Las mascarillas higiénicas reutilizables que cumplen la norma UNE 0065:2020 no necesitan filtros adicionales, ya que el tejido que las conforma cumple por sí mismo los parámetros de filtración y respirabilidad. Las mascarillas higiénicas homologadas de tela son suficientes por sí mismas para ejercer la función barrera para la población a la que van destinadas, sin necesidad de un coste adicional por uso ni de generar residuos al medio ambiente.
La referencia a la norma UNE asegura el cumplimiento de un estándar de calidad que se corresponde con una eficacia de filtración bacteriana (EFB) igual o superior al 90 % y una respirabilidad inferior a 60 Pa/CM2. Por tanto, para elegir una mascarilla que no necesite filtros, hay que comprobar que el material haya sido ensayado, que el etiquetado indique el cumplimiento de la UNE 0065:2020 y que se respeten las instrucciones de uso, lavado y duración.
Qué significa que una mascarilla no necesite filtros
Hay quien piensa todavía que una mascarilla de tela, para ser efectiva, necesita llevar incorporado un filtro. Nada más lejos de la realidad. Las mascarillas que cumplen la norma UNE 0065:2020 no necesitan filtro ya que el tejido que conforma las mascarillas cumple por sí mismo los parámetros de filtración y respirabilidad.
Las mascarillas son incómodas, nunca las hemos llevado, y pueden impedirnos respirar con normalidad. Se podría pensar que la tela, material de muchas mascarillas, no transpira bien y necesita filtro, pero no es el caso. Aquellas que cumplen con la norma UNE 0065:2020 no lo necesitan porque su tejido ya cumple con los parámetros de filtración y de respirabilidad.
Es decir, las mascarillas higiénicas homologadas no necesitan de nada más, ya cumplen con la función para la que han sido creadas, que es proteger. De hecho, el filtro no se nombra nunca entre las recomendaciones. Ni la Organización Mundial de la Salud ni el Ministerio de Sanidad han dicho nada al respecto.
Por qué los filtros caseros no son una garantía
A finales de marzo y principios de abril, allá por "primero de pandemia", no teníamos, literalmente, nada que echarnos a la boca. El desabastecimiento de mascarillas quirúrgicas y equipos de protección individual (las famosas FFP2) era generalizado y las mascarillas higiénicas (las de tela reutilizables) eran una rara avis que pocos habían usado hasta la fecha en nuestro país.
Fue en aquel momento cuando, a falta de mejores recursos, muchos profesionales sanitarios animamos a la población a fabricar de forma casera sus propias mascarillas higiénicas. Los CDC (Centros para el control y prevención de enfermedades) propusieron patrones incluso con tela de camiseta. Y entre las recomendaciones "de andar por casa" surgió la de añadir filtros de café o de aspiradora a las mascarillas de tela.
Hace algunas semanas, yo, que ni tengo máquina de coser, hice mascarillas para mí y para mis hijas con una camiseta vieja. Les ponía una hoja de papel de cocina plegada a modo de filtro y yo tan contenta. Luego comencé a escuchar hablar de otras opciones «de tiempos de guerra», como usar el filtro del café o el de la aspiradora, entre muchas otras cosas, para garantizar una mejor filtración.
También aprendí que en todos los casos se trataba de materiales que tras lavarse, pierden capacidad de filtración. Interpreto que la pierden en forma de microfibras contaminantes, que se van a nuestros mares, pues el tejido pierde consistencia y densidad.
De hecho, ahora se pueden encontrar muchos filtros que pueden hacer que tu mascarilla sea más efectiva, pero siempre son desechables. No son una opción de usar y reusar y no solucionan el problema de los residuos.
La combinación de filtro y tejido no está validada
¿Cuál es el motivo para no usarlos? Realmente, no hay forma alguna de asegurar que añadiendo un filtro se respire de manera adecuada. Al poner el filtro a la mascarilla, lo que estamos haciendo es añadir filtro y tejido, es decir, capas juntas que no se han testado en laboratorio.
Por tanto, no se puede verificar que al colocar un filtro de manera casera la mascarilla de tela siga cumpliendo con sus propiedades de origen sí comprobadas. Cuando añadimos un filtro a una mascarilla no usamos solo un filtro, sino una combinación de varias capas (filtro más tejido) que no se han testado juntas en un laboratorio.
Por tanto no hay manera de asegurar que esta combinación tenga una respirabilidad adecuad y no pueden garantizarse sus propiedades.
No existen filtros homologados para añadir en casa
Actualmente no existen filtros homologados para añadir de manera casera a las mascarillas higiénicas que cumplen la norma UNE 0065:2020. Existen filtros homologados para otro tipo de mascarillas que no son las recomendadas para la pandemia (como las típicas mascarillas herméticas antigás).
