Mascarilla de tela no tejida: características, usos y eficacia

La mascarilla de tela no tejida es un elemento de protección fabricado con fibras unidas mediante procedimientos mecánicos, térmicos o químicos, sin entrelazar hilos ni convertir las fibras en hilo. Su eficacia depende de la composición, el número de capas, la densidad del material, la capacidad de filtración, la respirabilidad, el ajuste al rostro y el uso previsto.

Las mascarillas no tejidas se emplean principalmente en productos quirúrgicos, higiénicos y de protección respiratoria. Las mascarillas médicas suelen adoptar una estructura de tres capas: una capa exterior de tela no tejida spunbond para impermeabilidad y resistencia al polvo; una capa intermedia de tela no tejida-soplada y fundida que utiliza adsorción electrostática para capturar partículas diminutas (como virus); y una capa interna de tejido spunbond que no daña la piel-para reducir la irritación de la piel.

Qué es una tela no tejida

El tejido no tejido, también conocido como tela no tejida, es un tipo de textil innovador que se fabrica sin necesidad de entrelazar hilos. A diferencia de los tejidos convencionales, este material se produce a partir de fibras unidas mediante procesos térmicos, mecánicos o químicos, lo que le otorga propiedades únicas y muy valoradas en sectores como la salud, la hostelería o la industria alimentaria.

Un tejido no tejido «es un tipo de textil producido al formar una red con fibras unidas por procedimientos mecánicos, térmicos o químicos, pero sin ser tejidas y sin que sea necesario convertir las fibras en hilo. En este sentido, estos materiales se definen por su negativo (es decir, por lo que no son). Estos materiales textiles no se deshilachan; por eso, son apreciados para la confección de prendas y accesorios de alto rendimiento».

Cuando las observamos a simple vista, algunas de ellas pueden parecer de plástico o papel. Sin embargo, con una lupa de pocos aumentos podríamos apreciar fácilmente que están formadas por fibras enmarañadas formando una tela. Si no tuvieran esta estructura, tendrían una porosidad insuficiente para facilitar la respiración.

El fieltro fue, en realidad, el precursor de la técnica que hoy conocemos como tejido no tejido. Aunque sus primeras aplicaciones datan de los años 30, no fue hasta la década de los 50 cuando se perfeccionaron los procesos industriales para producirlo a gran escala. En España, la tela no tejida empezó a ganar popularidad a partir de los años 90, de la mano de sectores que buscaban soluciones prácticas, higiénicas y económicas.

Características principales de la mascarilla no tejida

La capacidad protectora de las mascarillas no tejidas-se deriva principalmente de su estructura de fibra. Las fibras distribuidas aleatoriamente forman una red densa que intercepta gotas, polvo y otras partículas, mientras que el diseño poroso garantiza una respiración cómoda.

Dependiendo de lo más o menos tupidos que sean y de su espesor (que, finalmente, se suele expresar en lo que pesan por metro cuadrado) pueden retener mas o menos partículas (ya sean de contaminación atmosférica o de microorganismos).

  • Alta capacidad de absorción.
  • Impermeabilidad.
  • Elasticidad y suavidad al tacto.
  • Resistencia al desgarro y al fuego.
  • Material lavable, esterilizable y no alérgico.
  • Actúa como barrera bacteriana y permite el paso del aire sin dejar pasar el polvo.

Los materiales comunes de polipropileno (PP) son hidrófobos, bloquean eficazmente las salpicaduras de líquidos y son livianos y suaves, lo que los hace adecuados para un uso prolongado.

El tejido no tejido en polipropileno es muy utilizado en el sector sanitario y alimentario. Su resistencia al desgarro, repelencia al agua y ligereza lo convierten en un material de elección para fabricar productos como batas quirúrgicas o mascarillas.

Cómo se estructura una mascarilla de tres capas

La mascarilla se compone de tres capas, cada una de las cuales tiene un propósito específico para garantizar una filtración y comodidad óptimas. La capa exterior está hecha de tela no tejida PP (polipropileno), que actúa como barrera contra gotas, polvo y otros contaminantes.

La capa exterior ayuda a prevenir la penetración de sustancias potencialmente nocivas en la mascarilla. Las capas Spunbond aportan durabilidad y estabilidad, mientras que la capa intermedia Meltblown actúa como filtro de partículas.

La capa intermedia de tela no tejida-soplada y fundida utiliza adsorción electrostática para capturar partículas diminutas. La principal ventaja de la mascarilla no tejida radica en el efecto de adsorción electrostática de la capa fundida-soplada.

La capa interior está diseñada para entrar en contacto con la piel y reducir la irritación. Este diseño «sándwich» equilibra protección y comodidad.

CapaMaterial o estructuraFunción principal
ExteriorTela no tejida spunbond de polipropilenoBarrera contra gotas, salpicaduras, polvo y otros contaminantes
IntermediaTela no tejida meltblownFiltración de partículas mediante adsorción electrostática
InteriorTela no tejida spunbond suaveComodidad y reducción de la irritación de la piel

Materiales utilizados en las mascarillas no tejidas

En las mascarillas profesionales, muchos de los elementos filtrantes están hechos a base de fibras de polipropileno que, bajo un microscopio electrónico, muestran a las claras su naturaleza no tejida.

Entre los materiales que pueden usarse, además del mencionado polipropileno, están TNT constituidos a base de un 80% de poliéster y un 20% de viscosa. U otros con un 65% de poliéster y un 35% de algodón.

La viscosa es un polímero semisintético obtenido tratando celulosa con hidróxido sódico y disulfuro de carbono. El algodón es un polímero natural, con fibras de celulosa y otras cosas.

Tejidos no tejidos son también las compresas empleadas en los hospitales aunque, en este caso, las mas habituales llevan más viscosa que poliéster (70/30) o están hechas a base de puras fibras no tejidas de celulosa.

Tipos de tejido no tejido empleados en mascarillas

Polipropileno

El polipropileno es ligero, suave, hidrófobo y resistente al desgarro. Su repelencia al agua lo hace adecuado para impedir la penetración de gotas y salpicaduras.

Además, es reciclable, lo que lo hace interesante desde el punto de vista medioambiental. Sin embargo, el polipropileno es difícil de degradar y las mascarillas desechadas requieren una eliminación profesional para evitar la contaminación ambiental.

Spunbond

La tela no tejida spunbond se utiliza principalmente para las capas exteriores e interiores. Las capas Spunbond aportan durabilidad y estabilidad.

Meltblown

La tela meltblown constituye habitualmente la capa filtrante central. Su red de fibras finas ofrece una elevada capacidad para retener partículas, reforzada por la adsorción electrostática.

SMS

El formato TNT Spunbond-Meltblown-Spunbond (SMS) combina tres tipos de tejido no tejido para ofrecer una protección superior. Es una opción excelente para entornos médicos y laboratorios, donde se requieren altos niveles de seguridad.

Mascarilla no tejida y tipos de uso

Las mascarillas se pueden clasificar de dos formas diferentes: según el números de usos (de un solo uso o reutilizables) o en función del uso final recomendado (EPI, quirúrgicas e higiénicas).

Las EPI y las quirúrgicas son, en general, de un solo uso. Las higiénicas suelen ser reutilizables hasta un número de lavados determinados. En adelante, cuando hablemos de mascarillas higiénicas reutilizables nos referiremos a las conocidas como «mascarillas de tela».

Conviene clarificar que todas las mascarillas están hechas de fibras (o hilos), que forman telas. Por lo tanto, técnicamente, todas las mascarillas son de tela.

Tipo de mascarillaUso habitualCaracterísticas generales
EPIProtección respiratoria individualFFP1, FFP2 y FFP3 según el nivel de filtración de partículas en suspensión
QuirúrgicaReducción de la emisión de gotículasTipo I, tipo II y tipo IIR; generalmente desechable
HigiénicaUso de la población generalDe un solo uso o reutilizable; debe cumplir requisitos de filtración y respirabilidad

Eficacia de filtración

Las mascarillas no tejidas desempeñan un papel esencial en el filtrado del aire que podemos inspirar o espirar. Por ejemplo, las mascarillas N95 homologadas en USA se llaman así porque sus elementos filtrantes se quedan con más del 95% de los partículas en suspensión. Y algo similar pasa con las europeas FFP2.

Las mascarillas tipo EPI se clasifican como FFP1, FFP2 y FFP3 según sea su nivel de filtración de partículas en suspensión (78 %, 92 % o 98 % respectivamente).

Las mascarillas quirúrgicas del tipo I o II presentan niveles mínimos de eficacia de filtración bacteriana de 95 % y 98 % respectivamente. Las mascarillas higiénicas pueden ser de un solo uso o varios usos, con niveles mínimos de filtración bacteriana de 95 y 90 % respectivamente.

TipoIndicador de filtraciónValor indicado
FFP1Filtración de partículas en suspensión78 %
FFP2Filtración de partículas en suspensión92 %
FFP3Filtración de partículas en suspensión98 %
Quirúrgica tipo IEficacia de filtración bacteriana95 %
Quirúrgica tipo IIEficacia de filtración bacteriana98 %
Higiénica de un solo usoEficacia de filtración bacteriana95 %
Higiénica reutilizableEficacia de filtración bacteriana90 %

Es muy importante entender claramente el significado de los grados de filtración y cómo se están midiendo. En las mascarillas tipo EPI se mide la capacidad de filtración de partículas de más de 0,3 micras, mientras que en las quirúrgicas e higiénicas se determina la eficacia de filtración bacteriana (partículas mayores de 3 micras).

Por lo tanto, las de tipo EPI presentan una alta capacidad de filtración frente a partículas unas 10 veces más pequeñas que el resto de mascarillas. Una alta capacidad de filtración bacteriana de partículas superiores a 3 micras no garantiza que se filtre un alto porcentaje de partículas más pequeñas.

Puede que una mascarilla esté filtrando un alto porcentaje de bacterias pero no, en cambio, de virus en suspensión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el virus se trasmite por aerosoles (tamaño inferior a 5 micras) pero también por gotículas, que son de tamaño mucho mayor.

Las mascarillas KN95/N95, que también utilizan tela no tejida, logran una eficiencia de filtración de más del 95 % a través de múltiples capas de tela fundida-soplada y un tratamiento electrostático mejorado, lo que las hace adecuadas para entornos de alto-riesgo.

Mascarillas quirúrgicas no tejidas

Las mascarillas quirúrgicas son generalmente desechables y están fabricadas con tres capas de tela non-woven o no tejida. Ofrecen protección respiratoria de una dirección, protegiendo así a las demás personas que puedan estar cerca de un posible contagio.

Son de tres capas y tres pliegues para ofrecer protección respiratoria de una dirección, es decir, capturan el fluido corporal de nariz y boca que sale del usuario, protegiendo a las demás personas que puedan estar cerca, de un posible contagio.

Mascarillas quirúrgicas tipo I

Las mascarillas quirúrgicas tipo I tienen ≥ 95% de BFE. Cumplen con las normativas EN14683:2019, EN14683:2005 y ASTM F2100 (USA) y la directiva 93/42/EEC sobre dispositivos médicos.

Mascarillas quirúrgicas tipo II

Las mascarillas quirúrgicas tipo II tienen ≥ 98% de BFE. Están fabricadas con 3 capas de tela non-woven o no tejida.

Están compuestas por material transpirable por lo que no irrita la piel y cuenta con dos gomas elásticas acolchadas que se colocan detrás de las orejas para sujetarla.

Mascarillas quirúrgicas tipo IIR

La mascarilla tipo IIR es resistente a las salpicaduras de sangre y otros fluidos corporales que pudieran estar contaminados. Además la mascarilla desechable de tipo IIR tiene un porcentaje de BFE o eficacia de filtración bacteriana mayor en comparación con la tipo I.

El resto de características son las mismas que para el tipo I y tipo II: norma, homologación, con 3 capas de tela non-woven o no tejida, ofrecen protección respiratoria de una dirección, cómodas y ajustables.

Mascarillas higiénicas reutilizables

Las mascarillas higiénicas reutilizables están reguladas por una norma y deben cumplir con dos requisitos técnicos básicos: eficacia de la filtración y respirabilidad. Las mascarillas que no cumplen esta normativa se consideran «caseras», no siguen ninguna regulación y, por tanto, no tenemos conocimiento de su nivel de protección frente al virus.

Las mascarillas higiénicas reutilizables nos pueden ofrecer niveles de seguridad similares a las quirúrgicas cuando sus niveles de filtración son similares y se utilizan correctamente.

Las mascarillas de tela que cumplen con la norma española UNE 0065, denominadas mascarillas higiénicas reutilizables, deben estar confeccionadas con tejidos con una eficacia filtrante adecuada, que permitan una respiración óptima.

EnsayoCriterio de aceptación UNE 0065
Eficacia de filtración bacteriana≥90
Respirabilidad, presión diferencial≤60 Pa/cm2
Durabilidad5 lavados

Para poder certificar que las mascarillas cumplen con la norma, estas y/o los tejidos que las componen deben haber sido analizados en laboratorios certificados por el ministerio de Sanidad y Consumo.

Así, si escogemos una mascarilla higiénica reutilizable certificada y la usamos correctamente, servirá para prevenir la liberación y propagación del virus SARS-CoV-2.

Respirabilidad, ajuste y comodidad

La protección no depende únicamente del material filtrante. De nada sirve ponerse una mascarilla EPI de alta capacidad de filtración si no se lleva bien ajustada a la cara. Incluso podría estar siendo menos efectiva que, por ejemplo, una mascarilla higiénica bien colocada.

La mascarilla médica desechable está diseñada para ajustarse de forma segura sobre la nariz y la boca, proporcionando un sellado confiable para minimizar el riesgo de fugas.

Cuenta con presillas elásticas para las orejas que permiten un uso fácil y cómodo, lo que garantiza un ajuste perfecto para diversas formas y tamaños de rostro. El material transpirable permite una respiración cómoda y fácil.

Las mascarillas higiénicas reutilizables certificadas pueden ser más confortables y estéticamente agradables que las quirúrgicas o EPI, siempre que mantengan una filtración y respirabilidad adecuadas.

Usos de la tela no tejida

La tela no tejida actúa como barrera bacteriana y permite el paso del aire sin dejar pasar el polvo, lo que la convierte en un excelente filtro. Por ello, se usa ampliamente en la fabricación de mascarillas quirúrgicas, batas o gorros desechables.

  • Vestuario de un solo uso: batas, mascarillas, gorros y otros elementos sanitarios fabricados con TNT, perfectos para entornos clínicos y alimentarios.
  • Higiene personal e industrial: se utiliza en la fabricación de toallitas, pañales, compresas o trapos de limpieza.
  • Filtros y protección: muy valorado en industrias que requieren filtración de partículas y líquidos.

Tejidos no tejidos, como los mencionados, se han vendido tradicionalmente en tiendas de telas para los usos más variados, desde trapos de cocina a filtros para equipos de aire acondicionado.

Tejidos no tejidos son también las compresas empleadas en los hospitales. El material se utiliza asimismo en productos de higiene personal y en textiles de uso corto.

Comparación con las mascarillas de algodón y tejido de punto

En comparación con las mascarillas de algodón o de tejido de punto, las mascarillas no tejidas-muestran una eficiencia de filtración significativamente mayor.

Las mascarillas de algodón comunes se basan principalmente en múltiples capas de tela, lo que ofrece una protección limitada contra PM2.5 o virus y, a menudo, tienen poca transpirabilidad.

Las máscaras de tela tejida tienen espacios más grandes entre las fibras, lo que las hace más adecuadas para la protección contra el polvo que para la defensa microbiana.

Sin embargo, las mascarillas no tejidas generalmente están diseñadas para un solo uso, mientras que las mascarillas de algodón y tejidas se pueden lavar y reutilizar.

Mascarillas desechables y reutilizables

Las mascarillas no tejidas-desechables deben reemplazarse después de 4 a 6 horas de uso o cuando se humedezcan o se contaminen. No se deben lavar ni desinfectar con alcohol.

No, la mascarilla médica desechable no está diseñada para su reutilización. Debe desecharse después de cada uso para mantener la higiene y evitar la contaminación.

Lavar o reutilizar la mascarilla puede comprometer su eficacia y aumentar el riesgo de infección. Las mascarillas quirúrgicas son desechables, es decir, no es recomendable reutilizarlas, ya que una vez superada su vida útil pueden dejar de ser efectivas.

Las mascarillas higiénicas reutilizables deben limpiarse y desinfectarse siguiendo las recomendaciones del fabricante o, en caso de que no sean facilitadas, las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

En la mayoría de los casos, un ciclo normal de lavado entre 60°C y 90°C será suficiente.

Limitaciones de la mascarilla no tejida

  • Sensibilidad al calor: Los materiales de polipropileno se encogen o deforman a temperaturas superiores a 80 grados, lo que los hace inadecuados para la esterilización con vapor.
  • Decaimiento electrostático: El efecto de adsorción electrostática de la capa-soplada fundida disminuye con el tiempo o con mayor humedad.
  • Uso limitado: Las mascarillas no tejidas-desechables están diseñadas para un solo uso.
  • Impacto ambiental: El polipropileno es difícil de degradar y las mascarillas desechadas requieren una eliminación profesional para evitar la contaminación ambiental.

Se recomienda almacenar las mascarillas por no más de dos años.

Cómo elegir una mascarilla no tejida

Las mascarillas de alta-calidad deben tener tres capas distintas-una capa exterior rígida e impermeable, una capa intermedia densa y una capa interior suave.

Es importante comprobar la finalidad de la mascarilla, su clasificación, la eficacia de filtración, la respirabilidad, el ajuste y las instrucciones de uso y limpieza.

  1. Verifique la estructura de tres capas.
  2. Compruebe la norma aplicable y la clasificación del producto.
  3. Revise la eficacia de filtración declarada.
  4. Compruebe la respirabilidad y el ajuste sobre nariz, boca y barbilla.
  5. Respete el tiempo de uso y las condiciones de sustitución.
  6. No lave ni reutilice una mascarilla desechable.
  7. Siga las instrucciones del fabricante para las mascarillas reutilizables.

Un método de prueba sencillo consiste en abrir la máscara; la capa media fundida-soplada debe exhibir adsorción electrostática, por ejemplo, atrayendo pequeños trozos de papel cuando se separa.

Sin embargo, esta comprobación doméstica no sustituye a los ensayos de laboratorio ni permite certificar la eficacia de una mascarilla.

Uso correcto y medidas complementarias

Ninguna mascarilla puede garantizar un 100 % de protección. Tal como hemos visto, incluso las más efectivas (EPI) tienen niveles de filtración inferiores al 100 %.

Por eso es muy importante protegernos con otras medidas complementarias como son la distancia y lavado de manos.

Al utilizar una mascarilla médica desechable, es importante asegurar un ajuste adecuado sobre nariz y boca, cubriéndolas por completo. También se debe evitar tocar la mascarilla o ajustarla con frecuencia para evitar la contaminación.

  • Asegurar un ajuste adecuado sobre nariz y boca, cubriéndolas por completo.
  • Evite tocar la mascarilla o ajustarla con frecuencia para evitar la contaminación.
  • Lavarse bien las manos antes y después de manipular la mascarilla.
  • Desechar adecuadamente la mascarilla después de cada uso.
  • Seguir las pautas y regulaciones locales con respecto al uso y eliminación de máscaras médicas.

Dicen los expertos que calzarse una proporciona una falsa sensación de seguridad que nos hace relajarnos y ser menos rigurosos en otras cosas importantes, como mantener la distancia de seguridad o conservar las manos en perfecto estado de revista.

Qué tipo de mascarilla corresponde a cada situación

Las mascarillas tipo EPI (FFP2 o FFP3) son las que nos proporcionan una mejor protección ante los aerosoles que contienen virus. Estas mascarillas son especialmente recomendables en espacios pequeños poco ventilados y con una elevada carga viral.

El personal sanitario expuesto a estas condiciones extremas es el perfil de usuario idóneo para estas mascarillas. Así lo aconseja el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Se recomienda que las personas sanas usen mascarillas higiénicas, las personas enfermas las quirúrgicas, y las que están en contacto con el virus las EPI.

En los lugares donde la probabilidad de concentración de partículas es muy baja, como espacios ventilados, con población no infectada que usa mascarilla y que mantiene la distancia de seguridad, protegernos con una mascarilla quirúrgica o higiénica puede ser suficiente.

Dependiendo de la situación en que nos encontremos, habrá mayor o menor concentración de partículas de virus y su propagación será en forma predominante de aerosoles o de gotículas.

Mascarilla médica no tejida de tres capas

La mascarilla médica desechable está diseñada para brindar protección contra partículas y gotitas en el aire. Está fabricada con materiales de alta calidad y cumple con los estándares necesarios para uso médico.

La estructura indicada es Polipropileno + Meltblown + Polipropileno. El producto puede presentar una eficiencia del filtro bacteriano mayor o igual al 98% o mayor o igual al 95%.

CaracterísticaDescripción
Estructura3 capas
MaterialPolipropileno + Meltblown + Polipropileno
Eficiencia del filtro bacterianoMayor o igual al 98% o Mayor o igual al 95%
NormaEN14683-2019, Tipo IIR o Tipo I
FunciónReducir y prevenir la propagación de infecciones

La mascarilla tipo IIR ofrece un mayor nivel de resistencia a los fluidos en comparación con las mascarillas tipo II. La capa exterior actúa como barrera contra gotas, polvo y otros contaminantes.

El objetivo principal de la mascarilla médica desechable es brindar protección contra partículas y gotitas en el aire. Se utiliza habitualmente en entornos médicos, como hospitales, clínicas y laboratorios, para proteger a los profesionales sanitarios y a los pacientes de posibles infecciones.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que ninguna mascarilla puede proporcionar una protección del 100 % y que el uso adecuado y el cumplimiento de otras medidas preventivas también son esenciales.

Sostenibilidad y generación de residuos

Usar mascarillas higiénicas reutilizables contribuye significativamente a reducir la generación de residuos.

Teniendo en cuenta que una mascarilla quirúrgica pesa aproximadamente 3 gramos, si cada español usa 3 mascarillas a la semana llegaríamos a generar 1 710 toneladas de residuos al mes.

Además, si se gestionase adecuadamente su recogida, incluyendo un sistema de desinfección previo, podrían ser recicladas y convertidas en nuevos productos textiles.

La reutilización solo es una opción cuando la mascarilla está diseñada para ello, cumple la normativa correspondiente y conserva sus propiedades durante el número de lavados indicado.

Evolución de los materiales

En el futuro, con el avance de la tecnología, las máscaras no tejidas con nanofibras añadidas, materiales biodegradables o membranas de PTFE pueden mejorar aún más su desempeño protector y ambiental.

La tela no tejida se ha convertido en un material indispensable para muchos sectores gracias a su flexibilidad, seguridad e higiene.

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