Qué pasa si se filtra mi IP y cómo protegerla

Si se filtra tu dirección IP pública, alguien puede conocer tu ubicación física aproximada y tu proveedor de servicios de Internet, rastrear parte de tu actividad en línea, intentar lanzar un ataque DDoS, escanear tu red en busca de puertos abiertos o utilizar la IP junto con otros datos para realizar ataques personalizados. Sin embargo, conocer tu IP por sí solo no permite acceder automáticamente a tus dispositivos ni revela necesariamente tu dirección exacta.

La medida más completa para protegerla es utilizar una VPN confiable, mantener actualizado el router, el cortafuegos y los dispositivos, emplear contraseñas únicas con autenticación multifactor y evitar exponer la IP en redes P2P, foros, aplicaciones o enlaces sospechosos. Si crees que tu IP se ha filtrado, puedes reiniciar el módem o router para intentar obtener una nueva dirección y contactar con tu proveedor de Internet si el cambio no se produce.

Qué es una dirección IP

IP significa protocolo de Internet. Una dirección IP actúa como domicilio para ordenadores y otros dispositivos en Internet. Es vital para llevar tus datos del punto A al punto B de Internet: sin una IP, tu dispositivo no sabría cómo llegar a un sitio web o servicio y estos no sabrían cómo enviar tráfico de vuelta a su dispositivo.

Una dirección IP es una cadena de caracteres que identifica de manera única su dispositivo en la Web. Sin este identificador, los servidores de los sitios web no podrían saber a dónde enviar los datos que se presentan como un sitio web en su navegador de Internet.

Una dirección IP es un identificador único asignado a cada dispositivo conectado a Internet o una red local. «IP» significa «Protocolo de Internet», el conjunto de reglas para enviar datos entre dispositivos en redes.

Una dirección IP es una cadena de números separados por puntos. Las direcciones IP se expresan como un conjunto de cuatro números: una dirección de ejemplo podría ser 192.158.1.38. Cada número en el conjunto puede variar de 0 a 255. Así que, el rango completo de direcciones IP va de 0.0.0.0 a 255.255.255.255.

Las direcciones IP no son aleatorias. Cada dispositivo conectado a una red debe tener una dirección IP para enviar y recibir información. Este identificador numérico permite que tu dispositivo se comunique con otros dispositivos en Internet o dentro de una red local.

El propósito principal de una IP es hacer que un dispositivo se comunique con otros. Es decir, ellas son el puente entre tú y el sitio web que quieres visitar.

Cómo funciona una dirección IP

Una dirección IP te la asigna tu ISP (proveedor de servicios de Internet). Todos los ISP tienen diferentes rangos de direcciones IP que les asignan los registros regionales de Internet, lo que les permite dar IP únicas a sus clientes de ese lote concreto.

Una dirección IP es un número único asignado a tu dispositivo por tu proveedor de servicios de internet (ISP). Permite que tu dispositivo se comunique a través de Internet enrutando tu actividad a través del ISP.

Cuando te conectas a Internet, tu dispositivo primero se conecta a una red, como el Wi-Fi de casa o la red de tu empresa, que luego concede acceso a Internet. Esta red asigna a tu dispositivo una dirección IP, sirviendo como una dirección de retorno para tus actividades en línea y asegurando que los datos puedan llegar de nuevo a tu dispositivo.

Este sistema funciona muy parecido a enviar y recibir correos. Tu dispositivo envía una solicitud, similar a enviar una carta, y la respuesta, como una carta de respuesta, se dirige de nuevo a tu dirección IP.

El ISP puede cambiar tu dirección IP periódicamente, proporcionando una nueva según sea necesario. Los ISP gestionan grandes grupos de direcciones IP y pueden reasignarlas según sea necesario.

IPv4 e IPv6

En estos momentos, hay dos versiones de direcciones IP llamadas IP versión 4 (IPv4) e IP versión 6 (IPv6).

Las direcciones IPv4 solo tienen 32 bits de longitud, lo que significa que solo puede haber alrededor de 4300 millones de direcciones IPv4.

Con 128 bits, las direcciones IPv6 son la respuesta: 340 282 366 920 938 463 463 374 607 431 768 211 456 direcciones significan que no nos quedaremos escasos en breve.