Pero que existan filtros homologados para otro tipo de mascarillas donde hay un ajuste predeterminado no significa que sean válidos para una mascarilla higiénica. Sí que hay para otras mascarillas, pero no son las recomendadas. Y además, esos filtros están preparados para su tipo de mascarilla con un ajuste predeterminado, de forma que no tiene por qué ser válidos para una higiénica.
Por otro lado, tampoco existen filtros homologados que podamos añadir de manera casera y que cumplan con la citada norma. Ni el Ministerio de Sanidad, ni la OMS, ni las recomendaciones europeas (CWA) mencionan la necesidad de incluir filtros en las mascarillas.
Qué norma deben cumplir las mascarillas sin filtro
Por eso mismo, se hizo un esfuerzo importante por crear una norma que regula la producción de las mascarillas higiénicas reutilizables, la UNE 0065-2020, que recién fue parida en abril de este año. La idea es que cualquier persona con conocimientos y máquina de coser pudiera confeccionar mascarillas con una garantía de protección razonable, siguiendo unas instrucciones más o menos sencillas.
Afortunadamente, para aclarar todo este lío, a mitad de abril la Asociación Española de Normalización, UNE, publicó la Especificación UNE 0065. Esta norma establece los requisitos mínimos que deben cumplir las mascarillas higiénicas reutilizables para niños y adultos.
Es decir la norma especifica qué materiales hay que utilizar (indicando ejemplos de fabricantes concretos en los anexos), qué diseño debe tener la mascarilla (para la autohomologación se recomienda el diseño de la mascarilla quirúrgica) e incluye otras directrices sobre confección, marcado y uso.
A diferencia de otras normas a las que puede accederse previo pago, UNE puso este documento a disposición gratuita de toda la sociedad. La idea era que, como al principio eran bastante inaccesibles, así todo el mundo pudiera fabricar sus propias mascarillas en casa de manera segura, o incluso dando pie a que empresas se decidieran a fabricarlas, siempre sabiendo los requisitos a cumplir.
Requisitos técnicos de la UNE 0065:2020
De todo lo que indica la UNE 00065, lo más importante está en el capítulo 4, la descripción. Aquí se indica que, además de cubrir de la nariz a la barbilla, la mascarilla reutilizable higiénica debe estar confeccionada con un material filtrante adecuado, que permita la respiración, que sea lavable y, desde luego, que no presente ningún efecto adverso conocido.
| Parámetro | Requisito |
|---|---|
| Eficacia de filtración bacteriana | Debe ser mayor o igual al 90%. |
| Respirabilidad | La presión diferencial debe ser menor al 60 Pa/cm2. |
| Lavabilidad | El material filtrante debe poder mantener estas condiciones durante al menos 5 lavados. |
| Cobertura | La mascarilla debe cubrir de la nariz a la barbilla. |
Respecto a la filtración bacteriana (EFB): Debe ser mayor o igual al 90%.* (A eficacia de mayor filtración bacteriana, mayor seguridad). Respecto a la respirabilidad: la presión diferencial Debe ser menor al 60 Pa/cm2.
Se refiere a la resistencia que opone el tejido al paso del aire y debe ser menor a 60 Pa/cm2. Mientrás más baja es la «respirabilidad», mejor.
*Sí, el coronavirus es un virus y no una bacteria, pero este es un estándar que ya nos permite un nivel de protección razonable y es más fácil de medir que la filtración de partículas.
La importancia de que el tejido sea lavable
La otra condición importante es que este material filtrante debe poder mantener estas condiciones durante al menos 5 lavados. Si no, no podemos hablar de una mascarilla reutilizable.
Por eso, el tejido debe ser sometido a dos tests: uno cuando está nuevo y otro después de que ha sido lavado un número determinado de veces. Así, el fabricante del tejido puede garantizar que las características mínimas se mantienen en las condiciones del análisis.
Algo a tener en cuenta es que no se lava y se testea el tejido infinitas veces. Cuando nos dicen que un tejido aguanta 10 lavados, quieren decir que ese es el número de lavados que se ha usado para el test, pero no necesariamente que después del lavado 11 no cumple los requisitos de la UNE 0065.
Probablemente no se ha testado para más lavados (y muchos fabricantes se conforman, porque el mínimo es 10). Por otra parte, tampoco quiere decir que, tras superar el número máximo de lavados recomendados, la protección caiga a cero.
Simplemente quiere decir que ya no se puede garantizar esa protección recomendada, pues seguramente haya disminuido. Pero siempre será mejor que no usar mascarilla o que hacer una con una camiseta vieja, como hice yo cuando no encontraba por ningún lugar una alternativa mejor.
Cómo comprobar que una mascarilla no necesita filtro
Es frecuente que en las etiquetas se haga mención a normativas, ensayos y tests cuya lectura es similar a la de un jeroglífico por parte del usuario. Realmente haría falta ser experto para poder descifrarlo.
¿Cómo podemos ir a tiro hecho si somos seres terrenales que no entendemos sobre la normativa de las mascarillas? Buscando que en el etiquetado se haga referencia al cumplimiento de la norma UNE 0065:2020.
La referencia a la norma UNE asegura el cumplimiento de un estándar de calidad que se corresponde con una eficacia de filtración bacteriana (EFB) igual o superior al 90 % y una respirabilidad inferior a 60 Pa/CM2.
Es decir, esta norma asegura que las mascarillas no solo tengan una filtración adecuada sino que además se pueda respirar con ellas sin problema.
Datos que debe incluir el etiquetado
- Además, en el etiquetado (o en las webs en el caso de venta online) se encontrará información sobre el nombre del producto, talla, duración, instrucciones, composición del material, mantenimiento, cómo lavarla y número máximo de lavados en caso de ser reutilizable.
- Buscando que en el etiquetado se haga referencia al cumplimiento de la norma UNE 0065:2020.
- Averigua el número de lavados garantizados para ese tejido y escoge uno que tenga larga durabilidad.
¿Puede una mascarilla homologada tener otro diseño?
Es habitual encontrarnos con mascarillas cuyo diseño tiene una costura central vertical. La norma UNE 0065:2020 es flexible y da cabida a otros materiales y diseños, diferentes a los indicados, pero en este caso no permite la autohomologación.
Es decir, si un fabricante utiliza los materiales adecuados y utiliza el diseño de la mascarilla quirúrgica puede autohomologarse. Pero si decide utilizar otros diseños y patrones, estas modificaciones deben testarse con respecto a los ensayos detallados en la propia especificación.
Esto implica realizar nuevos tests en un laboratorio sobre las mascarillas ya terminadas con el coste en dinero y tiempo que implica. Esto es muy positivo porque permite que el rango de materiales susceptibles de utilización y los diseños se puedan ampliar considerablemente, lo que es de gran interés para la industria nacional.
Pero por otro lado está siendo un coladero, ya que no todos los fabricantes (especialmente los pequeños productores) tienen capacidad para volver a testar sus productos y, por desconocimiento o picaresca, mencionan en el etiquetado que cumplen con la normativa sin hacerlo.
Actualmente se están realizando inspecciones de consumo al respecto ya que lamentablemente también se están emitiendo certificados falsos.
¿Se puede fabricar en casa una mascarilla sin filtro?
¡Casi que sí! Gracias a la Norma 0065 sobre mascarillas higiénicas para adultos y niños, puedes hacer tu propia mascarilla higiénica en casa.
Los dos puntos fundamentales son el material, que ya he explicado, y el diseño. El ministerio ha preparado una lista de tejidos previamente testeados para su uso en mascarillas higiénicas.
De todas formas, puedes contactar a tus proveedores de tejidos de confianza y consultar si cuentan con otros tejidos homologados. Se han certificado tejidos de naturaleza muy variada después de la publicación de este documento, incluidos tejidos de algodón.
Así te asegurarás de que tu mascarilla tiene una filtración aceptable. Averigua el número de lavados garantizados para ese tejido y escoge uno que tenga larga durabilidad. Así sabrás cuándo debes comenzar a pensar en hacerte otra mascarilla.
Luego, escoge un diseño sencillo, y triunfarás. En la misma UNE 0065 para la confección de mascarillas reutilizables encontrarás, en el apartado 7, un detallado método de confección.
Mascarillas higiénicas, quirúrgicas y EPI: no son lo mismo
Definitivamente, lo primero es entender qué tipo de mascarilla necesitamos. ¡Porque hay demasiada información contradictoria en las redes!
Ya lo has visto. Si eres una persona sana (o presuntamente sana), necesitas una mascarilla higiénica, que es la más sencilla de las tres. Pero no es cualquier mascarilla: nos proporcionan algunos datos para asegurarnos que la protección es la adecuada.
Sinceramente, en un escenario perfecto todas las personas llevaríamos máxima protección. Pero es que en «cuatro días» el consumo de las mascarillas, en general, se ha multiplicado a niveles inesperados, y simplemente en el mundo no hay mascarillas de máxima protección para toda la humanidad.
Las mascarillas quirúrgicas y EPI requieren materiales, laboratorios y equipos escasos. Sólo se producen en contadas fábricas. Por eso es importante reservarlas para las personas que realmente las necesitan y, si somos personas presuntamente saludables que no estamos en contacto con personas enfermas, debemos utilizar las mascarillas higiénicas y ya está.
Por qué no deben venderse como FFP
Muchas personas y entidades nos hemos visto haciendo, vendiendo o comprando mascarillas, o materiales para mascarillas, de la noche a la mañana. Estamos aprendiendo todas y todos, (yo la primera) y la mayoría ya hemos metido la pata en algún punto de la información, por puro desconocimiento.
