Los tapabocas KN95 para niños son respiradores con pieza facial filtrante que pueden ofrecer un nivel elevado de protección frente a la inhalación y la exhalación de partículas respiratorias, siempre que sean auténticos, tengan un tamaño adecuado y se ajusten correctamente al rostro. Usar una mascarilla es una estrategia de prevención adicional que ofrece una capa más de protección contra enfermedades respiratorias.
La opción más eficaz es la que brinda mayor protección, puede utilizarse cómodamente durante periodos prolongados y se ajusta bien a la cara, cubriendo completamente la nariz y la boca. Una KN95 infantil no sustituye otras medidas de prevención: el lavado de manos, la ventilación, evitar aglomeraciones y seguir las recomendaciones sanitarias siguen siendo importantes.
Qué es un tapabocas KN95 infantil
Los respiradores con pieza facial filtrante internacionales, como los respiradores KN95, ofrecen aún más protección que las mascarillas de tela, y las mascarillas que brindan la mayor protección son aquellas con pieza facial filtrante aprobadas por NIOSH®, como los respiradores N95®. Hay muchos tipos distintos de mascarillas, y su eficacia para bloquear los virus depende de su diseño y de lo bien que se ajusten a la cara.
Lo que confiere la categoría de FFP2 son los ensayos de la norma europea UNE-EN 149:2001. A la KN95 es la normativa china y la N95 la normativa NIOSH de los Estados Unidos. La similitud entre una mascarilla FFP2 y una mascarilla KN95 o N95 está en la eficacia de la filtración del material filtrante, que en el caso de la FFP2 es de mínimo del 94% y en las mascarillas KN95 y N95 es del 95% para partículas de 0,5 micras de diámetro.
Los tres tipos se testan con el NaCl, cloruro de sodio, pero la FFP2 además se testa también con aceite de parafina. Por lo que pueden ser consideradas “similares”, siempre con relación a bioaerosoles que no estén en base aceite.

Cómo funciona una KN95
Generalmente, las mascarillas pueden ayudar a actuar como un filtro para reducir la cantidad de microbios que inhala o exhala. Su eficacia puede variar frente a distintos virus, por ejemplo, según el tamaño del virus.
Cuando las usa una persona que tiene un virus, las mascarillas pueden reducir las probabilidades de que lo propague a otras personas. Las mascarillas también pueden proteger a quienes las usan contra la inhalación de microbios; las mascarillas que se ajustan mejor, por ejemplo, los respiradores N95 o KN95, suelen brindar este tipo de protección.
Las mascarillas de tela en general les ofrecen niveles más bajos de protección a los usuarios, las mascarillas quirúrgicas o desechables suelen ofrecer más protección. Los respiradores con pieza facial filtrante internacionales, como los respiradores KN95, ofrecen aún más protección.
Cuándo puede ser útil que un niño use una KN95
Usar una mascarilla puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión de virus respiratorios. Cuando las usa una persona infectada, las mascarillas reducen la propagación del virus a otras personas. Las mascarillas también pueden proteger a quienes las usan contra la inhalación de partículas infecciosas provenientes de personas que las rodean.
Las medidas adicionales, como usar una mascarilla, son especialmente útiles cuando los virus respiratorios están enfermando a mucha gente en la comunidad. También pueden ser útiles si el niño o las personas a su alrededor recientemente estuvieron expuestos a virus respiratorios, están enfermos o se están recuperando.
El uso puede ser especialmente relevante cuando el niño o las personas que pasan tiempo con él tienen factores de riesgo para enfermarse gravemente, así como en lugares con mucha gente, espacios interiores poco ventilados o situaciones en las que aumenta la cantidad de casos de enfermedad en la comunidad.
Todas las estrategias de prevención pueden ser útiles para reducir el riesgo. El uso de una mascarilla por sí sola no basta para proporcionar una protección adecuada contra las enfermedades respiratorias.
Características que debe tener una KN95 para niños
Tamaño infantil y ajuste facial
Los niños deben usar la mascarilla de la misma forma que los adultos. Es decir, recubriendo boca y nariz y siendo ajustables, con la medida adecuada para que no les vayan grandes ni tampoco les aprieten.
En general, no se recomienda el uso de mascarillas higiénicas de adultos para niños menores de 12 años. Si no hay más remedio, la mascarilla de adulto puede ajustarse a través de las cuerdas siempre que se ajuste bien al tamaño del niño.
Las medidas orientativas de las mascarillas infantiles son las siguientes:
| Talla | Edad orientativa | Altura | Anchura |
|---|---|---|---|
| Pequeña | 3-5 años | 5,5 cm | 13 cm |
| Mediana | 6-9 años | 6,5 cm | 15 cm |
| Grande | 10-12 años | 8,5 cm | 17 cm |
Cada niño es distinto en altura y peso, y también en fisionomía. Por eso, la edad sirve como orientación, pero el criterio principal es que el respirador cubra la nariz, la boca y el mentón sin dejar espacios y sin causar una presión excesiva.
Filtración y respirabilidad
Además de ajustarse correctamente a la cara de la niña o el niño, la mascarilla para niños debe cumplir con la respirabilidad y la eficacia de filtración bacteriana especificada en la norma UNE 0065 en caso de ser reutilizable y UNE 0064 en caso de ser desechable.
Las mascarillas filtrantes de protección, conocidas como FFP, siglas de la denominación en inglés “Filtering Face Piece”, se caracterizan por su capacidad de filtrado bidireccional, realizando el filtrado del aire tanto en la exhalación como en la inhalación.
Las mascarillas FFP2 o FFP3 son las que ofrecen un mayor nivel de protección frente al contagio del coronavirus, tanto de la persona que la lleva desde el exterior como de ésta hacia las personas que le rodean. En la clasificación europea, la protección comparable a una filtración por encima del 95% se sitúa entre las FFP2 y las FFP3, con correspondencia en la normativa americana con las N95 y correspondencia con la asiática en las KN95.
Ausencia de válvula de exhalación
No utilice mascarillas con válvulas. Las mascarillas que llevan válvula de exhalación no filtran el aire que expulsamos, por lo que protegen principalmente al portador y pueden permitir la propagación de partículas hacia las personas cercanas.
La válvula tiene la función de ayudar a la exhalación y reducir la humedad y el calor dentro de la mascarilla, proporcionando mayor comodidad al usuario y ofreciendo la sensación de una menor resistencia respiratoria. Pero el aire que expulsamos no lo filtra.
Marcado e información del producto
Si adquirimos una mascarilla que no sea del tipo FFP2, es necesario que ésta, que lo normal es que sea o N95 o KN95, esté homologada. Debemos asegurarnos de que la mascarilla FFP2 incorpore el marcado CE, de Certificado Europeo, seguido de cuatro dígitos que aseguran el cumplimiento de la normativa.
Las mascarillas de niños, de igual forma que con las de adultos, deben estar homologadas. Para saber si una mascarilla está homologada podemos comprobar el etiquetado del artículo o la información proporcionada por la tienda online o física.
Sanidad especifica que las diversas normas de homologación para las mascarillas son la UNE para las mascarillas no reutilizables para niños, UNE 0064-2:2020, y las reutilizables para adultos y niños, UNE 0065:2020.
Según la OCU, hay también mascarillas para niños que no tienen la norma UNE, pero sí llevan otras especificaciones. En todo caso, y aunque se autoriza su venta, pueden ser de dudosa eficacia en cuanto a la protección.
Diferencias entre KN95, FFP2, N95 y mascarillas quirúrgicas
Las mascarillas higiénicas y quirúrgicas son físicamente muy parecidas, mientras que los respiradores KN95, N95 y FFP2 están diseñados para ajustarse más estrechamente al rostro y filtrar el aire que entra y sale.
| Tipo | Características principales | Protección destacada |
|---|---|---|
| Higiénica | Puede ser de tela, lavable o no reutilizable. | En general, ofrece niveles más bajos de protección al usuario. |
| Quirúrgica | Se fabrica con varias capas textiles y se utiliza habitualmente en entornos médicos. | Ayuda principalmente a reducir la propagación de partículas exhaladas. |
| FFP2 | Respirador europeo regulado por UNE-EN 149:2001. | Eficacia de filtración mínima del 94%. |
| KN95 | Respirador internacional regulado por la normativa china. | Eficacia de filtración del 95% para partículas de 0,5 micras de diámetro. |
| N95 | Respirador regulado por la normativa NIOSH de los Estados Unidos. | Eficacia de filtración del 95% para partículas de 0,5 micras de diámetro. |
Las mascarillas quirúrgicas se fabrican según la norma UNE EN 14683. Según la Eficacia de Filtración Bacteriana, Tipo I tiene una eficacia de filtrado ≥ 95% y Tipo II una eficacia de filtrado ≥ 98%.
Las mascarillas filtrantes no se consideran un producto sanitario, sino un EPI, Equipo de Protección Individual, que protege frente a la inhalación de partículas de un tamaño superior a 0,3 micras de diámetro.
Cómo comprobar el ajuste de una KN95 infantil
Los espacios pueden dejar que entre y salga aire. Para revisar si hay espacios, se pueden colocar las manos en forma de cuenco alrededor de los bordes externos de la mascarilla.
Si la mascarilla se ajusta bien, se sentirá que ingresa aire caliente por el frente de la mascarilla y quizá pueda verse que el material de la mascarilla se mueve hacia dentro y hacia fuera con cada respiro.
Para un correcto uso de la mascarilla de filtración, debemos garantizarnos que al colocarla todo el perímetro de la misma se apoya o está en contacto con la piel, evitando dejar ningún espacio que permita la entrada o salida del aire que no pase por la filtración de la propia mascarilla.
Si las gafas se están empañando es debido a que la mascarilla no está correctamente ajustada. Al exhalar se escapa el aire por los bordes y eso empaña los cristales.
Es muy importante prestar atención en la correcta colocación de la mascarilla a través del clip nasal y los ajustes elásticos para evitar que salga el aire y a su vez que entre contaminante.

Pasos para ponerse correctamente el tapabocas
- Lávese las manos antes de ponerse la mascarilla, y también antes y después de quitársela, y cada vez que la toque.
- Compruebe que le cubre la nariz, la boca y el mentón.
- Coloque la mascarilla sujetándola por las tiras o bandas, evitando tocar la zona central.
- Ajuste el clip nasal y las bandas hasta conseguir que todo el perímetro quede en contacto con la piel.
- Compruebe que no haya espacios por los que pueda entrar o salir aire sin filtrar.
Es importante que un adulto supervise la colocación, el uso y la retirada de las mascarillas. La supervisión ayuda a comprobar que el niño no la coloca debajo de la nariz, no la manipula constantemente y no utiliza un respirador deteriorado.
Cómo quitar, guardar y desechar una KN95
Antes y después de quitarse la mascarilla hay que lavarse las manos. Para retirarla, se deben sujetar las cuerdas o tiras, sin tocar la parte frontal del respirador.
Cuando se quite la mascarilla, guárdela en una bolsa de plástico limpia; si es de tela lávela cada día y si es una mascarilla médica, tírela a un cubo de basura.
Las mascarillas no reutilizables se desecharán tras cuatro horas y las reutilizables se pueden lavar las veces que especifique el fabricante en sus etiquetas.
En el caso de una KN95, debe seguirse la información específica del fabricante sobre reutilización. Si el respirador se mancha, humedece, deforma o pierde su integridad, debe retirarse del uso.
Duración, reutilización y desinfección
Una mascarilla FFP2 puede ser reutilizable o no reutilizable. Las marcadas como NR indican “no reutilizable”, por lo que se deben desechar después del turno de trabajo de 8 horas.
Las mascarillas marcadas con R indican “reutilizables”, significa que pueden utilizarse por más tiempo, aunque en la norma UNE-EN 149:2001 no se especifica cuánto tiempo.
El máximo periodo de tiempo que suele recomendarse es de 3 días consecutivos, siempre y cuando la mascarilla mantenga su integridad y características y no se manche, humedezca o deforme. Con ese objetivo es útil almacenarlas en lugares secos y limpios, evitando guardarlas en bolsas plásticas o aplastarlas.
El problema de desinfectar una mascarilla es que se tiene que poder desinfectar sin que pierda sus propiedades. Se trata de que, una vez desinfectada, proteja de nuevo y de la misma manera que si fuera nueva al usuario.
El método de desinfección debe ser eficaz contra el organismo objetivo, no dañar la filtración de la máscara, no afectar al ajuste y ser seguro para la persona que lo usa.
Si la filtración está dañada o el respirador no encaja adecuadamente, no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire al nivel indicado, como N95 o FFP2. El uso del microondas y del horno puede deformar distintas partes de la máscara, acabando con su eficacia.
Las mascarillas certificadas según UNE-EN 149:2001 no contemplan esta opción, por lo que un EPI manipulado deja de tener la seguridad de cumplir sus funciones una vez utilizado de un modo diferente al que se indica en el folleto informativo.
Errores frecuentes al usar una KN95 infantil
- Dejar la nariz descubierta.
- Colocar el respirador por debajo del mentón.
- Usar una talla de adulto que quede grande o forme espacios.
- Tocar continuamente la parte frontal de la mascarilla.
- Compartir el tapabocas con otra persona.
- Utilizarlo cuando está húmedo, sucio, deformado o deteriorado.
- Usar una mascarilla con válvula de exhalación.
- Guardar el respirador aplastado o en un lugar húmedo.
- Intentar desinfectarlo con microondas u horno.
La mascarilla debe cubrir completamente la nariz y la boca. No es solo importante el uso, sino el correcto uso.
Barba, gafas y otros problemas de sellado
Las barbas, los bigotes o incluso una barba incipiente pueden interferir en el sellado de una mascarilla de ajuste ceñido. Aunque esta consideración se refiere principalmente a los adultos, cualquier elemento que impida el contacto del respirador con la piel puede reducir la eficacia del ajuste.
Si las gafas se empañan, debe revisarse el clip nasal, la posición del respirador y los bordes laterales. El empañamiento indica que parte del aire exhalado está escapando por una zona que no debería presentar fugas importantes.
Cómo ayudar a un niño a usarla correctamente
Para muchos niños, especialmente los más pequeños y luego los mayores de 12 años, la mascarilla les puede resultar incómoda y es posible que se la quiten más de lo normal.
Con el fin de evitar que se la quiten hay que explicarles e informarles sobre la importancia de usar este cubrebocas para no contagiarse. También puede explicarse que la mascarilla ayuda a reducir la propagación de virus respiratorios hacia otras personas.
Con paciencia y tiempo se olvidan hasta que las llevan y ya forma parte de sus vidas. La supervisión de un adulto debe centrarse en el ajuste, la comodidad, la higiene y la sustitución del respirador cuando corresponda.
Situaciones en las que no debe forzarse el uso
Como toda norma, hay casos o situaciones de carácter especial en que no es exigible el uso de mascarilla: personas con algún tipo de dificultad respiratoria, situaciones en las que se contraindique por salud o discapacidad, y actividades cuya naturaleza impida el uso de la mascarilla, como comer o beber.
También pueden existir situaciones de causa mayor o situación de necesidad. Estar exento de llevar la mascarilla no está reñido con el cumplimiento del resto de medidas higiénicas recomendadas por las autoridades sanitarias, especialmente cubrirse al toser o estornudar y lavarse las manos después y de forma habitual.
Las normas sobre el uso de mascarillas pueden variar según el lugar de residencia y las disposiciones vigentes. Consulte siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias correspondientes.
Recomendaciones prácticas de seguridad
- Elegir una KN95 fabricada para niños o una talla que se adapte al rostro infantil.
- Verificar el etiquetado, la norma aplicable y la información del fabricante.
- Confirmar que cubra nariz, boca y mentón.
- Comprobar que los bordes queden en contacto con la piel.
- Evitar respiradores con válvula de exhalación.
- Lavar las manos antes y después de manipularla.
- No compartirla con otras personas.
- Cambiarla cuando esté húmeda, sucia, deformada o dañada.
- Respetar las indicaciones de reutilización y lavado del fabricante.
- Guardar el respirador en un lugar seco y limpio, sin aplastarlo.
- Combinar su uso con ventilación, higiene de manos y evitar aglomeraciones.
- Suspender su uso y consultar con un profesional si causa dificultad respiratoria o molestias relevantes.
Cómo usar un cubrebocas KN95 | The Cary Company
Usar una mascarilla es una estrategia adicional para protegerse más a usted y a los demás. La mejor protección se obtiene cuando el respirador infantil ofrece una filtración adecuada, se ajusta correctamente y se utiliza, guarda, limpia o elimina siguiendo las indicaciones correspondientes.
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