Clorador salino para piscinas con agua alta en hierro

El clorador salino puede utilizarse en una piscina llena con agua de pozo, pero el hierro disuelto debe tratarse antes de confiar en la electrólisis salina como sistema principal de desinfección. Cuando el hierro entra en contacto con un oxidante como el cloro, se oxida y se transforma en partículas muy finas que pueden colorear el agua de marrón, producir turbidez y formar manchas de óxido en las paredes, el fondo y las juntas.

La solución más segura consiste en analizar el agua, reducir o eliminar el hierro antes del llenado o la reposición, utilizar un sistema de filtración adecuado y añadir un secuestrante metálico cuando todavía exista hierro disuelto. El clorador salino desinfecta el agua, pero no elimina el hierro ni sustituye a los filtros, al tratamiento del agua de pozo o al control periódico del pH.

Por qué el hierro causa problemas en una piscina con clorador salino

Si has notado manchas marrones, verdes o negras en las paredes y el fondo de tu piscina, es posible que el agua contenga metales pesados como hierro, cobre o manganeso. Estos pueden provenir del agua de pozo, tuberías antiguas o incluso de algunos productos químicos mal equilibrados.

Cuando estos metales reaccionan con el cloro, se oxidan y generan manchas difíciles de eliminar. Además, pueden afectar la calidad del agua y reducir la vida útil de tu sistema de filtración. En primer lugar, para los que no están en antecedentes, explicar que cuando añadimos cualquier producto oxidante (cloro, bromo, MPS, agua oxigenada, etc) a un agua con una concentración elevada de hierro disuelto se oxida y este se manifiesta como partículas finísimas que dan al agua un color marrón y aspecto turbio muy desagradable.

Este fenómeno puede suceder incluso con solo concentraciones de 0,1 ppm de hierro disuelto. La presencia de agua con hierro en una piscina, da un aspecto de olor y color desagradable a los usuarios, siendo demandados productos y filtros para agua con hierro para su tratamiento.

Manchas de hierro en piscina

Cómo llega el hierro al agua de la piscina

Encontrar un pozo con mucho hierro en el agua subterránea es bastante frecuente y es uno de los contaminantes más habituales que podemos encontrarnos en un pozo. El hierro y el manganeso se suelen encontrar juntos en el agua, aunque el manganeso en menor concentración.

A través de la corteza terrestre, el hierro entra en el agua del pozo. Es uno de los minerales más abundantes en el subsuelo (un 5 %), por eso es uno de los problemas más normales con los que un propietario de un pozo se encuentra. Cuando llueve, las aguas se filtran en el suelo y van disolviendo los sedimentos que tiene la tierra.

Esta agua va a parar a los acuíferos y de aquí acaba llegando a los pozos, que se alimentan de ellos. En las aguas subterráneas, lo normal es encontrar partículas férricas en niveles de concentración que oscilan entre los 0 y los 50 mg/l.

Por otro lado, hay otra causa por la que tenemos un pozo con mucho hierro. Y es debido a las tuberías corroídas o que están oxidadas. Es muy frecuente que en instalaciones antiguas pueda haber conductos o elementos de hierro que las compongan, y una exposición prolongada al oxígeno o al agua, puede producir una descomposición de sus partículas férricas y contaminar un depósito de agua.

En estos casos, con cambiarlas o con construir otro pozo se soluciona el problema. Dependiendo del tipo de agua, es decir, agua ácida, agua potable o agua de mar, tienen distinto PH, por lo cual, el hierro en presencia de distintos tipos de agua sufrirá distintos procesos de reacción.

Tipos de hierro presentes en el agua de pozo

Para saber cómo eliminar el hierro del agua de un pozo, lo primero que hay que hacer es identificar de qué tipo es. El hierro se puede manifestar de tres formas teniendo esta agua con hierro distintas propiedades: férrico, ferroso y bacteriano, y para deshacernos de él se emplearán diferentes soluciones.