Pero hay algo que debemos tener claro: no pidamos a un taller artesano una mascarilla «equivalente a FFP1, FFP2» ni un EPI. Y que no nos creamos sin más si cualquier pequeño taller nos lo ofrece, aunque tal vez lo haga con la mejor intención.
No existen mascarillas «equivalentes a FFP1, a FFP2 o a FFP3» artesanas. Como hemos dicho, existen, por un lado, mascarillas higiénicas que, por este estado de excepción, pueden considerarse como tales siempre que el tejido haya sido testeado por su proveedor.
Luego, como ya he dicho, existen las mascarillas quirúrgicas y EPIS (dentro de las cuales están las FFP1, FFP2 y FFP3).
Entre muchas otras cosas, para la fabricación de estas últimas es necesario un local de unos 500m2, máquinas específicas o máquinas troqueladoras, máquinas de plegado, un sistema de control interno.
Es complicado y es caro. Requieren un proceso de control interno muy riguroso, y además un complejo proceso de verificación externo, que pueden hacer unos determinados laboratorios.
Cómo usar una mascarilla reutilizable sin filtro
La recomendación oficial es no usar la macarilla durante más de 4 horas seguidas y lavar después de cada uso. Además, debes sustituirla si se humedece.
Luego, muy importante: usa esa mascarilla como si tú fueras una persona contagiada por Covid-19, que quiere evitar que contagiar a otras personas:
- Manos limpias antes e inmediatamente después de ponértela.
- No toques más que las gomas de tu mascarilla reutilizable al colocártela.
- No la toques más una vez esté colocada (o lávate las manos si no puedes evitarlo).
- Si te quitas la mascarilla, trátala como un material contaminado de COVID-19 y piensa en dónde la dejas.
- Después de quitarte la mascarilla, no deberías volver a ponértela sin lavarla y hasta que totalmente seca.
Cómo lavar una mascarilla que no necesita filtro
Aunque cada fabricante puede proporcionar instrucciones de lavado específicas para cada tejido, la recomendación general es lavar a 60ºC con detergente normal.
- Después de lavarla, debes esperar a que la mascarilla esté completamente seca antes de volver a utilizarla.
- Limpiarla en el microondas no es una opción. No está demostrado que sirva para higienizar tu mascarilla reutilizable.
- No vale tampoco darle la vuelta y ponértela del revés para alargar su uso sin lavarla (sí, sí, hay gente que lo hace).
- No se recomienda usar la mascarilla reutilizable por más de 4 horas, por cuestiones de comodidad y de higiene.
- Si la mascarilla se humedece, debes sustituirla por una mascarilla limpia.
Yo, realmente, las lavo a mano. Sabemos que el jabón destruye la membrana que recubre el virus (me encanta la explicación de cómo afecta el jabón a virus y otros patógenos), y por eso utilizo abundante jabón, enjuago con agua bastante caliente y dejo secar.
Se sabe que el levado en lavadora degrada mucho más rápido los tejidos. Ahora, esto lo dejo a tu criterio. Que no se diga que yo estoy pidiéndote que no sigas las recomendaciones oficiales.
Mascarillas sin filtro y sostenibilidad
Como, ademas, somos personas con conciencia del impacto ambiental que tienen todos nuestros actos, que sufrimos cuando nos encontramos basura a nuestro paso y que queremos vivir de la forma más responsable, debemos escoger siempre mascarillas reutilizables, además de higiénicas.
Las mascarillas higiénicas homologadas de tela son suficientes por sí mismas para ejercer la función barrera para la población a la que van destinadas, sin necesidad de un coste adicional por uso ni de generar residuos al medio ambiente.
Y es que yo no quería ofrecer una alternativa desechable, menos si la mejor opción es sintética. Por eso me puse tan feliz cuando supe que Noemí, una amiga diseñadora, estaba haciendo mascarillas reutilizables con tejido homologado.
Cuando vi que talleres con los que colaboramos desde hace mucho comenzaban a producir mascarillas reutilizables de diseño, con tejidos homologados, me puse a dar saltos de alegría. Para empezar, sabía que lanzarse a producir mascarillas les ayudaría a mantener sus pequeños proyectos.
La mascarilla no sustituye las demás precauciones
Ninguna mascarilla te garantizará una seguridad absoluta. Las mascarillas higiénicas son un complemento que refuerza la efectividad de las medidas de distanciamiento e higiene, para reducir aún más el riesgo de contagio.
Pero hay que recordar que de ninguna manera los sustituyen. Huyamos pues de la falsa sensación de seguridad que pueden darnos las mascarillas y mantengamos las precauciones necesarias.
Es importante que no bajemos la guardia en estas fases de desconfinamiento.

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