En una clínica, el filtro de agua debe seleccionarse según el uso previsto, la calidad del agua de entrada, los puntos que se desean proteger, el caudal, la presión disponible y el nivel de control microbiológico necesario. No existe un único sistema válido para todas las aplicaciones: el agua destinada a beber, lavarse las manos, higienizar a los pacientes, enjuagar dispositivos médicos o utilizarse en procedimientos especializados puede requerir tratamientos diferentes.
La solución puede combinar filtración en la entrada general, sistemas en línea, filtros de punto de uso, membranas de microfiltración, carbón activado, ósmosis inversa, desinfección ultravioleta u otras etapas. En hospitales y centros sanitarios, los sistemas de filtración de agua se aplican en determinados puntos de agua sanitaria para la retención de microorganismos presentes en el agua.
Por qué una clínica necesita filtrar el agua
Las empresas de agua en la mayoría de los países europeos, incluyendo España, suministran agua altamente regulada, que cumple con los estándares de higiene del agua potable. Sin embargo, la contaminación todavía puede ocurrir dentro de los sistemas de tuberías de los edificios.
Una gran parte de las instalaciones de suministro de agua reducirían algunas de las patologías más comunes implementando una filtración a la entrada del suministro general, bien en zonas comunes del edificio o en la entrada a la propia instalación interior, cuando no, en ambas. Los elementos que permiten retener partículas sólidas arrastradas por el agua son los llamados filtros, puesto que su misión consiste precisamente en discriminar o filtrar partículas presentes en el agua de la instalación, para evitar que dichas partículas puedan depositarse sobre los diferentes elementos del circuito (calderas, calentadores, grifos o tuberías) e impedir un funcionamiento defectuoso de la instalación en su conjunto.
Principales causas de contaminación en las tuberías
- Tuberías estrechas y sistemas de tuberías complejos, lo que reduce el caudal.
- Zonas muertas, que conducen a agua estancada.
- Aumento de la temperatura del agua en ciertas secciones de la tubería.
Si el agua no se utiliza durante un período prolongado, se denomina agua estancada. El agua estancada proporciona condiciones ideales para la formación de biopelículas, que pueden contener bacterias, amebas, algas y otros microorganismos.
Dentro de estas biopelículas, patógenos como Legionella o Pseudomonas encuentran condiciones óptimas para multiplicarse, representando un alto riesgo de infección para los pacientes inmunodeprimidos. Para proteger a estos individuos de alto riesgo, los hospitales utilizan agua filtrada estéril, garantizando la seguridad del paciente durante los tratamientos.
Agua potable, agua filtrada estéril y agua para procedimientos
Los requisitos del agua filtrada estéril van más allá de los estándares de higiene del agua potable. El agua filtrada estéril es de una pureza excepcional y se utiliza principalmente en centros médicos y en la producción médica.
Según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos, la filtración estéril logra una reducción logarítmica de 7 niveles (99,99999%) de Brevundimonas diminuta, la bacteria acuática más pequeña conocida.
En un hospital se puede reutilizar agua con muchos fines distintos y no todos necesitan el mismo sistema de purificación. Para la hidratación de pacientes, visitantes o personal hablamos de agua destinada al uso y consumo humano. Sin embargo, algunos procedimientos médicos requieren condiciones mucho más específicas.
La hemodiálisis es un ejemplo claro: la NOM-003-SSA3-2010, Para la práctica de la hemodiálisis contempla requisitos particulares relacionados con el tratamiento y la calidad del agua utilizada en este procedimiento. Esta diferencia es importante porque evita asumir que toda el agua purificada dentro de un hospital puede utilizarse para cualquier finalidad.
Aplicaciones que deben diferenciarse
| Uso del agua | Consideración principal |
|---|---|
| Hidratación de pacientes, acompañantes, profesionales y visitantes | Agua destinada al uso y consumo humano. |
| Preparación de alimentos, bebidas e hielo | El agua que entra en contacto directo con alimentos, bebidas o materias primas, así como la utilizada para elaborar hielo, debe ser potable. |
| Lavado de manos quirúrgico | Puede requerir filtración estéril en el punto de uso. |
| Higiene de pacientes | Puede requerir protección frente a microorganismos presentes en el agua sanitaria. |
| Enjuague de dispositivos médicos | La calidad del agua debe definirse según el dispositivo y el procedimiento. |
| Hemodiálisis y otros procedimientos especializados | Requieren condiciones específicas y no deben equipararse al agua de consumo. |
Tipos de filtro de agua para una clínica
Filtración en la entrada general
El Documento Básico HS4 en su apartado 3.2 señala que uno de los dispositivos que tiene que incluirse en la instalación general de un edificio es el llamado “filtro colador”. Este filtro estará situado en una arqueta junto a la llave de corte general, en el interior del edificio.
Una instalación de filtración en la entrada general permite tratar el agua antes de que se distribuya por toda la instalación. Estos filtros protegen tuberías, grifos, duchas, termos, electrodomésticos y sistemas de agua caliente.
