La alarma «sobrecarga» u «overload» significa que el clorador salino ha detectado una condición anómala, normalmente relacionada con una conductividad excesiva del agua, y detiene la producción de cloro para proteger la célula electrolítica. Una posible causa es que el nivel de sal sea muy superior al recomendado, lo que hace que la conductividad sea tan alta que el clorador no va a poder funcionar y por esa razón detiene la producción.
Cuando aparece este aviso, no conviene seguir añadiendo sal ni asumir inmediatamente que la célula está averiada. Primero hay que comprobar la concentración de sal con un método de medición adecuado, revisar la temperatura del agua, inspeccionar la célula y confirmar que no existen problemas de conexión o daños en el equipo.
Qué indica exactamente la alarma «overload»
Las alarmas y avisos en los cloradores salinos te avisan de alguna anomalía o mal funcionamiento que suele ser por alguna causa ajena al propio clorador. Muchas veces no sabemos que debemos hacer para que nuestro clorador deje de darnos avisos o incluso alarmas que harán que tu clorador salino no funcione y pensemos incluso que esté averiado.
Prácticamente todos los cloradores tienen unos avisos y alarmas muy similares, unos los indican con leds que se encienden y otros mas sofisticados con un mensaje en su display, pero al fin y al cabo la solución suele ser la misma. La alarma sobrecarga o «overload» detiene el clorador y no produce cloro.
Causa principal: exceso de sal y conductividad elevada
El fallo más habitual en un clorador salino es no tener una concentración adecuada de sal. Muchas veces no tenemos con qué medir la concentración de sal en el agua y dejamos que baje a unos niveles que no permitan que la producción de cloro sea la correcta o incluso que la célula no pueda producir nada con esa concentración de sal.
También se nos da el caso de que dosificamos sal en mayor cantidad de la necesaria, haciendo que tampoco funcione correctamente. Es fundamental ver la concentración correcta de funcionamiento de cada equipo, ya que hay algunos que funcionan desde 1,5-2 gramos litro y otros desde 5 gramos litro.
Los sistemas de cloración salina Innowater trabajan con una concentración de sal relativamente baja, que depende del equipo y de las condiciones de la instalación: habitualmente en torno a 4-6 g/l. En los cloradores salinos INTEX, la concentración debe estar entre 2500 y 3500 ppm (2,5 y 3,5 g/l).
| Situación | Posible indicación | Actuación general |
|---|---|---|
| Nivel de sal inferior al necesario | Falta de sal, baja producción o Error 91 | Medir la sal y añadir únicamente la cantidad necesaria |
| Nivel de sal superior al recomendado | Demasiada sal, sobrecarga, «overload» o Error 92 | Medir la sal y reducir la concentración mediante renovación parcial del agua |
| Sal dentro del rango, pero persiste el aviso | Posible problema de célula, temperatura o lectura | Revisar la célula, las conexiones y las condiciones de funcionamiento |
Éste aviso nos indica que hemos añadido demasiada sal al agua y nos indica que no añadamos mas, prácticamente casi todos los cloradores suelen trabajar con un nivel más alto al recomendado y siguen funcionando pero encontramos excepciones que superando en un 30% el nivel adecuado se detienen y no producen cloro para evitar dañar la célula, si éste es tu caso analiza el nivel de sal en el agua para comprobar que es cierto y si es así deberás vaciar parte de la piscina y volver a llenar con agua corriente.
Cómo comprobar si realmente hay demasiada sal
Para ello necesitaré un sistema de medición, ya sea mediante tiras desechables o medidores digitales de conductividad. Las tiras de AquaCheck son el método más sencillo y rápido.
El procedimiento es muy fácil, llena un vaso con al menos un centímetro de agua de la piscina, introduce la tira analítica y espera a que la línea amarilla vire a un color negro. Retírala del vaso. Comprueba su valor y compáralo con la tabla que aparece en el envase de las tiras.
Si tienes un clorador salino INTEX, comprueba la concentración de sal con ayuda de las tiras reactivas. Recuerda que debe estar entre 2500 y 3500 ppm (2,5 y 3,5 g/l).
La medición debe compararse siempre con el intervalo indicado para el modelo instalado, porque no todos los cloradores salinos funcionan con la misma concentración de sal. Por regla general se necesitan cinco mil miligramos por litro.
Qué hacer si la concentración de sal es demasiado alta
En caso de que la sal esté por encima de los parámetros, vacía el 20% de la piscina y añade agua hasta cubrir la decoración del gresite, reduciendo así la concentración de sal. Después, arranca la depuradora en modo filtrado para mezclar el agua durante unas 10 horas.
En caso de que el E92 continúe apareciendo, vuelve a medir la concentración de sal con las tiras reactivas: Si el nivel de sal continúa por encima de los parámetros, repite el mismo proceso vaciando un 10% del agua de la piscina.
Si el nivel de sal es muy superior al recomendado, lo que hace que la conductividad sea tan alta que el clorador no va a poder funcionar, será necesario vaciar parte de la piscina y volver a llenar con agua corriente. No añadas más sal mientras la alarma permanezca activa.
Ten en cuenta que un nivel excesivo de sal en el agua de la piscina también podría dañar la célula electrolítica.
¿La sobrecarga siempre se debe a un exceso de sal?
La alarma puede darse por varias causas. Una posible causa es que el nivel de sal es muy superior al recomendado, pero si la medición es correcta también hay que considerar otros factores del sistema.
Si la concentración de sal es óptima, deberás realizar la limpieza de los electrodos del clorador sumergiéndolos en vinagre entre 12 y 24 horas. Si los electrodos se encuentran muy deteriorados o su vida útil ha expirado (3 años/2500horas) sería recomendable sustituir las piezas por repuestos nuevos.
La temperatura del agua por encima de 35º y un fallo del electrodo de titanio también pueden ocasionar este problema. Si se detecta un fallo del electrodo de titanio, será necesaria su sustitución.
Revisión de la célula electrolítica
La célula del clorador es la parte que sufre el desgaste más importante en estos equipos. Hay que advertirlo a los clientes siempre que compran un clorador, ya que no duran eternamente y como toda maquinaria tiene unas partes que sufren un deterioro con el tiempo.
El periodo de vida útil de la célula, lo suelen fijar los fabricantes en horas de funcionamiento o años. La experiencia que tenemos es que, al cabo de cuatro o cinco años, la productividad empieza a bajar y hay que cambiar esta pieza del clorador.
La célula es la pieza que más mantenimiento necesita. Con el tiempo puede acumular cal y la producción cae.
Señales de que la célula necesita atención
- Baja la producción aunque la sal esté bien.
- Aparecen avisos tipo «low chlorine / low production» con parámetros correctos.
- Ves depósitos blancos o «costra» en las placas.
- Suben las horas de filtración y aun así cuesta mantener el nivel.
Algo habitual en la célula es que presente restos de cal, por tener un agua dura o procedente de pozo. Normalmente todos los equipos hacen un cambio de polaridad de forma periódica para intentar mantener, de forma automática, la célula. Pero no siempre se consigue.
La acumulación de depósitos minerales en las células del clorador puede reducir su eficiencia y afectar su rendimiento. Esto suele ocurrir debido a un desequilibrio de pH en el agua de la piscina.
Cómo limpiar la célula
Apaga la depuración y cierra válvulas si tu instalación lo permite. Desmonta la célula con cuidado y enjuaga con agua (a veces solo con esto basta).
Si hay cal incrustada: usa limpiador específico de células o una mezcla suave tipo ácido en agua (nunca al revés), el tiempo justo hasta que deje de burbujear. Aclarado total y montaje de nuevo.
En estos casos debe de desmontarse la célula y limpiarla con una solución específica con agua y devolverla a su estado original, y produciendo de nuevo de forma correcta el desinfectante.
Realiza la limpieza de los electrodos sumergiéndolos completamente en vinagre durante 24 horas. Realiza un lavado de agua dulce en el alojamiento de la célula electrolítica.
Consejo importante: limpia solo cuando lo necesite. Limpiar «por costumbre» acorta la vida si se hace con demasiada frecuencia o con productos agresivos.
Paso 1: Desmontaje
Paso 2: Limpieza
Paso 3: Retirada de sedimentos
Paso 4: Resultado final
La limpieza debe realizarse siguiendo las instrucciones del fabricante y con el equipo desconectado. No se deben rascar las placas, porque pueden dañarse.
Comprobación de las conexiones
Si la concentración de sal es óptima y el aviso sigue apareciendo, revisa que el cable de la celda electrolítica esté conectado con fuerza en el recipiente de la celda.
El cable de la celda electrolítica está suelto: asegúrate de que el cable de la celda está conectado con fuerza en el recipiente de la celda. El cable del electrodo está flojo: enchufa el cable en el electrodo y aprieta bien el tapón de collarín.
Una centralita deteriorada puede no transmitir electricidad a la célula, o también puede deteriorarse la pantalla de cristal líquido con el tiempo y la humedad. En estos casos es necesario llevarlo al taller para estudiarlo en profundidad y ver si es posible su reparación.
Relación entre salinidad, pH y producción de cloro
Un clorador salino puede darte un agua muy estable, pero solo si mantienes esto bajo control: salinidad correcta, pH estable y célula limpia. Cuando falla alguno, aparecen los típicos síntomas: «no produce», sube el consumo, se encienden avisos, o el agua pierde claridad.
Salinidad: mantén la sal dentro del rango recomendado por tu equipo (si vas bajo, produce poco; si vas alto, puede dar alarma o acelerar desgaste). pH entre 7,2 y 7,6: es el punto más importante para evitar incrustaciones en la célula y que el cloro sea eficaz.
El pH debe ser el adecuado para que se produzca un circuito cerrado permanente. El pH ha de situarse siempre entre 7,2 y 7,4. Es muy importante que el grado de alcalinidad y el contenido de sal sean los adecuados para evitar irritaciones y daños en piel y mucosas.
El control de la dureza del agua se hace con el TH. Sus valores ideales están entre 10 º f y 35 º f. Si este valor es muy alto, el electrolizador puede contener incrustaciones de cal e incluso alterar la superficie de los electrodos del aparato.
La circulación del agua y la filtración también son importantes
Filtración suficiente: el clorador no hace su función si el agua no circula; si filtras poco, la producción se vuelve irregular. Buena hidráulica: la célula necesita caudal. Cartucho/filtro sucio = menos caudal = peor producción.
Se puede programar el sistema de filtrado del agua durante unas ocho horas diarias. Al menos una vez al mes se debe comprobar que la célula esté limpia, junto con todos los elementos metálicos.
Una alarma de flujo puede confundirse con una avería del clorador, porque el equipo detiene la producción cuando no detecta una circulación adecuada.
Comprobaciones cuando aparece una alarma de flujo
Comprobaremos que la bomba funciona y no ha saltado su guarda-motor, si la bomba no funciona es evidente que no va a haber recirculación.
Comprobaremos que el nivel de agua es el correcto y no está aspirando aire a través del skimmer y la recirculación no es correcta. Comprobaremos que los cestos de skimmer y cestillo de la bomba están totalmente limpios, si estuvieran muy sucios es posible que el agua no pase correctamente.
Haremos un lavado y enjuague del filtro de arena sílex, es posible que haya acumulado aire en su interior o esté sucio y el caudal de salida no sea el adecuado.
Si en la instalación del clorador salino han hecho by-pass, comprobaremos que la válvula central del by-pass está cerrada y la de entrada y salida del clorador están abiertas y recircula el agua con normalidad por la célula del clorador salino.
Comprobaremos que las placas de la célula del clorador salino no tiene incrustaciones calcáreas y no está dejando pasar el agua correctamente, si las tiene procederemos a limpiarla con una solución ácida al 10%, nunca rascándola.
Comprobaremos que la tapa del cestillo de la bomba está bien cerrada y no aspira aire por ella, también podemos comprobar los racords de las válvulas no sea que se hayan aflojado y la bomba tome aire a través de ellos y por eso no recircule correctamente el agua.
Comprobaremos el cable de flow en la célula y en el cuadro del clorador, normalmente es un cable mas fino que los de alimentación, puede ser que haya aflojado o desconectado y detecte que no hay flujo por un falso contacto.
Diferencia entre sobrecarga y falta de sal
Un aviso muy común es el de falta sal, éste aviso te advierte que debes añadir sal a la piscina, normalmente cuando un clorador salino muestra el aviso de falta de sal es porque ha bajado unos 2 o 3 gramos de sal por litro que necesita para trabajar con el nivel de sal ideal.
Con éste aviso el clorador sigue funcionando aunque hay veces que la producción no va a llegar al 100%. La alarma de sobrecarga, en cambio, detiene el clorador y no produce cloro.
Normalmente esto sucede cuando la célula del clorador salino está desgastada. Las placas de los cloradores se desgastan de fuera hacia adentro, y conforme se desgastan hay menos superficie de placa electrolítica haciendo la electrólisis.
Al haber menos superficie de placa el clorador no puede producir al 100% y piensa que es falta de conductividad en el agua por falta de sal. Así que lo aconsejable es que si ya has añadido la sal que habías calculado y sigue marcando falta de sal, compres una tiras analizadoras de sal o un analizador de TDS y hagas una comprobación antes de añadir mas sal.
Si el analizador te da un nivel adecuado para tu clorador comprueba también la temperatura del agua, si está muy fría, por debajo de los 10 grados es posible que indique falta de sal ya que con el agua fría hay menos conductividad.
Así que lo aconsejable va a ser parar el clorador salino hasta que la temperatura del agua aumente al menos hasta los 15 grados. Si una vez que llega el buen tiempo y aumenta la temperatura tienes el nivel de sal correcto y sigue indicando falta de sal deberás cambiar la célula del clorador salino porque quiere decir que está agotada.
Otros avisos que pueden aparecer junto con la sobrecarga
Error 90
El error 90 clorador salino INTEX generalmente indica un problema de comunicación entre el clorador y la bomba de filtración. Es posible que la señal de comunicación no se esté transmitiendo correctamente, lo que impide que el clorador funcione correctamente.
- No hay una depuradora conectada al sistema o está apagada.
- La línea de circulación está bloqueada.
- Existe una conexión incorrecta de las mangueras de entrada y salida del agua.
- Hay incrustación en las clavijas del sensor del caudal dentro del electrodo de titanio.
- El cable del electrodo está flojo.
- Se ha producido un error de los temporizadores internos de la bomba de filtrado y del sistema Saltwater.
Comprueba que hay una depuradora con la tasa de caudal correcta instalada y funcionando. Retira los tapones negros de los conectores del tamiz de la piscina, asegúrate de que el cartucho del filtro y la celda están limpias y libera todo el aire atrapado en la línea de circulación.
Comprueba la dirección de las mangueras de entrada y salida de agua e intercambia la posición de las mangueras si fuera necesario. Limpia el electrodo de titanio, enchufa el cable en el electrodo y aprieta bien el tapón de collarín.
Restablece ambos temporizadores.
Error 91
El error 91 suele aparecer cuando hay bajo nivel de sal o ausencia de la misma, aunque hay otros factores que lo activan, como la suciedad en las placas de titanio, si el cable de la celda electrolítica está suelto o si hay un fallo en la celda electrolítica.
Comprueba la concentración de sal con ayuda de las tiras reactivas. Recuerda que debe estar entre 2500 y 3500 ppm (2,5 y 3,5 g/l).
En caso de que la sal esté por debajo de los parámetros, apaga el clorador y sigue estos pasos:
- Añade la cantidad de sal indicada en la tabla del manual.
- Remueve con un cepillo para evitar que se quede acumulada en el fondo.
- Activa la opción de filtrado de la depuradora entre 10 y 12 horas para que se disuelva toda la sal.
- No enciendas el clorador hasta el día siguiente para que dé tiempo a que la sal se mezcle bien y el sensor pueda hacer una buena lectura del nivel de sal.
- Activa el clorador junto con la depuradora.
- Comprueba de nuevo con las tiras reactivas si se ha conseguido la concentración de sal óptima.
La depuradora deberá iniciar el filtrado 15 minutos antes y terminar, al menos, 15 minutos después de la cloración. Si el nivel de sal aún está por debajo de los parámetros, añade un cuarto de la cantidad añadida anteriormente (Si has añadido 1 kg ahora habrá que añadir 250 gramos) y repite el proceso para disolverla.
Error 92
El Error 92 suele aparecer cuando hay un nivel de sal elevado. Si bien es la causa más común, la temperatura del agua por encima de 35º y un fallo del electrodo de titanio también pueden ocasionar este problema.
En caso de que la sal esté por encima de los parámetros, vacía el 20% de la piscina y añade agua hasta cubrir la decoración del gresite, reduciendo así la concentración de sal. Después, arranca la depuradora en modo filtrado para mezclar el agua durante unas 10 horas.
Si el nivel de sal continúa por encima de los parámetros, repite el mismo proceso vaciando un 10% del agua de la piscina. Si la concentración de sal es óptima, deberás realizar la limpieza de los electrodos del clorador sumergiéndolos en vinagre entre 12 y 24 horas.
Cómo evitar que aparezca la alarma de sobrecarga
Siguiendo las recomendaciones del fabricante, se pueden prevenir muchos errores en el clorador salino INTEX. Algunas medidas preventivas incluyen limpiar regularmente la célula del clorador, mantener los niveles adecuados de pH y alcalinidad del agua, prestar atención a la calidad del agua utilizada, no sobrecargar el clorador y seguir las instrucciones del fabricante.
El mantenimiento regular del clorador salino INTEX es esencial para su correcto funcionamiento y para prevenir errores. Se recomienda limpiar la célula de manera regular, mantener los niveles adecuados de sal y pH en el agua y revisar el equipo con frecuencia para detectar posibles problemas.
Es importante tener en cuenta la calidad del agua utilizada y evitar el uso de agua dura o con altas concentraciones de minerales. La concentración de metales y cal debe controlarse porque las incrustaciones pueden alterar la superficie de los electrodos del aparato.
Mantener una buena hidráulica también ayuda a evitar avisos. La célula necesita caudal, el cartucho o filtro debe estar limpio y la bomba debe funcionar correctamente.
Qué no debe hacerse ante una sobrecarga
- No añadas más sal sin medir antes la concentración.
- No mantengas el clorador funcionando si la alarma detiene la producción.
- No ignores una temperatura del agua superior a 35º.
- No rasques las placas de la célula para retirar la cal.
- No limpies la célula por costumbre ni utilices productos agresivos.
- No sobrecargues el clorador utilizando una producción máxima sin necesidad.
Es importante evitar sobrecargar el clorador salino para prevenir errores y aumentar la vida útil del equipo. Para ello, se recomienda no utilizar productos químicos adicionales, como cloro, y mantener el clorador salino en funcionamiento solo el tiempo necesario para mantener los niveles adecuados de cloro en el agua.
El objetivo de un buen sistema de tratamiento no es producir la mayor cantidad de cloro posible, sino producir la cantidad adecuada en cada momento.
Cuándo puede ser necesaria una revisión profesional
En casos más graves, el electrodo del clorador salino puede fallar por completo, lo que requerirá su reemplazo. Si se sospecha un fallo del electrodo, es recomendable consultar con un técnico calificado para evaluar la situación y determinar la mejor solución.
El sensor de flujo también puede causar que el clorador no funcione. En algunos cloradores, como medida de seguridad de que el clorador no funcione sin agua, tienen instalado un sensor de flujo.
En el caso de que este mecanismo se estropee no mandara la orden correcta a la centralita y el clorador no funcionará. En algunos modelos se incorporan detectores de flujo mecánicos (flujostatos), éstos llevan 2 cables y normalmente para saber si ésta pieza esta averiada lo que se hace es desconectarla.
También puede darse el caso de que una tubería o el vaso de la célula, se nos deforme con el paso del tiempo. Hay que observar también posibles fugas por los conductos del clorador salino para evitar problemas de inundaciones en la depuradora, pérdidas de agua, toma de aire, etc.
La corrosión puede afectar a las bornas de conexión, a la placa base o al trasformador de la centralita. Las partes metálicas de los cloradores también sufren la corrosión de depuradoras mal ventiladas o en las que tenemos almacenados productos químicos corrosivos.
Si ya no existen piezas, como el de una célula, para sustituirla cuando se agota, es necesario cambiar el equipo completo. Por ese motivo es muy importante elegir bien al profesional que se lo instale, para que le asesore bien.
Relación con la función Boost o supercloración
La supercloración, función Boost o modo Boost (Shock) es una función que permite aumentar temporalmente la producción de cloro de un clorador salino por encima de su funcionamiento habitual.
La función Boost permite producir más cloro durante un periodo puntual para responder a una demanda de desinfección superior a la habitual. La función exacta; porcentaje de producción, duración y condiciones de funcionamiento, depende del modelo de clorador salino y de las especificaciones del fabricante.
El Boost no cambia el principio de funcionamiento de la cloración salina. Lo que cambia es la intensidad o duración de la producción de cloro durante un periodo determinado.
No debe utilizarse la función Boost para corregir una alarma de sobrecarga. El Boost aumenta la producción de cloro, mientras que la sobrecarga indica que el equipo ha detenido la producción para protegerse de una condición anómala.
El Boost está diseñado para responder a necesidades puntuales, no para sustituir el funcionamiento normal del clorador. Mantener permanentemente una producción máxima no es generalemente la mejor estrategia.
El aviso «sobrecarga» indica principalmente que la conductividad o alguna condición de funcionamiento ha superado el límite aceptable para el equipo; medir la sal, reducirla si es necesario, limpiar la célula y revisar conexiones permite distinguir entre un exceso de sal y una avería real.
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