La depuración de aguas residuales en la industria farmacéutica requiere una solución personalizada, porque los efluentes pueden contener principios activos farmacéuticos, disolventes, detergentes, sales, compuestos tóxicos y materia orgánica con distintos grados de biodegradabilidad. La elevada variabilidad del caudal y de la composición convierte su tratamiento en un importante desafío técnico.
Una línea de tratamiento eficaz combina la segregación de corrientes, la homogeneización, el pretratamiento físico-químico y los procesos biológicos con tecnologías específicas para los contaminantes refractarios, las sales, los disolventes y los microcontaminantes. La configuración final debe permitir cumplir la normativa de vertido, proteger la biomasa, reducir el riesgo de incumplimiento y mantener estable el rendimiento de la planta.
Por qué las aguas residuales farmacéuticas son complejas
La industria farmacéutica utiliza grandes cantidades de agua purificada para la fabricación de medicamentos y otros productos sanitarios. Asimismo, consume agua en las operaciones de limpieza y saneamiento de equipos, reactores, depósitos, conducciones y envases primarios.
Como resultado de estos procesos se generan efluentes que contienen residuos de productos químicos, restos de principios activos farmacéuticos (API), disolventes, detergentes y otros compuestos empleados durante la producción. Durante la fabricación de productos farmacéuticos intervienen numerosas sustancias químicas, productos de limpieza y los denominados principios activos farmacéuticos (API), responsables del efecto terapéutico de los medicamentos destinados a la prevención, tratamiento o diagnóstico de enfermedades.
El volumen y la composición de estas aguas residuales presentan una elevada variabilidad, ya que dependen tanto del tipo de medicamento fabricado como de las materias primas utilizadas, los procesos de producción, los protocolos de limpieza y las diferentes tecnologías empleadas en cada planta.
La EDAR diseñada y construida por VITAQUA trata las aguas residuales procedentes de una industria farmacéutica, productora de principios activos y productos en cápsulas. Dentro de las complejidades de las aguas de este tipo de industrias caben destacar la discontinuidad y las grandes fluctuaciones en las cargas de entrada a la depuradora.
Además, por el tipo de actividad, las puntas de cargas contaminantes pueden llegar a ser de 8.000 ppm de DQO. Los sistemas de automatización presentes en prácticamente todas las plantas de tratamiento de Salher cumplen una función clave en este tipo de industria, ya que para la fabricación de los principios activos se emplean procesos discontinuos que generan flujos de caudal variables.
Principales contaminantes de los efluentes farmacéuticos
- Materia orgánica fácilmente biodegradable. Una gran fracción de la materia orgánica presente en las aguas residuales farmacéuticas es fácilmente biodegradable, como los alcoholes y acetonas.
- Compuestos inhibidores y tóxicos. Los antibióticos y otros compuestos inhibidores y tóxicos representan un reto en el tratamiento de aguas residuales, ya que pueden afectar la microbiología de los sistemas de depuración.
- Principios activos farmacéuticos. Los efluentes pueden contener API, incluidos antibióticos, desinfectantes y otros compuestos biológicamente activos.
- Compuestos orgánicos lentamente biodegradables. Algunos compuestos como los hidrocarburos clorados y sustancias refractarias son difíciles de descomponer, lo que requiere tecnologías avanzadas para su eliminación.
- Disolventes. Determinadas concentraciones de disolventes pueden provocar una elevada carga de DQO e inhibir la actividad de la biomasa.
- Jabones y detergentes con tensioactivos. Los jabones y detergentes utilizados en la producción farmacéutica contienen tensioactivos que pueden afectar la calidad del agua si no se eliminan adecuadamente.
- Sales y corrientes de elevada salinidad. Las corrientes con concentraciones muy elevadas de sales pueden generar estrés osmótico sobre la biomasa.
- Purgas de scrubbers. Las purgas o rechazos líquidos procedentes de los scrubbers utilizados para el tratamiento de emisiones atmosféricas acostumbran a contener elevadas concentraciones de sales y otros compuestos capturados durante el lavado de gases.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una gran diversidad de residuos generados por el sector farmacéutico termina alcanzando el medio ambiente a través de los efluentes procedentes de las instalaciones de fabricación.
Numerosas investigaciones alertan sobre los efectos adversos de la contaminación generada por las fábricas de producción de medicamentos en el medioambiente, como la extinción de algunas especies o la propagación de la resistencia a los antimicrobianos, que pondría en riesgo la salud humana.
Caracterización y segregación de corrientes
Las aguas residuales generadas por la industria farmacéutica presentan una elevada variabilidad tanto en caudal como en composición, lo que convierte su tratamiento en un importante desafío técnico. Durante la fabricación de medicamentos pueden generarse corrientes con características muy diferentes: aguas de lavado con materia orgánica biodegradable, efluentes con principios activos farmacéuticos (API), disolventes, productos de limpieza y desinfección, compuestos refractarios, así como corrientes con concentraciones muy elevadas de sales.
Esta heterogeneidad hace especialmente importante aplicar una estrategia de segregación de efluentes en origen, evitando mezclar indiscriminadamente corrientes de características muy diferentes antes de su tratamiento.
Por qué no todos los efluentes deben enviarse al tratamiento biológico
El funcionamiento de un reactor biológico depende de mantener una población de microorganismos activa y unas condiciones ambientales adecuadas para su metabolismo. La entrada de determinadas corrientes procedentes del proceso productivo puede alterar estas condiciones y reducir significativamente el rendimiento del tratamiento.
- Efluentes con principios activos farmacéuticos (API), como antibióticos, desinfectantes u otros compuestos biológicamente activos, que pueden ejercer efectos tóxicos o inhibidores sobre los microorganismos.
- Corrientes con elevada concentración de disolventes u otros compuestos orgánicos, los cuales pueden provocar picos de DQO y, dependiendo de su naturaleza y concentración, inhibir la actividad biológica.
- Efluentes con elevada salinidad, que pueden generar estrés osmótico sobre la biomasa y reducir su actividad metabólica cuando las concentraciones superan los niveles tolerados por el proceso.
- Corrientes con una elevada proporción de materia orgánica refractaria o no biodegradable, cuya incorporación al reactor aumenta la carga de DQO sin que los microorganismos puedan eliminarla eficazmente.
- Efluentes concentrados y de composición variable, que pueden generar cargas puntuales que desestabilicen las condiciones de operación del reactor.
- Las purgas o rechazos líquidos procedentes de los scrubbers utilizados para el tratamiento de emisiones atmosféricas.
Debido a esta amplia variedad de contaminantes no biodegradables, la solución más eficiente es identificar y segregar aquellas corrientes que pueden comprometer el funcionamiento del reactor biológico y tratarlas mediante tecnologías específicamente adaptadas a su composición.
Ventajas de separar los efluentes en origen
Las aguas con una carga fundamentalmente biodegradable pueden dirigirse al tratamiento biológico, mientras que las corrientes concentradas, salinas, tóxicas, inhibidoras o poco biodegradables pueden segregarse para recibir un tratamiento específico.
- Proteger la biomasa frente a sustancias tóxicas o inhibidoras.
- Evitar cargas salinas excesivas en el reactor biológico.
- Reducir los picos de DQO y de carga contaminante.
- Mantener unas condiciones de operación más estables.
- Mejorar la eficiencia de eliminación de la materia orgánica biodegradable.
- Reducir el riesgo de pérdida de rendimiento o desestabilización del proceso.
- Aplicar a cada corriente la tecnología más adecuada desde el punto de vista técnico y económico.
Esquema general de una depuradora farmacéutica
La configuración de una depuradora industrial debe definirse a partir de la caracterización de cada corriente, sus caudales, sus variaciones, su biodegradabilidad y los límites de vertido aplicables.
Una configuración conceptual de tratamiento puede ser:
Proceso farmacéutico → segregación de corrientes → tratamiento específico de efluentes problemáticos → tratamiento biológico de las corrientes biodegradables → tratamiento final/reutilización
Con esta solución, el tratamiento biológico se utiliza precisamente allí donde resulta más eficiente: en la eliminación de materia orgánica biodegradable. Paralelamente, los efluentes que podrían comprometer su funcionamiento reciben un tratamiento específico.
Esta combinación permite diseñar plantas más robustas, reducir las fluctuaciones de carga que recibe la biomasa y optimizar el coste global del tratamiento.
Homogeneización y regulación del caudal
Una balsa de homogenización regula el caudal de aguas residuales y homogeneiza las cargas contaminantes para controlar las variaciones en la producción de agua residual típicas de este tipo de industria.
Cuando la industria no disponga del espacio necesario para instalar grandes balsas de homogeneización, la planta de puede adaptar fácilmente y de manera automática a los picos de trabajo gracias a estos sistemas.
La homogeneización resulta especialmente importante cuando las operaciones de producción, limpieza y cambio de formulación generan descargas discontinuas. La regulación permite evitar que una descarga concentrada llegue directamente al reactor biológico y altere bruscamente las condiciones de operación.
Pretratamiento físico-químico
A continuación, un flotador por aire disuelto, como el modelo Vespa de Salher para reducir el 90% de los sólidos en suspensión, aceites y grasas, del 50 al 80% de DBO5 y entre el 60 y 80% de DQO.
La separación de sólidos, aceites y grasas reduce la carga que llega a las etapas posteriores y mejora la estabilidad del tratamiento biológico. En función de la composición del efluente, el pretratamiento puede integrarse con operaciones de neutralización, coagulación, floculación, sedimentación o flotación.
Neutralización del efluente
¿Cuenta con una etapa de neutralización en el tratamiento de su efluente? ¿Utiliza ácido para neutralizar sus aguas residuales?
La manipulación de estos ácidos fuertes siempre es compleja, en concreto respecto a la garantía de la seguridad de las personas y de la calidad del tratamiento. El CO2 es un ácido débil que permite sustituir eficazmente los procesos de neutralización que emplean ácidos fuertes.
- ausencia de manipulación y de riesgos para los operarios,
- imposibilidad de sobreacidificar el efluente,
- ausencia de subproductos nocivos para el medioambiente,
- por lo general, un balance económico muy favorable.
Tratamiento biológico de las aguas biodegradables
En términos generales, los tratamientos biológicos son la alternativa más extendida y económica para el tratamiento de aguas residuales industriales. Para el tratamiento biológico de estos efluentes existen diversas tecnologías, entre las que destacan los sistemas de fangos activados, los biorreactores de lecho móvil (MBBR), los tratamientos anaerobios y los procesos específicos para la eliminación de microcontaminantes, entre otros.
Tras una correcta segregación, el reactor biológico debería recibir principalmente las corrientes con una fracción orgánica suficientemente biodegradable.
Corrientes que pueden dirigirse al tratamiento biológico
- Aguas de lavado y enjuague de equipos, siempre que sean relativamente diluidas y no contengan concentraciones problemáticas de API, desinfectantes o disolventes.
- Aguas procedentes de limpieza de reactores, depósitos y conducciones después de separar las primeras fracciones más concentradas.
- Los primeros lavados pueden arrastrar mucha más carga de producto, mientras que los enjuagues posteriores suelen ser más diluidos.
- Efluentes de procesos con materia orgánica biodegradable, por ejemplo determinadas corrientes asociadas a procesos de fermentación o formulación, una vez comprobada su biodegradabilidad.
- Aguas con DBO/DQO favorable, donde una proporción suficientemente importante de la materia orgánica pueda ser utilizada por los microorganismos.
- Corrientes previamente tratadas mediante POA u otro pretratamiento cuando este haya reducido su toxicidad o transformado compuestos refractarios en sustancias más biodegradables.
- Efluentes con trazas de determinados API biodegradables, siempre que las concentraciones resultantes no inhiban la biomasa y que el proceso biológico haya demostrado capacidad para eliminarlos.
Fangos activados y aireación prolongada
Con la finalidad de adecuar las aguas al vertido conforme al Reglamento Municipal se proyectó la nueva Estación de Depuración de Aguas Residuales Industriales (EDARI) con el sistema de aireación prolongada.
El tratamiento de aguas residuales mediante el proceso biológico de fangos activados y dentro de éste, el de aireación prolongada, también denominado de oxidación total, es el procedimiento habitualmente empleado cuando es necesario obtener un alto rendimiento en depuración, con la obtención de fangos mineralizados, un bajo coste de instalación y un sencillo mantenimiento en una reducida superficie de ocupación.
El tratamiento biológico modular, permite trabajar por líneas, tratando un caudal de entrada de hasta 5 m3/día y con cargas contaminantes de hasta 8.000 mg/l de DQO, consiguiendo rendimientos globales superiores al 90% de reducción de los principales agentes contaminantes.
| Parámetro | Capacidad o rendimiento indicado |
|---|---|
| Caudal de entrada | hasta 5 m3/día |
| Carga contaminante | hasta 8.000 mg/l de DQO |
| Reducción global | superiores al 90% de reducción de los principales agentes contaminantes |
Reactores MBBR y biorreactores MBR
En este contexto, tecnologías como los sistemas de Reactor de Biopelícula de Lecho Móvil (MBBR) y Biorreactores de Membrana (MBR) han surgido como opciones vanguardistas que ofrecen un tratamiento eficiente de aguas residuales farmacéuticas.
El MBBR y el MBR están siendo implementados cada vez más en la industria farmacéutica debido a su capacidad para tratar aguas residuales con altas concentraciones de compuestos difíciles de eliminar. Estas tecnologías no solo mejoran la calidad del agua tratada, sino que también optimizan los procesos de producción, lo que permite a las empresas cumplir con las normativas ambientales y mejorar su eficiencia operativa.
Reactor MBBR
La tecnología MBBR se ha destacado por su capacidad de adaptación a infraestructuras existentes, lo que permite a las empresas farmacéuticas mejorar sus procesos sin la necesidad de realizar grandes modificaciones estructurales. Este sistema se utiliza para eliminar sustancias orgánicas, reduciendo la carga contaminante y permitiendo un tratamiento más eficaz, incluso en espacios reducidos.
Cuando las aguas residuales generadas por las industrias farmacéuticas presentan un alto contenidos en materia orgánica, los tratamientos biológicos de Salher mediante lecho móvil (MBBR) son los más adecuados.
Biorreactor de membrana
Por otro lado, el MBR combina el tratamiento biológico avanzado con un sistema de separación mediante membranas, lo que asegura la eliminación de sólidos en suspensión y otros compuestos orgánicos disueltos. Esto convierte al MBR en una solución ideal para la reutilización segura del agua tratada en diversos procesos industriales.
Estos sistemas no solo mejoran la calidad del agua tratada, sino que también optimizan el espacio y los recursos de las instalaciones.
Oxígeno puro para aumentar la capacidad de una EDAR biológica
¿Cuenta con una estación biológica con lodo activado y necesita aumentar su capacidad? Cuando sus instalaciones ya no bastan para realizar el tratamiento de sus efluentes farmacéuticos, tiene en su mano dos soluciones: invertir en la ampliación de sus instalaciones o utilizar oxígeno puro para impulsar el funcionamiento de sus establecimientos.
El uso de oxígeno puro permite aumentar la carga contaminante que se trata hasta en un 50% y sin obras de ampliación ni grandes inversiones. El efecto es inmediato; puede establecerse un periodo de prueba para confirmar la solución, y a un coste bajo.
Ventajas adicionales del oxígeno puro
El oxígeno puro en una estación biológica del sector de los efluentes farmacéuticos y cosméticos le aportará ventajas adicionales:
- Reducción drástica de la espuma. ¿Aparece espuma cuando trata sus efluentes? Puede deshacerse de ella gracias al oxígeno puro y evitar o reducir mucho el uso de antiespumas.
- Reducción drástica de los olores, aerosoles y emisiones de COV a la atmósfera. Las aguas residuales del sector farmacéutico pueden emitir a la atmósfera, durante la inyección de aire, compuestos orgánicos volátiles olorosos.
- El oxígeno puro, debido a su casi total disolución, no permite la emisión a la atmósfera de COV ni de aerosoles (reducción hasta de un 98 %).
Tratamientos de oxidación avanzada
La industria farmacéutica es famosa por generar compuestos refractarios al tratamiento biológico. En función de la composición de las aguas residuales, puede implantarse un tratamiento oxidante por medio del ozono, además de un tratamiento biológico, para tratar estos compuestos refractarios.
El ozono (O3) es uno de los tratamientos más eficaces para este tipo de necesidad.
La particularidad de estas aguas residuales es que sus microcontaminantes presentan resistencia a los tratamientos convencionales, por lo que en algunos casos es necesario incluir en la línea básica de agua tratamientos más exhaustivos como los sistemas de ultrafiltración seguidos de una ósmosis inversa Salher.
Gracias a estos sistemas el agua podrá ser reutilizada, minimizando riesgos medioambientales y cumpliendo con las normativas más estrictas, con el beneficio ecológico y económico que todo esto supone.
Tratamiento de la DQO dura y de compuestos refractarios
Una DQO elevada no implica necesariamente que un efluente pueda tratarse biológicamente. Cuando una parte importante de esa DQO corresponde a sustancias refractarias, la introducción de la corriente en el reactor biológico aumenta la carga contaminante sin proporcionar necesariamente un sustrato que los microorganismos puedan degradar.
Segregar estas corrientes evita sobrecargar innecesariamente el tratamiento biológico y permite tratarlas mediante evaporación u otras tecnologías específicamente diseñadas para contaminantes refractarios.
El conjunto de estos procesos son soluciones sencillas de implantar en el sector industrial, y que le permitirán tratar con más facilidad y eficacia sus efluentes, con el objetivo principal de respetar la calidad de sus aguas residuales.
Evaporación al vacío para efluentes difíciles
Dentro de esta estrategia, la evaporación al vacío desempeña un papel especialmente relevante para el tratamiento separado de corrientes concentradas que no resulta conveniente incorporar directamente al proceso biológico.
En este contexto, los evaporadores al vacío se han consolidado como una de las tecnologías más eficientes y rentables para el tratamiento de las aguas residuales generadas por la industria farmacéutica, especialmente cuando se trata de efluentes con altas cargas contaminantes o compuestos de difícil tratamiento.
La evaporación al vacío es un proceso de separación térmica que permite eliminar agua y otros disolventes presentes en un efluente líquido mediante la aplicación de calor bajo condiciones de presión reducida. Al disminuir la presión dentro del evaporador, también se reduce el punto de ebullición del agua, lo que permite evaporarla a temperaturas considerablemente inferiores a las de la evaporación atmosférica.
Esto reduce el consumo energético y minimiza la degradación térmica de los compuestos sensibles al calor. Gracias a estas características, la evaporación al vacío se ha convertido en una de las tecnologías más utilizadas para el tratamiento de aguas residuales complejas, especialmente en sectores como la industria farmacéutica, química o biotecnológica.
Corrientes salinas
Las sales disueltas no pueden eliminarse mediante un tratamiento biológico convencional y, cuando alcanzan concentraciones elevadas, pueden afectar negativamente a la actividad de la biomasa.
La evaporación permite separar una gran parte del agua de estas corrientes mientras las sales permanecen mayoritariamente concentradas en el rechazo. Esta aplicación puede resultar especialmente interesante para determinadas purgas de scrubbers y otras corrientes salinas generadas durante los procesos farmacéuticos, evitando que su incorporación al sistema biológico incremente innecesariamente la conductividad y la salinidad del agua que recibe el reactor.
API y compuestos de baja biodegradabilidad
Los principios activos farmacéuticos y otros microcontaminantes pueden presentar una baja biodegradabilidad y, en determinados casos, ejercer efectos inhibidores sobre los microorganismos. La evaporación permite retirar estas corrientes del circuito biológico y concentrar gran parte de los contaminantes en un volumen considerablemente menor.
Aunque la evaporación no implica necesariamente la destrucción de los API, su concentración en una corriente reducida facilita su posterior gestión o tratamiento mediante otras tecnologías, como oxidación avanzada, adsorción o cristalización.
Cuando las características del compuesto y del proceso lo permiten, la concentración obtenida también puede facilitar la recuperación de principios activos u otros productos de valor.
Efluentes con disolventes
Los disolventes son otro tipo de corriente que merece una gestión diferenciada, ya que determinadas concentraciones de disolventes pueden provocar una elevada carga de DQO e inhibir la actividad de la biomasa.
En corrientes acuosas complejas, donde los disolventes aparecen junto con sales, API y otros contaminantes y el objetivo principal es reducir el volumen de residuo, la evaporación al vacío puede constituir una alternativa adecuada.
En estos casos, una estrategia de separación térmica correctamente diseñada puede permitir separar o recuperar determinados disolventes, reduciendo tanto la carga contaminante que debe gestionarse posteriormente como el consumo de materias primas.
Cuando la concentración y el valor del disolvente lo justifican, la alternativa preferente puede ser el uso de destiladores de disolventes que permiten separar y recuperar selectivamente uno o varios disolventes con una pureza suficiente para reutilizarlos.
En la industria farmacéutica es posible recuperar disolventes con purezas muy elevadas, con procesos específicamente diseñados para recuperar THF, metanol, acetato de etilo o DMSO de corrientes residuales.
| Tipo de corriente | Tecnología que suele tener más sentido |
|---|---|
| Corriente rica en un disolvente recuperable | Destilación / destilación al vacío para recuperación de disolvente |
| Mezcla de varios disolventes y agua | Destilación multietapa, extractiva u otra separación específica, según azeótropos y equilibrio VLE |
| Agua residual con pequeñas cantidades de disolventes + sales + API + otros contaminantes | Evaporador al vacío, posiblemente con tratamiento de los vapores/destilado |
| Corriente salina o con DQO refractaria, donde el objetivo es reducir volumen | Evaporación al vacío |
| Corriente de proceso donde además interesa recuperar materia prima | Conviene estudiar recuperación de disolvente antes de tratar el residuo restante |
El diseño debe realizarse específicamente para la mezcla considerada, teniendo en cuenta aspectos como volatilidad, temperatura de ebullición, formación de azeótropos, seguridad del proceso y posibilidades reales de recuperación.
La evaporación como barrera de protección
La función de un evaporador al vacío en una planta farmacéutica va más allá de tratar efluentes complejos y reducir el volumen de residuos. Una etapa de tratamiento mediante evaporador al vacío permite aislar al reactor biológico de aquellas corrientes que presentan elevada salinidad, toxicidad, baja biodegradabilidad o concentraciones elevadas de determinados contaminantes.
Durante el proceso de evaporación, el agua pasa a estado de vapor mientras que la mayor parte de los contaminantes orgánicos e inorgánicos permanece en el concentrado.
Esta operación permite reducir el volumen de la corriente residual y facilita la gestión posterior del concentrado, aunque la selección de la tecnología debe basarse en ensayos y en la composición real del efluente.
Desodorización y control de emisiones
Adicionalmente, la depuradora dispone de un sistema de desodorización mediante quimisorción, con filtros de alta gama especialmente diseñados para la eliminación de compuestos orgánicos volátiles y de ácido sulfhídrico.
Las aguas residuales del sector farmacéutico pueden emitir a la atmósfera, durante la inyección de aire, compuestos orgánicos volátiles olorosos. El control de olores y emisiones debe integrarse en el diseño global de la EDAR, especialmente cuando la planta se ubica cerca de zonas de trabajo, circulación o aparcamiento.
Monitorización, automatización y control del efluente
En cuanto a la monitorización y control del efluente, uno de los mayores retos en la industria farmacéutica es garantizar que cada descarga cumpla con la normativa y los estándares internos de calidad.
La implementación de sistemas de control continuo, sensores de DQO, pH, fósforo y sólidos, junto con plataformas SCADA opcionales, permite tomar decisiones rápidas, ajustar procesos en tiempo real y reducir riesgos de incumplimiento.
Este enfoque preventivo asegura que los tratamientos sean más estables y que el rendimiento de la planta se mantenga óptimo en todo momento.
Además, Salher ofrece la posibilidad de teleasistencia para el diagnóstico de averías en los equipos e intervenciones de sus técnicos, mediante una estación remota con SCADA o GSM.
Diseño modular y adaptación a las instalaciones
La Línea PM de VITAQUA, se compone de elementos de hormigón armado prefabricado, de producción propia, garantizando una larga durabilidad a la construcción.
Además de la facilidad en la puesta en obra, la durabilidad, la resistencia y del buen comportamiento de los depósitos prefabricados de hormigón armado VIT frente a problemas de flotación por alto nivel freático, el sistema evita vibraciones en la decantación ya que no hay interferencias entre ésta y el reactor de aireación.
El tratamiento biológico modular, permite trabajar por líneas, tratando un caudal de entrada de hasta 5 m3/día y con cargas contaminantes de hasta 8.000 mg/l de DQO, consiguiendo rendimientos globales superiores al 90% de reducción de los principales agentes contaminantes.
En el caso de esta depuradora hay que señalar que se ha reducido el impacto visual y la afectación del espacio necesario ha sido mínima, de forma que incluso se mantienen las plazas de aparcamiento donde se ubica la EDAR.
Por último, hay que señalar que se minimiza el impacto ambiental, reduciendo todo lo posible la utilización de materiales plásticos en la instalación.
Integración de tratamientos para una planta más robusta
Los sistemas diseñados a medida permiten cumplir con la normativa vigente, reducir la carga contaminante de forma consistente y proteger los equipos aguas abajo.
La combinación de equipos compactos, automatización opcional y mantenimiento sencillo asegura que las plantas funcionen de manera estable y segura, incluso ante variaciones en la carga de efluentes.
La experiencia de PROSIMED en el sector farmacéutico asegura soluciones fiables, sostenibles y escalables, que pueden integrarse en plantas existentes o en proyectos nuevos.
De esta manera, cada industria farmacéutica obtiene una depuración adaptada a sus necesidades reales, con resultados medibles en eficiencia, reducción de contaminantes y cumplimiento ambiental.
La Guía incluye una caracterización de las aguas residuales farmacéuticas, así como diferentes procesos de tratamiento, incluyendo:
- Equalización y neutralización de efluentes
- Separación y sedimientación: Idraflot y Actiflo
- Evapoconcentración: EVALED
- Tratamiento biológicos de los efluentes: Biosep y AnoxKaldnes MBBR
- Tratamiento anaerobio: Biobed Advanced
- Eliminación de microcontaminantes: eXeno y Actiflo Carb
- Estrategias para la reducción de consumo de agua: PREROI
Impacto ambiental y reutilización del agua
Gracias a estos sistemas el agua podrá ser reutilizada, minimizando riesgos medioambientales y cumpliendo con las normativas más estrictas, con el beneficio ecológico y económico que todo esto supone.
Los sistemas de tratamiento deben orientarse no solo a reducir la contaminación del vertido, sino también a disminuir el consumo de agua, facilitar su reutilización y limitar la generación de residuos concentrados.
El marco legislativo en materia de tratamiento de aguas industriales se considera maduro y estable, aunque en los últimos años se observan exigencias cada vez más estrictas.
Un ejemplo de ello es la reforma de la Directiva de Emisiones Industriales, en vigor desde agosto de 2024, que amplía los requisitos de control.
Además, la atención se está centrando en la aparición de nuevos contaminantes como las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) y en la exploración de tecnologías de tratamiento más avanzadas.
La Unión Europea, de hecho, está evaluando hasta 2028 la posible extensión de la normativa sobre reutilización de aguas en plantas industriales.
Ejemplo de línea de tratamiento industrial farmacéutico
El último proyecto de Salher para la industria farmacéutica Salher ya tiene experiencia ofreciendo soluciones para el sector hospitalario en Paraguay. Por ello, de la mano de su socio local, RB Ingeniería, ha obtenido la confianza de una industria farmacéutica para tratar sus aguas residuales.
Esta nueva planta de tratamiento de aguas industriales consta de una balsa de homogeneización en obra civil, un flotador por aire disuelto Vespa, un reactor biológico con lecho móvil (MBBR) en obra civil, una cámara de cloración, todos los elementos electromecánicos necesarios para el funcionamiento de la planta, tuberías de interconexión hidráulica y un cuadro eléctrico de control con autómata.
Salher diseña y fabrica soluciones compactas y plantas modulares para tratar las aguas más contaminantes, como en este caso, las de la industria farmacéutica o la industria química en general.
Seguimiento del rendimiento de la depuradora
Empresas farmacéuticas que han implementado estas tecnologías han experimentado mejoras significativas en el tratamiento de aguas residuales.
- Eliminamos sólidos en suspensión: nos encargamos de la remoción completa de fibras y partículas grandes mediante un pretratamiento efectivo y membranas de alta tecnología.
- Reducimos la DQO: disminuimos significativamente la carga orgánica del agua utilizando una combinación de procesos biológicos y oxidación avanzada.
- Cumplimos con la normativa: garantizamos la producción de un efluente de calidad superior, cumpliendo con las exigencias legales y regulatorias más estrictas.
- Optimizamos el proceso: mejoramos continuamente el sistema de tratamiento sin interrumpir las operaciones diarias de la planta, asegurando eficiencia y sostenibilidad.
La monitorización continua permite verificar la evolución de la DQO, el pH, el fósforo, los sólidos y otros parámetros relevantes del proceso. El control de estos indicadores ayuda a detectar rápidamente variaciones de carga, fallos de dosificación, alteraciones de la biomasa o cambios en la composición del efluente.

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