Tipos de direcciones IP

Dirección IP pública

La IP pública es la dirección general que se le aplica a toda tu red. Por ejemplo, la red WiFi de tu casa tiene un módem con una dirección IP única.

Una dirección IP pública es una dirección IP asignada por tu Proveedor de Servicios de Internet (ISP) que se puede acceder directamente a través de Internet. Es utilizada por tu router de red para comunicarse con redes externas, mientras que tus dispositivos personales usan direcciones IP privadas que permanecen ocultas.

La dirección IP pública se expone a Internet y es la que normalmente pueden registrar los sitios web, servicios en línea, plataformas de juegos y otros servidores con los que te conectas.

Dirección IP privada

Todos los dispositivos que se conecten a ese módem tendrán una dirección IP privada. Con esa IP privada se pueden distinguir los diferentes aparatos conectados a tu red local.

Cada dispositivo en una red local tiene una etiqueta numérica generada por tu enrutador para identificación.

  • Computadoras de escritorio
  • portátiles
  • teléfonos inteligentes
  • tabletas
  • Impresoras
  • Cámaras web
  • Televisores inteligentes
  • Electrodomésticos inteligentes
  • Dispositivos de asistente de voz

En resumen, el proceso se ve así: El modem te da tu IP pública que se expone a internet. Todos tus dispositivos de casa (red LAN) tienen IP privada. Todos los dispositivos salen a internet por la IP del módem.

Dirección IP dinámica

Una dirección IP dinámica no está fija y puede cambiar. Los ISP suelen asignar direcciones IP dinámicas a sus clientes porque son más fáciles y más económicas de gestionar.

Tu dirección IP puede cambiar en varias situaciones. Por ejemplo, encender o apagar el módem o el router puede asignar una nueva dirección IP.

Cuando viajas y te conectas a diferentes redes, como la Wi-Fi de un hotel o una cafetería, usarás una dirección IP diferente asignada por el proveedor de servicios de internet local.

Dirección IP estática

Una dirección IP estática no suele cambiar a menos que el dispositivo se retire, haya cambios en tu infraestructura de red, caduque el tiempo de concesión DHCP o el ISP haya sufrido una falla de red.

Las empresas y servidores a menudo usan direcciones IP estáticas para acceso confiable. Aunque sea más fácil que las personas amigables te encuentren, lo mismo ocurre con los actores malintencionados.

Un espía también puede rastrear tu actividad más fácilmente, sabiendo que tu dirección IP es casi permanente.

Qué información puede revelar una IP

Tu dirección IP real puede revelar tu ubicación física aproximada y tu ISP (proveedor de servicios de Internet).

Si tiene una conexión a Internet, hay varios sitios públicos que pueden revelar la ubicación de su IP.

Las bases de datos de geolocalización combinan las direcciones IP con una ubicación específica. El rango de precisión puede variar desde países hasta casas.

Por sí sola no puede revelar nuestra identidad, pero con la dirección IP sí se puede acceder a nuestra ubicación aproximada, como nuestro país o ciudad, información que se puede utilizar para identificarnos si se junta con otros datos personales que dejamos en las redes sociales.

Tu ISP asigna a tus dispositivos una dirección IP, y sus registros pueden vincular una dirección IP a la identidad del titular de la cuenta. Generalmente no proporcionarán esta información a ningún tercero a menos que sea solicitada por las fuerzas del orden.

Cuando contratamos un servicio de internet como fibra óptica o una cobertura 5G en el móvil, el proveedor relaciona los datos personales del dueño de la línea con una de estas direcciones IP.

Según la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), al vincularse estos datos, se puede identificar a un usuario de internet a través de su dirección IP.

La dirección IP está considerada un dato personal y está especialmente protegida por la ley.

Qué pasa si se filtra tu dirección IP

Rastreo de la actividad en Internet

Una dirección IP es uno de los datos clave utilizados para rastrear tu actividad en Internet; por ejemplo, los propietarios de sitios web pueden utilizarla para identificarte, controlar tu comportamiento y adaptar cosas como los anuncios o los precios en función de tu ubicación o hábitos de navegación.

Casi todos los sitios que visite registrarán su dirección IP, junto con las páginas que solicitó y la información que envió y recibió.

Al ocultar tu IP, reduces significativamente esta huella y puedes complementar tu protección usando bloqueadores de rastreadores para evitar la publicidad basada en tus intereses.

Localización aproximada

Si tienes la dirección IP de alguien, puedes saber su ubicación física aproximada y averiguar su ISP. Por tanto, si alguien se hiciera con tu IP, podría utilizar esta información para estropear tu experiencia en Internet.

Tu dirección IP se puede usar para aproximar tu ubicación física. Aunque podría no proporcionar tu dirección exacta, a menudo puede identificar tu ciudad o vecindario.

Los ciberdelincuentes pueden usar esta información junto con datos de perfiles de redes sociales u otros registros públicos para averiguar dónde vives.

Publicidad y perfiles de comportamiento

Los anunciantes pueden rastrear tu información controlando los sitios que has abierto, ya que les ayuda a difundir anuncios que coinciden con tus intereses.

Tu dirección IP puede ser usada para servirte anuncios dirigidos cuando visitas ciertos sitios web basados en tu ubicación aproximada y otra información identificativa.

Tu motor de búsqueda podría estar más centrado en mostrarte cosas que cree que comprarás, basándose en tu dirección IP y otros datos personales, en lugar de ofrecerte los resultados más relevantes.

Limitación del ancho de banda

Al mirar tu dirección IP, tu ISP (proveedor de servicios de Internet) puede ver lo que haces online y decidir ralentizar tu conexión si cree que estás utilizando demasiados datos, como streaming, juegos o intercambio de archivos.

Algunos ISP ralentizan tu conexión en función de lo que haces en Internet, especialmente durante actividades que consumen muchos datos, como el streaming, los juegos o el intercambio de archivos.

Precios y geobloqueo

Los sitios web pueden saber desde dónde navegas con solo comprobar tu dirección IP. A veces, ajustarán los precios basándose en esa información.

Las direcciones IP revelan tu ubicación, por lo que los sitios web o los servicios online pueden restringir el acceso en función de tu ubicación física.

Se llama geobloqueo: las direcciones IP revelan tu ubicación, por lo que los sitios web o los servicios online pueden restringir el acceso en función de tu ubicación física.

Ataques DDoS

Tu dirección IP también puede ser utilizada para ataques DDoS (denegación de servicio distribuida), intentos malintencionados de bloquear tu conexión a Internet saturándola con una avalancha de tráfico.

En un ataque DDoS, en lugar de aplicaciones, son solicitudes de conexión ininterrumpidas que bombardean tu red todas a la vez hasta que ya no puedes acceder a nada.

Los ataques DDoS de este tipo a veces se lanzan usando la IP de personas que juegan juegos en línea para ralentizar o interrumpir completamente su conexión.

Phishing personalizado

Si un hacker se hace con tu dirección IP, podría averiguar quién es tu proveedor de servicios de Internet y utilizar esa información para hacerse pasar por él.

A partir de ahí, pueden llevar a cabo elaborados ataques de phishing, intentando engañarte para que entregues datos de identificación personal.

Si caes en la trampa, podrían robar tu identidad o vender tus datos financieros en la dark web.

Escaneo de puertos y acceso a dispositivos

Aunque hackear tu dispositivo no es tan sencillo como conocer tu dirección IP, puede ser un punto de partida.

Junto con tu número de puerto, puede ser suficiente para que los hackers intenten entrar en tu red doméstica.

Los hackers pueden usar tu dirección IP para encontrar puertos abiertos y vulnerabilidades en tu red. Al explotar estas debilidades, pueden obtener acceso no autorizado a tus dispositivos.

Es muy poco probable que por el mero hecho de que tengan tu IP, tu dispositivo acabe hackeado, pero la posibilidad siempre está ahí.

Suplantación e incriminación

Si los hackers consiguen instalar malware en tu sistema, podrían secuestrar tu dirección IP y hacer que su actividad parezca la tuya.

De este modo, se pueden ocultar tras tu identidad digital e inculparte de cualquier actividad ilegal que cometan.

Los delincuentes pueden falsear su propia dirección IP para que parezca la tuya y descargar contenidos hackeados o compartir archivos hackeados en Internet.

Como resultado, podrías meterte en problemas por infracción de derechos de autor.

Venta de datos

Por sí sola, tu dirección IP puede no valer gran cosa. Sin embargo, cuando se combina con otros datos, como tu nombre, ubicación o datos de las redes sociales, se vuelve muy valiosa.

También se puede empaquetar con otras direcciones IP y perfiles para crear paquetes más grandes y venderlos a cualquiera, desde intermediarios de datos a estafadores o ciberdelincuentes reales.

Bloqueos en juegos y servicios

La mayoría de estos bloqueos están vinculados a tu dirección IP. Así que, si quieres evitar que te bloqueen, utilizar una VPN para enmascarar tu IP es una solución bastante fácil.

Los servicios de streaming bloquearán a usuarios de direcciones IP específicas para hacer cumplir el copyright.

Y sitios web, servidores de juegos y otras plataformas también pueden prohibir ciertas direcciones IP.

Cómo puede encontrar alguien tu dirección IP

Puede que pienses que no compartir tu dirección IP con nadie es más que suficiente para protegerla. Sin embargo, en realidad es bastante fácil que alguien encuentre tu dirección IP.

  • Al conectarte a tu red: cualquier persona conectada a tu red puede averiguar fácilmente tu dirección IP porque una red proporciona la misma IP a todos los dispositivos conectados.
  • Al ejecutar los sitios web que visitas: cada vez que abres un sitio web, ese sitio web registra tu IP.
  • Mediante anuncios: los anuncios, tanto legítimos como de phishing, también pueden registrar tu información si haces clic en ellos.
  • Al leer los correos electrónicos que envías: algunos clientes de correo electrónico antiguos pueden mostrar tu dirección IP en el encabezamiento.
  • Al moderar foros: si participas en debates online, los administradores de los hilos del foro pueden ver tu dirección IP cada vez que publicas.
  • Al participar en el intercambio de archivos P2P: las tecnologías de intercambio de archivos revelan la dirección IP de cualquiera que esté subiendo o descargando archivos.
  • Al crear puntos de acceso wifi falsos: el administrador del punto de acceso puede ver la dirección IP de cualquiera que se conecte al punto.
  • Al acceder físicamente a tu dispositivo: si alguien consigue acceder físicamente a tu dispositivo sin que te des cuenta, puede obtener tu dirección IP en cuestión de segundos.
  • Al usar ataques de ingeniería social: los hackers pueden obtener tu dirección IP haciéndose pasar por alguien y luego pueden conseguir que tú mismo reveles la dirección.

Visitar sitios web

Cada vez que hace clic en un enlace para visitar un sitio web, envía un formulario en línea o interactúa con el sitio de cualquier manera, el servidor en el que se ejecuta recibe su dirección IP.

Si un ciberdelincuente posee el dominio, por ejemplo, para un sitio de phishing, entonces tendrán acceso a su IP.

Intercambio de archivos P2P

Por defecto, cuando usa programas para descargar e intercambiar archivos, por ejemplo, a través de BitTorrent, cada uno de sus ‘pares’ conectados puede ver su dirección IP.

Las aplicaciones P2P pueden revelar esta información a otros participantes de la red.

Correo electrónico

Algunos servicios de correo electrónico incluyen su dirección IP en el ‘encabezado’ de cualquier mensaje que envíe.

Este campo ‘X-Originating-IP’ no está incluido por todos los proveedores de correo electrónico, pero cada vez que se conecta a su servidor para enviar un correo electrónico, también pueden ver su IP.

Aplicaciones de mensajería y llamadas

Muchas aplicaciones de mensajería populares usan conexiones P2P por defecto. Esto significa que si se conecta con la persona equivocada, pueden obtener su dirección IP.

Afortunadamente, la mayoría de las plataformas le permiten configurar el relé de llamadas a través del servidor del proveedor para prevenir esto.

Redes Wi-Fi públicas

Una forma sencilla de ocultar tu dirección IP es conectándote a una red wifi pública, como las que se encuentran en cafeterías, bibliotecas, aeropuertos o centros comerciales.

Sin embargo, este método tiene sus riesgos. Las redes wifi públicas son vulnerables a ataques de tipo «man-in-the-middle», donde los cibercriminales pueden interceptar y espiar la información que circula entre los usuarios y los puntos de acceso.

Aunque tu IP real no estará visible para los sitios web que visites, aún podrías ser susceptible a otros tipos de amenazas si no tomas precauciones adecuadas, como utilizar cifrado y no ingresar información sensible en estos entornos.

Cómo proteger tu dirección IP

Utiliza una VPN

Con VPN nos referimos a Virtual Private Network, o red privada virtual en español. Tal cual como lo dice su nombre, las VPNs te permiten crear una red privada de manera virtual.

Básicamente, una VPN es un servidor que por medio de un canal cifrado enmascara tu IP.

Una red privada virtual, o VPN por sus siglas en inglés, funciona de manera muy similar a un servidor proxy: es el intermediario entre su dispositivo y un servidor web final.

Pero a diferencia de un proxy, cualquier VPN decente también cifrará su tráfico antes de que salga de su equipo.

Con una VPN tu información viaja cifrada y ante un ataque tipo man in the middle, estás protegido.

Man in the middle es un ataque para interceptar información sensible entre dos dispositivos que se comunican a través de la misma red.

Esquema de funcionamiento de una VPN

Cuando te conectas desde tu celular se ve de la siguiente manera: Celular --> Modem de casa --> Internet

Con una VPN se ve así: Celular --> Modem de casa --> Cifrado VPN IP (como si fuera un 2do modem) -> Internet

Una red privada virtual enruta tu actividad en Internet a través de uno o varios servidores, lo que oculta tu IP personal y te proporciona una nueva dirección IP.

Cuando te conectas a un VPN en tu dispositivo, actúa como si fuera parte de la red local del VPN. Todo tu tráfico de internet se encripta y se transmite de forma segura al servidor VPN.

Esto hace prácticamente imposible que los hackers puedan rastrear la nueva dirección IP hasta ti.

Qué ventajas ofrece una VPN

  • Oculta tu dirección IP y datos de tu ubicación específicos.
  • Protege tus datos: una VPN cifra todos los datos procedentes de tu dispositivo.
  • Accede a los servidores de tu empresa de manera segura y sin tener que estar físicamente presente.
  • Conexión cifrada.
  • Permite acceder de forma segura a los recursos de la red local incluso si estás en el extranjero.
  • Permite eludir restricciones geográficas y censura.
  • Oculta tu ubicación.
  • Evita la limitación del ancho de banda en función de la actividad.

Crear una VPN es una muy buena idea si quieres proteger la información de la red de tu empresa.

Una de sus ventajas es que puedes decir qué IPs pueden acceder y cuáles no.

Prácticamente, funcionan como un filtro para mantener usuarios no deseados lejos de tu información.

Contar con una VPN es esencial para la seguridad de tu empresa, sobre todo si algunos de tus colaboradores trabajan de manera remota.

Ya que al conectarse a través de una VPN la conexión es mucho más segura.

Cómo elegir una VPN

En internet podemos encontrar una amplia oferta de VPN, tanto gratuitas como de pago, por lo que a la hora de decantarnos por una u otra, es importante tener en cuenta sus reseñas, sus términos y condiciones y lo que ofrecen o no.

Además, puesto que lo que queremos es mejorar nuestra privacidad, deberemos buscar aquellas VPN que no guardan registros de nuestra actividad.

Una VPN es un servicio destinado a proporcionar privacidad y seguridad.

Por eso es importante elegir un proveedor con una fuerte política de ‘no registros’ para asegurar que no almacenen tu IP o cualquier otra información sobre ti.

No todas las VPN son iguales. Existen VPN gratuitas, pero para garantizar los máximos niveles de seguridad y cifrado, sin duda querrás utilizar una de mayor calidad.

Las VPN gratuitas también pueden estar más congestionadas o te bombardearán con anuncios mientras las utilizas. Algunas pueden incluso recopilar tus datos, lo que va en contra del objetivo de utilizar una VPN.

Limitaciones de una VPN

Aunque ocultar la dirección IP refuerza nuestra privacidad y seguridad en línea, también tiene una «contrapartida», y es que usar los métodos descritos para ocultar la IP puede hacer que nuestra experiencia de navegación sea algo más lenta.

Enrutar el tráfico de Internet a través de los servidores remotos de una VPN puede provocar una conexión más lenta.

Algunos sitios web pueden detectar y bloquear el uso de VPN.

Usa un servidor proxy

Un servidor proxy es como un mediador que se interpone entre tu dispositivo y la web en general. Envía tu solicitud al proxy, que pasa la solicitud al sitio web. Luego, los datos viajan de regreso a través del servidor proxy a tu dispositivo.

Los sitios web que visitas verán la dirección IP del servidor proxy en lugar de la tuya.

Un servidor proxy funciona situándose entre usted y su destino final en la Web, pasando los datos de un lado a otro según sea necesario.

Como resultado, el proxy enmascarará su dirección IP con la suya propia.

Sin embargo, los proxys no cifran tus datos cuando te conectas a un sitio web HTTP normal.

Los servidores proxy no proporcionan el cifrado que hace una VPN.

Un proxy puede cambiar tu IP y ocultar tu ubicación geográfica, pero no protege todo el tráfico en línea, solo el de ciertas aplicaciones.

Ten cuidado con los proxy gratuitos, ya que pueden poner en peligro tu privacidad.

Navega con Tor

El servicio gratuito conocido como The Onion Router envía tu tráfico web a través de una vasta red de relés ubicados en todo el mundo.

Cuando se conecta a la Web utilizando Tor, su tráfico se envuelve en un paquete cifrado y se enruta a través de varios servidores, con capas de cifrado agregadas en cada etapa, como las capas de una cebolla.

Cada servidor solo puede descifrar lo suficiente para saber a dónde debe enviar su solicitud.

Si bien hay algunos otros buenos navegadores seguros disponibles, Tor Browser es conocido por ser el más efectivo.

Sin embargo, ralentiza considerablemente la conexión a Internet.

Tor puede ser bloqueado en ciertos sitios web y no es recomendado para transacciones sensibles por posibles vulnerabilidades.

Si su activismo en línea pone en riesgo su vida, le recomendamos utilizar Tor. De lo contrario, una VPN es probablemente todo lo que necesita para ocultar su IP.

Utiliza datos móviles

Otro método efectivo para ocultar tu dirección IP es utilizar una red móvil, como la conexión a través de datos 4G o 5G en tu teléfono móvil.

Cuando te conectas a Internet a través de tu proveedor de servicios móviles, la dirección IP asociada a tu conexión será la que te asigna el operador móvil, en lugar de la que utilizas en tu red doméstica.

Este método es útil si no tienes acceso a otras opciones de ocultación como una VPN o un proxy, y proporciona un nivel básico de anonimato.

A pesar de ser una opción válida, también presenta limitaciones. Aunque la dirección IP cambiará, el uso de datos móviles sigue asociándose a tu operador de telefonía.

Evita depender de la Wi-Fi pública

Al conectarte a una red externa, tu dispositivo adquiere una dirección IP diferente a la que usas en tu red privada.

Esto hace que tu actividad en línea sea más difícil de rastrear, ya que la dirección IP asociada a tu conexión será la del enrutador de la red pública, no la tuya personal.

Sin embargo, las redes wifi públicas son vulnerables a ataques de tipo «man-in-the-middle».

Sobre todo, si estás usando una red WiFi pública, como la de un café, un aeropuerto o un hotel.

Esto porque los cibercriminales pueden acceder fácilmente a estas redes y robar la información del usuario.

Actualiza el cortafuegos y los dispositivos

Actualiza tu cortafuegos: los cortafuegos están ahí para protegerte, pero solo son tan buenos como sus últimas actualizaciones.

Si no actualizas tu cortafuegos, puedes perderte importantes correcciones de seguridad y actualizaciones de rendimiento.

Mantén tu móvil o tu router actualizado a la última versión para evitar vulnerabilidades, y emplea un antivirus para combatir las amenazas externas.

Estos antivirus también disponen de otras opciones de seguridad que puedes emplear para proteger tu dirección IP, como un firewall, que restringe el tráfico que entra y sale de nuestro router.

Usa contraseñas seguras y autenticación multifactor

Asegúrate de utilizar contraseñas fuertes y únicas en todos tus dispositivos y cuentas, y actualízalas con regularidad.

Las contraseñas débiles, recurrentes o anticuadas facilitan a los hackers los ataques de fuerza bruta.

Establece contraseñas sofisticadas y habilita la autenticación multifactor para asegurar tus cuentas.

Protege la red Wi-Fi

Cambia la contraseña de tu wifi: la contraseña que viene asignada por defecto puede ser vulnerable, por lo que es buena idea cambiar esta clave por otra más segura.

Asegúrate de que tu wifi utiliza el protocolo WPA3: este protocolo evita que los datos transmitidos por el wifi sean interceptados.

Restringir las IPs que tienen acceso a tu red es esencial para la seguridad de tu información.

Revisa la configuración de privacidad

Si utilizas un servicio que recopila tu información privada, comprueba la configuración de privacidad.

Muchos de los servicios te permitirán rechazar opciones o limitar dónde se comparte tu dirección IP real.

Configura la privacidad de tus dispositivos y aplicaciones: algunas aplicaciones pueden revelar nuestra dirección IP sin que seamos conscientes.

No reveles tu dirección IP y evita acceder a enlaces sospechosos: no compartas este dato con desconocidos y evita publicarla en sitios públicos, como las redes sociales, foros.

Ten cuidado con enlaces, anuncios y P2P

Navega en páginas confiables y evita enlaces sospechosos que puedan hacer peligrar tu identidad en la web.

Ten en cuenta que algunas aplicaciones y servicios, como las redes P2P, pueden revelar esta información.

Los anuncios, tanto legítimos como de phishing, también pueden registrar tu información si haces clic en ellos.

Qué hacer si alguien ya tiene tu dirección IP

Generalmente no hay necesidad de entrar en pánico por las direcciones IP. No es ilegal ver la dirección IP de alguien ni es ilegal encontrar una dirección IP.

Si alguien consigue tu IP, lo primero que debes hacer es cambiarla.

Intenta reiniciar tu dirección IP apagando tu enrutador o módem por unos minutos antes de reactivar el dispositivo.

La más inmediata es reiniciar nuestro router, una acción con la que se nos asignará una nueva dirección IP a nuestro dispositivo.

Si tu configuración de red cambia, tu dirección IP también debería hacerlo.

Si eso no funciona, llama a tu ISP para cambiar tu dirección IP.

Normalmente puedes hacerlo poniéndote en contacto con tu proveedor de servicios de Internet y pidiéndole que te asigne una dirección IP diferente o cambiando totalmente de proveedor.

Si aún no lo ha hecho, regístrese con un proveedor VPN confiable. Luego puede usar su aplicación cliente VPN para cambiar a un nuevo servidor, lo que le da una nueva dirección IP en Internet.

Comprueba los dispositivos conectados

Para saber si alguien está haciendo un uso de nuestra dirección IP, podemos consultar la configuración de nuestro router introduciendo una dirección predeterminada en nuestro navegador, que suele ser 192.168.1.1 o 192.168.0.1.

En este apartado podemos ver qué dispositivos están conectados al router y así detectar cualquier conexión sospechosa.

Busca señales de ataque

Si notamos que nuestro ordenador no funciona correctamente o que nuestra red está totalmente colapsada, puede que estemos siendo víctima de un virus o de un ataque DDoS.

Si sospechamos que hemos sido víctimas de un ataque informático, es importante que tomemos medidas adicionales como cambiar las contraseñas, activar la verificación de dos pasos o tener actualizado nuestro antivirus.

Usa herramientas de ciberseguridad para protegerte de malware y estafas.

Si el dispositivo ya ha sido vulnerado, cambiar la IP no evitará que los cibercriminales se hagan con tus datos.

