La alcalinidad baja hace que el pH de una piscina con clorador salino sea inestable y que el potencial redox no refleje correctamente la capacidad desinfectante del agua. Como referencia general, la alcalinidad ideal se sitúa entre 80 y 120 ppm, aunque en determinadas piscinas con electrólisis salina puede mantenerse entre 60 y 80 ppm para reducir la desgasificación de CO2 y limitar la tendencia del pH a subir.
El orden habitual de corrección es: 1º alcalinidad, 2º pH y 3º desinfectante, como cloro o bromo. La alcalinidad es el amortiguador del pH; cuando es demasiado baja, cualquier pequeña adición de ácido, cloro granulado, agua de reposición o incluso lluvia puede provocar variaciones importantes en pocas horas.
Qué significa tener la alcalinidad baja
La alcalinidad del agua se define como su capacidad para neutralizar ácidos, y viene dada por el contenido de carbonatos, bicarbonatos e hidróxidos. En términos prácticos se mide como los mg/litro de carbonato de calcio (CaCO3) que hay disuelto en el agua (o ppm, partes por millón, que es como se suelen expresar todas las mediciones en la química de las piscinas).
La alcalinidad suele ser una gran desconocida, porque casi siempre se habla de pH y de cloro, y parece que con eso es suficiente. Eso sería así, si no fuera porque la alcalinidad influye grandemente en la estabilidad del pH.
Un valor adecuado de la alcalinidad, entre 80 y 120 ppm, permite neutralizar bien los ácidos y que el pH sea menos sensible a variaciones en la química del agua. Es el conocido efecto tampón o buffer.
Y al contrario, una alcalinidad baja hace que el pH sea poco estable, ya no se encuentra protegido y puede «pegar bandazos» de un lado a otro, afectando a la efectividad del cloro/bromo, y por tanto al poder de desinfección-oxidación.
Alcalinidad recomendada cuando se utiliza clorador salino
La alcalinidad ideal es 80-120 ppm. Por debajo de 60 ppm el pH es inestable y el agua es corrosiva.
Si utilizas clorador salino, es bueno incluso tener la alcalinidad entre 60 y 80 ppm (un poco por debajo de lo recomendado), ya que cuanto más baja es la alcalinidad, menos desgasificación de CO2 habrá, y así se ayuda a no incrementar el pH (el clorador produce una pequeña desgasificación de CO2 en su funcionamiento).
En consecuencia, el objetivo debe adaptarse al funcionamiento de la instalación: una alcalinidad muy baja provoca inestabilidad y corrosión, mientras que una alcalinidad excesivamente alta favorece la subida continua del pH y las incrustaciones en la célula del clorador.
Si se utilizan desinfectantes ácidos, como el tricloro o el bromo, la alcalinidad es bueno que esté en el tramo alto, e incluso entre 120 y 140 ppm.
Recuerda que es desaconsejable utilizar tricoloro por el efecto que tiene al agregar ácido isocianúrico a la piscina, de manera continuada.
Síntomas de alcalinidad baja
El síntoma más característico es la fluctuación violenta del pH: sube y baja sin razón aparente entre análisis.
Durante la temporada de 2021 tuve un caso peculiar en una piscina de obra en Benidorm. El propietario me decía que el pH «se volvía loco»: un día marcaba 7,1, otro día 8,3, y no había forma de estabilizarlo aunque echase los correctores correctamente.
Cuando analicé el agua, la alcalinidad total era 38 ppm, menos de la mitad del mínimo recomendado. Sin suficiente alcalinidad, cualquier pequeña adición de ácido, cloro granulado o incluso la lluvia podía hacer que el pH cambiase varios décimas en cuestión de horas.
La alcalinidad total actúa como amortiguador del pH. Sin ella, el agua se comporta como un sistema sin frenos.
En casos graves, el agua puede erosionar el hormigón o las superficies de gresite, atacar los metales de los equipos (eje de la bomba, los skimmers de acero) y causar irritación de ojos y piel incluso con el pH aparentemente en rango.
Visualmente, la alcalinidad baja puede provocar manchas azuladas o verdosas en las paredes si hay cobre en las tuberías (el agua ácida disuelve el cobre), y una sensación de que el cloro «se gasta muy rápido» porque el pH inestable afecta a su efectividad.
- Fluctuación rápida del pH entre mediciones.
- Agua potencialmente corrosiva.
- Erosión del hormigón o del gresite.
- Ataque a metales de bombas, skimmers y otros equipos.
- Irritación de ojos y piel.
- Manchas azuladas o verdosas por disolución del cobre.
- Sensación de consumo excesivo o desaparición rápida del cloro.
Por qué baja la alcalinidad
Las causas más comunes son: el uso repetido de ácido para bajar el pH, la lluvia ácida, la dilución por evaporación y reposición con agua de red de baja alcalinidad, y el uso de cloro granulado de pH bajo.
También baja si se hace muchos retrolavados seguidos y se pierde agua tratada que se repone con agua nueva.
La alcalinidad del agua corriente suele ser muy baja, y en varias zonas de España es tan baja como 10 ó 20 ppm. Además, la corrección más habitual del regulador de pH es disminuir el pH que ha ido subiendo con el cloro, y para disminuir el pH dosificamos un ácido, que también disminuye la alcalinidad, aunque en mucha menor medida que el pH.
La alcalinidad se ve afectada por la correcciones del pH, hacia arriba o hacia abajo (lo más habitual). Cuando se quiera corregir uno u otro hay que tomarlo como una tarea conjunta, ya que están interrelacionados.
La buena noticia es que el nivel de alcalinidad es más estable que el del pH y el cloro-bromo, y por lo tanto podemos relajarnos más y medirlo solo un par de veces al mes.
Relación entre alcalinidad, pH, clorador salino y redox
El pH es una medida extremadamente sensible. Factores como la lluvia, el número de bañistas o incluso el propio proceso de electrólisis pueden alterarlo.
La Alcalinidad Total define la capacidad del agua para resistir cambios bruscos de pH. En ingeniería química, lo llamamos “efecto buffer” o amortiguador.
- Si la alcalinidad es baja (< 80 ppm): El pH “rebota”.
- Si la alcalinidad es alta (> 120 ppm): El pH se vuelve “terco” y tiende a subir constantemente.
- Rango ideal: Mantenerla entre 80 y 120 ppm es crítico para que la célula de titanio trabaje sin sobreesfuerzos.
Si la alcalinidad es baja, el pH “rebota”. Los sensores de precisión de los equipos detectarán variaciones constantes, provocando una dosificación errática de productos químicos.
Si la alcalinidad es alta, el pH se vuelve “terco” y tiende a subir constantemente. Esto no solo dificulta el mantenimiento, sino que favorece las incrustaciones calcáreas en la célula del clorador, reduciendo la eficiencia de la electrólisis.
La generación de cloro eleva el pH de por sí, por lo que el ácido reductor se va añadiendo con la bomba automáticamente para mantener el nivel deseado.
Con un nivel alto de pH es difícil aumentar el nivel de cloro, pues no le deja subir. Por eso un pH inestable puede impedir que el clorador alcance el nivel de desinfección esperado y puede provocar un círculo vicioso entre cloro y pH.
Qué es el potencial redox u ORP
El ORP en agua (Oxidation Reduction Potential) es una medida de la capacidad de una solución para oxidarse o reducirse. En términos prácticos, nos indica el poder desinfectante que tiene el agua de tu piscina.
Un ORP alto significa que hay un buen nivel de oxidantes, como cloro o bromo, capaces de eliminar bacterias y microorganismos. Un ORP bajo indica que el agua tiene poca capacidad desinfectante, lo que puede favorecer la aparición de algas y patógenos.
Dicho de otra forma: el ORP refleja la eficacia real del desinfectante en el agua, más allá de la simple cantidad de cloro o sal.
No basta con medir solo el cloro o la salinidad. El ORP en piscinas es el valor que determina si ese cloro realmente está trabajando de forma eficaz.
Cómo influye el pH en el redox
Con 1,5 ppm de cloro y un pH alto (8,2), el ORP será bajo, y la desinfección poco efectiva. Con la misma cantidad de cloro pero un pH correcto (7,2), el ORP será mucho más alto, garantizando un agua limpia y segura.
Resumen: pH bajo o alto + cloro ≠ ORP correcto. Lo importante es mantener un equilibrio entre pH y ORP.
La alcalinidad baja afecta indirectamente al redox porque hace que el pH cambie con rapidez. Si el pH sube, la fracción de cloro con mayor capacidad desinfectante disminuye y el ORP puede caer aunque el cloro libre medido parezca suficiente.
Valores orientativos de ORP en piscinas
El ORP de una piscina es uno de los parámetros más importantes, junto con el pH y la alcalinidad del agua.
Valores óptimos: alrededor de 650 mV en piscinas privadas.
Valor recomendado de ORP: Piscinas privadas: entre 650 y 750 mV. Piscinas públicas: entre 750 y 850 mV (más exigentes por el mayor número de bañistas).
| Nivel de ORP (mV) | Calidad del agua | Riesgo de bacterias | Comodidad del bañista |
|---|---|---|---|
| < 550 mV | Deficiente | Alto | Agua turbia, riesgo de infecciones |
| 650 - 750 mV | Óptima | Bajo | Agua clara, segura y agradable |
| > 850 mV | Excesiva | Muy bajo | Riesgo de irritaciones por cloro |
Si el ORP es demasiado bajo, hay riesgo de proliferación de algas y bacterias. Si el ORP es demasiado alto, puede provocar irritaciones en la piel y mucosas de los bañistas.
Mantener un ORP equilibrado no solo mejora la calidad del agua, sino que también reduce el consumo de químicos.
Por qué el redox puede bajar cuando arranca el clorador salino
El control de redox es uno con bomba dosificadora, al que le he desmontado la bomba y lo he modificado para que me habra y cierre un rele que es con el que espero controlar el clorador salino.
Correcto, en principio monte el control de redox y funcionaba perfectamente, con agua nueva en la piscina marcaba un redox bajo (no lo recuerdo), le adicionaba cloro en polvo y lo subia a los 700-750, con los dias bajaba, volvia a añadir cloro y volvia a subir, todo ok.
O sea, el electrodo y la función indicación del controlador Redox funciona como debe el problema ha surgido al intercalar el clorador salino, cuando empieza el filtrado el redox esta en 650-700 y a la hora ha bajado a 500-550, paro el clorador y en un par de horas ha vuelto a subir a los 700.
El cloro que produce el clorador me baja el redox cuando yo entiendo que deberia subirlo. Esto no tiene pies ni cabeza, un controlador salino puede que no suba el potencial Redox (por no producir cloro) pero lo que no puede hacer es bajarlo.
Cuando el redox baja al comenzar la electrólisis, no debe suponerse automáticamente que el clorador esté produciendo un “neutralizador de cloro”. La lectura puede estar alterada por la instalación eléctrica, la posición de la sonda, la circulación del agua, la conexión del relé o la interacción entre el electrodo y la célula de electrólisis.
Las variaciones de potencial redox deben contrastarse con mediciones independientes de cloro libre en ambas situaciones.
Comprobaciones ante una lectura de redox anómala
En conclusión la indicación Redox se jode cuando lo usas como controlador, conectando la salida de control, que antes accionaba una bomba dosificadora incorporada, a un rele auxiliar, y un contacto de ese rela auxiliar lo conectas a la entrada para controlador externo que al efecto viene provista ese clorador.
Imagino que has utilizado ese rele intermedio, precisamente para proporcionar al clorador una señal (contacto) libre de potencial, como exige su manual de instrucciones.
Comprueba esto, es basico para aparatos funcinen acoplados. Comprueba tambien que ese contato es normalmete abierto, es decir, cierra cuando se requiere que el clorador salino genere.
Si es así, y dado que la sonda Redox esta en su lugar correcto (aunque no óptimo, optimo es como lo cuento en este enlace), el fallo proviene de la manipulación del controlador para desconectar su salida de la bomba dosificadora y reconectarla al rele axiliar, por el motivo que sea, el circuito de indicación de Redox se va de peteneras.
- ¿Has comprobado que con bajo Redox el clorador se activa?
- ¿Has comprobado que las variaciones de potencial Redox son ficticias? Es muy sencillo, mide cloro libre en ambas situaciones.
- ¿Has comprobado que con el clorador salino aislado aumenta el cloro libre en el agua?
- Que cada sonda esta conectada a su aparato y no al contrario.
Es muy sencillo, al anochecer, mide el CL, ten en marcha el clorador salino toda la noche, y mide CL temprano, a la mañana siguiente.
Al no haber habido degradación solar del CL, deberia haber un notable incremeto entre las dos medidas.
Si el cloro libre aumenta durante la noche pero el ORP indicado cae al arrancar la electrólisis, la discrepancia apunta a la medición o a la instalación de control, no necesariamente a una falta de producción de cloro.
Ubicación de la sonda redox y funcionamiento de la electrólisis
Los sistemas automáticos en piscinas salinas utilizan sensores ORP para controlar la producción del clorador salino y ajustar el aporte de cloro según el valor registrado.
Los controladores integrados regulan tanto el pH como el ORP para mantener el agua siempre equilibrada.
La ubicación de la sonda debe permitir una lectura representativa del agua y evitar que la medición quede condicionada por fenómenos locales de la célula de electrólisis o por problemas de circulación.
La sonda Redox debe estar conectada a su aparato y no al contrario. También hay que comprobar que la señal utilizada para el control externo sea un contacto libre de potencial, cuando así lo exige el manual del clorador.
Cómo subir el ORP en una piscina salina
Uno de los errores más comunes es pensar que el ORP solo depende del cloro. En realidad, el ORP está muy influido por el pH y otros factores.
- Ajustar el pH hacia valores óptimos (7,2 - 7,4).
- Incrementar ligeramente la producción del clorador salino.
- Revisar que no haya exceso de materia orgánica o suciedad en el agua.
Si te encuentras constantemente buscando cómo aumentar el pH de la piscina o reducirlo de forma manual, es probable que estés ignorando los dos pilares que sostienen toda la estructura química del agua: la alcalinidad y el ácido cianúrico.
Ácido cianúrico y cloro generado por electrólisis
Para mantener un pH de la piscina perfecto, es vital estabilizar primero la alcalinidad (80-120 ppm) y el ácido cianúrico (30-50 ppm).
Un error crítico en la gestión de piscinas inteligentes es olvidar que el cloro producido por un sistema de electrólisis es “cloro puro”, carente de estabilizantes químicos.
Sin el nivel adecuado de ácido cianúrico, los rayos ultravioleta del sol pueden destruir el cloro en menos de dos horas. Esto crea una falsa sensación de que el equipo no funciona, cuando en realidad el cloro se desvanece antes de poder desinfectar.
Nivel Óptimo: Debe situarse entre 30 y 50 ppm.
El peligro del exceso: Superar las 75 ppm es contraproducente; el estabilizante “bloquea” el cloro, dejándolo inactivo aunque los tests marquen niveles correctos.
Diferencia entre alcalinidad total y alcalinidad carbonática
Los kits estándar miden la alcalinidad total, que incluye carbonatos, bicarbonatos y cianurato (si tienes CYA).
La alcalinidad carbonática es la que realmente amortigua el pH. Si tienes niveles altos de CYA, la alcalinidad total puede parecer correcta pero la carbonática ser baja.
Este matiz explica por qué a veces el pH es inestable aunque el test de alcalinidad diga «80 ppm».
Por tanto, cuando hay un nivel elevado de ácido cianúrico, la lectura de alcalinidad total debe interpretarse con cautela, porque no toda la alcalinidad medida contribuye de la misma forma a estabilizar el pH.
Cómo medir la alcalinidad
Para ello necesitarás un test de alcalinidad, y mejor que sea de gotas en vez de tiras, ya que son mucho más precisos.
La alcalinidad fluctúa mucho menos que el pH, por eso se revisa cada más tiempo.
La buena noticia es que el nivel de alcalinidad es más estable que el del pH y el cloro-bromo, y por lo tanto podemos relajarnos más y medirlo solo un par de veces al mes.
Las tiras analíticas pueden servir como orientación, pero cuando el resultado es muy bajo o no coincide con el comportamiento del pH y del redox, conviene confirmarlo mediante una prueba de gotas.
Cómo subir la alcalinidad con bicarbonato sódico
Se sube con bicarbonato sódico. El del supermercado sirve, pero el industrial es más económico por volumen.
El bicarbonato sódico alimentario (E-500ii) funciona exactamente igual que el específico para piscinas. La diferencia es el precio: en formato industrial o en sacos de ferretería es mucho más económico.
Asegúrate de que sea bicarbonato sódico puro, sin aditivos.
Para subir la alcalinidad lo mejor es utilizar bicarbonato de sodio. Has leído bien, ese mismo que puedes comprar en el supermercado.
También puedes comprar los bidones de 5 kilos de las tiendas de piscinas que ponen «incrementador de alcalinidad», pero es el mismo compuesto: bicarbonato de sodio puro.
También lo podrás ver escrito como bicarbonato sódico, hidrogenocarbonato de sodio, carbonato ácido de sodio o bicarbonato de soda, pero todo es lo mismo.
El bicarbonato de sodio es un polvo blanco, fácil de disolver en el agua, y de manipular, no es especialmente tóxico ni daña la piel si lo tocas, por lo que te será fácil dosificarlo y echarlo a la piscina.
A diferencia del ácido, el bicarbonato es seguro para manejar sin precauciones especiales.
Dosis orientativa
La dosis orientativa: 1,5 kg de bicarbonato sódico sube la alcalinidad aproximadamente 10 ppm en una piscina de 50.000 litros.
La regla es que necesitas 17,3 gramos de bicarbonato de sodio para elevar 10 ppm la alcalinidad por cada m3 de tu piscina.
O lo que es lo mismo:
Cantidad en gramos = (Alcalinidad Deseada - Alcalinidad Actual) x (m3 piscina) x 1,73
Recordad que estos cálculos son estimativos y pueden variar de una piscina a otra.
| Volumen de piscina | Incremento de alcalinidad | Bicarbonato orientativo |
|---|---|---|
| 50.000 litros | 10 ppm | 1,5 kg |
| 1 m3 | 10 ppm | 17,3 gramos |
Ejemplo de cálculo
Vamos a poner un ejemplo para una piscina de 50 m3, y el nivel de alcalinidad actual de 30 ppm.
En este caso vamos a querer llegar a 100 ppm, por lo que necesitamos: (100 - 30) x 50 m3 x 1,73 = 6055 gramos de bicarbonato de sodio (6 kg, para redondear).
La cantidad calculada debe considerarse orientativa, porque el volumen real, la composición del agua y la presencia de ácido cianúrico pueden modificar el resultado observado.
Forma de administración
Disuelve el bicarbonato en un cubo de agua antes de añadirlo, o viértelo directamente frente a los retornos con la bomba en marcha.
Para administrar el bicarbonato, diluir en agua, encender la filtración, y administrar a lo largo de la piscina, igual que con casi todos los químicos.
Y dejar la filtración encendida unas 4-6 horas.
Lo ideal es ir poco a poco. Hay fórmulas teóricas de la cantidad máxima de químicos que debieras echar a la piscina cada día.
En este mundo ideal, la cantidad máxima de bicarbonato en una piscina de 50 m3 serían 360 gramos al día.
Pero sabemos que muchas veces no es factible, porque no hay tiempo. Con el agua que tenemos en muchas partes, tardaríamos casi un mes en corregir la alcalinidad.
Por eso, intenta ir poco a poco, según tengas tiempo, ya que la química del agua agradece que los cambios sean lo más graduales posibles.
Cómo afecta el bicarbonato al pH
El bicarbonato sódico sube el pH ligeramente.
Al añadir bicarbonato, el pH puede subir entre 0,2 y 0,5 unidades. Si el pH ya está en el límite alto del rango (7,6-7,8), ajústalo con ácido después de corregir la alcalinidad.
El pH puede subir algo al añadir bicarbonato, a veces hasta 0,3-0,5 unidades: analiza después de 4 horas de circulación y ajusta el pH si es necesario.
Al administrar bicarbonato de sodio el pH subirá, pero será momentáneo, después se estabilizará.
Si el pH era elevado antes de subir la alcalinidad, el bicarbonato de sodio no lo va a subir sustancialmente, se debe corregir este pH alto después de la alcalinidad.
Y si el pH era bajo, subirá un poco al subir la alcalinidad, pero mejor esperar a tener la alcalinidad en un nivel adecuado antes de ajustarlo.
Además recuerda que con la alcalinidad baja, el pH no está protegido, y los niveles altos o bajos del mismo se pueden deber a esta falta de protección.
Por eso hay que esperar a tener una alcalinidad entre 80 y 100 para después medir y ajustar el pH.
Secuencia correcta de ajuste
Ajusta siempre la alcalinidad antes de ajustar el pH: la alcalinidad es el cimiento, el pH la estructura.
Recordad que siempre el ciclo de corrección es: 1º Alcalinidad -> 2º pH -> 3º Desinfectante (cloro, bromo, etc).
- Medir la alcalinidad total y confirmar el resultado si es necesario.
- Calcular la cantidad aproximada de bicarbonato sódico.
- Añadirlo con la filtración en funcionamiento.
- Dejar circular el agua durante varias horas.
- Volver a medir la alcalinidad y el pH.
- Ajustar el pH una vez estabilizada la alcalinidad.
- Comprobar después el cloro libre y el potencial redox.
Se recomienda desactivar el regulador de pH mientras se hace este proceso.
En una piscina con bomba dosificadora de pH, la pausa evita que el equipo intente compensar continuamente el aumento momentáneo del pH mientras todavía se está corrigiendo la alcalinidad.
Después de la corrección, la bomba dosificadora puede volver a ponerse en funcionamiento cuando hayan pasado varias horas y se haya comprobado el valor del pH.
Experiencia práctica con bicarbonato y bomba de pH
Poco a poco estoy solucionando el problema de la alcalinidad. Le estoy poniendo un kilo de bicarbonato disuelto en un cubo de agua, se lo hecho a última hora de la tarde y tengo unas 3 horas la bomba en filtración.
A las 24 horas repito el proceso (hasta ahora lo he realizado 3 veces). Paro la bomba dosificadora de minorador de PH, y la vuelvo a encender cuando ya han pasado varias horas.
Como el bicarbonato ha subido hasta 7,9 el PH, inyecta un poco de acido sulfúrico hasta estabilizarse en 7,3.
Es cierto que estoy gastando un poco más de acido sulfúrico en este momento, pero estoy consiguiendo que el agua esté muy cristalina y conseguir los valores ideales con las tiras analíticas Aquacheck.
Estoy haciendo lo mismo que tú, pero utilizando el siguiente producto.
La única diferencia es que yo dejo la válvula selectora en 'Recirculación'. Ya lo he aplicado dos veces y esta noche le echaré otra vez, siempre bien disuelto en agua.
Alcalinidad baja y consumo de ácido
Cuando la alcalinidad es baja, el pH responde de forma irregular a las correcciones. Esto puede hacer que una bomba dosificadora de pH funcione durante demasiado tiempo y active un error de seguridad sin alcanzar el valor programado.
El problema puede manifestarse así: a medida que aumenta el cloro, el pH sube y el equipo empieza a añadir ácido, pero no consigue llegar al pH deseado.
Como pasa mucho tiempo poniendo ácido, da un error (por seguridad) de no echar más ácido si ha estado más de un tiempo determinado y no ha conseguido llegar al nivel deseado.
Por lo que deja de añadir. Esto produce que el cloro deje de aumentar y NUNCA llegue a los 700 mV deseados, a la vez que el pH se dispara por estar parado, lo que además hace que el cloro no suba.
Es un círculo vicioso de cloro y pH que no consigo resolver.
La estabilización de la alcalinidad reduce la sensibilidad del agua al ácido y permite que la regulación automática del pH trabaje en condiciones más previsibles.
Cómo bajar el ORP en una piscina
Para bajar el ORP en piscina hay que comprobar si el cloro está demasiado alto, reducir la producción del clorador o dosificador y ajustar el pH si está demasiado bajo.
- Comprobar si el cloro está demasiado alto.
- Reducir la producción del clorador o dosificador.
- Ajustar el pH si está demasiado bajo.
Si el ORP cae de forma inesperada al iniciar la electrólisis, primero hay que confirmar si también ha caído el cloro libre. Si no existe una disminución equivalente, deben revisarse la sonda, la instalación eléctrica, la conexión del control externo y las condiciones de circulación.
Protección de la célula y eficiencia del clorador
Sin estos valores, el cloro generado por electrólisis se destruye por los rayos UV en menos de dos horas o provoca incrustaciones que dañan los electrodos de titanio.
Cuando controlas la alcalinidad y el estabilizante, obtienes beneficios directos en el hardware:
- Protección de los electrodos: Evitas la calcificación prematura de las placas de titanio, el componente más valioso de tu clorador.
- Eficiencia Energética: Al durar más el cloro en el agua, el equipo requiere menos horas de funcionamiento para mantener la higiene, optimizando el consumo eléctrico.
- Ahorro en consumibles: El regulador de pH consumirá significativamente menos ácido al no tener que corregir un pH inestable.
Esto no significa que el potencial redox sustituya a las mediciones de cloro, pH y alcalinidad. El ORP ayuda a valorar la capacidad oxidante del agua, pero su lectura depende de las condiciones químicas y de la correcta instalación del electrodo.
Qué ocurre si la alcalinidad es demasiado alta
La alcalinidad alta hace que el pH se vuelva “terco” y tienda a subir constantemente.
Esto no solo dificulta el mantenimiento, sino que favorece las incrustaciones calcáreas en la célula del clorador, reduciendo la eficiencia de la electrólisis.
No suele ser habitual tener que reducir la alcalinidad. Porque el agua del suministro suele tener un nivel bajo, y porque lo normal es que el regulador de pH tenga que reducir siempre el pH.
Pero hay casos, como en algunas aguas subterráneas, que el suministro viene con un pH y alcalinidad elevados. O también sucede que se han agregado químicos de manera indiscrimada al agua, produciendo desequilibrios fuertes, siendo uno de ellos una alta alcalinidad.
Reducir la alcalinidad con pH alto
No hay que intentar bajar el pH ya que va a ser muy muy difícil. Una alcalinidad alta tiene un alto poder de neutralizar los ácidos, y cualquier ácido que inyectemos va a afectar en muy poco al pH.
Y en estos casos, la técnica consiste en inyectar aguafuerte (también llamado ácido clorhídrico o salfumán o ácido muriático) lo más al fondo posible de la piscina (con un tubo, por ejemplo).
Debemos utilizar ácido clorhídrico lo más concentrado posible, ojalá al 30%.
Cuando inyectamos el ácido, hay que apagar la depuradora, y no se enciende hasta el día siguiente.
No debemos intentar bajar más de 40-50 ppm de alcalinidad cada día. Si fuese necesario, partirlo en varias sesiones.
A las 24 horas medimos el nivel de alcalinidad y pH.
Reducir la alcalinidad con pH bajo
Cuando el pH está bajo y la alcalinidad alta es el peor escenario, ya que es cuando es más complicado recuperar el equilibrio.
Si aplicamos ácido el pH bajará más, y después habrá que suministrar bases para equilibrarlo, pero harán que suba de nuevo la alcalinidad, y entramos en un bucle.
Recuerda que pH y alcalinidad se modifican casi siempre en el mismo sentido, y por eso conducirlos en sentido contrario no es obvio.
Como no podemos subir el pH con incrementadores de pH (porque subirá más la alcalinidad), entonces hay que utilizar un método conocido como aireación, por el que se somete al agua a un procedimiento físico «inyectando» aire para que pierda sus gases disueltos, en concreto el dióxido de carbono (CO2).
Sin entrar en mucho análisis químico, decir que al disolver CO2 en el agua disminuye su pH, y si conseguimos sustraerlo del agua, lo aumentaremos.
Has leído bien, aireando bien el agua conseguimos quitarle CO2 y aumentar su pH, sin agregar ningún producto químico, es un proceso físico.
Hay varias formas de airear el agua, las que se te ocurran. Puedes orientar los impulsores para que generen un poco de torbellino, pero el efecto es pequeño.
Podrías chapotear toda la noche, pero lo más útil es que fabriques una pequeña «fuente».
Enciendes la filtración, y si puedes tapar los otros impulsores para que sea mayor la presión, mejor.
Se necesitan horas de funcionamiento, depende del tamaño de la piscina y el nivel del pH, pero vas a tener que tenerlo en funcionamiento no menos de 6-8 horas.
Una vez que conseguimos elevar el pH hasta 7,2 volvemos a inyectar el ácido clorhídrico para bajar la alcalinidad.
Cuanto más alto hayamos llevado el pH, mejor, ya que podremos corregir mayor cantidad de alcalinidad. Si podemos elevarlo a 7,6 mejor que mejor.
Recuerda que no hay que hacer una corrección de la alcalinidad que haga descender el pH por debajo de 7,0 - 7,2.
Alcalinidad, circulación y desgasificación de CO2
Los saltos de aguas, las cascadas, etc. en las piscinas no son «inocuas»: tienen un efecto directo sobre la elevación del pH, por lo que su uso o abuso puede estar contraindicado según las condiciones.
El funcionamiento del clorador salino también produce una pequeña desgasificación de CO2, y este fenómeno contribuye a que el pH tienda a subir durante la electrólisis.
Una alcalinidad moderadamente baja puede limitar esa desgasificación, pero una alcalinidad inferior a 60 ppm aumenta la inestabilidad y puede volver el agua agresiva para materiales y equipos.
Automatización y control del equilibrio químico
La verdadera tranquilidad llega con la domótica. Los sistemas permiten integrar sensores que monitorizan estos valores en tiempo real, enviando la información directamente a un smartphone mediante una aplicación.
Olvídate de las mediciones manuales imprecisas. La robustez industrial aplicada a una piscina privada garantiza que, si los niveles de alcalinidad o estabilizante se desvían, el sistema te avisará antes de que se convierta en un problema costoso.
Estos sistemas hacen que no tengas que preocuparte de si hace calor, hay más bañistas o cambian las condiciones del agua: el equipo regula todo automáticamente.
La automatización puede controlar el pH y el ORP, pero no elimina la necesidad de comprobar periódicamente la alcalinidad, porque este parámetro suele corregirse manualmente y cambia más lentamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar bicarbonato del supermercado en una piscina salina?
Sí, el bicarbonato sódico alimentario (E-500ii) funciona exactamente igual que el específico para piscinas.
Asegúrate de que sea bicarbonato sódico puro, sin aditivos.
¿El bicarbonato sódico sube el pH?
Sí, ligeramente. Al añadir bicarbonato, el pH puede subir entre 0,2 y 0,5 unidades.
Si el pH ya está en el límite alto del rango (7,6-7,8), ajústalo con ácido después de corregir la alcalinidad.
¿Debo apagar la bomba dosificadora de pH?
Se recomienda desactivar el regulador de pH mientras se hace este proceso.
La bomba dosificadora puede volver a encenderse cuando hayan pasado varias horas de circulación y se haya comprobado el nuevo valor del pH.
¿Qué diferencia hay entre ORP y pH?
El pH mide la acidez o basicidad del agua, mientras que el ORP mide la eficacia desinfectante.
Ambos parámetros deben estar equilibrados para un agua sana.
¿Cómo puedo subir el ORP de mi piscina salina?
Revisa el pH, ajusta la producción del clorador y asegúrate de que el agua esté limpia y sin exceso de materia orgánica.
¿Qué pasa si el ORP es muy bajo?
El agua no tendrá capacidad suficiente de desinfección y aumentará el riesgo de algas, bacterias y agua turbia.
¿Y si el ORP es demasiado alto?
Puede indicar exceso de cloro, provocando irritación en la piel, mucosas y un gasto innecesario de producto.

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