Tras algo más de tres años de obligatoriedad, la mascarilla ya no será necesaria en los centros sanitarios. Si bien su utilización sigue siendo recomendable, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a esta nueva normativa sobre su uso.
El Consejo de Ministros ha declarado, tres años después del comienzo de la pandemia del COVID-19, el fin de la crisis sanitaria y de las medidas extraordinarias acordadas para abordar esa situación de emergencia. Se elimina, por tanto, la obligatoriedad del uso de la mascarilla en los espacios donde aún se exigía. La medida entrará en vigor en el momento en que el acuerdo se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La decisión no significa que la mascarilla deje de ser útil. El uso de las mascarillas fue una de las medidas establecidas para frenar los contagios, una herramienta que ha demostrado su eficacia tanto en el control de la pandemia, como en la reducción general de la transmisión de infecciones respiratorias.
Cuándo se puede quitar la mascarilla
Tras la vacunación, hemos llegado ya a este punto en el que las mascarillas no son obligatorias. "Son 1.207 días después de aquella situación", que ya "no constituye una situación de crisis sanitaria en España".
La situación epidemiológica del COVID -ha explicado Miñones- está equilibrada desde noviembre del año 2022 e incluso da muestras de una tendencia decreciente tanto en el número de fallecimientos como de hospitalizaciones. El número de camas hospitalarias ocupadas por estos pacientes no llega al 1%, y la presencia en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) también se ha reducido de manera considerable.
Estos datos, junto con la menor virulencia de la variante actual del coronavirus y los mayores porcentajes de inmunidad y vacunación, permiten concluir que la enfermedad ya no constituye una situación de crisis sanitaria en España, algo acorde con lo que el Comité de Emergencias de la OMS determinó el pasado 5 de mayo y con la postura de los expertos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CAES).
Todas las comunidades autónomas coincidieron también en dar por finalizada la crisis en el Consejo Interterritorial del pasado 23 de junio.
El uso de la mascarilla es, por tanto, voluntario en los espacios donde antes era obligatorio, aunque continúa siendo recomendable en diferentes localizaciones y circunstancias.

Cuándo es recomendable seguir usando mascarilla
El acuerdo por el que se declara la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 incluye un anexo con recomendaciones donde se especifican los casos en los que es recomendable seguir utilizando mascarilla.
Es importante continuar haciendo uso de las mascarillas y otras medidas higiénicas como el lavado de manos ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.
El ministro de Sanidad ha remarcado la importancia de mantener la "cultura de responsabilidad" adquirida durante estos años: "La utilización de las mascarillas, así como de otras medidas higiénicas que se pusieron en marcha, deben seguir presentes en nuestras vidas, en el día a día, para todas aquellas personas que tengan síntomas de infección respiratoria".
Las recomendaciones de los expertos -ha detallado- se centran en los centros sanitarios y en la necesidad de reforzar el uso de la mascarilla por las personas sintomáticas cuando están en espacios compartidos, por los y las profesionales que atienden a casos sintomáticos y por las personas que trabajan en las UCI y en unidades con pacientes vulnerables.
Personas con síntomas de infección respiratoria
Las personas que tengan síntomas de infección respiratoria deben utilizar mascarilla cuando se encuentren en espacios compartidos. Esta medida ayuda a limitar la emisión de bioaerosoles y reduce la posibilidad de inhalar los emitidos por otras personas.
- Es importante continuar haciendo uso de las mascarillas y otras medidas higiénicas como el lavado de manos ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.
- Si se tose o estornuda hacerlo sobre un pañuelo desechable o en la flexura del codo.
- Evitar contacto estrecho con las personas (al menos 1 metro, preferible de 1,5 a 2 metros), y especialmente con las que tengan sintomatología respiratoria.
Centros sanitarios y sociosanitarios
Las recomendaciones de los expertos se centran en los centros sanitarios y en la necesidad de reforzar el uso de la mascarilla por las personas sintomáticas cuando están en espacios compartidos, por los y las profesionales que atienden a casos sintomáticos y por las personas que trabajan en las UCI y en unidades con pacientes vulnerables.
En los centros sanitarios y sociosanitarios la aplicación de las precauciones estándar, ampliadas con las precauciones para evitar la transmisión respiratoria (gotas y aérea) y de contacto en función de la tarea pueden ser importantes medidas de prevención para controlar la trasmisión.
La forma óptima de prevenir la transmisión es usar una combinación de todas las medidas preventivas, no solo EPI. En la mayor parte de las exposiciones laborales la aplicación estricta de las medidas de higiene de manos, superficies y equipos, junto con las medidas de protección respiratoria (etiqueta respiratoria y uso continuado y correcto de la mascarilla) minimiza la transmisión de la infección.
En situaciones de alto riesgo de transmisión como por ejemplo el entorno sanitario, deben utilizarse mascarillas quirúrgicas y autofiltrantes, en función de la evaluación de riesgo de exposición específica.
Personas vulnerables y convivientes de riesgo
Esta protección es especialmente relevante en el caso de los colectivos más vulnerables y con mayor riesgo de exposición y transmisión de virus y bacterias.
Usar también en espacios exteriores y en entornos familiares, sobre todo cuando existen convivientes de riesgo.
Las autoridades sanitarias podrán valorar situaciones individuales que requieran otro tipo de recomendación.
Entornos laborales
El documento del Ministerio de Sanidad sobre procedimientos de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al SARS-CoV-2 define la exposición de riesgo, de bajo riesgo y baja probabilidad de exposición, la consideración de contacto estrecho y establece las medidas de prevención y el tipo de equipo de protección individual (EPI) en cada una de las situaciones definidas.
En el entorno laboral, la necesidad de utilizar mascarilla depende de la actividad realizada, del nivel de exposición y de la evaluación específica del riesgo.
Centros educativos y actividades infantiles
En los centros educativos, las medidas de prevención deben adaptarse a la evolución de la situación epidemiológica y a las recomendaciones sanitarias vigentes.
Se considera fundamental para el curso 2021- 2022 (4) la recuperación de la presencialidad de forma completa en todos los niveles educativos, pero garantizando las medidas preventivas y de distancia física precisas para todos los niveles y etapas del sistema educativo al menos en el escenario de nueva normalidad, nivel de alerta 1 y 2.
En 2020, el Ministerio de Sanidad elaboró una serie de recomendaciones para las actividades de tiempo libre dirigidas a la población infantil y juvenil de cara al periodo estival. Este año, se establecen recomendaciones sobre las medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a COVID-19, basándose en las realizadas en 2020 e incorporando la última evidencia disponible en relación a medidas preventivas y la transmisión por aerosoles, siempre teniendo en cuenta la evolución de la situación epidemiológica.
Mascarilla en interiores y exteriores
La recomendación sobre el uso comunitario de la mascarilla se sugirió ante la aparición de pruebas de la transmisión comunitaria entre personas asintomáticas.
Desde el 8 de febrero de 2022 deja de ser obligatorio el uso de la mascarilla al aire libre y en la vía pública. Se mantiene el uso obligatorio de la mascarilla en eventos multitudinarios que tienen lugar en espacios al aire libre cuando los asistentes estén de pie o, si están sentados, cuando no se pueda mantener una distancia de seguridad de al menos 1,5 metros entre personas o grupos de convivientes.
En la actualidad, tras el fin de la crisis sanitaria, la obligación ha sido eliminada en los espacios donde todavía se mantenía. Sin embargo, la elección de utilizarla puede seguir siendo adecuada cuando existe sintomatología, contacto con personas vulnerables, exposición elevada o dificultades para mantener una ventilación adecuada.
Espacios cerrados y ventilación
Usar la mascarilla. Esta medida es muy efectiva tanto para limitar la emisión de bioaerosoles como para evitar la inhalación de los mismos.
Se debe usar siempre en espacios cerrados/ambientes interiores independientemente de la distancia a la que esté otra persona.
Mantener distancia física interpersonal ya que el riesgo de transmisión se reduce considerablemente a mayor distancia, si el local está bien ventilado.
Reducir la emisión de aerosoles:
- Disminuir el tono de voz, evitar gritar.
- Realizar al aire libre el mayor número de actividades posibles.
- La ventilación natural se debe realizar cruzada para asegurar la renovación del aire interior con aire exterior.
- Los sistemas de climatización deben evitar la recirculación de aire y maximizar la entrada de aire exterior.
- Evitar flujos de aire entre personas en ambientes interiores mal ventilados, que pueden transportar aerosoles emitidos por personas infectadas.
- Cumplir las recomendaciones de operación y mantenimiento de los sistemas de climatización y ventilación de edificios y locales según la normativa vigente.
Para cualquier sistema de ventilación se aconseja una ventilación mínima mediante aportación de aire exterior de 12,5 litros/segundo/persona.
Se recomiendan ventilaciones superiores cuando la actividad desarrollada implica emisión elevada de aerosoles (por ej. ejercicio intenso, canto, etc.).
La retención de bioaerosoles y purificación del aire puede realizarse usando filtros de aire con la eficacia más alta posible asegurando el caudal de aire recomendado y según las especificaciones del sistema de ventilación.
Cuando no puedan aplicarse las medidas anteriores se pueden utilizar sistemas de purificación autónomos con filtros HEPA.

Cómo ponerse y utilizar correctamente la mascarilla
El Ministerio de Sanidad ha establecido una serie de premisas a tener en cuenta a la hora de utilizar una mascarilla frente al Covid-19.
Antes de colocarla
Así, es importante lavarse las manos con agua y jabón o con una solución hidroalcohólica antes de usarla.
Cuando se utilicen mascarillas higiénicas, deben estar debidamente homologadas.
Durante el uso
Durante el tiempo que se tenga puesta la mascarilla, que deberá colocarse mediante las gomas, el producto debe cubrir la nariz, la bora y la barbilla.
Además, también es necesario que la mascarilla se ajuste al rostro, sin que quedan grandes espacios entre la cara y la protección.
Otra de las recomendaciones de los ministerios es que se evite el contacto con la mascarilla para no contaminarla.
Es necesario hacer un uso correcto, lo que incluye no sobrepasar el tiempo de uso.
Por razones higiénicas, la mascarilla no se debe utilizar por un periodo superior a las cuatro horas.
| Momento | Pauta recomendada |
|---|---|
| Antes de usarla | Lavarse las manos con agua y jabón o con una solución hidroalcohólica. |
| Al colocarla | Colocarla mediante las gomas y cubrir la nariz, la boca y la barbilla. |
| Durante el uso | Ajustarla al rostro y evitar tocarla para no contaminarla. |
| Tiempo de uso | No utilizarla por un periodo superior a las cuatro horas. |
| Al retirarla | Quitarla por la parte de atrás, sin tocar la parte frontal ni la parte interior. |
Cómo quitarse, desechar y guardar la mascarilla
Para quitarte la mascarilla, el Ministerio de Sanidad recomienda hacerlo por la parte de atrás, sin tocar la parte frontal ni la parte interior que está en contacto con la cara.
Además, es importante desecharla en un cubo cerrado y lavarse las manos a continuación.
Además, la mascarilla se tiene que almacenar en un recipiente o bolsa de papel limpios cuando no se utilice, colocándola de manera que no se contamine la parte interior que va a estar en contacto con la cara.
Otras medidas para reducir el riesgo de transmisión
El uso de la mascarilla debe combinarse con otras medidas de prevención. La forma óptima de prevenir la transmisión es usar una combinación de todas las medidas preventivas, no solo EPI.
- Evitar contacto estrecho con las personas, especialmente con las que tengan sintomatología respiratoria.
- Mantener una distancia física interpersonal.
- Ventilar los espacios interiores.
- Reducir el tono de voz y evitar gritar.
- Realizar al aire libre el mayor número de actividades posibles.
- Lavarse las manos.
- Limpiar y desinfectar diariamente las superficies que se tocan con frecuencia.
- Aplicar la etiqueta respiratoria al toser y estornudar.
Limpie y desinfecte diariamente las superficies que se tocan con frecuencia.
Personas que conviven con un caso
Se informará de manera clara y sencilla (preferiblemente por escrito) a las personas que conviven con el caso, sobre las medidas de prevención.
La familia y convivientes deben estar en una habitación diferente, teniendo el mínimo contacto con el caso y evitar el contacto con fluidos corporales orales o secreciones respiratorias, y heces.
Atención domiciliaria y cuidados
Las recomendaciones adicionales sobre la prevención y control de la infección se pueden consultar en el documento técnico.
Las autoridades sanitarias podrán valorar situaciones individuales que requieran otro tipo de recomendación.
Lavar la ropa de cama, toallas, etc. de las personas enfermas con jabones o detergentes habituales a 60-90 °C y dejar que se seque completamente.
Esta ropa deberá colocarse en una bolsa con cierre hermético hasta el momento de lavarla.
La vacunación y el cambio de escenario sanitario
Miñones ha señalado que el inicio de la vacunación marcó "un antes y un después" en la pandemia.
En España, el 93% de la población cuenta con una dosis completa tras administrarse más de 105 millones de vacunas.
"Nuestro mensaje tiene que ser claro: las vacunas salvan vidas", ha dicho el titular de Sanidad, que ha defendido que la estrategia de vacunación de España es un referente internacional.
España se sitúa, además, entre los cinco primeros donantes de vacunas a otros países.
A finales de 2020 comenzaron las campañas masivas de vacunación en la Unión Europea, incluida España que comenzó el 27 de diciembre, priorizando a los más vulnerables.
En cuanto a la efectividad vacunal (EV) se mantiene en valores en torno al 80% frente a la hospitalización y defunción.
La vacunación no sustituye las medidas de protección individual cuando existen síntomas o una exposición de riesgo, pero los mayores porcentajes de inmunidad y vacunación han contribuido a la evolución favorable de la situación epidemiológica.
Cómo evolucionó la obligatoriedad de la mascarilla
Pese a que la mascarilla parece ya un recuerdo lejano, no hace tanto que su uso en la calle, en espacios públicos o en los lugares de trabajo, era completamente obligatorio.
- A finales de junio de 2020, ya con la "nueva normalidad" y el fin del Estado de Alarma, llegaba la obligatoriedad de llevar mascarilla en lugares cerrados y espacios públicos abiertos donde no fuese posible mantener la distancia social.
- En marzo del año 2021, y ya con Carolina Darias como ministra de Sanidad en sustitución de Salvador Illa, la mascarilla empezó a ser obligatoria incluso manteniendo la distancia de seguridad de 1,5 metros y al aire libre.
- En octubre, los patios y los centros de trabajo dejaron de ser lugares en los que la mascarilla era obligatoria.
- En febrero de 2022, con la situación más estable, la mascarilla dejó de ser, nuevamente, obligatoria en exteriores.
- Finalmente, ya a finales de abril de 2022, la mascarilla dejó de ser obligatoria en espacios interiores salvo centros sanitarios, residencias y transportes.
- Ya este año 2023, en el mes de febrero, la mascarilla dejó de ser obligatoria en el transporte público y el 5 de mayo la OMS declaró el fin de la emergencia internacional por la covid-19.
- Finalmente, con José Miñones al frente del ministerio, el 23 de junio, en el Interterritorial, se da luz verde a la retirada de la mascarilla en centros sanitarios.
El ministro de Sanidad, José Miñones, en su comparecencia tras la reunión del consejo, ha querido relatar cómo comenzó la pandemia y ha recordado los pasos que dio el Gobierno en este sentido.
El ministro de Sanidad, José Miñones, ha destacado las medidas sanitarias, económicas y sociales adoptadas por el Gobierno desde que el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que la emergencia causada por el COVID era una pandemia global.
También ha elogiado la labor de los científicos y los técnicos, los profesionales -tanto sanitarios como no sanitarios-, la ciudadanía y los medios de comunicación, y ha recordado a las víctimas y sus familiares.
"Cerramos hoy un episodio provocado por la pandemia que ha causado estragos en todo el mundo". Hoy, "podemos decir adiós a la pandemia".
Uso correcto de la mascarilla y refuerzo del lavado de manos.
Mantener la cultura de la responsabilidad adquirida durante los últimos años es fundamental para seguir protegiendo la salud de toda la ciudadanía y, por ello, utilizar mascarilla continuará siendo recomendable en diferentes localizaciones y circunstancias.
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