Aire en conductos con filtro HEPA: funcionamiento, instalación y mantenimiento

En una instalación de aire acondicionado por conductos, un filtro HEPA puede reducir de forma muy importante la concentración de partículas en suspensión, como polvo, polen, esporas de moho, ácaros, bacterias y algunos aerosoles biológicos. Sin embargo, su incorporación no consiste simplemente en colocar cualquier filtro dentro del conducto: hay que comprobar el caudal, la pérdida de carga, la estanqueidad, el espacio disponible y la compatibilidad con la unidad de climatización.

El filtro HEPA debe instalarse normalmente en el circuito de retorno o en una unidad de purificación diseñada para ese fin, siempre después de verificar que el ventilador puede vencer la resistencia adicional. La máquina de climatización solo recircula el aire interior, mientras que el aire exterior que entra en la vivienda debe filtrarse mediante un sistema específico de aporte o ventilación.

Qué es un filtro HEPA y qué partículas retiene

HEPA es el acrónimo de High Efficiency Particulate Air, o “aire particulado de alta eficiencia”. Se trata de un tipo de filtro capaz de capturar al menos el 99,97 % de las partículas en suspensión de un tamaño igual o superior a 0,3 micras.

Esto incluye polvo, esporas de moho, ácaros, polen, bacterias e incluso algunos virus. El filtro High Efficiency Particle Arresting (HEPA) -o recogedor de partículas de alta eficiencia, en español- es capaz de eliminar hasta las partículas más pequeñas del aire, para mejorar su calidad y ofrecer un aire limpio y fresco.

Los purificadores de aire con filtro HEPA capturan el 99% de las partículas con un tamaño de entre 0,1 μm y 2,5 μm. Los filtros HEPA (High Efficiency Particulate Air) se caracterizan por su gran capacidad de filtrado, superior al 99,97%, siendo capaz de eliminar todo tipo de contaminantes del aire como virus, polvo, bacterias o polen.

El HEPA es un tipo de filtro de aire mecánico plisado. La mayoría de los filtros HEPA modernos consisten en fibras de vidrio entrelazadas que se tuercen y giran en múltiples direcciones para crear un laberinto de fibras.

Este tipo de filtro de aire puede, en teoría, eliminar al menos el 99,97% del polvo, el polen, el moho, las bacterias y cualquier partícula en suspensión en el aire con un tamaño de 0,3 micrones (µm). Ese tamaño de micrones (0,3) es conocido por los científicos como el MPPS, o el tamaño de partícula más penetrante.

Los científicos han descubierto que las partículas de ese tamaño evitan los filtros de aire más que las partículas más grandes o más pequeñas. Las partículas que son más grandes o más pequeñas son atrapadas con una eficiencia aún mayor.

Filtro HEPA en conducto de aire

Cómo funciona la filtración HEPA en una instalación por conductos

Imagina que el aire de tu casa pasa por un colador ultra fino. Así actúa un purificador de aire con filtro HEPA:

Etapa del procesoQué ocurre
1. Circulación del aireUn ventilador interno capta el aire de la habitación.
2. Paso por filtros previosSe eliminan partículas grandes como polvo grueso, pelo o pelusa.
3. Filtración HEPAEl aire atraviesa una malla de fibras finas que retiene hasta el 99,97 % de partículas ≥ 0,3 micras.
4. Mecanismos de retenciónLas partículas quedan atrapadas por impacto, intercepción o difusión.
5. Salida de aire limpioEl aire purificado se devuelve al ambiente, libre de alérgenos y contaminantes.

En una vivienda con aire acondicionado por conductos, el aire de las habitaciones vuelve a la unidad interior por el conducto de retorno, atraviesa los filtros y se impulsa nuevamente hacia las estancias. Por este motivo, el punto de instalación del filtro tiene una importancia decisiva.

Supongo que pueden intercalarse estos filtros en el conducto de retorno. Un filtro situado en el retorno puede tratar el aire recirculado de toda la casa antes de que vuelva a pasar por la unidad interior y se distribuya de nuevo por los conductos.

Otra posibilidad consiste en colocar portafiltros en cada rejilla de impulsión, de forma que por muy sucio que esté el conducto, el punto de filtrado se produce justo antes del aporte de aire al recinto. Cada X tiempo coge los filtros y los limpia, cambia o revisa.

Dónde colocar un filtro HEPA en conductos

Filtro en el conducto de retorno

La colocación en el retorno permite filtrar el aire de varias estancias antes de que llegue a la máquina. Es una solución coherente cuando se pretende utilizar el sistema que ya recircula el aire de toda la casa, como es el aire por conductos.

El filtro debe instalarse en un portafiltros o caja de filtración accesible, con una superficie suficiente para que el aire pueda atravesarlo sin provocar una pérdida de carga excesiva. El acceso debe permitir retirar, revisar y sustituir el filtro sin desmontar una parte importante de la instalación.

Los recambios de filtros HEPA utilizados en un sistema de circulación de aire por conductos o a través de un purificador de aire pueden contribuir a respirar un aire más limpio y sano, siempre que el sistema esté correctamente dimensionado y mantenido.

Filtro en las rejillas de impulsión

La instalación de un portafiltros en cada rejilla de impulsión sitúa el filtrado justo antes de que el aire entre en cada recinto. Esta configuración puede reducir la influencia de la suciedad acumulada en el interior de los conductos.

Su principal inconveniente es que requiere varios filtros, más puntos de mantenimiento y una revisión periódica de cada rejilla. Además, los filtros deben tener una superficie suficiente para no limitar el caudal de aire ni aumentar excesivamente el ruido.

Unidad autónoma de purificación

Cuando la unidad interior existente no puede admitir un filtro HEPA por falta de espacio o por insuficiencia del ventilador, puede utilizarse un sistema de purificación independiente. En las habitaciones donde no hay un sistema de ventilación adecuado, se recomienda el uso de un sistema de purificación de aire completo independiente, incluyendo la filtración HEPA.

Estas unidades pueden instalarse en falso techo o en pared y en cualquier posición. Son equipos autónomos, que se instalan en falso techo para zonas con alta densidad ocupacional.

Como purificador de aire, la reducción de contaminantes es inmediata por la combinación de filtros que incorpora. Además, es especialmente efectivo con contaminantes biológicos ya que el efecto está más cercano a las personas y las partículas suspendidas en el aire.

La diferencia entre aire recirculado y aire exterior

Los sistemas para aporte de aire interior son los responsables del aire que entra en casa; es aquí donde debería filtrarse el aire. La máquina de climatización solo recircula el aire interior.

Esta distinción es esencial. Un filtro HEPA instalado en el circuito de recirculación puede limpiar el aire que ya se encuentra dentro de la vivienda, pero no sustituye por sí mismo a la ventilación ni garantiza la entrada de aire exterior.

En el interior de las viviendas se produce polvo de forma permanente. Si se quiere introducir aire exterior filtrado, habría que forzar la impulsión para meter aire en la casa, lo que supondría que no se abran ventanas para renovar.

La ventilación, los flujos de aire y la filtración ayudan a reducir la concentración de SARS-CoV-2 en el aire y por tanto el riesgo de transmisión por esta vía. La ventilación y la filtración proporcionadas por los sistemas de climatización por aire, incluido el aire acondicionado, contribuyen a reducir la concentración de los virus y bacterias en el aire interior.

Por qué un filtro HEPA puede ser difícil de añadir a un aire acondicionado por conductos

Lo que puede resultar problemático es añadir un filtro HEPA a una máquina que no ha sido diseñada para trabajar con él. Los filtros HEPA ofrecen una filtración muy elevada, pero también introducen una resistencia al paso del aire que debe tenerse en cuenta durante el diseño.

Las máquinas de conductos pueden trabajar con un caudal máximo de unos 30 m³/minuto, pero no siempre está claro cómo calcular la carga del filtro ni cuáles son las tolerancias de las máquinas. La selección de los filtros de aire depende del entorno de aplicación y debe ser evaluada cuidadosamente.

Los filtros HEPA no deben ser alterados para adaptarlos a un sistema existente. El filtro debe ser fabricado en consecuencia. Cortar, doblar o cualquier otra alteración que se haga compromete la estanqueidad y hace que el filtro sea inútil.

La incorporación de un filtro HEPA puede provocar:

  • Reducción del caudal de aire.
  • Aumento de la presión que debe proporcionar el ventilador.
  • Mayor consumo eléctrico.
  • Incremento del ruido.
  • Menor capacidad de calefacción o refrigeración si el caudal disminuye demasiado.
  • Necesidad de sustituir el filtro con mayor frecuencia en ambientes muy cargados de polvo.

Por esta razón, no conviene sustituir directamente el filtro original por un filtro HEPA sin comprobar previamente la presión disponible del ventilador, el caudal de diseño y la pérdida de carga del filtro limpio y del filtro cargado.

Filtros previos y combinación de etapas

Los filtros básicos retienen partículas grandes como pelusas o cabellos, mientras que los HEPA actúan sobre contaminantes mucho más pequeños y peligrosos para la salud respiratoria. Una filtración por etapas permite que el filtro HEPA no reciba de forma directa toda la carga de polvo grueso.

Los purificadores y sistemas integrados suelen combinar un prefiltro con una etapa HEPA y otras tecnologías. El purificador de aire MA-E85R está equipado con un filtro HEPA de alta eficiencia, además de un prefiltro, filtro de carbono activo y tecnología Plasma.

Los sistemas SIHEPA® son unidades purificadoras formadas con cuatro etapas de filtración:

  1. Prefiltro F7 con tratamiento antimicrobiano.
  2. Monolito fotocatalítico de carbón activado cerámico impregnado de TiO2.
  3. Irradiación por luz ultravioleta germicida UVGI.
  4. Filtro HEPA H13 con tratamiento antimicrobiano.

La combinación de etapas permite abordar distintos tipos de contaminantes. El prefiltro retiene partículas de mayor tamaño, el carbón activado actúa sobre determinados gases y olores, la fotocatálisis y la radiación ultravioleta se orientan a determinados contaminantes biológicos y el filtro HEPA retiene partículas suspendidas.

HEPA, carbón activo, UV-C y fotocatálisis

No todas las tecnologías de purificación hacen lo mismo. La filtración HEPA retiene partículas, mientras que otras tecnologías pueden complementar el tratamiento sobre gases, olores o microorganismos.

TecnologíaFunción principalLimitación
Filtro HEPAAtrapa partículas suspendidas, polvo, polen, moho, bacterias y aerosoles.No sustituye por sí solo a la ventilación ni elimina todos los gases.
Carbón activoAyuda a tratar determinados gases y olores.No sustituye a un filtro de partículas de alta eficiencia.
Luz germicida ultravioleta UV-C o UVGIInactiva microorganismos al dañar su material genético.No elimina partículas en el aire.
Fotocatálisis con TiO2Puede contribuir a la eliminación o inactivación de determinados microorganismos y gases.Su eficacia depende del diseño, el tiempo de contacto y las condiciones de funcionamiento.

La luz UVGI inactiva microorganismos al dañar la estructura de los ácidos nucleicos y las proteínas a nivel molecular. El más importante de estos es el ácido desoxirribonucleico, que es responsable de la replicación molecular.

Un organismo que no puede reproducirse ya no es capaz de causar enfermedades. La luz ultravioleta UVGI, ampliamente conocida para inactivar todo tipo de microorganismos incluidos los virus, puede utilizarse como medida adicional o complementaria.

La luz germicida ultravioleta UV-C emite una luz invisible que ataca los contaminantes destruyendo su ADN en lugar de pasarlos a través de un filtro físico. Esta tecnología sólo es buena para matar virus, bacterias y gérmenes. No elimina partículas en el aire.

Filtros HEPA en aire acondicionado y ventilación

La asociación Atecyr defiende que las instalaciones de climatización pueden ser un aliado que ayude a reducir el riesgo de que una persona infectada, que podría ser asintomática, contagie a otros usuarios que estén en el mismo espacio, además de evitar expandir el coronavirus a otras zonas del edificio.

El riesgo del contagio en los edificios se reduce de forma importante con una adecuada ventilación de las estancias. Una adecuada ventilación de los espacios interiores, independiente o integrada en sistemas de climatización, garantiza una renovación permanente del aire y elimina partículas suspendidas en él, reduciendo así el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

La Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización AFEC asegura que no debemos prescindir de los sistemas de climatización y ventilación para reducir la transmisión del virus. Todo lo contrario: los filtros de los equipos de aire acondicionado con tecnologías de depuración del aire reducen las partículas suspendidas en el aire, por lo que contribuyen a mejorar la calidad del aire que se respira en espacios interiores.

Las instalaciones de climatización son seguras y necesarias para alcanzar unas condiciones óptimas de bienestar e higiene en el interior de los edificios, mejorando la calidad del aire interior. Lo importante es garantizar su adecuado mantenimiento y limpieza.

Los sistemas y equipos de climatización mejoran la calidad de vida de las personas, proporcionando confort y contribuyendo a obtener entornos más saludables. Además de conseguir la temperatura y la humedad ambiental adecuada, son capaces de renovar y filtrar el aire interior, eliminando micropartículas del ambiente, haciendo así que el aire que se respira sea más limpio.

Aplicación en viviendas con alergias y asma

Si en una vivienda hay personas con asma o alergias, la filtración del aire puede ayudar a reducir la cantidad de polvo, polen, ácaros y otras partículas suspendidas que circulan por las habitaciones.

Olvídate de los ácaros, el polen y otras sustancias que te hacen sufrir los síntomas de la alergia en tu día a día. Despídete del polvo en suspensión que ves en el aire de tu hogar. Por muy pequeña que sea la mota, el filtro HEPA la atrapará.

Disfruta de tu mascota sin que su olor se quede en el ambiente, en tu ropa o en los muebles. Cuida de la salud de tu familia eliminando los virus y otros contaminantes del aire interior de tu vivienda.

Los niños son mucho más propensos que los adultos a verse afectados negativamente por la contaminación del aire interior en los edificios, además los más pequeños tienen menos capacidad de comprender y comunicar claramente sus síntomas.

Una mala o nula purificación del aire transmite asmas, rinitis, alergias y propaga virus. Un aire limpio y saludable es un requisito imprescindible para el éxito académico de nuestros hijos, ya que la calidad del aire afecta al desarrollo cognitivo de los niños.

Aplicación en edificios con alta ocupación

Las unidades de purificación localizada de partículas HEPA son especialmente útiles en edificios en explotación o en proyectos, concretamente para zonas como áreas con más densidad de personas, salas de reuniones, comedores, zonas de vending y zonas comunes.

También pueden utilizarse en colegios, aulas de enseñanza, universidades, escuelas, iglesias, cines, zonas de espera, auditorios, recintos feriales, centros comerciales y locales comerciales.

Los sistemas SIHEPA® tienen un rango de caudales de 1200 m3/h a 2.200 m3/h y se pueden utilizar de varias maneras:

  • Como purificador de aire de altísima eficacia, instalado en el falso techo dando servicio a zonas de más densidad de ocupación.
  • Como sistema de ventilación, optimizando costes de climatización mediante la reducción del aporte de aire primario y la carga térmica por ventilación.
  • Como sistema de control, gracias a las sondas de partículas en suspensión y de calidad de aire.
  • Como purificador de aire, mediante la combinación de filtros que incorpora.

En el modo de purificación de aire se recomiendan entre 5/6 movimientos de aire por hora. La reducción de contaminantes biológicos y químicos es inmediata por la combinación de filtros y la irradiación de luz UVGI que incorpora.

ModeloPrefiltraciónPurificaciónIrradiación germicidaFiltración finalCaudal (m3/h)Presión disponible (Pa)Consumo (w)Dimensiones (altoxanchoxlargo) mm
AL12ePM2.5>90% (F9)Monolito Cerámico Carbón activado impregando en TiO2UVGI 254 nmHEPA 99,5%1.200140281367 x 667 x 1.069
AL22ePM2.5>90% (F9)Monolito Cerámico Carbón activado impregando en TiO2UVGI 254 nmHEPA 99,5%2.200125551367 x 967 x 1.069

Estas unidades mejoran la calidad del aire interior filtrando y eliminando los contaminantes en los lugares donde actúan, garantizando la no introducción de aire contaminado en zonas adyacentes.

Filtración HEPA y control de aerosoles

La propagación de patógenos por el aire se produce a través de gotículas y aerosoles que se producen al hablar, toser, respirar. Las gotículas grandes caen por gravedad y se depositan sobre las superficies; sin embargo, las más pequeñas permanecen en el ambiente y pueden infectar a otros huéspedes.

Los aerosoles infecciosos se pueden propagar en el edificio por los sistemas de distribución de aire. La transmisión del SARS-CoV-2 por el aire es lo suficientemente probable como para que la exposición por vía aérea al virus deba ser controlada.

La filtración de partículas de alta eficiencia en los sistemas centralizados de HVAC reduce la carga aérea de partículas infecciosas. Esta estrategia disminuye el transporte de agentes infecciosos de una zona a otra, cuando estas comparten el mismo sistema centralizado de HVAC a través de la impulsión de aire recirculado.

Cuando se seleccionan e implementan adecuadamente, las unidades de filtración de alta eficiencia en un único espacio, ya sean montadas en el techo o portátiles, pueden ser altamente eficaces para reducir o disminuir las concentraciones de aerosoles infecciosos en ese espacio.

El Ministerio de Sanidad recomienda aumentar la filtración del aire recirculado, y a ser posible mediante tecnologías con la menor pérdida de carga posible. En el caso de locales con dificultades para obtener una ventilación satisfactoria, recomienda el uso de unidades portátiles equipadas con filtros de alta eficiencia HEPA, ubicadas en los espacios a tratar.

Es preciso que mantengan un índice de movimientos hora significativo. La ventilación y filtración adecuadas no eliminan por completo el riesgo de transmisión, pero pueden formar parte de una estrategia de control junto con el mantenimiento de la instalación y la renovación de aire.

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Uso de filtros HEPA en hospitales y zonas críticas

Los filtros HEPA son obligatorios en entornos críticos como hospitales e instalaciones sanitarias y también pueden recomendarse para entornos de riesgo medio, como aeropuertos, escuelas u otros espacios públicos con alta densidad de personas.

También se recomienda el uso de filtros HEPA en instalaciones diseñadas para apoyar, ayudar, alojar o cuidar a personas mayores o a personas con afecciones médicas existentes.

En las Unidades de Cuidados Intensivos, donde se debe mantener una presión de aire positiva en la habitación, la filtración del aire con filtros HEPA debe ser instalada en el lado del suministro de aire.

En las salas de aislamiento u otras áreas críticas como los laboratorios, es necesario mantener una presión de aire negativa para impedir que el aire contaminado pase al exterior. El sistema de ventilación no debe recircular el aire sin la filtración HEPA y el sistema de protección ultravioleta UV adecuado.

Para estas aplicaciones, el sistema de filtración de aire debe instalarse en el lado de la salida de aire, utilizando filtros HEPA con un sistema de contención Bag-In-Bag-Out. Es necesario evitar a toda costa la contaminación cruzada entre diferentes salas.

Se recomienda una evaluación periódica y detallada del sistema de ventilación para asegurar la integridad del sistema y su correcto funcionamiento. Estas evaluaciones deben ser realizadas por expertos.

Estanqueidad, instalación y seguridad del filtro

Sólo las personas capacitadas y con el cuidado adecuado deben instalar los filtros HEPA sin dañarlos. Después de la instalación se requiere un control de integridad del sistema de filtración.

Los filtros HEPA también deben contar con un sistema de contención dedicado, llamado Bag-in-Bag-out, para facilitar su sustitución sin contacto físico con el material contaminado.

En caso de ausencia de sistemas de contención, los filtros HEPA sólo se manipularán con ropa protectora, gafas, máscaras, guantes y trajes desechables. Deben tratarse como riesgos biológicos y eliminarse de acuerdo con las normas y reglamentos internacionales.

En ningún caso se permitirá que se eliminen como residuos normales. Lo mismo se aplica, por supuesto, a la ropa de protección del personal de mantenimiento.

Mantenimiento y sustitución

Los filtros HEPA deben ser revisados cada 6 meses y serán reemplazados una vez que alcancen la caída de presión final indicada. El intervalo real depende de la carga de partículas, las horas de funcionamiento, el caudal y las indicaciones del fabricante.

El personal de mantenimiento que se ocupa de los filtros HEPA debe estar especialmente capacitado para observar el cuidado adecuado. La correcta ventilación y filtración deben acompañarse de un mantenimiento riguroso.

Es recomendable realizar una revisión general de la instalación de climatización y ventilación antes de la reapertura de los locales, donde se realicen operaciones de limpieza y desinfección de rejillas, difusores, filtros y baterías.

La descontaminación regular mediante la fumigación del sistema de ventilación y el espacio ventilado ayuda a mantener los filtros HEPA y los sistemas de ventilación en orden. La fumigación suele hacerse con peróxido de hidrógeno vaporizado, VHP-H2O2, utilizando generadores móviles de VHP.

Hay que tener en cuenta que el suministro de aire a las habitaciones individuales está desacoplado de la Unidad de Tratamiento de Aire durante el proceso.

Cómo seleccionar una solución para una vivienda

Para una vivienda con aire acondicionado por conductos, la solución debe estudiarse considerando el circuito de aire completo y no únicamente el tamaño físico del filtro.

  1. Comprobar si se quiere filtrar aire recirculado, aire exterior o ambos.
  2. Localizar el conducto de retorno y comprobar si existe espacio para un portafiltros.
  3. Verificar el caudal nominal y máximo de la unidad interior.
  4. Consultar la presión disponible del ventilador.
  5. Comprobar la pérdida de carga del filtro limpio y la pérdida de carga final indicada.
  6. Utilizar un prefiltro para reducir la carga de polvo grueso sobre el HEPA.
  7. Garantizar la estanqueidad de la caja y de las uniones del conducto.
  8. Prever un acceso sencillo para revisión y sustitución.
  9. Comprobar el ruido y el caudal después de la instalación.
  10. Programar el mantenimiento y la sustitución del filtro.

Si la pérdida de carga del filtro resulta incompatible con la máquina, puede ser preferible instalar una unidad autónoma de purificación con ventilador propio. Así se evita forzar la unidad de climatización y se puede seleccionar un equipo con el caudal adecuado para la estancia.

Los purificadores y filtros HEPA están disponibles tanto para purificadores de aire portátiles como para sistemas de conductos, pero la compatibilidad debe verificarse en cada instalación concreta.

Alternativas y soluciones integradas

Aunque los filtros HEPA no están presentes en todos los sistemas de climatización, existen soluciones de purificación de aire que incluyen esta tecnología o funciones equivalentes.

Modelos de aire acondicionado como el MSZ-LN Kirigamine Style incorporan el sistema Plasma Quad Plus, que ofrece una filtración avanzada similar en eficacia a los filtros HEPA tradicionales.

Estas soluciones pueden ser adecuadas cuando se busca un ambiente interior más limpio, con menos alérgenos y menor concentración de contaminantes, pero no deben confundirse con un filtro HEPA instalado en el conducto de retorno ni con un sistema de ventilación de aire exterior.

Los sistemas SIHEPA® son equipos con un rango de caudales de 1200 m3/h a 2.200 m3/h que pueden utilizarse como purificador de aire de altísima eficacia, como sistema de ventilación o como sistema de control mediante sondas de partículas en suspensión y de calidad de aire.

Además de las cuatro etapas de filtración, pueden contar opcionalmente con sistema de control mediante app móvil, sonda de partículas en suspensión y sonda combinada de calidad de aire, VOCs, partículas y CO2.

Qué puede y qué no puede hacer un sistema HEPA en conductos

Un sistema HEPA bien instalado puede reducir la cantidad de partículas suspendidas que circulan por el circuito de aire. Puede ser útil para disminuir polvo, polen, esporas, ácaros y determinados aerosoles biológicos.

También puede contribuir a reducir la concentración de partículas infecciosas cuando el caudal, la eficiencia del filtro, la estanqueidad y el tiempo de funcionamiento son adecuados.

Sin embargo, el filtro HEPA no aporta aire exterior por sí mismo, no elimina necesariamente los gases y compuestos volátiles, no sustituye a la limpieza de conductos y no compensa un caudal insuficiente o una instalación con fugas.

La filtración HEPA es altamente eficiente, atrapa las partículas y no las libera al aire, y es segura para todos los problemas respiratorios. No obstante, su incorporación puede ser difícil en los equipos existentes, por lo que en algunos casos resultan más apropiados los equipos autónomos con este tipo de filtración.

Una ventilación adecuada, con un mayor grado de suministro de aire fresco, el uso de filtros de partículas de aire correctos, como los filtros HEPA, y un mantenimiento riguroso son factores importantes para ayudar a mejorar la calidad del aire en espacios cerrados.

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