Área total del terreno necesaria para ubicar una depuradora por lagunaje

El área total necesaria para ubicar una depuradora por lagunaje depende principalmente del número de habitantes, del caudal de aguas residuales que se debe tratar, del tipo de terreno, de la topografía, de las instalaciones complementarias y de la superficie reservada para accesos, mantenimiento y gestión del agua tratada. Antes de dimensionar la parcela es necesario conocer con exactitud el número de habitantes que generarán el agua residual que debe ser tratada, con el objetivo de tener el caudal de agua residual que tratará la depuradora.

El caudal generado por habitante y día se valora entre 150 y 200 litros/día. A partir de este caudal se puede establecer el tamaño de la depuradora que se debe instalar, aunque el área total del terreno no se limita a la superficie ocupada por los tanques o lagunas, sino que también incluye las zonas de pretratamiento, circulación, taludes, tuberías, puntos de descarga y espacios de seguridad.

Cómo calcular el área de terreno necesaria

El cálculo debe comenzar con la estimación de la población servida y del caudal diario. El caudal generado por los habitantes determina la capacidad hidráulica de la instalación y condiciona el volumen de las lagunas, el número de etapas de tratamiento y la superficie ocupada por el sistema.

ParámetroDato disponibleAplicación
Caudal por habitante150-200 litros/díaEstimación del caudal diario de aguas residuales
Población de referencia750 habitantes o menosDepuradoras compactas en PRFV enterradas o en superficie
Población de referenciaSuperior a 750 habitantes hasta 3000 habitantesDepuradoras en contenedor fabricadas en acero para instalar en superficie
Tratamiento previoReja de desbaste y tamiz rotativoSeparación de sólidos de mayor y menor tamaño
Tratamiento posteriorSistema de desinfección UV o hipocloritoDesinfección del agua de salida

La superficie útil del proceso debe complementarse con el área ocupada por el pretratamiento y la alimentación de la depuradora, el tratamiento principal, los equipos de pos tratamiento, las conducciones y los accesos de mantenimiento.

En una instalación por lagunaje también es necesario reservar superficie para los taludes, las separaciones entre lagunas, los caminos perimetrales, las zonas de inspección y las posibles ampliaciones. Por este motivo, la parcela necesaria siempre será mayor que la superficie estrictamente ocupada por el agua o por las estructuras de tratamiento.

Elementos que ocupan superficie dentro de la parcela

Pretratamiento y alimentación

La instalación debe disponer de una reja de desbaste manual o automática para la separación de sólidos de mayor tamaño. También puede requerir un grupo de bombeo de alimentación de la depuradora, que debe tener una alimentación lo más laminar posible para favorecer el proceso de depuración.

El tamiz rotativo de separación automática de luz 0.5-1 mm permite realizar el desbaste de sólidos de menor tamaño con el objetivo de proteger los equipos internos de la depuradora. Estos elementos necesitan espacio propio, acceso para limpieza y una conexión adecuada con las tuberías de entrada.

Lagunas y unidades de tratamiento

El área principal corresponde a las lagunas o unidades donde se desarrolla el tratamiento biológico. Las depuradoras biológicas utilizan microorganismos naturales para descomponer la materia orgánica, eliminando contaminantes de una manera más respetuosa con el medio ambiente.

El tratamiento no solo disminuye la huella de carbono del proceso, sino que también reduce la producción de residuos secundarios y minimiza la cantidad de energía necesaria para operar el sistema, lo cual es particularmente ventajoso en términos de sostenibilidad y ahorro a largo plazo.

Desinfección y salida del agua tratada

El sistema de desinfección UV o hipoclorito permite realizar la correcta desinfección del agua de salida de la depuradora. El punto de salida del agua depurada también condiciona la ubicación, porque hay que prever por dónde saldrá el agua y qué solución se usará: drenaje, infiltración, riego, si aplica y está permitido, u otra alternativa autorizada.

Con estas tres fases de tratamiento tendríamos una instalación depuradora completa estándar donde podríamos obtener un agua residual tratada y desinfectada lista para su vertido.

Esquema de una depuradora por lagunaje

Factores que pueden aumentar el área necesaria

Accesos y mantenimiento

La parcela debe permitir el acceso suficiente para excavar, colocar el equipo y conectar tuberías. Un fácil acceso a vías de transporte facilita el mantenimiento, el traslado de equipos y la evacuación de residuos generados durante el proceso de depuración.

También es necesario reservar espacio para operar y revisar la instalación sin tener que levantar pavimentos, jardines u otras estructuras. La depuradora debe quedar accesible para inspección visual y para cualquier intervención puntual.

En una instalación por lagunaje, los caminos de servicio deben permitir revisar taludes, conducciones, entradas y salidas de agua, así como retirar los residuos acumulados en las unidades de pretratamiento. Si el acceso es muy justo, a veces compensa ubicar la depuradora en una zona donde el trabajo sea limpio, aunque esté un poco menos cerca de la vivienda.

Distancia a viviendas, linderos y zonas sensibles

La ubicación influye en la facilidad de instalación, en el mantenimiento, en la seguridad del vertido y, sobre todo, en que la depuradora trabaje estable durante años. La normativa y las ordenanzas pueden variar según municipio o comunidad, y por eso nosotros siempre recomendamos validar el criterio con un técnico o con el instalador que vaya a firmar el proyecto o boletín si aplica.

Conviene evitar colocar la depuradora pegada a muros medianeros o linderos, zonas donde puedan ampliarse construcciones y áreas con tráfico de vehículos. Si dentro de unos años quisieras acceder a la tapa o intervenir en la zona, deberías poder hacerlo sin romper nada.

En el caso de una depuradora doméstica, se ha de destinar un espacio para instalar la estación depuradora que sea 1,5 metros superior al diámetro del tanque. La tapadera de la estación depuradora de aguas residuales debe tener un fácil acceso, para facilitar chequeos periódicos.

Vegetación y raíces

La zona debe estar libre de vegetación, especialmente árboles, ya que las raíces de estos pueden llegar a obstaculizar las tareas de montaje y el uso posterior de la depuradora. Las raíces pueden deformar o presionar tuberías con el tiempo, complicar la excavación inicial y generar humedad constante alrededor del equipo.

Si hay arbolado grande o con raíces agresivas, lo ideal es no ubicar la depuradora ni la línea de tuberías en esa trayectoria. También tiene que estar limpia de basuras y objetos que sean ajenos a la instalación.

Terreno, pendientes y nivel freático

Un buen equipo en un mal terreno puede dar problemas; un terreno bien elegido y preparado hace que todo funcione de forma estable. La base debe estar nivelada y correctamente preparada, evitando colocar una depuradora sobre rellenos recientes o zonas que cedan.

Si el terreno asienta con el tiempo, pueden aparecer desniveles, tensiones en tuberías y problemas de cierre o estanqueidad en registros. Los suelos arcillosos o con alta retención de agua pueden requerir trabajos de preparación y tratamiento adicionales, como la instalación de sistemas de drenaje subterráneos, para evitar problemas de estabilidad en la infraestructura a largo plazo.

Las ubicaciones con pendientes naturales permiten un flujo de agua por gravedad, disminuyendo la necesidad de bombeo y, por lo tanto, reduciendo el consumo energético de la planta. En zonas planas, puede ser necesario un diseño específico que compense la falta de pendiente para mantener un flujo adecuado a través del sistema de tratamiento.

Con el fin de facilitar el recorrido de las aguas residuales hasta la depuradora, se ha de mantener cierta inclinación de la tubería de desagüe. Una ligera pendiente puede ayudarnos a conducir aguas por gravedad, pero una pendiente fuerte obliga a replantear la profundidad de la excavación, el trazado de tuberías, la seguridad de la zanja y el relleno.

Si hay agua subterránea alta o el terreno se encharca, hay que tratarlo con especial cuidado. Dependiendo del nivel freático de las aguas subterráneas, la instalación puede ser enterrada completa o parcialmente, pero esta debe ser instalada siempre sobre el nivel freático.

Dimensiones de excavación y espacio de instalación

La excavación se debe llevar a cabo en dos pasos: primero, con la ayuda de una excavadora; y, segundo, a mano para los últimos 20-30 cm. de excavación para garantizar el montaje de la estación depuradora en un entorno sólido, evitando posibles agrietamientos del terreno.

La profundidad de la excavación depende de la tubería de desagüe en el lugar de instalación. El hueco de la excavación tiene que ser con forma de embudo. Por lo que el diámetro de la parte superior ha de ser 1,5 metros superior al diámetro de la depuradora de aguas residuales, mientras que el diámetro de la parte inferior debe superar en 0,5 metros al diámetro de la depuradora.

Para garantizar el nivelado vertical y horizontal de la depuradora, ésta debe ser montada sobre una base de hormigón armado de 15 centímetros de altura. Alternativamente, se pueden utilizar un anillo prefabricado de hormigón armado de su correspondiente diámetro.

ElementoDimensión o condición
Espacio destinado a la estación1,5 metros superior al diámetro del tanque
Última fase de excavación20-30 cm realizados a mano
Diámetro superior de la excavación1,5 metros superior al diámetro de la depuradora
Diámetro inferior de la excavación0,5 metros superior al diámetro de la depuradora
Base de hormigón armado15 centímetros de altura
Borde superiorLos 10 centímetros superiores no se entierran

Estas dimensiones corresponden al espacio inmediato de montaje de una depuradora enterrada y no representan por sí solas el área total necesaria para una instalación por lagunaje. Para obtener la superficie completa de la parcela hay que sumar las lagunas, los taludes, los caminos, los equipos auxiliares, las conducciones y las zonas de protección.

Condiciones climáticas y ambientales

Las condiciones climáticas locales son un factor decisivo para el rendimiento de los procesos biológicos en una depuradora. En zonas de clima cálido, las temperaturas elevadas favorecen la actividad microbiana, lo que permite que los procesos de oxidación biológica y degradación de compuestos orgánicos se realicen de forma más eficiente y rápida.

En zonas de clima frío, las temperaturas bajas pueden ralentizar el crecimiento y la actividad de los microorganismos, afectando la eficiencia del proceso de tratamiento biológico. En estos casos, es esencial implementar sistemas de aislamiento o calefacción en los tanques de tratamiento para mantener las condiciones óptimas de operación.

Los climas con alta pluviosidad pueden requerir estructuras adicionales de contención y manejo de lodos para evitar el riesgo de desbordamientos. Asimismo, es necesario evaluar el potencial de exposición a eventos climáticos extremos, como inundaciones, sequías o tormentas, ya que estos pueden afectar la operatividad y la durabilidad de la instalación.

La planta debe estar situada de manera que no interfiera con áreas de alta importancia ecológica o zonas protegidas, como reservas naturales o hábitats de especies sensibles. Además, la depuradora debe estar ubicada de tal manera que reduzca el riesgo de contaminación en caso de incidentes, como vertidos accidentales o fallos en el sistema.

Relación con las fuentes de agua y los puntos de descarga

Al situarse cerca de fuentes de agua, como ríos, lagos, embalses o sistemas de alcantarillado, se reducen considerablemente los costos asociados al transporte y bombeo del agua, lo que mejora la eficiencia energética de la planta.

Estas ubicaciones permiten un fácil acceso tanto al agua residual que necesita tratamiento como a los lugares donde se puede realizar la descarga de agua tratada de manera controlada. En contextos rurales, la proximidad a áreas agrícolas añade otro valor, ya que facilita la reutilización del agua tratada para riego y otros usos agrícolas.

Las descargas en cuerpos de agua naturales también están sujetas a normativas ambientales estrictas que varían según la región y el tipo de uso final del agua. Las regulaciones exigen que las descargas se realicen de forma que se minimice el impacto ambiental, subrayando la importancia de una localización estratégica que permita cumplir con estos requisitos legales y que se integre adecuadamente en el ecosistema circundante.

Reutilización del agua tratada

Para aquellos proyectos donde se planea la reutilización del agua tratada para riego, paisajismo o procesos industriales, es ideal situar la depuradora cerca de las áreas de consumo. Esta proximidad no solo reduce los costos de transporte y facilita la distribución del agua, sino que también permite aprovechar al máximo el agua reciclada, contribuyendo a prácticas de sostenibilidad y reutilización de recursos.

En el caso de municipios, el agua tratada puede destinarse al riego de áreas verdes, al mantenimiento de parques y jardines urbanos, o incluso como agua industrial en determinados procesos. La cercanía a zonas agrícolas, industriales o de servicios puede reducir la superficie necesaria para las conducciones de distribución y facilitar la gestión posterior del agua.

Infraestructuras complementarias

Es esencial contar con un acceso confiable a redes de energía eléctrica, ya que los sistemas de aireación y los equipos de monitoreo de la calidad del agua dependen de una alimentación eléctrica estable. Además, la cercanía a otros servicios, como estaciones de tratamiento de residuos, permite una gestión eficiente de los materiales de desecho, facilitando su transporte y disposición final.

Antes de excavar, conviene ubicar o asumir que puede haber conducciones como electricidad exterior, riego automático, drenajes antiguos, tuberías de piscina o depósitos. Si no se tiene plano, se hace una revisión cuidadosa y se decide un punto que minimice riesgos.

El compresor puede situarse en el interior de una edificación, como un almacén o garaje, o en el exterior. Si se opta por una instalación en el interior, el compresor no puede tocar las paredes u otras partes de la edificación. En el caso de instalación en el exterior, éste deberá ser protegido de la lluvia, la humedad y el polvo.

Organización del área total de la parcela

Para calcular de forma práctica la superficie total necesaria, conviene dividir la parcela en varias zonas: superficie de las lagunas y unidades de tratamiento, zona de pretratamiento, área de desinfección y descarga, caminos de acceso, espacios de mantenimiento, instalaciones eléctricas y de bombeo, conducciones, taludes y zonas de seguridad.

Zona de la parcelaFunción principal
Lagunas o unidades biológicasTratamiento de la materia orgánica y de los contaminantes
PretratamientoSeparación de sólidos de mayor y menor tamaño
Alimentación y bombeoConducción y regulación del caudal de entrada
DesinfecciónTratamiento final mediante UV o hipoclorito
Descarga o reutilizaciónSalida, drenaje, infiltración, riego o uso autorizado
Accesos y mantenimientoEntrada de maquinaria, inspección y evacuación de residuos
Protección y drenajePrevención de encharcamientos, inundaciones y daños ambientales

La superficie final debe permitir que todas estas zonas funcionen simultáneamente sin interferencias. No es conveniente utilizar toda la parcela para las lagunas y dejar sin espacio los accesos o el mantenimiento, porque una instalación difícil de revisar puede generar problemas operativos aunque el volumen de tratamiento sea suficiente.

Errores que reducen la funcionalidad del terreno

Un error habitual consiste en ponerla “donde no se ve” sin pensar en el acceso. Lo escondido suele ser lo más difícil de mantener, por lo que es mejor integrarla bien y dejarla accesible.

También es frecuente elegir un punto por cercanía, pero con tubería mal resuelta. Una instalación con demasiados codos o sin pendiente correcta es una fuente de problemas.

Colocarla en una zona que se inunda es otro riesgo importante. Si el terreno encharca, hay que replantear ubicación o solución técnica, porque ignorarlo suele salir caro.

No reservar espacio operativo alrededor puede dificultar futuras revisiones, limpiezas o intervenciones. Aunque no estorbe hoy, puede estorbar mañana cuando haya que revisar, limpiar o intervenir.

Comprobación final del emplazamiento

Para seleccionar el terreno se debe elegir un punto con trazado de tuberías directo y pendiente adecuada. También se deben respetar separaciones razonables a vivienda, linderos, pozos y árboles.

Es necesario confirmar que puede entrar maquinaria y que la excavación es viable. La tapa debe quedar accesible, sin obras futuras encima, y el terreno debe revisarse en cuanto a compactación, humedad, encharcamientos y pendientes.

Asimismo, hay que definir claramente la salida del agua depurada y su solución asociada. La ubicación ideal debe permitir el acceso a fuentes de agua, la conexión con infraestructuras existentes, el cumplimiento de las normativas ambientales y una gestión segura del agua tratada.

La selección de la ubicación adecuada para una depuradora biológica por oxidación total es un proceso fundamental para maximizar su rendimiento y su contribución positiva al entorno. Evaluar aspectos como la proximidad a fuentes de agua, el tipo de suelo y las condiciones climáticas asegura que la instalación no solo sea eficiente, sino también sostenible a largo plazo.

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