Clorador salino PQS: opiniones, características y aspectos que conviene valorar

El clorador salino PQS Salt X NT es una opción orientada a quienes buscan desinfectar la piscina mediante electrólisis salina, con una célula autolimpiable, producción regulable y funcionamiento compatible con distintos sistemas de filtración y revestimientos. Está disponible para piscinas desde 50 m³ hasta 180 m³, con una producción de desinfectante de hasta 34 g/h en el modelo destinado a piscinas de mayor volumen.

Las opiniones disponibles destacan principalmente que es un equipo correcto, fácil de instalar y capaz de facilitar el mantenimiento de la piscina, aunque la experiencia depende de factores como el dimensionamiento, la dureza del agua, las horas de filtración y el control del pH. La célula autolimpiable con inversión de polaridad ajustable ayuda a reducir el mantenimiento, pero no elimina la necesidad de controlar periódicamente el agua.

Qué es el PQS Salt X NT y cómo funciona

La desinfección se realiza mediante electrólisis salina, es decir, utilizando sal natural en lugar de depender del cloro químico tradicional. El sistema hace pasar una corriente eléctrica a través del agua salada de la piscina y transforma la sal en hipoclorito sódico, un desinfectante eficaz que ayuda a eliminar microorganismos y mantener el agua en buenas condiciones de baño.

Así consigues una piscina desinfectada con un tratamiento más natural y cómodo. El equipo está diseñado para adaptarse a piscinas existentes o de nueva construcción y es compatible con todos los sistemas de filtración y revestimientos.

Esquema de funcionamiento de electrólisis salina

Opiniones sobre el clorador salino PQS

Entre las opiniones publicadas aparecen valoraciones que lo describen como un producto correcto, fácil de instalar y capaz de cumplir su función. También se repite la percepción de que la cloración salina facilita el mantenimiento habitual de la piscina.

  • “Producto muy correcto y aceptable. Recomendable comprarlo.”
  • “Estupendo, fácil de instalar y hace su función”.
  • “Correcto funcionamiento, y fácil de instalar”.
  • “El pedido llegó perfecto, fácil de instalar y de programar, nos facilita el mantenimiento de la piscina.”
  • “Estoy utilizando nunha piscina de 6500L e cunha depuradora de 3200L/h (neste caso con bolas filtrantes). Estou contento co resultado. A auga está bastante cristalina. É fácil de limpiar.”
  • “Um bom produto, funciona muito bem!”
  • “Simplesmente fabuloso! Simples, prático eficaz, é um excelente must have para a sua piscina! Sem dúvida que o sal é bem melhor que o cloro químico!”

También hay opiniones de usuarios que todavía no habían utilizado el equipo o que se encontraban en fase de prueba, por lo que esas valoraciones no permiten confirmar su funcionamiento a largo plazo. Una opinión indica: “Todavía no lo he usado, y ni siquiera lo he desembalado. ¡Espero que esté todo correcto!”. Otra señala: “LLEVA POCOS DIAS INSTALADO, ESPERO QUE SEA POSITIVO”.

En algunos casos se han comunicado incidencias de instalación. Una opinión menciona que, una vez instalado, el equipo perdía agua por las abrazaderas incluidas, aunque el problema se solucionó al sustituirlas por otras de metal. También aparece el caso de una devolución motivada por haber elegido un clorador salino equivocado, sin que el usuario hubiera recibido todavía respuesta sobre el reembolso.

Valoración general de las opiniones

La impresión general es favorable en lo referente a la instalación, la facilidad de uso y el mantenimiento cotidiano. Sin embargo, las reseñas no sustituyen a la comprobación de las condiciones concretas de cada piscina, especialmente el volumen de agua, la dureza, la concentración de sal y las horas de filtración.

La experiencia de otros usuarios muestra que un clorador salino puede funcionar de forma irregular cuando el agua es muy dura o cuando no se ajustan correctamente el pH, las horas de filtración y la producción de desinfectante. Un usuario explicó que instaló un equipo sobredimensionado para una piscina de 60 m³, pero que, debido a la elevada dureza del agua, nunca llegó a funcionar del todo bien y tuvo que afrontar problemas de pH y turbidez.

Por tanto, las opiniones más útiles son las que relacionan el rendimiento con las condiciones de la instalación, y no únicamente las que valoran el producto como “fácil de instalar” o “correcto”.

Célula autolimpiable e inversión de polaridad

El clorador salino PQS Salt X NT incorpora una célula autolimpiable con inversión de polaridad ajustable, adaptándose a la dureza del agua y ayudando a mantener un funcionamiento más estable con menos mantenimiento.

La inversión de polaridad permite reducir la acumulación de depósitos en la célula, algo especialmente relevante cuando el agua presenta una dureza elevada. En la documentación técnica se indica que la inversión de polaridad dispone de varios modos ajustables: 2, 4, 6 y 10 horas, además de la posibilidad de desconectarla.

La tecnología de la célula es mixta y la duración estimada indicada es de 10.000 horas. Esta cifra debe interpretarse como una referencia de funcionamiento y no como una garantía de duración idéntica en todas las instalaciones, ya que las condiciones del agua, la intensidad de trabajo y el mantenimiento influyen en el desgaste.

ElementoCaracterística
CélulaMixta
LimpiezaAutolimpieza por inversión de polaridad
Ajuste de polaridad6 modos: 2/4/6/10 Horas /OFF
Duración estimada10.000 H
Número de placas3; 5; 7; 7; 9

Modelos y capacidad de producción

Está disponible en distintos modelos según el tamaño de la piscina, desde 50 m³ hasta 180 m³, con una producción de desinfectante de hasta 34 g/h en el modelo para piscinas de mayor volumen.

La regulación de producción de cloro se realiza de 0 a 100 %, y el programa de producción dispone de 10 niveles. Esta posibilidad permite adaptar la generación de desinfectante a las necesidades de la piscina, aunque la producción necesaria también depende de la temperatura del agua, la exposición solar, el uso de la cubierta y la cantidad de bañistas.

Capacidad de piscinaProducción máxima indicada
Desde 50 m³ hasta 180 m³Hasta 34 g/h

Un aspecto importante al elegir un clorador es no quedarse corto con la producción nominal. En una piscina de 50 m³, por ejemplo, una producción de 16 g/h puede ser insuficiente si se combina con pocas horas de filtración, agua a 30 ºC y una elevada carga de bañistas. En ese supuesto, la aportación diaria calculada sería de 3,2 ppm con 10 horas de filtración.

Por este motivo, se recomienda valorar un equipo con una capacidad de producción superior a la estrictamente asociada al volumen de la piscina. El sobredimensionamiento permite disponer de un margen adicional en los días calurosos o cuando aumenta la demanda de desinfectante.

Modos de funcionamiento del PQS Salt X NT

Modo LOW

El modo LOW es un modo cobertor que ajusta la producción de cloro según la posición de la cubierta de la piscina. Su objetivo es adaptar la generación de desinfectante cuando la piscina permanece cubierta y la demanda de cloro es diferente.

La función de cubierta puede estar vinculada mediante un cable opcional, según la configuración del equipo. Esta función resulta especialmente útil en instalaciones con cubierta motorizada o con un sistema que permita conocer su posición.

Modo BOOST

El modo BOOST es una función de súper cloración que puede trabajar hasta 24 horas continuas, ideal para momentos de alta necesidad de desinfectante o para recuperar el agua.

En la información técnica también se indica que el modo BOOST puede trabajar con un incremento del 20 % sobre su producción máxima. Debe utilizarse como una función puntual de refuerzo y no como sustituto de un dimensionamiento adecuado del clorador.

Control de la sal y condiciones del agua

La concentración mínima de sal indicada es de 2,5 g/l, mientras que la concentración aconsejada es de 5 g/l. El equipo puede funcionar incluso con agua de mar.

ParámetroValor indicado
Concentración mínima de sal2,5 g/l
Concentración aconsejada5 g/l
Funcionamiento con agua de marSí

La adición de sal debe realizarse teniendo en cuenta el volumen real de agua y la concentración ya existente. Añadir un saco de sal no garantiza por sí solo que la producción de cloro aumente inmediatamente, porque el sistema también depende de la correcta disolución de la sal, la circulación del agua y los parámetros de funcionamiento.

La dureza del agua es un factor especialmente relevante. Una dureza elevada puede favorecer la formación de depósitos en la célula y complicar la estabilidad del sistema, aunque la inversión de polaridad ajustable está pensada precisamente para adaptarse a diferentes niveles de dureza.

Alarmas y pantalla

El PQS Salt X NT incorpora visualización de alarmas mediante un indicador luminoso. Las alarmas contemplan la falta de agua, la falta de sal y el estado de la célula.

El equipo dispone de una pantalla LED de 2 dígitos, fácil de leer, y permite regular la producción de cloro de 0 a 100 %. Esta información facilita la comprobación rápida del nivel de producción y del estado general del sistema.

  • Alarma por falta de agua.
  • Alarma por falta de sal.
  • Alarma relacionada con el estado de la célula.
  • Pantalla LED de 2 dígitos.
  • Regulación de producción de cloro de 0 a 100 %.

Instalación y compatibilidad

La instalación y el montaje se describen como sencillos. El equipo es compatible con todos los sistemas de filtración y revestimientos, por lo que puede integrarse en instalaciones con diferentes tipos de vaso y circuitos hidráulicos.

La célula se monta en línea y la presión máxima indicada es de 2 bar. El tipo de conexión es mediante enchufe, con Quick Shocket RX opcional. También puede incorporar sensor de flujo o sensor de cubierta mediante cable opcional.

Característica de instalaciónEspecificación
Montaje de la célulaEn línea
Presión máxima2 Bar
Tipo de conexiónEnchufe
Quick Shocket RXOpcional
CompatibilidadTodos los sistemas de filtración y revestimientos
InstalaciónSencilla

Aunque el montaje se considere sencillo, es importante comprobar que la célula queda correctamente instalada en la dirección del flujo, que no existen fugas en las abrazaderas y que la circulación de agua es suficiente para activar las protecciones del sistema.

¿Tiene control automático de pH y ORP?

La electrólisis salina produce el desinfectante, pero no equivale necesariamente a disponer de un sistema completo de control automático de pH y ORP. En una piscina con cloración salina, el control del pH sigue siendo una cuestión independiente que puede requerir medición y dosificación específica.

Un controlador ORP permite regular la producción conforme a la demanda medida, mientras que el pH se controla mediante una bomba dosificadora que inyecta minorador o elevador de pH. Un clorador que no incorpora controlador ORP ni dispone de entrada para recibir comandos de un controlador externo ofrece menos posibilidades de automatización.

La única forma de controlar el ORP con un aparato sin regulación específica puede ser parar y arrancar la electrólisis en vez de regular la intensidad, lo cual no es apropiado para el control ni para la vida útil de las células.

Si se busca una instalación automatizada, conviene comprobar si el modelo elegido incorpora sondas de pH y ORP, entradas para control externo, regulación automática de la producción y salidas para la bomba dosificadora de pH. La ausencia de estas funciones no impide utilizar el clorador, pero obliga a realizar un control más manual o a añadir equipos independientes.

Ventajas principales

  • Desinfección mediante electrólisis salina.
  • Uso de sal natural en lugar de depender exclusivamente del cloro químico tradicional.
  • Célula autolimpiable mediante inversión de polaridad.
  • Inversión de polaridad ajustable según la dureza del agua.
  • Modelos disponibles para piscinas desde 50 m³ hasta 180 m³.
  • Producción de desinfectante de hasta 34 g/h.
  • Regulación de la producción de cloro de 0 a 100 %.
  • Modo LOW para adaptar la producción a la cubierta.
  • Modo BOOST para reforzar la cloración hasta 24 horas.
  • Visualización de alarmas mediante indicador luminoso.
  • Pantalla LED de 2 dígitos.
  • Compatibilidad con todos los sistemas de filtración y revestimientos.
  • Instalación y montaje sencillos.
  • Posibilidad de funcionamiento con agua de mar.

Limitaciones y aspectos que conviene vigilar

La cloración salina no elimina la necesidad de controlar el agua. El pH, la concentración de sal, la producción de cloro, las horas de filtración y el estado de la célula deben revisarse para evitar problemas de desinfección o turbidez.

Un equipo correctamente dimensionado puede quedarse corto si la piscina recibe mucha radiación solar, tiene una temperatura elevada o registra un uso intenso. Por el contrario, un equipo con capacidad suficiente ofrece un margen de trabajo más amplio y permite utilizar el modo BOOST cuando sea necesario.

La célula es un componente sometido a desgaste. Aunque la duración estimada indicada es de 10.000 horas, su vida útil puede verse condicionada por la dureza del agua, la acumulación de depósitos, la concentración de sal y la intensidad de funcionamiento.

También es necesario comprobar las conexiones hidráulicas después del montaje. Una fuga en las abrazaderas o una instalación incorrecta puede generar problemas que no están relacionados con la capacidad de desinfección del clorador.

Comparación con una cloración convencional

La cloración convencional puede resultar sencilla para piscinas pequeñas o para usuarios que prefieren controlar manualmente el tratamiento. Un usuario explicó que, con una piscina de 60 m³, había mantenido el agua cristalina utilizando tres o cuatro pastillas de cloro a la semana y que, después de varios problemas con un clorador salino, volvió a ese sistema.

Este tipo de experiencia no significa que la cloración salina sea inadecuada en general, sino que el resultado depende de la dureza del agua, el dimensionamiento y el ajuste de la instalación. El clorador salino aporta comodidad y automatización, pero requiere una inversión inicial y un mantenimiento técnico específico.

Si la prioridad es únicamente reducir el coste inicial, la cloración convencional puede parecer más económica. Si se busca reducir la manipulación habitual de productos químicos y mantener una producción automática de desinfectante, la electrólisis salina puede resultar más cómoda, siempre que el equipo esté correctamente elegido.

Datos técnicos principales

EspecificaciónDato
Tipo de tratamientoElectrólisis salina
Volumen de piscinaDesde 50 m³ hasta 180 m³
Producción máximaHasta 34 g/h
CélulaMixta y autolimpiable
Inversión de polaridadAjustable
Producción de cloroDe 0 a 100 %
Programa de producción10 niveles
Modo LOWSí
Modo BOOSTSí, hasta 24 horas continuas
AlarmasFalta de agua / Falta de sal / Problema célula
PantallaLED de 2 dígitos
Salinidad mínima2,5 g/l
Salinidad aconsejada5 g/l
Agua de marSí
MontajeEn línea
Presión máxima2 Bar
Garantía del equipo2 años
Garantía de la célula3 años

Qué características mínimas conviene exigir

Para una piscina de 50 m³, se ha propuesto exigir una producción de cloro no menor a 24 g/h, electrodos de titanio, autolimpieza mediante inversión de polaridad y protección de bajo caudal mediante interruptor de flujo externo o integrado en la cámara de electrodos.

También se ha señalado como conveniente que la carcasa sea para uso interior con una protección no inferior a IP54. En instalaciones automatizadas, el controlador ORP debería incluir electrodo ORP, kit de conexión a tubería y cable de conexión a la estación de longitud no menor a 2 m.

El control automático debería permitir seleccionar el modo manual para regular la carga en todo su rango de salida y el modo automático para controlar la producción conforme a la demanda de ORP. Asimismo, deberían existir medios para establecer y consultar la consigna ORP y el valor real medido.

En cuanto al pH, el controlador debería incluir el electrodo correspondiente, su kit de conexión a tubería y el cable de conexión a la estación. La bomba dosificadora de pH debería suministrarse aparte y no estar integrada en el controlador.

La estación debería disponer de una salida tipo contacto libre de potencial, o bien una salida activa de 220 V ca, para emitir las órdenes de arranque y parada de la bomba cuando el control de pH incorporado lo exija.

Garantía y mantenimiento

La garantía indicada es de 2 años para el equipo y de 3 años para la célula. La célula autolimpiable reduce la frecuencia de intervención, pero no sustituye la revisión del circuito ni la limpieza cuando existan depósitos persistentes.

El mantenimiento debe incluir la comprobación de la concentración de sal, el control del pH, la revisión de alarmas, la inspección de la célula y la verificación de que el caudal de agua sea suficiente. También conviene observar el estado de las conexiones para detectar fugas durante las primeras horas de funcionamiento.

¿Para quién puede ser una buena opción?

El PQS Salt X NT puede ser una buena opción para quienes buscan un sistema de electrólisis salina compatible con piscinas de diferentes tamaños, con célula autolimpiable, producción regulable y funciones específicas para trabajar con cubierta o reforzar la cloración.

Es especialmente importante elegir el modelo adecuado para el volumen de la piscina y las condiciones reales de uso. Si el agua es muy dura, se debe prestar atención al ajuste de la inversión de polaridad y al mantenimiento de la célula.

Para quienes desean una automatización completa, conviene comprobar si la configuración elegida incluye o admite control de pH y ORP, ya que las funciones básicas de electrólisis salina no siempre incorporan regulación automática de todos los parámetros del agua.

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