Los filtros antigrasa metálicos de la campana extractora deben limpiarse, por regla general, cada 1-3 meses, aunque el intervalo depende del uso de la cocina. Si cocinas a diario, utilizas mucho aceite o preparas fritos con frecuencia, conviene acortar el plazo; con un uso moderado, una limpieza mensual suele ser adecuada, mientras que con un uso esporádico puede bastar con limpiarlos cada dos o tres meses.
Además, se recomienda realizar una limpieza superficial después de cada cocinado y una limpieza profunda aproximadamente cada dos meses, desmontando los filtros y limpiando también el interior y el exterior del aparato. Los filtros de carbón activo de las campanas en modo recirculación siguen una pauta diferente: los modelos estándar suelen sustituirse cada 3-6 meses, mientras que algunos filtros regenerables pueden mantenerse durante varios años siguiendo las instrucciones del fabricante.
Frecuencia de limpieza según el uso de la cocina
La frecuencia con la que debes limpiar los filtros de la campana extractora depende del uso que le des a la cocina. Como regla general:
| Tipo de uso | Frecuencia recomendada |
|---|---|
| Uso diario intenso | Limpiar los filtros cada dos semanas. |
| Uso moderado | Limpiar los filtros una vez al mes. |
| Uso esporádico | Limpiar los filtros cada dos o tres meses. |
Más o menos cada dos meses, te recomendamos que hagas una limpieza de los filtros, aunque el tiempo que pase entre cada una de ellas depende mucho del uso que hagas de la campana, de la potencia a la que se utilice y el tipo de alimentos que cocines normalmente.
Para que duren, los filtros antigrasa deben limpiarse periódicamente en función de la intensidad de uso: se recomienda lavarlos al menos una vez cada 3 meses. Si cocinas a diario, más aún con fritos frecuentes, mejor acortar plazos.
Siempre se recomienda realizar una limpieza superficial tras cada cocinado. Gracias a este mantenimiento, la cocina siempre estará limpia y nos ahorraremos mucho trabajo a la hora de hacer una limpieza mayor.
Tras el cocinado, limpiamos el exterior y los filtros sin desmontar con una bayeta húmeda o papel de cocina. Limpiarlas con regularidad para evitar tener luego que limpiar con mayor dificultad.
Por qué es importante limpiar los filtros
La campana extractora es un electrodoméstico imprescindible en la cocina, ya que elimina humos, grasa y olores generados al cocinar. Su principal función es ayudar a que la cocina esté libre de humos, partículas de grasa y olores, por lo que es habitual que pueda acumular grasa y suciedad en partes no accesibles.
Su función principal es la de extraer, atrapar la grasa que desprenden los alimentos cocinados y absorber los olores. En otras palabras, ayuda a depurar el aire en la cocina mientras estamos cocinando.
Con el tiempo, los filtros de la campana se saturan de grasa y suciedad, lo que puede causar varios problemas:
- Una campana con filtros sucios pierde potencia de extracción.
- La grasa acumulada impide que los olores sean eliminados correctamente.
- La grasa es altamente inflamable.
- Si el filtro no funciona bien, la grasa se deposita en muebles y paredes.
- Una campana sucia extrae peor humos y olores.
- Hace más ruido del necesario.
- Consume más energía.
- Puede gotear grasa.
- Reduce su vida útil.
Si no lo limpiamos de forma eficiente, no hará su labor correctamente y podría incluso estropearse el aparato. En estos casos, es importante cambiar el filtro lo antes posible, ya que, de lo contrario, la campana extractora no funcionará al máximo de su capacidad y el motor puede resultar dañado debido al sobreesfuerzo.
Una limpieza correcta de la campana extractora permite que el motor funcione de forma eficiente, que los filtros hagan bien su trabajo y que la cocina se mantenga fresca incluso después de preparar recetas “aromáticas”. Una campana limpia trabaja de forma más eficiente y necesita menos esfuerzo para aspirar el aire.
Cuando los filtros están limpios, el aire circula mejor y el motor no tiene que “forzarse”. Resultado: menos ruido y una experiencia de cocina mucho más agradable.
