Mascarilla con nebulizador: ¿para qué sirve y cómo se utiliza?

La mascarilla con nebulizador sirve para administrar medicamentos líquidos en forma de aerosol, de modo que puedan inhalarse y llegar directamente a las vías respiratorias y los pulmones. Se utiliza como parte del tratamiento de enfermedades respiratorias cuando el médico prescribe fármacos inhalados, como broncodilatadores, corticoides, antibióticos o soluciones salinas.

La mascarilla es la interfaz que permite respirar el aerosol generado por el nebulizador a través de la boca y la nariz. Puede ser especialmente útil en bebés, niños pequeños, personas mayores, pacientes con enfermedad respiratoria grave o personas que no pueden utilizar correctamente una boquilla o coordinar la activación de un inhalador con la inhalación.

Mascarilla conectada a nebulizador

Qué es un nebulizador y qué función cumple

Un nebulizador es un dispositivo médico destinado para administrar medicamentos inhalados, indicados para el tratamiento de enfermedades respiratorias. Convierte un medicamento líquido en aerosol, formado por pequeñas partículas respirables, para que pueda ser inhalado por el paciente a través de una mascarilla o una boquilla.

La función del nebulizador es convertir un medicamento líquido en pequeñas gotas que se puedan inhalar a través de una boquilla o mascarilla, es decir, en un aerosol. De esta manera, el fármaco puede ser inhalado por el paciente y llegar a los bronquios, donde hace su acción.

Un nebulizador es una máquina pequeña que convierte el medicamento líquido en un vapor que se puede inhalar fácilmente. Usted se sienta con la máquina e inhala el medicamento a través de una boquilla o mascarilla conectada. Esto permite que el medicamento entre directamente a los pulmones.

Los nebulizadores son dispositivos capaces de convertir un líquido en gotas de un tamaño adecuado para que puedan permanecer en suspensión, formando un aerosol que los pacientes inhalan con máscara o boquilla. El fármaco se encuentra en el líquido en forma de solución o suspensión.

Para qué sirve la mascarilla con nebulizador

La mascarilla con nebulizador sirve para facilitar la inhalación del medicamento cuando el paciente no puede utilizar eficazmente una boquilla. La mascarilla debe ajustarse correctamente a la cara para evitar fugas y conseguir que la mayor cantidad posible de aerosol llegue a las vías respiratorias.

Los niños muy pequeños y los pacientes discapacitados o ancianos que no pueden usar la boquilla de manera efectiva siempre deben usar una mascarilla. Elija una mascarilla que sea lo suficientemente suave y flexible para ajustarse perfectamente a la cara, y que cubra bien la boca y la nariz.

Las mascarillas nasobucales se recomiendan para los menores de seis años, sinusitis y cuando el paciente no puede o no sabe usar pieza bucal. En los demás casos, se elegirá la interfase más adecuada de acuerdo con las características del paciente.

El uso de una mascarilla adecuada a la edad y tamaño del paciente nos asegura que se ajuste a su cara perfectamente y no tengamos fugas. No se aconseja nebulizar a la persona cuando duerme ya que este tiende a cerrar la boca y la respiración puede ser más superficial.

En qué enfermedades puede utilizarse

Los nebulizadores se pueden usar para personas con enfermedad pulmonar, incluyendo asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis quística y bronquiectasia.

Se utiliza para administrar medicamento inhalado en el tratamiento de enfermedades respiratorias, como bronquiectasias, bronquitis o bronquiolitis. También puede ser útil en el tratamiento de asma o EPOC en casos en los que el paciente tiene dificultades para utilizar el inhalador, por ser un enfermo grave o muy mayor.

En los niños es especialmente eficaz en los procesos que se acompañan de broncoespasmo, como la bronquiolitis, el asma o enfermedades más graves como la fibrosis quística. En algunas de estas situaciones el pediatra puede aconsejar nebulizaciones con suero hipertónico para ayudar a ablandar y expectorar la mucosidad bronquial o bien a disminuir la inflamación de las vías respiratorias.

En casos de fibrosis quística y bronquiectasias, se prescriben las nebulizaciones con suero hipertónico para realizarse de manera rutinaria, ayudando al drenaje de secreciones. También se prescriben las nebulizaciones con suero hipertónico en casos de bronquiolitis, para ayudar a bajar la inflamación de la vía respiratoria.

Cuándo se recomienda nebulizar

  • Para administrar fármacos que sólo están disponibles en forma líquida.
  • Cuando existe la necesidad de administrar por vía inhalatoria altas dosis de un medicamento.
  • En enfermos que no son capaces de usar correctamente los sistemas convencionales de inhalación y que no han podido ser entrenados en las técnicas inhalatorias.
  • En pacientes incapaces de usar otros dispositivos como pMDI o DPI.
  • En pacientes que requieren altas dosis de broncodilatadores.
  • Cuando se necesitan fármacos exclusivos para nebulización, como algunos antibióticos nebulizados.

Con el paso del tiempo, fueron ampliándose sus indicaciones a otros tipos de fármacos, como glucocorticoides inhalados o mucolíticos, entre otros. La elección del dispositivo de inhalación adecuado dependerá de las necesidades específicas del paciente y deberá estar indicada por un médico.

Qué medicamentos pueden administrarse

Los medicamentos que suelen recetar los médicos para su administración mediante nebulización son broncodilatadores y corticoides para el tratamiento de enfermedades respiratorias que generen broncoespasmo, como el asma.

Los broncodilatadores funcionan al relajar los músculos de sus vías respiratorias, y esto le permite respirar mejor durante un ataque o un brote. Los ejemplos incluyen:

  • Albuterol.
  • Ipratropio.
  • Levalbuterol.

Los corticosteroides ayudan a evitar que las vías respiratorias se inflamen y a prevenir los síntomas. Estos incluyen:

  • Budesonida.
  • Flunisolida.
  • Fluticasona.
  • Triamcinolona.

Los nebulizadores también se pueden usar con ciertos antibióticos inhalados para tratar infecciones pulmonares. También pueden utilizarse con solución salina estéril o medicamentos para ayudar a aflojar la mucosidad en los pulmones.

El suero hipertónico puede ayudar al drenaje de secreciones en casos de fibrosis quística y bronquiectasias y ayudar también a bajar la inflamación de la vía respiratoria en casos de bronquiolitis.

La medicación debe ser prescrita por un médico, que también debe indicar la dosis, el tipo de solución, la forma de preparación y la duración del tratamiento. Las mezclas de fármacos solo deben realizarse si expresamente lo ha recomendado el médico.

Cómo funciona el sistema de nebulización

La mayoría de los nebulizadores incluye un compresor, un tubo, una cámara de nebulización para el medicamento y una boquilla. También pueden tener una mascarilla.

El compresor lleva aire al medicamento en la cámara de nebulización, convirtiendo el líquido en vapor. El diseño de la cámara determina qué tan bien el sistema puede producir gotas que sean del tamaño correcto para penetrar profundamente en las vías respiratorias.

Un sistema de nebulización se compone de una cámara de nebulización donde se introduce el líquido a nebulizar, una fuente de energía, una pieza bucal, una mascarilla, una conexión en T o una mascarilla traqueal que permite inhalar las partículas generadas.

Cualquier nebulizador debe conseguir que, como mínimo, el 50% de las partículas que genera sean inferiores a 5 μm. Las partículas comprendidas entre 1 y 5 μm se depositan, por efecto de la gravedad, en los bronquios más pequeños y son las verdaderamente respirables.

Los nebulizadores suelen emplear flujos que oscilan entre 6 y 8 litros por minuto. La eficacia de la nebulización depende de la sustancia a nebulizar, la anatomía de las vías aéreas, la técnica de inhalación del paciente, el sistema de inhalación y el mantenimiento del mismo.

Partes de un nebulizador

Los nebulizadores están compuestos por un compresor, el kit nebulizador y la mascarilla de nebulización o boquilla.

  • Compresor: dispositivo utilizado para convertir el medicamento líquido en aerosol mediante aire comprimido, ultrasonidos o una malla.
  • Kit nebulizador: contiene la cámara de nebulización, donde se deposita el medicamento, y el regulador de nebulización.
  • Mascarilla o boquilla: permite que el paciente respire el aerosol generado.
  • Tubo: conecta el compresor con la cámara de nebulización.
  • Filtro de aire: forma parte de algunos equipos y debe reemplazarse según las instrucciones del fabricante.

Tipos de nebulizadores

Se clasifican en función del tipo de compresor o mecanismo que utilizan para convertir el medicamento líquido en aerosol. Los tres tipos principales son los nebulizadores con compresor o tipo Jet, los ultrasónicos y los de malla.

Nebulizador con compresor o tipo Jet

Utiliza aire comprimido, generado por un compresor eléctrico o de gas, para crear el aerosol. Es muy eficiente y sirve para nebulizar broncodilatadores, antiinflamatorios, antibióticos y también suero salino.

Como fuente de energía pueden utilizar un compresor mecánico de aire o un gas comprimido, como oxígeno o aire, que pasa por un orificio estrecho, choca contra un sistema de percusión y fragmenta el fluido en gotas que se inhalan.

  • Proporcionan altos flujos.
  • Son más rápidos que los ultrasónicos.
  • Pueden nebulizar suspensiones y soluciones.
  • Los compresores pueden ser ruidosos y pesados.
  • Suelen ser menos portátiles que otros tipos de nebulizador.

Nebulizador ultrasónico

Un nebulizador ultrasónico utiliza vibraciones de muy alta frecuencia para convertir el líquido en aerosol. Son más rápidos, menos ruidosos y suelen ser portátiles.

Utilizan como fuente de energía un cristal piezoeléctrico para convertir la energía eléctrica en ondas que pasan a través de la solución y convierten el líquido en las partículas de aerosol que se inhalan.

  • Nebulizan grandes volúmenes de líquidos.
  • Son más silenciosos que los Jet.
  • Las ondas de alta frecuencia producen calor y pueden afectar a la estabilidad de algunos medicamentos.
  • No son apropiados para nebulizar antibióticos, glucocorticoides y DNasa.
  • No nebulizan suspensiones.
  • Pueden utilizarse para nebulizar broncodilatadores o soluciones salinas.

Son menos utilizados y no se recomienda su uso para administrar medicamentos, ya que el calor generado en la vibración puede alterar la medicación. Se utilizan principalmente para hidratar la vía respiratoria superior mediante la nebulización de suero hipertónico.

Nebulizador de malla

Utiliza una malla que vibra a alta frecuencia para convertir el líquido en aerosol. Este mecanismo permite que este tipo de nebulizador sea muy compacto y silencioso.

El aerosol se genera al pasar el líquido a nebulizar por los agujeros de una malla. Utilizan energía eléctrica, funcionan con toma de corriente eléctrica, pilas o batería.

  • Algunos pueden funcionar con baterías o pilas.
  • Son poco voluminosos y silenciosos.
  • Pueden nebulizar suspensiones y soluciones.
  • Son más rápidos que los Jet.
  • Son menos resistentes que los Jet.
  • Requieren una limpieza más frecuente.
  • Faltan estudios de bioequivalencia con algunos fármacos.

Es el modelo más rápido y efectivo, pero también es más caro y requiere una limpieza más frecuente. Puede funcionar con batería, por lo que sirve como nebulizador portátil.

Cómo usar una mascarilla con nebulizador correctamente

Antes de que un paciente empiece a usar un nebulizador de forma habitual, debe realizarse un primer tratamiento bajo la supervisión de una enfermera o de otro profesional sanitario.

El paciente debe conocer la dosis exacta de la medicación que necesita. Hay que aprender y repetir el modo de prepararla, la forma en la que debe colocarse el equipo y el tiempo de nebulización.

1. Lávese las manos

Para mantener el nebulizador y los pulmones libres de gérmenes, siempre lávese las manos antes de manipular el medicamento y el equipo.

La higiene es esencial para evitar la contaminación por bacterias, virus u hongos que puedan llegar a las vías respiratorias. El equipo debe prepararse poco antes de comenzar el tratamiento.

2. Compruebe el medicamento

Antes de comenzar, verifique detenidamente si el medicamento está vencido, si el vial está aplastado o dañado, si el medicamento se ve descolorido o si estuvo expuesto a temperaturas extremadamente altas o bajas.

Si nota cualquiera de estas condiciones, reemplace el medicamento. Deseche cualquier medicamento que huela mal, a podrido o como si tuviera alcohol isopropílico.

3. Reúna y conecte el equipo

La mayoría de los nebulizadores incluye un compresor, un tubo, una cámara de nebulización y una boquilla. También pueden tener una mascarilla.

Conecte la manguera al compresor de aire. Sujete el otro extremo de la manguera a la boquilla y al recipiente del medicamento.

Elija una mascarilla que sea suave, flexible y del tamaño adecuado para que cubra bien la boca y la nariz. Una mascarilla demasiado grande o mal ajustada puede permitir que el medicamento se escape al ambiente.

4. Vierta el medicamento en la cámara

Los viales de dosis individual son fáciles de usar; simplemente, gire la tapa y vierta el contenido. El paciente debe llenar el recipiente con la dosis exacta de medicamento.

Elija una cámara de nebulización que se asiente de forma plana para facilitar el vertido. No llene demasiado la cámara de nebulización; si lo hace, es posible que el dispositivo no pulverice el medicamento con el tamaño de partícula correcto.

El volumen de llenado inicial por lo general debe ser entre 4 y 5 ml, salvo que el nebulizador esté diseñado específicamente para ser usado con un volumen menor. La solución suele hacerse con suero salino, pero también se puede utilizar agua destilada o combinar ambas, según la tolerancia del paciente.

Volúmenes menores pueden aumentar la viscosidad de la solución y dificultar la nebulización. El tiempo de nebulización depende del volumen y la densidad de la solución.

5. Coloque correctamente la mascarilla

Siéntese y relájese. Coloque la mascarilla sobre la boca y la nariz, comprobando que quede bien ajustada a la cara y que no existan fugas importantes.

La mascarilla debe cubrir bien la boca y la nariz, pero no debe resultar excesivamente apretada ni causar molestias que dificulten la respiración.

No administre el medicamento frente a la cara del niño; esto liberará el medicamento al aire, y no a los pulmones. Use una mascarilla colocada correctamente.

6. Encienda el equipo y respire

Encienda la máquina del nebulizador. Durante la nebulización el paciente debe estar sentado y erguido, ha de respirar a un ritmo normal y no debe hablar.

Durante la nebulización se debe respirar por la boca de forma lenta y profunda, haciendo apneas, es decir, aguantando el aire dentro unos segundos si es posible. Cuando se use boquilla, puede ayudar ponerse una pinza en la nariz para respirar solo por la boca.

Respire normalmente hasta que se termine el medicamento. Si comienza a toser, apague la máquina hasta que pueda volver a respirar sin problemas.

Una nebulización eficaz requiere que la persona esté tranquila, sin miedo y que colabore en la medida de lo posible. En el caso de los niños, es importante ayudarles a estar lo más quietos y tranquilos posible.

7. Finalice el tratamiento

Continúe el tratamiento de respiración hasta que la cámara de nebulización esté vacía. El tiempo que dura la nebulización depende del dispositivo y de la dosis de fármaco.

Lo habitual es entre 10 y 15 minutos, aunque el tratamiento puede durar de 5 a 20 minutos según el dispositivo y el medicamento utilizados.

Apague la máquina cuando finalice. Si el medicamento hace espuma o burbujas, suspenda el tratamiento; es posible que los medicamentos o el equipo estén defectuosos o contaminados.

Una vez terminada la nebulización, hay que enjuagarse correctamente la boca con un colutorio para eliminar los restos de medicación, sobre todo si contenía corticoides. Si se ha usado mascarilla, también hay que lavarse la cara y la nariz.

Cómo utilizar la mascarilla en bebés y niños

El uso más común del nebulizador para bebés y niños es la administración de medicamento inhalado para el tratamiento de bronquiolitis y bronquitis. También podrían ser prescritas las nebulizaciones con suero hipertónico para ayudar a bajar la inflamación de la vía respiratoria y favorecer el drenaje de las secreciones acumuladas.

Un niño no tiene que hacer nada especial para inhalar el medicamento del nebulizador, salvo quedarse quieto e inspirar. Si el niño no se queda quieto, no coopera o se pone a llorar, puede no obtener todo el medicamento que necesita.

Es necesario explicar y ayudar al niño a utilizarlo adecuadamente, para que la administración del medicamento sea realmente efectiva. Se debe realizar una primera nebulización supervisada por personal sanitario antes de empezar a utilizarlo en casa.

No se aconseja nebulizar al niño mientras duerme, porque puede cerrar la boca y respirar de forma más superficial. Esto dificultaría que el fármaco llegue correctamente a los pulmones.

La mascarilla debe corresponder a la edad y al tamaño del niño. Debe ajustarse correctamente a la cara, cubrir la boca y la nariz y reducir al mínimo las fugas de aerosol.

Limpieza y mantenimiento

Es importante limpiar muy bien el equipo tras cada nebulización. Todo lo que entre en la cámara, ya sean medicamentos, polvo de la casa o cualquier agente que tenga en las manos, llegará a los pulmones.

La limpieza debe realizarse según las instrucciones del fabricante y siempre con el aparato desenchufado. La cámara de nebulización, la boquilla y la mascarilla deben mantenerse limpias y completamente secas antes de guardarlas.

Después de cada uso

  1. Desenchufe la máquina antes de limpiarla.
  2. Desmonte los componentes siguiendo las instrucciones del fabricante.
  3. Lave el recipiente del medicamento, la mascarilla y la boquilla con agua corriente tibia y jabón neutro.
  4. Enjuague bien las piezas con agua del grifo.
  5. Deje que se sequen al aire sobre toallas de papel limpias o sobre un lugar limpio.
  6. Conecte el nebulizador y haga correr aire a través de la máquina durante 20 segundos para asegurarse de que todas las partes estén secas, si las instrucciones del equipo lo indican.
  7. Guarde el equipo desmontado en un área cubierta, seca y libre de polvo.

El compresor y el tubo de aire son piezas no lavables, que se deben limpiar con un paño húmedo con agua. Nunca lave la manguera o el tubo si las instrucciones del fabricante indican que no son lavables.

Limpieza periódica

Una vez al día, puede agregar jabón suave para platos a la rutina de limpieza anterior. Una o dos veces a la semana, puede agregar un paso de remojo a la rutina de limpieza anterior.

Sumerja el recipiente y la boquilla en una parte de vinagre blanco destilado y dos partes de solución de agua tibia. Puede limpiar la parte externa de su máquina con un paño húmedo tibio según sea necesario.

Para pacientes inmunodeprimidos o con elevado riesgo de infección respiratoria, como quienes tienen fibrosis quística, se recomienda esterilizar el kit nebulizador una vez a la semana.

Filtro y sustitución de piezas

El filtro de aire no se debe lavar ni limpiar. Debe sustituirse tras los usos recomendados en las instrucciones. Si se humedece, hay que sustituirlo porque puede generar obstrucciones.

La cámara de nebulización, la boquilla y el tubo del nebulizador no duran para siempre. El plástico se romperá con el tiempo. Reemplácelos según las recomendaciones del fabricante.

Ventajas de utilizar una mascarilla con nebulizador

La mayor ventaja del nebulizador es que permite que el medicamento se deposite directamente en las zonas afectadas de las vías respiratorias, siendo más eficaz, rápido y con menos efectos secundarios que su administración por otras vías.

  • Puede utilizarse a cualquier edad, desde bebés hasta personas mayores.
  • No exige coordinar la activación del dispositivo con la inhalación.
  • Puede ser más fácil de utilizar para niños pequeños y personas con enfermedad pulmonar grave.
  • Permite administrar determinados medicamentos que solo están disponibles en forma líquida.
  • Puede administrar altas dosis de medicamentos por vía inhalatoria.
  • Puede utilizarse con una gran variedad de medicamentos y, cuando el médico lo indica, combinar algunos medicamentos en una misma nebulización.
  • Permite una inhalación continua durante periodos largos.
  • Puede utilizarse en tratamientos domiciliarios.

Las terapias respiratorias domiciliarias mejoran la calidad de vida de pacientes y evitan las hospitalizaciones innecesarias. La comodidad y tranquilidad de permanecer en el propio domicilio y la atención individualizada son ventajas de la asistencia domiciliaria para los pacientes.

Inconvenientes y limitaciones

Los nebulizadores suelen ser más grandes y menos portátiles que los inhaladores, lo que puede dificultar su uso fuera de casa. El proceso de nebulización puede tomar más tiempo que el uso de un inhalador, generalmente de 5 a 15 minutos por sesión.

  • Requieren limpieza y mantenimiento regular.
  • Algunos modelos producen ruido.
  • La mayoría necesita una fuente de energía eléctrica.
  • Pueden ser más voluminosos y difíciles de transportar.
  • Puede existir una menor eficiencia en la entrega del medicamento a los pulmones debido a pérdidas en el equipo o en el aire.
  • Una parte del medicamento puede dispersarse en el ambiente.

En términos generales, el depósito pulmonar de los nebulizadores es menor comparado con los inhaladores de cartucho presurizado o de polvo seco, ya que gran parte del medicamento se dispersa en el ambiente con los nebulizadores. Por eso, la dosis de fármaco administrada con el nebulizador suele ser mucho mayor que la correspondiente administrada con otros dispositivos.

Use el nebulizador en un área bien ventilada para minimizar la dispersión del medicamento en el ambiente. Si el paciente puede utilizar correctamente un inhalador de cartucho presurizado o de polvo seco, estos dispositivos pueden ofrecer ventajas de portabilidad, rapidez y comodidad para el tratamiento diario.

Nebulizador frente a inhalador

Al igual que los nebulizadores, los inhaladores también se usan para enviar medicamento a los pulmones. Sin embargo, existen diferencias importantes entre ambos dispositivos.

CaracterísticaNebulizadorInhalador
Forma de administrar el medicamentoConvierte el líquido en aerosol y permite inhalarlo mediante mascarilla o boquilla.Libera una dosis medida o polvo que debe inhalarse.
CoordinaciónRequiere menos coordinación entre la activación y la inhalación.Algunos modelos requieren coordinar la activación con la inhalación.
DuraciónEl tratamiento suele durar de 5 a 20 minutos.La administración suele ser más rápida.
PortabilidadPuede ser más grande y voluminoso.Es pequeño y fácil de transportar.
Pacientes que pueden beneficiarseNiños pequeños, personas mayores y pacientes que tienen dificultades para utilizar inhaladores.Pacientes capaces de realizar correctamente la técnica inhalatoria.
MantenimientoRequiere limpieza periódica de la cámara, la mascarilla o la boquilla.También requiere cuidados, pero generalmente menos limpieza de piezas.

Los inhaladores liberan rápidamente una dosis exacta de medicamento, requieren un poco de práctica para usarlos adecuadamente, son más pequeños y portátiles, cuestan menos y tienden a tener menos efectos secundarios que los nebulizadores, como latidos cardíacos rápidos y nerviosismo.

Los nebulizadores permiten ver y sentir el medicamento mientras se inhala. Pueden ser más fáciles de usar porque todo lo que tiene que hacer el paciente es respirar normalmente.

Si tiene asma, es posible que no necesite usar un nebulizador. En cambio, puede usar un inhalador, que generalmente es igual de efectivo si se usa adecuadamente. Sin embargo, un nebulizador puede liberar el medicamento con menos esfuerzo y mayor previsibilidad que un inhalador.

La elección del dispositivo puede basarse en si el paciente encuentra más fácil utilizar un nebulizador y en el tipo de medicamento que necesita. Si existen dificultades para coordinar la inhalación con un inhalador de cartucho presurizado o poca fuerza para inspirar con un inhalador de polvo seco, un nebulizador puede ser una solución efectiva.

Precauciones importantes

El nebulizador debe utilizarse únicamente bajo prescripción médica. El médico debe indicar cómo y cuándo utilizarlo, qué medicación nebulizar y cuál es la dosis.

No debe modificarse la dosis, sustituirse el medicamento ni mezclarse soluciones sin indicación profesional. El paciente también debe aprender a desmontar los distintos componentes del sistema para proceder a su limpieza y mantenimiento con la periodicidad indicada.

Si el medicamento hace espuma o burbujas, suspenda el tratamiento; es posible que los medicamentos o el equipo estén defectuosos o contaminados.

También debe comunicarse con el proveedor sanitario si aparecen ansiedad, sensación de que el corazón se acelera o late con fuerza, falta de aliento o excitación intensa. Estos pueden ser signos de que se está recibiendo demasiado medicamento.

La mascarilla con nebulizador facilita que el aerosol llegue a las vías respiratorias, pero su eficacia depende de la dosis prescrita, el ajuste de la mascarilla, la técnica de respiración, el tipo de nebulizador y la limpieza correcta del equipo.

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