Concentración de bacterias en el agua residual urbana: control en una EDAR

La concentración de bacterias en el agua residual urbana debe evaluarse en distintos puntos de la red de saneamiento y de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR), especialmente en el agua de entrada, el reactor biológico y el efluente tratado. El análisis permite conocer la carga microbiológica, valorar la eficacia de los procesos de depuración, controlar la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos y detectar riesgos para la salud pública y el medio ambiente.

La unidad de información de HEBAR es la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), definida como un conjunto de instalaciones que tiene por objeto la reducción de la contaminación de las aguas residuales hasta límites aceptables para el cauce receptor. La concentración bacteriana debe interpretarse junto con parámetros como el caudal, el pH, la temperatura, la turbidez, el oxígeno disuelto, la demanda bioquímica de oxígeno y la demanda química de oxígeno.

Qué representa la concentración de bacterias en el agua residual

Las bacterias forman parte de la comunidad microbiana que transforma la materia orgánica y los nutrientes presentes en el agua residual. El fundamento de los procesos biológicos de depuración consiste en la eliminación de la contaminación del agua mediante una biocenosis (generalmente microorganismos) desarrollada en un medio adecuado y con un ambiente controlado.

La concentración bacteriana no constituye por sí sola una medida completa de la calidad del agua. Los parámetros biológicos del agua no permiten identificar, los agentes contaminantes, sólo sus efectos sobre la comunidad de organismos. Por ello, la interpretación requiere relacionar la abundancia y la composición de las bacterias con las condiciones fisicoquímicas del agua, la carga contaminante y el funcionamiento de cada etapa de tratamiento.

La presencia de bacterias puede tener un significado funcional, porque determinados microorganismos son necesarios para eliminar materia orgánica, amonio y nitratos. También puede tener un significado sanitario, cuando se detectan patógenos o bacterias resistentes a antibióticos. El análisis debe distinguir entre la biomasa bacteriana útil del reactor y los microorganismos que pueden persistir en el efluente final.

Parámetros que condicionan la concentración bacteriana

Para garantizar que la planta de aguas se comporte adecuadamente y cumpla su función de depuración, debemos estar atentos a los siguientes parámetros biológicos. La información sobre estos parámetros biológicos la obtendremos de los medidores de caudal y el resto de instrumentación distribuida por la estación depuradora de aguas residuales.

Demanda bioquímica de oxígeno

Es el consumo de oxígeno de una muestra de agua por organismos aerobios presentes en dicha muestra. La DBO indica la presencia y biodegradabilidad de la materia orgánica existente.

La DBO nos permite estimar el oxígeno requerido para poder estabilizar el carbono orgánico presente en el agua, y saber la rapidez con la que va a ser metabolizado por los microorganismos. Una DBO elevada suele indicar una importante disponibilidad de materia orgánica biodegradable para las bacterias heterótrofas.

Demanda química de oxígeno

Se trata de la cantidad de oxigeno que se requiere para oxidar químicamente la materia orgánica. La DQO permite valorar la carga oxidable del agua y complementa la información aportada por la DBO sobre la fracción biodegradable.

Demanda total de oxígeno

Este parámetro muestra, de forma rápida y fiable, la demanda de oxígeno del agua residual, en lugar de cuantificar el contenido en carbono presente en el agua.

Carbono orgánico total

Es el material derivado de la descomposición de las plantas, el crecimiento bacteriano y las actividades metabólicas de los organismos vivos, o de compuestos químicos. Un analítica habitual de COT mide el Carbono total (CT) y el carbono inorgánico total (CIT), y establece el COT como la diferencia entre ambas.

Oxígeno disuelto

Es la concentración en % de la cantidad de oxigeno presente en el agua. Este parámetro indica el grado de frescura del agua.

El oxígeno disuelto condiciona directamente la actividad de los microorganismos aerobios. Una concentración baja limita especialmente a las bacterias amonio-oxidantes, mientras que una concentración excesiva en una zona anóxica puede perjudicar la desnitrificación.

Principales grupos bacterianos de una EDAR

Bacterias heterótrofas

Las bacterias heterótrofas utilizan la materia orgánica como fuente de carbono y energía. Su actividad contribuye a reducir la DBO, la DQO y el carbono orgánico biodegradable durante el tratamiento secundario.

Los principales métodos para mantener los microorganismos en el reactor biológico son los siguientes:

  • Cultivo fijo: Los microorganismos se fijan a diferentes medios materiales o soportes (lechos bacterianos, biodiscos etc.), quedando retenidos en el reactor al circular el agua a tratar a través del mismo.

  • Cultivo en suspensión: Los microorganismos se encuentran en suspensión en el seno del agua (p. ej. en el caso de fangos activos), por lo que es necesario separar los microorganismos del agua efluente del reactor y devolverlos a este último para mantener una concentración de biomasa

Bacterias amonio-oxidantes

El paso de oxidación de amonio a nitrito lo realizan las bacterias amonio-oxidantes (AOB), aunque existen archaea amonio-oxidantes (AOA) pertenecientes al dominio Archaea.

Las bacterias AOB del phylum Proteobacteria que aparecen en la estación depuradora de aguas residuales de forma más habitual son del género Nitrosomonas: N. europaea, N. eutropha, N. mobilis y N. oligotropha.

Estas bacterias son sensibles a pH excesivamente alto, a bajas temperaturas y a bajas concentraciones de oxígeno disuelto. Por lo tanto, para verificar un rango adecuado de sus parámetros biológicos debemos tener instalados phmetros, termometros, y medidores de oxigeno.

Bacterias nitrito-oxidantes

Las bacterias que oxidan el nitrito a nitrato son las bacterias nitrito-oxidantes (NOB). Existen cuatro grupos filogenéticos, pero en una estación depuradora de aguas residuales sólo encontraremos los géneros Nitrospira y Nitrobacter.

Las bacterias de Nitrobacter se adaptan mejor en concentraciones más altas de nitrito. Mientras que las bacterias de Nitrospira son más adecuadas cuando tenemos bajas concentraciones de nitrito y oxígeno disuelto.

Bacterias desnitrificantes

En una estación depuradora de aguas residuales tenemos bacterias del género Pseudomonas. Estas un tipo de bacterias heterótrofas facultativas, que tienen la capacidad de utilizar el nitrato como aceptor de electrones en lugar del oxígeno cuando se encuentran en condiciones de anóxia.

Esto permite la eliminación del nitrógeno de manera biológica. De forma general, los aspectos más importantes que afectan a las dinámicas de poblaciones de bacterias son su velocidad de crecimiento, su velocidad de muerte, y su capacidad de reproducción.

Control de nitrógeno y evolución de las bacterias

Uno de los objetivos que se están implantando en todas las estaciones depuradoras de aguas residuales en España es la eliminación biológica del nitrógeno. Para ello se debe establecer un control sobre el nivel de amonio, nitritos y nitratos.

El proceso de eliminación del nitrogeno del agua residual comprende dos etapas: la nitrificación, y la desnitrificación. En la etapa de nitrificación se acidifica el fluido. Mientras que en la etapa de desnitrificación se recupera alcalinidad y sube el pH.

Nitrificación

El proceso de nitrificación se realiza en tres fases. En primer lugar, el amonio se oxida a nitrito mediante la acción de las bacterias amonio-oxidantes. A continuación pasa a nitrato con la actuación de las bacterias nitrito-oxidantes. Por último, se forma nitrógeno en forma de gas que se distribuye a la atmosfera.

(1) NH4+ + 1,5 O2 → NO2- + H2O + 2H+ + energía

(2) NO2- + 0,5 O2 → NO3- + energía

(3) NO3- + 6H+ → N2 + 3H2O

Desnitrificación

La desnitrificación requiere condiciones de anóxia y una fuente de materia orgánica que permita a las bacterias heterótrofas utilizar el nitrato como aceptor de electrones. El equilibrio entre las zonas aerobias y anóxicas es decisivo para mantener una concentración bacteriana adecuada y completar la eliminación del nitrógeno.

