Mascarillas en aviones y aeropuertos de Europa: normas, excepciones y recomendaciones para pasajeros

Durante los últimos años, los pasajeros de los vuelos europeos se han acostumbrado a embarcar con mascarilla y a utilizarla durante todo el trayecto. Sin embargo, la evolución favorable de la pandemia, los altos niveles de vacunación y la inmunidad natural adquirida han permitido levantar restricciones en un número creciente de países europeos.

La eliminación de la obligación no se aplicó de forma idéntica en toda Europa. La recomendación europea permitió relajar las medidas, pero cada país y cada compañía aérea pudieron mantener requisitos específicos, especialmente en vuelos con origen o destino en lugares donde la mascarilla continuaba siendo obligatoria en el transporte público.

Qué cambió en Europa a partir del 16 de mayo de 2022

La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) actualizaron el Protocolo de Seguridad Sanitaria para los viajes aéreos.

Las nuevas recomendaciones sobre el uso de mascarillas entraron en vigor a partir del 16 de mayo de 2022. Con esta actualización, las mascarillas ya no tenían que ser obligatorias en los viajes aéreos en todos los casos, alineándose ampliamente con los requisitos cambiantes de las autoridades nacionales de toda Europa para el transporte público.

La actualización también incluyó una relajación de las medidas más estrictas sobre las operaciones aéreas, lo que ayudó a aliviar la carga de la industria mientras se mantenían las medidas apropiadas, según EASA y ECDC.

Para pasajeros y tripulaciones aéreas, este cambio representó un paso adelante en la normalización de los viajes aéreos. No obstante, los pasajeros debían comportarse de manera responsable y respetar las elecciones de las demás personas a su alrededor.

Mapa europeo de normas sobre mascarillas en vuelos

La recomendación europea no eliminó automáticamente todas las obligaciones

La decisión europea fue una recomendación y no una norma única aplicable de forma automática en todos los países. Cada Estado pudo decidir su propia estrategia y mantener sus propias exigencias sanitarias.

Por eso, la recomendación general apuntaba al fin de las mascarillas en aviones y aeropuertos, pero el viajero seguía sujeto a los requisitos específicos de cada compañía y del país relacionado con el vuelo.

Las reglas para las mascarillas continuaron variando según la aerolínea más allá del 16 de mayo de 2022. Los vuelos hacia o desde un destino donde todavía se requería el uso de mascarillas en el transporte público debían seguir fomentando su uso, según las recomendaciones.

En la práctica, esto significaba que una persona podía viajar en un vuelo sin obligación general de llevar mascarilla, pero encontrarse con una exigencia diferente según:

  • el país de salida;
  • el país de llegada;
  • la normativa del transporte público vigente en cada territorio;
  • la compañía aérea;
  • la situación epidemiológica del momento;
  • las instrucciones comunicadas durante el embarque o a bordo.

La situación de España

En España, el uso de mascarilla continuaba siendo obligatorio en el transporte público, lo que incluía autobuses, taxis, aviones y trenes, tal y como recientemente lo reiteró la ministra de Sanidad de España, Carolina Darias, pese a que tan solo dos días después la propia ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, creó una gran confusión.

En los aeropuertos españoles, el uso de mascarilla no era obligatorio en casi ningún otro lugar público, incluidas las terminales de los aeropuertos, pero era obligatorio por ley tan pronto como un pasajero subía a bordo del avión.

Esta diferencia entre la terminal y el interior de la aeronave podía resultar confusa para los pasajeros. Una persona podía desplazarse por el aeropuerto sin mascarilla y, al acceder al avión, tener que volver a ponérsela para cumplir la normativa aplicable durante el vuelo.

La situación de Alemania

Alemania también mantuvo la obligación de utilizar mascarilla a bordo de los aviones. El país extendió y reforzó recientemente su propio mandato de uso de mascarillas para viajes aéreos hasta el 7 de abril de 2023.

La normativa alemana exigía que los pasajeros mayores de 14 años usaran una mascarilla FFP2, mientras que los niños de entre seis y 14 años debían usar una mascarilla médica. Ya no se aceptaban mascarillas desechables.

El Ministerio de Salud de Alemania defendía que la regla era esencial para prevenir la transmisión del virus durante los meses de invierno. El canciller Olaf Scholz se vio presionado para levantar la medida después de que fuera fotografiado hablando sin mascarilla en un avión del gobierno.

Portugal retiró la obligación en los aviones

La ministra de Salud de Portugal, Marta Temido, anunció que el país abandonaba la obligación de usar mascarilla en los aviones. La medida entró oficialmente en vigor el sábado posterior al anuncio.

La decisión se justificó por las “evoluciones favorables” en la lucha del país contra la COVID-19. No obstante, la ministra advirtió de que las personas debían continuar evaluando su entorno individual y tomar las medidas que consideraran necesarias para protegerse, incluido el uso de una máscara.

Además del levantamiento de mascarillas en los aviones, su uso dejó de ser obligatorio en casi ningún lugar público de Portugal, excepto en centros de salud, hospitales y residencias de ancianos.

La decisión de Portugal de deshacerse de las máscaras faciales dejó solas en Europa a Alemania y España como únicos países de la Unión Europea en exigir que los pasajeros de las aerolíneas usaran una mascarilla a bordo, aunque un nuevo rebrote en el continente podía traer de nuevo la medida.

Italia mantuvo la mascarilla durante el periodo de transición

En el caso italiano, la mascarilla siguió siendo obligatoria al menos hasta el 15 de junio de 2022.

Este ejemplo mostraba que la relajación de las recomendaciones europeas no implicaba que todos los países modificaran sus normas al mismo tiempo. Las fechas de aplicación podían ser diferentes y los pasajeros debían comprobar las condiciones vigentes antes de viajar.

Uso de mascarilla para pasajeros vulnerables

Los pasajeros vulnerables debían seguir usando el tapabocas en los vuelos tanto en España como en el resto de países.

El director del ECDC, Andrea Ammon, afirmó que las actualizaciones del Protocolo de Seguridad habían brindado a los viajeros y al personal de aviación un mejor conocimiento de los riesgos de transmisión del SARS-CoV-2 y sus variantes.

Aunque los riesgos persistían, las intervenciones no farmacéuticas y las vacunas habían permitido que las vidas comenzaran a volver a la normalidad.

Las autoridades también instaron a los pasajeros a observar las medidas de distanciamiento en áreas interiores, incluso en el aeropuerto, siempre que fuera posible.

Qué deben hacer los pasajeros antes de volar

Ante las cambiantes noticias y actualizaciones sobre este tema, el consejo general era llevar siempre una mascarilla por si acaso y guiarse por las instrucciones de la compañía aérea.

La recomendación resultaba especialmente importante en los vuelos internacionales, porque las reglas podían cambiar entre el aeropuerto de salida, el aeropuerto de llegada y la propia aerolínea.

  1. Consultar los requisitos del país de salida y del país de destino.
  2. Revisar las instrucciones de la compañía aérea antes del viaje.
  3. Llevar una mascarilla adecuada en el equipaje de mano.
  4. Comprobar si el vuelo conecta con un país donde la mascarilla sigue siendo obligatoria en el transporte público.
  5. Respetar las indicaciones de la tripulación durante el embarque y el vuelo.
  6. Utilizar mascarilla si se pertenece a un grupo vulnerable o si existe un riesgo individual que lo aconseja.
  7. Mantener las medidas de distanciamiento en las zonas interiores del aeropuerto siempre que sea posible.

Muchos países europeos retiran la mascarilla obligatoria en vuelos y aeropuertos

Por qué se relajaron las medidas sanitarias

La actualización de las normas respondió a la evolución favorable de la pandemia, impulsada por los altos niveles de vacunación y la inmunidad natural adquirida.

Estos factores ya habían permitido levantar restricciones en un número creciente de países europeos. Según EASA y ECDC, la situación epidemiológica permitía avanzar hacia una normalización gradual de los viajes aéreos.

Las autoridades, sin embargo, mantuvieron el llamamiento a la responsabilidad individual. La retirada de una obligación general no significaba que la mascarilla dejara de ser útil en todos los contextos, especialmente para las personas vulnerables o ante un posible rebrote.

La experiencia del viajero en aeropuertos y aviones

La obligación de usar mascarilla en aeropuertos y aviones de España y Alemania podía hacer que el turista y el viajero se sintieran mal e incómodos, porque ya tenían ganas de sentir libertad del todo, como cuando iban por la calle, y porque ya querían que se acabara este plazo tan largo en el que habían tenido que ir con mascarilla por aeropuertos y en aviones.

La cuestión era que las personas estaban viajando más y que, cuando llegaban a su destino, podían salir a la calle sin ella.

De todos modos, parecía que los avances por las vacunas y por las medidas que se estaban tomando hacían que la situación cada vez fuera mejor.

Mascarillas transportadas en vuelos durante el estado de alarma

La relación entre la aviación y las mascarillas no se limitó a las obligaciones para los pasajeros. Durante el estado de alarma, varios vuelos se utilizaron para transportar material sanitario desde China.

Soluciones de Gestión pagó 2,5 millones de euros a Air Europa por fletar 11 aviones para transportar mascarillas durante el estado de alarma.

La aerolínea explicó en un escrito remitido al Tribunal Supremo, a petición del juez Leopoldo Puente, que instruía el caso Koldo, que la mayoría de esos vuelos, nueve, tuvieron como origen un aeropuerto de China, de donde procedían los cubrebocas que compraron distintas administraciones públicas, presuntamente, por mediación de Koldo García, asesor del exministro José Luis Ábalos.

El escrito al que tuvo acceso THE OBJECTIVE detallaba los vuelos que operó Air Europa para Soluciones de Gestión. La compañía presentó la información tras un requerimiento fechado el pasado 10 de marzo para que detallara el porte de mercancías desde China.

ConceptoDato
Importe pagado por Soluciones de Gestión a Air Europa2,5 millones de euros
Número de aviones fletados11
Vuelos con origen en China9
Vuelos gestionados por la compañía junto a Click Aviation Network DMCC6
Mascarillas compradas por Globalia a Soluciones de Gestión1,2 millones de cubrebocas
Importe pagado por esas mascarillas2,3 millones de euros

Rutas entre China y España para transportar material sanitario

Nueve de los 11 contratos tuvieron como origen el país asiático. Los otros seis vuelos que operó Air Europa a China para transportar el material sanitario los gestionó la propia compañía junto a la empresa Click Aviation Network DMCC.

Esos tres primeros fletes en los que habría colaborado Exteriores partieron del aeropuerto de Shenzhen-Bao’an rumbo a Madrid los días 27 de marzo, 1 y 2 de abril de 2020.

El empresario Víctor de Aldama ya facilitó hace dos años a la Audiencia Nacional detalle de 22 vuelos a China para recoger material sanitario, incluyendo trayectos de ida y vuelta. Una cantidad que la propia aerolínea reconoció después en su escrito al Supremo.

Con el aeropuerto de Shanghái saturado en ese momento, la trama optó por hacer vuelos a Shenzhen, al sureste de China, que conecta a Hong Kong con el territorio continental.

Soluciones de Gestión optó por comprar el material hasta a 15 empresas chinas, situadas en diversas localidades chinas. Esto posiblemente obligó a hacer más viajes de los previstos y aumentó el coste.

Avión de carga entre China y Madrid

Importes y actuaciones investigadas

Algunos de los vuelos apenas superaron los 220.000 euros, algo difícil de explicar en el contexto de la pandemia, y más con una compañía con altos costes de personal.

El papel de Aldama fue clave para que Soluciones de Gestión se ahorrara 7,3 millones, según constaba en el sumario del caso Koldo.

Aldama sería juzgado a partir del próximo 7 de abril por su papel en la adjudicación de mascarillas a Soluciones de Gestión, empresa para la que habría trabajado como intermediario.

Se enfrentaba a siete años de prisión, ya que tanto la Fiscalía como las acusaciones le habían aplicado un atenuante por su colaboración.

El informe remitido al Supremo por Globalia también indicaba que el grupo compró 1,2 millones de cubrebocas a Soluciones de Gestión por los que pagó 2,3 millones de euros para “poder suministrar la mascarilla obligatoria para la tripulación y pasajeros en los vuelos realizados”.

El documento también revelaba que la compañía seguía sin recuperar los 185 millones de euros retenidos por Venezuela y que contrató a Aldama para conseguirlo.

Cómo interpretar las normas cuando cambian

Las normas sobre mascarillas en los aviones podían modificarse de acuerdo con la evolución de la pandemia, la legislación nacional, las decisiones de las aerolíneas y la situación de los países conectados por una ruta aérea.

Por ese motivo, la retirada de la obligación en un país no garantizaba que el pasajero pudiera realizar todo el itinerario sin mascarilla. La exigencia podía mantenerse en otro país, en una conexión o dentro del propio avión.

La opción más prudente consistía en llevar una mascarilla durante todo el viaje, consultar las condiciones aplicables y seguir las instrucciones de la compañía aérea y de la tripulación.

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