías el mismo efecto con una jarra filtradora. No obstantes estas jarras también tienen problemas de mantenimiento, no lo olvides.

Una opción mucho más barata y bastante efectiva es eliminar el cloro del agua de manera natural. Y es que si dejas el agua en una jarra abierta, el cloro simplemente se evapora.

Y si a continuación metes el agua en la nevera, prácticamente no notarás diferencias de sabor con un agua menos dura.

En resumen, con estos filtros el agua sabe mejor aunque hay métodos mucho más baratos y fáciles de conseguirlo, no ofrecen agua de más calidad, incluso quitan sales minerales que son beneficiosas y pueden producirse descensos de la calidad del agua por un mal mantenimiento.

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