Mascarilla para el humo: protección respiratoria, tipos y eficacia

Una mascarilla para el humo debe elegirse según el tipo de humo, sus partículas, los gases o vapores que lo acompañan, la concentración del contaminante y la cantidad de oxígeno disponible. Para humos formados principalmente por partículas, las mascarillas autofiltrantes FFP2 o FFP3 pueden ser adecuadas cuando el equipo proporciona un ajuste hermético y la atmósfera contiene suficiente oxígeno; si también hay gases tóxicos, una mascarilla de partículas por sí sola no ofrece protección suficiente.

Los equipos de protección respiratoria protegen el sistema respiratorio del usuario de la inhalación de atmósferas peligrosas ya sea por la presencia de sustancias peligrosas (partículas, gases o vapores, agentes biológicos) o por la deficiencia de oxígeno. El nivel de protección depende del tipo de mascarilla y del filtro utilizado.

Qué es una mascarilla para el humo y qué riesgos puede reducir

Las mascarillas de protección respiratoria forman parte de los equipos de protección individual utilizados para evitar la inhalación de partículas, contaminantes o sustancias peligrosas presentes en el aire. Están diseñadas para filtrar diferentes tipos de agentes nocivos y proteger las vías respiratorias del trabajador.

Su uso es importante en trabajos donde se generan polvo, vapores, humos o aerosoles que pueden ser perjudiciales si se inhalan de forma continua. La exposición prolongada a estos contaminantes puede provocar irritaciones respiratorias, alergias o problemas pulmonares.

  • Los humos producidos en procesos de soldadura o tareas industriales.
  • El polvo generado en trabajos de construcción o carpintería.
  • Las partículas finas de materiales como cemento o yeso.
  • Los vapores químicos o aerosoles presentes en entornos industriales o laboratorios.

Los filtros contra partículas y aerosoles están diseñados para protegerte de contaminantes sólidos y líquidos suspendidos en el aire. Son ideales en situaciones donde las partículas pueden ser inhaladas y causar daños a la salud.

En ambientes con humo, para trabajos de soldadura o exposición al humo generado por combustibles, se recomienda el uso de filtros de alta eficiencia P2 o P3, ya que el humo contiene partículas muy finas que pueden ser tóxicas. En el caso de incendios, también podría ser necesario el uso de filtros combinados si hay gases tóxicos presentes.

mascarilla respiratoria contra humo y partículas

La eficacia depende de qué contiene el humo

El humo no es un contaminante único. Puede contener partículas sólidas, aerosoles líquidos, humos metálicos, gases y vapores químicos, por lo que la eficacia de una mascarilla depende de que el filtro corresponda exactamente al riesgo presente.

Los filtros respiratorios son componentes claves, ya que retienen o neutralizan los contaminantes del aire antes de que lleguen a las vías respiratorias. Elegir el adecuado es clave para garantizar una protección eficaz.

Algunos están diseñados para retener partículas sólidas o líquidas, como polvo, humo o aerosoles. Otros protegen frente a gases y vapores químicos, y también existen filtros combinados que actúan contra varios contaminantes a la vez.

Por ello, es importante identificar el riesgo presente en el entorno laboral antes de elegir el filtro. Una mascarilla que solo filtre partículas no protege automáticamente frente a gases ni vapores.

Humo compuesto principalmente por partículas

Los filtros para partículas se utilizan en entornos donde se generan polvo o humo, ya que capturan partículas microscópicas en suspensión. Los filtros para partículas están diseñados para capturar partículas sólidas y líquidas presentes en el aire, como polvo, humo, polen o aerosoles.

Los filtros contra partículas y aerosoles son ideales en entornos con alta concentración de partículas, como fábricas, talleres de carpintería o durante actividades al aire libre en temporada de alergias. Esto corresponde principalmente a filtros de eficiencia P1 o P2, dependiendo del tipo de polvo (tóxico o no tóxico).

Humo de soldadura

En la industria metalúrgica y en trabajos de soldadura, se producen humos metálicos y partículas microscópicas que pueden resultar perjudiciales si se inhalan de forma prolongada.

Los filtros para procesos de soldadura están diseñados para capturar humos metálicos y gases nocivos generados durante la soldadura o el corte de metales. Para trabajos de soldadura o exposición al humo generado por combustibles, se recomienda el uso de filtros de alta eficiencia P2 o P3, ya que el humo contiene partículas muy finas que pueden ser tóxicas.

Humo de incendios

En el caso de incendios, también podría ser necesario el uso de filtros combinados si hay gases tóxicos presentes. Los filtros combinados ofrecen protección tanto contra partículas como contra gases y vapores.

Sin embargo, los filtros estándar no generan oxígeno y no deben usarse en estas condiciones. En ambientes donde el oxígeno está desplazado por gases peligrosos (como en espacios confinados), los filtros convencionales no son suficientes.

Los aparatos respiratorios autónomos son independientes del aire en el ambiente, con aire de respiración que se transporta en cilindros de oxígeno u otros recipientes sellados. Este tipo de protección respiratoria se usa comúnmente en situaciones extremas como el rescate de incendios.

Tipos de mascarillas respiratorias para humo

Existen diferentes mascarillas de protección respiratoria, cada una diseñada para ofrecer distintos niveles de filtración y adaptarse a diferentes entornos de trabajo.

Mascarilla autofiltrante FFP

Las mascarillas autofiltrantes, también denominadas mascarillas desechables, son los equipos de protección respiratoria más simples, que se caracterizan porque están libres de mantenimiento. Estas mascarillas filtrantes se denominan FFP por el término en inglés, y acostumbran a utilizarse mayormente para la protección contra polvo y otras partículas peligrosas como neblinas, humos, aerosoles, etc.

Estas mascarillas cubren la boca y la nariz, y se deben utilizar obligatoriamente en todos los entornos de trabajo que excedan la concentración máxima de polvo, humo o aerosoles. Una mascarilla respiratoria desechable se utiliza en trabajos donde hay polvo o partículas en suspensión.

Las mascarillas autofiltrantes cubren nariz, boca y mentón, y deben garantizar un ajuste hermético con la cara del portador. Se componen principalmente de material filtrante y de un adaptador facial.

Pueden tener válvula de exhalación o no, esta válvula permite que el aire exhalado salga directamente sin pasar por el material filtrante.

Clasificación FFP

Se clasifican en función de su rendimiento: FFP1 (78% retención/ 22% fuga), FFP2 (92% retención/ 8% fuga), FFP3(98% retención/ 2% fuga).

ClaseRetenciónFugaUso orientativo
FFP178%22%Exposición a polvo muy ligero
FFP292%8%Exposición a polvo media
FFP398%2%Exposición a polvo elevado o indeterminado

Exposición a polvo muy ligero → Mascarillas FFP1. Exposición a polvo media → Mascarillas FFP2. Exposición a polvo elevado o indeterminado → Mascarillas FFP3.

Pueden ser de un solo uso (NR) o reutilizables (R), en este último caso sólo se limpia y desinfecta el ajuste con la cara y no el material filtrante, que podría ver alterada su eficacia.

Mascarilla antipolvo básica

Una mascarilla antipolvo básica proporcionará una protección LIMITADA en entornos polvorientos. Asegúrese de que se ajusta perfectamente a la nariz y alrededor de la barbilla.

Puede no ofrecer protección contra el polvo fino o las nanopartículas. NO ofrece protección contra vapores y gases. DE UN SOLO USO.

Media máscara reutilizable

Una mascarilla con filtro reutilizable está pensada para un uso más prolongado y para entornos con mayor exposición a contaminantes. Permiten cambiar los filtros cuando se desgastan, lo que prolonga la vida útil del equipo.

Las máscaras y semimáscaras para gases y vapores son equipos de protección respiratoria más complejos que las mascarillas autofiltrantes y se caracterizan porque se les acoplan los filtros de protección. Estos filtros de protección pueden ser contra partículas, gases y vapores.

La máscara de protección respiratoria Moldex 5430 cubre nariz y boca y se utiliza en trabajos técnicos o industriales donde se requiere mayor protección respiratoria. Incorporan filtros intercambiables para partículas, vapores o contaminantes específicos y ofrecen un sellado más eficaz en el rostro.

Máscara completa

Las máscaras completas se caracterizan por ofrecernos protección contra los toda la cara, incluidos los ojos; mientras las medias máscaras solo son equipos de protección respiratoria (nariz y boca).

En entornos de mayor riesgo también se emplean máscaras de cobertura completa, que protegen tanto las vías respiratorias como los ojos y parte del rostro. Estas ofrecen una protección más completa frente a contaminantes presentes en el aire.

La máscara filtrante completa utiliza filtros amovibles. Debe elegirse un filtro adecuado a las condiciones. Los filtros deben sustituirse periódicamente y se debe comprobar el estado de la máscara.

Respirador motorizado

Los equipos motorizados y de suministro de aire son equipos de protección respiratoria que nos ofrecen una protección respiratoria cómoda y efectiva. Estos equipos están diseñados para situaciones que requieren una alta protección, suministrando aire fresco y sin resistencia a la respiración.

El respirador motorizado con purificador de aire crea un flujo de presión positiva de aire limpio alrededor de la cara mediante una bomba para filtrar el aire. Utiliza filtros amovibles. Debe elegirse un filtro adecuado a las condiciones.

Si hay gases o vapores o una disponibilidad limitada de oxígeno, estos equipos no ofrecerán protección suficiente. No debe entrar en esas zonas si no ha seguido la formación y si no está equipado con respiradores.

Equipos de suministro de aire y autónomos

Los respiradores autónomos son independientes del aire en el ambiente, con aire de respiración que se transporta en cilindros de oxígeno u otros recipientes sellados.

Los equipos aislantes suministran gas respirable no contaminado procedente de una fuente externa e independiente del medio ambiente. Estos equipos constan de una pieza facial y un suministro de gas respirable no contaminado.

Según la fuente de aire o gas respirable estos equipos se clasifican en equipos de aire fresco, equipos de línea de aire comprimido y equipos autónomos. Los equipos de evacuación están diseñados para escape en situaciones de emergencia y no deben utilizarse nunca como sustitutos de equipos para realización de un trabajo.

El uso correcto de las máscaras N95 durante los incendios

Filtros para humo, gases y vapores

Los filtros se clasifican según el tipo de contaminante que deben filtrar. Algunos están diseñados para retener partículas sólidas o líquidas, como polvo, humo o aerosoles. Otros protegen frente a gases y vapores químicos, y también existen filtros combinados que actúan contra varios contaminantes a la vez.

Filtros para partículas

En Europa, los filtros para partículas se clasifican según la norma EN 143 en tres clases, basadas en su eficiencia de filtración:

  • P1: Eficiencia de filtración mínima del 80%. Adecuados para partículas no tóxicas y de baja toxicidad.
  • P2: Eficiencia de filtración mínima del 94%. Protegen contra partículas de toxicidad media.
  • P3: Eficiencia de filtración mínima del 99.95%. Ideales para partículas tóxicas o muy finas.

Los equipos de protección frente a partículas se clasifican en tres clases: clase 1, clase 2 y clase 3; según sean de eficacia baja, media o alta.

Filtros para gases y vapores

Los filtros para gases y vapores emplean materiales absorbentes que retienen sustancias químicas presentes en trabajos como pintura, tratamientos de superficies o procesos industriales.

Los filtros para gases y vapores orgánicos contienen materiales especiales, como carbón activado, que adsorben los gases y vapores, evitando que ingresen a tus pulmones.

Los filtros para gases y vapores inorgánicos están diseñados para proteger contra contaminantes químicos derivados de compuestos no orgánicos presentes en el aire.

TipoColorProtección
AMarrónGases y vapores orgánicos de punto de ebullición mayor que 65°C
AXMarrónGases y vapores orgánicos de punto de ebullición menor o igual a 65°C. Uso máximo 1 jornada
BGrisGases y vapores inorgánicos
EAmarilloDióxido de azufre y otros gases ácidos
KVerdeAmoniaco y sus derivados orgánicos
SXVioletaGases específicos
NO-P3AzulÓxidos de nitrógeno. Uso máximo 1 jornada
Hg-P3RojoVapores de mercurio. Uso máximo 50 horas
PBlancoPartículas

Filtros combinados

Los filtros combinados son una solución versátil y eficiente que ofrecen protección integral contra una variedad de contaminantes en el aire, incluyendo partículas sólidas y líquidas, gases y vapores.

Estos filtros combinan las propiedades de los filtros de partículas con las de los filtros para gases y vapores, lo que los hace especialmente útiles en entornos industriales complejos, lugares donde se generan simultáneamente polvo, humos metálicos y vapores químicos, como fábricas, talleres de soldadura o laboratorios químicos.

En la producción de plásticos o pesticidas, los contaminantes suelen incluir partículas peligrosas combinadas con vapores orgánicos o gases ácidos. Los filtros combinados adecuados serían de clase P3 junto con un filtro de gases/vapores Tipo A (para vapores orgánicos) o Tipo E (para gases ácidos).

Un filtro A2B2E2K2-P3 brindaría protección contra una amplia gama de contaminantes.

Qué mascarilla elegir según el tipo de humo

SituaciónProtección indicada en el material
Polvo muy ligeroMascarilla FFP1
Polvo medioMascarilla FFP2
Polvo elevado o indeterminadoMascarilla FFP3
Humo de soldaduraFiltro P2 o P3
Humo con gases tóxicosFiltro combinado
Vapores orgánicos de pinturas o disolventesFiltro Tipo A
Gases inorgánicosFiltro Tipo B
Gases ácidosFiltro Tipo E
Amoniaco y derivadosFiltro Tipo K
Oxígeno insuficienteEquipo aislante o autónomo

La mascarilla con filtro para partículas se utiliza en entornos donde predominan polvo o partículas en suspensión, como en construcción o carpintería. En cambio, cuando hay vapores químicos o gases, es necesario utilizar máscara filtro específicos capaces de retener este tipo de sustancias.

Para pinturas plásticas y en base a agua, seguramente una máscara con filtro A1P2 será suficiente. Para pinturas que contengan disolventes, necesitaremos de una máscara con filtro de protección A2P2.

Exposición a malos olores → Mascarillas con carbón activo. Exposición a herbicidas para sulfatar → Dependerá del tipo de herbicida que utilicemos, pero seguramente una protección A1P3 será suficiente.

Destacar que siempre que tengamos dudas entre los filtros y la protección a elegir, deberemos optar por el filtro de mayor protección entre los que dudemos para garantizar así una correcta protección y evitar afectaciones a nuestra salud.

Cuándo una mascarilla para humo no es suficiente

Los filtros convencionales no son suficientes en ambientes donde el oxígeno está desplazado por gases peligrosos. Los filtros estándar no generan oxígeno y no deben usarse en estas condiciones.

No deberían utilizarse equipos filtrantes cuando la concentración de oxígeno sea inferior a 19,5% en volumen.

Existen determinados factores que llevan de forma ineludible a la utilización de equipos aislantes, entre los que puede destacarse la deficiencia de oxígeno, el desconocimiento acerca de los contaminantes presentes o atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud (IPVS).

Los requisitos para el uso de respiradores con filtro son que es técnicamente posible filtrar las sustancias nocivas, que el contenido de oxígeno del aire es al menos del 17% y que las sustancias nocivas son conocidas y tienen buenas propiedades de advertencia (por ejemplo, sabor u olor).

En la selección de estos equipos deben considerarse la concentración de oxígeno durante todo el tiempo que dure el trabajo o la exposición, los agentes químicos peligrosos, incluyendo los asfixiantes, el estado físico del contaminante, la concentración máxima que se estima que se encontrar en la atmósfera y, si es posible, el valor límite ambiental.

El uso de equipos filtrantes debería limitarse a aquellos contaminantes que presentan alguna propiedad de aviso, de tal forma que el usuario puede detectar su presencia a tiempo. Sin embargo, en ningún caso debe utilizarse la propiedad de aviso como indicación de la caducidad.

Diferencia entre una mascarilla de humo y una mascarilla convencional

No todas las mascarillas ofrecen el mismo nivel de protección. Las mascarillas convencionales, como las higiénicas o sanitarias, están pensadas para reducir la propagación de partículas o proteger frente a salpicaduras, pero no siempre filtran adecuadamente los contaminantes presentes en entornos laborales.

En cambio, los equipos de protección respiratoria están diseñados para proteger frente a partículas peligrosas, gases o vapores. Incorporan sistemas de filtrado más avanzados, cumplen normativas específicas y ofrecen un mejor ajuste al rostro, lo que reduce fugas de aire y mejora la eficacia de la protección.

Mascarilla quirúrgica

Las mascarillas quirúrgicas no se consideran EPIs sino productos sanitarios. Su función es evitar la transmisión de agentes infecciosos al medio ambiente procedentes de la persona que lleva la mascarilla.

Su tejido recoge las microgotas que podemos exhalar al respirar, pero es más difícil que retenga todas las partículas existentes en el ambiente cuando inhalamos, ya que no sella su perímetro.

Las mascarillas quirúrgicas son desechables y no deben ser reutilizadas.

Mascarilla higiénica

La mascarilla higiénica no es un Equipo de Protección Individual (EPI) ni tampoco un Producto Sanitario (PS). La mascarilla higiénica no sustituye a una mascarilla de protección (FFP2 o 3) ni tampoco a una mascarilla quirúrgica, dado que no garantiza la protección que ofrecen dichos productos.

El propósito de este producto es meramente higiénico. Esta mascarilla se considera una medida de higiene, como también lo es el lavado de manos, al reducir la proyección o recepción en nariz y boca de saliva, secreciones y partículas respiratorias que pueden transmitir la enfermedad.

Pero no se consideran protección frente a virus respiratorios y, en el ámbito laboral, no se debería promover su utilización. Una mascarilla higiénica tampoco debe considerarse una mascarilla eficaz para humo, gases o vapores industriales.

Ajuste facial y eficacia real de la mascarilla

El ajuste al rostro es fundamental para evitar fugas de aire contaminado. Por ello, muchas mascarillas incorporan sistemas de sujeción ajustables.

Las mascarillas autofiltrantes deben garantizar un ajuste hermético con la cara del portador. La protección ofrecida por los equipos con máscaras, medias máscaras o mascarillas depende de la hermeticidad.

La presencia de vello facial, cicatrices, etc. pueden afectar la hermeticidad. De igual manera el uso de determinados accesorios como pañuelos, collares, etc. también podrían afectar al ajuste del equipo.

El ajuste de la máscara es especialmente importante, ya que debe ser hermético. Por este motivo, los respiradores que cubren toda la cara no son adecuados para personas que tengan barba o lleven gafas.

Comprobación del ajuste

Compruebe el ajuste de la máscara antes de usarla de la siguiente forma: cierre la válvula de entrada; inhale lentamente de tal forma que la máscara se contraiga ligeramente y aguante la respiración durante 10 segundos.

Si la máscara conserva esa ligera contracción y no detecta ninguna entrada de aire, el ajuste es el adecuado. En caso de que detecte una entrada de aire, ajuste la máscara y repita la prueba.

Si la entrada de aire continúa, es probable que la máscara tenga algún defecto y no debe usarla. No apriete en exceso las correas que rodean la cabeza; solo deben ajustarse para lograr un ajuste hermético en la cara.

También es importante valorar la ergonomía y la comodidad, especialmente cuando el equipo se utiliza durante largas jornadas.

Normativas y certificaciones

Las mascarillas de protección respiratoria utilizadas en entornos profesionales deben cumplir normativas y certificaciones que garantizan su eficacia y seguridad.

En Europa, estas mascarillas se consideran equipos de protección individual (EPI), por lo que deben superar ensayos específicos y contar con el marcado correspondiente.

Una de las normas más importantes es la EN 149, que regula las mascarillas filtrantes para partículas y las clasifica en niveles como FFP1, FFP2 y FFP3, según su capacidad de filtración.

Para las mascarillas filtrantes de protección contra partículas existe una norma armonizada: la EN 149:2001+A1:2009 Dispositivos de protección respiratoria. Medias máscaras filtrantes de protección contra partículas. Requisitos, ensayos, marcado.

Los filtros para partículas se clasifican según la norma EN 143. Los filtros para gases y vapores se clasifican según la norma EN 14387.

Trabajos donde se utiliza protección respiratoria frente al humo

El uso de mascarillas de protección respiratoria es necesario en sectores donde los trabajadores pueden estar expuestos a polvo, partículas o sustancias perjudiciales para las vías respiratorias.

  • En la construcción, donde tareas como cortar, perforar, lijar o demoler materiales generan polvo fino de cemento, yeso o sílice que puede permanecer en suspensión en el aire.
  • En la industria metalúrgica y en trabajos de soldadura, donde se producen humos metálicos y partículas microscópicas que pueden resultar perjudiciales si se inhalan de forma prolongada.
  • En el sector de la pintura y tratamiento de superficies se utilizan máscara filtro específicos para proteger frente a vapores químicos generados por pinturas o disolventes.
  • En trabajos de carpintería, minería y algunas actividades agrícolas.
  • En industrias químicas, farmacéuticas, laboratorios y talleres.

Las mascarillas de protección respiratoria se utilizan en numerosos sectores donde los trabajadores pueden estar expuestos a polvo, partículas, humos o vapores presentes en el aire.

Cómo utilizar correctamente una mascarilla para humo

Debe asegurarse de que el equipo de protección respiratoria sea adecuado para los peligros de la zona en la que esté trabajando. Para averiguar si el equipo es adecuado, debe preguntarse: ¿Es seguro respirar en esta atmósfera sin un equipo de protección respiratoria? y la sustancia que contamina el aire, ¿es polvo, gas o vapor?

También puede ser recomendable consultar a expertos. La selección debe tener en cuenta la concentración de oxígeno, el contaminante, su concentración, su toxicidad y el factor de protección requerido.

Es fundamental elegir el tipo y el filtro adecuados. El uso de un filtro equivocado puede resultar muy peligroso porque no le protegerá.

Los equipos deben colocarse correctamente y debe impartirse formación antes de su utilización. La formación debe tener en cuenta en qué consiste el peligro y qué podría ocurrirle si no usa el equipamiento, por qué el respirador elegido es el adecuado para ese peligro, las limitaciones del equipo, cómo utilizarlo y las prácticas de manipulación, ajuste y prueba de los equipos.

Cambio, limpieza y mantenimiento de los filtros

El mantenimiento de los filtros respiratorios es fundamental para garantizar que el equipo ofrezca una protección eficaz. Con el uso, los filtros pueden saturarse y perder eficacia.

En los filtros para partículas se recomienda cambiarlos cuando aumenta la dificultad para respirar o muestran desgaste. Los filtros de los respiradores acabarán por obstruirse con el polvo y se hará más difícil respirar.

Cambie los filtros, fuera de la atmósfera contaminada, según las recomendaciones del fabricante. Algunos respiradores con filtros de cartucho también tienen un período de «uso máximo» recomendado. Compruebe cuál es y respételo.

En los filtros para gases o vapores, el reemplazo suele hacerse cuando se detecta olor o sabor de la sustancia filtrada. Seguir las indicaciones del fabricante y revisar el equipo regularmente es fundamental para mantener la protección.

Los filtros no utilizados tienen una vida útil y no deben utilizarse más allá de la fecha de caducidad indicada. Los cartuchos de filtros de repuesto deben guardarse en un lugar seco y oscuro a temperatura ambiente.

No lave el filtro; debe desmontar el equipo y lavar el resto con agua jabonosa, sin detergentes ni disolventes. Limpie y compruebe la válvula de exhalación y desinfecte toda la unidad con un producto de limpieza suave.

No cambie el filtro hasta que la unidad esté totalmente seca, pero manténgala alejada de la luz solar directa. Por razones de higiene, es mejor que cada respirador sea utilizado únicamente por una persona; hay que limpiarlo y desinfectarlo inmediatamente después de su uso.

Inspección antes de usar la mascarilla

  • Máscara: compruebe si existen fisuras, agujeros u otros daños.
  • Correas: compruebe que las costuras estén en buen estado.
  • Válvulas: compruebe si existen daños y asegúrese de que se mueven sin obstrucciones y de que el montaje está bien fijado.
  • Filtros: compruebe que no estén dañados, que estén bien fijados y que sean del tipo adecuado para los materiales que deban filtrar.
  • Otros elementos: compruebe que estén bien fijados y sin daños.

El almacenamiento debe realizarse en el estuche, en una caja metálica limpia o en una bolsa de polietileno limpia.

Las reparaciones y el mantenimiento solo deben correr a cargo de personal experimentado, normalmente el fabricante. No intente realizar siquiera reparaciones menores, excepto el cambio de los cartuchos de filtros.

Compatibilidad con otros equipos de protección

En muchos entornos laborales, las mascarillas de protección respiratoria deben utilizarse junto con otros equipos de protección individual, como gafas de seguridad, cascos, pantallas faciales o protectores auditivos.

Por este motivo, es importante que la mascarilla sea compatible con el resto del equipo. Las máscaras completas protegen también los ojos, mientras que las medias máscaras solo cubren nariz y boca y pueden requerir protección ocular adicional.

El equipo de protección respiratoria no debe ser fuente de riesgos, este hecho deberá tenerse en cuenta especialmente cuando se trabaje en atmósferas potencialmente explosivas. En este caso habrá que hacer una evaluación del equipo en sí mismo como posible fuente de ignición.

Limitaciones de las mascarillas para humo

Los respiradores no ofrecen protección frente a gases tóxicos y están diseñados principalmente para protegerle de polvos nocivos o irritantes. Su calidad depende del material filtrante; si no cuenta con material filtrante o está dañado o desgastado, el respirador no le protegerá.

Algunos tipos de respiradores pueden resultar incómodos si se usan durante largos periodos de tiempo en entornos calurosos.

Compruebe siempre que tenga el respirador y el filtro adecuados antes de entrar en una atmósfera polvorienta. Recuerde que podría haber también una deficiencia de oxígeno en la zona; el respirador no ofrece ninguna protección contra este peligro.

Si se manipulan mercancías peligrosas o productos químicos de composición desconocida, debe utilizarse protección respiratoria junto con protección corporal y protección de las manos.

En situaciones de contaminantes desconocidos, concentraciones muy elevadas, atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud o falta de oxígeno, no debe confiarse en una mascarilla filtrante convencional.

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