El filtro debe ser de tipo Y con un umbral de filtrado comprendido entre (*)25 y 50 micras, con malla de acero inoxidable y baño de plata, para evitar la formación de bacterias. La situación del filtro debe ser tal que permita realizar adecuadamente las operaciones de limpieza y mantenimiento sin necesidad de corte de suministro.
Básicamente consisten en cuerpos de latón, acero inoxidable, plástico u otros materiales que contienen en su interior una malla filtrante de acero inoxidable, bañada en plata y un tamaño de poro comprendido entre (*)80 y 150 micras, a pesar de que el HS4 del CTE contempla un umbral de filtrado diferente, en el mercado no se encuentran filtros coladores en Y entre 25 y 50 micras, correspondiendo este tipo de filtros a los filtros interiores de cartucho para las instalaciones interiores y que evidentemente no son nunca los que se instalan ni en acometidas ni en las instalaciones generales.
Filtros interiores de cartucho
Como medida de protección para las instalaciones interiores de usuario, no contemplada en el DB-HS4 del CTE, existen los siguientes tipos de filtros:
- Filtros interiores de protección para filtración de pequeñas cantidades de partículas.
- Filtros terminales localizados en calderas, calentadores y grifos.
- Filtros industriales para filtración de grandes cantidades de partículas.
- Filtración químico-física.
Los filtros interiores de protección para filtración de pequeñas cantidades de partículas están formados principalmente por cuatro partes: conjunto de admisión, portacartuchos o portafiltros, también llamado vaso, cartucho de material filtrante y conjunto de salida.
Tanto el conjunto de admisión como de salida lo forman las válvulas de cierre y racores de conexión al portacartuchos, mientras que los elementos principales son el propio cartucho de material filtrante (tejido textil, plástico o material de síntesis) y el vaso o carcasa estanca que lo contiene.
La capacidad filtrante o tamaño de poro está, esta vez sí, entre las 25 y 50 micras, siendo filtros idóneos para aguas de red, sin demasiados residuos. En ellos, el cartucho se introduce en soportes con forma de vaso, en los que el agua antes de pasar al usuario final atraviesa el dispositivo haciendo que las partículas queden atrapadas en el material filtrante.
Filtros de paño o hilo bobinado
Debido al tejido natural o sintético que compone el filtro, las partículas quedan retenidas sobre la superficie del mismo; el cartucho deberá sustituirse cuando se colmata, es decir, cuando cambia su color completamente debido a la suciedad depositada sobre él.
Los costes de mantenimiento son altos, debido a la necesidad de cambiar periódicamente el cartucho filtrante. Son adecuados para las partículas de pequeño tamaño.
Filtros de malla o funda lavable
Están formados por un cartucho de material plástico que forma un mallado que atrapa los residuos y partículas. Se pueden lavar directamente de forma manual, situándolos debajo del chorro de un grifo abierto, provocando así el desprendimiento de las partículas adheridas.
Existen cartuchos de malla tanto para partículas más gruesas como de menor tamaño.
Filtros autolimpiables
Existen filtros que, bajo el mismo principio, incorporan un sistema de lavado a contracorriente, bien sea accionando un grifo o botón o de forma automática y temporizada cada cierto tiempo.
Este sistema facilita que las operaciones manuales de mantenimiento en este dispositivo sean muy puntuales, puesto que la limpieza se efectúa de forma cómoda o incluso automática, con la ventaja de que no hay que interrumpir el paso de agua por el filtro ni por la instalación para realizar las operaciones de limpieza o mantenimiento.
Dentro de este tipo de filtros podemos hablar también de los filtros completamente automatizados, que son aquellos que de forma automática, temporizada y programable efectuarán la limpieza en función del estado del filtro, de su presión diferencial o de algún tipo de programación previa.
Filtros terminales
Los filtros terminales son elementos formados esencialmente por una rejilla filtrante encapsulada en un cuerpo que queda insertado en el caño del grifo o bien en algún punto correspondiente a la admisión de agua en la caldera o el calentador de ACS.
La misión de estos pequeños filtros no es otra que la de frenar el paso de pequeñas partículas sólidas en flotación en el agua para impedir que pasen y se depositen en los elementos internos de un generador de calor en el caso de calderas y calentadores o simplemente que queden retenidos antes de su salida por el caño de una grifería.
Habitualmente, estos pequeños dispositivos ya vienen incorporados en los equipos terminales (grifos, calentadores, calderas…) o en los latiguillos de alimentación de agua a los mismos y simplemente se deberá controlar en las operaciones de mantenimiento que se mantienen en buen estado, ya que de quedar saturados de partículas adheridas (colmatados) no permitirían el paso del agua.
Filtros en línea
Los sistemas de filtración en línea se instalan en el circuito de agua. Estos equipos deben contar con un mantenimiento anual.
Permiten mantener zonas completas protegidas después de su acondicionamiento frente a sedimentos y microorganismos patógenos. En algunos entornos clínicos, los filtros en línea instalados dentro del sistema de tuberías proporcionan protección adicional.
En los sistemas en línea, la actuación se realiza sobre el circuito y puede abarcar zonas completas de la instalación. La filtración en línea y la filtración en punto de uso permiten intervenir en lugares diferentes de una instalación.
Filtros de punto de uso
La filtración en punto de uso se instala directamente donde se utiliza el agua. Los filtros pueden colocarse en griferías y duchas. Este sistema permite actuar sobre puntos concretos de la instalación.
Los filtros de agua estéril se instalan directamente en los puntos de salida de agua (por ejemplo, grifos y duchas), asegurando que el agua esté filtrada de manera estéril en el punto de uso.
La filtración en el punto de uso permite establecer esta protección directamente en el punto donde se utiliza el agua. Una sala de espera, un área de personal y una cafetería pueden tener equipos o capacidades diferentes según su consumo, en lugar de depender de una misma lógica de inventario para todo el hospital.
Filtros de microfiltración, ultrafiltración y nanofiltración
Los filtros de microfiltración, ultrafiltración y nanofiltración eliminarán distintos tipos de microbios según el tamaño de los poros del producto específico.
Los filtros terminales estériles suelen utilizar tecnología de membrana con un tamaño de poro de 0,2 µm, eliminando eficazmente bacterias y otros patógenos. Estos filtros deben soportar temperaturas de hasta 60°C y presiones de hasta 5 bares, según los requisitos de los sistemas de agua de los hospitales.
Los filtros T-Safe están destinados a distintos usos relacionados con el agua en establecimientos sanitarios. Entre ellos se encuentran la preparación de agua para beber, el lavado de manos quirúrgico, la higiene de los pacientes y el enjuague de dispositivos médicos.
Estos filtros utilizan membranas de polietersulfona y una microfiltración de membrana de 0,2 µm. El ciclo de uso indicado alcanza hasta 92 días en aguas y circuitos de mineralización media.
La solución también está indicada para la protección de puntos de uso en situaciones de alerta por presencia de Legionella o ante situaciones de baja calidad del agua.
Ósmosis inversa
Los filtros de ósmosis inversa eliminan microbios y algunos tipos de sustancias químicas. Los filtros de ósmosis inversa eliminarán algunos tipos de sustancias químicas del agua, como plomo, cobre, cromo, cloruro y sodio.
Estos filtros también podrían reducir el arsénico, fluoruro, radio, sulfato, calcio, magnesio, potasio, nitrato y fósforo. Revise la etiqueta del filtro para ver las sustancias químicas específicas que puede eliminar.
La ósmosis inversa es uno de los sistemas más eficaces para obtener agua de alta calidad para beber y cocinar. Sin embargo, normalmente no se utiliza como tratamiento general para toda la vivienda, sino como complemento en el punto de consumo, especialmente en la cocina.
En una clínica, la ósmosis inversa puede ser adecuada para determinados puntos de consumo, pero no debe considerarse automáticamente equivalente a un sistema de agua estéril ni a un sistema específico para procedimientos médicos.
Carbón activado
Los filtros de carbón activado se utilizan como elemento para la decloración del agua. Estos tipos de filtros mejorarán el sabor y el olor de su agua: certificados para el estándar 42 de NSF y carbón activado.
El carbón activado puede utilizarse para reducir determinados compuestos relacionados con olor y sabor. Sin embargo, cuando se instalan en la entrada general, es importante valorar cada caso, ya que el cloro también ayuda a proteger el agua dentro de la instalación.
Los filtros que eliminan microbios a menudo no eliminan sustancias químicas, y viceversa. Los filtros de jarras y los que vienen incluidos en refrigeradores a menudo usan filtros de carbón activado. Su finalidad principal es mejorar el sabor y el olor, en lugar de la seguridad, del agua.
Filtros industriales de arena y multiestrato
Cuando el agua contiene una gran cantidad de partículas en suspensión, bien porque proviene de un pozo o manantial o porque la red de distribución provoque un mayor arrastre de partículas, se utilizarán filtros de carácter industrial.
Los filtros de arena (sílex) se utilizan habitualmente en procesos industriales en los que se pretende eliminar partículas en suspensión de pequeño tamaño, como residuos de limos, arcillas, barros y similares.
Están fabricados a modo de tanques sellados herméticamente en materiales como el PRFV (poliéster reforzado con fibra de vidrio) o chapa de acero, en cuyo interior se depositan diferentes capas de arena, de diferente grosor y granulometría para una filtración gradual y rigurosa entorno a las 5-10 micras finales.
Los filtros multiestrato son muy similares a los filtros de arena o sílex, salvo que en ellos se han añadido una capa superior de diferentes materiales minerales filtrantes, habitualmente compuesta por una masa filtrante catalítica de antracita o hidroantracita.
Esta capa mineral filtrante es de menor densidad que la de sílex o arena, lo que permite una mejor capacidad filtrante antes de que el agua atraviese las capas de sílex que quedarán por debajo.
Filtración químico-física
Para complementar la filtración de partículas residentes en el agua se utilizan en ocasiones procesos de coagulación, floculación y decantado, mediante la dosificación de determinados agentes químicos que permitan provocar la conjunción de partículas en agrupaciones de mayor tamaño para conseguir un proceso de discriminación o separación más cómodo y eficaz.
La introducción de sustancias coagulantes permite la agrupación de partículas de menor tamaño, formando coágulos, mientras que la dosificación de agentes floculantes tiene como objetivo la agrupación de los diferentes coágulos en flóculos y se realiza con moléculas orgánicas de gran tamaño.
Por último y como técnica final de separación de estos flóculos formados, se recurre a la decantación permitiendo que las agrupaciones de partículas (flóculos) se depositen en el fondo de un recipiente llamado decantador, provocando la recogida del agua (libre de la mayor parte de partículas) por la parte superior del recipiente y expulsando por decantación los sedimentos o flóculos generados en el proceso descrito, por la parte inferior.
Cómo elegir el tipo de filtro
Los filtros de agua pueden mejorar el sabor del agua, la seguridad del agua, o ambos. Analice su agua y elija un filtro que elimine los microbios o las sustancias químicas dañinos que le preocupan.
Distintos filtros de agua tienen distintas funciones. Algunos hacen que su agua tenga mejor sabor, otros eliminan sustancias químicas dañinas y otros eliminan ciertos microbios. Los filtros no pueden eliminar algunos tipos de sustancias dañinas, por lo que podría considerar otros sistemas de tratamiento del agua.
Analizar el agua antes de seleccionar el equipo
Analizar su agua para saber si tiene microbios o sustancias químicas dañinos lo ayudará a elegir un filtro. Si su agua no tiene microbios ni sustancias químicas dañinos, podría decidir que no necesita un filtro.
Si su agua tiene microbios o sustancias químicas dañinos, elija un filtro que los elimine. El sabor, el olor y la apariencia no siempre son buenos indicadores de la seguridad del agua.
Los microbios y las sustancias químicas dañinos a menudo no cambian la apariencia, el sabor ni el olor del agua. En cambio, sustancias que no son dañinas, como algunas que contienen sulfuro, pueden hacer que el agua tenga mal sabor u olor.
Considerar el tamaño absoluto de los poros
El tamaño de los poros es el tamaño de los agujeros muy pequeños en un filtro que dejan pasar el agua. Los filtros funcionan como coladores. Cuanto más pequeño sea el tamaño del poro, menos tipos de microbios y sustancias químicas pasan por el filtro.
Si un filtro tiene un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón, por ejemplo, cada uno de los poros del filtro es de 1 micrón o más pequeño. Esto significa que todo lo que sea más grande que un micrón será atrapado en el filtro y eliminado del agua filtrada.
Los filtros con un tamaño de los poros nominal o medio de 1 micrón tienen un tamaño de los poros promedio de 1 micrón. Esto significa que algunos poros son más pequeños y otros más grandes que un 1 micrón.
Estos filtros dejarán pasar algunas cosas que son más grandes que un micrón por los agujeros más grandes. Un filtro con un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón atrapará un microbio del tamaño de 1 micrón, pero un filtro con un tamaño medio de 1 micrón podría no atraparlo.
Relación entre el tamaño del poro y el microorganismo
Revise para asegurarse de que el tamaño de los poros de su filtro sea lo suficientemente pequeño para eliminar el tipo de microbio, como parásitos, amebas, bacterias o virus, que le preocupa. Los parásitos y las amebas son más grandes que las bacterias que, a su vez, son más grandes que los virus.
| Objetivo de filtración | Tipos de filtros indicados |
|---|---|
| Parásitos y amebas | Estándares 53 o 58 de NSF para la reducción o eliminación de quistes; tamaño absoluto de los poros de 1 micrón o menos; microfiltración, nanofiltración, ultrafiltración u ósmosis inversa. |
| Bacterias | Tamaño absoluto de los poros de 0.3 micrón o menos; ultrafiltración, nanofiltración u ósmosis inversa. |
| Virus | Nanofiltración u ósmosis inversa. |
| Olor y sabor | Carbón activado y filtros certificados para el estándar 42 de NSF. |
| Determinadas sustancias químicas | Ósmosis inversa, comprobando las sustancias específicas indicadas en la etiqueta del filtro. |
Comprobar certificaciones y prestaciones
NSF International es una organización independiente que elabora estándares de salud pública para productos. Una manera de averiguar qué elimina un filtro de agua es buscar la certificación de NSF en la etiqueta del filtro.
Puede buscar productos específicos en la base de datos de NSF para ver qué sustancias pueden eliminar del agua según la certificación. Algunos de los estándares de NSF relacionados con el tratamiento del agua son:
- Estándar 42 (sabor y olor).
- Estándar 53 (reducción de quistes).
- Estándar 58 (ósmosis inversa).
- Estándar 62 (destilación).
Filtración terminal y filtros en línea para mayor eficiencia
Los hospitales y otros centros médicos en España dependen tanto de la filtración en el punto de uso como de los sistemas de filtración en línea.
Filtración en el punto de uso: Los filtros de agua estéril se instalan directamente en los puntos de salida de agua (por ejemplo, grifos y duchas), asegurando que el agua esté filtrada de manera estéril en el punto de uso.
Filtración en línea: Estos filtros están integrados dentro del sistema de tuberías, protegiendo toda la infraestructura de suministro de agua.
La filtración en línea y la filtración en punto de uso permiten intervenir en lugares diferentes de una instalación. En instalaciones sanitarias, esta diferenciación permite plantear la filtración según el lugar donde se necesita intervenir.
| Característica | Filtración en línea | Filtración en punto de uso |
|---|---|---|
| Ubicación | Dentro del circuito de agua. | Directamente en griferías y duchas. |
| Zona protegida | Puede abarcar zonas completas de la instalación. | Actúa sobre puntos concretos. |
| Mantenimiento | Estos equipos deben contar con un mantenimiento anual. | Depende del tipo de filtro y del ciclo de uso indicado. |
| Aplicaciones | Protección adicional del sistema de tuberías y de determinadas áreas. | Preparación de agua para beber, lavado de manos quirúrgico, higiene de pacientes y enjuague de dispositivos médicos. |
Aplicaciones clínicas de los filtros
Reprocesamiento de endoscopios
La filtración estéril en línea evita recontaminaciones durante el ciclo de enjuague final en los desinfectadores de endoscopios (EWDs).
Bañeras de parto y sillones dentales
Los filtros de membrana de fibra hueca proporcionan seguridad adicional para el suministro de agua para bañeras de parto y sillones dentales.
Grifos y duchas hospitalarias
Los filtros pueden colocarse en griferías y duchas. Esta aplicación es especialmente relevante cuando existe una alerta por presencia de Legionella o una situación de baja calidad del agua.
La filtración descrita para estos sistemas está relacionada con microorganismos presentes en el agua sanitaria. Entre ellos aparecen Legionella spp., Pseudomonas aeruginosa y otros microorganismos patógenos.
Los filtros están diseñados para proteger los puntos de uso frente a los microorganismos que porta el agua. Su aplicación contempla tanto situaciones de alerta por presencia de Legionella como situaciones de baja calidad del agua.
Higiene diaria y limpieza médica
El agua filtrada estéril es una medida rentable y sostenible de prevención de infecciones en hospitales y centros sanitarios.
- Uso ilimitado en la higiene diaria en hospitales.
- Irrigación segura de heridas y limpieza médica.
- Reducción significativa de infecciones nosocomiales.
Requisitos de instalación
Ubicación accesible
La situación del filtro debe ser tal que permita realizar adecuadamente las operaciones de limpieza y mantenimiento sin necesidad de corte de suministro.
La ubicación merece la misma atención. El equipo debe quedar accesible para realizar el servicio sin complicar la circulación de pacientes, interferir con áreas de trabajo o exigir modificaciones innecesarias cada vez que se necesite mantenimiento.
En la entrada general, el filtro debe situarse en una arqueta junto a la llave de corte general, en el interior del edificio. En los puntos de uso, debe instalarse directamente donde se utilice el agua, como grifos y duchas.
Compatibilidad con presión y temperatura
Las características de la instalación pueden condicionar la utilización de determinados sistemas de filtración. Esta característica tiene especial relevancia en determinados puntos de instalaciones sanitarias donde la presión puede verse afectada por la corrosión y las incrustaciones acumuladas tras largos años de uso.
Los filtros terminales estériles suelen utilizar tecnología de membrana con un tamaño de poro de 0,2 µm, eliminando eficazmente bacterias y otros patógenos. Estos filtros deben soportar temperaturas de hasta 60°C y presiones de hasta 5 bares, según los requisitos de los sistemas de agua de los hospitales.
Válvulas, bypass y drenaje
Tanto el conjunto de admisión como de salida lo forman las válvulas de cierre y racores de conexión al portacartuchos, mientras que los elementos principales son el propio cartucho de material filtrante y el vaso o carcasa estanca que lo contiene.
Para la limpieza de los filtros de cartucho intercambiable se cerrarán primeramente las válvulas de alimentación al filtro, activando el bypass del equipo para extraer posteriormente el cartucho filtrante y proceder a su lavado bajo el caño del grifo abierto.
La instalación debe permitir aislar el filtro, realizar la limpieza o sustitución del elemento filtrante y restablecer el suministro sin comprometer la continuidad operativa de las zonas sanitarias.
Dimensionamiento del caudal
Para estimar la capacidad de un sistema de purificación para hospital, no es conveniente utilizar una cifra general de litros por paciente y aplicarla a cualquier institución. El consumo cambia según el número de personas, los turnos, la duración de las estancias, el flujo de visitantes y las áreas que se abastecerán.
El consumo total del día tampoco cuenta toda la historia. Dos hospitales pueden utilizar un volumen similar, pero uno concentrarlo en determinadas horas y otro repartirlo de manera más uniforme.
Por eso también hay que observar los periodos de mayor actividad. Si en cierto momento coinciden pacientes en salas de espera, cambios de turno y consumo en cafetería, el sistema debe poder responder a esa demanda sin que el servicio se vuelva insuficiente.
Separación de circuitos según el uso
En un hospital o clínica, la hidratación está presente durante toda la jornada. Pacientes, acompañantes, médicos, enfermería, personal administrativo y visitantes pueden necesitar agua en diferentes zonas, mientras que cafeterías o comedores agregan otros consumos a la operación.
Un purificador de agua para hospitales debe elegirse según las áreas que necesita abastecer, el número de usuarios, el consumo y las características del agua disponible. Por eso, antes de elegir un modelo de purificador conviene entender cómo se utiliza el agua dentro del inmueble.
No. Dentro de un hospital se puede reutilizar agua con muchos fines distintos y no todos necesitan el mismo sistema de purificación.
Dimensionamiento según las áreas de la clínica
Salas de espera y áreas comunes
En las salas de espera, el consumo de agua puede variar considerablemente a lo largo del día, ya que el flujo de personas depende del horario, la especialidad o el tipo de atención que ofrece la institución.
La ubicación también importa. Un punto de hidratación debería ser fácil de encontrar y utilizar sin obstaculizar pasillos, recepción o zonas de circulación.
En instalaciones grandes, además, puede resultar más práctico distribuir varios puntos que concentrar todo el consumo en uno solo.
Consultorios y áreas de personal
En estas zonas, el consumo de agua está definido por el número de colaboradores, los turnos y el tiempo que permanecen en la institución.
Por eso, además de considerar cuántas personas utilizarán el purificador, es importante identificar en qué áreas se concentra el personas y dónde pasan la mayor parte de su jornada.
Una clínica pequeña puede resolver varias zonas con un punto compartido, mientras que un hospital con distintos pisos, estaciones de trabajo y turnos probablemente necesite una distribución diferente.
Hospitalización
En las áreas de hospitalización conviene observar la distribución por pisos y puntos de hidratación. El número de camas, los turnos, la duración de las estancias y el flujo de acompañantes influyen en la demanda.
Si además existe un proyecto de crecimiento -más camas, consultorios, personal o nuevas áreas- conviene considerarlo desde el inicio para evitar una configuración que quede limitada poco tiempo después.
Cafetería, comedor y preparación de bebidas
El consumo de la cafetería necesita analizarse por separado, ya que en esta zona el agua no solo se destina al consumo humano, también puede utilizarse para preparar alimentos, café, otras bebidas o hielo.
En estos espacios también existe un requisito sanitario específico. La NOM-251-SSA1-2009, Prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas o suplementos alimenticios establece que el agua que entra en contacto directo con alimentos, bebidas o materias primas, así como la utilizada para elaborar hielo, debe ser potable.
Si el hospital cuenta con comedor, cafetería, máquinas de hielo o preparación constante de bebidas, ese consumo debe incluirse desde el dimensionamiento. Dejarlo fuera podría hacer que un sistema pensado únicamente para hidratación quede corto durante los periodos de mayor actividad.
Registro de consumo
Si actualmente se utilizan garrafones o bidones, esos registros pueden ayudar a conocer el consumo real durante un periodo representativo.
Consumo diario promedio = litros utilizados durante el periodo ÷ número de días registrados.
Cuando sea posible, vale la pena separar el consumo por áreas. No para complicar el cálculo, sino para identificar dónde se concentra realmente la demanda.
| Área | Qué conviene observar |
|---|---|
| Sala de espera | Flujo de pacientes y acompañantes durante el día. |
| Consultorios | Número de usuarios y cercanía entre los espacios. |
| Personal | Colaboradores, turnos y zonas de descanso. |
| Hospitalización | Distribución por pisos y puntos de hidratación. |
| Cafetería o comedor | Preparación de bebidas, alimentos e hielo. |
Instalación en punto de uso frente a garrafones
La diferencia entre utilizar garrafones y contar con sistemas conectados a la red no está solamente en la forma que se obtiene el agua. También cambia la manera en que se administra el abastecimiento.
| Aspecto | Garrafones o bidones | Purificación en punto de uso |
|---|---|---|
| Abastecimiento | Depende de pedidos e inventario. | Utiliza el suministro disponible en el inmueble. |
| Almacenamiento | Requiere espacio para envases llenos y vacíos. | Reduce la necesidad de almacenar esos envases en los puntos sustituidos. |
| Manipulación | Implica recibir, mover y cambiar recipientes. | El agua se trata directamente en el punto instalado. |
| Disponibilidad | Depende de las existencias disponibles. | Depende de la capacidad del equipo y del suministro. |
| Distribución | Requiere llevar envases a los distintos puntos. | Requiere planear ubicación y conexiones. |
| Mantenimiento | Incluye manejo y limpieza de dispensadores. | Requiere mantenimiento del sistema y sus consumibles. |
En una clínica con poco consumo, administrar algunos garrafones puede ser sencillo. Sin embargo, la operación cambia cuando existen varios pisos, salas de espera, áreas de personal y otros puntos que requieren inventario constante.
En esos casos, un sistema conectado a la red puede eliminar tareas relacionadas con pedidos, recepción, almacenamiento y movimiento de envases. Esto no significa que sea automáticamente la alternativa más económica, pero sí modifica la forma en que se administra el agua dentro de la institución.
Cuando un sistema de punto de uso está correctamente dimensionado, uno de los principales beneficios que brinda es simplificar la distribución del agua en las áreas donde se instala.
Como su nombre lo dice, el sistema trata el agua directamente en el punto donde se utilizará, eliminando la necesidad de mantener existencias de garrafones y mover envases.
Requisitos microbiológicos y filtración estéril
Los filtros de agua estéril se producen y envasan bajo condiciones de sala limpia. Para ciertas aplicaciones, se requieren filtros de agua estériles esterilizados.
Estos filtros se someten a esterilización gamma (radiación Cobalto-60) después de su producción y envasado, garantizando una esterilidad absoluta. Los filtros de agua estéril esterilizados suelen tener una vida útil de al menos dos años, lo que los hace fiables para el almacenamiento a largo plazo.
La rápida y sencilla instalación de los filtros de agua estéril los convierte en una medida eficaz de control de infecciones en entornos sanitarios.
- Instalación flexible en grifos o duchas.
- Retención fiable de patógenos durante todo el período de uso.
- Disponibles como filtros desechables o reutilizables, según el fabricante.
- Algunos modelos cuentan con recubrimientos antimicrobianos para una protección adicional contra la contaminación.
Mantenimiento de los filtros de agua para clínica
Necesitará mantener cualquier filtro que use para que siga funcionando de manera adecuada y evitar que se multipliquen microbios. Esto incluye cambiar los filtros regularmente según las recomendaciones del fabricante.
Use guantes mientras cambia los filtros y lávese las manos después para evitar enfermarse. Si tiene el sistema inmunitario debilitado, evite cambiar los filtros de agua usted mismo.
Cambiar filtros podría exponerlo a microbios o sustancias químicas dañinos que se encuentran en el filtro.
Mantenimiento de filtros en Y y filtros coladores
Los filtros situados en acometidas e instalaciones generales, llamados filtros coladores ó filtros en Y incorporan en su interior una rejilla horadada y extraíble, que tiende a quedar parcialmente obstruida por incrustaciones de partículas en suspensión en el agua tanto en estos como en los filtros aireadores de grifería.
Con una regularidad mínima de 6 meses se extraerá la rejilla filtrante y se revisará su estado. Habitualmente la mayoría de incrustaciones tienden a separarse de la rejilla en el momento de la extracción del cuerpo del grifo.
Aun así, se puede situar la rejilla debajo del grifo para facilitar la salida de los fangos o gravillas incrustadas o utilizar algún cepillo para extraerlas.
Mantenimiento de cartuchos
En los filtros de cartucho intercambiable deberá observarse el estado del cartucho filtrante y su nivel de colmatación. Los cambios de coloración del filtro suelen indicar el estado de saturación del mismo y por tanto la conveniencia de limpiarlos o directamente sustituirlos.
Los filtros de paño o hilo bobinado deberán sustituirse cuando se colmatan, es decir, cuando cambian su color completamente debido a la suciedad depositada sobre ellos.
Los filtros de malla o funda lavable se pueden lavar directamente de forma manual, situándolos debajo del chorro de un grifo abierto, provocando así el desprendimiento de las partículas adheridas.
En los filtros interiores llamados autolimpiables, que son aquellos que incorporan un sistema de lavado a contrapresión, la operación se realiza de forma manual o temporizada, ello permite dilatar la sustitución del cartucho filtrante, frente a los filtros que no incorporan este sistema.
Carbón activado y polifosfatos
En el caso de cartuchos de carbón activo o cartuchos de polifosfatos se deberá estudiar su reposición, dado que su limpieza es considerablemente más compleja y especializada, puesto que el producto deja de tener su efecto cuando se agota el contenido del mismo, razón que obligará a la sustitución completa de este.
Mantenimiento de filtros de arena y multiestrato
En los filtros de arena, sílex y multiestrato, a pesar de los repetidos ciclos de lavado de productos filtrantes, es aconsejable realizar una inspección anual del estado del contenido del filtro, retirando y rellenando aquella parte del estrato filtrante que pudiera estar en mal estado.
Habitualmente la sustitución integra de los productos filtrantes debe realizarse entorno a los 3 ó 4 años.
Previo al llenado del filtro con la arena ó sílex de sustitución, es necesario vaciar el filtro de arena usada que se encuentra en su interior, maniobrando las válvulas correspondientes del circuito, vaciando y retirando el agua y los residuos que haya podido quedar acumulados en la base del vaso o contenedor.
En zonas con aguas duras, la dureza del agua provoca incrustaciones y apelmazamiento de la arena de sílex formando bloques en la misma y creando vías preferenciales de paso del agua.
Estas vías preferenciales demasiado anchas no permiten a la arena retener las impurezas y hacen que la filtración y el tratamiento químico no sean tan efectivos y nos sea difícil mantener el agua en perfecta calidad.
Control del mantenimiento en varios puntos
También antes de contratar, se debe revisar temas de mantenimiento como qué consumibles utiliza el equipo, con qué frecuencia deben atenderse, quién realizará los servicios y cómo se manejarán las fallas.
Si existen varios puntos distribuidos por el inmueble, también puede ser útil saber cómo se llevará el registro de mantenimiento de cada uno.
Los filtros T-Safe tienen un ciclo de uso de hasta 92 días en aguas y circuitos de mineralización media. El sistema incorpora alertas automáticas para la sustitución de los filtros en los puntos de uso.
También dispone de un sistema de trazabilidad mediante GS1 DataMatrix. Esta tecnología permite realizar el seguimiento electrónico de los filtros.
Cuándo combinar varias etapas de tratamiento
Cuando por las características de una instalación se decide aumentar su nivel de filtración e integrar diferentes tipos de filtros, bajo un mismo formato, se habla de una filtración multi-etapa, puesto que, en este caso, la filtración se realizará habitualmente en dos o tres etapas.
En la primera de ellas, se efectuará un filtrado para las partículas de mayor tamaño, para después sumarle una etapa de filtración más fina para partículas de menor tamaño de poro junto a una tercera etapa en la que puede implementarse otra modalidad de filtración o incluso tratamiento (carbón activo, polifosfatos u otros).
Una vez definido el consumo, el siguiente paso es entender las características del agua que alimentará el sistema. Entre las tecnologías que pueden formar parte de un sistema de purificación están el carbón activado, las membranas de ósmosis inversa y la luz ultravioleta.
Cada una cumple una función distinta. El carbón activado puede utilizarse para reducir determinados compuestos relacionados con olor y sabor. La ósmosis inversa trabaja mediante una membrana capaz de reducir distintos componentes disueltos, mientras que la luz ultravioleta puede incorporarse como parte de una etapa de desinfección.
Esto no significa que todos los hospitales deban utilizar necesariamente las tres tecnologías. Dependiendo de las condiciones del suministro y del uso, una configuración puede requerir diferentes procesos.
Más que buscar un sistema con una gran cantidad de filtros, conviene entender qué función cumple cada etapa y por qué se recomienda para esa instalación.
Normativa y referencias técnicas
Recordemos igualmente que existe diversa normativa referente a la instalación, montaje, dimensionado e instalación de equipos y dispositivos de tratamiento del agua, entre ella por lo que atañe a algunos equipos de filtración.
- Documento Básico HS4 del CTE - Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo de 2006.
- UNE 149101-2015 - Equipos de acondicionamiento de agua en el interior de los edificios.
- Real Decreto 140/2003. Criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.
- Ministerio de Sanidad de España: calidad sanitaria del agua y legislación sobre aguas de consumo.
- Prevención de Legionella en instalaciones de agua en hospitales y otros.
En México, la NOM-127-SSA1-2021, Agua para uso y consumo humano. Límites permisibles de la calidad del agua establece los parámetros aplicables.
En materia de infraestructura hospitalaria también existe la NOM-016-SSA3-2012, que establece las características mínimas de infraestructura y equipamiento de hospitales y consultorios de atención médica especializada.
La NOM-251-SSA1-2009, Prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas o suplementos alimenticios establece que el agua que entra en contacto directo con alimentos, bebidas o materias primas, así como la utilizada para elaborar hielo, debe ser potable.
Dependiendo del país, del tipo de centro, del uso del agua y del procedimiento clínico, deben revisarse las disposiciones sanitarias, técnicas y de prevención de infecciones que correspondan.
Lista de comprobación antes de instalar un filtro
Elegir un sistema de purificación es mucho más sencillo cuando comienzas revisando las áreas, el consumo, el agua disponible y la operación del hospital o clínica.
- Uso del agua. Separa hidratación y preparación de alimentos de cualquier aplicación clínica especializada.
- Áreas que necesitan abastecimiento. Ubica salas de espera, consultorios, personal, hospitalización y cafetería.
- Consumo actual. Utiliza registros reales siempre que sea posible.
- Horarios de mayor demanda. Revisa cuándo coinciden más usuarios.
- Características del agua de entrada. Servirán para definir el tratamiento.
- Presión y temperatura. Comprueba que el equipo sea compatible con las condiciones de la red.
- Ubicación. Reserva espacio suficiente para acceder al filtro y realizar el mantenimiento.
- Continuidad del servicio. Considera válvulas de cierre, bypass y procedimientos de sustitución.
- Consumibles. Determina el tipo de cartucho, su duración y el procedimiento de reposición.
- Servicio posterior. Define quién realizará el mantenimiento y cómo se documentarán las intervenciones.
- Capacidad de crecimiento. Considera nuevas camas, consultorios, personal o áreas.
- Verificación del objetivo microbiológico. Comprueba que el sistema esté diseñado para los microorganismos o contaminantes que se desean controlar.
Recuerda que no necesitas llegar a una cotización sabiendo qué modelo quieres; con estos datos resulta más fácil comparar propuestas que realmente están resolviendo la misma necesidad y evitar decisiones basadas únicamente en el tamaño del equipo o en el número de tecnologías que incluye.
El primer paso es entender dónde y cómo se necesita el agua. Elegir un purificador para un hospital o clínica no empieza con el equipo.
Empieza entendiendo qué áreas necesitan agua para consumo, cuántas personas utilizan cada punto y qué ocurre durante los momentos de mayor demanda. Con esa información se puede dimensionar una solución con mayor claridad y mantener separados los puntos destinados a hidratación de cualquier proceso clínico que requiera condiciones especiales.

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