Radicel floculante para vinos blancos: función, aplicación y relación con la clarificación

Radicel es un coadyuvante de filtración a partir de celulosa pura, no un floculante enológico destinado a coagular partículas en suspensión. Se trata de un sustrato químicamente inerte e insoluble en líquidos alimentarios, utilizado principalmente para formar precapas homogéneas en lechos filtrantes y mejorar la filtración de vinos y mostos.

Gracias al tratamiento previo, Radicel adquiere una elevada capacidad de adsorción, resultando la celulosa adecuada para la formación de precapas homogéneas en lechos filtrantes. Permite una mayor eficacia en la filtración, así como una elevada capacidad de retención en profundidad, debido al complejo entramado que forma.

Qué es Radicel y cuál es su función en el vino

Radicel es un coadyuvante de filtración a partir de celulosa pura. Se trata de un sustrato químicamente inerte e insoluble en líquidos alimentarios.

Por su especial proceso de fabricación, consigue tras su mezcla con tierras diatomeas una perfecta humectación, y por tanto, una capa filtrante totalmente homogénea. Su función consiste en actuar como soporte de la precapa sobre las telas filtrantes, favoreciendo la retención de partículas durante el paso del vino por el filtro.

Radicel está indicado para la filtración de líquidos de la industria alimentaria: vinos, mostos, zumos, cervezas, sidras y otros. También puede emplearse en líquidos de otras industrias: químicas, farmacéuticas, etc. actuando como soporte de la precapa a las telas filtrantes.

CaracterísticaDescripción
Tipo de productoCoadyuvante de filtración
Materia principalCelulosa pura
Comportamiento en líquidos alimentariosSustrato químicamente inerte e insoluble
Aplicación principalFormación de precapas homogéneas en lechos filtrantes
Autorizaciones indicadasAutorizado EU, Autorizado NOP (USDA)
Aplicaciones enológicasFiltración de vinos y mostos
Esquema de filtración del vino con precapa

Radicel floculante: diferencia entre floculación y filtración

Los clarificantes del vino son productos específicos utilizados para la clarificación y estabilización de los mostos durante la vendimia y de los vinos en proceso de crianza. La clarificación es una fase crucial en la producción de vinos, y los clarificantes enológicos pueden emplearse para múltiples propósitos.

Los clarificantes son sustancias líquidas que, en contacto con el vino, por su alcohol, o bien por su acidez o por su tanino, floculan ("se cuajan") y aceleran la caída de las partículas del vino. El encolado consiste en añadir al vino un producto clarificante capaz de coagularse y formar flóculos, que en su sedimentación atraen a las partículas enturbiadores y clarifican el vino.

Radicel actúa de otra manera: no se añade para coagular los turbios ni para formar flóculos sedimentables, sino para construir una estructura filtrante capaz de retener partículas en profundidad. Por eso, cuando se busca un producto floculante para vinos blancos, es necesario diferenciar entre un clarificante enológico y un coadyuvante de filtración como Radicel.

Por qué los vinos blancos necesitan clarificación y filtración

Después del proceso fermentativo los vinos se muestran turbios por tener en suspensión diversas materias naturales como levaduras muertas, bacterias, etc, que caerán al fondo del envase o depósito si el vino está tranquilo y no se remueve. Sin embargo, la caída de estas sustancias no disueltas depende también de su tamaño.

Las gruesas caen pronto, mientras que las menores caen muy tarde y muy difícilmente. Los turbios pueden ocasionar alteraciones del sabor del vino y muestran signos de una mala conservación, quiebra química o alteración microbiana.

Es necesario que la limpieza del vino sea permanente, es preciso obtener la estabilidad óptica del vino. Hay dos problemas distintos en la técnica enológica: un problema de clarificación, de obtención de la limpieza del vino y un problema de estabilización, de lograr la conservación de la limpieza, de la ausencia de depósitos.

Un método clarificante no es por fuerza un método estabilizador. Por ejemplo, la filtración limpia un vino turbio de forma inmediata, pero este puede volver a enturbiarse a veces en horas, como sucede si el vino está a punto de tener una quiebra férrica.

Clarificación espontánea de los vinos blancos

La clarificación espontánea (estática) supone esperar para que, transcurrido tiempo, todas las materias estén en el fondo; y trasegando (cambiando el vino de envase) pasemos tan sólo el 95% limpio, separándolo del sedimento.

Consiste en la caída progresiva de las partículas en suspensión por la acción de la gravedad. Las más gruesas y pesadas caen al fondo del recipiente, de donde son eliminadas por decantado o trasiego.

La velocidad de esta clarificación espontánea depende de la riqueza del vino en coloides protectores. Además esta limpieza adquirida espontáneamente no basta para embotellar el vino, y la clarificación y el filtrado siguen siendo imprescindibles.

Debido a estos inconvenientes de borrascas, o a no poder esperar meses con el vino en bodega, se recurre a forzar la caída de las materias en suspensión. Para ello se "engordan" tales materias aportando un clarificante que se coagula en el vino, engordando las partículas y acelerando su caída.

Clarificantes apropiados para vinos blancos

Cada clarificante tiene propiedades específicas y reacciona con diferentes compuestos del vino según sus características químicas, su peso molecular y su carga. Los clarificantes proteicos, tanto de origen animal como vegetal, son particularmente eficaces para estos propósitos.

Los clarificantes pueden ser de origen animal, como la clara de huevo y la albúmina de leche, de origen marino como los alginatos, de origen mineral como la bentonita o el anhídrido silícico, o de naturaleza química.

En este momento, lo más recomendable es de huevo para tintos y bentonita para blancos y rosados. La bentonita sirve para tintos, rosados y blancos. La albúmina de huevo sólo para tintos.

Bentonita para blancos

Además de la clarificación, la bentonita mejora los blancos y rosados, puesto que retira proteínas que podrían enturbiarlo. La bentonita se emplea en dosis de 30 grs/Hl.

La carga electronegativa de la gama BENTOSAN atrae a las partículas electropositivas susceptibles de producir turbios formando flóculos que precipitan dotando al vino de estabilidad. A dosis inferiores a las normales la gama BENTOSAN da brillantez extraordinaria, estabilidad y protección contra las quiebras proteica y cuprosa, eliminación de materia colorante coloidal precipitable, arrastre en la floculación de tartratos y bitartratos, supresión del polvo de otros tratamientos (carbones…) y estabilización biológica.

Proteínas vegetales y otras alternativas

Los clarificantes naturales a base de proteínas vegetales son cada vez más apreciados por su compatibilidad con las necesidades de quienes buscan soluciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

Los vinos veganos son aquellos que se han clarificado utilizando agentes de origen vegetal o mineral. Por ejemplo, la bentonita, un tipo de arcilla, es un popular clarificante vegano. Otros clarificantes veganos incluyen el alginato, derivado de las algas, y el carbón activado.

Enartis ofrece una amplia gama de clarificantes para vino, que incluyen no solo los clásicos clarificantes orgánicos (a base de proteínas animales y vegetales) e inorgánicos, sino también formulaciones específicas para la clarificación, la flotación del mosto y la remoción selectiva de compuestos indeseados.

Tipo de clarificanteAplicación o característica
BentonitaClarificación de blancos, rosados y tintos; retirada de proteínas
Proteínas vegetalesAlternativa de origen vegetal, sin componentes animales en formulaciones específicas
AlginatosClarificantes de origen marino
Carbón activadoRemoción selectiva de compuestos indeseados, olores o color
Anhídrido silícicoClarificante de naturaleza química o mineral

Preparación y aplicación de la bentonita

  1. Se pesa la dosis y se echa poco a poco sobre 10 veces su peso en agua.
  2. Se deja 48 horas en reposo.
  3. A las 48 horas, se revuelve y se aporta otro volumen igual de agua.
  4. Por lo que queda al 5%.
  5. Se pone en movimiento el vino y 5 minutos después se aplica el clarificante poco a poco, manteniendo el movimiento.
  6. Se para la agitación y se espera 12 días.
  7. Entonces ya se separa el 95% de vino superior, que estará limpio.

Si por miedo a poner agua al vino utilizáramos la solución "madre", que es más concentrada, veríamos una floculación tan brusca que resultaría ineficaz. Toda clarificación supone en la bodega elegir el clarificante, determinar la dosis, hacer la dilución "madre", que generalmente es al 10%, pasar a disolución de aplicación, que suele ser al 2-5%, poner el vino en movimiento, aplicar poco a poco el clarificante, mantener reposo y trasegar con cuidado para que no se remuevan los flóculos.

Cómo se utiliza Radicel en la filtración de vinos blancos

Gracias al tratamiento previo, Radicel adquiere una elevada capacidad de adsorción, resultando la celulosa adecuada para la formación de precapas homogéneas en lechos filtrantes. Permite una mayor eficacia en la filtración, así como una elevada capacidad de retención en profundidad, debido al complejo entramado que forma.

Presenta gran resistencia a golpes de presión gracias a su elevada elasticidad, sobre todo cuando se trabaja en filtros con placas verticales. Esta característica ayuda a mantener la integridad de la precapa durante el funcionamiento del equipo.

Por su especial proceso de fabricación, consigue tras su mezcla con tierras diatomeas una perfecta humectación, y por tanto, una capa filtrante totalmente homogénea. La celulosa actúa como soporte de la precapa a las telas filtrantes.

En la práctica, Radicel se integra en un proceso de filtración después de que el vino haya recibido, cuando sea necesario, un tratamiento de clarificación. La clarificación favorece la sedimentación de los turbios mediante floculación, mientras que la filtración con una precapa de celulosa permite retener las partículas que permanecen en suspensión.

Filtro de placas verticales para vino blanco

Filtración y estabilidad del vino blanco

La filtración es otra técnica de clarificación que consiste en eliminar las sustancias sólidas en suspensión que contiene el vino haciéndolas pasar por un filtro. El objetivo siempre es conseguir limpidez sin alterar la calidad gustativa del vino.

Sin embargo, es importante evitar las filtraciones agresivas, ya que además de las partículas indeseables, el filtrado se lleva por delante importantes compuestos que contribuyen a dar complejidad al vino, así como taninos y materias colorantes que aportan longevidad.

La clarificación da brillo a los vinos, pero este brillo garantiza un consumo de 2 meses. Para embotellados que vayan a estar en mercado más tiempo se precisa filtrar también.

Para embotellados que vayan a estar en el mercado más tiempo, se puede requerir también un proceso de filtración. La limpieza del vino debe mantenerse durante su conservación, porque una apariencia limpia en el momento del tratamiento no garantiza por sí sola la estabilidad posterior.

Clarificación, filtración y estabilización: procesos diferentes

Un método clarificante no es por fuerza un método estabilizador. Por ejemplo, la filtración limpia un vino turbio de forma inmediata, pero este puede volver a enturbiarse a veces en horas, como sucede si el vino está a punto de tener una quiebra férrica.

Por otro lado, los productos estabilizadores no clarifican. El ácido cítrico, la goma arábiga no son clarificantes pero estabilizan. Incluso la bentonita, «cola» mineral que evita algunas quiebras no da ella sola una limpieza suficiente.

La clarificación no elimina únicamente las partículas en suspensión enturbiadoras del vino, también sedimenta algunas partículas coloidales que posteriormente podrían generar un enturbiamiento como es el caso de la materia colorante.

Radicel contribuye a la etapa de filtración, pero no sustituye automáticamente la estabilización proteica, tartárica, microbiológica u oxidativa que pueda requerir el vino blanco. La elección del tratamiento depende de la naturaleza de la turbidez, del estado del vino y del objetivo de conservación.

Secuencia general de trabajo en bodega

La clarificación del vino es un proceso esencial en la elaboración del vino, que se realiza antes del embotellado. Este proceso tiene como objetivo eliminar las impurezas y las partículas en suspensión que se generan durante la fermentación del vino.

  1. Elegir el clarificante.
  2. Determinar la dosis.
  3. Hacer la dilución "madre", que generalmente es al 10%.
  4. Pasar a disolución de aplicación, que suele ser al 2-5%.
  5. Poner el vino en movimiento.
  6. Aplicar poco a poco el clarificante.
  7. Mantener reposo.
  8. Trasegar con cuidado para que no se remuevan los flóculos.
  9. Filtrar el vino cuando se necesite una limpidez más completa o una mayor seguridad frente a partículas residuales.

La clarificación no solo mejora la apariencia del vino, sino que también mejora sus cualidades organolépticas, haciéndolo menos áspero al paladar. Además, una clarificación adecuada evita ciertas inestabilidades y mejora las cualidades organolépticas.

La filtración debe realizarse con el objetivo de conseguir limpidez sin alterar la calidad gustativa del vino. En este punto, Radicel puede aportar una precapa homogénea, una elevada retención en profundidad y resistencia a los golpes de presión.

Radicel y los vinos blancos ecológicos o veganos

Radicel figura como ecológico y autorizado EU, autorizado NOP (USDA). Al estar basado en celulosa pura, se diferencia de los clarificantes proteicos de origen animal utilizados tradicionalmente en algunas prácticas de encolado.

En los últimos años, ha habido un creciente interés en los vinos veganos. Pero, ¿qué hace que un vino sea vegano? La respuesta está en el proceso de clarificación.

Como mencionamos anteriormente, algunos de los clarificantes utilizados en la clarificación del vino son de origen animal. Esto significa que los vinos que se han clarificado con estos agentes no son aptos para veganos.

Sin embargo, hay alternativas veganas disponibles. Además, algunos vinos pueden clarificarse de forma natural con el tiempo sin la necesidad de añadir clarificantes.

Ventajas técnicas de Radicel en vinos blancos

  • Es un coadyuvante de filtración a partir de celulosa pura.
  • Es un sustrato químicamente inerte e insoluble en líquidos alimentarios.
  • Presenta una elevada capacidad de adsorción gracias al tratamiento previo.
  • Permite formar precapas homogéneas en lechos filtrantes.
  • Favorece una mayor eficacia en la filtración.
  • Ofrece una elevada capacidad de retención en profundidad.
  • Forma un complejo entramado filtrante.
  • Presenta gran resistencia a golpes de presión gracias a su elevada elasticidad.
  • Es especialmente útil cuando se trabaja en filtros con placas verticales.
  • Consigue una perfecta humectación tras su mezcla con tierras diatomeas.
  • Permite obtener una capa filtrante totalmente homogénea.
  • Puede utilizarse en la filtración de vinos y mostos.

La clarificación y la filtración cumplen funciones complementarias. Los clarificantes pueden mejorar la limpidez y la filtrabilidad de los mostos y vinos, previniendo la aparición de turbidez y la formación de sedimentos en la botella.

Además, pueden corregir el color del vino, eliminar olores y sabores anómalos, y remover sustancias indeseadas, mejorando su perfil organoléptico. Con estos clarificantes enológicos, los productores pueden optimizar la calidad de sus vinos, respondiendo a necesidades productivas y organolépticas específicas.

🍇 Filtracion Tangencial: Los vinos los hace Jesús Rivera

Qué producto elegir según el objetivo

ObjetivoTratamiento relacionado
Favorecer la caída de partículas mediante floculaciónClarificante enológico
Eliminar proteínas susceptibles de provocar turbidezBentonita
Retener partículas que permanecen en suspensiónFiltración
Formar una precapa homogéneaRadicel
Mejorar la humectación de la precapa con tierras diatomeasRadicel
Eliminar olores o compuestos concretosClarificantes específicos o carbón activado
Conservar la limpieza frente a nuevas inestabilidadesTratamiento estabilizador adecuado

Radicel debe entenderse, por tanto, como un auxiliar de filtración para vinos blancos y mostos, mientras que la floculación corresponde a productos capaces de coagularse en el vino y formar flóculos. En un esquema completo, un clarificante puede preparar el vino para la filtración y Radicel puede ayudar a formar una precapa eficaz para retener los sólidos restantes.

tags: #radicel #floculante #vino #blancos

Publicaciones populares: