Las jarras filtrantes pueden mejorar el sabor del agua del grifo, reducir el cloro y disminuir parte de la dureza, pero no todas ofrecen la misma capacidad de filtración ni sustituyen a un sistema de purificación completo. Para elegir bien conviene valorar el tipo de cartucho, los contaminantes que retiene, la duración del filtro, la capacidad útil, el material de la jarra y las condiciones de mantenimiento.
Una jarra filtrante o purificadora es una buena solución para seguir bebiendo agua del grifo, la opción más segura y sostenible, en vez de optar por agua embotellada. Eso sí, solo deben usarse en agua apta para consumo. No se pueden usar en agua de pozo o manantial cuya potabilidad no se conoce.
Qué puede hacer una jarra con filtro
Casi todas las jarras funcionan de igual manera: el agua pasa por un cartucho filtrante que está dentro de la jarra y se recoge en un depósito inferior, y el cartucho contiene diferentes materiales granulares y retiene compuestos no deseados. El dispositivo consta de un recipiente de doble depósito. Su parte superior está diseñada para recibir el agua a filtrar. La parte inferior almacena el agua filtrada.
El carbón activado retiene contaminantes presentes en el agua, como disolventes y trihalometanos, y también pesticidas, hidrocarburos, residuos de medicamentos y otros contaminantes que rara vez están presentes en el agua del grifo. El carbón activado es un material que se obtiene tras la carbonización y activación de materias orgánicas ricas en carbono, como la cáscara de coco o la madera.
Su estructura porosa le permite capturar impurezas, como el cloro, los pesticidas y los residuos orgánicos, al adsorberlos en su superficie. En comparación con los filtros de carbón activado, los filtros de este tipo actúan específicamente sobre la dureza del agua.
Filtros de carbón activado
El carbón activado mejora principalmente el olor y el sabor del agua al reducir el cloro y determinados compuestos orgánicos. También puede retener parte de los pesticidas, hidrocarburos, residuos de medicamentos y trihalometanos.
Todas las jarras retienen fácilmente las moléculas más grandes y persistentes. Pero solo algunas jarras son capaces de eliminar contaminantes más pequeños y solubles, como el arsénico y otros metales.
Filtros con resinas de intercambio iónico
Está equipado con un polvo especial (arena o resina) que permite intercambiar calcio y magnesio presentes en el agua con otros iones inofensivos, como el sodio y el potasio, presentes en el filtro gracias a una reacción química.
Las jarras filtrantes, para ser efectivas deben reducir la dureza y el cloro que pueden dar un sabor desagradable al agua. También deben ser capaces de eliminar sustancias peligrosas como pesticidas, nitratos o pequeñas cantidades de metales pesados que pueden estar presentes en algunos suministros.
Qué debería tener una buena jarra de agua con filtro
Estos puntos son los que en Ecovidasolar consideramos básicos a la hora de elegir una buena jarra para filtrar el agua del grifo:
- Tipo de material: el material del que está hecho la jarra debe ser libre de BPA, si es de plástico debe ser uno apto y seguro para estar en contacto con el agua.
- Elementos que retiene: Un sistema de filtración de agua tiene como función principal: eliminar en un % los contaminantes y conseguir retener la máxima cantidad de elementos que no son agua del agua.
- Duración del filtro: La vida útil del filtro es un factor clave desde el punto de vista ecológico.
- Funcionalidades extra: una jarra purificadora de agua debería tener una función principal potente, que es la de ofrecernos mejor calidad de agua del grifo que tenemos en casa.
- Uso fácil: de mantenimiento y limpieza sencilla, con sólo rellenar la jarra y reemplazar los cartuchos filtrantes a su debido tiempo nos aseguramos de eliminar contaminantes presentes en el agua que bebemos.
Un buen indicativo es el % de retención certificado. Cuanto mayor es su duración, menor es la generación de residuos y menor la frecuencia de reemplazo.
Esto no solo reduce el impacto ambiental, sino que suele ser indicativo de un cartucho más eficiente, con una tecnología de filtración mejor optimizada y un rendimiento más estable a lo largo del tiempo.
Las funcionalidades extra son mejores opciones que deberían acompañar a esa función principal, pero en muchas ocasiones vemos que las funcionalidades extra se destacan sobre la funcionalidad principal básica que es la filtración de agua.
¿De qué nos sirve tener agua alcalina o hidrogenada de un agua de un cartucho filtrante mediocre que deja compuestos no deseados? Lo verdaderamente esencial es contar con una filtración eficaz.
Qué contaminantes puede reducir una jarra
Por tanto, cualquier otra función adicional que tuviera nuestra jarra para mejorar el agua debería pasar primero por esta función principal que es la de eliminar:
- Metales pesados: como el plomo, el hierro, uranio, arsénico.
- Microorganismos: bacterias, hongos, quistes, virus.
- Elementos y productos químicos: eliminar el cloro, cloraminas, trihalógenos.
- Hormonas.
- Medicamentos.
- Herbicidas.
- Reducir la dureza del agua: combate de la cal realizando un trabajo que reduce la cal del agua rompiendo sus moléculas para que no se quede incrustada.
- Flúor.
- Nitratos.
Esas son sustancias que afectan a nuestra salud a largo plazo. Todos estos aspectos nos ayudan a elegir mejor al invertir en una jarra porque mejoran la calidad del agua, un agua más limpia, mejora el sabor del agua y el olor del agua filtrada.
Las declaraciones sobre la eliminación de plomo, pesticidas, microplásticos, nitratos o arsénico deben interpretarse según las certificaciones y las condiciones concretas de cada cartucho. Una jarra filtradora mejora el sabor del agua y reduce la cal y el cloro, pero no la potabiliza ni elimina bacterias: ninguna de estas cuatro se ha probado como sistema de desinfección, porque no lo son.
Opiniones sobre las ventajas de las jarras filtrantes
Si el agua del grifo de la zona donde vives es muy dura o tiene mal saber, con una jarra purificadora puedes tener algunas ventajas. Mejora el gusto. Si el problema es solo el sabor, una jarra filtrante podría ser una opción para el agua que bebemos en casa.
Mejoran la calidad del agua, gracias a que eliminan el cloro y reducen la dureza de esta. Y algunos cartuchos eliminan la cal e incluso los hay que mejoran la presencia de magnesio.
Son bastante económicas y nos permiten ahorrar en la cesta de la compra, evitando añadir agua en embotellada. Es una opción más ecológica ya que no necesitamos comprar garrafas o botellas de agua de plástico en el supermercado.
La propia jarra puede usarse para servir el agua, sin necesidad de gastar en botellas reutilizables. Aunque beber agua de una jarra purificadora no es más barato que beber agua del grifo, el coste medio del agua filtrada, suponiendo que la jarra dure al menos 1 año, sigue siendo inferior al del agua embotellada.
Entre el coste de compra y el coste de los cartuchos, podemos estimar unos 180 euros al año. El coste de la jarra, filtro incluido, tiene un rango de precios muy grande, aunque no suelen llegar a 100 euros.
Limitaciones y desventajas
Genera menos plástico que el agua embotellada, pero el cartucho también se desecha. El uso de las jarras genera residuos ya que el cartucho debe eliminarse periódicamente: los cartuchos deben ser reemplazados cuando se agotan y no hay soluciones realmente sostenibles para evitar este residuo.
Las cartuchas filtrantes de las jarras, al igual que las cápsulas de café, son muy difíciles de reciclar. El proceso es específico y costoso, debido a la mezcla de componentes y al bajo valor de los materiales.
Los cartuchos están compuestos de diferentes materiales y generalmente no son reciclables. Tira el cartucho gastado a la basura de restos, la que va al contenedor gris, a menos que haya indicaciones diferentes específicas del fabricante.
Además, hay que entender que la capacidad útil de las jarras no es la anunciada, sino solo la del depósito inferior. De hecho, una capacidad anunciada de 2,4 litros para los modelos de las marcas más conocidas contiene en realidad solo 1,4 litros de agua filtrada.
También conviene fijarse en la forma de la jarra para colocarla fácilmente en el frigorífico. El agua filtrada no está protegida microbiológicamente porque no hay desinfectante y se estropeará antes a temperatura ambiente, especialmente en verano.
Seguridad microbiológica y mantenimiento
La jarra requiere mantenimiento: hay que evitar que el agua quede retenida mucho tiempo dentro de la jarra porque pierde el desinfectante durante el filtrado. También hay que respetar escrupulosamente los tiempos de reemplazo del cartucho indicados en las instrucciones o en la propia jarra.
Las jarras purificadoras son productos seguros y bien diseñados, siempre que se sigan las indicaciones de los fabricantes. En general, el agua filtrada debe consumirse el mismo día y la jarra no debe mantenerse sin usar durante demasiados días.
Las jarras deben estar siempre muy limpia. Para evitar la proliferación de microbios en el agua y en las superficies internas de la jarra, es bueno vaciarla cuando no se vaya a usar durante días y lavarla a fondo.
No uses esponjas abrasivas que pueden rayar las superficies y retira siempre el filtro antes del lavado, porque es la única parte no lavable. Por último, es una buena práctica secar la jarra después de lavarla para evitar la formación de moho.
El último punto es de orden bacteriológico. UFC Que Choisir y ANSES advierten tras análisis sobre “nidos de bacterias” medidos en el uso diario de las jarras.
De hecho, un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) publicado en marzo de 2017 concluye que la eficacia de las jarras filtrantes es objeto de debate. Aunque estas jarras prometen un agua más sana que la del grifo a un costo menor que el agua embotellada, la agencia advierte que un uso inapropiado puede llevar a la proliferación de bacterias.
El informe advierte así sobre las contaminaciones microbiológicas relacionadas con un mal uso de las jarras en casa. Según la ANSES, cuando se utilizan en el hogar, estas jarras pueden convertirse en verdaderos nidos de bacterias, comprometiendo así la calidad del agua.
Cómo evitar problemas al cambiar el cartucho
Las arenillas negras son restos del carbón activo que contiene el cartucho filtrante. No es tóxico, pero sí desagradable.
Para evitar este fenómeno, antes de instalar un cartucho nuevo:
- Desenvuelve el cartucho nuevo y agítalo unos 10 segundos para que se mezclen bien las distintas fracciones.
- Sumérgelo 20 minutos en agua fría, removiéndolo a ratos para sacarle el aire.
- Asegúrate de que queda bien instalado y tira el agua de los primeros 3 filtrados.
Capacidad, materiales y espacio disponible
Vale la pena tener en cuenta las necesidades familiares. Las jarras más compactas tienen una capacidad de unos 2 litros, mientras que las más grandes, más adecuadas para familias numerosas, pueden caber hasta 3,5 litros.
Las jarras pueden ser de cristal o plástico y acero inoxidable.Las más comunes son las de plástico y están hechas con un tipo de plástico para el uso en contacto con productos alimentarios, libre de sustancias tóxicas, y se pueden lavar a mano.
El vidrio de borosilicato es una alternativa completamente inocua, libre de plomo, metales pesados, sin bpa. La principal ventaja del plástico es su ligereza, mientras que el vidrio ofrece una percepción más higiénica y mayor resistencia a la absorción de olores, aunque puede resultar más pesado y frágil.
Antes de elegir conviene comprobar tanto la capacidad total como la capacidad de agua ya filtrada. Una jarra puede ocupar bastante espacio en el frigorífico y ofrecer menos agua servible de la que su cifra comercial parece indicar.
Duración y coste de los cartuchos
Los cartuchos duran entre 30 y 90 días. La vida útil teórica del cartucho se muestra en el embalaje de los cartuchos y la jarra, aunque es mejor comprobar la durabilidad en el propio cartucho, ya que algunas jarras funcionan con diferentes tipos de cartucho.
En cualquier caso, recomendamos sustituir siempre el cartucho al final del periodo de duración previsto para evitar, sobre todo, los problemas microbiológicos.
A este gasto hay que añadir el de los filtros de recambio, que se reemplazan regularmente según las indicaciones del fabricante: el precio por cartucho puede oscilar entre 3 y 30 euros, dependiendo de la marca, la vida útil del cartucho y del tamaño del envase.
Normalmente, un paquete con varios cartuchos permite un cierto ahorro. La duración real depende del consumo, de la calidad del agua de partida y del límite de litros indicado por el fabricante.