Comparación de métodos para ocultar la IP

MétodoVentajasLimitaciones
ProxyCambia tu IP y oculta tu ubicación geográfica. Generalmente más rápido que una VPN. Fácil de configurar y usar.No cifra el tráfico. No protege todo el tráfico en línea, solo el de ciertas aplicaciones. Puede no ser tan efectivo para eludir bloqueos geográficos.
VPNCifra todo el tráfico de internet, asegurando mayor privacidad y seguridad. Proporciona anonimato al cambiar tu IP y ocultar tu ubicación. Permite eludir restricciones geográficas y censura.Puede reducir la velocidad de navegación debido al cifrado y la distancia del servidor. Algunos sitios web pueden detectar y bloquear el uso de VPN.
Navegar con TORProporciona anonimato al enrutar el tráfico a través de varios nodos. Cifra los datos y protege contra el rastreo. Ideal para acceder a la web profunda y evitar la censura.Velocidad de navegación significativamente más lenta. Puede ser bloqueado en ciertos sitios web. No recomendado para transacciones sensibles por posibles vulnerabilidades.
Wifi públicaOculta tu IP al conectarte a una red diferente. Fácilmente accesible, sin necesidad de configuración.Vulnerable a ataques de «man-in-the-middle» y a la interceptación de datos. No ofrece cifrado por sí misma.
Servicio de red móvilCambia tu IP al conectarte a la red del operador móvil. No requiere configuración adicional y es fácil de usar.Puede estar vinculada a tu proveedor de servicios móviles, por lo que no garantiza anonimato completo. Posibles limitaciones de datos o velocidad. Tu actividad aún puede ser monitoreada por el operador de telefonía.

Cómo comprobar tu dirección IP

Dirección IP pública

La forma más sencilla de encontrar tu dirección IP pública es escribir “¿Cuál es mi dirección IP?” en un motor de búsqueda como Google.

El primer resultado mostrará tu dirección IP pública en la parte superior de la página.

Dirección IP privada

Para encontrar la dirección IP privada de los dispositivos en tu red, necesitarás acceder a la configuración de tu router.

Generalmente, puedes introducir la dirección IP de puerta de enlace de tu router en un navegador web para acceder a estas configuraciones.

En Windows

  • Haz clic en el icono de red WiFi en tu barra de tareas.
  • Selecciona «Propiedades» de la red a la que estás conectado.
  • Desplácese hacia abajo para encontrar los detalles de su dirección IP.
  • Busca «cmd» en la barra de búsqueda de Windows y abre Command Prompt.
  • Escribe ipconfig y presiona Enter para ver los detalles de tu dirección IP.

En macOS

  • Abre «Preferencias del Sistema».
  • Selecciona «Red».
  • Elija su conexión activa (Wi-Fi o Ethernet) para ver tu dirección IP.

En iOS

  • Ve a «Configuración».
  • Toca «Wi-Fi».
  • Toca el ícono "i" junto a tu red conectada.
  • Tu dirección IP será visible en la pestaña “DHCP”.

En Android

  • Ve a «Configuración».
  • Selecciona "Red e Internet".
  • Toca "Wi-Fi" y luego toca la red a la que estás conectado.
  • Tu dirección IP se mostrará bajo "Detalles de la red".

Cómo afecta ocultar la IP a la navegación

Usar estos métodos para ocultar la IP puede hacer que nuestra experiencia de navegación sea algo más lenta, puesto que para acceder a internet estamos conectándonos a través de otros servidores.

En algunos casos, incluso pueden bloquearnos el acceso a determinados sitios web, puesto que tienen la capacidad de detectar el uso de VPN y no permitir el acceso.

Los servicios gratuitos pueden estar siendo usados por varios usuarios a la vez.

Por lo tanto, incluso teniendo una buena velocidad de conexión, usar estos métodos para ocultar la IP puede resultar en una experiencia de navegación más lenta.

Qué no protege por sí solo tu dirección IP

Navegar en ventana de incógnito no oculta tu dirección IP frente a los sitios web, el proveedor de Internet, las plataformas o el administrador de la red.

No aceptar cookies para estar “anónimo” tampoco impide que un servidor registre tu dirección IP.

El navegador Tor puede ocultar la IP frente a muchos sitios, pero no sustituye las actualizaciones, las contraseñas seguras, el cifrado de las comunicaciones ni la protección contra malware.

Cambiar una IP dinámica puede reducir temporalmente la exposición, pero los actores maliciosos aún pueden determinar tu ubicación aproximada y dirigirse a tus dispositivos.

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