Tipo de hierroCaracterísticasTratamiento indicado
Hierro férricoEs insoluble, por lo que sus partículas de hierro aún no se han disuelto en el agua.Para eliminarlo, basta con usar filtros de sedimentos.
Hierro ferrosoEn este caso, el hierro se encuentra completamente disuelto en el agua.Pueden emplearse ablandadores de agua, arena verde de manganeso, birm o filtros de KDF.
Hierro bacterianoSe trata de bacterias que se han adherido al hierro y puede causar obstrucciones y manchas.Para su eliminación, hay que proceder a hacer una cloración de choque en toda la instalación.

Hierro férrico: Es insoluble, por lo que sus partículas de hierro aún no se han disuelto en el agua. Para eliminarlo, basta con usar filtros de sedimentos.

Hierro ferroso: En este caso, el hierro se encuentra completamente disuelto en el agua, y para eliminarlo pueden emplearse varios métodos, entre los que destacan el uso de ablandadores de agua, o de oxidantes como la arena verde de manganeso, el birm o filtros de KDF.

Hierro bacteriano: Es el tipo más desagradable de contaminación, ya que se trata de bacterias que se han adherido al hierro. Se manifiesta en aquellas instalaciones con mal mantenimiento y es el que más problemas causa, como la obstrucción de tuberías, de la propia bomba del pozo y manchas en inodoros y bañeras.

Cómo saber si el agua contiene hierro

Existen varias maneras de saber si el agua de un pozo tiene hierro. A continuación, mencionamos algunas de las más comunes: análisis químico, pruebas caseras y observación visual.

Se puede realizar un análisis químico del agua para determinar la presencia de hierro y otros minerales. Puedes llevar una muestra de agua a un laboratorio especializado para que la analicen.

Existen kits de prueba caseros que puedes utilizar para determinar la presencia de hierro en el agua. Estos kits suelen ser económicos y fáciles de usar.

Si el agua del pozo tiene un color amarillento o marrón, es posible que contenga hierro. También puede observar si hay manchas de óxido en la ropa o en los sanitarios.

Antes de seleccionar un método de filtración para eliminar el hierro del agua del pozo, debería enviar una muestra de agua a un laboratorio para su evaluación. Esto dará una mejor idea de los minerales nocivos que contiene (excepto el hierro) y le ayudará a elegir un sistema de purificación, y los filtros más adecuados para quitar hierro del agua.

Para detectar la presencia de metales como cobre e hierro, puedes utilizar las Tiras FTK Pro 7 en 1, que te permiten medir rápidamente los niveles de cobre, pH y alcalinidad total, cloro libre y total, ácido cianúrico y dureza.

Sumerge la tira en el agua durante unos segundos. Sácala y espera el tiempo indicado en las instrucciones. Compara el color en la sección correspondiente al cobre y otros parámetros con la tabla de referencia incluida en el kit.

Si los niveles de cobre son altos, es probable que haya riesgo de manchas en la piscina. En ese caso, lo mejor es aplicar un secuestrante metálico como el PM-615 Ion Magnetic.

Prueba sencilla con oxidante

Pero no hace falta que corráis a comprar un analizador los que tengáis sospecha que agua es ferrosa, basta hacer esta sencilla prueba para determinar si el agua contiene hierro: en un cubo con el agua sospechosa, se le añade un buen chorro de lejía (o lavandina), si el agua se pone enseguida turbia y marrón, como la coca-cola, es evidente la presencia de hierro.

Así mas o menos se pondría ese agua en la piscina con la primeras dosis de desinfectantes. Esta prueba es orientativa y no sustituye a un análisis químico del agua, especialmente cuando se pretende llenar una piscina completa o elegir un sistema de tratamiento permanente.

Qué puede ocurrir si se añade sal y cloro al agua con hierro

Los oxidantes habituales precipitan el hierro disuelto por oxidación, dado lugar un innumerable cantidad de partículas muy finas, tanto que si el proceso ocurre en el vaso, el filtro de arena es incapaz de retenerlas debido a su pequeño calibre.

La sal marina de piscinas entre sus componentes se encuentra uno ferroso (hierro), cuando se le añade las primeras cargas de sal, son muchos sacos de una vez lo cual ese componente ferroso se multiplica muchísimo y te salen esas manchas.

Por tanto, debemos evitar que ese agua llegue al vaso con tan escandaloso acompañante, eliminándolo en lo posible antes de que llegue al vaso. Las manchas de óxido en piscinas a las que acaban de instalar una cloración salina es normal.

Esto no significa que el clorador salino sea incompatible con el agua de pozo, sino que el hierro debe controlarse antes de la oxidación. Yo no aconsejo agua de pozo para cloración salina, ya que, es mucho mas alcalina que el agua tratada de red.

Tendrás que tener un mantenimiento de limpieza de célula mucho más continuo, si quieres que te aguante sus horas de vida establecidas. El cuidado de la célula en el clorador salino es algo que no suelen explicar cuando te lo venden pero es super importante saberlo, ya que es el consumible más costoso del clorador.

Qué hace realmente un clorador salino

Un clorador salino es un equipo de electrólisis salina que transforma la sal disuelta en el agua en cloro activo mediante una corriente eléctrica de baja tensión. Ese cloro desinfecta el agua y vuelve a convertirse en sal. El ciclo se repite indefinidamente.

La sal marina se constituye de sodio y de cloro. La electrólisis de la sal permite separar estos dos componentes y recombinarlos para crear hipoclorito de sodio.

En este procedimiento de electrólisis, el agua ligeramente salada circula entre las placas de titanio polarizadas. Así que la polarización se efectúa con la ayuda de una corriente continua de baja tensión.

por lo tanto se opera una reacción electroquímica y de oxidación de la sal. Por ello la sal se convierte en hipoclorito de Sodio Na0CI que con el contacto del agua produce ácido hipoclorito (HOCI) y sodio.

Este ácido hipoclorito es un oxidante muy potente. El cloro desinfecta la piscina y elimina bacterias, algas y microorganismos mientras circula por el circuito de filtración.

FaseProceso
Añadir sal al aguaDisuelves sal (NaCl) hasta alcanzar 3-5 g/litro - muy por debajo del agua de mar (35 g/l).
Circulación por la célulaUna corriente de baja tensión separa el cloro del sodio generando hipoclorito sódico directamente en el agua.
DesinfecciónEl cloro elimina bacterias, algas y microorganismos mientras circula por el circuito de filtración.
Cierre del cicloEl cloro vuelve a ser sal y solo se reponen pequeñas pérdidas por salpicaduras o vaciados.
SupervisiónCompruebas pH y cloro libre semanalmente.

La concentración usada (3-5 g/l) es muy baja y no daña el hormigón, el liner ni la fibra de vidrio. Puede afectar componentes metálicos de acero inoxidable de grado inferior con el tiempo.

Qué ventajas aporta y qué problemas no resuelve

El clorador se encarga de la desinfección, pero seguirás necesitando regulador de pH y ocasionalmente algicidas. Lo que elimina por completo es la compra y manipulación de cloro concentrado.

La electrólisis salina genera y dosifica automáticamente el cloro en la piscina. Evita el almacenamiento y la manipulación de producto químico, y utiliza sal común como materia prima.

Entre sus ventajas se encuentran el mantenimiento casi automático, una menor necesidad de añadir químicos manualmente, agua más suave y menos irritante para la piel y los ojos, y un menor impacto ambiental.

La electrólisis tiende a elevar el pH del agua. Corrígelo con regulador de pH- cuando supere 7,6. Si no quieres hacerlo manualmente, elige un modelo con dosificador de pH integrado.

AspectoClorador salinoCloro tradicional
Olor a cloroMínimoMarcado
Irritación piel/ojosMuy bajaAlta sin control exacto
Mantenimiento diarioAutomáticoManual frecuente
Calidad del aguaMás suaveVariable
Impacto ambientalMenorMayor

Es menos agresivo para la piel y para nuestros ojos. Ya que no se produce esa reacción de la sudor o la crema solar con el cloro. Debido a que hemos sustituido el cloro por la sal.

La cloración salina también piensa en el planeta, y no produce tanta contaminación como cuando se evapora el cloro químico de la piscina. También es de fácil mantenimiento.

La ventaja que más nos gusta es que la desinfección se efectúa de manera inmediata cuando se instala con la bomba dosificadora. Así podremos controlar el pH de una manera más eficiente.

Cómo eliminar el hierro antes de llenar o reponer la piscina

La forma de separarlo del agua es precisamente oxidar y precipitar el hierro en el exterior y entonces filtrar esas particulas en su camino a la vaso. Hay filtros comerciales al efecto, pero no es cuestión de comprar más aparatos, ya tenemos bastantes atiborrada la caseta con los de toda la vida.

La idea es utilizar nuestro equipo de filtración tal como sigue: depositar en el skimmer unas cuantas pastillas de tricloro, rellenar por el skimmer mediante una manguera con un chorro muy fino de agua y mantener la depuradora en modo filtración.

Con tan pequeño caudal, el agua permanece un tiempo apreciable en contacto con el cloro, dando tiempo a ser oxidado en su camino hacia el filtro, que retendrá una parte de las partículas.

Los filtros de arena pueden retener una parte de las partículas, pero no muchas si el lecho filtrante es arena silícea. Si se utiliza una capa delgada de diatomeas sobre el lecho de arenas, sí que habrá retención de metales, y mucha.

La forma más eficaz de evitar manchas es tratar el agua de llenado antes de que entre en el vaso, especialmente cuando el análisis confirma que contiene hierro ferroso disuelto.

Cómo eliminar el hierro que ya está dentro de la piscina

Si el agua ferrosa se encuentra ya en vaso de la piscina, hay que extraerlo, salvo que nos guste el agua "tintorra". Para eliminar el hierro del agua y tener éxito en el empeño, hay que seguir a rajatabla este procedimiento paso a paso.

1. Oxidar y precipitar el hierro

Hay dos factores al que el hierro y otros muchos sólidos disuelto no pueden resistir: elevar el pH hasta 8,5 - 9, utilizando sosa cáustica (hidróxido sódico), valor al cual el hierro y otros metales disueltos y sales cálcicas empiezan a depositarse.

El segundo factor consiste en reforzar la oxidación del hierro disuelto mediante una sobredosis de cloro. Para alcanzar esta sobredosis, una vez aumentado el PH, vierte muy muy lentamente hipoclorito sódico en el squimmer, con la depuradora en modo filtración.

Aunque las partículas de hierro son tan finas que pasan por el filtro de arena, algo se retiene y eso se avanza. El resto se ira expandiendo por el volumen de agua poniédola de una bella turbidad terrosa.

2. Flocular las partículas

Cuando en el paso anterior estimemos que casi todo el hierro se ha disociado y que la reconversión a “coca-cola” no da más de sí, añadir a la piscina un floculante, preferiblemente basado en sulfato de aluminio.

Mantener aun un rato la depuradora en servicio para que el floculante se distribuya bién por todo el volumen de agua, entonces parar la depuradora y esperar que el floculante se despache a gusto en su tarea de aglutinar partículas flotante.

Estas particulas aglutinadas se irán decantando en el fondo debido a mayor peso.

3. Aspirar los sedimentos al desagüe

Realizar la aspiración de los sedimentos con la barredera, muy despacito para que los sedimentos no se remuevan y se reincorporen al volumen del agua, y con cuidado de que la selectora este posición vaciado, para que todos los sedimentos vayan al desagüe.

4. Añadir un secuestrante si todavía queda hierro

Añadir un secuestrante de metales, esto es opcional y solo en caso de que sospechemos de que aún queda hierro disuelto. Para ello, rebajemos el pH a sus valores habituales y añadamos la dosis recomendadas en la etiquetas del producto.

El nombrecito del producto se debe a que dificulta la disociación de los metales disueltos cuando se incrementa el pH, es por tanto un químico preventivo sin ninguna otra influencia en el agua.

5. Recuperar el equilibrio del agua

Recuperar el equilibrio del agua (recuerden, I. Langelier próximo a cero) y restablecer la concentración habitual del desinfectante utilizado.

Uso de un secuestrante metálico

Para evitar la acumulación de metales en el agua y prevenir manchas, lo mejor es utilizar un secuestrante metálico como el PM-615 Ion Magnetic.

Este producto captura los metales pesados y los mantiene en suspensión para que sean eliminados a través del sistema de filtrado, evitando que se depositen en las superficies de la piscina.

  • Elimina hierro, cobre y manganeso.
  • Evita la oxidación y formación de manchas.
  • Es compatible con cualquier sistema de filtrado.
  • No altera el pH ni afecta la calidad del agua.

Aplicación del secuestrante

  1. Mide los niveles de metales en el agua con las Tiras FTK Pro 7 en 1.
  2. Aplica la dosis recomendada del secuestrante metálico según el volumen de tu piscina (generalmente, 1 litro por cada 50m³ de agua).
  3. Distribuye el producto uniformemente vertiéndolo alrededor del perímetro de la piscina.
  4. Enciende el sistema de filtración y déjalo funcionando al menos 24 horas para ayudar a eliminar los metales.
  5. Repite el tratamiento si es necesario y realiza mantenimiento regular.

El secuestrante no elimina físicamente todos los metales del agua: dificulta que se oxiden y se depositen mientras el sistema de filtración trabaja. Por eso debe acompañarse de una filtración correcta y, cuando la concentración es elevada, de un tratamiento específico del agua de pozo.

Filtración adecuada para agua con hierro

El procedimiento parte de la base de sistema de filtración con lecho de arena. Es debido a la incapacidad de la arena de retener las partículas en cantidad reseñable (<30 micras).

Sin embargo las diatomeas, con su capacidad de filtración de hasta 1-5 micras, si que los retiene en buena proporción. Esta facultad se puede utilizar de dos maneras.

Piscinas nuevas con agua de pozo

Nuevas piscinas que van a utilizar agua de pozo con alto nivel de metales disueltos. No ha lugar a duda que con la precaución del prefiltraje en el llenado y reposición de agua con chorro fino por el squimmer, y con su retención en la filtración cotidiana, difícilmente se va a presentar la necesidad de eliminación de hierro según método descrito mas arriba.

Por tanto, parece obligado utilizar el filtro dual sílice-diatomeas que tantas veces mencionamos para piscinas con agua ferrosa.

Piscinas existentes con filtro de sílice

La primera recomendación seria instalar un filtro adicional de diatomeas en serie con filtro de arena, el filtro dual del que tanto hablamos en este sitio.

Pero si no hay espacio o no se quiere acometer esa inversión, hay un truco que ayuda sobremanera a eliminar partículas muy pequeñas sin necesidad de floculantes, aplicable en caso hierro o partículas muy pequeñas en general.

El truco consiste en colocar en el skimmer un puñado de diatomeas, depende del diámetro del filtro, sobre 200 gr para un filtro de 500 mm, con la depuradora en marcha, modo filtración.

Las diatomeas son arrastradas por el flujo de agua y se depositan encima del lecho de arena, formando una capa filtrante de calidad “diatomeas”. Las partículas de hasta 1-5 micras son retenidas.

La superficie de filtración es muy pequeña, la misma que la del lecho de arena. Y la de un autentico filtro de diatomeas es unas decenas de veces superior, del orden de 5-20 m2 y mas dependiendo del tamaño del filtro.

Por ello, esa pequeña superficie de diatomeas enseguida se saturará y actuará mas como un tapón que como un tamiz, la presión subirá, debemos vigilarla y cuando alcande la zona roja, parar y realizar un contralavado y extraer al desagüe las diatomeas y la suciedad retenida.

Piscinas con filtro de cartucho

El procedimiento indicado es problematico debido a a que los floculantes estan contraindicados con este tipo de filtros.

En ese caso, realizar todo el proceso siempre con el filtro siempre en modo recirculación y no operar en modo filtración hasta que no estimemos que todo el floculante se ha consumido.

Filtros para eliminar el hierro del agua de pozo

En caso de tener un pozo con mucho hierro en el agua muchos casos la solución es instalar filtros para eliminar el hierro del agua de pozo con alto contenido en hierro.

Filtro ablandador de agua

Instalar un filtro ablandador de agua (intercambiador iónico) diseñado específicamente para la eliminación de hierro. Estos suelen reemplazar el hierro con otros minerales (generalmente sal) en el agua.

Cuando compre sal para usar en el ablandador de agua, debe buscar sal con un alto nivel de pureza (como la sal evaporada o solar). Estas dejarán menos residuos en el tanque del sistema para mejorar la concentración de hierro.

Filtro de oxidación

Instalar un filtro de oxidación. Los filtros de oxidación más filtración de arena suelen ser más fuertes que los ablandadores y pueden eliminar los químicos dañinos (especialmente el arsénico) que se encuentran comúnmente en el agua de pozo.

Lea atentamente las instrucciones de mantenimiento de su filtro y evite agregar demasiado cloro al agua.

Ósmosis inversa

Instalar un filtro de ósmosis inversa. Estos filtros se pueden utilizar para eliminar hierro, manganeso, sal, fluoruro y plomo.

Si el análisis de la muestra de agua del pozo contiene varios minerales además de hierro, la ósmosis inversa puede ser la opción más adecuada si es para consumo humano.

La desventaja de estos filtros es que no solo eliminan los minerales nocivos del suministro de agua, sino también los minerales beneficiosos como pueden ser el calcio.

Otros tratamientos

Si el agua está contaminada con bacterias distintas al hierro, puede tratar el pozo con cloro para eliminar dichas bacterias para que sea más segura para beber.

Para eliminar el hierro del agua, también se puede probar con la mezcla en distintas proporciones de cloro, elevadores de PH y sulfato de aluminio.

También existen filtros de partículas de arena que permiten retener las partículas de hierro sobre la base del lecho de la arena.

Otros métodos que también pueden ser efectivos para eliminar hierro y manganeso de un pozo con mucho hierro, consisten en la aireación, ozonización y carbón catalítico, así como existen otros productos para quitar el hierro del agua.

Cómo elegir un clorador salino cuando el agua contiene hierro

El error más común es elegirlo por precio sin considerar el volumen de agua de la piscina. El criterio principal es la producción de cloro en g/h para los m³ reales de tu instalación.

Rectangular: largo × ancho × prof. media. Ej.: 8×4×1,5 m = 48 m³. Redonda: π × radio² × prof. Ej.: radio 3 m, prof. 1,4 m = 39,6 m³.

Si usas mucho la piscina o hay mucho sol, añade un 20-30% de margen. Para una piscina de 40-50 m³ con uso familiar estándar, el ahorro en productos químicos suele ser de 150-300 € por temporada.

Volumen piscinaSal inicioProducción cloroPerfil recomendado
Hasta 20 m³3-4 kg8-10 g/hPiscinas pequeñas o desmontables grandes
20 - 40 m³4-6 kg10-20 g/hPiscina familiar estándar
40 - 70 m³6-8 kg20-30 g/hPiscina mediana-grande
70 - 100 m³8-10 kg30-40 g/hPiscina grande o uso intensivo
+100 m³+10 kg+40 g/hConsultar con técnico especialista

En la mayoría de los casos, sí puedes instalarlo tú mismo. Los cloradores domésticos se conectan al circuito de filtración existente sin obras.

  1. Conecta la célula al circuito de retorno siempre después de la bomba y el filtro, antes de cualquier dosificador existente.
  2. Conecta el equipo de control, dispositivo de baja tensión, junto al cuadro eléctrico de la piscina.
  3. Añade la sal al agua y distribúyela con la bomba en marcha.
  4. Espera 24-48 h a que se disuelva completamente.
  5. Calibra y verifica cloro libre: 0,5-1,5 ppm y pH: 7,2-7,6.
  6. Programa los horarios y filtra 8-10 h diarias en verano.

El clorador funciona mientras la bomba está en marcha. Antes de ponerlo en servicio, conviene asegurarse de que el hierro no precipitará dentro de la célula de electrólisis.

Sal, célula y mantenimiento del clorador

Disuelves sal (NaCl) hasta alcanzar 3-5 g/litro - muy por debajo del agua de mar (35 g/l). Apenas la notarás en el sabor.

La cloración salina no utiliza cualquier tipo de sal. Debes de emplear una sal pura 99,8%. También puedes hacer uso de sal suavizante en pastillas.

Pero ojo que esta tardará mucho más en discolverse con el agua. Nunca uses la sal iodada o la amarilla si no quieres que tu piscina coja el color de un Simpson. Así que: sal pura siempre.

Encender la depuradora durante 10-12 horas para que la sal se mezcle y disuelva bien. Habiendo disuelto bien la sal en el agua, es el turno de encender nuestro clorador.

Hay que revisar con un medidor de pH el nivel de cloro por si hay que añadir más sal. Es importante que esto lo regules con periodicidad, ya que no nos encontramos dentro del agua y no sabemos los niveles.

Un último consejo es que sería recomendable que la sal se añada por la tarde noche. Y que, el clorador conjunto con la depuradora, se ponga o a primeras horas de la mañana o a últimas horas de la tarde/noche.

Para que así, el cloro producido no se degrade con la luz del sol y las altas temperaturas. Las células tienen una vida útil de 3 a 7 años.

Cuando su producción cae por debajo del 70-80% de su capacidad es momento de reemplazarla. El agua de pozo con mucha alcalinidad obliga a vigilar la célula y puede hacer necesario un mantenimiento de limpieza más continuo.

Recomendaciones para evitar nuevas manchas

  • Evita productos químicos con sulfato de cobre si no son necesarios.
  • Realiza análisis de agua periódicos con las Tiras FTK Pro 7 en 1.
  • Aplica secuestrante metálico de forma preventiva al menos una vez por temporada.
  • Analiza el agua del pozo antes de llenar la piscina.
  • Trata el hierro antes de que el agua entre en el vaso.
  • Controla el pH y el cloro libre semanalmente.
  • Revisa la presión del filtro y realiza los contralavados cuando sea necesario.
  • Limpia la célula del clorador con mayor frecuencia si el agua es muy alcalina.

Con estos cuidados, tu piscina se mantendrá limpia, sin manchas y con agua cristalina todo el año.

Es importante tener en cuenta que un pozo con mucho hierro puede ser perjudicial para la salud y para los equipos de plomería. Si sospecha que el agua de su pozo tiene hierro, le recomendamos realizar pruebas para confirmarlo y tomar las medidas necesarias para tratar el agua si es necesario.

El óxido de hierro puede obstruir las tuberías y deteriorarlas por corrosión. A medida que las limaduras de hierro fluyen a través de la tubería, pueden acumularse dentro de la tubería y comenzar a restringir el flujo de agua.

Demasiado óxido de hierro en el agua acortará la vida útil de la bomba. Las partículas de hierro/óxido pueden desgastar los sellos, por lo que la bomba pierde fuerza y eventualmente tiene fugas.

Lo importante es realizar una buena obra captación y un buen mantenimiento del pozo y del sistema de bombeo.

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