Las mascarillas FFP2 con grafeno requieren una comprobación específica de su composición, etiquetado, marcado CE y certificación antes de utilizarlas. La presencia de grafeno fue objeto de alertas sanitarias e investigaciones por el posible riesgo de inhalación de partículas, por lo que se recomendó retirar preventivamente determinados modelos del mercado hasta aclarar su seguridad.
Las mascarillas FFP2 están diseñadas para proteger frente a aerosoles sólidos y líquidos, y deben cumplir la norma EN 149:2001+A1:2009. Las versiones reutilizables se identifican con la inscripción R, mientras que las no reutilizables llevan la inscripción NR; sin embargo, la posibilidad de reutilización no elimina la necesidad de verificar la certificación, el estado del producto, las instrucciones de limpieza y desinfección y la ausencia de deterioro.
Qué es el grafeno y por qué se incorporó a algunas mascarillas
El grafeno es un material descubierto en el año 2004 por los físicos Konstantin Novoselov y Andre Geim. Está compuesto por átomos de carbono que se agrupan formando una lámina bidimensional, y su estructura es similar a la de un panal de abejas, lo que le confiere una alta resistencia y elasticidad a pesar de ser tan fino (es más duro y resistente que el diamante).
En la actualidad está considerado, además, el mejor conductor de la electricidad y del calor que existe. El grafeno está más presente en nuestra vida diaria de lo que podríamos imaginar. De hecho, es un material presente en la naturaleza y que hemos tenido en nuestras manos desde niños: el grafito de la punta de un lápiz está formado por capas y capas de grafeno que se rompen al trazar el lápiz contra el papel.
Desde su descubrimiento, los ingenieros han aprovechado sus grandes cualidades para incorporarlo a pantallas táctiles, teléfonos móviles, equipos de música. Pero también se utiliza a menudo en tejidos dada su gran resistencia a la rotura, como es el caso de los chalecos de protección antibalas.
Por su capacidad bactericida. Entre sus múltiples cualidades, este material es capaz de evitar el crecimiento de microorganismos como bacterias, virus y hongos allí donde está presente. Por este motivo algunos fabricantes decidieron incorporarlo a los materiales habituales que conforman una mascarilla, para dar un extra de protección.

Qué riesgos sanitarios se investigaron
Al tratarse de un material de tan reciente descubrimiento, los estudios científicos sobre su seguridad son relativamente escasos. Lo que sí habría probado ya la ciencia es que, si inhalamos partículas de grafeno en altas concentraciones y durante un periodo prolongado de tiempo, puede llegar a producirse inflamación pulmonar.
El riesgo estaría, por tanto, en inhalar nanopartículas de grafeno que se podrían desprender de la mascarilla con el uso, nunca en tocarlas con las manos. A día de hoy, se desconoce si esos efectos tóxicos podrían producirse también en humanos.
La alerta parte de las autoridades sanitarias de Canadá, donde han recomendado a sus ciudadanos que no utilicen mascarillas que contengan este material, y la alerta se ha extendido por varios países en un efecto dominó. Para la retirada preventiva de este tipo de mascarillas, se basan en los resultados preliminares de un estudio realizado por Health Canada del que se desprende que: "Las partículas de grafeno inhaladas tienen cierto potencial para causar toxicidad pulmonar temprana en animales".
Recientemente, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha solicitado retirar del mercado determinadas mascarillas quirúrgicas tipo IIR y FFP2, tras hallar en ellas grafeno. En base a esto, se ha abierto una investigación que tiene como objetivo determinar el riesgo que supone la presencia de este material en las mascarillas para la salud de las personas.
Qué mascarillas con grafeno fueron identificadas
En este momento son varias las comunidades autónomas que han ordenado retirar de la venta, de manera cautelar, todas las mascarillas que contengan dicho material en su composición. Ya sean del tipo FFP2 o quirúrgica desechable.
Además de a la venta, estas mascarillas han llegado a ser distribuidas y utilizadas por personal sanitario de diferentes hospitales. Concretamente a las del fabricante Shandong Shengquan, en su modalidad quirúrgica IIR desechable (distribuida por Amevisa S.A.U.) y FFP2 Healfiber (distribuida por Iturri S.A.).
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha pedido el cese voluntario de la comercialización de mascarillas con grafeno que, según las autoridades sanitarias de Canadá, podrían presentar riesgos para la salud.
En un comunicado, la AEMPS explica que actualmente en España se ha identificado la comercialización de estas mascarillas quirúrgicas tipo IIR con grafeno de biomasa del fabricante Shandong Shenquan New Materials Co. Ltd, China. La Agencia investiga el riesgo potencial de inhalación de partículas de grafeno por la utilización de estas mascarillas quirúrgicas y el riesgo que, en ese caso, puede suponer.
Los modelos concretos que se han retirado, por el momento, son los de la mascarilla quirúrgica IIR, desechable de grafeno y biomasa, del fabricante Shandong Shengquan, distribuida por Amevisa S.A.U., y la FFP2 Healfiber, del mismo fabricante.
Fueron las autoridades del Canadá las que dieron la voz de alarma. A raíz de esa alerta, Castilla y León paralizó la distribución de varios lotes y el sindicato CSIF pidió el miércoles al Ministerio de Sanidad que comprobara la potencial toxicidad de las mascarillas con grafeno usadas en centros sanitarios.
El Gobierno del País Vasco también paralizó la distribución de mascarillas con grafeno entre el personal de sus organismos públicos. Y el Ayuntamiento de Madrid ordenó la retirada preventiva de aproximadamente 500.000 mascarillas FFP2 con grafeno que se estaban distribuyendo y utilizando por los servicios municipales, a la espera de que concluyan las investigaciones sobre los potenciales riesgos de este componente.
Cómo saber si una mascarilla contiene grafeno
Se hace necesario mirar la composición del envoltorio de la mascarilla que usamos para saber si este compuesto, el grafeno (en inglés, graphene), está presente. Tenemos varias opciones para saberlo.
- La primera y más recomendable es acudir al embalaje de la propia mascarilla: si se indica que contiene grafeno o biomasa de grafeno entonces no hay lugar para la duda.
- La segunda opción es averiguar si el fabricante de nuestra mascarilla es la empresa Shandong Shengquan, algo que no siempre resulta sencillo.
- Y la última opción, y quizás la más rápida, es comprobar si la parte de la mascarilla que va en contacto con nuestra cara tiene un color grisáceo, mientras que la parte exterior es blanca (en el caso de la FFP2) o azul claro (en el caso de la quirúrgica), ya que todas las mascarillas retiradas tienen esta característica.
Por ello, es tan importante identificar y verificar con qué materiales están fabricadas las mascarillas que compramos. El grafeno se compone a partir de carbono puro, cuyos átomos se agrupan en un patrón muy similar al que forma el grafito.
Qué hacer si se dispone de una mascarilla afectada
Ante todo, estar tranquilo. Es poco probable que las mascarillas contengan grafeno en una cantidad tan alta como para que nos hayan causado problemas de salud (1 gramo de este material tiene un valor en el mercado de unos 100€, y nuestra mascarilla de 3 gramos nos ha costado unos céntimos).
De todos modos, y mientras la Aemps no finalice su análisis, lo recomendable es que dejemos de usarlas y las sustituyamos por otras libres de grafeno hasta que se aclare si su uso es seguro o no.
Información de seguridad aportada sobre determinados modelos
Las mascarillas FFP2 del fabricante Shengquan tienen unos niveles de filtración que están por encima de los requisitos de norma, lo que hace de este producto un EPI más seguro. A ello se suma su diseño y confort, que van en la línea de seguridad que siempre hemos perseguido en ITURRI.
La comodidad de este EPI conlleva un nivel de protección mayor, ya que el usuario no tendrá la necesidad de retirárselo continuamente, reduciendo así el riesgo y aumentando la seguridad. El ajuste, que garantiza la seguridad y protección en las mascarillas desechables, es clave en estos modelos, ya que debido a su diseño se adapta de mejor manera a todo tipo de rostros.
En el caso de la mascarilla plegada horizontal (SNN70370B), además de todas estas virtudes, se une un diseño de tres láminas que proporciona un mejor sellado de la mascarilla que se hace de forma independiente en tres zonas: nariz, mejillas y parte inferior de la barbilla.
Las tres láminas proporcionan una mejor adaptación a las diferentes morfologías de caras. Por esto, esta mascarilla es más polivalente para los distintos de usuarios. Su confort, comparado con otros modelos de FFP2, es mayor cuando el tiempo de uso es prolongado, además de que por la forma que tienen no toca la boca.
Por ello, el deterioro por el calor y vaho que emitimos al hablar y respirar es menor que en otros modelos, por lo que estamos ante un modelo más resistente. Reiteramos nuestra confianza en estos modelos y en el trabajo que realizan los Organismos Notificados a la hora de evaluar y validar la introducción de los EPI en el mercado.
Esta confianza se refuerza con las conclusiones que emite el Profesor Dr. Félix Zamora, a fecha de hoy, 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, en los estudios que ha realizado sobre dichos modelos.
“La Universidad Autónoma de Madrid (UAM), a través del equipo de Profesor Dr. Félix Zamora (Departamento de Química Inorgánica de la UAM, IAdChem - Institute for Advanced Research in Chemistry, IFIMAC - Consensed Matter Physics Center, IMDEA Nanoscience) está realizando una serie de ensayos sobre las mascarillas FFP2 del Fabricante Shengquan que contienen grafeno para aclarar las dudas sobre la posible toxicidad que pudiera ocasionar el grafeno contenido en dichas mascarillas.
La UAM desarrolla, desde hace más de un año, un proyecto para fabricar mascarillas Nacionales de polipropileno con un contenido de grafeno, dadas las características biocidas del grafeno y que puedan presentar una mejora de las mascarillas frente a bacterias y virus.
En las pruebas realizadas hasta el momento se puede apreciar que el grafeno de las mascarillas ensayadas está en un porcentaje muy bajo y tras ser sometidos a un ensayo de degradación en condiciones extremas, muy superiores a la degradación que se produce durante el uso de la mascarillas por los usuarios de las mismas, no se ha detectado degradación alguna del material filtrante y tampoco se ha encontrado ninguna partícula o nanopartícula que se haya desprendido durante el proceso de degradación.
Por tanto, podemos afirmar ahora que no hay posibilidad de inhalación de partículas de grafeno,ya que durante el uso de las mascarillas no se desprenderá partícula alguna de las mismas que pudieran ser inhaladas por el usuario, por lo que no se puede esperar una toxicidad por inhalación en el uso de este EPI.”
Qué significa que una FFP2 esté certificada
La situación actual ha provocado que tengamos que incorporar en nuestras vidas un elemento indispensable en nuestro día a día: las mascarillas. La amplia gama que podemos encontrar de mascarillas respiratorias en el mercado es tan grande que puede provocar que no estemos escogiendo la opción adecuada para nuestra salud.
Por ello, es esencial saber si una mascarilla FFP2 está homologada para poder garantizar que cumple con la normativa europea establecida. Las mascarillas FFP2 se caracterizan por ofrecer un nivel de filtración de entre el 95 y el 98%, pudiéndose llevar hasta 8 horas.
Las mascarillas filtrantes FFP2 están diseñadas para proteger frente a la infección COVID-19 tanto al usuario como a los que estén a su alrededor. Su eficacia de filtración mínima es del 92% y cuentan con un porcentaje de fuga hacia el interior máximo del 8%.
De este modo, se utilizan frente a aerosoles de baja o moderada toxicidad. Si bien pueden ser empleadas -y de hecho su uso se ha extendido- por la población general, este tipo de mascarillas filtrantes suelen ser empleadas en entornos sanitarios por la gran seguridad que proporcionan.
Norma europea aplicable a las FFP2
Las mascarillas FFP2 están reguladas por la norma EN 149:2001+A1:2009, que establece los requisitos de filtración, fuga interna máxima, resistencia respiratoria y compatibilidad con la piel para equipos destinados a proteger frente a aerosoles sólidos y líquidos.
La normativa europea se diferencia por emplear sustancias líquidas y sólidas en su metodología de prueba y por prestar una mayor atención a la capacidad de resistencia a la inhalación por parte del usuario.
Esto hace que en lo que atañe a las sustancias contaminantes medidas en las fases de prueba de mascarillas filtrantes como FFP1, FFP2 y FFP3 la normativa europea sea la más completa, empleando contaminantes líquidos como el aceite de parafina y partículas contaminantes de cloruro de sodio en estado sólido, junto con el empleo de un líquido para extraer la eficacia filtrante real.
La resistencia a la inhalación es otro parámetro que mide de manera más atenta la normativa europea, teniendo un umbral de resistencia media definida mucho más bajo que los establecidos por las certificaciones china y estadounidense. Todo ello garantiza que las mascarillas FFP2 aporten mayor comodidad al usuario y tengan una vida media mayor.
Cómo comprobar el marcado CE
Pero para que esto sea así, las mascarillas deben contar con el certificado europeo que garantice su homologación y, por lo tanto, su eficacia. Para poder comprobar si una mascarilla cuenta con la homologación correspondiente, debemos fijarnos en su etiquetado y certificado CE.
Para contar con las siglas CE, las mascarillas tienen que pasar una evaluación en la que se verifique que son aptas para proteger a los ciudadanos. El marcado CE debe aparecer claramente visible y debe estar acompañado de la información exigida para identificar el producto y su evaluación.
En cuanto al certificado europeo, se debe buscar aquel que cumpla con la normativa CE 2163, lo que quiere decir que son mascarillas que cumplen con la legislación europea y los requisitos obligatorios.
Las certificaciones también deben permitir comprobar el organismo notificado responsable de los ensayos y de la evaluación de conformidad. En determinados modelos se indica que los ensayos fueron realizados por organismo notificado n.º 0370 (APPLUS/LGAI).
| Elemento que debe comprobarse | Información relacionada |
|---|---|
| Tipo de producto | Mascarilla FFP2, clasificada como Equipo de Protección Individual de Categoría III |
| Norma técnica | EN 149:2001+A1:2009 |
| Marcado | Marcado CE obligatorio |
| Clasificación | EPI Categoría III, destinada a riesgos graves o mortales |
| Organismo notificado | Número del organismo notificado en EPIs |
| Reutilización | R para reutilizable y NR para no reutilizable |
FFP2 reutilizable: significado de la letra R
Otra propiedad que diferencia este tipo de mascarillas es la posibilidad o no de reutilizarlas. Reconocerás las reutilizables por la R y las no reutilizables por la inscripción NR.
Si te decantas por una mascarilla reutilizable, recuerda conservarla en óptimas condiciones de almacenamiento, limpieza y desinfección para que su seguridad no se vea comprometida.
La certificación FFP2 y la presencia de la letra R no significan que la mascarilla pueda utilizarse indefinidamente. La reutilización debe ajustarse a las instrucciones del fabricante y debe interrumpirse cuando el material filtrante, los elásticos, el clip nasal o el sellado presenten deterioro.
FFP2 con válvula y sin válvula
Existen dos tipos fundamentales de mascarillas FFP2: con válvula y sin válvula. Ambas tienen un índice de filtración bacteriana igualmente eficaz, del 92%, una eficacia similar, en este sentido, a la de las mascarillas higiénicas.
No obstante, la gran diferencia entre las mascarillas FFP2 con y sin válvula radica en la filtración del aire exhalado al exterior. Las mascarillas FFP2 con válvula aportan una comodidad mucho mayor al usuario ya que facilitan la respiración gracias a la acción de la válvula, que evita la condensación.
La contrapartida de esta propiedad tiene que ver con el riesgo de la salud comunitaria. Y es que el portador de mascarilla FFP2 con válvula no estaría protegiendo a las personas que están a su alrededor: si una persona infectada con COVID-19 lleva esta mascarilla, los aerosoles y gotículas contaminadas pasarían al exterior a través de la válvula, pudiendo infectar a los allegados.
Y, de todos es sabido que en el contexto de una pandemia, es tan importante protegerse como ofrecer seguridad a los que nos rodean. Por eso, desde DVD Dental recomendamos el uso de mascarillas FFP2 sin válvula.
Los modelos sin válvula filtran tanto el aire inhalado como el aire exhalado. Por el contrario, las versiones con válvula solo filtran la inhalación. Como resultado, no deben utilizarse cuando se busca protección bidireccional.
Uso correcto de una mascarilla FFP2
Los usuarios deben de tener en cuenta una serie de pautas con el fin de garantizar que su uso es el correcto: lavarse las manos antes de utilizarlas, cubrir totalmente la boca, la nariz y la barbilla con la mascarilla, evitar tocar su cara exterior mientras se esté empleando, desecharla agarrándola por la parte de las gomas cuando esté húmeda y emplear para ello un cubo cerrado y, por último, lavarse las manos inmediatamente después de retirarla.
El ajuste es un criterio esencial, porque las fugas laterales pueden reducir la protección efectiva aunque el material filtrante cumpla la norma. El clip nasal debe ser firme y estable, los laterales deben quedar sin fugas y la mascarilla debe ser compatible con gafas, cascos, protectores auditivos u otros equipos de protección individual.
La comodidad también influye en el uso correcto. Los materiales no irritantes, los elásticos resistentes y un diseño apto para jornadas largas ayudan a mantener la mascarilla colocada durante el tiempo necesario.
Con el fin de proteger el medioambiente es recomendable cortar las gomas elásticas de las mascarillas que sirven para la sujeción a las orejas o cabeza, ya que pueden ser perjudiciales para muchos animales que pueden quedarse atrapados en ellas.
Materiales habituales de las mascarillas FFP2
La eficacia de las mascarillas tiene su origen en el material con el que está fabricada. Es por ello por lo que se debe prestar especial atención a este requisito, ya que no todos los materiales son aceptados por sanidad para la protección respiratoria.
En este apartado se encuentra el grafeno, un material desaconsejado por los expertos. Lo podemos encontrar en mascarillas producidas por el fabricante chino Shandong Shengquan, que en muchos sitios ya han sido retiradas de la venta.
El material más utilizado para la fabricación de mascarillas es el polipropileno, que se caracteriza por su alta resistencia a agresiones biológicas. También se pueden encontrar modelos de mascarillas creados con carbón activo.
Estas suelen incorporar una válvula de exhalación especialmente indicada para proteger las vías respiratorias del usuario en ambientes con partículas sólidas y aerosoles líquidos.
Mascarillas de polipropileno sin grafeno
Fabricamos mascarillas quirúrgicas IIR libres de grafeno. Nuestras mascarillas están libres de grafeno, ya que se fabrican en 3 capas compuestas 100% en base a polipropileno de origen nacional mediante diferentes técnicas de tejido no tejido.
Además, hace unas semanas obtuvimos la licencia sanitaria de la AEMPS que nos acredita como fabricantes oficiales de mascarillas quirúrgicas. Comercializamos mascarillas FFP2 y FFP3 sin válvula, en colaboración con fabricantes de proximidad.
Igual que ocurre con las mascarillas quirúrgicas IIR y las higiénicas, las mascarillas FFP2 y las mascarillas FFP3 también se fabrican mediante diferentes capas (4 en el caso de las FFP2 y 5 en el caso de las FFP3) de polipropileno, que se trabajan empleando varias técnicas de tejido no tejido.
El polipropileno que se emplea para fabricar estas mascarillas ha sido sometido, además, a un análisis que demuestra la ausencia de grafeno en su estructura.
Diferencias entre FFP2 y mascarillas quirúrgicas IIR
Las mascarillas FFP2, clasificadas como Equipos de Protección Individual (EPI) de Categoría III, están destinadas a proteger al usuario. Las mascarillas quirúrgicas tipo IIR, consideradas Producto Sanitario (PS), tienen como función proteger al entorno del usuario.
Las mascarillas quirúrgicas tipo IIR están reguladas por UNE EN 14683:2019 + AC:2019, norma que dicta los requisitos de eficacia de filtración bacteriana, respirabilidad, resistencia a salpicaduras y biocompatibilidad.
Están diseñadas para evitar que el usuario emita microorganismos al exterior. No protegen frente a aerosoles ni sustituyen a un EPI.
La mascarilla cuenta con una estructura tricapa de polipropileno hidrófobo. Asimismo, ofrece una eficacia de filtración bacteriana (BFE) ≥ 98 %. Además, presenta resistencia a salpicaduras de fluidos corporales, lo que mejora su seguridad en entornos sanitarios.
También destaca por su excelente respirabilidad y comodidad incluso en usos prolongados. Las mascarillas quirúrgicas, consideradas Producto Sanitario (PS) de clase I, tienen un alto grado de filtración, están confeccionadas para filtrar el aire exhalado y, por tanto, se recomienda su uso para personas infectadas.
Las mascarillas quirúrgicas necesitan la supervisión de la AEMPS (Agencia Española del Medicamento y el Producto Sanitario) para su distribución, ya que su uso se restringe al entorno sanitario.
| Tipo de mascarilla | Clasificación | Protección principal | Norma |
|---|---|---|---|
| FFP2 | EPI de Categoría III | Protege al usuario frente a aerosoles | EN 149:2001+A1:2009 |
| Quirúrgica IIR | Producto Sanitario | Protege al entorno frente a microorganismos emitidos | UNE EN 14683:2019 + AC:2019 |
Diferencias entre FFP2, N95 y KN95
A la hora de comprar una mascarilla filtrante, a menudo nos topamos con tres tipos sin saber, realmente, las propiedades de cada uno y sus usos óptimos: las mascarillas FFP2, con certificado europeo, las mascarillas N95, con certificado estadounidense y las mascarillas KN95, con certificado chino.
Las mascarillas FFP2 con certificado europeo tienen entre un 92-94% de capacidad filtrante. Por su parte, las mascarillas N95, con certificado estadounidense y las mascarillas KN95, con certificado chino, tienen un 95% de capacidad filtrante.
Lo que diverge es el método empleado para certificar su seguridad: mientras que la mascarilla FFP2 se rige por la normativa europea, la ley EN 149 de 2001, actualizada en 2009, la mascarilla N95 sigue la normativa estadounidense la NIOSH 42 CFR 84 y, finalmente, la mascarilla KN95 obedece a los protocolos fijados por la República Popular China, de acuerdo con los estándares impuestos por el reglamento GB2626-2006.
Actualmente, las mascarillas KN95 no han conseguido recibir la aprobación de la Unión Europea, lo que ha provocado que no estén homologadas.
| Mascarilla | Certificación o norma indicada | Capacidad filtrante indicada |
|---|---|---|
| FFP2 | Normativa europea EN 149 de 2001, actualizada en 2009 | Entre un 92-94% |
| N95 | Normativa estadounidense NIOSH 42 CFR 84 | 95% |
| KN95 | Reglamento chino GB2626-2006 | 95% |
Criterios técnicos para elegir una FFP2
Una elección correcta debe basarse en criterios verificables: marcado CE claramente visible, norma correspondiente EN 149 → FFP2 (EPI), EN 14683 → Quirúrgicas IIR (PS) y número del organismo notificado en EPIs.
En FFP2 debe buscarse un equilibrio entre protección y esfuerzo respiratorio. En IIR se requiere alta filtración bacteriana con baja resistencia al flujo de aire.
El ajuste y la ergonomía dependen de un clip nasal firme y estable, laterales sin fugas y compatibilidad con gafas, cascos, protectores auditivos u otros EPIs.
Para el confort durante un uso prolongado son importantes los materiales no irritantes, los elásticos resistentes y un diseño apto para jornadas largas.
Cuándo utilizar una FFP2
Las mascarillas FFP2 e IIR son esenciales en entornos laborales durante los periodos de alta circulación vírica. Además, durante periodos de alta circulación de gripe, COVID-19 u otros virus respiratorios, el uso de mascarillas vuelve a ser una herramienta fundamental.
Así, actividades como la asistencia sanitaria, la industria ligera, la logística, la construcción o la atención al público requieren garantizar la continuidad operativa y reducir las bajas laborales.
Las FFP2 pueden utilizarse en áreas con ventilación insuficiente, situaciones de contacto continuo y estrecho entre trabajadores, ambientes con partículas sólidas combinadas con agentes biológicos y espacios con carga vírica elevada.
- En la industria ligera y logística: FFP2 sin válvula.
- Centros sanitarios y atención al público: IIR o combinación IIR + FFP2 según protocolo interno.
- Almacenes, cámaras frigoríficas o espacios con ventilación limitada: FFP2.
- Oficinas y zonas administrativas en picos víricos: FFP2 o mascarilla quirúrgica IIR según densidad de ocupación y ventilación.
Por lo tanto, el uso de mascarillas adecuadas reduce de manera significativa la propagación de patógenos en espacios donde no siempre es posible garantizar ventilación suficiente o distancia interpersonal.
¿De qué lado se pone la mascarilla?
Aspectos que deben verificarse antes de usar una FFP2 de grafeno
- Comprobar si el envase menciona grafeno, graphene, grafeno de biomasa o cualquier material equivalente.
- Revisar el fabricante y el modelo, especialmente si corresponden a los productos identificados en las alertas sanitarias.
- Examinar el marcado CE, la norma EN 149:2001+A1:2009 y el número del organismo notificado.
- Confirmar si la mascarilla está marcada como R o NR.
- Comprobar que no existen daños, deformaciones, humedad, suciedad o pérdida de elasticidad.
- Verificar que el ajuste cubre nariz, boca y barbilla y que no deja fugas laterales.
- Si existen dudas sobre la presencia de grafeno o sobre la seguridad del modelo, dejar de utilizarlo hasta disponer de información sanitaria suficiente.
El marcado CE demuestra que se ha realizado la evaluación exigida para el producto, pero no sustituye la comprobación de la composición, la identificación del modelo ni el seguimiento de las alertas sanitarias. En el caso de las mascarillas reutilizables, también es necesario respetar las condiciones de almacenamiento, limpieza, desinfección y número de usos indicadas por el fabricante.
tags: #mascarillas #ffp2 #reutilizables #grafeno
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