Líquido para limpiar el radiador del aire acondicionado: cómo elegirlo y utilizarlo

Para limpiar el radiador y el circuito de refrigeración del coche se utiliza un producto limpiador específico, capaz de disolver óxido, cal, aceite, grasa, lodos y otros sedimentos sin dañar el aluminio, los plásticos, las juntas ni los manguitos. El tratamiento se añade al circuito, se hace circular con el motor a temperatura de servicio y después se vacía, se enjuaga con agua y se vuelve a llenar con el refrigerante recomendado por el fabricante.

Es fundamental que el radiador esté limpio para que el motor se mantenga a su temperatura óptima de funcionamiento. Si este elemento falla, el motor puede superar los 100 ºC y provocar una avería grave.

Esquema del circuito de refrigeración del coche

Qué líquido se utiliza para limpiar un radiador

Para limpiar el radiador se puede utilizar agua destilada o un jabón o detergente específico para el sistema de refrigeración. Lo más recomendable es usar un producto limpiador de radiadores, ya que está formulado para disolver el óxido, la cal y los sedimentos sin dañar las juntas ni los conductos del circuito de refrigeración.

El limpiador de radiadores elimina los depósitos en el circuito de refrigeración y limpia el sistema de refrigeración de elementos contaminantes. Por ejemplo, elimina los residuos de aceite causados por el daño a las culatas.

Los depósitos en el sistema de refrigeración y calefacción forman barreras para el intercambio de calor, a la vez que bloquean las válvulas del termostato y los mecanismos de regulación. Este concentrado elimina depósitos calcáreos y de aceite, permite que el motor funcione a su temperatura correcta y garantiza la seguridad de funcionamiento.

Los limpiadores más adecuados no contienen ácidos, lejías ni agentes agresivos. Existen fórmulas compatibles con radiadores de aluminio y plástico, manguitos, juntas, caucho, metales mixtos, válvulas, termostatos e intercambiadores.

Por qué es necesario limpiar el radiador

Limpiar el radiador de un coche consiste en introducir un detergente en el líquido refrigerante, eliminar los residuos acumulados en el circuito de refrigeración y volver a rellenarlo con refrigerante nuevo. Este proceso ayuda a mantener una correcta disipación del calor y a prevenir problemas de sobrecalentamiento o corrosión en el sistema de refrigeración.

Cuando pones en marcha el motor de tu coche, si es de combustión (gasolina o diésel) produce calor constantemente y la temperatura va subiendo poco a poco. Un motor tiene el rango óptimo de trabajo entre los 90 ºC y 100 ºC, dependiendo del modelo.

Más allá de estos grados, el exceso de calor va a afectar a su rendimiento hasta el punto de que pueden surgir averías muy importantes como la deformación de la junta de la culata. Para evitar este problema está el radiador de un coche.

Es una pieza clave que tiene como función principal disipar el exceso de calor generado por el motor. Esto es posible gracias a que por él circula el líquido refrigerante. En el interior del radiador se produce un intercambio de calor que enfría el líquido refrigerante.

De esta forma, el propulsor siempre está trabajando a la misma temperatura. Ahora bien, este elemento puede fallar y una de las razones más comunes es la obstrucción parcial o total por la acumulación de suciedad y óxido en las pequeñas rendijas o celdas por las que circula el anticongelante que tiene el radiador.

Qué residuos elimina el líquido limpiador

  • Elimina depósitos de cal, aceite y lodos en una sola aplicación.
  • Disuelve sedimentos y residuos de aceite y grasa.
  • Desincrusta y solubiliza el óxido, las descamaciones y los depósitos minerales interiores.
  • Elimina la corrosión y los depósitos de residuos en el circuito de refrigeración.
  • Neutraliza los residuos de cal.
  • Elimina residuos sólidos, fango, incrustaciones y partículas de óxido.
  • Ayuda a retirar los aceites que pueden mezclarse con el refrigerante o anticongelante cuando hay una rotura de la junta de culata o del enfriador.

Los depósitos desprendidos por el limpiador de radiadores deberán eliminarse con agua. El proceso de lavado puede realizarse sin tener que desmontar el termostato.

Un limpiador de radiadores también se puede usar como medida preventiva cuando se cambie el refrigerante. El producto prepara el circuito para recibir refrigerante o anticongelante nuevo y permite aprovechar mejor sus propiedades.

Síntomas de un radiador sucio u obstruido

Un radiador sucio o con acumulación de residuos suele provocar varios síntomas:

  • El refrigerante tiene un color más oscuro y menos llamativo de lo normal.
  • En el vaso de expansión pueden aparecer sedimentos.
  • El indicador de la temperatura del motor, que debe estar entre los 90 ºC y 100 ºC, puede estar por encima de estos grados.
  • El climatizador no funciona como debería.
  • El motor puede presentar recalentamientos ocasionales.
  • El circuito puede perder eficiencia térmica.
  • El flujo del refrigerante puede reducirse.

El departamento técnico del RACE explica que para comprobar si un radiador tiene una obstrucción se mide su temperatura con un termómetro láser en la entrada y la salida de dicho aparato. Según la diferencia de temperatura que haya, se puede diagnosticar si el radiador está obstruido o no.

Cómo utilizar el líquido para limpiar el radiador

Antes de comenzar, hay que dejar enfriar el motor si ha estado funcionando. No se debe abrir el circuito de refrigeración cuando el líquido está caliente o bajo presión.

Procedimiento con el refrigerante colocado

  1. Agitar el producto antes de usarlo.
  2. Verter directamente la dosis en el radiador sin vaciar el refrigerante.
  3. Poner el motor en marcha y dejar la calefacción encendida.
  4. Dejar el motor funcionando durante 30-45 minutos.
  5. Apagar el motor y dejarlo enfriar.
  6. Vaciar el refrigerante del circuito.
  7. Limpiar con agua el circuito hasta que esta salga limpia.
  8. Volver a llenar el circuito con la mezcla adecuada de agua y refrigerante.

Procedimiento con agua de limpieza

  1. Vaciar el líquido refrigerante usado.
  2. Llenar el radiador con agua limpia y añadir el limpiador de radiadores.
  3. Poner la calefacción del habitáculo en modo caliente.
  4. Poner el motor a temperatura y dejarlo en ralentí durante unos 30 minutos.
  5. Vaciar el líquido de limpieza empleado.
  6. Enjuagar con agua limpia si es necesario.
  7. Cambiar los elementos dañados por la suciedad antes de volver a añadir un nuevo refrigerante.
  8. Cerrar todos los tapones del sistema de refrigeración.
  9. Llenar con líquido refrigerante limpio.
  10. Realizar una prueba de conducción para comprobar el funcionamiento del sistema.

Tiempo de actuación

El tiempo de funcionamiento depende de la fórmula y del grado de suciedad. Algunos productos actúan durante 10-30 minutos, mientras que otros requieren 30-45 minutos.

Dejar el motor en marcha a temperatura de servicio durante 10-30 minutos, dependiendo del grado de suciedad. Hay fórmulas que actúan en solo 10 minutos con el motor al ralentí, mientras que otras actúan en 15-20 minutos o durante aproximadamente 30 minutos.

Hay que respetar siempre el tiempo indicado para el producto utilizado y no prolongar innecesariamente el tratamiento.

Dosis del limpiador para el radiador

Presentación o proporciónCapacidad indicada
300 mlCircuitos de agua de hasta 15 litros
2 % de la capacidad del sistemaRadiadores con mayor capacidad
1 litroHasta 50 litros de refrigerante
250 mlHasta 10 litros de agua de refrigeración
1000 mlHasta 40 litros de agua de refrigeración
325 mlSistemas de hasta 12 litros
400 mlSistemas de hasta 10 litros

Una dosis de 300 ml de producto sirve para circuitos de agua de hasta 15 litros. Para radiadores con mayor capacidad, se debe aplicar un 2 % de la capacidad del sistema.

La cantidad adecuada depende del volumen total del circuito, no únicamente de la capacidad del radiador. Es importante consultar la etiqueta y las instrucciones del producto antes de añadirlo.

Características técnicas habituales

CaracterísticaValor
Aspecto físicoLíquido
ColorTransparente, incoloro
OlorDulce
Emulsión en agua, pH10-10.5
Punto de inflamaciónNo inflamable
Densidad1,043 g/ml
Solubilidad en aguaTotalmente soluble

Otros limpiadores presentan una base química de agua, una densidad de 1.023 g/cm³ a 20 °C, un color amarillo y un olor leve. Algunos tienen un pH alcalino en el rango de 9 a 11.

Compatibilidad con el radiador y el refrigerante

El líquido limpiador debe ser compatible con todos los tipos de refrigerantes y con todos los tipos de radiadores, incluidos los fabricados en aluminio y plástico. También debe ser seguro para los manguitos y las juntas.

Para todos los sistemas de refrigerante y calefacción. Compatible con todos los aditivos de refrigerante y anticongelantes habituales.

Algunas fórmulas son compatibles con aluminio, caucho, juntas, metales mixtos y refrigerantes OAT. Otras están indicadas para motores de gasolina y diésel, radiadores de aluminio, sistemas de calefacción y circuitos con refrigerantes universales.

El limpiador no daña ni gomas ni juntas ni metales, pero debemos tener en cuenta que estos elementos ya podían estar dañados por la suciedad previa, lo que puede provocar agujeros y ocultar fugas que saldrán una vez se limpie el sistema.

Tipos de limpiadores según la suciedad

Para mantenimiento preventivo

Los limpiadores de acción rápida están orientados a motores modernos o bien conservados, con residuos leves o acumulación inicial. Eliminan cal, óxido, sedimentos y fango sin desmontajes ni maniobras complicadas.

Como mantenimiento periódico o limpieza preventiva antes de añadir anticongelante nuevo, estos productos pueden ayudar a conservar la eficiencia térmica del circuito. Además, algunas formulaciones protegen frente a la corrosión interna, lo que ayuda a prolongar la vida útil de piezas como la bomba o el termostato.

Para óxido, lodos e incrustaciones

Las fórmulas desincrustantes están diseñadas para actuar sobre obstrucciones comunes como lodos y partículas de óxido. También pueden eliminar incrustaciones y residuos sólidos que reducen la circulación del refrigerante.

El sistema debe enjuagarse bien, ya que el producto remueve residuos sólidos que deben eliminarse antes de añadir líquido nuevo.

Para contaminación por aceite

Un radiador con restos de aceite puede convertirse en un auténtico dolor de cabeza. Los limpiadores específicos para contaminación grasa eliminan depósitos de aceite acumulado y ayudan a conservar manguitos y sellos internos.

Estos productos actúan en sistemas contaminados por mezcla de aceite en el refrigerante, limpiando sin comprometer la estanqueidad del circuito. Su eficacia en eliminar aceite los convierte en una buena elección para sistemas contaminados por fallos previos de junta de culata.

Para circuitos muy sucios

Cuando el circuito del radiador acumula lodo, aceite o restos calcáreos, limpiar a fondo puede marcar la diferencia. Algunos detergentes disuelven residuos complejos y los mantienen en suspensión hasta el vaciado.

Una vez aplicado, el producto no solo elimina lo visible, sino que evita que los restos circulen de nuevo por el sistema. La fórmula evita químicos agresivos, lo que la hace viable incluso en coches antiguos o con piezas de plástico sensibles.

Productos y formatos mencionados

ProductoCaracterísticas principalesLimitaciones indicadas
Liqui Moly Limpiador para el RadiadorElimina cal, aceite y lodos; apto para aluminio y sistemas de calefacción; funciona con cualquier tipo de refrigerante.Necesita enjuague posterior con agua limpia.
STP limpia radiadores fórmula avanzadaElimina óxido y lodos; compatible con aluminio, juntas de goma y metales mixtos; actúa durante unos 30 minutos.Puede requerir dos usos en casos severos.
Wynn’s Cooling System FlushDisuelve óxido, grasa y cal; fórmula sin ácido; compatible con aluminio, caucho, juntas y OAT.Requiere vaciar completamente el refrigerante usado.
Bardahl limpiador de radiadorElimina depósitos de aceite y ayuda a conservar manguitos y sellos internos.No elimina cal ni óxido.
K2 Radiator FlushElimina óxido, incrustaciones y residuos sólidos; actúa en 15-20 minutos.Requiere un enjuague minucioso y puede no ser recomendable en coches antiguos o con juntas deterioradas.
Errecom Zeus+Elimina óxido, cal, aceite, grasa, lodo e incrustaciones; es seguro para plásticos, gomas y metales.Requiere dilución y no es válido con refrigerantes de baja conductividad.
PRO-TEC Radiator FlushElimina cal, óxido, sedimentos y fango; limpia válvulas, termostatos e intercambiadores.Puede quedarse corto en motores antiguos con depósitos persistentes.
Valvoline 250 SWLimpia sistemas de refrigeración y calefacción sin desmontar componentes.Está orientado a limpiezas de rutina más que a intervenciones intensas.
Auto-Gar limpiador radiadorDisuelve residuos, grasa y aceite; mejora la termotransmisión y la circulación del refrigerante.El formato está pensado para depósitos grandes y sistemas amplios.

Cómo elegir el líquido adecuado

La elección debe basarse en el tipo de residuo, el volumen del circuito, los materiales del radiador y el tipo de refrigerante utilizado. Para una limpieza preventiva puede bastar una fórmula de acción rápida, mientras que la presencia de aceite, óxido abundante o lodos requiere un producto con acción desengrasante y desincrustante.

  • Para cal e incrustaciones, conviene elegir una fórmula desincrustante.
  • Para óxido y corrosión, se necesita un limpiador que indique expresamente esa capacidad.
  • Para contaminación por aceite, se debe utilizar un producto formulado para residuos grasos.
  • Para radiadores de aluminio, plástico o circuitos con juntas delicadas, hay que comprobar la compatibilidad con esos materiales.
  • Para sistemas grandes, es necesario calcular la dosis según la capacidad total del circuito.
  • Para mantenimiento periódico, puede utilizarse un limpiador rápido que no requiera desmontar el radiador.

Los productos más agresivos no siempre son la mejor opción. Una fórmula sin ácidos ni compuestos corrosivos puede limpiar los depósitos sin atacar juntas, manguitos, válvulas y componentes de aluminio.

Lavado del circuito después del tratamiento

Después de que el detergente actúe por todas las canalizaciones del sistema de refrigeración, hay que apagar el motor y vaciar el líquido refrigerante por un lateral del radiador abriendo el tapón o válvula de drenaje del radiador.

Si este proceso no se ha hecho nunca, el líquido probablemente saldrá muy sucio y con fragmentos de residuos y sedimentos. El circuito debe lavarse con agua hasta que el agua salga limpia.

Repetir el proceso varias veces rellenándolo con el detergente. Si sigue saliendo con un color anaranjado significa que todavía hay óxido y suciedad en las tuberías.

Tras realizar varias veces la limpieza y siempre que el líquido refrigerante no salga sucio, ya puedes rellenar el circuito con el nuevo refrigerante recomendado por el fabricante. Vuelve a encender el motor y comprueba que no se calienta y que refrigera correctamente después de que esté unos minutos en marcha.

Agua destilada y agua corriente

También hay talleres que, con el motor apagado, aplican agua a baja presión para limpiar el radiador directamente. Sin embargo, no es recomendable utilizar este líquido ya que es oxidante, de ahí que sea necesario utilizar agua destilada.

Para limpiar el radiador por dentro se realiza un lavado del circuito de refrigeración: primero se deja enfriar el motor. Después se llena el sistema con agua destilada o con un limpiador de radiadores y se pone el motor en marcha durante unos minutos para que el líquido circule y arrastre todos los sedimentos.

Finalmente, se vuelve a vaciar el circuito y se rellena con refrigerante nuevo, purgando el sistema para eliminar posibles bolsas de aire.

¿Es necesario desmontar el radiador?

Para realizar la anterior operación de limpieza no es necesario desmontar el radiador. Los limpiadores se añaden al circuito y circulan por las canalizaciones, el radiador, el calefactor, las válvulas y los intercambiadores.

Si el radiador está completamente obstruido, limpiarlo sin desmontarlo es una tarea bastante complicada e incluso en ciertos casos imposible, ya que hay tanta suciedad incrustada que la única solución es limpiar a mano cada una de las láminas con una varilla, y para ello es necesario desmontarlo.

No obstante, si quieres limpiar un radiador obstruido sin desmontarlo, puedes intentar realizar un lavado intensivo del sistema de refrigeración rellenando el circuito con un jabón específico para radiadores que disuelve el óxido.

Si realizas esta acción varias veces y el radiador sigue estando bloqueado, lo más recomendable es sustituirlo por uno nuevo, ya que sale más rentable esta solución que llevarlo a arreglar.

Comprobaciones después de la limpieza

  • Comprobar que el refrigerante tenga el nivel correcto.
  • Purgar el sistema para eliminar posibles bolsas de aire.
  • Verificar que no haya fugas en manguitos, juntas, radiador, depósito de expansión y conexiones.
  • Observar la temperatura del motor durante el funcionamiento.
  • Comprobar que la calefacción del habitáculo funciona correctamente.
  • Confirmar que el refrigerante circula y que el motor no se calienta por encima de su rango normal.

Se recomienda sustituir las piezas que se hayan visto afectadas por la entrada de aceite, como el depósito de expansión y las mangueras de agua.

El producto no daña ni gomas ni juntas ni metales, pero debemos tener en cuenta que estos elementos ya podían estar dañados de la suciedad previa, lo que puede provocar agujeros y ocultar fugas que saldrán una vez se limpie el sistema.

Precauciones de uso

  • No abrir el circuito con el motor caliente.
  • Respetar la dosis indicada para el volumen del sistema.
  • No mezclar productos limpiadores diferentes.
  • Vaciar completamente el limpiador antes de llenar el circuito con refrigerante nuevo.
  • Enjuagar suficientemente el sistema con agua.
  • Utilizar el refrigerante recomendado por el fabricante.
  • Comprobar las posibles fugas después de eliminar los depósitos.
  • No utilizar el limpiador como sustituto permanente del refrigerante.

El limpiador de radiadores no es adecuado para su uso durante el funcionamiento habitual del vehículo. Su función es realizar un tratamiento de limpieza controlado y después ser eliminado mediante el vaciado y el enjuague del circuito.

Cómo LIMPIAR el circuito de refrigeración: Óxido, Barro y Radiador Atascado — Guía paso a paso 🧼💦

Un líquido limpiador específico permite recuperar el flujo del refrigerante, mejorar la transmisión de calor y reducir el riesgo de sobrecalentamiento cuando la causa está relacionada con óxido, cal, aceite, grasa, lodos o depósitos minerales. Si el radiador continúa obstruido después de varios lavados o aparecen fugas, el problema requiere revisar los componentes afectados y valorar su reparación o sustitución.

tags: #liquido #para #limpiar #radiador #de #aire

Publicaciones populares: