Cómo desinfectar mascarillas de forma segura

La forma segura de desinfectar una mascarilla depende de que sea reutilizable o desechable, de los materiales con los que esté fabricada y de las instrucciones del fabricante. Las mascarillas higiénicas reutilizables de tela pueden lavarse con detergente y agua a una temperatura de entre 60 ºC y 90 ºC, mientras que las mascarillas quirúrgicas, higiénicas desechables, FFP2, FFP3 y N95 no deben lavarse ni someterse a métodos caseros de desinfección salvo que el fabricante indique expresamente cómo reutilizarlas.

Antes de aplicar cualquier procedimiento, hay que identificar el tipo de mascarilla y comprobar sus indicaciones de uso, lavado, número máximo de ciclos y sustitución. No todas las mascarillas son aptas para ser lavadas y desinfectadas, y un método inadecuado puede deformarlas, dañar el filtro, alterar el ajuste o dejar residuos químicos que después se inhalen.

Qué mascarillas pueden desinfectarse

Como muchas veces hemos dicho, las mascarillas se dividen en dos tipos: reutilizables o no reutilizables, según los usos que pueden dársele. Para mantener la efectividad de las mascarillas y evitar que se transformen en una vía de contagio más, es necesario limpiarlas y desinfectarlas correctamente tras su uso, ya que en ellas se acumulan microorganismos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todas las mascarillas son aptas para ser lavadas y desinfectadas. Esto solo aplica a las mascarillas higiénicas reutilizables. Del mismo modo, es importante tener en cuenta que no se deben reutilizar las mascarillas de un solo uso ni usar las desechables más del tiempo máximo que el fabricante indica para llevarlas, ya que pierden efectividad y garantía de protección tal y como se recoge en la guía del Ministerio de Consumo.

La gran variedad de mascarillas existentes impide dar recomendaciones universales y válidas para todas ellas. No solo porque existan diferentes tipos de mascarillas (higiénicas, caseras, quirúrgicas, FFP, N95. ), sino porque incluso dentro de cada tipo hay diferentes modelos con materiales y propiedades particulares.

Tipo de mascarillaTratamiento recomendadoCuándo sustituirla
Higiénica reutilizable de telaLavado según las instrucciones del fabricante, normalmente con detergente y agua a 60 ºC-90 ºCCuando alcance el número máximo de lavados o presente daños, deformaciones o pérdida de ajuste
Quirúrgica o higiénica desechableNo lavar ni pulverizar con alcoholDespués del tiempo máximo indicado, normalmente hasta 4 horas, o antes si se humedece o deteriora
FFP2, FFP3 o N95No aplicar métodos caseros; seguir al fabricante y los protocolos profesionalesCuando pierda el ajuste, se deteriore, dificulte la respiración o alcance el tiempo de uso indicado

Cómo preparar y manipular una mascarilla usada

Una vez que has utilizado una mascarilla de cualquier tipo debes actuar como si estuviera contaminada. El virus SARS-CoV-2 puede estar en ambos lados de la mascarilla usada: puede estar en la cara interior, si en tu aire exhalado había virus (por enfermedad declarada o por ser un portador asintomático), y puede estar en la cara exterior, por haber captado virus del ambiente.

Antes de ponerte la mascarilla, lávate bien las manos. Manipular la mascarilla solo por las gomas. Quitar la mascarilla por las gomas y nunca tirando de la parte frontal externa. Lávate bien las manos con jabón o con una solución a base de alcohol inmediatamente después.

La mascarilla debe colocarse asegurando que cubra la boca, la nariz y la barbilla. Ajústate bien la mascarilla a la cara, asegurándote de que no se caiga, que esté en una posición que te resulte cómoda y que esté fijada de forma firme al rostro. La mascarilla debe cubrirte por completo la nariz, la boca y la barbilla.

No te quites y pongas la mascarilla, evita movimientos innecesarios con ella. No la estés subiendo y bajando continuamente para hablar o “descansar”: además de que se pierde la protección y contaminas tus manos, los movimientos pueden estirar las gomas/cintas laterales, acortando el número de “puestas” que esa mascarilla podría llegar a tener disponibles.

Si necesitas retirarla temporalmente fuera de casa, no la dejes encima de una mesa, en la pica del baño, en el bolsillo, dentro de un bolso junto al resto de objetos ni en zonas comunes. Sea de tela, reutilizable, con filtro, ffp1, ffp2 o ffp3, a la hora de guardar la mascarilla o cuando estás en la calle y te la quitas puntualmente, el ministerio aconseja guardarla en un sobre o en una bolsa de papel o de tela limpios.

Hay que colocar la mascarilla siempre en la misma posición para que no se contamine. Una vez usada, meter la mascarilla reutilizable en una bolsa de papel o sobre hasta que podamos lavarla y desinfectarla. Lavarse las manos con agua y jabón tras manipular las mascarillas.

La regla es: una mascarilla-una persona. No hay un protocolo “oficial” establecido en estos casos, pero lo que está claro es que no debes permitir que la mascarilla se transforme en un foco de transmisión de virus.

Desinfección de mascarillas reutilizables de tela

Las mascarillas higiénicas reutilizables y caseras de tela sí pueden reutilizarse gracias a que se pueden desinfectar tras cada uso mediante un ciclo de lavado a 60 ºC o superior con detergente normal. En cualquier caso, hay que comprobar que el lavado no altere las características de la mascarilla.

Las mascarillas de tela son un tipo de mascarilla que se puede reutilizar muchas veces. Tras su uso, puedes meterla en la lavadora a una temperatura de 60 °C y reutilizarla cuando esté seca. La mascarilla de tela se puede utilizar, lavar y reutilizar muchas veces.

El algodón resiste bien el agua caliente y varios lavados, por lo que luego de cada uso puedes lavarla utilizando agua a 60 ºC. ¿Y por qué 60 ºC? Porque se ha visto que el virus SARS-CoV-2 se inactiva a 56 ºC y las lavadoras suelen escalar sus temperaturas en saltos de a 10 o 20 grados. De esta manera, uniendo la temperatura a la actividad del jabón, aseguramos la correcta desinfección de la mascarilla de algodón.

Lavado en la lavadora

Es quizás el método más sencillo. Simplemente, hay que lavarla junto al resto de ropa, pero hay que tener en cuenta la elección de un programa de agua caliente, de 60 grados o superior para garantizar su desinfección, y usar un detergente de calidad.

Lavar y desinfectar las mascarillas con detergente normal y agua a 60º - 90º. Pon las mascarillas higiénicas reutilizables en la lavadora, con el detergente habitual y un ciclo de lavado a esa temperatura.

Los programas de lavado a bajas temperaturas o rápidos no son recomendables para el lavado de mascarillas, puesto que no asegurarían su desinfección. Una vez lavadas, hay que dejarlas secar bien, tendidas al sol y bien aireadas, y nunca deben recogerse ni usarse húmedas.

Si se lavan varias mascarillas, deben manipularse con cuidado. Ponte guantes desechables, manipula las mascarillas sucias y tira los guantes inmediatamente después de iniciar el ciclo de lavado. Si no tienes guantes lávate la manos inmediatamente después de tocar las mascarillas sucias.

Lavado a mano con detergente

El lavado con agua y jabón solo es recomendable en las mascarillas reutilizables de tela. Estas suelen están compuestas de materiales como el algodón o similares que, lavados a altas temperaturas no suelen deformarse (aunque, a veces, sí encoger).

El caso es que otro tipo de mascarillas desinfectadas mediante esta técnica podrían perder tanto su forma como sus capacidades filtrantes. Hablamos, por ejemplo, de las mascarillas higiénicas de 3 pliegues.

Las mascarillas de tela pueden lavarse a mano con agua y detergente, siempre que el fabricante lo permita. Después del lavado, deben aclararse completamente para eliminar los restos del producto y dejarse secar por completo.

Desinfección con lejía diluida

Otra opción, como explica el Ministerio de Sanidad, es sumergir las mascarillas en una dilución de lejía 1:50 con agua tibia durante 30 minutos. Después lavar con agua y jabón, aclarar bien para eliminar cualquier resto de lejía y dejar secar.

Las mascarillas se pueden desinfectar poniéndolas en remojo en agua y lejía con una proporción 1:50, es decir, una parte de lejía por 50 de agua, durante 30 minutos. Después, se enjuaga bien con agua para evitar cualquier resto de lejía y se lava a mano con agua y jabón/detergente.

Introduce la mascarilla reutilizable en una proporción de 1:50, es decir, 20 ml de lejía por 980 ml de agua. Déjala en ella media hora y luego enjuágala bien con agua y jabón para eliminar los restos de lejía. A continuación, dejar secar.

Recuerda que la lejía debe mezclarse con agua fría o tibia, ya que en el agua caliente no es posible asegurar su nivel de concentración porque se evapora. No se debe aplicar lejía directamente sobre la mascarilla ni utilizar una concentración distinta de la indicada por el fabricante.

Puedes añadir al lavado con agua y jabón, unas gotas de lejía, con mucho cuidado de que sea solo unas gotas, no a chorro; ya que el cloro en exceso podría corroer, estropeando la mascarilla de tela.

Desinfectantes autorizados

El Ministerio de Sanidad acepta el uso de determinados productos desinfectantes autorizados por el Ministerio de Sanidad y que cumplan con la Norma 14476 de actividad virucida. Para utilizar este tipo de desinfectantes, tan solo se deben seguir las instrucciones y recomendaciones del fabricante.

La limpieza de mascarillas higiénicas con soluciones viricidas tampoco resulta la opción más efectiva. Podría afectar a la composición de los tejidos y modificar la eficacia de filtración. En este caso, el Ministerio de Sanidad estableció el uso de viricidas como método de desinfección de mascarillas, siempre que estos estén autorizados por ellos y estén destinadas a permitir una respiración segura.

Asimismo, una vez desinfectadas las mascarillas, se deberán lavar con agua y jabón para eliminar todo tipo de restos químicos. Después, se deben aclarar con abundante agua y jabón para eliminar cualquier resto químico.

Secado, revisión y almacenamiento

Después de cualquier lavado, hay que dejar secar completamente la mascarilla. Dejarla completamente seca es casi tan importante como el proceso de lavado. No uses la mascarilla hasta que esté completamente seca.

Siempre, después de cada lavado, es aconsejable dejar secar al sol. Una vez lavada la mascarilla de tela, se deberá dejar por completo. Una vez lavadas, hay que dejarlas secar bien, tendidas al sol y bien aireadas, y nunca deben recogerse ni usarse húmedas.

Antes de volver a utilizarla, comprueba que la mascarilla no esté rota, rasgada, deformada o visiblemente deteriorada. Si al lavar aprecias que la mascarilla está rota o rasgada, deséchala.

Un buen hábito es dejar de reutilizarla cuando se vea que la tela ya no está en buen estado. Ese es el momento de tirarla y reemplazarla por una mascarilla nueva. El algodón, por ejemplo, puede encoger y hacer que la mascarilla con este material quede pequeña y no cubra totalmente la cara.

Otro aspecto para mantener la eficacia de la mascarilla es su almacenamiento, pues es necesario almacenar las mascarillas reutilizables en recipientes adecuados y totalmente limpios en los que no se contaminen. En caso de que la mascarilla se vaya a almacenar temporalmente se debe de evitar el contacto con cualquier superficie.

Al llegar a casa, si la mascarilla es de tela y reutilizable, debes lavarla. También la bolsa de tela donde la hemos transportado. Dejar secar muy bien ambas antes de volver a usarlas.

Número máximo de lavados

Las mascarillas reutilizables deben poder aguantar al menos 5 ciclos de lavado y secado manteniendo sus prestaciones, siguiendo en todo momento las instrucciones del fabricante. Como norma general, las mascarillas soportan hasta 25 lavados.

Si son reutilizables, el fabricante indicará el número máximo de lavados. A partir de ahí, no se garantiza su eficacia. Una vez se ha lavado la mascarilla el número de lavados recomendables indicados por el fabricante, debemos sustituirlas por otras para no perder su eficacia.

Las mascarillas de tela reutilizables Suavinex se pueden utilizar hasta 25 veces, por lo que se pueden lavar hasta 25 veces. En todo momento, las pruebas de lavado se realizan de acuerdo a la norma UNE-EN ISO 6330:2012.

Este tipo de mascarillas cumplen con la norma CWA 17553:2020 por lo que solo se pueden utilizar durante 4 horas en cada uso y tras el lavado correspondiente. Por cuestiones higiénicas se recomienda no utilizar estas mascarillas de tela reutilizables y homologadas por un tiempo superior a 4 horas.

El número de lavados y el método de secado pueden variar según el modelo. Por ejemplo, algunas mascarillas no deben secarse a máquina, no deben limpiarse en seco o no deben tratarse con lejía.

Mascarillas con filtro

Existen dos tipos de mascarilla reutilizable: mascarillas de tela con filtro reemplazable y mascarillas de tela normales no aptas para uso sanitario.

Si el filtro es reemplazable, debe retirarse antes del lavado cuando así lo indiquen las instrucciones del fabricante. En caso de no tener el filtro integrado en la mascarillas será importante cambiar el filtro después de cada uso.

Las mascarillas con filtro integrado tienen un filtro que funciona como una barrera mecánica que sirve para bloquear cualquier partícula nociva que haya en el aire, desde las partículas en suspensión hasta las bacterias. La durabilidad de esta máscarilla es muy superior a la de una máscara quirúrgica clásica o una máscara FFP2 o FFP3.

Además, la máscarilla se puede lavar cómodamente en la lavadora a una temperatura de 60 grados y es reutilizable varias veces. Aun así, la limpieza, el número de ciclos y la sustitución deben determinarse según las indicaciones específicas del fabricante.

Mascarillas quirúrgicas e higiénicas desechables

Las mascarillas quirúrgicas I, II y IIR son desechables, por lo tanto, la recomendación adecuada es no reutilizarla y retirarla después de cada uso. Las mascarillas quirúrgicas se pueden utilizar hasta 4 horas seguidas y desechar a continuación.

Estas mascarillas de celulosa o polipropileno tienen un periodo de uso recomendado muy corto: alrededor de cuatro horas. Por la respiración o el sudor, se van humedeciendo y esto altera los materiales y los filtros, que van dejando de ser útiles.

Por eso, deberían desecharse tras dicho tiempo de uso o si se ven visiblemente húmedas o deterioradas. En el caso de haber estado expuesto a una alta carga viral, se aconseja introducir en una bolsa y tirarla a la basura, evitando cualquier contacto de riesgo.

No debes lavarlas con agua y jabón, no resistirían el tratamiento. No debes pulverizarlas con alcohol, ya que se alteran las propiedades repelentes del agua que posee la mascarilla, fundamental para que actúe como barrera de nuestras gotitas de saliva.

Productos como la lejía o los limpiadores en spray aún no han sido estudiados en este tipo de mascarillas, pero cuidado: pueden quedar retenidos en la mascarilla y causar una reacción en la persona que los respira.

En cualquier caso, es importante recalcar que lo mejor y lo más seguro es desechar la mascarilla tras su uso. No se debe confiar en un procedimiento casero para convertir una mascarilla desechable en reutilizable.

Mascarillas FFP2, FFP3 y N95

Las mascarillas FFP2, FFP3 y N95 están diseñadas para que no pasen partículas desde el ambiente exterior hacia el interior de las mascarillas y son utilizadas especialmente en hospitales y por pacientes inmunosuprimidos.

Sus propiedades aislantes dependen de dos factores principales: la integridad del material de la mascarilla, ya que si el filtro se daña más partículas pasan a través de la mascarilla, y el correcto ajuste de la mascarilla a la cara, ya que si este ajuste falla deja pasar más partículas entre el espacio que queda entre la mascarilla y la cara.

A medida que el filtro o el ajuste se degradan, menos protegerá la mascarilla, por lo que a menos que el propio fabricante diga cómo y en qué condiciones reutilizarla, debes tirar la mascarilla después del uso.

Estas mascarillas usadas en el ámbito médico no están diseñadas para su reutilización. Aunque el tiempo recomendado de uso depende del modelo, los fabricantes suelen recomendar, en general, un tiempo de ocho horas de uso continuo.

La humedad liberada a través de la respiración o el sudor va interfiriendo poco a poco con el filtro de la mascarilla, lo que puede dificultar la respiración y afectar a su eficacia a partir de cierto tiempo de empleo. Además, el uso prolongado afecta también al ajuste de la mascarilla y a las tiras que van alargando poco a poco.

Qué no debe hacerse con una FFP2, FFP3 o N95

  • No utilizar agua y jabón, ya que puede comprometer la integridad de la mascarilla.
  • No utilizar alcohol para piel, alcohol isopropílico, alcohol en gel, ni limpiadores con alcohol, ya que puede comprometer la integridad de la mascarilla.
  • No utilizar lejía, porque puede comprometer la mascarilla o dejar residuos clorados causando problemas al usuario.
  • No dejarla una noche en espera, para luego ponértela a la mañana.
  • No aplicar métodos caseros sin controlar de forma precisa el tiempo, la temperatura, la humedad y la penetración del tratamiento.

Los métodos investigados que más “prometen” son el calor húmedo, la luz ultravioleta y el vapor de agua oxigenada. Son métodos que se deben probar en cada modelo de mascarilla, ya que algunas pueden resistir bien el tratamiento, mientras que otras no, dependiendo de la marca, el diseño, los componentes, etc.

El calor húmedo se ha propuesto en ciclos de tiempos variables, entre los 60-80 grados y 50-80% de humedad relativa. La luz ultravioleta se utiliza en el rango ultravioleta C, pero no se cree que pueda lograr una desinfección completa y profunda en todas las condiciones.

El vapor de agua oxigenada se utiliza en un proceso industrial peligroso que debe ser realizado por personal entrenado. Obviamente, para ello, es necesario utilizar equipos especializados y que sean profesionales que conocen este tipo de materiales los que lo hagan.

Aunque algunas investigaciones han evaluado procedimientos con calor a 70 ºC, luz ultravioleta o vapor de peróxido de hidrógeno, estos métodos no deben trasladarse automáticamente al hogar. La mayoría de estos métodos no pueden aplicarse en casa.

El problema de intentar replicar estos métodos en casa es que no tenemos el mismo equipamiento, y por lo tanto, no controlamos de la misma manera los tiempos, la temperatura, el vapor, la potencia de la lámpara, etc. Muchas cosas pueden salir mal, dañando la mascarilla o dejándola íntegra sin desinfectarla.

Por qué no conviene desinfectar FFP2 o N95 en casa

Un exceso de humedad o de temperatura al poner la mascarilla en una vaporeta o en un esterilizador casero puede alterar el ajuste y el filtro interno de la mascarilla; de hecho, 3M no recomienda utilizar autoclave, vapor ni altas temperaturas en sus mascarillas.

Los hornos que se utilizaron para los ensayos de calor seco son aparatos de laboratorio y de hospital, con un sistema de convección que mueve el aire de forma muy pareja en el interior del horno. No es ni de lejos comparable con los aparatos que tenemos en casa.

Un horno de hogar puede tener fácilmente una diferencia de 10-20 grados entre lo que marca en el display y lo que en realidad sucede en el interior. Puede también tener zonas de calor y zonas frías: lo notas cuando metes un alimento y sale más quemado de un lado que de otro.

Esto dificulta mucho el control del proceso: puedes quemar o dejar sin calentar la mascarilla con facilidad. El calor seco no está listado como un método doméstico seguro para garantizar la descontaminación de cualquier mascarilla.

La luz ultravioleta que se utiliza para desinfectar es luz del rango ultravioleta C, bloqueada casi al 100% por la atmósfera. Uno de los puntos débiles del método es garantizar la energía que llega a la mascarilla, y eso depende fuertemente de la distancia a la lámpara.

El vapor de agua oxigenada implica un ciclo controlado de agua oxigenada en fase vapor, no en fase líquida como la que puedes conseguir en farmacias o droguerías. Intentar obtener vapor de agua oxigenada en el microondas o en el horno puede ser peligroso.

El vapor de agua oxigenada no funciona igual que rociar la mascarilla con agua oxigenada. No es la misma concentración, ni el mismo nivel de penetración, ni la misma capacidad de desinfección.

Entonces: ¿qué puedo hacer? Realmente no hay nada 100% seguro que podamos ofrecerte hoy y debemos insistir en que si reutilizas las mascarillas es bajo tu cuenta y riesgo.

Desinfección con alcohol

El uso de soluciones hidroalcohólicas o directamente de alcohol pulverizado puede reducir la retención de partículas. Eso supondría una disminución de la eficacia de la mascarilla.

Esta solución para desinfectar mascarillas no es adecuada en entornos sanitarios. Además, no es recomendable utilizar desinfectante de manos o gel hidroalcohólico para limpiar las mascarillas.

En las mascarillas quirúrgicas, el alcohol altera las propiedades repelentes del agua que posee la mascarilla, fundamentales para que actúe como barrera frente a las gotitas de saliva. En las mascarillas FFP2 y N95, el alcohol puede comprometer la integridad del filtro y del material.

Por este motivo, no se debe pulverizar alcohol sobre una mascarilla quirúrgica, higiénica desechable, FFP2, FFP3 o N95. Las indicaciones concretas del fabricante siempre tienen prioridad sobre cualquier método general.

Desinfección mediante horno y calor seco

La desinfección de mascarillas respiratorias mediante altas temperaturas ha sido una de las más comentadas. Hablamos de usar el horno o con calor seco, es decir, con el uso del secador.

Esta técnica ha sido a la vez que alabada, criticada. Ya que meter una mascarilla higiénica contaminada al horno puede suponer la contaminación de otros materiales, como por ejemplo la rejilla del horno.

Para solucionarlo, muchos “expertos” recomendaron meter la mascarilla dentro de una bolsa hermética para horno e introducirla durante 30 minutos a unos 70 ºC. Sin embargo, una bolsa, un horno doméstico o un secador no garantizan que el procedimiento reproduzca las condiciones de un ensayo profesional.

Mucho cuidado con esta técnica de desinfección, pues las primeras veces que se hace esto, la mascarilla no sufre cambios. Sin embargo, sí podría comenzar a deteriorarse a partir de la segunda vez.

En un estudio chino se trató una mascarilla con 30 minutos de calor seco y se observó que el virus de la gripe no contagiaba células y que la mascarilla mantenía intacto su poder de filtración. No utilizaron el SARS-CoV-2, sino otro virus, un virus de la gripe.

Podríamos esperar que ambos se murieran con el mismo tratamiento, pero esto no es algo que se deba esperar, sino que se debe demostrar. Tampoco sabemos si todos los secadores de pelo llegan a la misma temperatura manteniéndolos a esa distancia.

Conclusión: es un estudio muy prometedor, pero aún no podemos asegurar que al intentar replicarlo en casa obtengamos una mascarilla quirúrgica 100% desinfectada y funcional.

Por qué no debe usarse el microondas

No existen datos concluyentes sobre la efectividad de la higienización a través de este método. Por lo tanto, no se debe emplear en ningún caso.

Además, las mascarillas pueden incluir una tira metálica para el ajuste nasal y sería peligroso introducirla en el microondas. La irradiación con microondas también puede alterar el material y no garantiza que toda la mascarilla alcance las condiciones necesarias para una desinfección uniforme.

Mascarillas textiles con tejidos especiales

En el caso de telas de algodón, fibras sintéticas y tejidos especiales filtrantes como polyester o TNT, lo más recomendable es seguir las indicaciones del fabricante en relación con el mantenimiento y límite de uso.

En el caso de tejidos especiales, los fabricantes aconsejan lavar con agua tibia y detergente neutro durante 30 minutos, enjuagar muy bien y secar con aire. También puede realizarse un lavado a máquina a 40º durante un ciclo completo con detergente neutro.

No utilizar lejía ni secadora cuando el fabricante lo prohíba. Para el mantenimiento diario de mascarillas textiles, solo deben utilizarse pulverizadores desinfectantes cuando estén avalados con documentación que certifique su acción viricida y sean aptos para el uso textil.

La mascarilla higiénica no exime al usuario de la aplicación de las medidas de distanciamiento social. Aunque lleves una mascarilla FFP2, actúa como si no la llevaras: mantén la distancia social, no te toques la cara y minimiza las interacciones.

Cuándo desechar una mascarilla

Una mascarilla debe sustituirse cuando haya alcanzado el tiempo máximo de uso indicado por el fabricante, cuando esté húmeda, rota, rasgada, deformada, visiblemente deteriorada o cuando ya no ajuste correctamente al rostro.

Por cuestiones de higiene, se recomienda no usar la mascarilla por un tiempo superior a 4 h. En caso de que se humedezca o se deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

En las mascarillas FFP2, FFP3 y N95, un mal ajuste hace que la protección baje. Si tu mascarilla no ajusta bien al segundo uso, descártala, ya que un mal ajuste hará que la protección baje.

Las mascarillas desechables deben eliminarse después del tiempo de uso recomendado. Tampoco deben reutilizarse por el simple hecho de parecer limpias, porque la pérdida de eficacia del filtro o de la barrera repelente puede no apreciarse a simple vista.

Situaciones especiales

Si trabajas en un lugar con enfermos y/o personas infectadas, no vuelvas con la mascarilla a casa: la desinfección o reutilización debe gestionarse en el lugar de trabajo.

Las mascarillas en niños se deben utilizar bajo la supervisión de un adulto. Las personas con discapacidad o según el grado de dependencia pueden estar exentas de utilizar la mascarilla.

En caso de que puedan utilizarlas y no haya resistencia a la respiración, serán siempre desechables por su seguridad y salud. Las personas en las que el uso de mascarilla resulte contraindicado por motivos de salud debidamente justificados, o que por su situación de discapacidad o dependencia presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización, deben seguir las indicaciones sanitarias correspondientes.

Cuando no sea posible utilizar una mascarilla reutilizable o sustituir una desechable, se debe reducir la exposición, mantener la distancia y evitar situaciones de riesgo. Aunque una mascarilla esté en buenas condiciones, no sustituye las demás medidas de prevención.

Lavado de mascarilla reutilizable

La limpieza segura comienza siempre por identificar el material y respetar las instrucciones del fabricante. Para una mascarilla higiénica reutilizable de tela, el procedimiento habitual es lavarla con detergente en un ciclo de 60 ºC a 90 ºC, aclararla cuando corresponda y dejarla secar completamente antes de usarla.

😷🧼 ¡¡CÓMO LIMPIAR Y DESINFECTAR LAS MASCARILLAS Y DÓNDE GUARDARLAS!!

Las mascarillas quirúrgicas, higiénicas desechables, FFP2, FFP3 y N95 no deben tratarse como si fueran mascarillas de tela. No deben lavarse con agua y jabón ni pulverizarse con alcohol, y los métodos con horno, vapor, luz ultravioleta, agua oxigenada o microondas requieren equipos y controles que no pueden reproducirse de forma fiable en casa.

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