El filtro de toma de agua del lavavajillas se encuentra generalmente en la conexión de la manguera que une el suministro de agua con el electrodoméstico y su función es retener sedimentos, cal y residuos antes de que el agua entre en el aparato. Cuando se obstruye, puede reducir el caudal, provocar un llenado lento o impedir que el lavavajillas reciba la cantidad necesaria de agua.
Para revisarlo, primero debes cerrar el paso de agua y desconectar la manguera de la entrada del lavavajillas. Con cuidado, retira el filtro, que suele ser una pequeña malla o rejilla, y revisa si presenta obstrucciones por sedimentos, cal o residuos. Utiliza un cepillo suave y agua tibia para limpiarlo y asegúrate de eliminar cualquier resto que pueda bloquear el paso del agua.
Qué es el filtro de toma de agua del lavavajillas
El filtro de entrada se encuentra generalmente en la conexión de la manguera que une el suministro de agua con el electrodoméstico. También puede estar situado en la entrada de la manguera o en la válvula de suministro.
Se trata normalmente de una pequeña malla o rejilla colocada antes de la válvula de entrada. Su objetivo es impedir que sedimentos, partículas de suciedad y depósitos de cal lleguen al sistema hidráulico interno del lavavajillas.
Una de las causas más comunes que impiden el correcto funcionamiento del filtro de entrada de agua es la acumulación de suciedad, restos de comida o residuos en el propio filtro. Con el tiempo, estos sedimentos obstruyen los orificios y dificultan el paso del agua, reduciendo la presión y afectando la eficacia del lavado.
Síntomas de un filtro de entrada obstruido
Algunos signos comunes son una menor presión de agua, dificultad en la entrada de agua al electrodoméstico o ruidos extraños durante el funcionamiento. También puede aparecer una disminución en la eficiencia del ciclo, como menos agua en el lavado o en la carga del lavavajillas.
Una de las causas más frecuentes es una obstrucción en la entrada de agua, que puede impedir que el lavavajillas reciba la cantidad necesaria. Además, problemas en la presión del suministro o en las conexiones de la manguera pueden afectar el llenado.
- El lavavajillas tarda demasiado en comenzar el ciclo de lavado.
- El aparato no llena agua correctamente.
- El programa se interrumpe o queda incompleto.
- Se escuchan ruidos extraños al iniciar un ciclo.
- Hay menos agua en el lavado o en la carga del lavavajillas.
- El agua no fluye con normalidad a través de la conexión de entrada.
Para detectarlo, es recomendable inspeccionar visualmente el filtro y verificar si presenta restos o bloqueos. Si notas que el agua no fluye con normalidad o el filtro está visiblemente sucio, es momento de limpiarlo a fondo.
Causas que pueden afectar a la toma de agua
Obstrucción del filtro por suciedad o cal
Los sedimentos obstruyen los orificios y dificultan el paso del agua, reduciendo la presión y afectando la eficacia del lavado. La acumulación puede estar relacionada con la calidad del agua, la presencia de cal o los residuos que llegan desde la instalación.
En algunos casos, el sistema de entrada de agua puede presentar una filtración o un bloqueo interno en la propia válvula o en la conexión de entrada. Esto puede deberse a depósitos de cal o residuos que se acumulan en las conexiones, reduciendo el paso del agua.
Manguera doblada, torcida o aplastada
Verifica que la manguera de entrada no esté doblada, torcida o aplastada, ya que esto puede restringir el flujo de agua. Otra causa frecuente es una válvula de entrada de agua defectuosa o una manguera doblada, obstruida o con fugas.
También verifica que la manguera no esté doblada, aplastada o bloqueada, ya que esto puede reducir o impedir el paso del agua. La presencia de ruidos extraños o la falta de agua al iniciar un ciclo también puede ser indicativo de estos problemas.
Válvula de entrada defectuosa
También puede deberse a una válvula de entrada defectuosa o dañada, que no se abre correctamente para permitir el paso del agua. La válvula regula el flujo de agua hacia el lavavajillas y si está averiada, puede impedir la entrada correcta.
Para detectarlo, revisa que la válvula esté abierta y sin daños visibles. Si después de limpiar el filtro y revisar las conexiones el problema persiste, considera sustituir la válvula de entrada, ya que puede estar averiada o dañada.
Presión insuficiente o grifo parcialmente cerrado
Comprueba que la presión del suministro de agua sea adecuada y que la válvula de entrada esté en posición de apertura total. Si el filtro del grifo de suministro también está obstruido, esto afectará al flujo de agua hacia el lavavajillas.
Bloqueo interno en la conexión de entrada
Para detectarlo, es recomendable realizar una revisión de las conexiones y, si es posible, desmontar la válvula para comprobar si hay obstrucciones internas. Los depósitos de cal o residuos pueden acumularse en las conexiones y reducir el paso del agua.
Cómo limpiar el filtro de toma de agua paso a paso
1. Cerrar el suministro y desconectar el aparato
Antes de manipularlo, asegúrate de cerrar la llave de paso y desconectar el electrodoméstico para evitar fugas o accidentes. El primer paso consiste en cerrar el grifo de agua al lavavajillas.
Cerrar el suministro evita que el agua salga al desmontar la conexión y permite trabajar con mayor seguridad.
2. Aflojar la manguera de entrada
Con ayuda de un trapo, sujetamos la rosca de la manguera de entrada de agua y la giramos en sentido anti horario. Para soltarla. El trapo nos ayuda en que realicemos menor esfuerzo y no nos lastimemos la mano, y que no salpique agua al soltar la manguera.
La manguera debe retirarse con cuidado para no dañar la rosca, la junta o la conexión de entrada del lavavajillas.
3. Retirar el filtro
Retira cuidadosamente el filtro, ya que suele estar sujeto con una rosca o enroscado a la manguera. Con cuidado, retira el filtro, que suele ser una pequeña malla o rejilla, y revisa si presenta obstrucciones por sedimentos, cal o residuos.
La malla debe extraerse sin utilizar objetos punzantes que puedan deformarla o romperla.
4. Limpiar la malla
Limpia el filtro con un cepillo suave o un paño húmedo, eliminando cualquier acumulación de sedimentos, restos de suciedad o cal que puedan obstruir el flujo de agua. Utiliza un cepillo suave y agua tibia para limpiarlo y asegúrate de eliminar cualquier resto que pueda bloquear el paso del agua.
La limpieza del filtro es sencilla pero debe hacerse con cuidado para no dañarlo. Primero, desconecta el electrodoméstico y localiza el filtro, que suele estar en la entrada de agua. Retíralo con cuidado y enjuágalo bajo agua corriente, eliminando cualquier residuo o sedimento acumulado.
En casos de obstrucciones más severas, puedes usar un cepillo suave para eliminar restos difíciles. No vuelvas a colocar el filtro mientras conserve suciedad en los orificios.
5. Comprobar su estado
Al inspeccionarlo, revisa que el filtro no presente daños visibles como grietas, roturas o deformaciones que puedan afectar su funcionamiento. Un filtro en mal estado o con obstrucciones persistentes puede impedir que el lavavajillas se llene correctamente, causando problemas de llenado o ciclos incompletos.
Es importante asegurarse de que el filtro esté completamente seco y en buen estado antes de volver a colocarlo, ya que un filtro mal instalado puede provocar fugas o entrada de partículas no filtradas.
6. Volver a instalarlo
Una vez limpio y en buen estado, vuelve a colocar el filtro en su posición original, asegurándote de que quede bien enroscado o sujeto. Si detectas daños o limpieza insuficiente, reemplaza el filtro por uno nuevo, asegurando que encaje perfectamente en su lugar para evitar fugas o entrada de partículas no filtradas.
Comprueba que la malla queda correctamente asentada y que la conexión no presenta holguras antes de abrir de nuevo el suministro.
7. Abrir el agua y probar el lavavajillas
Abre la llave de paso y enciende el lavavajillas para comprobar si el problema de llenado se ha resuelto. Observa si el electrodoméstico llena agua de manera adecuada y sin interrupciones.
En caso de persistir las dificultades, revisa otros componentes relacionados con la entrada de agua, como la válvula de entrada o las conexiones de la manguera, para descartar posibles fallos adicionales.
Frecuencia de revisión y limpieza
Generalmente, se recomienda hacerlo al menos cada 6 meses, aunque esto puede variar según la calidad del agua en tu zona. Si notas una disminución en el rendimiento del electrodoméstico o una mayor cantidad de residuos en el filtro, es señal de que necesita una limpieza más frecuente.
La revisión regular ayuda a prevenir obstrucciones y asegura un flujo de agua adecuado, prolongando la vida útil del aparato. En zonas con agua dura, el filtro puede requerir una vigilancia más frecuente debido a la acumulación de cal.
Diferencia entre el filtro de entrada y el filtro de desagüe
El filtro de entrada se encuentra en la conexión de la manguera que une el suministro de agua con el electrodoméstico. Su función principal es proteger la entrada de agua y la válvula frente a sedimentos y residuos procedentes de la instalación.
El sistema de filtros de lavado se encuentra escondido en el interior del lavavajillas, justo debajo de las cestas. Los filtros del lavavajillas tienden a acumular restos de comida potencialmente peligrosos, ya que hay riesgo de que obstruyan la bomba del desagüe.
| Filtro | Ubicación | Problemas relacionados |
|---|---|---|
| Filtro de toma de agua | Conexión de la manguera de entrada o válvula de suministro | Llenado lento, falta de agua, menor presión |
| Filtro de desagüe | Interior del lavavajillas, justo debajo de las cestas | Evacuación deficiente, agua acumulada, obstrucción de la bomba |
Para limpiar el filtro del lavavajillas por dentro, deberemos tener en cuenta los filtros al menos una vez por semana (aunque lo más recomendable siempre será echarle un ojo después de cada lavado). Desenróscalo, ponlo debajo del grifo y usa un cepillo para eliminar los restos de comida si fuese necesario.
Una vez el filtro esté libre de restos, móntalo de nuevo y comprueba que encaje correctamente. Así es como limpiar el filtro del lavavajillas puede ahorrarnos averías futuras, tiempo y dinero.
Qué revisar si el lavavajillas no llena agua
Es importante revisar estos componentes para identificar si alguno está causando la avería. Además del filtro de entrada, hay que comprobar la manguera, el suministro, las conexiones y la válvula de entrada.
- Comprueba que la llave de paso esté abierta por completo.
- Revisa que la manguera no esté doblada, torcida, aplastada u obstruida.
- Inspecciona visualmente el filtro de entrada.
- Comprueba que no existan fugas en la conexión.
- Verifica que la presión del suministro de agua sea adecuada.
- Revisa que la válvula de entrada esté en posición de apertura total.
- Si el problema continúa, comprueba la válvula de entrada y las conexiones.
Si después de limpiar el filtro y revisar las conexiones el problema persiste, considera sustituir la válvula de entrada, ya que puede estar averiada o dañada. En caso de persistir las dificultades, revisa otros componentes relacionados con la entrada de agua, como la válvula de entrada o las conexiones de la manguera, para descartar posibles fallos adicionales.
Cuando el lavavajillas acumula agua estando apagado
Que el lavavajillas acumule agua cuando está apagado puede parecer un fallo grave, pero lo cierto es que suele deberse a problemas concretos y localizables en el sistema de drenaje o entrada de agua. Si notas que el interior del electrodoméstico aparece con agua estancada entre usos, o incluso si lo encuentras con el fondo lleno tras varios días sin utilizarlo, no lo ignores: actuar a tiempo puede evitar filtraciones, malos olores y averías mayores.
Desagüe obstruido o mal conectado
Una de las causas más frecuentes es que el conducto de desagüe esté parcialmente obstruido o que la manguera esté conectada de forma incorrecta, permitiendo que el agua del fregadero regrese al interior del lavavajillas.
Revisa que la manguera esté bien colocada, formando una curva elevada (en forma de "U" invertida), y limpia cualquier posible obstrucción. Asegúrate también de que no haya acumulaciones de restos orgánicos.
Filtro de desagüe sucio o atascado
El filtro del lavavajillas es el encargado de recoger restos de comida y suciedad del agua de lavado. Si no se limpia regularmente, puede bloquearse y dificultar la evacuación del agua, provocando acumulación aunque el aparato esté apagado.
Extrae el filtro (suele estar en la parte inferior del lavavajillas), límpialo bajo el grifo con agua caliente y asegúrate de que no quedan restos adheridos.
Válvula de entrada que no cierra correctamente
Si la válvula de entrada no se cierra correctamente, el lavavajillas puede seguir dejando pasar pequeñas cantidades de agua incluso estando apagado. Con el tiempo, esto se traduce en acumulación visible en el fondo.
Cierra la llave de paso del lavavajillas cuando no lo uses durante varios días. Si el problema persiste, es probable que necesites cambiar la válvula, por lo que conviene contactar con el servicio técnico.
Cal o uso incorrecto de la sal regeneradora
Cuando no se usa correctamente la sal específica para lavavajillas, o si el sistema antical está obstruido, la acumulación de residuos puede afectar al sistema hidráulico interno y generar problemas de llenado, por ello es importante saber cómo usar la sal en el lavavajillas.
Comprueba si estás usando sal específica y en la cantidad adecuada. Revisa también si el depósito de sal está limpio y libre de humedad.
Mantenimiento complementario del lavavajillas
Para que tu lavavajillas esté libre de averías durante mucho tiempo, siga siendo efectivo, así como eficiente, dependerá, en gran medida, de que lo limpies por dentro. Para que esto siga siendo así, deberás limpiar el lavavajillas por dentro a menudo.
Prevenir en el día a día es una de las mejores formas de minimizar el trabajo que vendrá después. Por ello, después de cada lavado, asegúrate de que metes la vajilla sin restos de comida. Simplemente retira los restos sólidos de los platos con un papel.
Cuando finalice el programa, retira los restos de comida de las juntas de la puerta, las gomas o los filtros. Si no tienes previsto poner el lavavajillas un día, no olvides dejar la puerta medio abierta para ahorrarte malos olores innecesarios.
Limpieza exterior e interior
Aunque lo importante está en el interior, no podemos descuidar el exterior de tu lavavajillas. Para ello, mantén limpio el frontal, las juntas de la puerta, así como el cuadro de mandos de tu lavavajillas para que esté más higienizado.
Que hagamos todas esas acciones, no quiere decir que nos libremos de limpiar los filtros, sino que, cuando lo hagamos, esta tarea será más ligera.
Limpieza de las aspas
Los brazos giratorios distribuyen el agua por el lavavajillas. Si no queremos que la suciedad que se ha almacenado en estos se disperse por toda la vajilla, deberemos mantenerlos limpios.
Lo recomendable es hacerlo una vez cada 6 meses, y lo haremos desenroscándolos y limpiándolos bajo un chorro de agua para eliminar los residuos. Además, estos brazos tienen pequeños agujeros por los que pasa el agua.
Para limpiarlos, podemos ayudarnos de palillos, luego enjuagaremos con agua y, por último, agitaremos para asegurarnos que no quedan restos. Cuando los coloquemos de nuevo, comprobaremos que lo hemos hecho correctamente viendo que giran con facilidad.
Programa de limpieza de la cuba
El programa especial Limpieza Plus de la cuba de los lavavajillas Balay nos permite tener nuestro lavavajillas impecable más tiempo con tan solo añadir detergente y limpiamáquinas. Lo ideal es ponerlo cada 30 ciclos de lavado.
Prevención de la cal
Para evitar que la cal estropee la vajilla y el propio lavavajillas, es recomendable descalcificar el lavavajillas ya que alargará su vida útil y garantizará un funcionamiento óptimo.
Si vives en una zona de agua dura, este aviso para descalcificar aparecerá con más regularidad para evitar la acumulación de cal en tu lavavajillas. La app de Home Connect te ayudará a establecer la dureza del agua para que tu lavavajillas inteligente administre la cantidad de sal necesaria y evitar así la acumulación de cal en sus componentes.
Y para asegurarnos de que la vajilla queda perfecta contra la cal, recuerda echar abrillantador cuando el propio lavavajillas te lo pida.
Cuándo sustituir el filtro de toma de agua
Un filtro en mal estado o con obstrucciones persistentes puede impedir que el lavavajillas se llene correctamente, causando problemas de llenado o ciclos incompletos. Si detectas daños como grietas, roturas o deformaciones, reemplaza el filtro por uno nuevo.
El repuesto debe encajar perfectamente en su lugar para evitar fugas o entrada de partículas no filtradas. Antes de instalarlo, comprueba que corresponde a la conexión y al sistema de entrada de tu lavavajillas.
Cuando el filtro está limpio, correctamente instalado y la manguera no presenta daños, pero el llenado continúa siendo insuficiente, el problema puede encontrarse en la válvula de entrada, en la presión del suministro o en una obstrucción interna de la conexión.

Que el lavavajillas se llene de agua estando apagado no es normal, pero tampoco suele ser un fallo grave. La mayoría de las veces, se trata de obstrucciones, pequeños errores de instalación o mantenimiento básico que puedes revisar tú mismo.
Actuar cuanto antes es la mejor forma de evitar que se agrave o que afecte al rendimiento general del electrodoméstico.
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