Tipos de filtros y frecuencia de mantenimiento
La forma de utilizar y cuidar los filtros de las campanas de cocina varía de un modelo a otro. Por eso es necesario conocer los distintos tipos y saber cómo tratarlos de forma funcional para que las campanas en las que están instalados puedan utilizarse siempre a su máximo rendimiento.
Las campanas extractoras suelen incorporar tres tipos de filtros, cada uno con un mantenimiento diferente:
Filtros antigrasa metálicos
Se encuentran en la mayoría de campanas extractoras. Suelen estar fabricados en aluminio o acero inoxidable y atrapan las partículas de grasa para evitar que lleguen al motor y los conductos.
No se reemplazan, pero requieren limpieza regular. Pueden lavarse a mano con agua y un detergente adecuado para limpiar la grasa de cocina, utilizando paños y guantes protectores, o directamente en el lavavajillas.
En algunos casos, los filtros de las campanas extractoras de cocina deben sustituirse de forma permanente. La necesidad de sustitución se hace sentir cuando el filtro está completamente obstruido y los olores no se captan con la misma eficacia que antes.
Filtros de carbón activo
Se usan en campanas de recirculación, sin salida exterior. Su presencia está destinada a la eliminación de olores y sustancias orgánicas resultantes de la cocción y su mantenimiento es indispensable para garantizar un óptimo funcionamiento de la campana.
El aire aspirado se limpia primero de las sustancias lipídicas a través del filtro de grasa y, después, pasa a través del filtro que contiene los carbones activados, que retienen las sustancias orgánicas responsables de los malos olores.
Los filtros de carbón estándar no permiten el lavado y la regeneración; por lo tanto, una vez terminado su primer ciclo de filtración, que suele ser de 3-6 meses, deben ser reemplazados. Para un funcionamiento óptimo de la campana, se recomienda sustituirlos cada 3-6 meses, dependiendo del uso.
Lo más aconsejable es cambiar los filtros de carbón activo cada seis meses si haces un uso regular de tu campana extractora. Una vez saturados, deben sustituirse, ya que no son regenerables.
Filtros desechables de papel o fibra sintética
Son menos comunes, pero muy fáciles de reemplazar. Retienen grasa y partículas en campanas más básicas o antiguas.
No se pueden limpiar, solo reemplazar. Su frecuencia de cambio es de cada 1-2 meses, dependiendo del uso.
Si el filtro desechable está visiblemente sucio o cambia de color, es momento de reemplazarlo.
Cómo saber si el filtro necesita limpieza o cambio
Si notas que la campana pierde potencia, revisa el estado del filtro. Un filtro saturado no elimina olores… solo los redistribuye y eso afecta directamente a la calidad del aire que respiras cada vez que la enciendes.
La presencia de un olor persistente en el aire recirculado es la principal señal para entender que es hora de regenerar el filtro. Las campanas más modernas montan en su interior sistemas integrados con indicadores de saturación de los filtros mostrando cuándo es el momento de limpiarlos o sustituirlos.
Para un filtrado eficaz, es fundamental entender cuándo ha llegado el momento de limpiar o reemplazar el filtro de carbón activado. Con el tiempo, los carbones activados acumulan en la superficie las sustancias orgánicas eliminadas del aire que se estratifican progresivamente y, por la falta de mantenimiento y sustituciones periódicas, pierden progresivamente su eficacia, comprometiendo la calidad del aire reintroducido al medio ambiente.
Algunos modelos cuentan con un indicador electrónico de saturación de los filtros que te avisan con una señal acústica del momento exacto de limpiarlos. Si tienes una campana inteligente, recibirás un aviso en tu móvil cuando los filtros estén saturados y necesiten una limpieza.
Cómo desmontar los filtros de la campana
Para poder limpiar la campana extractora, lo primero a realizar es desmontar los filtros. El sistema de montaje a menudo depende del modelo y el fabricante, por eso es recomendable siempre leer el manual del aparato para saber cómo funciona y conocer su desmontaje.
Para limpiar el filtro de una campana extractora lo primero es abrir el bloqueo y abatirlo. Agárralo por debajo con la otra mano y extráelo del soporte, tal y como te mostramos en esta pequeña imagen.
Si lo que tienes son filtros de aspiración perimetral, tira del filtro de metal antigrasa. Si hay filtros adicionales en el interior, deberías abrir el bloqueo y sacar el filtro de metal antigrasa.
Utiliza siempre la mano que te queda libre para agarrarlos por debajo. Desconecta la campana antes de manipular cualquier pieza.

Cómo limpiar los filtros metálicos a mano
Antes de nada, remoja los filtros en agua caliente con jabón y utiliza un cepillo para limpiar más profundamente. Llena el fregadero con agua caliente y añade un detergente desengrasante. Sumerge los filtros y déjalos en remojo durante al menos 15 minutos.
Si la suciedad está muy pegada, puedes utilizar un producto disolvente de grasa. Tras un tiempo, retiramos el producto para no dañar la superficie. A estas alturas, la grasa se debe haber reblandecido para que no tengamos que rascar la superficie.
Luego, utiliza un cepillo suave para eliminar la grasa. Si todavía hubiese restos endurecidos, pasaríamos un estropajo suave. Pasamos los filtros con una bayeta húmeda o una esponja.
Aclara bien y deja secar completamente antes de volver a colocarlos. Enjuágalos para que no queden restos de productos y deja que escurran antes de volver a instalarlos.
El proceso es muy sencillo y, si se realiza de forma periódica, la grasa no se acumulará y bastará con retirar los filtros y lavarlos con agua y jabón.
Cómo limpiar los filtros en el lavavajillas
Una opción cómoda y efectiva para limpiar los filtros de la campana extractora es usar el lavavajillas. Una vez que hayamos desmontado las piezas oportunas, lo más sencillo es introducir los filtros en el lavavajillas y hacer un ciclo normal de lavado.
- Desmonta los filtros de la campana siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Asegúrate de colocarlos en posición vertical y que no interfieran con el brazo rociador del lavavajillas.
- Usa un ciclo de lavado intensivo para asegurar una limpieza profunda.
- Deja que los filtros se sequen completamente antes de volver a instalarlos en la campana extractora.
Si prefieres limpiar los filtros de tu campana en el lavavajillas lo más importante es no meterlos con el resto platos, vasos, etc… para que no los ensucien en el proceso. Además, cuando los estés colocando fíjate que no queden aprisionados.
Introduce los filtros en posición vertical en el lavavajillas. Usa un programa con alta temperatura y sin secado automático. El lavado en lavavajillas puede decolorar los filtros, pero esto no afecta su funcionamiento.
Recomendamos lavar el filtro solo, sin ninguna otra vajilla. Nunca coloques los filtros húmedos en la campana.
Cómo limpiar los filtros de aluminio con bicarbonato, vinagre y limón
Para realizar esta limpieza de forma casera, los productos a usar serán el bicarbonato de sodio, vinagre y limón. Bicarbonato y vinagre o detergente forman una mezcla muy potente que ayuda a eliminar la grasa, las bacterias y la suciedad de la superficie.
Preparar un recipiente grande, metálico, donde quepan las rejillas para sumergirlas. Verter agua y un poco de limón y se pone a hervir.
Cuando esté a punto de ebullir el agua, añade media taza de bicarbonato sódico y detergente para platos y sumerge las rejillas. Esperamos que hierva durante unos 5 minutos.
Tras esto, apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que el agua esté tibia. Sacamos la rejilla y la limpiamos con ayuda de un cepillo y detergente en polvo.
Volvemos a hervir el agua, pero esta vez mezclada con vinagre y sumergimos nuevamente las rejillas. Tras una hora, las sacamos y aclaramos con agua tibia. Las secamos y colocamos en su lugar.
El vinagre es un desengrasante natural muy efectivo. Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua caliente. Sumerge los filtros en la solución y déjalos en remojo. Luego, frota con un cepillo para eliminar los residuos.
Para manchas difíciles, añade bicarbonato de sodio a la mezcla de vinagre y agua caliente. La combinación de estos dos productos ayuda a descomponer la grasa más resistente.
También puedes llenar una olla con 2 litros de agua y el zumo de 3 limones. La ponemos al fuego y esperamos a que llegue al punto de ebullición y ponemos a funcionar la campana durante 20 minutos.
En lugar de zumo también se puede utilizar vinagre blanco, aunque lleva más tiempo, cerca de 1 hora. La olla es recomendable colocarla justo debajo de la campana, añadiendo más mezcla en caso de que evapore.
Este proceso ablanda la grasa y será más sencillo limpiarla. Ya solo tendremos que sacar el filtro y dejarlo en remojo para eliminar el resto de grasa. En las zonas más complicadas se puede emplear un cepillo blanco.
Cómo limpiar el interior de la campana
Pero no solo basta con limpiar el filtro, también es conveniente hacerlo en el interior como el exterior de la campana extractora. Es una de las tareas más complicadas, ya que no tendremos acceso a todas las zonas.
Para realizar esta limpieza podemos usar varios métodos. El primero es emplear un desengrasante y esperar a que haga efecto. Una vez reblandecida la grasa, se puede aplicar una bayeta o esponja para retirarla. Repetir el proceso tantas veces como sea necesario.
Otro método que también sirve para la campana consiste en usar 1 o 2 ollas y poner en ellas a hervir agua con bicarbonato o vinagre blanco. El vapor hará que la grasa se disuelva y caiga poco a poco.
Este método tiene el inconveniente de que gastaremos mucha energía, ya que la olla tendrá que hervir durante mínimo 1 hora.
Cómo limpiar el exterior de la campana
Lo primero que hay que hacer es desenchufar el aparato para evitar calambres mientras se limpia. Del mismo modo, hay que valorar su material de construcción, puesto que no todos toleran los mismos productos para eliminar la suciedad.
Para evitar que la campana extractora acumule grasa y suciedad, lo mejor es pasar una bayeta por su exterior tras cada uso. Independientemente del producto, hay que limpiar con una bayeta o esponja realizando movimientos circulares para evitar que la superficie se raye.
Acero inoxidable
En este caso, puedes utilizar una bayeta con agua caliente y jabón o con un producto desengrasante apto para estas superficies. Limpia siempre en la dirección del acero si la campana es inoxidable.
Seca después para evitar marcas y dejar el acabado que quieres.
Cristal
Si la campana extractora de tu cocina es de cristal, debes evitar los productos desengrasantes y elegir un paño impregnado con limpiacristales.
Recuerda utilizar siempre una bayeta suave y no limpiar la superficie con rascadores. Ya sea de metal o cristal, nunca utilizaremos un rascador, ya que estropearemos el acabado.
Mandos y panel de control
En caso de limpiar los mandos no usaremos ningún líquido, solo pasaremos un paño seco para evitar que la humedad dañe ese apartado. En cuanto a los botones de la campana extractora, lo mejor es retirar su suciedad con un paño seco sin necesidad de utilizar productos desengrasantes, ya que podrían dañar su electrónica.
Qué productos evitar durante la limpieza
Para limpiar los filtros de una campana extractora es importante recordar que no deben utilizarse productos de limpieza abrasivos como, por ejemplo, ácidos o lejía.
Nunca utilices estropajos de aluminio ni productos abrasivos, ya que podrían dañarlos. No se recomienda el uso de vapor directo ni de agua a presión, eso incluye el tipo vaporeta.
Evita que entre líquido en el motor o en la zona de mandos. Como mucho, en partes exteriores y con vapor suave, extremando el cuidado.
Es importante no utilizar productos que contengan cloruros, especialmente ácido clorhídrico. Usa siempre repuestos y filtros recomendados por el fabricante.
Cuándo cambiar los filtros de carbón activo
Si tienes una campana extractora instalada en recirculación, sabrás que este electrodoméstico funciona con filtros de carbón activo en lugar de con filtros metálicos tradicionales. Los filtros de carbón activo no pueden limpiarse, sino que deben sustituirse por filtros nuevos cuando estén saturados.
Los filtros de carbón estándar no permiten el lavado y la regeneración; por lo tanto, una vez terminado su primer ciclo de filtración, 3-6 meses, deben ser reemplazados. Los filtros estándar están diseñados para ser intercambiados fácilmente, facilitando las operaciones de sustitución.
Desconectar la campana y retirar los filtros antigrasa. Sacar el filtro de carbón usado, que puede estar sujeto con tornillos, clips o simplemente encajado.
Colocar el nuevo filtro, asegurando que quede bien fijado. Reinstalar los filtros antigrasa y probar el funcionamiento de la campana.
Regeneración de filtros de carbón lavables
Los filtros Long Life y Long Life de HP son filtros regenerables especiales que alcanzan umbrales de filtración de olores superiores al 60% y al 80%, respectivamente. Tienen una vida útil de hasta 3 años, requieren un mantenimiento cada 2/3 meses con un lavado en lavavajillas a baja temperatura o a mano y luego se colocan en el horno a 100 grados para eliminar la humedad residual.
Los filtros de carbón de alta eficacia y lavables son más duraderos porque tienen la ventaja de que se pueden regenerar. Para regenerar estos filtros en campanas extractoras, es necesario lavarlos en un lavavajillas a la temperatura más alta, 70°, utilizando un detergente común, y luego colocarlos durante 1 hora en un horno a 90°C.
Para garantizar el máximo rendimiento del filtro de carbón en el uso ordinario de la campana extractora y para que dure más tiempo, recomendamos regenerarlo al menos una vez cada dos meses.
Hay que tener en cuenta que el filtro de carbón tras ciclos progresivos de regeneración tiende a disminuir su capacidad de absorción de olores. A título indicativo, se recomienda siempre sustituir el filtro después de 3 años de uso para el filtro de alta eficacia HP y 2 años de uso para el filtro WASHABLE.
Normalmente, los filtros de carbón pueden lavarse y volver a utilizarse cuando ya no absorben el vapor de los utensilios. En circunstancias normales, los filtros deben lavarse cada 3-4 meses o, si se realiza un uso intensivo, más frecuentemente.
Si utiliza mucho la campana de cocina, solo debe lavar los filtros de carbón un máximo de 5 veces. En el resto de los casos, puede lavar los filtros hasta 8 veces antes de cambiarlos.
Introduzca el filtro en el lavavajillas y seleccione un ciclo de lavado intensivo a 70 °C como máximo, sin ningún detergente. El filtro también puede aclararse con agua caliente del grifo, sin utilizar esponja ni estropajo.
Introduzca el filtro en el horno después de escurrirlo. Ponga el horno a 70 °C y mantenga el filtro dentro dos horas.
Filtros cerámicos de carbón activado
Si se tiene la posibilidad de montar para la propia campana aspirante filtros de carbones activados de cerámica más modernos, con umbrales de filtración de olores superiores al 80%, está prevista la posibilidad de regenerarlos.
Pasándolos por el horno, cada 2/3 meses, a 200 grados durante unos 45 minutos, es posible volver a poner el filtro en funcionamiento durante un número considerable de ciclos, con una duración de hasta 5 años.
Sin embargo, es bueno consultar las instrucciones adjuntas a la caja de filtros: allí se pueden encontrar todas las indicaciones sobre cuándo reemplazarlos, si es posible regenerarlos y cómo, sin riesgo de dañar el aparato.
Cómo volver a montar los filtros
Solo queda terminar la tarea con la parte más fácil: es el momento de volver a colocar todo en sus espacios correspondientes. Agarra el filtro por debajo con la otra mano y pliégalo hacía arriba para después fijar el bloqueo.
Deja que los filtros se sequen completamente antes de reinstalarlos. Encender la campana para comprobar que todo funcione correctamente.
Rutina de mantenimiento recomendada
Encender la campana durante unos minutos antes de cocinar y esperar un poco después para que el aire siga circulando y absorba toda la grasa en suspensión.
Evita cocinar con demasiado aceite, ya que genera más grasa en el filtro. Evitamos que el aceite se queme, ya que creará humo y grasa que terminarán depositándose en la campana y otras zonas de la cocina.
El cuidado adecuado de los filtros de la campana extractora no solo mejora su rendimiento, sino que también prolonga su vida útil. El lavado, la regeneración y la sustitución de los filtros son acciones necesarias que aportan muchos beneficios, como un mejor funcionamiento de la campana extractora y su conservación a lo largo del tiempo, garantizando una mejor calidad del aire para un mayor confort en el hogar.
Aunque cada campana pueda tener sus propios ‘trucos’, ya conoces todos los pasos para conseguir limpiar los filtros de la campana extractora de manera perfecta. Por eso, se recomienda realizar un mantenimiento de forma periódica para no tener futuros dolores de cabeza.
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