Los tratamientos secundarios más rigurosos o avanzados son los que reducen, además de la materia carbonada, los nutrientes (el nitrógeno y/o el fósforo). Estos tratamientos avanzados se utilizan cuando el efluente es vertido a zonas sensibles (eutrofizadas o susceptibles de eutrofización) o destinadas a usos en los que deben limitarse el nitrógeno y el fósforo (agua potable, vida piscícola, inyección en acuíferos, etc.).

Etapas de tratamiento y concentración bacteriana

Dentro de la línea de agua, los tratamientos se suelen agrupar por niveles, distinguiéndose entre pretratamiento, tratamiento primario, tratamiento secundario y tratamiento terciario:

Pretratamiento

En el pretratamiento se eliminan las materias groseras que, debido a su naturaleza o tamaño, pueden originar problemas en los tratamientos posteriores.

  • Pozo de gruesos: Se sitúa a la entrada del colector de la depuradora, con fondo tronco-piramidal invertido y paredes muy inclinadas, con el fin de concentrar los sólidos y las arenas decantadas en una zona específica, desde la que se puedan extraer de forma eficaz.

  • Desbaste: Consiste en la separación del agua residual de los sólidos tales como piedras, ramas, plásticos, trapos, etc., mediante rejas o tamices.

  • Desarenado y desengrasado: El desarenado tiene por objeto el eliminar las materias pesadas de granulometría superior a 200 micras, con el fin de evitar que se produzcan sedimentos en los canales y conducciones, para proteger las bombas y otros aparatos contra la abrasión, y para evitar sobrecargas en las fases de tratamiento siguientes.

Por su parte, la operación de desengrasado tiene por objeto eliminar las materias flotantes más ligeras que el agua que de otra forma podrían distorsionar los procesos de tratamiento posteriores mediante la insuflación de aire, para así desemulsionar las grasas y conseguir una mayor flotación de estas.

La homogeneización y regulación de caudales y cargas consiste en amortiguar por laminación las variaciones de caudal, con objeto de conseguir un caudal lo más uniforme posible. Con su homogeneización, realizada en un tanque, se consigue asimismo un efecto laminador sobre las variaciones de carga.

La pre-aireación se aplica normalmente para mejorar la tratabilidad del agua, ya que esta llega séptica a la depuradora, para mejorar la separación de las grasas, el control olores y la floculación de sólidos, para mantener el oxígeno en la decantación primaria con bajos caudales, para conseguir una distribución uniforme de los sólidos en suspensión a la entrada de las unidades de tratamiento, para incrementar la eliminación de DBO5 y para evitar los depósitos de sólidos en las cámaras húmedas.

Tratamiento primario

El tratamiento primario se destina fundamentalmente a la eliminación de sólidos en suspensión, siendo menos efectivo en la eliminación de la materia orgánica.

La decantación primaria tiene como objetivo la reducción de los sólidos en suspensión de las aguas residuales bajo la exclusiva acción de la gravedad. El tratamiento físico-químico se compone de tres etapas: desestabilización de las partículas coloidales, agregación de las partículas desestabilizadas y separación de los agregados formados del seno del agua.

Tratamiento secundario

El fundamento de los procesos biológicos de depuración consiste en la eliminación de la contaminación del agua mediante una biocenosis (generalmente microorganismos) desarrollada en un medio adecuado y con un ambiente controlado.

En el tratamiento secundario se concentra la mayor parte de la actividad bacteriana controlada de la EDAR. La concentración de biomasa debe mantenerse dentro de un intervalo que permita eliminar la materia orgánica y, cuando corresponda, completar la nitrificación y la desnitrificación.

Tratamiento terciario

Los tratamientos terciarios se utilizan para dos fines distintos:

  • Obtener una mejora (“afino”) del efluente depurado, por exigencias del cauce receptor.

  • Mejorar el efluente de cara a su posterior reutilización, denominándose en este caso “tratamiento de regeneración”.

El tratamiento terciario puede reducir la concentración de microorganismos remanentes antes del vertido o de la reutilización, aunque la selección del proceso depende de las características del agua y del objetivo de calidad requerido.

Instrumentación para medir las condiciones bacterianas

En una depuradora de aguas residuales de una ciudad, siempre hay un analista que se encarga de controlar los parámetros biológicos del agua residual. Para realizar sus mediciones utiliza varios tipos de instrumentos y equipos de laboratorio.

  • pHmetro: Este dispositivo se utiliza para medir el nivel de acidez o alcalinidad del agua. El pH es un parámetro importante para mantener un ambiente adecuado para los microorganismos que realizan la depuración biológica del agua residual.

  • Medidor de oxígeno disuelto: Este instrumento mide la cantidad de oxígeno disuelto en el agua. Es importante para el crecimiento y actividad de los microorganismos aeróbicos existentes en el proceso de depuración de las aguas residuales.

  • Turbidimetro: Este dispositivo mide la turbidez del agua, es decir, la cantidad de partículas en suspensión en el agua. La turbidez puede ser un indicador de la eficacia del tratamiento de la depuradora.

  • Analizador de nutrientes: Este equipo mide la cantidad de nutrientes, como nitrógeno y fósforo, presentes en el agua residual. Los nutrientes son importantes para el crecimiento de los microorganismos, pero un exceso puede inhibir el funcionamiento de ciertas bacterias necesarias.

  • Medidor de cloro: Este dispositivo mide la cantidad de cloro en el agua. Se utiliza como desinfectante para matar los microorganismos patógenos presentes en el agua residual antes de su vertido al medio ambiente.

  • Medidor de temperatura: Este instrumento mide la temperatura del agua, lo que es importante para asegurar que se mantengan las condiciones óptimas para los microorganismos descomponedores de la materia orgánica.

Esta instrumentación debe estar correctamente enlazada al SCADA para alcanzar un buen control de proceso en depuradora de aguas residuales. El caudal es especialmente importante porque modifica la carga que recibe la planta, la concentración de bacterias que entra en cada etapa y el tiempo disponible para el tratamiento.

Avisos asociados a la concentración bacteriana

Las anomalias de lectura en los parámetros biológicos del agua en las depuradoras, nos sirven para detectar procesos fuera de punto o con rendimientos por debajo de lo esperado.

Las dificultades habituales que suceden en este tipo de procesos biológicos son:

  • el exceso de aireación y la elevada cantidad de oxígeno disuelto contamine el volumen del reactor en el que se pretende realizar la desnitrificación. Este suceso es muy común cuando el caudal de recirculación interna es muy elevado.

  • intentar eliminar biológicamente el nitrógeno y el fósforo cuando el agua residual no tiene el sustrato suficiente para cubrir las necesidades de la actividad bacteriana.

  • la concentración baja de oxígeno, que es especialmente importante para el funcionamiento de las amonio-oxidantes, cuyo funcionamiento se limita por debajo de 2 mg/l de oxígeno disuelto.

En estos casos, los procesos biológicos mejoran con:

  • Una adecuada aireación (2mg/l OD) en la zona de nitrificación, y una progresiva bajada del oxígeno disuelto hasta la parte posterior del reactor biológico.

  • Un área exclusiva de desnitrificación

  • Una recirculación interna adecuada, regulada a través del SCADA.

De forma general, los aspectos más importantes que afectan a las dinámicas de poblaciones de bacterias son su velocidad de crecimiento, su velocidad de muerte, y su capacidad de reproducción. Hay factores que influyen decisivamente en estos aspectos, como son: la temperatura o el pH.

Bacterias resistentes a antibióticos en el agua residual urbana

La vigilancia de bacterias resistentes a antibióticos amplía el control convencional de la EDAR, porque permite observar la circulación de microorganismos y mecanismos de resistencia en la población urbana. La presencia de bacterias resistentes en el agua residual no significa necesariamente que todas procedan directamente de pacientes, ya que también pueden existir bacterias ambientales resistentes.

El Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS), en colaboración con el Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla, el Hospital Universitario Virgen Macarena y la empresa pública EMASESA, ha publicado en la revista científica Water Research un estudio pionero sobre la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en las aguas residuales de la capital andaluza.

La investigación también analiza su relación con factores como el consumo de estos fármacos, aportando información clave para la gestión sanitaria y ambiental. El estudio se desarrolla bajo el enfoque “One Health”, que considera la salud humana, animal y ambiental como interdependientes.

Resultados de un estudio en depuradoras de Sevilla

A lo largo de un año de trabajo, el estudio se llevó a cabo en cuatro estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) gestionadas por EMASESA, que dan servicio a una población superior al millón de habitantes.

La investigación realizada se centró en analizar las muestras de agua de cuatro depuradoras en Sevilla durante un año, englobando a más de 1 millón de personas residentes. Esto permitió identificar y cuantificar más de 200 aislados (entre muestras de agua pre- y post-tratamiento de las depuradoras).

Este recuento se correlacionó con características poblacionales, parámetros fisicoquímicos del agua, como el pH, el caudal o la temperatura y los datos de prescripciones antibióticas en humanos de la ciudad.

Los resultados demuestran que todas las depuradoras analizadas reducen de manera efectiva la carga de bacterias resistentes a antibióticos presentes en el agua urbana, lo que pone de manifiesto la eficiencia de los actuales sistemas de depuración.

Se detectaron bacterias multirresistentes en la entrada y en la salida de las depuradoras y se pudo calcular el grado de eliminación de las plantas de tratamiento. Fue posible analizar qué especies persistían tras el tratamiento y cuáles únicamente en los vertidos finales.

Concentraciones elevadas en determinados aportes

Entre los resultados más relevantes destaca el caso de la EDAR Copero, donde se detectó una mayor concentración de bacterias multirresistentes en las aguas de entrada. Este fenómeno podría explicarse porque la planta recibe vertidos procedentes de tres grandes centros hospitalarios, lo que incrementa la probabilidad de encontrar microorganismos resistentes.

Algunas de las cepas identificadas coinciden con las halladas en pacientes hospitalarios, aunque la especie predominante fue Aeromonas spp., una bacteria de origen ambiental.

La especie bacteriana multirresistente más frecuente en aguas residuales fue Aeromonas spp., un tipo de bacteria de naturaleza ambiental, y la enzima predominante en estas bacterias fue una carbapenemasa del tipo KPC-2.

En estas aguas residuales se han podido recuperar cepas que habían sido previamente detectadas en pacientes de los hospitales de la ciudad. En estas aguas residuales se han podido recuperar cepas que habían sido previamente detectadas en pacientes de los hospitales de la ciudad.

Relación con caudal, población y antibióticos

Entre los factores analizados, se observó una correlación entre una mayor prescripción de quinolonas y cefalosporinas de tercera generación, un mayor caudal, una densidad de población más alta y un mayor número de bacterias productoras de una carbapenemasa llamada OXA-48.

La relación entre la concentración bacteriana y el caudal resulta relevante porque las variaciones hidráulicas pueden modificar la carga microbiológica que llega a la EDAR. La interpretación conjunta con el pH, la temperatura y las prescripciones antibióticas permite distinguir mejor las variaciones asociadas a la población de las relacionadas con el proceso de depuración.

HEBAR y vigilancia sanitaria de las aguas residuales

HEBAR o Herramienta Basada en la vigilancia de las Aguas Residuales, es un sistema de información sanitario ambiental que recoge datos sobre las características de las estaciones de depuración de las aguas residuales urbanas (EDAR) y las redes de saneamiento, así como los niveles de determinados parámetros sanitarios en el agua residual.

El objetivo es permitir el seguimiento de futuras epidemias o brotes causados por patógenos o bien la presencia de otras sustancias emergentes como antibióticos y drogas lícitas e ilícitas, que puedan suponer un potencial riesgo para la salud pública, y cuyo control en el agua residual sea conveniente.

Información que puede aportar HEBAR

  • La concentración de material genético del SARS-CoV-2 (coronavirus) y sus variantes en las aguas residuales.

  • Corroborar la ausencia del virus de la Polio (poliovirus) en las aguas residuales, y advertir tempranamente de su presencia en caso de detectar su presencia.

  • Los niveles de drogas lícitas e ilícitas en las aguas residuales.

  • La presencia de bacterias resistentes a antibióticos en las aguas residuales y evaluar el impacto de estas bacterias en los procesos de depuración.

  • Los niveles de patógenos y características físico-químicas del agua residual a la salida de la EDAR, para evaluar su repercusión en las zonas de baño y zonas de captación.

  • Cualquier tipo de agente o contaminante en las aguas residuales y en las aguas depuradas con impacto en la salud humana.

Estos datos permiten complementar la vigilancia clínica y valorar la evolución de determinados microorganismos antes de que la información sanitaria se refleje completamente en los sistemas asistenciales. La vigilancia microbiológica urbana requiere analizar tanto la concentración de bacterias como su identidad, sus genes de resistencia y su comportamiento durante el tratamiento.

Control microbiológico bajo el enfoque One Health

Durante los últimos años, el consumo antibiótico en humanos, veterinaria y agricultura ha crecido de forma notoria, así como las infecciones causadas por ellas en seres humanos, siendo este un grave problema de Salud Pública Global.

Por ese motivo, surgió el concepto 'One Health', un enfoque que busca el equilibrio entre la salud humana, animal y ambiental, reconociendo la interconexión entre estos tres pilares. En este contexto, la lucha actual contra la resistencia a los antibióticos se enfoca en involucrar a estos tres sectores, para desarrollar acciones conjuntas.

La resistencia a los antibióticos, considerada una de las amenazas sanitarias globales más preocupantes, requiere de estrategias conjuntas que incluyan la vigilancia en el entorno urbano.

Además de confirmar la eficacia de los sistemas de depuración actuales, la investigación destaca la necesidad de incorporar tecnologías avanzadas capaces de eliminar bacterias multirresistentes y de promover un uso racional de los antibióticos en todos los ámbitos -humano, veterinario y ambiental-.

Requisitos normativos relacionados con la calidad del efluente

La gestión de los parámetros biológicos del agua no es una elección operativa, sino una exigencia legal estricta en España. El cumplimiento de los límites de vertido determina la viabilidad de la EDAR, y evita sanciones administrativas graves derivadas del Reglamento del Dominio Público Hidráulico.

Real Decreto 509/1996

Este decreto traspone la Directiva 91/271/CEE. Se trata de la norma de referencia para el tratamiento de las aguas residuales urbanas.

ParámetroConcentración LímiteReducción Mínima (%)
DBO5 (a 20°C)25 mg/l O270 - 90 %
DQO125 mg/l O275 %
MES (Sólidos en Suspensión)35 mg/l90 %

Eliminación de nutrientes

Para EDARs que vierten en zonas sensibles los parámetros biológicos del agua se vuelven aún más críticos. La optimización de la recirculación interna y la configuración de cámaras anóxicas y aerobias es fundamental para cumplir con estos ratios.

El control del nitrógeno total y fósforo total es obligatorio para evitar la eutrofización. Los valores que debemos considerar son:

Parámetro10.000 - 100.000 e-h> 100.000 e-h
Fósforo Total2 mg/l1 mg/l
Nitrógeno Total15 mg/l10 mg/l

Un jefe de planta de EDAR en España tendrá presente la última revisión de la directiva europea, que fue aprobada en 2024. Esta normativa introduce el concepto de tratamiento cuaternario para eliminar microcontaminantes y exige la neutralidad energética de las EDAR a medio plazo.

Este estudio pretende seguir el objetivo implantado por la Directiva Europea 2024/3019, que recomienda monitorizar las aguas residuales para proporcionar datos que contribuyan a la toma de decisiones en salud pública.

Interpretación de la calidad biológica del medio receptor

Los parámetros biológicos del agua no se miden en una EDAR, pero es interesante conocerlos ya que nuestros vertidos terminan en el cauce donde se miden otros aspectos para evaluar la calidad del ecosistema.

La presencia o ausencia de ciertos seres vivos nos informa del estado ecológico del medio. Estos organismos se llaman bioindicadores. La sensibilidad propia de cada uno a la contaminación se utiliza para asignarle un valor de un índice biológico.

De la suma de valores de la comunidad acuática resulta un número que nos informa de la calidad ecológica del tramo del río analizado. Los índices biológicos son útiles para realizar un control de la calidad ecológica de los ecosistemas acuáticos.

Los parámetros biológicos del agua son buenos integradores de la calidad química en un periodo de tiempo. Lo cual es una ventaja si se compara con los índices fisicoquímicos que sólo ofrecen una medida de calidad puntual, es decir, sólo es válida en el momento del muestreo.

Índice IBMWP

El índice IBMWP viene de los términos ingleses: Iberian BioMonitoring Water Procediment. Puntúa 131 familias de macroinvertebrados según su sensibilidad a la contaminación.

El valor del índice se calcula sumando las puntuaciones de los diversos grupos faunísticos hallados en el punto de muestreo. Cuanto más elevado sea el valor del índice, mejor será la calidad del agua.

Los resultados varían desde 0 (puntos sin organismo) hasta 100 (calidad máxima). En algunos casos con mucha riqueza biológica puede superar los 100 puntos. Esto sucede si encontramos mucha riqueza de organismos de máxima calidad.

El valor obtenido nos permite clasificar el punto estudiado en 5 clases diferentes de calidad ecológica de las aguas.

Índice FBILL

El parámetro biológico FBILL es un índice de la calidad del agua de los ríos adaptados a los ríos de tierra baja mediterránea.

La nomenclatura FBILL proviene de los términos: Foix, Besós y Llobregat. Este índice se creó en 1983 y su autor es Narcís Prat.

Los organismos se identifican en el grupo de familia y se les otorga una puntuación mayor o menor en función del grado de exigencia de la calidad del agua.

Se diferencia del índice IBMWP, porque usa el poder discriminante de las familias ordenadas de mayor a menor calidad. La puntuación final varía entre 0 y 10.

Este índice se utilizará siempre que se pueda donde abundan piedras y la corriente de agua es elevada. La puntuación final se puede agrupar en categorías que muestran el nivel de calidad del río.

Índice de Calidad del Bosque de Ribera: QBR

Las comunidades de ribera tienen muchas funciones: protección de las márgenes, refugio de fauna, corredor biológico, etc. Por esta razón, se considera que las comunidades relacionadas con los bosques de ribera son importantes para las comunidades acuáticas.

El índice QBR es un método para la evaluación de la calidad de los ecosistemas de ribera. Se trata de un índice sencillo para cuantificar la calidad del bosque de ribera.

Éste consta de cuatro apartados que sintetizan diferentes aspectos cualitativos del estado de la zona de ribera: el grado de cobertura riparia, la estructura del bosque, la proporción de especies autóctonas y el grado de naturalidad del lecho del río.

El resultado de la evaluación es un valor de 0 a 100. El cero indica la inexistencia de bosque de ribera y 100 el máximo valor de conservación.

Índice ECOSTRIMED

El índice ECOSTRIMED viene de las siglas: ECOlogical STatus RIver MEDiterranean. Es un índice adecuado para valoraciones globales del ecosistema fluvial.

Por lo tanto, incluye la ribera y la calidad de las aguas. Pertenece a la familia de los índices de evaluación rápida de la calidad del agua.

Es fácil de aplicar, porque requiere una infraestructura mínima y poco tiempo de muestreo.

Seguimiento operativo de la concentración bacteriana

Estos parámetros son esenciales en todos los procesos de la depuración de aguas, pero destaca en puntos estratégicos como el decantador primario y el reactor biológico.

El control debe considerar la concentración bacteriana en el agua de entrada, la biomasa existente en el reactor, la separación de microorganismos en la decantación secundaria y la carga microbiológica del efluente final.

En la práctica, una anomalía se interpreta comparando los resultados con el comportamiento habitual de la instalación. Los cambios de caudal, temperatura, pH, oxígeno disuelto, carga orgánica y nutrientes pueden modificar la composición y la actividad de las poblaciones bacterianas.

En este caso el conocimiento técnico del responsable de la estación depuradora de aguas residuales es fundamental para el equilibrio bacteriano y el óptimo funcionamiento de la planta.

Cuando todos estos parámetros están en sus niveles adecuados, el agua se devuelve a los ríos y embalses. Allí, disfrutamos de un agua con todas sus propiedades, que alimenta los ecosistemas y es fuente de vida.

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