Comparativa de jarras filtradoras analizadas
| Modelo | Capacidad total | Capacidad útil medida | Duración del filtro | Indicador |
|---|---|---|---|---|
| Philips Instant | 3 L | 2,8 L | 120 L | Sí |
| BWT Vida | 2,6 L | 1,4 L | 120 L | Sí, manual |
| Brita Style | 2,4 L | No medidos | 100 L | Sí |
| Amazon Basics | 2,3 L | 1,4 L | 100 L | Sí |
Hemos probado y analizado un total de 4 jarras filtradoras de agua con agua del grifo y el mismo protocolo para todas, combinando las pruebas de nuestro equipo con el uso continuado de colaboradores que las tienen en casa.
Calidad del filtrado. Cata a ciegas de agua del grifo frente a agua filtrada, con medidor de dureza o TDS antes y después. Se anota si quita el sabor a cloro y si cambia el sabor del té o del café.
Duración del filtro. Uso de 3 litros diarios durante un mes con el mismo filtro. Se anota cuándo avisa el indicador, si el caudal baja al final del mes y cuánto tarda en filtrar una jarra al principio y al final.
Capacidad. Se llena hasta el máximo y se cuentan los vasos que salen sin rellenar. Se comprueba si cabe en la puerta de la nevera y si se puede servir sin que caiga agua sin filtrar.
La nota final de cada jarra filtradora de agua es la media aritmética simple de tres criterios, evaluados de forma independiente sobre 10: Calidad del filtrado, Duración del filtro y Capacidad.
Philips Instant: filtrado rápido
La mejor jarra filtradora de 2026 es la Philips Instant. Filtrado instantáneo al servir, sin esperar a que pase el agua al depósito.
Es la mejor puntuada del ranking con un 8,3, y lo que la separa del resto es que su filtrado es inmediato. Con el cronómetro en mano, un litro tardó 8,4 segundos en atravesar su filtro de fibra de carbono activado, frente a los 2 a 4 minutos que necesitan las jarras de gravedad con el mismo volumen.
La razón es que el agua se filtra al servir, no por goteo: no hay depósito de espera. Tiene una capacidad de 3 litros, por encima de la media de 2 a 2,4 L, y es la única del ranking en la que casi todo ese volumen es aprovechable: medimos unos 2,8 L útiles.
En cuanto al sabor, es de los más neutros y frescos que he probado: en una cata a ciegas con tres personas, el 100% eligió la Philips como el agua con mejor sabor, y el café salió hasta un 15% menos amargo.
Philips declara que su filtro retiene cloro, plomo, pesticidas y microplásticos; lo que hemos comprobado nosotros es ese sabor y que el filtro de la cafetera quedó un 25% más limpio en una semana.
Suma además un indicador luminoso que se enciende solo para avisar del cambio de filtro, recargable por USB-C, y que no interfiere en el filtrado.
Lo que menos me ha gustado es que los filtros no son universales, sino exclusivos del modelo de la marca, así que dependes de ellos para el mantenimiento. Con 3 litros diarios se filtran unos 1.095 litros al año, lo que supone unos 9 recambios anuales.
BWT Vida: mejor relación calidad-precio
La mejor calidad precio es la BWT Vida. Filtro con magnesio de la marca austriaca, en la franja de precio media.
Es la jarra que mejor equilibrio ofrece del ranking: un 8,0 por 16,95 €, el precio más bajo de las cuatro. Notarás que tiene un filtrado rápido y que el agua sabe más fresca al reducir la cal y el cloro; además añade magnesio al agua filtrada.
He realizado varias pruebas desde una zona con agua dura y he medido que tarda 2 minutos con 41 segundos en llenar su depósito útil de 1,4 L, un 18% más rápida que las jarras más básicas.
Al usar esa agua en la cafetera he medido que se ha acumulado un 27% menos de cal después de 7 días de uso diario. El filtro está preparado para durar hasta 120 litros, mientras que la media de las básicas se queda entre 80 y 100.
Los 2,6 L son el volumen total del recipiente, sumando el depósito superior con agua sin filtrar y el inferior con agua ya filtrada; los 1,4 L son el agua que puedes servir en ese momento.
Además, tiene un diseño que ocupa algo más de espacio en la puerta del frigorífico de lo que su capacidad hace pensar, así que conviene medir el hueco antes de comprarla. Y su aviso de cambio de filtro es un indicador manual, una rueda que giras tú.
Brita Style: indicador de cambio de filtro
La mejor con indicador de cambio es la Brita Style. Avisa de cuándo toca cambiar el filtro, que es lo que casi nadie recuerda.
Si algo justifica el precio de la Brita Style es su tecnología Brita Smart: un indicador LED que avisó con precisión al llegar a los 100 litros que promete el fabricante.
Es el aviso de cambio de filtro más fiable de las cuatro jarras que hemos probado: el de la Amazon Basics cuenta por días y no por litros, y la BWT Vida solo trae una rueda manual.
En la cata a ciegas el té salió con un aroma más limpio y el café perdió el regusto metálico del agua dura, aunque aquí no llegamos a tomar lecturas de dureza ni de TDS, así que la valoración del filtrado es sensorial.
Lo que menos nos ha gustado es que su filtro se queda en 100 litros, una duración estándar que se traduce en unos 11 cartuchos al año filtrando 3 litros diarios. A eso se suma que solo trae un cartucho en la caja.
Amazon Basics: opción económica
La más barata es Amazon Basics. La opción de entrada, compatible con filtros del estándar más extendido.
Es la jarra más sencilla del ranking y también la más fácil de mantener: acepta cartuchos Brita Maxtra, que son los más extendidos y económicos del mercado.
Tiene una capacidad total de 2,3 litros, de los que 1,4 L son agua ya filtrada lista para servir, exactamente el mismo litraje útil que la BWT Vida.
Su filtro dura unos 100 litros y lleva un indicador de cambio en la tapa, aunque comprobamos que cuenta por tiempo transcurrido y no por litros filtrados, así que conviene no fiarse del todo.
En la cata a ciegas el cloro desaparece bien, pero el resultado depende mucho del agua de partida de cada zona y no llega al nivel de las dos primeras del ranking.
Jarras con funciones alcalinas e hidrogenadoras
En este apartado no podemos olvidarnos de las jarras alcalinizadoras, hidrogenadoras y las que estructuran el agua que tenemos en Ecovidasolar.
Desde nuestra experiencia, el pH no es el factor tan decisivo. Lo verdaderamente esencial es contar con una filtración eficaz. Es preferible beber agua bien filtrada, limpia de contaminantes y segura, antes que agua alcalina con una filtración deficiente.
Para que un agua sea potable y saludable debe situarse en un pH entre 6,5 y 9,5. El agua del grifo cumple este rango pudiendo presentar ligeras variaciones; y el agua embotellada también debería.
Cuando ambas cosas se combinan, estamos ante una opción excelente. La hidrogenación sí supone un valor añadido interesante, ya que el agua hidrogenada puede mejorar la hidratación y aportar un extra de bienestar.
Alkaplus
Alkaplus destaca por su capacidad de eliminación: filtra con eficacia contaminantes difíciles como flúor y nitratos, y además purifica, alcaliniza e hidrogena el agua.
Una jarra que combina filtración intensa con hidrogenación y alcalinización. A pesar de esta limitación informativa del micraje, la jarra cuenta con 9 etapas de filtrado muy potentes y con certificaciones de la Water Quality Association, EPA (Agencia para la Protección del Medioambiente de Estados Unidos), ISO 9001 y 14001.
| Contaminante | Eliminación declarada |
|---|---|
| Flúor | 99% |
| Aluminio | 99% |
| Arsénico | 99% |
| Cadmio | 99% |
| Cloro | 99% |
| Cobre | 99% |
| E. coli | 99% |
| Mercurio | 99% |
| Nitratos | 91% |
| Pesticidas | 99% |
| Plomo | 99% |
Obtiene agua filtrada, alcalina hasta un pH de 9,5 e hidrogenada a un nivel de -600 mV. El cartucho se reemplaza a los 12 meses, que evita reemplazos más frecuentes.
La jarra combina varias funciones en un único equipo: filtración de alto rendimiento, alcalinización e hidrogenación del agua. Además, incorpora capacidad para eliminar contaminantes complejos como el flúor y los nitratos.
Siliza AcalaQuell
Como alternativa sólida, las jarras AcalaQuell mantienen un alto nivel de filtración; las versiones con jarra en vidrio de borosilicato aportan belleza y un acabado más higiénico.
La jarra combina la eliminación de contaminantes con un trabajo específico sobre la calidad estructural del agua:
- Cloro: 99,9 %.
- Trihalometanos (THM): 99 %.
- Pesticidas (atrazina, lindano, bentazona): 99 %.
- Metales pesados: 99 %.
- Plomo: 99,9 %.
- Cobre: 99,9 %.
- Sedimentos: alta retención gracias al pre-filtro de 1 µm.
Lecho mineral con bio-cerámicas, zeolita, cuarzo, jaspe y turmalina, que contribuye a suavizar el agua y favorecer un ligero ajuste del pH.
Vidrio de borosilicato: un material completamente inocuo, libre de plomo, metales pesados, sin bpa. No busca una alcalinización elevada, sino un equilibrio suave y estable del agua filtrada.
Alkanatur
Es una jarra excelente como complemento para mejorar el agua previamente purificada con otros sistemas como es la ultra-filtración o agua destilada. Su objetivo principal es aportar mejoras al agua después de un proceso de purificación previo.
Falta de información de filtrado en micras: tiene un pequeño y sencillo filtro de carbón activo con intercambio iónico para. Pero no indica el nivel de filtración en micras.
Su principal función no es la de filtrar el agua. Sus funciones principales se centran en alcalinizar e hidrogenar agua previamente purificada, como complemento al agua filtrada, agua pura destilada o agua osmotizada.
Su objetivo principal es generar agua alcalina entre 8,5 a 9,5 de pH, (agua antioxidante) e hidrogenada a un nivel de -700 mV. El cartucho se reemplaza a los 3-4 meses.
¿Merece la pena una jarra filtrante?
El agua en España se puede beber tal como sale del grifo, ya que está suficientemente controlada y es segura y adecuada para toda la familia. Pero la calidad del agua del grifo varía notablemente en las distintas regiones españolas: en algunas zonas, aunque es apta para el consumo, presenta una excesiva dureza e incluso mal sabor.
Precisamente, si se trata de mejorar el sabor y asegurar que no hay rastro de contaminantes, hay soluciones: una pueden ser los desincrustadores y otra, las jarras purificadoras o filtrantes.
Beber agua del grifo sigue siendo la opción más conveniente: el coste medio para un hogar con consumo medio no llega al euro al día, no nos obliga a llevar peso a casa y evita producir montañas de residuos plásticos.
Una jarra puede merecer la pena cuando el objetivo principal es mejorar el sabor, reducir el cloro, disminuir parte de la dureza y evitar comprar agua embotellada. Si se necesita eliminar contaminantes concretos, tratar agua no potable o disponer de una desinfección microbiológica, hay que valorar otro sistema.
Preguntas frecuentes
¿Las jarras de agua con filtro son peligrosas?
No necesariamente si se usan correctamente: consumiendo el agua inmediatamente tras filtrarla, guardándola en frío y cambiando el filtro con la frecuencia recomendada. El riesgo aparece cuando el agua filtrada se almacena sin frío o en recipientes no estériles.
¿La jarra de filtro elimina la cal del agua?
Los filtros de carbón de las jarras estándar no eliminan la dureza del agua (carbonato de calcio y magnesio). Algunos cartuchos con resinas de intercambio iónico sí actúan específicamente sobre la dureza, pero su rendimiento depende del modelo, del agua de partida y de la capacidad declarada.
¿Se puede utilizar agua filtrada en bebés?
Solo deben usarse en agua apta para consumo. El agua filtrada debe consumirse el mismo día y la jarra no debe mantenerse sin usar durante demasiados días.
¿Por qué aparece arenilla negra en el fondo?
Las arenillas negras son restos del carbón activo que contiene el cartucho filtrante. No es tóxico, pero sí desagradable.
¿Se puede reciclar el filtro?
Los cartuchos están compuestos de diferentes materiales y generalmente no son reciclables. Tira el cartucho gastado a la basura de restos, la que va al contenedor gris, a menos que haya indicaciones diferentes específicas del fabricante.
¿Qué jarra elegir según la necesidad?
- Para filtrado rápido: Philips Instant.
- Para relación calidad-precio: BWT Vida.
- Para un aviso automático de cambio: Brita Style.
- Para gastar lo mínimo: Amazon Basics.
- Para eliminar flúor y nitratos con porcentajes declarados: Alkaplus.
- Para vidrio de borosilicato y filtración con minerales: Siliza AcalaQuell.

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