La potabilización del agua para limpieza industrial es un proceso esencial para garantizar que el agua almacenada o captada pueda utilizarse de forma segura, eficiente y compatible con las exigencias sanitarias de cada instalación. La purificación de aguas industriales es un proceso complejo que involucra múltiples técnicas y tecnologías para garantizar la eliminación de contaminantes y la protección del medio ambiente.
La purificación de aguas industriales engloba los procesos y tecnologías destinados a limpiar el agua para diversas aplicaciones industriales, asegurando altos estándares de calidad y protección ambiental. Mediante métodos como el tratamiento químico, la coagulación y la desinfección, las industrias pueden eliminar eficientemente contaminantes e impurezas de las fuentes de agua.
Se calcula que, a día de hoy, 3 de cada 10 personas en el mundo no tienen acceso a agua potable. Para que un agua sea considerada apta para el consumo humano, no debe contener ningún tipo de microorganismo, parásito o sustancia, en una concentración que pueda suponer un riesgo para la salud o bienestar de las personas.
En una instalación industrial, el agua destinada a limpieza puede proceder de ríos, lagos, embalses, canales, pozos, manantiales, redes públicas o sistemas de captación de agua pluvial. La calidad del agua de entrada determina la combinación de tratamientos necesaria, ya que no requiere el mismo proceso un agua superficial con turbidez y materia orgánica que un agua salobre o un agua almacenada en una cisterna.
Etapas generales de la potabilización
Según la calidad del agua bruta se precisan diversos procesos para conseguir que el agua sea potable.
Captación
Captación. Es el origen del abastecimiento. El agua bruta puede provenir de aguas superficiales (ríos, lagos, embalses, canales…) o de aguas subterráneas (pozos, manantiales, surgencias). Cuanta mayor calidad tenga, menores serán los tratamientos de potabilización a los que habrá que someterla.
Retención de sólidos gruesos
El primer paso consiste en eliminar los sólidos de gran tamaño que pueden ser arrastrados por el agua en los cursos fluviales, para ello, se utilizan rejas y/o tamices gruesos que actúan como retención de estos cuerpos sólidos.
La filtración es crucial para remover partículas suspendidas e impurezas del agua mediante el uso de medios porosos. La sedimentación permite la decantación de partículas sólidas bajo la influencia de la gravedad, separando el agua limpia del sedimento.
Ajuste del pH y coagulación
Durante este proceso, según la calidad del agua recibida se ajusta el pH mediante la adición de ácidos y se añade un coagulante al agua para provocar una atracción entre las partículas en suspensión.
La coagulación implica la adición de productos químicos para desestabilizar partículas, permitiéndoles agruparse. Posteriormente, la floculación fomenta la formación de flóculos más grandes, facilitando su eliminación.
Decantación y sedimentación
El sencillo mecanismo de la decantación. Separa por gravedad las partículas en suspensión que transporta el agua, consiguiendo un flujo de agua con la menor turbulencia posible, de manera que las partículas más densas decantan y sedimentan en el fondo.
Filtración
Los filtros más utilizados en potabilización son los de arena y los de carbón activado (estos últimos además pueden eliminar diversos contaminantes por un proceso químico llamado adsorción).
El tratamiento físico de aguas industriales incluye procesos como la filtración, sedimentación, gestión de lodos, sistemas de bombeo y optimización de procesos. Estas técnicas mejoran la calidad del agua, promueven la eficiencia y conservan los recursos hídricos.
Los filtros de alto rendimiento en PRFV con sistema de limpieza automático, dotados de material de relleno de sílex y antracita, se emplean para la eliminación de sólidos en suspensión, materia orgánica, turbidez, microorganismos patógenos, cloro libre, olores y sabores, adsorción de componentes orgánicos específicos y el tratamiento de agua de calidad media, normalmente agua superficial procedente de ríos, lagos y embalses.
Estos filtros sirven para la eliminación de sólidos en suspensión, turbidez, microorganismos patógenos, cloro, olores y sabores, adsorción de componentes orgánicos como pesticidas y reducción de contaminantes (Fe, Mn,..) y el tratamiento de agua de calidad media-baja, normalmente agua superficial procedente de ríos, lagos y embalses.
Además, suministramos plantas compactas de emergencia a medida de cada necesidad o destino, PUR-EM. Se trata de plantas portátiles autónomas de fácil operación, mínimo mantenimiento y funcionamiento inmediato.
El tratamiento de agua se realiza in situ, sin infraestructuras hidráulicas ni obras civiles. Son sistemas muy eficaces para eliminar sólidos en suspensión, materia orgánica, turbidez, microorganismos patógenos y determinados metales.
Procesos específicos para el agua industrial
Tratamiento químico
El tratamiento químico es crucial en la purificación del agua industrial mediante procesos como la coagulación, floculación, desinfección, ajuste del pH, dosificación de productos químicos y prevención de incrustaciones.
Tratamiento biológico
Los métodos biológicos se enfocan en controlar las poblaciones microbianas y abordar los patógenos transmitidos por el agua, utilizando microorganismos beneficiosos para descomponer contaminantes y materia orgánica.
Intercambio iónico y ablandamiento
El intercambio iónico se emplea para eliminar iones no deseados como el calcio y el magnesio, contribuyendo al ablandamiento del agua.
Desalinización y ósmosis inversa
La desalinización es crucial en áreas con altos niveles de salinidad, produciendo agua potable apta para diversas aplicaciones industriales.
Para tratar pequeños caudales con gran eficacia, Salher ofrece las plantas compactas de potabilización mediante tecnología de ósmosis inversa PUR-MINIRO. Con ella se eliminan materia inorgánica, salinidad, contaminantes, concentración de iones en el agua y microorganismos patógenos.
Con PUR-MAXIRO-BW se elimina materia inorgánica, salinidad, contaminantes, concentración de iones en el agua y microorganismos patógenos.
PUR-MAXIRO-SW sirve para tratar agua salobre de alta salinidad y agua de mar; incluido flushing con agua de permeado.
Tratamiento de membrana
Las tecnologías de membrana, como la filtración de membranas, eliminación de iones y métodos avanzados como la nanofiltración y ultrafiltración, son esenciales para una purificación óptima del agua.
Las plantas de potabilización mediante ultrafiltración de Salher cumplen con la normativa R.D. 3/2023 y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Ofrecen la posibilidad de ser montadas sobre una estructura fabricada en PRFV con interconexionado hidráulico y eléctrico de los diferentes elementos y un cuadro eléctrico con opción de autómata.
Desinfección del agua para limpieza industrial
La desinfección: acabar con los organismos patógenos. Es la fase más importante, ya que garantiza la eliminación de los microorganismos presentes en el agua que pueden causar gran número de enfermedades.
Los métodos de desinfección, como el uso de cloro o el tratamiento con rayos UV, son esenciales para eliminar microorganismos dañinos que pueden causar enfermedades transmitidas por el agua.
La etapa final del proceso de tratamiento del agua es la desinfección, que suele llevarse a cabo mediante tratamientos de cloración y en algunos casos un ajuste final del pH.
Cloración
La cloración es uno de los métodos más utilizados para desinfectar el agua. Consiste en añadir hipoclorito de sodio líquido no jabonoso, sin fragancia ni color.
El cloro es un oxidante. Al entrar en contacto con el agua, oxida todo lo que encuentra: virus, bacterias y sustancias orgánicas como orina. De esta forma los destruye.
Antes de usar cloro, hay que considerar su porcentaje de concentración. La etiqueta del producto debe informar este porcentaje.
Para completar el proceso de desinfección, se debe dejar que el cloro actúe por 30 minutos. Cumplido el tiempo, el agua debería tener un suave olor a cloro. De lo contrario, repita la dosis y deje pasar 15 minutos antes de usarla.
Cuando el cloro oxida los microorganismos y sustancias orgánicas se reduce en el agua. Es decir que la cantidad de cloro que se añadió en principio al agua no será la misma luego de 30 minutos.
Esa concentración de cloro que queda se le denomina cloro residual libre y es necesario para proteger al agua de una nueva reinfección.
La demanda de cloro depende del grado de contaminación del agua. Según la OMS, se debe producir cloro libre residual de 0,2 miligramos por litro (mg/L) en circunstancias normales, y 0,5 mg/L en circunstancia de riesgo alto.
La norma sanitaria venezolana indica que el agua procesada en las plantas de potabilización debería tener entre 0,3 y 0,5 mg/L de cloro residual en cualquier punto del sistema de distribución para considerarse potable.
El agua que contenga una cantidad mayor a 3-5 mg/L de cloro residual ocasionará rechazo de quien la bebe sin que existan consecuencias importantes para la salud.
En un manual realizado para la Organización Panamericana de la Salud, Felipe Solsona y Juan Pablo Méndez, ingenieros sanitarios, dicen que la probabilidad de morir por agua contaminada es mil veces mayor que la de morir de cáncer a causa de la ingesta de agua desinfectada con cloro.
Ozono
Los filtros con generador de ozono potabilizan el agua a través de dos procesos: filtración y ozonización. Los filtros le quitan turbidez al agua y luego se desinfecta con ozonización.
El ozono es un gas inestable que se descompone en el agua y destruye virus y bacterias. Actúa como el cloro porque oxida los microorganismos, pero no deja concentración residual.
Hay filtros y aparatos que tienen incorporada la función del ozono.
Es un equipo automático de generación de ozono como sistema de pretratamiento para la eliminación de turbiedad, detergentes, sustancias tensoactivas y oxidación de compuestos.
Se emplea para dar cumplimiento al RD 487/2022 (requisitos sanitarios para la prevención y control de la legionelosis) en el mantenimiento de la calidad del agua en aljibes contra incendios y depósitos de reutilización, en la eliminación de gérmenes patógenos en ETAP y en el tratamiento de efluentes de EDAR, etc.
Radiación ultravioleta
El agua a tratar pasa a través de una cámara de acero inoxidable, la cual contiene la lámpara ultravioleta (UV). A medida que la corriente de agua atraviesa la lámpara, los microorganismos responsables de enfermedades reciben una dosis letal de luz UV que ataca al corazón de su ADN radicando su capacidad de reproducirse.
Incluso los microorganismos resistentes al cloro como la giardia y el cryptosporidium pasan a ser inofensivos tras su exposición a la luz ultravioleta.
Los sistemas de luz ultravioleta (UV) funcionan mediante la emisión de luz UV que inactiva los microorganismos presentes en el agua.
Aunque son efectivos en la desinfección, su capacidad está limitada a la exposición directa de los microorganismos a la luz UV, lo que significa que cualquier sombra o partícula en el agua puede reducir su eficacia.
Clear Comfort
El Sistema Clear Comfort es una tecnología avanzada diseñada para la potabilización en cisternas de agua, proporcionando una solución efectiva para garantizar la calidad del agua almacenada.
Este sistema se ha desarrollado con el propósito de eliminar contaminantes y microorganismos que pueden estar presentes en diferentes tipos de cisternas de agua, incluyendo cisternas de agua pluvial y aquellas destinadas al uso doméstico o industrial.
A través de años de investigación y pruebas, se perfeccionó un sistema que utiliza una combinación de oxidación avanzada y tecnologías de filtración para tratar eficazmente el agua en las cisternas.
El Sistema Clear Comfort funciona mediante la generación de agentes oxidantes que se introducen en la cisterna, atacando y eliminando bacterias, virus, y otros microorganismos que pueden estar presentes en el agua.
Este proceso no solo purifica el agua, sino que también contribuye a la limpieza en cisternas de agua, al reducir la formación de biofilm y sedimentos que pueden acumularse en las paredes de la cisterna.
Uno de los principales beneficios del Sistema Clear Comfort es su capacidad para eliminar microorganismos patógenos, como bacterias, virus y hongos, que pueden proliferar en las cisternas de agua.
Otro beneficio destacado del Sistema Clear Comfort es la reducción del uso de productos químicos en el proceso de tratamiento del agua.
A diferencia de otros métodos que dependen en gran medida de desinfectantes químicos, como el cloro, el Sistema Clear Comfort emplea tecnología de oxidación avanzada para purificar el agua.
Esto no solo reduce la necesidad de añadir sustancias químicas, sino que también minimiza la acumulación de residuos en la cisterna, lo que facilita la limpieza de cisternas de agua y prolonga el tiempo entre mantenimientos.
El Sistema Clear Comfort, en cambio, ofrece un tratamiento más uniforme y completo.
Potabilización de agua almacenada en cisternas industriales
Potabilizar el agua que almacenamos en cisternas es una tarea esencial para garantizar la salud y el bienestar de quienes la consumen.
Aunque muchas veces no lo notamos, el agua que no está correctamente tratada puede contener bacterias, virus y otros contaminantes que ponen en riesgo nuestra salud.
Por eso, es fundamental conocer y aplicar métodos efectivos de potabilización, como el sistema Clear Comfort, que se presenta como una solución innovadora y confiable.
El almacenamiento del agua ya tratada debe realizarse en depósitos protegidos, bien conservados y limpios.
Instalación y operación
La instalación del Sistema Clear Comfort en cisternas de agua es un proceso relativamente sencillo y rápido, que no requiere modificaciones complejas en la infraestructura existente.
El sistema se integra directamente con la cisterna y el filtro de agua para cisterna, garantizando que todo el agua que entra en el depósito sea tratada eficientemente.
Dependiendo del tipo de cisterna de agua y la capacidad de almacenamiento, se puede ajustar la configuración del sistema para asegurar una cobertura completa y eficaz del tratamiento.
Mantenimiento y monitoreo
Uno de los principales beneficios del Sistema Clear Comfort es su bajo requerimiento de mantenimiento.
A diferencia de otros métodos de potabilización, como los sistemas UV o el uso de cloro, el Clear Comfort no necesita reemplazos frecuentes de componentes ni adición constante de productos químicos.
El sistema está diseñado para monitorear continuamente la calidad del agua y ajustar su operación según sea necesario, lo que simplifica la limpieza de cisternas de agua y reduce las intervenciones manuales.
Además, el monitoreo automático asegura que el sistema funcione de manera óptima en todo momento, garantizando una potabilización consistente y efectiva.
Durabilidad y confiabilidad
El Sistema Clear Comfort está construido con materiales de alta calidad, lo que le confiere una gran durabilidad y confiabilidad a largo plazo.
Este sistema está diseñado para resistir las condiciones variables que pueden presentarse en diferentes tipos de cisternas de agua, incluyendo cambios en la calidad del agua y variaciones en las temperaturas ambientales.
Su diseño robusto asegura que funcione de manera efectiva durante muchos años, minimizando la necesidad de reparaciones o reemplazos, lo que lo convierte en una inversión sólida para la potabilización en cisternas de agua.
Aplicaciones industriales y municipales
Instalaciones comerciales e industriales
En instalaciones comerciales e industriales, donde la demanda de agua segura es mayor, el Sistema Clear Comfort se utiliza para mantener la calidad del agua en grandes cisternas.
Esto es particularmente importante en industrias alimentarias, fábricas y edificios comerciales que requieren un suministro constante de agua purificada.
El sistema no solo garantiza que el agua esté libre de patógenos, sino que también reduce significativamente los costos asociados con la limpieza y el mantenimiento de las cisternas de agua, lo que lo convierte en una opción rentable y eficiente.
Sistemas municipales
A nivel municipal, el Sistema Clear Comfort se implementa en cisternas de agua que abastecen a comunidades enteras.
Estos sistemas deben cumplir con estrictos estándares de calidad y seguridad.
Las plantas de potabilización mediante filtración de Salher cumplen con la normativa R.D. para la eliminación de sólidos en suspensión, turbidez y microorganismos patógenos y el tratamiento de agua de calidad media, normalmente agua superficial procedente de ríos, lagos y embalses.
es un equipo automático de cloración, para depósitos de agua potable, para eliminación de gérmenes patógenos de efluentes de EDAR, etc.
Salher emplea un equipo automático diseñado expresamente para destruir las bacterias perjudiciales y los virus presentes en el agua.
Cómo elegir el sistema de tratamiento
La selección de la tecnología debe basarse en un análisis previo del agua, el caudal, el uso previsto y las condiciones de almacenamiento.
Con un análisis previo se pueden evitar posibles contaminantes indeseados, principalmente virus patógenos y bacterias que pueden estar presentes en cada vaso de agua.
Por tu propia tranquilidad y a efectos de responsabilidad, es importante analizar el agua del pozo y conocer la calidad organoléptica, físico-química y microbiológica para confirmar cualquier problema y así adoptar las medidas necesarias para protegerte a ti mismo y a tu familia.
En cuanto al análisis de tipo microbiológico, se busca si el agua tiene o no contaminación de origen fecal.
El resultado de la medición más relevante es el recuento de bacterias coliformes totales (CT).
Los coliformes totales forman un grupo heterogéneo de bacterias de origen fecal y ambiental.
La evaluación debe considerar también la turbidez, la materia orgánica, la salinidad, los metales, los pesticidas, los detergentes, los olores, los sabores, el pH y la posible presencia de microorganismos patógenos.
Para compuestos orgánicos volátiles, así como también pruebas de pesticidas y herbicidas, está indicado hacerlo cada 5 años.
| Problema del agua | Tratamiento relacionado |
|---|---|
| Sólidos en suspensión y turbidez | Rejas, tamizado, sedimentación y filtración |
| Materia orgánica | Coagulación, filtración, ozonización y tratamiento biológico |
| Bacterias, virus y hongos | Cloración, ozono, radiación UV u oxidación avanzada |
| Calcio y magnesio | Intercambio iónico y ablandamiento |
| Salinidad e iones | Ósmosis inversa y tecnologías de membrana |
| Hierro y manganeso | Filtración y reducción de contaminantes |
Procedimiento ante una emergencia
En una situación de emergencia, en que el servicio de agua habitual está interrumpido (por ejemplo, ante un huracán, una inundación o la rotura de una tubería de agua), es posible que las autoridades locales recomienden consumir solo agua envasada, hervida o desinfectada hasta que se restablezca el servicio de agua habitual.
Las siguientes instrucciones le muestran cómo hervir y desinfectar agua para eliminar la mayoría de los microorganismos que causan enfermedades y que pueden estar en el agua.
Filtrado previo
Si el aspecto del agua es turbio, permita que se asiente y fíltrela haciéndola pasar por un paño limpio, servilleta de papel o filtro de café.
La desinfección no actúa bien cuando el agua está turbia o tiene color.
Si observa turbidez, deje que se asiente.
Hervido
Permita que el agua alcance un hervor constante durante por no menos de un minuto.
Las bacterias proliferan cuando la temperatura del agua es cálida, por debajo de 50 grados centígrados.
Las algas, protozoarios, hongos y parásitos mueren en temperaturas de entre 40 y 60 grados centígrados.
Para asegurarnos de matar a estos agentes infecciosos, el agua debe alcanzar el punto de ebullición, cerca de los 100 grados centígrados.
Desinfección con lejía
Desinfecte el agua con lejía de uso doméstico si no puede hervir agua.
Solo use productos a base de lejía de cloro sin olor que sean aptos para desinfección e higiene, según se indica en la etiqueta.
La etiqueta debería indicar que contiene 6 u 8,25 % de hipoclorito de sodio.
No use lejía con aroma, para ropa de color ni con limpiadores agregados.
Use la tabla que está a continuación como una guía para decidir la cantidad de lejía debe agregar al agua; por ejemplo, agregue 8 gotas de lejía de 6% o 6 gotas de lejía de 8.25%, por cada galón de agua.
Mezcle y deje reposar durante 30 minutos.
El agua debería tener un olor suave a cloro.
En caso de que el agua tenga un sabor intenso a cloro, vierta el agua de un recipiente limpio a otro y deje reposar durante algunas horas antes de usar.
Hipoclorito de calcio
El primer paso es preparar una solución de cloro que usará para desinfectar el agua.
Por su seguridad, hágalo en un área ventilada y use protección para los ojos.
Agregue una cucharadita colmada (aproximadamente ¼ de onza) de hipoclorito de calcio (HTH) granulado de alta resistencia a dos galones de agua y mezcle hasta que las partículas se haya disuelto.
De la mezcla se obtendrá una solución de aproximadamente 500 miligramos por litro.
Para desinfectar el agua, agregue una parte de solución de cloro por cada 100 partes de agua que está en tratamiento.
Esto es casi lo mismo que agregar 1 pinta (16 onzas) de solución de cloro a 12,5 galones de agua.
PRECAUCIÓN: El HTH es un oxidante muy potente.
Yodo y tabletas potabilizadoras
Agregue cinco gotas de tintura de yodo al 2 % por cada cuarto de galón o litro de agua que desinfectará.
Si el agua está turbia o tiene color, agregue 10 gotas de yodo.
Puede desinfectar agua con tabletas que contienen cloro, yodo, dióxido de cloro u otros agentes desinfectantes.
Estas tabletas están disponibles en forma electrónica o en farmacias y en tiendas de artículos deportivos.
Desinfección solar
El método Sodis (Solar disinfection) consiste en exponer el agua al sol para desinfectarla con radiación ultravioleta.
Felipe Solsona y Juan Pablo Méndez, ingenieros sanitarios, explican que las ondas cortas de radiación ultravioleta atacan el ADN de los microorganismos y los virus y los destruyen.
Este método no produce cambios físicos o químicos notables en el agua tratada.
No es apta para este método el agua contaminada con heces, residuos industriales, mercurio, y otros contaminantes, y que tenga mal olor.
El agua no debe estar sucia: los agentes patógenos se esconden detrás de las partículas de sedimento y los rayos UV no los alcanzan.
Al momento de exponer la botella al sol, asegúrese no esté tapada por sombras.
Si el día está nublado, la botella debe estar en exposición solar durante dos días continuos.
Control y mantenimiento del sistema
El tratamiento no termina cuando el agua sale de la planta o del equipo de desinfección. Los depósitos, tuberías, bombas, filtros y puntos de uso deben mantenerse en condiciones adecuadas para evitar una nueva contaminación.
En estos casos es el propietario del pozo el responsable de asegurar el mantenimiento y la calidad del agua desde el punto de abastecimiento hasta el grifo.
Al margen de estos casos, y a menos que se origine un brote epidémico, trastornos digestivos o una enfermedad inexplicable, la inmensa mayoría de propietarios de pozos privados cometen la imprudencia de no hacer un análisis de control microbiológico en el agua.
A lo largo de los años, numerosos pozos en el entorno de hogares y áreas urbanas han sido abandonados sin haber sido sellados o clausurados de manera adecuada.
El análisis microbiológico dio positivo.
Cloración de choque de un pozo
La cloración de choque para desinfectar el pozo se basa en combinar suficientes químicos a base de cloro con agua de pozo para formar una solución que contenga 200 miligramos por litro de cloro libre a lo largo de toda la red de distribución de agua (pozo, bomba, tubería de distribución, etc.).
Si lo vas a hacer por tu cuenta, hay que tener presente que el cloro es altamente corrosivo y se tiene que utilizar con sumo cuidado.
Deja que el cloro actúe en el pozo entre 12 y 24 horas y después purga el agua para vaciar por completo la instalación.
Si tu pozo privado ha estado contaminado una vez, ¿por qué no puede contaminarse de nuevo?
Por esta razón, el control periódico y la revisión de las instalaciones deben formar parte del programa de mantenimiento industrial.
Buenas prácticas de uso eficiente del agua
Infórmese sobre la situación de abastecimiento de agua en su municipio.
¿Qué características tiene la potabilizadora?
Conozca su recibo del agua y vea cuántos metros cúbicos gasta en su casa.
Repare y mantenga adecuadamente las griferías y saneamientos de su hogar.
Un grifo que gotea puede perder hasta 2 000 litros al año.
Sustituya la vieja cisterna del inodoro (10 litros) por una nueva ahorradora (6 litros), que disponga de interruptor de descarga o doble pulsador, para vaciar parcial o totalmente la cisterna.
Adquiera hábitos ahorradores: dúchese en vez de bañarse y cierre el grifo mientras se enjabona.
Cierre el grifo mientras se lava los dientes o se afeita.
Si ha de comprar una lavadora o un lavavajillas pregunte por los modelos que cumplan criterios ahorradores.

La elección de una tecnología de potabilización debe corresponder a la calidad del agua, el volumen que se necesita tratar, el destino del agua y los requisitos sanitarios aplicables.
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