Gamba filtradora: cuidados, alimentación y características de Atyopsis moluccensis

Si alguna vez has visto una gamba filtradora quieta, con “abanicos” abiertos frente a la corriente, no está descansando: está comiendo.

La gamba filtradora (Atyopsis moluccensis) se coloca en zonas con corriente y captura microalimento del agua con sus abanicos. La gamba filtradora tailandesa no es una gamba “de limpieza”: es una especialista en filtrar microalimento del agua y aportar un comportamiento natural espectacular.

CaracterísticaInformación
Nombre científicoAtyopsis moluccensis
Nombre comúnGamba filtradora molucensis
Otro nombre habitualGamba bambú
GrupoInvertebrados
TipoTropicales
DificultadFácil
ComportamientoMuy tímida y pacífica
Temperatura de origen24ºC y 30ºC

Qué es la gamba filtradora

La gamba filtradora de acuario, conocida también como gamba bambú, merece la pena si tienes un acuario estable, con buena filtración y zonas de corriente. Si tu montaje es tranquilo y controlas la alimentación en suspensión, una gamba filtradora tailandesa aporta calma, equilibrio visual y un comportamiento único.

La gamba filtradora molucensis es original de Tailandia con aguas que oscilan entre temperaturas de 24ºC y 30ºC.

Cuerpo casi cilíndrico, muy poco comprimido lateralmente. El primer segmento abdominal es mayor que los segmentos posteriores. Los dos primeros pares de extremidades delanteras están modificados en unos haces pilosos llamados “maxilípedos” que extienden en forma de abanicos o pinceles y con ellos filtran el agua y se alimentan.

Gamba bambú filtrando frente a corriente

Aspecto y coloración

De color naranja a marrón rojizo, con estriaciones. La mayoría de los ejemplares cuando maduran presentan una franja blanca brillante o beige crema sobre el lomo.

Los machos son mayores que las hembras, alcanzando éstos unos 10 cm de longitud por 6-7 de las hembras. Los escudos ventrales de las hembras son más largos para albergar los huevos.

Diferencias con Atyopsis spinipes

Habitualmente se confunde con Atyopsis spinipes (Newport, 1847), de aspecto muy similar, de tamaño algo menor y coloración roja más intensa, que se suele importar también bajo el nombre de Atyopsis moluccensis.

Dada la dificultad de diferenciarlas por el aspecto externo, la manera de confirmar que se trata de una u otra especie es que Atyopsis moluccensis cuenta con 7-16 bordes dentados en la parte ventral (inferior) del rostrum, mientras que en Atyopsis spinipes el número de dientes es de 2 a 6.

Comportamiento y vida en el acuario

Es de comportamiento tímido y pacífico, se debe mantener en grupos pues se encontrará más cómoda y se mostrará más activa.

Especie muy longeva para ser un invertebrado, pudiendo vivir más de 12 años.

Puede ser mantenida en acuarios específicos para esta especie o bien con otros invertebrados o peces tranquilos, pues es pacífica y no agrede a los compañeros de tanque.

Sin embargo hay que tener cuidado al elegir a sus compañeros, pues cíclidos mediano-grandes, grandes carácidos o Botias de cierto tamaño pueden agredirlas y matarlas.

La importancia de la corriente

La corriente es uno de los elementos esenciales para mantener una gamba filtradora. La gamba filtradora se coloca en zonas con corriente y captura microalimento del agua con sus abanicos.

  • Corriente: necesita flujo constante para filtrar; sin movimiento, no puede alimentarse como debe.
  • Alimento fino: acepta polvos, papillas diluidas o escamas trituradas; lo importante es que quede en suspensión.
  • Comportamiento: verla filtrando es señal de rutina estable; si se esconde siempre, algo la estresa.
  • Señal de hambre: si baja a rebuscar al sustrato, suele faltar comida en el agua o falta corriente.

El acuario ideal para esta especie es un tanque plantado, con cierta corriente (para permitir la presencia de microplancton y alimento en suspensión) y muchos escondites donde guarecerse.

Lo importante de la gamba bambú es entender que crece mejor cuando come filtrando, no mendigando en el suelo.

Esquema de corriente para gamba filtradora

Alimentación de la gamba filtradora

La gamba filtradora (Atyopsis moluccensis) se alimenta principalmente de partículas diminutas suspendidas en el agua. Sus abanicos o pinceles capturan el alimento que arrastra la corriente y después la gamba lo lleva hacia la boca.

Plancton y alimentos en suspensión, pero también pueden alimentarse de pastillas de fondo que contengan espirulina, y como todo decápodo es carroñero y puede alimentarse de peces y animales muertos en el acuario, así como de restos de comida dejados por otros animales.

Puede alimentarse también de nauplios de artemia recién eclosionados.

Qué alimentos ofrecer

  • Polvos para invertebrados.
  • Papillas diluidas.
  • Escamas trituradas.
  • Plancton.
  • Pastillas de fondo que contengan espirulina.
  • Nauplios de artemia recién eclosionados.

La clave no es dar mucha cantidad, sino darlo bien: para una gamba filtradora es mejor ofrecer pequeñas dosis que se mantengan en el agua.

Como norma general, alimenta 1-2 veces al día con comida muy fina (polvos o triturado), especialmente si el acuario está “limpio” de partículas.

Lo importante es que el alimento quede en suspensión y pueda ser arrastrado por el flujo. Si cae rápidamente al fondo, la gamba no podrá aprovecharlo mediante filtración.

Cómo saber si está comiendo

Si alguna vez has visto una gamba filtradora quieta, con “abanicos” abiertos frente a la corriente, no está descansando: está comiendo.

Verla filtrando es señal de rutina estable. Si se esconde siempre, algo la estresa.

Si baja a rebuscar al sustrato, suele faltar comida en el agua o falta corriente.

Montaje y escondites

El acuario ideal para esta especie es un tanque plantado, con cierta corriente y muchos escondites donde guarecerse.

Como escondites agradecen especialmente las raíces fósiles, cáscaras de coco con una abertura por la que puedan introducirse o, especialmente, cañas huecas de bambú del diámetro apropiado para que entren en ellas.

  • Las zonas elevadas permiten que la gamba se coloque frente al flujo.
  • Las raíces fósiles ofrecen refugio y superficies de apoyo.
  • Las cáscaras de coco con una abertura sirven como escondite.
  • Las cañas huecas de bambú son especialmente apropiadas si tienen un diámetro suficiente.
  • Las plantas contribuyen a crear un entorno estable y con zonas de refugio.

Y ya sabes, si le das corriente, puestos elevados y comida fina en suspensión, disfrutarás de un animal tranquilo y fascinante.

Parámetros y calidad del agua

Con esta especie conviene evitar el agua demasiado ácida o demasiado blanda.

Como la mayoría de invertebrados, son sensibles a los metales y los productos químicos, así como al cobre.

La gamba filtradora de acuario merece la pena si tienes un acuario estable, con buena filtración y zonas de corriente.

Compatibilidad con otros habitantes

Puede ser mantenida en acuarios específicos para esta especie o bien con otros invertebrados o peces tranquilos, pues es pacífica y no agrede a los compañeros de tanque.

Sin embargo hay que tener cuidado al elegir a sus compañeros, pues cíclidos mediano-grandes, grandes carácidos o Botias de cierto tamaño pueden agredirlas y matarlas.

Es de comportamiento tímido y pacífico, se debe mantener en grupos pues se encontrará más cómoda y se mostrará más activa.

Crecimiento y tamaño adulto

La gamba filtradora tailandesa suele tardar meses en “ponerse grande”, y su tamaño adulto depende del acuario, la alimentación y la estabilidad.

Los machos son mayores que las hembras, alcanzando éstos unos 10 cm de longitud por 6-7 de las hembras.

Lo importante de la gamba bambú es entender que crece mejor cuando come filtrando, no mendigando en el suelo.

Reproducción en cautividad

La reproducción de Atyopsis moluccensis presenta una dificultad muy alta en cautividad.

La cría no es posible en un acuario de agua dulce, pues necesita metamorfosis y varios estadios larvarios, que sólo pueden darse en agua salobre-salada.

No hay informes fiables que demuestren que se haya conseguido nunca su cría en cautividad.

Las hembras acarrean un centenar de huevos (a veces más) de color oscuro por espacio de 3 semanas, para liberarlos después, justo en el momento de la eclosión.

La GAMBA FILTRADORA TAILANDESA / Atyopsis Moluccensis / Todo lo que debes saber /

¿Merece la pena tener una gamba filtradora?

Sí, pero con matices: la gamba filtradora de acuario, conocida también como gamba bambú, merece la pena si tienes un acuario estable, con buena filtración y zonas de corriente.

Si tu montaje es tranquilo y controlas la alimentación en suspensión, una gamba filtradora tailandesa aporta calma, equilibrio visual y un comportamiento único.

La gamba filtradora tailandesa no es una gamba “de limpieza”: es una especialista en filtrar microalimento del agua y aportar un comportamiento natural espectacular.

Y si quieres un acuario curioso, original y bien mantenido tener a la gamba filtradora marcará la diferencia.

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