La depuración de aguas residuales se realiza en las conocidas EDARs. Las depuradoras de aguas residuales son instalaciones industriales destinadas a la eliminación de la contaminación de las aguas.
El agua residual llega a través de colectores, procedentes de núcleos urbanos o polígonos industriales. La composición química de las aguas indica una clara alteración de sus propiedades naturales lo que genera graves daños ambientales en los ríos e imposibilita su uso para otras actividades como el riego agrícola o de jardines.
El agua, esencial para la vida y el desarrollo humano, enfrenta una crisis alarmante. Según la ONU, aproximadamente el 80% de las aguas residuales en el mundo no reciben tratamiento antes de ser vertidas al medio ambiente.
El tratamiento de aguas residuales enfrenta desafíos críticos que afectan la biodiversidad, la salud pública y las economías. En América Latina, más del 50% de las aguas residuales no reciben tratamiento adecuado, contaminando fuentes de agua potable y aumentando enfermedades en comunidades vulnerables (UNESCO, 2024).
Qué es una EDAR y cuál es su finalidad
Dentro de una EDAR se reproducen, de forma concentrada y automática, los procesos de depuración de aguas residuales, que suceden de forma natural en un río.
Los procesos se suceden de forma independiente o combinada. Los especialistas en tratamientos de aguas, diseñan la secuencias de los procesos para reducir los diversos parámetros de contaminación.
La calidad de las aguas está definida según legislación y las EDAR deben adaptar sus procesos y tratamientos hasta alcanzar una calidad del efluente que cumpla con los parámetros exigidos.
Los tratamientos de depuración de aguas residuales se diseñan para disminuir la contaminación del agua residual. Para ello se combinan de manera estudiada diversos procesos.
Cada tratamiento tiene un objetivo concreto en la depuración según en la fase que se encuentre. Hay ocasiones, que la composición del agua, la circunstancias locales, o el destino final del efluente recomiendan hacer variaciones en los tratamientos convencionales.
Este cometido debe realizarlo un experto en procesos de de depuración de aguas con formación específica en este área.

Marco normativo y nuevas exigencias ambientales
La Directiva (UE) 2024/3019, aprobada en noviembre de 2024, actualiza la Directiva 91/271/CEE y entró en vigor en enero de 2025.
Esta nueva directiva introduce obligaciones nuevas sobre tratamientos, requisitos de eliminación de contaminantes emergentes, objetivos de neutralidad energética y eficiencia, y plazos para transposición a la legislación nacional (hasta julio de 2027).
La normativa europea impulsa que las EDAR avancen hacia la neutralidad energética, con auditorías periódicas y uso de energías renovables (biogás, solar).
Procesos de depuración de aguas residuales
Procesos físicos
Los procesos físicos que suceden en una planta de depuración de agua residual, se basan en la aplicación de fenómenos físicos como son: la fuerza gravitatoria, la fuerza centrifuga, la fuerza de retención, y la fuerza de cohesión.
Dentro de los procesos de una EDAR, el primero en aparecer, es un proceso físico: es el predesbaste.
Procesos químicos
Los procesos químicos son aquellos provocados por la adición de productos químicos.
En ocasiones es conveniente el empleo de reactivos químicos para provocar reacciones químicas que favorecen la eliminación de la contaminación.
Procesos biológicos
El proceso más complejo y también el más influyente en la eliminación de contaminantes en el tratamiento de aguas residuales es el proceso biológico.
Este proceso se caracteriza por favorecer la actividad biológica de ciertas bacterias y microorganismos que se alimentan desustancias orgánicas biodegradables.
Las sustancias se transforman en gases, que pueden dispersarse en la atmósfera o transformarse en tejido celular biológico que en una fase posterior sedimentará al fondo.
Este proceso es el más técnico y requiere el control de los principales parámetros biológicos, y de las medidas de caudal en los distintos tramos de la EDAR.
Los profesionales capacitados para lograr el mayor rendimiento posible de los procesos de una EDAR son ingenieros y licenciados con formación técnica en este campo.
El conocimiento de los procesos es fundamental para llevar a cabo una precisa operación de la EDAR.
Etapas principales del tratamiento
Las etapas convencionales de una EDAR comprenden el pretratamiento, el tratamiento primario y el tratamiento secundario.
Pretratamiento
El pretratamiento es común a todos los tratamientos de agua (depuración, potabilización y desalación).
El pretratamiento es independiente del nivel de contaminación que presente el agua bruta.
El pretratamiento se sitúa en la cabecera de la instalación, y su objetivo es proteger a la estación de aguas de fragmentos gruesos causantes de avería.
Tratamiento primario
El tratamiento primario en EDAR es sitúa en primer lugar.
Se elimina elementos presentes en las aguas, que dañan las maquinas e impiden un tratamiento más fino posterior.
El tratamiento primario de una EDAR tiene como objetivo fundamental la eliminación de los sólidos flotantes, los sólidos en suspensión, las arenas, las grasas, y los aceites.
En el tratamiento primario de una EDAR encontraremos: desbaste de sólidos, desarenador, desengrasador, decantación primaria y lagunaje anaerobio.
Tratamiento secundario
Habitualmente, se trata de tratamientos biológicos, que suceden en la línea de agua al tratamiento primario de una EDAR.
Su objetivo fundamental es la eliminación de la materia orgánica.
Es un tratamiento muy complejo, pero que logra unos rendimientos de eliminación de la materia orgánica de hasta un 90 %.
Los tratamientos basados en estos procesos de depuracion de aguas residuales son: los fangos activos, los lechos bacterianos, los lechos de turba, el lagunaje, los biodiscos, y los sistemas de filtración al suelo.
Algunos de estos han sido sustituidos en muchas EDAR por tecnologías más eficientes y compactas, como MBR o MBBR, que veremos más adelante.
Tratamiento terciario o avanzado
Los tratamientos terciarios, además de lograr una disminución de sólidos en suspensión y materia orgánica residual, su gran aporte en la eliminación de agentes patógenos.
Este tratamiento disminuye notablemente los coliformes fecales y los coliformes totales.
Esta recomendado para reutilizar el agua para el riego de jardines públicos sin causar ningún riesgo a la salud humana.
Los tratamientos terciarios, también se les conocen como tratamientos avanzados.
El tratamiento terciario requiere un influente de cierta calidad, por eso, se ubica posteriormente al tratamiento secundario.
Desinfección del agua depurada
La desinfección es el proceso destinado a la eliminación de bacterias y virus presente en el agua.
La concentración de bacterias como parte del tratamiento biológico, exige la necesidad de analizar el efluente.
Las muestras analizadas nos indican la presencia o ausencia de bacterias antes de verter el agua tratada al cauce.
La cloracion del agua es el tipo de desinfección más común y económico.
La desinfección con ozono y UV también está ganando popularidad.
Depuración de aguas residuales
Tecnologías avanzadas de depuración
Recientemente, se están aplicando nuevos tratamientos avanzados en las EDARs.
Las tecnologías avanzadas están cambiando el tratamiento de aguas residuales al hacer los procesos más eficientes, recuperar recursos y reducir el impacto ambiental.
Biorreactores de membrana MBR
Los MBR (Membrane Bioreactor) son sistemas empleados en el tratamiento biológico.
Combinan procesos biológicos con membranas de ultrafiltración.
Los biorreactores de membrana (MBR, por sus siglas en inglés) son una tecnología avanzada que combina procesos biológicos con membranas semipermeables, logrando un tratamiento eficiente y sostenible de aguas residuales.
Filtración con membranas: El agua pasa por membranas semipermeables que eliminan sólidos, bacterias y microorganismos, obteniendo agua purificada.
Los MBR son fundamentales en el avance hacia la economía circular en la gestión del agua.
Innovaciones como membranas autolimpiables e integración con inteligencia artificial para monitoreo en tiempo real están mejorando su accesibilidad y eficiencia.
Reactores biológicos MBBR
Los sistemas MBBR (Moving Bed Biofilm Reactor) son tecnologías de depuración biológica que se destacan por su capacidad para tratar aguas residuales industriales con altas cargas contaminantes.
Estos sistemas utilizan biomasa adherida en medios transportadores que se mueven libremente.
Procesos de oxidación avanzada
Los Procesos de Oxidación Avanzada (POA) son una tecnología esencial en el tratamiento de aguas residuales, diseñada para eliminar contaminantes emergentes y compuestos químicos persistentes.
Los POA funcionan combinando agentes oxidantes, como ozono, peróxido de hidrógeno o persulfato, con catalizadores físicos o químicos, como radiación UV, ultrasonido o fotocatálisis con dióxido de titanio.
Por ejemplo, un sistema que combina ozono con radiación UV genera radicales hidroxilo capaces de degradar sustancias persistentes como antibióticos, pesticidas y microplásticos, alcanzando tasas de eliminación superiores al 90%.
El proyecto español LIFE PRISTINE utiliza POA junto con adsorción y nanofiltración, optimizados por inteligencia artificial, para eliminar contaminantes emergentes en plantas depuradoras.
La investigación está enfocada en mejorar los POA mediante catalizadores más eficientes y energía renovable, como la radiación UV alimentada por paneles solares.
Otros tratamientos
Los tratamientos basados en estos procesos de depuracion de aguas residuales son: los fangos activos, los lechos bacterianos, los lechos de turba, el lagunaje, los biodiscos, y los sistemas de filtración al suelo.
Los tratamientos de depuración de aguas residuales se diseñan para disminuir la contaminación del agua residual.
Digitalización, sensores e inteligencia artificial
Los avances tecnológicos más prometedores incluyen técnicas de monitoreo con nuevos sensores, dispositivos de telemetría computarizados y herramientas innovadoras de análisis de datos.
Sensores inteligentes están revolucionando la monitorización en tiempo real, permitiendo ajustes dinámicos que mejoran la eficiencia y reducen el desperdicio.
La inteligencia artificial (IA) y la automatización están revolucionando las plantas de tratamiento de aguas residuales al mejorar la eficiencia operativa, reducir costos y maximizar el uso sostenible de los recursos.
- Sensores inteligentes: Equipos de alta precisión que monitorizan parámetros como turbidez, pH, temperatura y nutrientes en tiempo real.
- Análisis predictivo mediante IA: Algoritmos avanzados que identifican patrones en los datos históricos y actuales, anticipando fluctuaciones en la calidad del agua o fallos técnicos.
- Gemelos digitales: Modelos virtuales que replican las operaciones de una planta.
La desodorización funciona por tiempo y por calidad del aire.
El tiempo se calcula para renovar el volumen total de las salas o depósitos un número de veces determinado a la hora.
La calidad del aire se mide a través de sensores que envían las señales al SCADA.
En Alemania: Una planta que implementó gemelos digitales logró reducir en un 15% el consumo energético mientras mejoraba la calidad del agua tratada.
En Asia: Varias instalaciones que adoptaron sensores inteligentes y análisis predictivo disminuyeron las emisiones de metano y óxido nitroso en un 10%, optimizando los procesos biológicos.
En Japón (2024): Un proyecto piloto utiliza sensores IoT conectados a redes 5G para analizar parámetros de calidad en tiempo real.
Línea de fangos, biogás y valorización de recursos
La materia sólida que sedimenta después de las etapas de tratamiento primario y secundario se conduce a la línea de fangos.
Esta línea de tratamiento trata los fangos y los dirige hacia los digestores.
Los digestores se calientan a la temperatura adecuada, donde las bacterias logran una gran cantidad reducción de su volumen.
El biogas en la depuración de aguas residuales se produce con la descomposición de sustancias orgánicas.
Es el resultado de la actividad de microorganismos.
Estas sustancias orgánicas complejas son una fuente de alimento para un segundo grupo de bacterias.
Estas son las responsables de la producción de metano.
El biogas generado en los procesos de la EDAR es captado.
La gestión de fangos ha evolucionado hacia conceptos de biorrefinería y valorización energética.
Su aprovechamiento permite la generación de biogás para autoconsumo, uso de biosólidos como fertilizantes o la producción de energía eléctrica desde lodos.
Una planta europea logró cubrir el 30% de su consumo energético utilizando biogás producido en digestores anaeróbicos.
Retos ambientales del tratamiento de aguas residuales
El tratamiento de aguas residuales enfrenta desafíos cada vez más complejos debido a la actividad humana y los avances tecnológicos.
Estudios recientes, como el de la Universidad Estatal de Pensilvania, han demostrado que los microplásticos influyen en los patrones climáticos al actuar como núcleos para la formación de cristales de hielo, alterando precipitaciones y fenómenos meteorológicos.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales también son responsables de emisiones significativas de gases de efecto invernadero (GEI), como metano (CH₄) y óxido nitroso (N₂O), ambos con un potencial de calentamiento global mucho mayor que el dióxido de carbono.
Un estudio de la Universidad de Radboud (2024) reveló que los ríos que reciben descargas de aguas residuales tratadas emiten hasta un 40% más de metano que los cuerpos de agua no influenciados.
Estas emisiones intensifican el cambio climático y alteran los ciclos biogeoquímicos, impactando negativamente en la biodiversidad acuática.
En regiones en desarrollo, donde las plantas de tratamiento suelen ser menos eficientes, las emisiones de GEI representan un desafío crítico.
Superar esta crisis requiere combinar tecnologías avanzadas, como sistemas de oxidación y biorreactores de membrana, con la formación de profesionales capacitados.
Planificación, explotación e integración ambiental
La selección de la tecnología debe considerar las características de las aguas residuales.
También debe valorar las características del terreno, la complejidad de explotación y mantenimiento, etc.
Implantar la EDAR en un entorno que garantice la mayor integración ambiental posible.
El avance en el tratamiento de aguas residuales depende de expertos con formación especializada que puedan implementar tecnologías innovadoras y adaptarlas a los desafíos actuales.
La adopción de tecnologías como sensores IoT y gemelos digitales permitirá que las plantas de tratamiento operen con una huella de carbono cercana a cero en las próximas décadas.
Estas tecnologías eliminan contaminantes persistentes, restaurando ecosistemas y preservando recursos naturales.
Un estudio reciente destacó cómo los biorreactores de membrana recuperaron un 50% de la biodiversidad en ríos contaminados de América Latina (Water Research, 2024).
El acceso a agua limpia mejora la calidad de vida y reduce la incidencia de enfermedades, especialmente en comunidades vulnerables.
En América Latina, estas tecnologías han disminuido en un 40% las enfermedades transmitidas por el agua (Banco Mundial, 2024).
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