El hipoclorito de sodio (NaClO) es un compuesto químico inorgánico ampliamente utilizado por sus propiedades desinfectantes, oxidantes y blanqueadoras. El hipoclorito de sodio, conocido comúnmente como cloro líquido, es un desinfectante muy utilizado en piscinas, agua potable, limpieza e industria.
El hipoclorito sódico, compuesto químico de gran poder oxidante, desempeña un papel crucial en una gran variedad de procesos de desinfección. Su acción desinfectante se basa en la liberación de cloro, compuesto altamente oxidante, que reacciona con los componentes celulares esenciales de los microorganismos, interrumpiendo sus funciones vitales y causando su muerte.

Qué es y cómo actúa el hipoclorito de sodio
El hipoclorito de sodio es una solución de cloro en agua que actúa destruyendo microorganismos como bacterias, virus y hongos, garantizando la seguridad del agua para consumo humano y usos industriales.
El hipoclorito de sodio posee propiedades desinfectantes altamente eficaces debido a su gran capacidad para destruir la estructura celular de microorganismos. Sus propiedades oxidantes lo convierten en un desinfectante eficaz frente a una amplia gama de patógenos.
El hipoclorito de sodio es una solución química que se obtiene a través de la reacción del cloro gaseoso con hidróxido de sodio. Se produce mediante la reacción del gas cloro (Cl2) con hidróxido de sodio (NaOH) o carbonato de sodio (Na2CO3).
El hipoclorito de sodio se presenta en forma líquida, con una concentración de cloro activo que puede variar, generalmente expresada en porcentaje de cloro disponible.
Propiedades físico-químicas y concentraciones
- Estado físico: se presenta normalmente en estado líquido, específicamente como una solución acuosa.
- Color y olor: esta sustancia tiene un color característico amarillo verdoso, el cual puede variar ligeramente dependiendo de su concentración y nivel de pureza. Asimismo, posee un olor penetrante similar al cloro, fácilmente reconocible, que actúa como indicador de su presencia activa en el ambiente.
- pH alcalino: el hipoclorito de sodio es una sustancia altamente alcalina, con un pH que suele oscilar entre 11 y 13. Esta característica del hipoclorito de sodio es clave para su estabilidad y eficacia como desinfectante, pero también implica riesgos de irritación en contacto con la piel, los ojos o las vías respiratorias.
- Concentración variable: la concentración puede ajustarse según su uso previsto.
- Propiedades oxidantes: su capacidad para destruir estructuras celulares de microorganismos lo convierte en un desinfectante eficaz frente a una amplia gama de patógenos.
| Ámbito de uso | Concentración indicada en el material |
|---|---|
| Aplicaciones domésticas | 3% al 6% |
| Tratamiento de aguas y limpieza industrial | 10% al 15% |
Las concentraciones anteriores son referencias generales del material y no sustituyen la etiqueta, la ficha técnica ni las instrucciones del fabricante. La dosificación debe establecerse según el uso previsto y bajo las normativas sanitarias correspondientes.
Influencia del pH en la desinfección
Según el valor de pH de la solución, varían las proporciones de cada especie. En aguas entre 6,5 y 8,5 ambas especies estarán en equilibrio.
Con un pH inferior a 5 todo el cloro está en forma de ácido hipocloroso (HClO), de gran poder oxidante y desinfectante, pero de baja estabilidad.
Beneficios y ventajas del hipoclorito de sodio
- Alta eficacia microbiológica: es altamente eficaz contra microorganismos patógenos.
- Amplio espectro: tiene la capacidad de eliminar una amplia gama de microorganismos patógenos presentes en el agua, incluyendo bacterias, virus, parásitos y algas.
- Amplia disponibilidad: es fácilmente accesible en el mercado y está disponible en forma líquida en diferentes concentraciones.
- Coste efectivo: en comparación con otras tecnologías de desinfección, es una opción más económica y rentable para el tratamiento del agua a gran escala.
- Facilidad de aplicación: su presentación líquida permite una dosificación sencilla y precisa en los procesos de tratamiento de agua.
- Seguridad con dosificación adecuada: cuando se utiliza correctamente y se dosifica de manera controlada, el hipoclorito de sodio es seguro y eficaz.
Usos del hipoclorito de sodio
Desinfección y tratamiento del agua
El agua es esencial para la vida y la salud de los seres vivos, pero desafortunadamente, no todas las fuentes de agua son seguras para el consumo directo.
El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio es una de las formas más eficaces y económicas de purificar el agua a gran escala. El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio es una opción segura y eficiente para garantizar el suministro de agua potable.
Es altamente eficaz contra microorganismos patógenos: el hipoclorito de sodio es un potente desinfectante que tiene la capacidad de eliminar una amplia gama de microorganismos patógenos presentes en el agua, incluyendo bacterias, virus, parásitos y algas.
Tiempo de contacto: es importante que el hipoclorito de sodio tenga suficiente tiempo de contacto con el agua para eliminar los microorganismos dañinos.
El hipoclorito de sodio es ampliamente utilizado como desinfectante en el tratamiento de aguas. Uno de los usos más extendidos del hipoclorito de sodio en la industria es la desinfección del agua, tanto en sistemas de potabilización como en el tratamiento de aguas residuales.
En las plantas de tratamiento de aguas residuales, esta tecnología asegura una desinfección efectiva antes de que el agua tratada sea liberada al medio ambiente, cumpliendo con las normativas de calidad del agua y protegiendo los ecosistemas locales.
El tratamiento del agua con hipoclorito de sodio puede generar un sabor y olor a cloro residual en el agua, lo cual puede ser desagradable para algunas personas. Es una sustancia relativamente inestable y puede degradarse con el tiempo, especialmente en condiciones de altas temperaturas o exposición a la luz solar intensa.

Generación de hipoclorito de sodio in situ
La tecnología de generación in situ de hipoclorito de sodio permite producir este desinfectante directamente en el lugar donde se va a utilizar, utilizando únicamente sal común (cloruro de sodio), agua y electricidad.
La generación in situ de hipoclorito de sodio se realiza mediante un proceso electroquímico donde la sal disuelta en agua se somete a una corriente eléctrica, produciendo hipoclorito de sodio en solución.
Este método es altamente eficiente, seguro y permite disponer de una solución desinfectante fresca y efectiva justo cuando se necesita.
- Mayor seguridad: al producir el hipoclorito de sodio directamente en el sitio de uso, se eliminan los riesgos asociados con el transporte, almacenamiento y manejo de productos químicos concentrados.
- Reducción de costos: la generación in situ elimina la necesidad de comprar y transportar hipoclorito de sodio, lo que puede representar un ahorro significativo en costos operativos.
- Eficiencia y frescura: el hipoclorito de sodio generado in situ es más fresco y, por lo tanto, más efectivo como desinfectante.
- Sostenibilidad: esta tecnología reduce la huella de carbono asociada con la fabricación y transporte de productos químicos comerciales.
Las soluciones almacenadas tienden a perder eficacia con el tiempo debido a la descomposición del cloro activo, un problema que se evita con la producción en el lugar.
Aplicaciones de la generación in situ
- Tratamiento de agua potable: la generación de hipoclorito de sodio in situ es ideal para plantas de tratamiento de agua potable, donde la desinfección constante es crucial para garantizar que el agua distribuida a la población sea segura para el consumo humano.
- Plantas de tratamiento de aguas residuales: esta tecnología asegura una desinfección efectiva antes de que el agua tratada sea liberada al medio ambiente.
- Industria alimentaria: permite una limpieza y desinfección eficiente de superficies, equipos y agua utilizada en la producción, reduciendo el riesgo de contaminación microbiológica.
- Sector agrícola: se utiliza para la desinfección del agua de riego y la limpieza de instalaciones.
- Piscinas: permite mantener la calidad del agua sin los riesgos asociados con el almacenamiento de grandes volúmenes de cloro líquido o en polvo.
- Otras aplicaciones industriales: la tecnología también se aplica en la industria farmacéutica, cosmética y en la fabricación de productos químicos.
Industria alimentaria
En la industria alimentaria, el hipoclorito sódico se utiliza ampliamente para la desinfección de equipos, instalaciones y superficies (biocida PT4), y también para la potabilización del agua (biocida PT5).
En el procesamiento de alimentos, el hipoclorito de sodio se emplea como agente desinfectante para superficies de trabajo, utensilios, tanques de almacenamiento y sistemas de distribución.
También es utilizado para lavar frutas y verduras antes de su empaque o comercialización, eliminando microorganismos sin dejar residuos tóxicos si se aplica en las concentraciones adecuadas.
Farmacia hospitalaria y entorno sanitario
En entornos donde la asepsia es prioritaria, como hospitales, clínicas, laboratorios y plantas farmacéuticas, el hipoclorito de sodio es un aliado clave para la desinfección de superficies, equipos e instalaciones.
Los desinfectantes de superficies de ámbito sanitario se enmarcan en la categoría de biocidas. Los biocidas son sustancias o mezclas de sustancias activas cuyo objetivo es destruir, contrarrestar, neutralizar, impedir la acción o ejercer un control de otro tipo sobre cualquier organismo nocivo por cualquier medio que no sea una mera acción física o mecánica.
Los desinfectantes de superficies de ámbito sanitario están categorizados como tipo de producto 2, en adelante, TP2.
En cuanto a la preparación de medicamentos en hospitales, las buenas prácticas de preparación de medicamentos son la parte de la garantía de calidad para asegurar que se realiza de acuerdo con unas normas de calidad apropiadas con el fin último de proteger al paciente.
La Guía de buenas prácticas de preparación de medicamentos en servicios de farmacia hospitalaria (GBPP) es el referente a seguir para asignar los períodos de validez microbiológicos según el nivel de riesgo a las preparaciones estériles elaboradas en un servicio de farmacia hospitalaria (SF).
El material y los utensilios necesarios para la preparación de medicamentos debe estar almacenado en la zona de preparación, de modo que solo se utilicen para tal fin. Debe asegurarse su limpieza y desinfección tras cada uso para evitar la contaminación cruzada con otras preparaciones.
Los agentes de limpieza y desinfección deben estar libres de microrganismos viables, y los que se utilizan en las salas de grado A y B deben ser estériles y estar libres de esporas.
Cuando no se dispone de salas blancas o se elaboran lotes superiores a 25 unidades, o bien se asignan períodos de validez superiores a los establecidos por la GBPP según el nivel de riesgo, se debe realizar el correspondiente control microbiológico de las preparaciones elaboradas.
Para que los controles microbiológicos tengan validez es imprescindible que todas las manipulaciones de muestras y pruebas de esterilidad se realicen bajo condiciones asépticas, por personal cualificado, en equipos certificados, con los controles microbiológicos ambientales necesarios y utilizando los estándares apropiados.
Desinfección de superficies sanitarias y quirúrgicas
Informes recientes proporcionan evidencia de que los ambientes sanitarios contaminados representan un factor de riesgo importante para la colonización e infección de pacientes con patógenos multirresistentes.
Los microorganismos tienen propiedades gracias a las cuales pueden sobrevivir en condiciones desfavorables, desde unos pocos días hasta varios meses. Las bacterias, virus y hongos pueden transmitirse desde superficies inanimadas a la piel del paciente y del personal sanitario.
Se ha demostrado que una mejor limpieza y desinfección de las superficies reduce la incidencia de infecciones asociadas a la atención sanitaria que pueden ser adquiridas por pacientes, visitantes y trabajadores sanitarios.
La desinfección es el procedimiento que destruye, en mayor o menor grado, las formas de microorganismos metabólicamente activas, aunque no las esporas bacterianas.
Las características ideales comúnmente aceptadas incluyen amplio espectro antimicrobiano, velocidad de acción rápida y efecto remanente mantenido, método de aplicación sencillo y factible en el ámbito asistencial, compatibilidad con superficies y materiales, ausencia de toxicidad y efectos irritativos mínimos y bajo impacto medioambiental.
La desinfección del área quirúrgica es crucial, por ser el quirófano el entorno en el que se realizan intervenciones que pueden involucrar equipos e instrumentos quirúrgicos y que deben someterse a una limpieza y desinfección exhaustivas de forma diaria, incluso si no ha sido utilizado durante el día.
La esterilización de las superficies, el mobiliario y el instrumental clínico son pasos esenciales para prevenir infecciones y complicaciones posoperatorias.
Actividad declarada de los biocidas sanitarios
| Actividad declarada | Productos | Porcentaje |
|---|---|---|
| Bactericida | 85 | 100% |
| Fungicida | 69 | 81,18% |
| Virucida | 67 | 78,82% |
| Levuricida | 43 | 50,59% |
| Micobactericida/tuberculicida | 17 | 20% |
| Esporicida | 15 | 17,65% |
El número total de agentes biocidas incluidos en el estudio fue de 85. Se consultó a un total de 29 proveedores con un total de 141 presentaciones comercializadas, 25 (29,41%) de ellas estériles.
En cuanto al modo de empleo, 40 de los 85 biocidas (47,06%) se presentaban en un formato de dosificación listo para usar y 34 (40%) permitían aunar limpieza y desinfección en un solo paso.
Un total de 14 biocidas (16,47%) contemplaban la desinfección por vía aérea.
La selección del desinfectante de superficies más adecuado no es sencilla, dada la amplia gama de productos comercializados, el número de aspectos a considerar y que no todos ellos cumplen todos los aspectos.
Normas europeas de eficacia
A la hora de evaluar la eficacia declarada por el fabricante, es importante tener en cuenta las normas europeas obligatorias y las adicionales que se requieren según el tipo de desinfección, la localización y el germen a eliminar.
- Desinfección de superficies sin acción mecánica: EN 13727 (bactericida), EN 13697 (bactericida, levuricida y fungicida), EN 13624 (levuricida y fungicida), EN 14348 (tuberculicida y micobactericida), EN 14476 (virucida).
- Desinfección de superficies con acción mecánica: EN 13727 (bactericida), EN 13624 (levuricida y fungicida), EN 14348 (tuberculicida y micobactericida), EN 14476 (virucida).
La norma EN 13727 selecciona como organismos para determinar la actividad bactericida, Psedomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus y Enterococcus hirae.
La norma EN 13697 selecciona como espectro mínimo de microorganismos de ensayo para determinar la actividad bactericida, 4 bacterias (Psedomonas aeruginosa, Escherichia coli, Staphylococcus aureus y Enterococcus hirae) y para determinar la actividad fungicida, 2 hongos (Candida albicans [C. albicans]) y Aspergillus brasiliensis). También se puede determinar la actividad levuricida, únicamente con C. albicans.
La norma EN 13624 selecciona Aspergillus brasiliensis y C. albicans para determinar el espectro de actividad fungicida y C. albicans para determinar el espectro de actividad levuricida.
La norma EN 14348 selecciona dos microorganismos de obligado ensayo para la actividad micobactericida (Mycobacterium avium y Mycobacterium terrae) y un organismo obligado para la actividad tuberculicida (Mycobacterium terrae).
En cuanto a la actividad virucida, es importante tener en cuenta si el desinfectante de superficies presenta actividad virucida total o limitada. La norma EN 14476 se ensaya frente a 3 virus: poliovirus tipo 1, adenovirus tipo 5 y norovirus murino.
Limpieza doméstica y piscinas
Sus características lo han posicionado como un componente esencial también en las labores de limpieza y desinfección del hogar, especialmente en contextos donde la higiene y la prevención de enfermedades son prioritarias.
Se emplea con frecuencia en la limpieza de baños, cocinas, pisos y otras superficies del hogar.
Su capacidad para eliminar bacterias, hongos y virus lo convierte en una herramienta eficaz para mantener espacios sanitizados.
En ambientes domésticos, especialmente aquellos con presencia de niños, adultos mayores o personas con condiciones de salud delicadas, es habitual emplear soluciones diluidas de hipoclorito de sodio para desinfectar objetos como cepillos de baño, basureros, esponjas, tablas de picar y otros utensilios propensos a la contaminación.
En los hogares con piscinas, el hipoclorito de sodio es un producto clave para el mantenimiento del agua. Su acción desinfectante permite controlar la proliferación de algas, bacterias y otros microorganismos que podrían afectar la calidad del agua y la salud de los usuarios.
Industria textil, papelera y química
En los procesos de blanqueo y limpieza de fibras textiles, el hipoclorito de sodio desempeña un papel fundamental. Es especialmente útil en la fabricación de prendas blancas, ya que actúa sobre los pigmentos naturales de las fibras, eliminando manchas y decoloraciones.
En la producción de papel, el hipoclorito de sodio se utiliza en las etapas de blanqueo de la pulpa, contribuyendo a mejorar la calidad visual y la pureza del producto final.
El hipoclorito de sodio también es utilizado como reactivo en ciertos procesos de síntesis química y en la eliminación de compuestos orgánicos contaminantes.
Hipoclorito de sodio en heridas y uso farmacéutico
Aunque algunas formulaciones médicas de hipoclorito diluido se usan bajo control profesional para la limpieza de heridas infectadas, el hipoclorito de sodio doméstico o industrial no debe usarse jamás sobre la piel lesionada.
Usarlo de forma inapropiada sobre heridas puede provocar daño tisular, dolor intenso y complicaciones graves. Para la limpieza de heridas, se debe recurrir a soluciones específicas indicadas por profesionales sanitarios.
Cuando se utiliza de forma adecuada y en concentraciones controladas, el hipoclorito de sodio no representa un peligro para la salud humana. De hecho, es clave en la desinfección del agua potable y en la limpieza de superficies.
Sin embargo, una exposición directa y sin protección, especialmente en altas concentraciones, sí puede causar efectos tóxicos en el organismo. Los más comunes son irritaciones en la piel, ojos y vías respiratorias. En casos más graves, puede producir quemaduras químicas o intoxicación.
Efectos del hipoclorito de sodio en el organismo
El hipoclorito de sodio puede tener distintos efectos en el ser humano dependiendo de la forma de exposición: ingestión, inhalación o contacto.
Aunque se utiliza en el tratamiento de agua potable en concentraciones muy bajas y controladas, no es apto para consumo humano directo. Ingerir hipoclorito sin dilución adecuada o en concentraciones no reguladas puede provocar daños graves en el sistema digestivo, intoxicaciones e incluso riesgo vital.
Por ello, solo debe emplearse bajo normativas sanitarias estrictas y nunca como producto de consumo directo.
Ingestión accidental
Beber hipoclorito de sodio es extremadamente peligroso. Ingerir este producto, incluso en pequeñas cantidades, puede provocar:
- Irritación severa de la boca, garganta y estómago.
- Náuseas, vómitos y dolor abdominal.
- Lesiones internas graves.
- En casos extremos, dificultad respiratoria o pérdida de conciencia.
Si alguien ha tragado hipoclorito de sodio por accidente, se recomienda no inducir el vómito y buscar atención médica urgente. Llevar el envase o la etiqueta del producto puede ayudar al personal sanitario a actuar con rapidez.
Contacto con la piel
El contacto directo con la piel, sobre todo si el producto está concentrado, puede producir quemaduras químicas. Las zonas afectadas suelen presentar enrojecimiento, escozor y, en casos más graves, ampollas o destrucción del tejido.
Tratamiento en caso de contacto:
- Enjuagar con abundante agua durante al menos 15 minutos.
- No aplicar pomadas ni cremas sin recomendación médica.
- Consultar al servicio médico si hay dolor persistente o lesiones visibles.
Contacto con los ojos
Una exposición directa y sin protección puede causar irritaciones en los ojos. Debido a su carácter corrosivo, el contacto con soluciones concentradas requiere lavado inmediato y valoración médica cuando existan dolor, alteraciones visuales o lesiones persistentes.
Inhalación de vapores
Inhalar vapores de hipoclorito de sodio, por ejemplo, al manipularlo sin ventilación, puede producir:
- Irritación en la nariz y garganta.
- Tos y dificultad para respirar.
- Dolor de cabeza y sensación de malestar general.
En ambientes cerrados o en combinación con otras sustancias, como ácidos o amoníaco, puede liberar gases tóxicos, como el cloro gaseoso, con riesgo serio para la salud.
Causas de intoxicación y accidentes
Una intoxicación puede ocurrir por:
- Ingestión accidental.
- Mezcla con otros productos de limpieza.
- Contacto prolongado sin protección.
- Mala ventilación al utilizarlo.
En estos casos, los síntomas comunes son irritación de mucosas, náuseas, vómitos, dolor abdominal, dificultades respiratorias y quemaduras externas o internas.
Puedes revisar fichas profesionales como la “Ficha de Datos de Seguridad (FDS)” donde se detallan todos los efectos del hipoclorito de sodio en caso de intoxicación o accidente.
DILUCION DE HIPOCLORITO DE SODIO💧seguridadysalud1
Medidas de prevención y seguridad
- Leer y seguir las instrucciones del fabricante.
- No mezclar con otros productos, como vinagre o amoniaco.
- Usar guantes, gafas de protección y ropa adecuada.
- Asegurar una buena ventilación.
- Guardar en lugar seguro, lejos del alcance de niños.
Dado que el hipoclorito de sodio es una sustancia química con propiedades corrosivas, irritantes y oxidantes, su manipulación debe realizarse bajo estrictos protocolos de seguridad.
Utilizar equipos de protección personal (EPP): siempre que se manipule hipoclorito de sodio, es obligatorio el uso de guantes resistentes a sustancias químicas, gafas de seguridad con protección lateral, mascarilla en caso de exposición prolongada o en espacios cerrados, y delantal o ropa de trabajo impermeable.
Trabajar en áreas ventiladas: la liberación de vapores de cloro puede provocar irritación respiratoria y molestias generales si se acumulan en ambientes cerrados.
Preparar soluciones con precaución: cuando se requiera diluir el hipoclorito de sodio, debe añadirse lentamente el producto al agua, y nunca al contrario, para evitar reacciones exotérmicas o salpicaduras.
Al ser una sustancia corrosiva y reactiva, su conservación inadecuada puede desencadenar descomposición acelerada, fugas, generación de gases tóxicos o reacciones peligrosas.
Regulación y autorización de los productos
Los productos desinfectantes basados en hipoclorito sódico deben disponer de la correspondiente autorización como biocida, según PT a que van destinados.
El uso del hipoclorito de sodio en nuestro país está sujeto a un conjunto de normas técnicas, sanitarias y ambientales, diseñadas para proteger tanto la salud humana como el medio ambiente.
Clasificación como sustancia química peligrosa: de acuerdo con el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos (GHS), el hipoclorito de sodio es considerado un producto corrosivo y peligroso para el ambiente acuático.
En España, durante el periodo transitorio, siguen vigentes los marcos normativos establecidos por el Real Decreto 3349/1983 de plaguicidas y el Real Decreto 3360/1983 de Lejías.
Los biocidas están regulados por el Reglamento de la Unión Europea (UE) no. 528/2012 y se dividen en 4 grandes grupos y 22 tipos de producto en función de sus indicaciones de uso.
La autorización de biocidas requiere que las sustancias activas que contienen estén aprobadas o en proceso de aprobación (periodo transitorio) para el tipo de producto del que se trate a nivel de la Unión Europea (UE).
Actualmente, el listado de desinfectantes de ámbito sanitario TP2 autorizados en España se puede consultar en la página web de la AEMPS, mientras que los que se encuentran en periodo transitorio se pueden consultar en la página web del Ministerio de Sanidad.
Resolución 0689 de 2016: esta resolución establece las condiciones sanitarias para la fabricación e importación de desinfectantes, antisépticos y productos de higiene doméstica.
La etiqueta, la ficha técnica y la Ficha de Datos de Seguridad deben consultarse antes de seleccionar, preparar, almacenar o aplicar el producto.
tags: #hipoclorito #de #sodio #farmacia
Publicaciones populares:
- Riesgos y respuesta segura ante una fuga de hipoclorito
- AstralPool floculante: cómo actúa
- Guía de uso de la máscara de filtración de agua: criterios de seguridad
- Revisión de Mythos, Maris y Smart Drip-Free en el grupo filtrante Franke
- Osmosis Genius: causas del mal sabor del agua y qué hacer al respecto
