Dieta depurativa con uvas y cáncer: qué dice la evidencia científica

Una dieta depurativa basada exclusivamente en uvas no ha demostrado prevenir, tratar ni curar el cáncer, y ningún alimento puede prevenir el cáncer por sí solo. Las uvas pueden formar parte de una alimentación variada rica en alimentos vegetales, pero no sustituyen los tratamientos oncológicos ni las indicaciones del equipo médico.

La investigación sobre las uvas y el cáncer se centra principalmente en compuestos como el resveratrol, las antocianinas y otros polifenoles. Los resultados más prometedores proceden de estudios de laboratorio y de investigaciones realizadas en animales, mientras que todavía no existen pruebas sólidas que permitan recomendar una dieta de uvas o suplementos de resveratrol como tratamiento preventivo o terapéutico contra el cáncer en seres humanos.

Qué se entiende por dieta depurativa con uvas

Una dieta depurativa con uvas suele consistir en aumentar mucho el consumo de esta fruta durante un periodo determinado, a veces reduciendo o eliminando otros alimentos. Sin embargo, el organismo no necesita una dieta basada en un único alimento para eliminar sustancias potencialmente perjudiciales.

Las uvas pueden integrarse en una alimentación saludable, pero una pauta exclusiva puede resultar desequilibrada por su elevado contenido en azúcares y por la ausencia de cantidades suficientes de proteínas, grasas esenciales y otros nutrientes. Por eso, el interés científico se dirige a la inclusión de la uva dentro de un patrón alimentario completo, no a las curas depurativas basadas únicamente en esta fruta.

Qué sustancias de la uva se investigan

Los beneficios sanitarios de la uva derivan tanto de sus componentes nutritivos como de otra serie de sustancias, cuyas propiedades son objeto de estudio en recientes investigaciones, tal y como se explica en un completo estudio hecho público por la Fundación Eroski. Se trata de los compuestos fenólicos, abundantes en las uvas y responsables de su color y sabor, tales como antocianos, taninos y flavonoides, todos ellos con potente acción antioxidante.

Los antocianos son los pigmentos responsables del color de las uvas negras y rojas y están ausentes en las variedades blancas. Los taninos les confieren la sensación de astringencia a las uvas verdes. Dentro de los flavonoides, el resveratrol es el más reconocido.

Está presente sobre todo en la piel de la uva negra y roja y tiene propiedades antifúngicas, es decir, impide el crecimiento de hongos en las uvas. El resveratrol es una sustancia química que se encuentra principalmente en las uvas rojas y los productos elaborados con estas uvas (vino, jugo).

Las uvas rojas contiene una mayor concentración de la molécula resveratrol, que podría estar asociada a un menor desarrollo de diversas células cancerígenas, además de contener otros compuestos nutricionales como las vitaminas C, K y B. “Las uvas proporcionan vitaminas C, K y B como tiamina, riboflavina y B6- son una rica fuente de fibra y minerales entre los que destacan el cobre el potasio y el hierro.

Destaca la riqueza en resveratrol y en antocianinas, ambos poderosos compuestos vegetales con capacidad antioxidante y antiinflamatoria lo que se traduce en un abanico de beneficios para la salud cuando se consumen uvas", señala la asesora científica en nutrición de la Fundación CRIS contra el cáncer, la doctora Emilia Pardo.

Antioxidantes, radicales libres y cáncer

Todas los compuestos mencionados tienen capacidad antioxidante. Durante los procesos que tienen lugar en las células se generan sustancias nocivas para el organismo, llamados radicales libres, y relacionados directamente con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas, cáncer y con el propio proceso de envejecimiento.

Estudios recientes ponen de manifiesto que los antioxidantes contribuyen a bloquear la formación de dichas sustancias. Esta propiedad explica el interés científico por los polifenoles de la uva, pero no demuestra que comer uvas elimine los radicales libres ni que pueda impedir por sí solo la aparición de un tumor.

Así pues, lo que marca la diferencia cuando se habla de riesgo de cáncer es llevar una dieta que incluya alimentos muy nutritivos, muy ricos en vitaminas, minerales y otros nutrientes con capacidad antioxidante y antiinflamatoria. Son muchos los alimentos beneficiosos para la salud general y con un reconocido papel en la reducción del riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas y varios estudios demuestran que una mayor ingesta de determinados alimentos podría estar asociada con un menor riesgo de padecer la enfermedad.

Entre estos alimentos las frutas conocidas como bayas, y las uvas rojas en particular, ocupan un lugar muy destacable por tratarse de pequeñas joyas nutricionales repletas de nutrientes. Sabemos que ningún alimento puede prevenir el cáncer por sí solo, pero sí que una dieta variada rica en alimentos vegetales puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar cáncer y aumentar la supervivencia.

Resveratrol: resultados prometedores, pero todavía insuficientes

Los últimos estudios científicos han mostrado su eficacia al inhibir o bloquear el crecimiento tumoral, por tanto se recomienda el consumo habitual de uva en caso de cáncer y si se presentan factores de riesgo.

Esta afirmación debe interpretarse con cautela, porque los resultados experimentales sobre el resveratrol no equivalen a una recomendación clínica para consumir uvas como tratamiento contra el cáncer. El resveratrol se usa más comúnmente para el colesterol alto, el cáncer, las enfermedades cardíacas y muchas otras condiciones. Pero no hay pruebas sólidas que respalden el uso del resveratrol.

La investigación experimental inicial se realizó con cultivos celulares y animales. Recientemente se ha estudiado si una forma purificada de resveratrol, tomada en forma de suplementos, podría ayudar a prevenir el cáncer de intestino, después de que los primeros estudios se mostraran prometedores.

Qué se sabe sobre el cáncer colorrectal

El cáncer de intestino comienza en el colon o en el recto y también se denomina cáncer colorrectal. En 2022, se produjeron casi 362.000 nuevos casos en Europa, lo que representa el 13% de todos los cánceres diagnosticados recientemente.

También es la segunda causa de muerte por cáncer, con más de 161.000 fallecimientos ese año. La relevancia de estas cifras explica el interés por encontrar estrategias de prevención, pero no permite concluir que una dieta con uvas reduzca por sí sola la incidencia de este cáncer.

Ensayo británico con resveratrol purificado

La Universidad de Leicester y el Instituto Nacional de Investigación Sanitaria y Sociosanitaria (NIHR) del Reino Unido han puesto en marcha el ensayo esta semana. En él se reclutará a 1.300 pacientes de toda Inglaterra y Gales a los que se detectaron pólipos (pequeños quistes que pueden volverse cancerosos) durante las pruebas de detección del cáncer de intestino.

Tras la extirpación de los pólipos, los participantes recibirán uno de cuatro tratamientos: aspirina, aspirina y metformina, resveratrol purificado o un placebo o medicamento ficticio. Los investigadores esperan saber si los medicamentos de venta libre (como la aspirina y la metformina, que se utiliza para tratar la hipertensión) o los complementos alimenticios como el resveratrol podrían reducir el riesgo de cáncer de intestino, según Cancer Research UK, que colabora en la financiación del estudio.

"Cuando se detectan pólipos intestinales, extirparlos no garantiza que no vuelvan a aparecer o se conviertan en cáncer en el futuro", señaló en un comunicado Mark Hull, uno de los responsables del estudio y catedrático de Gastroenterología Molecular de la Universidad de Leeds. "A través de la prevención terapéutica, intentamos por todos los medios reducir el riesgo de cáncer, y el ensayo es solo una de las formas de hacerlo", añadió.

El estudio se basa en una investigación previa dirigida por Karen Brown, directora del Centro de Investigación del Cáncer de Leicester, que descubrió que incluso dosis bajas de resveratrol purificado pueden ralentizar el crecimiento de células cancerosas en ratones y muestras de tejido humano.

Según Iain Foulkes, director ejecutivo de investigación e innovación de Cancer Research UK, el nuevo ensayo es uno de los mayores realizados hasta la fecha en el Reino Unido sobre la prevención del cáncer mediante terapias. Pasarán algunos años antes de que los científicos tengan respuestas, pero si alguno de los tratamientos funciona, podrían ofrecerse a todos los pacientes que cumplan los requisitos para someterse a un cribado de cáncer de intestino, con el fin de reducir el riesgo de que desarrollen pólipos y, potencialmente, cáncer más adelante.

"Este ensayo abre la puerta a una nueva era de la investigación oncológica, en la que el cáncer podrá prevenirse mucho mejor gracias a la ciencia de vanguardia", afirma Foulkes.

Estudios sobre uvas y cáncer de colon

Un estudio reciente ha revelado que el consumo de uvas podría ser un factor preventivo ante el cáncer de colon. La investigación, desarrollada por un equipo de científicos del Instituto del Cáncer Hershey de la Universidad Estatal de Pensilvania, Estados Unidos, ha concluido que los compuestos de las uvas resultarían eficaces como tratamiento de la terrible enfermedad.

Los resultados del estudio apuntan a que las uvas contienen compuestos que podrían matar a las células madre del cáncer de colon. "La combinación del resveratrol (un fenol natural presente en las uvas) y el extracto de semillas de uvas se ha mostrado muy eficaz para matar las células del cáncer de colon", asegura Jairam K.P. Vanamala, profesor adjunto a la Universidad y cabeza del estudio, quien además añade que hasta ahora "la combinación de estos compuestos no es tóxica para las células sanas".

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron pruebas en ratones, separando una cantidad de 52 en tres grupos: uno de control, otro que fue alimentado con compuestos de uvas y el tercero alimentado con Sulindac, un medicamento antinflamatorio que "reducía que de forma significativa el número de tumores en humanos", según un estudio anterior.

Los resultados afirman que en los ratones que consumían los compuestos de las uvas, la incidencia de tumores se redujo en un 50% y algo similar ocurrió con el grupo de Sulindac. Este nuevo descubrimiento sugiere una nueva pista en el camino para tratar el cáncer colorrectal humano.

Todo apunta a que si este método, -que aún está en observación- tiene éxito, los compuestos podrían ser implementados para desarrollar medicamentos que ayuden a prevenir la enfermedad y a reducir su impacto entre quienes la padezcan.

Estos resultados son relevantes para la investigación, pero no permiten trasladar directamente el porcentaje observado en ratones a las personas. Tampoco demuestran que una dieta depurativa con uvas tenga el mismo efecto, porque el estudio utilizó compuestos concretos y condiciones experimentales específicas.

Investigación sobre el resveratrol y el cáncer de pulmón

Algunas investigaciones muestran que comer uvas puede prevenir el cáncer. La malignidad pulmonar es el tipo de tumor más letal del planeta y el 80% de las muertes están asociadas con el tabaquismo.

A pesar del control del tabaco, se requieren técnicas de quimioprevención convincentes. Un grupo de investigadores de la Universidad de Ginebra (UNIGE), Suiza, examinó un componente natural extraordinario, el resveratrol, que se encuentra en las uvas y en el vino tinto.

Si bien sus propiedades quimiopreventivas contra los tumores que afectan el tracto gastrointestinal han sido documentadas por estudios anteriores, el resveratrol hasta ahora no ha demostrado ningún impacto en las malignidades pulmonares. Debido a la administración nasal, el grupo de la UNIGE obtuvo resultados muy alentadores en un estudio realizado en ratones y descrito en la revista Scientific Reports.

El problema de la biodisponibilidad

No obstante, el resveratrol no parece ser adecuado para prevenir el cáncer de pulmón: cuando se ingiere, se utiliza y se elimina en cuestión de minutos y, por lo tanto, no tiene la fuerza suficiente para llegar a los pulmones.

“Esta es la razón por la cual nuestra prueba fue encontrar una manera en la cual el resveratrol pudiera solubilizarse en grandes cantidades, a pesar de que es insuficientemente soluble en agua, con el objetivo específico de permitir la administración nasal. Este plan, aplicable a los seres humanos, permite que el compuesto llegue a los pulmones”, explica Aymeric Monteillier, investigador de la Escuela de Ciencias Farmacéuticas de la Facultad de Ciencias de la UNIGE y autor principal de la investigación.

La concentración de resveratrol obtenida en los pulmones tras la administración nasal de la formulación fue 22 veces mayor que cuando se tomó por vía oral. El mecanismo de quimioprevención está probablemente relacionado con la apoptosis, un proceso mediante el cual las células programan su propia muerte y del cual las células tumorales escapan.

El equipo de investigación de la UNIGE se centrará ahora en encontrar un biomarcador que pudiera contribuir a la identificación de las personas aptas para el tratamiento preventivo con resveratrol.

Por qué el vino no es una alternativa saludable

La sustancia química conocida como resveratrol también se encuentra en el vino tinto, pero no hay que brindar por la salud, ya que se ha demostrado que el alcohol aumenta el riesgo de cáncer. En su lugar, los investigadores están probando si una forma purificada de resveratrol, tomada en forma de suplementos, podría ayudar a prevenir el cáncer de intestino, después de que los primeros estudios se mostraran prometedores.

Ya se había relacionado al consumo del vino, por poseer esa misma sustancia, el resveratrol, como bebida "cardiosaludable". Sin embargo, a la luz del conocido efecto adverso del consumo de alcohol a largo plazo, el consumo de uvas de mesa y de bebidas no alcohólicas derivadas de éstas podrían considerarse como alimentos alternativos cardiosaludables dentro de la dieta.

Por tanto, la presencia de resveratrol en el vino no convierte al alcohol en una estrategia de prevención del cáncer. La reducción del riesgo debe abordarse mediante hábitos saludables y no mediante el consumo de bebidas alcohólicas.

Posibles beneficios cardiovasculares y metabólicos de la uva

Flavonoides y resveratrol, en concreto, producen los siguientes beneficios sobre la circulación en las arterias: vasodilatación, por lo que aumenta el flujo sanguíneo; disminución de la agregación plaquetaria (la sangre circula más fluida con lo que disminuye el riesgo de formación de coágulos o trombos) e inhibición de la oxidación del colesterol LDL-c que desencadena su depósito en las arterias y da lugar a la aterosclerosis.

En esencia, se puede asegurar que la uva y el mosto (zumo de uva) son alimentos que favorecen el buen estado de las arterias y del corazón. A los beneficios de las sustancias antioxidantes, se suma el aporte en potasio y magnesio, minerales que intervienen en la contracción de los músculos y del corazón.

Al tiempo que refuerzan los beneficios para la salud del corazón, las uvas rojas reducen el colesterol y controlan de la tensión arterial. Asimismo, "contribuyen a la salud de los ojos, de la piel y aunque contienen azúcar, y de ahí su mala fama, no parecen afectar negativamente el control del azúcar en sangre cuando se consumen con moderación e incluso ayudan a prevenir la ganancia de peso", apunta la experta.

Estos efectos son posibles beneficios nutricionales dentro de una dieta equilibrada, pero no deben confundirse con una acción anticancerosa demostrada. La salud cardiovascular y el riesgo de cáncer están relacionados con numerosos factores, por lo que el consumo de una fruta concreta no determina por sí solo el pronóstico.

Fibra, digestión y contenido de azúcar

La uva, por su contenido en fibra es un laxante suave. En caso de estreñimiento, se recomienda consumir las uvas sin pelar y con pepitas, ya que es ahí donde se encuentran las sustancias que favorecen la motilidad intestinal y ayudan a regular su funcionamiento.

Para quienes sufren de estómago delicado, lo más conveniente es consumir el zumo de la uva o mosto. No obstante, el zumo contiene menos fibra que la fruta entera y puede facilitar una ingesta más rápida de azúcares.

Por la riqueza en azúcares de las uvas, las personas con diabetes y exceso de peso pueden tomarlas pero controlando la cantidad. Aunque contienen azúcar, cuando se consumen con moderación, no parecen afectar negativamente el control del azúcar en sangre.

El consumo de uvas enteras permite incorporar fibra y compuestos presentes en la piel, mientras que una dieta basada en grandes cantidades de zumo puede aumentar la carga de azúcares y reducir la saciedad. Este aspecto es especialmente importante cuando existe diabetes, exceso de peso o tratamiento oncológico con necesidades nutricionales específicas.

Precauciones y situaciones en las que conviene consultar

No obstante, su consumo deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en potasio. La cantidad de uva adecuada depende de la función renal y de las indicaciones dietéticas individuales.

El ácido oxálico que contienen las uvas negras puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

Por otro lado, los polifenoles y los taninos, sustancias abundantes en las variedades rojas pueden desencadenar migraña en personas propensas. Las personas con migraña, diabetes, enfermedad renal, cálculos renales o digestiones delicadas deben valorar su consumo con un profesional sanitario.

Durante el cáncer, además, pueden existir pérdida de peso, náuseas, diarrea, estreñimiento, alteraciones de la glucosa, dificultades para tragar o interacciones entre alimentos y medicamentos. Una dieta depurativa restrictiva puede empeorar la ingesta de energía y proteínas en un momento en el que la nutrición debe individualizarse.

La uva dentro de una estrategia general de prevención

Esta investigación viene a corroborar lo que se está afirmando en los últimos años en cuanto a los efectos saludables que se le ha atribuido a la dieta mediterránea, concepto al que ha estado profundamente ligada la dieta española, que está íntimamente unida a la cultura y a las fuentes de alimentos.

Así, podemos mencionar algunos componentes de esta dieta: el pan, derivado del tradicional cultivo del trigo, el aceite de oliva, algunas legumbres, la variedad de verduras y hortalizas, la uva y el vino, el pescado y los alimentos derivados de cierto tipo de ganadería, básicamente ovina por la influencia del mundo árabe.

También se confirma lo que se ha ido comprobando en los últimos años, que más del 35% de los cánceres podrían ser evitados mediante la modificación de la dieta. Así, como recomendaciones generales para prevenir el cáncer habría que considerar lo siguiente: aumentar el consumo de alimentos ricos en fibras, disminuir el consumo de grasas animales y carnes rojas, aumentar el consumo de verduras y frutas frescas, seguir métodos de cocción correctos (evitar freír los alimentos a altas temperaturas y no reutilizar el aceite excesivamente) y evitar la obesidad.

Finalmente, entre otras medidas cabría añadir evitar alimentos fuertemente condimentados, evitar comidas o bebidas muy calientes, establecer un ritmo de alimentación adecuado, vigilar la higiene buco-dental y evitar el alcoholismo y el tabaquismo.

La dieta desempeña un papel importante en la prevención del cáncer, asegura la doctora Pardo. Una alimentación equilibrada y rica en alimentos nutritivos, cargados de vitaminas, minerales y otros nutrientes con capacidad antioxidante y antiinflamatoria, puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como el cáncer.

Cómo interpretar la evidencia científica

Tipo de evidenciaQué se ha observadoQué no permite afirmar
Composición de la uvaContiene resveratrol, antocianinas, taninos, flavonoides, fibra, vitaminas y minerales.Que una dieta exclusiva con uvas prevenga o cure el cáncer.
Cultivos celularesEl resveratrol y otros compuestos pueden modificar procesos relacionados con el crecimiento celular.Que el efecto se produzca igual en una persona que consume uvas.
Estudios en ratonesSe han observado reducciones de tumores con combinaciones de compuestos de uva y otros tratamientos.Que los mismos resultados, porcentajes o dosis sean aplicables a seres humanos.
Ensayos clínicosSe está evaluando el resveratrol purificado para la prevención del cáncer colorrectal en personas con pólipos.Que el tratamiento ya haya demostrado eficacia o que pueda sustituir el cribado y la atención médica.
SuplementosEl resveratrol se investiga por sus posibles efectos biológicos.Que existan pruebas sólidas para recomendarlo de forma general.

Qué puede aportar la uva y qué no

  • Puede aportar: fibra, vitaminas, minerales y compuestos vegetales como antocianinas, taninos y resveratrol.
  • Puede formar parte: de un patrón alimentario variado rico en frutas, verduras, legumbres y otros alimentos vegetales.
  • Puede estudiarse: como fuente de moléculas con potencial quimiopreventivo, especialmente en investigaciones sobre cáncer colorrectal.
  • No puede sustituir: la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la inmunoterapia, los tratamientos dirigidos ni ningún otro tratamiento indicado por oncología.
  • No ha demostrado ser: una cura depurativa, una terapia anticancerosa o una garantía de prevención individual.
  • No justifica: el consumo de vino, porque el alcohol aumenta el riesgo de cáncer.

La conclusión práctica es que las uvas pueden consumirse como parte de una alimentación equilibrada, preferentemente sin convertirlas en el único alimento de la dieta. La evidencia disponible apoya el interés nutricional y experimental de sus compuestos, pero todavía no respalda una dieta depurativa con uvas ni el uso general de resveratrol para prevenir o tratar el cáncer.

noimgs

tags: #dieta #depurativa #uvas #cancer

Publicaciones populares: