¿Las mascarillas FFP2 son de usar y tirar? Reutilización y duración

Las mascarillas FFP2 están concebidas, con carácter general, como equipos de protección respiratoria de un solo uso, salvo que el etiquetado indique expresamente que son reutilizables. La duración concreta debe consultarse en la caja o en la propia mascarilla, porque la define el fabricante y depende del modelo, del marcado y de las condiciones de utilización.

Durante un uso normal, las mascarillas FFP2 desechables suelen cambiarse entre 4 y 8 horas, aunque algunos fabricantes establecen otros límites. Deben sustituirse inmediatamente si se humedecen, se ensucian, se dañan, dificultan la respiración o dejan de ajustarse correctamente a la cara.

Qué es una mascarilla FFP2 y qué protección ofrece

Las mascarillas son equipos de protección individual (EPI) cuya función es proteger al usuario de la exposición a contaminantes a través de las vías respiratorias. Están realizadas con material filtrante indicadas para la protección respiratoria frente a partículas y aerosoles líquidos. No protegen frente a gases ni vapores químicos.

Existen dos tipos de mascarillas: Las quirúrgicas, que filtran las partículas emitidas por quien la usa impidiendo que lleguen al paciente, y las de alta eficacia (Filtering Face Piece, FFP/Filtro Protección Personal, FPP), diseñadas para filtrar partículas, aerosoles líquidos y patógenos presentes en el medio ambiente, impidiendo ser inhaladas por el usuario.

El material filtrante es un entramado de fibras plásticas que retiene al contaminante. En función de su eficacia filtrante (según la norma de la Unión Europea EN 149) se distinguen tres clases: FFP1 (eficacia filtración 78%), baja eficacia; FFP2 (eficacia filtración 92%), media eficacia; y FFP3 (eficacia filtración 98%), alta eficacia.

La mascarilla filtrante N95, según la normativa americana, tiene una capacidad de filtrado de partículas del 95%1. Las de mayor filtración FFP2 pueden ser equiparables a los N95 en EEUU, y FFP3 a los N99.

Región o paísEstándar de desempeñoClasificaciones de productos aceptables
EuropaEN 149-2001FFP3 FFP2
Requisitos de NIOSH de EE. UU.NIOSH aprobó 42 CFR 84N100, P100, R100 N99, P99, R99 N95, P95, R95
ChinaGB 2626-2006KN 100 KP100 KN95 KP95
JapónJMHLW-2000DS / DL3 DS / DL2

El tipo de mascarilla a utilizar se determina en función de la toxicidad del contaminante y de la concentración ambiental presente. En primer lugar, debemos tener claro que para un correcto funcionamiento son importantes 3 cosas: Conocer el patógeno y su transmisión; diferenciar el tipo de propagación y los tipos de mascarilla recomendada en cada caso por las autoridades competentes; y usar adecuadamente las mascarillas de alta filtración conforme a las normas establecidas en los protocolos de protección respiratoria.

¿Las FFP2 son desechables o reutilizables?

Las mascarillas autofiltrantes son en su mayoría desechables y no reutilizables. Se identifican con una “R” de reutilizable o “NR” no-reutilizable en su cartonaje.

Las mascarillas FFP2 deben especificar en su etiquetado si son reutilizables o no. En el caso de serlo, indicarán el número de lavados que soportan antes de dejar de ser efectivas.

Las mascarillas FFP2/3 y N95 están concebidas como material "no reutilizable". La reutilización de las mascarillas no está recomendada por los organismos oficiales ni los fabricantes, y sólo se acepta en casos extraordinarios, como las pandemias.

La duración o posibilidad de reutilización de las mascarillas las define el fabricante, por lo que esta información debe consultarse en la caja o en la impresión de la propia mascarilla. Con carácter general, las mascarillas de un solo uso deben ser desechadas inmediatamente una vez utilizadas.

Cuánto dura una mascarilla FFP2

Sobre la duración de la mascarilla FFP2, es importante hacer caso al fabricante, pero se estima que, en caso de no ser reutilizables se utilice durante 8 horas seguidas.

Durante un uso normal, y en el caso de ser mascarillas desechables, deben cambiarse entre 4 u 8 horas, dependiendo también del fabricante. No se recomienda usarla de forma continua más de cuatro horas5.

Las recomendaciones para el uso extendido de las mascarillas indican que pueden usarse durante ocho horas continuas o intermitentes, siempre que mantengan el ajuste y la función.

La duración media de la mascarilla FFP2 para proteger a un usuario es de unas 40 horas. Esta cifra no debe interpretarse como una autorización general para utilizar cualquier mascarilla durante 40 horas, ya que el límite válido es el indicado por el fabricante y las condiciones reales de uso pueden obligar a retirarla antes.

Algunos modelos reutilizables pueden tener una duración mayor, pero el número de usos o lavados debe estar indicado en el etiquetado. La mascarilla FFP2 esterilizable puede alargarse un poco más en cuanto a usos enteros, pero no son algo que tenga una vida útil infinita.

Cuándo hay que cambiarla inmediatamente

En el caso de estar en contacto con sustancias contaminantes o personas enfermas, deben cambiarse inmediatamente para evitar la propagación de virus y bacterias.

En el caso de que la mascarilla se haya humedecido o deteriorado debe cambiarse inmediatamente, ya que habrá perdido eficacia y capacidad de filtración.

También debe desecharse cualquier mascarilla que esté dañada o en la que se dificulte respirar. Se debe desechar la mascarilla en caso de procedimientos con aerosoles, de contaminación con sangre, secreciones respiratorias o nasales y otros fluidos corporales del paciente, y de contacto con pacientes en aislamiento.

La humedad de la saliva entra en contacto con el filtro y puede deteriorarlo. La contaminación ambiental también influye, porque la mascarilla entra en contacto con múltiples partículas, incluso se contamina con nuestras propias bacterias.

Con el tiempo, los componentes como las correas y el material del puente nasal pueden degradarse, lo que puede afectar la calidad del ajuste y el sello.

Fecha de caducidad de las mascarillas FFP2

Las mascarillas FFP2 tienen fecha de caducidad. Para garantizar que cumplen con las normas sanitarias, deben ser mascarillas FFP2 homologadas, es decir, es necesario que tengan el certificado europeo.

Estas normas además indican que las mascarillas, a partir de su día de fabricación, tienen fecha de caducidad. Debes comprobar la caja del producto para conocer la caducidad antes de su uso.

Pasado ese tiempo no será recomendable su uso, ya que no se asegura que el material cuente con la misma efectividad. Los CDC de Estados Unidos estudiaron 11 modelos de mascarillas N95 caducadas2.

La mayoría de estas mascarillas seguían cumpliendo estándares de rendimiento del NIOSH (National Institute for Occupational Safety and Health) para la eficacia de filtración y la resistencia a la inhalación y exhalación. Sin embargo, recomiendan su uso teniendo en cuenta que pueden no cumplir con los requisitos para los cuales fueron certificadas.

Se deben tomar las siguientes precauciones en caso de usar mascarillas caducadas: Verificar visualmente la integridad del material; comprobar que los elásticos, puente nasal y material de espuma nasal no se hayan deteriorado, ya que puede afectar a la calidad del ajuste y sellado; si no se produce un sellado adecuado o no puede hacer una verificación correcta, no debe usarse2.

Es conveniente usar estas mascarillas como protección respiratoria en las evaluaciones médicas, entrenamientos y pruebas de ajuste del dispositivo, comprobando el sellado de la mascarilla. No se recomienda su uso en entornos quirúrgicos3.

Qué diferencia hay entre uso extendido y reutilización

La decisión de reutilización o uso prolongado de las mascarillas de alta filtración debe ser tomada por la administración sanitaria. Se tendrán en cuenta las características del patógeno y las condiciones locales4.

Entendiendo como “uso extendido” la utilización de la misma mascarilla para atender a distintos pacientes, sin quitársela entre paciente y paciente, durante un periodo más largo de tiempo que el recomendado por el fabricante.

“Reutilización” se refiere al uso de la misma mascarilla para atender distintos pacientes, quitándosela y poniéndosela, entre paciente y paciente y pudiendo conservarla con las debidas condiciones durante días.

Uso extendido

En general, se prefiere el uso extendido de N95 sobre su reutilización limitada. La reutilización limitada de N95 permitiría al usuario un breve respiro de los tiempos de uso prolongados, pero aumenta el riesgo de autoinoculación.

El profesional debe abandonar el área de atención al paciente si necesita quitársela6. Se debe reforzar el cumplimiento de medidas básicas: minimizar el contacto con la mascarilla, mantener una estricta higiene de manos y aplicar una técnica adecuada de colocación y retirada.

Considerar la utilización de una pantalla de protección facial sobre la mascarilla y otras medidas, como mascarillas a los pacientes, para reducir la contaminación de la superficie.

Reutilización limitada

La «reutilización limitada» de las mascarillas hace referencia al uso de la misma mascarilla para atender a varios pacientes, retirándola después de cada encuentro. La evidencia muestra que no se puede determinar el número de veces seguras en que se puede reutilizar una mascarilla.

Su uso se ve determinado por variables que afectan a la funcionalidad y a la contaminación de la mascarilla. Si no hay indicaciones específicas del fabricante, se sugiere no usar las mascarillas más de cinco veces por dispositivo4.

La reutilización limitada de las mascarillas de alta filtración en la atención a pacientes con COVID-19 parece ser necesaria. Sin embargo, se desconoce cuál es la contribución potencial de la transmisión por contacto para el SARS-CoV-2, y se debe tener precaución.

Cómo reutilizar una FFP2 de forma excepcional

Sólo ante la situación actual de abastecimiento limitado se contempla su reutilización. Estas prácticas ofrecen más protección que los intentos de reutilizar máscaras faciales que no fueron diseñadas para ese propósito.

La reutilización debe implementarse siguiendo ciertas recomendaciones, que deberían ser elaboradas por las instituciones contando con los expertos en la materia7. En los informes consultados se hace referencia a que la reutilización supone un mayor riesgo, debido a que hay que manipular la mascarilla cada vez que uno se la pone o se la quita, por lo que hay que ser especialmente cuidadoso.

  • Doblar las mascarillas con cuidado para que la superficie exterior se mantenga hacia adentro y contra sí misma para reducir el contacto con la superficie exterior durante el almacenamiento.
  • La mascarilla doblada puede almacenarse entre usos, en una bolsa de papel (por ser transpirable) limpia y sellable o en un contenedor transpirable6.
  • Colgar la mascarilla usada en un área designada de almacenamiento.
  • Identificar claramente la persona que la está usando y no compartir su uso.
  • Lavarse las manos con agua y jabón o desinfectante antes y después de tocar o ajustar la mascarilla.
  • Usar guantes no estériles para colocarse la mascarilla y realizar el sellado en la cara.
  • Evitar el contacto con el interior de la mascarilla.

Es recomendable también que la reutilización de las mascarillas sea siempre por parte de la misma persona y se extremen las precauciones durante todo el proceso.

Cómo ponerse, ajustar y retirar una FFP2

Antes del uso o manipulación de la mascarilla, limpieza o higienización de manos. La mascarilla debe estar SIEMPRE en su posición correcta. No se retira para hablar, toser, etc.

La mascarilla debe cubrir NARIZ y BOCA siempre. La mascarilla NO se toca y nunca se debe meter el dedo por dentro.

Para retirar la mascarilla, hacerlo tirando de las gomas o cintas, evitando tocar el tejido. Al retirarla, se debe hacer sin tocar la parte delantera.

La mascarilla tiene que ser usada SIEMPRE del mismo lado. No tocar ni manipular la mascarilla sin antes lavar o desinfectar las manos para evitar su contaminación.

Las mascarillas de alta filtración están diseñadas específicamente para proporcionar protección respiratoria al crear un sello hermético contra la piel y no permitir que pasen partículas que se encuentran en el aire, entre ellas, patógenos.

De nada sirve una buena mascarilla si no la llevamos colocada correctamente. Un aspecto reflejado en los estudios es que debe proporcionarse la talla adecuada de mascarilla11.

En otro estudio experimental aleatorizado, tras probar seis modelos de mascarillas con 20 colocaciones cada una en un hipotético turno de 10 horas, se concluye que pueden realizarse cinco colocaciones consecutivas antes de dejar de tener un sellado efectivo10.

El 48% de los sujetos fallaron al menos una vez en la prueba de ajuste; estos fallos pudieron deberse a una mala adherencia a los procedimientos, siendo posible solucionarse con un mejor entrenamiento.

En un estudio piloto para evaluar la tensión de las gomas de sujeción de tres modelos de mascarillas tras múltiples usos, se concluye que el mayor deterioro se produce con la primera utilización. Se sigue deteriorando con cada uso y a partir de cinco usos el deterioro es menor de 1 Newton9.

¿Se pueden lavar las mascarillas FFP2?

Si la mascarilla es desechable, no se debe lavar. No es posible lavar las mascarillas ya que, al mojarlas, el material filtrante de polipropileno pierde la capa hidrófuga.

Una vez humedecidas estas perderán la capacidad de filtración y dejarán de ser efectivas, por lo que de nada serviría lavarlas.

En el caso de las mascarillas FFP2 reutilizables, es importante asegurar una esterilización correcta a 70 grados y no realizar este proceso más de dos veces. Las mascarillas reutilizables indicarán en el etiquetado el número de lavados que soportan antes de dejar de ser efectivas.

En el caso de las mascarillas higiénicas reutilizables, el lavado y secado de la mascarilla debe ser acorde a las recomendaciones del fabricante. Después de cada lavado realizar una inspección visual para comprobar que la mascarilla no ha sufrido ningún daño. Si se detecta algún daño, desechar.

Descontaminación y reesterilización en situaciones excepcionales

Las recomendaciones están basadas en la escasa evidencia disponible y deben ser tomadas con cautela y como medidas excepcionales ante la situación actual de epidemia de COVID-19.

Tras el proceso de descontaminación o re-esterilización se deberían evaluar las propiedades de las mascarillas y tener en cuenta que las mascarillas mantienen las propiedades de ajuste y capacidad de filtrado, ya que si está dañada o el respirador no encaja, no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire.

En todos los casos, es muy importante que las mascarillas que se vayan a descontaminar no estén degradadas o rotas y que estén limpias para disminuir la carga bacteriana.

Dada la situación actual de mayor suministro de mascarillas respecto a semanas anteriores, es preferible reutilizar las mascarillas durante un tiempo prudencial y desecharlas posteriormente, a reesterilizarlas. Se recomienda reesterilizar las mascarillas únicamente en ocasiones puntuales.

Calor seco

El método más recomendable que puede llevarse a cabo en el hogar es aplicar calor seco a 70ºC durante 30 minutos. Para ello se introduce la mascarilla en el horno 30 minutos, a poder ser con ventilador para que la temperatura sea uniforme en todos los puntos.

Este método mantuvo el efecto de filtración por encima del 95%. Un estudio evaluó el efecto de la inactivación del virus de la influenza por calentamiento en mascarillas N95 y quirúrgicas, mediante horneado y secador de pelo.

Los resultados indicaron que el uso del calor seco a 70º durante 30 minutos inactivó eficazmente el virus y no afectó la función protectora de la mascarilla N95 y el efecto de filtración pudo mantenerse por encima del 95%, aunque se desconoce cuántas veces se puede repetir este proceso.

No es posible utilizar este método si la mascarilla tiene válvula o elásticos plásticos. Alternativamente, se puede introducir la mascarilla en una bolsa de congelar y aplicar el calor durante 30 minutos con un secador de pelo.

Otros métodos estudiados

Los Centers for Disease Prevention and Control (CDC) indican que la UVGI, el VHP y el calor húmedo se muestran como los métodos más prometedores para descontaminar los FFR.

Se han estudiado la re-esterilización con vapor de peróxido de hidrógeno, el calor seco en horno de convección, el vapor generado por microondas, el calor húmedo, la irradiación germicida ultravioleta, el plasma de gas de peróxido de hidrógeno, el vapor de agua, el etanol y el ozono.

Los siguientes métodos no son recomendables, porque pueden deformar o disminuir la capacidad de filtración de la máscara: Desinfección con alcohol pulverizado; lavado con agua o soluciones jabonosas; desinfección con uso de vapor a 134⁰C; y desinfección con microondas.

La SEMPSPH indica que debe establecerse un número de reprocesados concreto para cada tecnología sugerida y asegurarse de que los FFR son marcados correctamente tras cada reprocesado.

La FDA de EEUU ha autorizado, con fecha 30 de marzo 2020, la reutilización de las mascarillas N95 o similares, mediante VPH, y las pruebas exitosas en mascarillas descontaminadas N95 demostraron un rendimiento aceptable después de 20 ciclos de descontaminación.

El Documento de posicionamiento de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene indica que cada mascarilla descontaminada mediante este proceso, sólo podrá reprocesarse un máximo de 2 veces.

La Universidad Tecnológica Delft realizó un estudio piloto cuyos resultados indican que las mascarillas FFP2 se pueden reutilizar tras la esterilización con vapor de agua a 121º durante treinta minutos.

Este método de reprocesado se puede utilizar hasta un máximo de cinco veces sin que las mascarillas pierdan su ajuste anatómico a la cara y manteniendo su capacidad de filtrado.

Estos resultados no permiten establecer un número universal de reutilizaciones para todas las FFP2, porque los estudios utilizan diferentes modelos de mascarillas y ajustan sus recomendaciones al modelo examinado.

Válvula de exhalación y ajuste

Las mascarillas pueden tener válvula de exhalación que facilita la respiración y evita la condensación, y se recomiendan para largos periodos de uso.

Al no filtrar el aire exhalado por el usuario, las mascarillas con válvula no se deben colocar a pacientes con procesos respiratorios infecciosos.

La mascarilla FFP2 está diseñada para proteger al usuario de los efectos nocivos del polvo y otras partículas transportadas por el aire. También está diseñada para proteger a las personas que se encuentran alrededor del usuario.

Sin embargo, las válvulas de exhalación de estas mascarillas sólo proporcionan una protección parcial a los que están alrededor del usuario. Es decir, no son suficientes para bloquear completamente las partículas de polvo.

Qué hacer cuando la mascarilla ya no puede reutilizarse

Las mascarillas quirúrgicas o las mascarillas FFP2 no son reutilizables, lo que supone un nuevo residuo contaminante a tratar. Saber desechar bien las mascarillas quirúrgicas o FFP2 es casi tan importante como saber cómo colocarnos bien la mascarilla.

Las mascarillas FFP2 desechables y el resto de quirúrgicas deben tirarse en el contenedor de restos, el de color gris, en ningún caso se tirarán en el de los restos orgánicos ni el de envases.

No se pueden tirar al inodoro porque podría suponer atascos y también tardan mucho en degradarse. Recuerda: nunca debes tirarlas al suelo ni en exteriores, y siempre deberás depositarla en el contenedor de basura general.

En el caso de que la persona que haya llevado la mascarilla no esté contagiada, puedes tirarla directamente en el cubo de basura. En el caso de que la mascarilla haya sido usada por una persona enferma de coronavirus, las debemos meter en una bolsa de plástico o de basura cerrada antes de tirarla a la basura.

Aspectos que deben tenerse en cuenta en entornos sanitarios

La pandemia de COVID-19 ha provocado una gran escasez de material de protección individual para los profesionales de la salud, uno de estos han sido las mascarillas de alta filtración FFP2, FFP3 normativa europea, o N95 normativa americana.

Esta situación excepcional ha provocado que se necesite reutilizar mascarillas y hacer un uso extendido más allá de las recomendaciones de sus fabricantes.

Cuando no quedan mascarillas de alta filtración, en los aislamientos por cohortes se puede designar a un solo profesional para varios pacientes y racionalizar el uso de EPI. También se deben establecer protocolos que garanticen la seguridad de los profesionales.

El uso adecuado también se refiere a NO utilizarlos cuando no es estrictamente necesario. Las empresas deben cumplir el requisito de crear e implementar un programa de protección respiratoria con los procedimientos específicos para cada lugar de trabajo y en concreto para técnicas de riesgo.

Es necesario proveer formación sobre esos procedimientos por parte de una persona calificada. En el estudio de Bien et al. se comprobó la implantación de un programa de mejora de protección respiratoria solicitando a los profesionales, sobre todo enfermeras, que hicieran una demostración del uso de mascarillas.

Un 57% no las inspeccionó tras quitárselas, no colocó las gomas correctamente, falló en la comprobación del sellado y al quitársela sólo tocando las gomas. El 50% no se desprendió adecuadamente de la mascarilla.

Estos profesionales afirmaron reusar las mascarillas en sus servicios. En un ensayo clínico aleatorizado con 10 enfermeras de UCI se comparó el uso prolongado de mascarillas FFP frente a FFP más mascarilla quirúrgica sobrepuesta, durante un turno de 12 horas.

Cada enfermera incumplió las normas una media de 25,7 veces por turno, siendo las más frecuentes tocar la mascarilla y ajustarla. El estudio concluye que las mascarillas fueron bien toleradas.

La reutilización de las mascarillas no está recomendada por los organismos oficiales ni los fabricantes y sólo debe plantearse como medida excepcional, siguiendo el etiquetado, conservando el ajuste y la capacidad de filtración, y retirándola de inmediato cuando esté húmeda, sucia, dañada, caducada o mal ajustada.

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