Un ecosistema de plantas que limpian el aire reúne especies capaces de absorber parte de los contaminantes presentes en interiores, regular la humedad y aportar oxígeno mediante la fotosíntesis. Entre las opciones más conocidas se encuentran el espatifilo, la sansevieria, el poto, la cinta, la palmera de bambú, el helecho de Boston, el ficus, la drácena y el aloe vera.
Estas plantas pueden contribuir a mejorar el ambiente de una casa u oficina, pero funcionan mejor como complemento de una buena ventilación, una limpieza periódica y la reducción de las fuentes contaminantes. Las plantas mantienen el aire limpio el resto del día, pero la ventilación es la base.
Qué es un ecosistema de plantas para limpiar el aire
Un ecosistema de plantas es un pequeño jardín vivo dentro de un recipiente, normalmente de cristal, donde la humedad, la luz y las plantas crean un equilibrio propio. Un ecosistema de plantas, también llamado terrario cerrado o ecosistema vegetal, es una composición creada dentro de un recipiente donde conviven plantas, sustrato, humedad, aire y luz.
Cuando está bien equilibrado, el agua se evapora, se condensa en las paredes del cristal y vuelve poco a poco al sustrato. Ese pequeño ciclo ayuda a mantener la humedad interior. Por lo que no necesita que reguemos. Su encanto está precisamente en eso: parece un pequeño mundo en calma, capaz de auto mantenerse mantenerse bonito o con cuidados sencillos si se respetan sus necesidades básicas.
En un ecosistema orientado a mejorar la calidad del aire pueden combinarse plantas de hoja grande, especies resistentes y ejemplares que toleran interiores con luz indirecta. La capacidad de las plantas para limpiar los elementos contaminantes en un hogar es «bastante» elevada, «y si son de hoja grande, mejor aún, ya que otros elementos quedan atrapados en las hojas», subraya el conservador del RJB-CSIC.
Qué contaminantes pueden reducir las plantas
La Agencia Espacial Estadounidense (NASA) publicaba en 1989 un informe sobre plantas de interior que podían utilizarse contra la contaminación del aire en recintos cerrados para futuras misiones espaciales y, en concreto, para hacer frente a algunas de las sustancias nocivas más comunes en el aire en zonas de interior: compuestos orgánicos volátiles (COV) como el tricloroetileno, el xileno, el formaldehído, el amoníaco y el benceno.
Estudios de la NASA han demostrado que ciertas plantas pueden filtrar contaminantes comunes del aire, como el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno, sustancias que suelen estar presentes en muebles, productos de limpieza y materiales de construcción.
El formaldehído puede encontrarse en muebles, alfombras, productos de construcción, pinturas y algunos productos de limpieza. El benceno está presente en la gasolina y también puede aparecer en plásticos, alfombras sintéticas y humo del tabaco. El tricloroetileno puede asentarse en el ambiente por el uso de desengrasantes.
La contaminación del aire es una mezcla compleja de varios gases, partículas y otros contaminantes en el aire. Puede tener efectos graves en la salud humana, incluyendo enfermedades respiratorias y cardiovasculares, cáncer y otras enfermedades crónicas. También tiene efectos adversos en el ecosistema, incluyendo la reducción de los rendimientos de los cultivos, la lluvia ácida y el daño a bosques, lagos y ríos.
Cómo purifican el aire las plantas
Las plantas actúan como filtro al absorber las sustancias contaminantes a través de sus hojas. De esta manera, las plantas ubicadas en una habitación, o en una oficina, reducen la carga contaminante en el aire y con ello las posibles enfermedades relacionadas con estos compuestos nocivos.
Las plantas utilizan varios sistemas para purificar el aire interior, como detalla Sánchez: «A través de la evapotranspiración, el incremento de la humedad ambiente hace que el polen pese más y caiga al suelo, siendo menos molesto para los alérgicos. Asimismo, en el proceso de la fotosíntesis fijan el dióxido de carbono (CO2) y aportan oxígeno (O2)».
Las plantas juegan un papel crucial en la purificación del aire. Absorben contaminantes del aire y los convierten en sustancias inofensivas. Este proceso se conoce como fitoremediación.
La capacidad de las plantas para eliminar contaminantes del aire depende de varios factores, incluyendo el tipo de planta, el tamaño de la planta, el área superficial de las hojas y la cantidad de contaminantes en el aire. Las hojas son los órganos principales de las plantas responsables de la purificación del aire.
El área superficial de las hojas es crítica para la capacidad de las plantas de eliminar contaminantes del aire. Las plantas con hojas más grandes tienen una mayor área superficial y, por lo tanto, pueden eliminar más contaminantes del aire. La estructura de las hojas también es esencial.
El papel de las raíces y del sustrato
Si bien las hojas son los órganos principales de las plantas responsables de la purificación del aire, las raíces también juegan un papel esencial. Las raíces de las plantas ayudan a eliminar contaminantes del suelo y evitan que se filtren en las aguas subterráneas.
Algunas plantas son especialmente efectivas para eliminar contaminantes del suelo. Estas plantas se conocen como hiperacumuladoras. Las hiperacumuladoras absorben altas concentraciones de contaminantes, incluyendo metales pesados, y los almacenan en sus tejidos.
La fitoextracción es un método efectivo para eliminar contaminantes del suelo y aguas subterráneas contaminadas. También es una alternativa rentable y ecológica a los métodos tradicionales de remediación del suelo.
Las mejores plantas para limpiar el aire interior
| Planta | Contaminantes o función destacada | Condiciones generales |
|---|---|---|
| Espatifilo | Benceno, xileno, amoníaco, formaldehído y tricloroetileno | Luz indirecta y riego moderado |
| Sansevieria | Xileno, formaldehído, benceno y tricloroetileno | Poca luz y poco riego |
| Poto | Formaldehído, xileno y benceno | Luz indirecta y riego moderado |
| Cinta | Monóxido de carbono, xileno y formaldehído | Rutina sencilla de riego y luz |
| Palmera de bambú | Formaldehído, benceno, xileno, amoníaco y tricloroetileno | Luz indirecta y humedad ambiental |
| Helecho de Boston | Formaldehído, benceno y xileno | Luz indirecta y ambiente húmedo |
| Ficus | Benceno y formaldehído | Luz indirecta y temperatura estable |
| Drácena | Formaldehído, xileno y tricloroetileno | Luz indirecta o artificial y riego irregular |
Espatifilo o lirio de la paz
El espatifilo y el crisantemo son capaces de hacer frente a los cinco compuestos contaminantes citados, mientras que la hiedra común, la sansevieria y la drácena también sirven para todos los contaminantes salvo para el amoniaco.
Es posible que el nombre espatifilio no te sea conocido, pero si lo llamamos cuna de Moisés o lirio de la paz, entonces vendrá a tu mente esa plantita con su característica espata blanca con centro amarillo.
¿Qué agentes elimina? Podemos nombrar al benceno, el xileno, el amoníaco, el formaldehído y el tricloroetileno, según la NASA, y, como puedes ver, realmente se toma muy en serio su labor.
Un plus es que no requiere un exceso de luz; por el contrario, crece mejor cuando la iluminación es muy controlada, mientras que con el agua sucede lo mismo: no necesita riegos constantes.
El espatifilo purifica el aire y aporta calma al hogar con su elegante flor blanca. Según el estudio de la NASA, esta planta, también conocida como lirio de la paz, es muy eficaz en la absorción de contaminantes orgánicos volátiles como el benceno o el formaldehído, que se encuentran en los productos de limpieza y en los muebles.
Por otro lado, también ayuda a regular la humedad, cosa que también es beneficiosa no solo para el aire de la estancia sino también para el cuidado de la piel. Por ello, una de las mejores ubicaciones es el baño.
De todas formas, hay que tener en cuenta que puede ser tóxica para los animales.
Sansevieria o lengua de suegra
Estamos ante otra de las plantas con múltiples nombres, pues la puedes identificar como lengua de tigre, lengua de suegra o sansevieria; no obstante, todas las nomenclaturas se refieren a la misma especie de hojas bicolor, alargadas y altas.
Dentro de la cultura popular, se cree que la lengua de tigre es indestructible; dicha leyenda nació de su facilidad para sobrevivir a ambientes adversos y con los cuidados mínimos, y, con base en ello, también se le dotó de un significado energético positivo.
En cuanto a su capacidad para purificar el aire, es, sin duda, de las mejores plantas en el listado: además de limpiar el xileno, formaldehído, benceno y tricloroetileno, libera dosis de oxígeno puro durante las noches.
La sansevieria, conocida como lengua de suegra, es muy eficaz para purificar el aire. Filtra toxinas como el formaldehído, el benceno y el xileno. Es extremadamente resistente y requiere poco riego, ideal para quienes buscan una planta de bajo mantenimiento.
La sansevieria es una planta purificadora que, según el Feng Shui, protege y aporta energía positiva al hogar. Se la conoce como ‘la lanza africana’ por su forma puntiaguda y por su lugar de procedencia y se adapta muy bien a las fuertes de temperatura.
Sus largas y altas hojas crecen en vertical, de tal forma que no ocupan mucho espacio. Son muy fáciles de cuidar, ya que requieren de poca agua, aunque hay que vigilar que no se encharque la raíz.
Poto o potus
Sabemos que muchos hogares ya la tienen en sus colecciones botánicas, pues es famosa por su forma, sus cuidados sencillos y su verde singular; en términos de limpieza, es especialmente útil para eliminar distintos gases, como el formaldehído, xileno y benceno.
Ya sea que lo coloques en su forma tradicional, es decir, en tierra, o en agua, mantendrá el ambiente muy saludable, controlará el índice de humedad, eliminará toxinas y crecerá entre hojas acorazonadas siempre que esté un sitio donde reciba luz indirecta.
El poto es una planta resistente y purificadora que atrae prosperidad y frescura a cualquier rincón. Esta es una de las plantas más populares y fáciles de conseguir.
Su forma de enredadera la convierte en un elemento perfecto para decorar el salón o el comedor. Así que además de su funcionalidad para purificar el aire, también se puede aprovechar su faceta más decorativa.
El Potos es una planta trepadora que no solo es decorativa, sino también excelente para eliminar contaminantes como el formaldehído, el xileno y el benceno del aire. Además, es muy fácil de cultivar, por lo que es perfecta para terrazas o jardines con poco cuidado.
Cinta o planta araña
Hablemos de la cinta, lazo de amor o mala madre, la planta insignia de la purificación del aire. Si quisiéramos destacar dos atributos de ella, serían su resiliencia y capacidad de purificación.
En el primer caso, se considera una especie muy dócil que sobrevive por años con una simple rutina de riego y sol; en el segundo, se destaca por su labor maratónica, ya que absorbe más del 90% del monóxido de carbono de un espacio en tan solo un día.
Por supuesto, a su labor titánica de absorción se le suma la eliminación del xileno y formaldehído que suelen expulsarse al utilizar barnices o aerosoles con frecuencia.
La Cinta, también llamada planta araña, es otra planta excelente para purificar el aire, eliminando principalmente el monóxido de carbono y el formaldehído. Es una planta de crecimiento rápido y fácil de cuidar, ideal para terrazas o jardines colgantes.
Puede eliminar hasta el 96% del monóxido de carbono en 24 horas y reduce también benceno, tolueno y formaldehído. Es ideal si en casa hay fumadores, chimeneas, estufas de gas o cocinas con fuegos de gas.
Palmera de bambú o areca
Como una de las mejores plantas para purificar el aire en casa, tenemos la palmera de bambú. Sí, esta especie en particular tiene una cualidad muy distintiva, y es que, en el exterior, es capaz de alcanzar hasta tres metros de altura.
Pero con la palmera de bambú, cada dato curioso es más sorprendente que el anterior, ya que su estructura se ve opacada por la cantidad de toxinas que sus hojas eliminan: ¡no más tricloroetileno, formaldehído, xileno, amoníaco o benceno en tu hogar!
Antes de pasar a la siguiente especie, debes saber que esta palmera también es excelente como regulador de la humedad, ya que aporta vapor a los ambientes.
La Areca Palma, también conocida como palmera de bambú, es una de las mejores plantas para filtrar contaminantes del aire. Es eficaz eliminando sustancias tóxicas como el xileno y el tolueno, y también actúa como un humidificador natural, ideal para ambientes secos.
La palmera de bambú es una planta de interior y exterior muy popular, ideal para purificar el aire en terrazas y jardines. Elimina toxinas como el benceno y el formaldehído y además tiene un aspecto elegante y tropical.
Helecho de Boston
El helecho común (Nephrolepis exaltata) y el helecho espada (Nephrolepis obliterata) forman parte del listado de especies seleccionadas por la NASA para espacios cerrados.
El Helecho de Boston es otro excelente purificador de aire, especialmente útil para eliminar formaldehído y otros contaminantes del aire. Es una planta perfecta para exteriores sombreados o áreas con luz indirecta, como una terraza cubierta.
Además de purificar el aire, esta planta ayuda a mantener la humedad en el ambiente, creando un espacio más fresco.
Si vives en un lugar muy seco o tu dormitorio tiene calefacción seca o aire acondicionado, el helecho de Boston es el humidificador natural más eficaz de todas las plantas de interior.
Ficus benjamina y ficus robusta
Dos tipos de ficus son excelentes entre las plantas para purificar el aire: el ficus benjamina y el ficus lyrata. La primera como especie trepadora, la segunda como un pequeño arbusto, ambas provienen de zonas tropicales y, por ende, se divierten controlando la humedad del ambiente, ya sea absorbiendo el exceso o liberando vapor para evitar los ambientes secos.
Y, como una característica todavía más importante, la especie Ficus elimina casi por completo cualquier rastro de benceno y formaldehído de los interiores por medio de sus lustrosas hojas.
El Ficus Benjamina es una planta clásica para purificar el aire, ayudando a eliminar el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno. Es perfecto para jardines o terrazas con luz brillante e indirecta.
El Ficus elastica, o árbol de caucho, es una planta robusta que destaca por su capacidad de eliminar formaldehído del aire, una sustancia que puede encontrarse en productos de construcción y muebles.
También conocido como Ficus Elástico o Árbol del Caucho, esta planta tiende a adaptarse mejor a los ambientes calurosos que los fríos, así que es mejor colocarla en lugares donde no haya exceso de corrientes de aire.
Drácena y tronco del Brasil
El tronco del Brasil (Dracaena fragans) y la drácena (Dracaena marginata) aparecen entre las especies destacadas por el estudio de la NASA.
La Drácena es una planta conocida por su capacidad de eliminar toxinas del aire, como el formaldehído, el xileno y el tricloroetileno. Esta planta es ideal para jardines y terrazas con poca luz directa, y su apariencia exótica la convierte en una opción decorativa popular.
Elegida por la NASA por sus propiedades purificadoras, es especialmente eficaz contra el formaldehído, el xileno y otros compuestos tóxicos que liberan los materiales plásticos calentados.
Además capta hasta un 20% del polvo suspendido en el aire, lo que reduce alergias y rinitis. Tolera bien la luz artificial y el riego irregular, por lo que es perfecta para quienes tienen la cabeza en otras cosas.
Aglaonema
El Aglaonema es conocido por ser muy eficaz para filtrar toxinas como el formaldehído y el benceno. Es una planta resistente que se adapta muy bien a jardines sombreados o terrazas con luz indirecta.
Su llamativo follaje con patrones verdes y plateados le da un toque exótico a cualquier rincón de tu espacio exterior.
Hiedra inglesa
Entre las plantas que purifican el aire, la hiedra inglesa se perfila como una maestra. Aunque es una típica planta para los exteriores, sobre todo para decorar una fachada completa, es posible acostumbrar a esta especie a los interiores, por supuesto, como una planta colgante.
Eso sí, sus hojas son muy tóxicas para las mascotas o niños pequeños.
La hiedra inglesa es una planta trepadora que purifica el aire al eliminar moho y toxinas. Es perfecta para cubrir paredes o vallas en jardines o terrazas.
Aloe vera y otras suculentas
El Aloe Vera es una planta conocida por sus múltiples beneficios para la salud, pero también es excelente para purificar el aire. Esta planta elimina toxinas como el formaldehído y el benceno, que suelen encontrarse en productos de limpieza y pinturas.
Además, es muy fácil de cuidar, ya que no necesita riego constante y se adapta bien a espacios soleados.
Las suculentas son un tipo de planta conocida por su capacidad única de almacenar agua en sus hojas, tallos y raíces. Esta adaptación hace que las suculentas sean adecuadas para ambientes secos y las convierte en una excelente opción para espacios interiores.
Las suculentas también son efectivas para purificar el aire y mejorar la calidad del aire. Son plantas de bajo mantenimiento y fáciles de cuidar, lo que las convierte en una excelente opción para personas que no tienen mucho tiempo para dedicar al cuidado de las plantas.
Algunas de las suculentas más efectivas para eliminar contaminantes del aire incluyen el aloe vera, la planta serpiente, la echeveria y la planta de jade.
Lavanda, gerbera, crisantemo y tulipán
La lavanda es conocida por su agradable fragancia y su capacidad para mejorar la calidad del aire al reducir los niveles de bacterias y hongos. Además, sus propiedades relajantes pueden ayudarte a reducir el estrés y mejorar el sueño.
La gerbera es una planta de flor que no solo aporta color y alegría a cualquier espacio, sino que también es eficaz para filtrar toxinas como el benceno y el tricloroetileno, que suelen encontrarse en los disolventes.
El crisantemo no solo es una de las plantas más hermosas para jardines y terrazas, sino que también es extremadamente eficaz para purificar el aire, eliminando toxinas como el amoníaco, el benceno, el formaldehído y el xileno.
Más que ser una de las plantas de interior que purifican el aire, los tulipanes son flores hermosas que mantienen el ambiente sano. Sus flores en forma de campana se visten de tantos colores como les es posible, así que el rosa, blanco, amarillo, rojo, naranja y hasta negro decorarán con delicadeza cualquier espacio de tu hogar.
Plantas recomendadas según la estancia
Salón
El salón es la estancia con mayor carga tóxica potencial del hogar. Alfombras, tapicerías, cortinas y muebles de madera prensada conviven en un mismo espacio, liberando compuestos volátiles de forma continua.
La sanseviera cubre el espectro más amplio de tóxicos, trabaja de día y de noche y es prácticamente indestructible. Si además hay fumadores en casa, súmale una cinta, porque ninguna otra planta iguala su capacidad para eliminar el monóxido de carbono.
La palmera de bambú también puede ocupar un lugar amplio del salón, ya que su capacidad purificadora es proporcional a su tamaño: cuanto más grande, más limpia.
Dormitorio
El dormitorio es el espacio donde nuestro sistema nervioso y nuestro eje hormonal se regeneran. Por eso necesitamos plantas que trabajen de noche, limpiando el aire mientras dormimos.
El espatifilo es la planta con el espectro purificador más amplio de todas las de interior. Elimina formaldehído, benceno, acetonas, tricloroetileno y alcoholes.
Además absorbe el exceso de humedad, lo que previene la aparición de moho, algo especialmente útil si vives en una zona húmeda o cerca del mar. Es una de las pocas plantas de interior que libera oxígeno durante la noche y sigue absorbiendo toxinas mientras duermes.
La sansevieria también puede colocarse en el dormitorio. A diferencia de la mayoría de plantas, genera oxígeno de día y de noche, manteniendo el ambiente limpio las 24 horas.
Despacho u oficina
Si trabajas desde casa o pasas muchas horas en una oficina, este espacio merece atención especial. Los cables con recubrimientos de resina, los ordenadores que liberan compuestos volátiles al calentarse, los barnices de los muebles y en muchos casos la imposibilidad de abrir las ventanas, hacen del despacho uno de los ambientes más cargados del día.
Elige la drácena. Es especialmente eficaz contra los compuestos volátiles que liberan los plásticos calentados, los cables y los barnices de los muebles, exactamente el cóctel tóxico de cualquier despacho con ordenador.
El ficus filtra las sustancias volátiles de los productos adhesivos, por lo que es especialmente recomendable si ha habido una reforma reciente. Amortigua los ruidos y absorbe sustancias nocivas derivadas del humo del tabaco.
La tillandsia, también conocida como musgo español, no necesita tierra ni maceta, ya que en la naturaleza vive colgada de los árboles absorbiendo nutrientes y humedad directamente del aire.
Baño, cocina y espacios húmedos
El espatifilo es una de las mejores opciones para baños y cocinas porque ayuda a regular la humedad y puede absorber esporas de moho y humedad.
El helecho de Boston ayuda a mantener la humedad en el ambiente, creando un espacio más fresco. En cambio, si el cristal de un ecosistema aparece muy empañado durante todo el día, puede haber exceso de humedad.
Terrazas y jardines
Tener un jardín o terraza con plantas no solo mejora la estética de tu hogar, sino que también puede aportar beneficios para la salud. Algunas plantas tienen la capacidad de purificar el aire, eliminando toxinas y mejorando la calidad del ambiente.
El aloe vera se adapta bien a espacios soleados, la lavanda es ideal para macetas en terrazas soleadas y la gerbera funciona bien en jardines y terrazas con luz abundante.
La palmera de bambú, el helecho de Boston, el ficus robusta, la hiedra inglesa, el crisantemo, la drácena, la sansevieria, el poto, el filodendro, el bambú, el árbol de jade, la palma kentia, el aglaonema, la cinta, el ficus benjamina y la hoya también pueden incorporarse a jardines o terrazas según sus necesidades de luz, espacio y riego.
Cómo cuidar un ecosistema de plantas que limpia el aire
Luz indirecta y ubicación
La ubicación es uno de los cuidados más importantes. Un ecosistema de plantas necesita luz natural abundante, pero siempre indirecta. Lo ideal es colocarlo cerca de una ventana luminosa, en una mesa auxiliar, una estantería clara o un escritorio donde reciba claridad sin que los rayos del sol incidan directamente sobre el cristal.
Las plantas deben ubicarse en zonas de fácil acceso, con espacio suficiente, teniendo en cuenta sus necesidades concretas de agua y luz. Hay que evitar colocarlas cerca de radiadores, aparatos de aire acondicionado, en lugares de paso frecuente o en medio de corrientes de aire.
Evita el sol directo sobre el cristal. El sol directo puede elevar mucho la temperatura dentro del recipiente. Al estar cerrado o semi cerrado, el cristal puede intensificar el calor y provocar exceso de condensación, hojas quemadas o deterioro de las plantas.
Riego y humedad
El riego es la duda más frecuente y también el error más habitual. En un ecosistema cerrado, menos es más. No debe regarse como una planta convencional, porque el exceso de agua puede encharcar el sustrato, favorecer hongos y dañar las raíces.
Si hay una ligera condensación por la mañana o en algunos momentos del día, el ciclo de humedad funciona. Si el sustrato se ve húmedo y las plantas están firmes, no hace falta regar.
Si el interior está seco durante varios días, el musgo pierde frescura o las hojas se ven decaídas, puedes pulverizar una pequeña cantidad de agua, pero solo en casos excepcionales.
Utiliza un pulverizador fino y humedece ligeramente el musgo o el sustrato, sin empapar. En ecosistemas pequeños, unas pocas pulverizaciones pueden ser suficientes.
No todas necesitan la misma cantidad de agua; revisa siempre la humedad del sustrato antes de regar. Usa tierra bien drenada para evitar encharcamientos y enfermedades.
Cómo interpretar la condensación
La condensación es una señal importante. No siempre es un problema; de hecho, en un ecosistema cerrado suele indicar que el ciclo de humedad está activo. Lo importante es la cantidad y la duración.
| Lo que ves en el cristal | Qué puede significar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Ligera condensación por la mañana | Humedad equilibrada | No hacer nada, solo observar |
| Cristal empañado todo el día | Exceso de humedad | Ventilar un par de horas cada 10/15 días |
| Gotas grandes bajando por el cristal | Demasiada agua en el interior | Ventilar un par de horas una vez a la semana |
| Cristal siempre seco y sustrato seco | Falta de humedad | Pulverizar muy ligeramente y cambiar de lugar |
Si el cristal está completamente empapado durante todo el día, puede haber exceso de humedad. Si no hay nada de condensación y el musgo o el sustrato parecen secos, quizá necesite un lugar con más claridad.
Ventilación
Aunque muchos ecosistemas están pensados para mantenerse cerrados, puede ser útil abrirlos de vez en cuando si hay exceso de humedad. Si el cristal aparece muy empañado durante todo el día, abre la tapa para renovar el aire y dejar escapar parte de la humedad acumulada una vez cada quince días.
No conviene abrirlo continuamente, porque perdería el equilibrio interno. Hazlo solo cuando observes demasiada condensación, olor a humedad intensa, aparición de moho o plantas demasiado mojadas.
La clave, en cualquier caso, es combinar las plantas con una ventilación diaria de al menos 15 o 20 minutos cada mañana. Las plantas mantienen el aire limpio. La ventilación renueva el aire y elimina la acumulación de compuestos volátiles.
Limpieza de las hojas
El conservador del Real Jardín Botánico también aconseja limpiar las hojas con un trapo humedecido para que sigan cumpliendo su función purificadora y, de vez en cuando, ponerlas en la bañera con agua para que el sustrato se empape en agua.
Limpia el cristal con un paño suave o papel sin productos químicos para que la composición luzca mejor. En el interior, retira hojas secas solo cuando sea necesario y evita mover demasiado los elementos decorativos.
Si las plantas crecen mucho y tocan el cristal, puedes recortar con cuidado alguna hoja o tallo para mantener la armonía visual. Hazlo con tijeras limpias o con los dedos, ya que suelen ser hojas tiernas y no podes en exceso.
Problemas frecuentes
Moho
El moho suele aparecer por exceso de humedad, poca ventilación o materia vegetal en descomposición. Retira con cuidado las hojas secas o dañadas, ventila el recipiente y evita añadir agua.
Si el problema es leve, muchas veces se corrige con ventilación y limpieza suave.
Hojas amarillas
Las hojas amarillas pueden indicar exceso de agua, falta de luz o adaptación de la planta a su nuevo entorno. Retira las hojas deterioradas para que no se descompongan dentro del recipiente y revisa la ubicación.
Si está en una zona oscura, muévelo a un lugar más luminoso, siempre sin sol directo.
Plantas secas o caídas
Si el sustrato está seco, no hay condensación y las hojas pierden firmeza, puede faltar humedad. Pulveriza un poco de agua y observa la reacción durante los siguientes días.
Evita compensar de golpe con un riego abundante: es mejor recuperar la humedad poco a poco.
Beneficios adicionales de las plantas en casa
Las plantas aportan beneficios que van mucho más allá de su valor estético. No solo embellecen las estancias y nos conectan con la naturaleza, también generan una atmósfera más saludable.
La naturaleza en el interior siempre nos auxiliará y llevará a un estado de calma por dos motivos: su presencia es una interrupción visual de lo material y nos ayuda a conectar con nuestra parte sensible; el otro motivo tiene una conexión con las rutinas, ya que crear hábitos para regar o limpiar las plantas nos priva de sobrepensar problemas del trabajo o personales, lo que, a su vez, resta ansiedad.
Algunos reportan que pueden estudiar y hasta dormir mejor cuando una habitación resguarda alguna especie vegetal. En términos menos sensoriales y más físicos, es muy conocido que la vegetación en interiores controla los niveles de humedad, ya que algunas especies necesitan absorberla para su beneficio.
Además, dependiendo de cómo se coloquen, la cantidad y el lugar, pueden funcionar como una barrera acústica para molestos ruidos del exterior. Y, por supuesto, ayudan a mantener un aire limpio, renovado y saludable con su sola presencia.
Qué pueden aportar fuera del hogar
Además de sus capacidades de purificación del aire, las plantas también proporcionan varios otros beneficios al medio ambiente, incluyendo la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la prevención de la erosión del suelo, la provisión de hábitat para la vida silvestre y la mejora de la salud mental.
Las plantas absorben dióxido de carbono del aire durante la fotosíntesis. Utilizan este dióxido de carbono para producir oxígeno y biomasa. Este proceso ayuda a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las plantas ayudan a prevenir la erosión del suelo al mantener el suelo en su lugar con sus raíces. Esto evita que el suelo se lave durante fuertes lluvias.
Las plantas proporcionan hábitat para la vida silvestre, incluyendo aves, insectos y mamíferos. Esto ayuda a mantener la biodiversidad en los ecosistemas.
Cuántas plantas hacen falta
En todo caso, los responsables del estudio recomendaban tener una variedad de distintas especies porque unas son mejores que otras para eliminar las sustancias nocivas.
Asimismo, este experto señala que una o dos plantas son suficientes. Para elegir alguna de las especies en España, Sánchez apunta que «en la costa mediterránea cualquiera puede funcionar bien y vivir muchos años, mientras que en el clima continental frío, son convenientes las más resistentes a la humedad ambiente baja de las casas con calefacción, como la drácena, el tronco del Brasil, el crisantemo, la sansevieria, el ficus, la espigosa, la cinta y la palmera enana».
En una casa media, con buena ventilación y espacios más pequeños, el punto de partida razonable es una planta adulta y sana por cada 10 o 15 metros cuadrados, combinando especies según la estancia.
Para purificar 50.000 m² donde trabajaban 300 personas, utilizó 1.200 plantas, aproximadamente 4 plantas por persona. Nueva Delhi es la ciudad más contaminada del mundo, por lo que las cifras de Meattle no son directamente extrapolables a una ciudad europea o latinoamericana con niveles de contaminación equivalentes a los de Madrid o Barcelona.
Qué no sustituyen las plantas purificadoras
Las plantas pueden eliminar parte de ciertos contaminantes en condiciones concretas, pero no sustituyen la ventilación, la limpieza, el control de la humedad ni la eliminación de las fuentes contaminantes.
Ventilar la casa 15 o 20 minutos cada mañana reduce la concentración de compuestos volátiles más que cualquier planta sola. Evita también los ambientadores sintéticos y las velas de parafina, y prioriza productos de limpieza sin ftalatos ni alquilfenoles.
La contaminación del aire es causada tanto por fuentes naturales como por fuentes humanas. Las fuentes naturales incluyen erupciones volcánicas, incendios forestales y tormentas de polvo. Las fuentes humanas incluyen el transporte, la generación de energía, las actividades industriales y la agricultura.

Una combinación equilibrada para crear un ecosistema vegetal
En un ecosistema vegetal pueden reunirse una sansevieria por su resistencia y tolerancia a la poca luz, un espatifilo por su amplio espectro de absorción, un poto por su facilidad de cultivo, una cinta para ayudar a reducir el monóxido de carbono y una palmera de bambú para aportar humedad.
En espacios secos puede añadirse un helecho de Boston, mientras que el ficus, la drácena o el aloe vera pueden ocupar zonas con más espacio y condiciones de luz adecuadas. La elección debe basarse en las necesidades de cada especie, la ventilación de la estancia, la presencia de mascotas y el tiempo disponible para el mantenimiento.
Cuidar un ecosistema de plantas es aprender a mirar. No necesita grandes gestos, sino atención tranquila: un poco de luz, humedad equilibrada y el lugar adecuado.
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