La toma de aire en el filtro de una caldera de gasoil suele aparecer después de abrir, limpiar o sustituir el filtro, aunque también puede deberse a fugas en la línea de aspiración, juntas deterioradas, conexiones defectuosas, válvulas antirretorno mal instaladas o problemas en el sistema de aspiración del depósito.
El síntoma más habitual es que la caldera arranque, consuma el gasoil que queda en la tubería y después se bloquee porque la bomba deja de recibir combustible. Las burbujas de aire impiden que la bomba succione el gasoil correctamente, provocan pérdida de cebado y pueden dejar el quemador sin alimentación aunque el depósito tenga combustible suficiente.
Qué ocurre cuando entra aire en el circuito de gasoil
La presencia de aire en el circuito de gasoil, un problema habitual en cualquier sistema de combustible diésel, puede interrumpir el flujo adecuado del combustible, afectando tanto su calidad como su funcionalidad. El aire puede entrar en el sistema debido a fisuras, fugas, o una instalación inadecuada de los componentes.
Por ejemplo, un tanque mal sellado, sin un revestimiento adecuado o con conexiones defectuosas, permite la entrada de aire que, a su vez, contamina el combustible. Esta contaminación puede provocar problemas de funcionamiento, como la presencia de burbujas de aire en el circuito de gasoil, y la aceleración del desgaste de los sistemas que dependen de un suministro constante y limpio de gasoil.
Cuando una caldera de gasoil no arranca, antes de pensar en una fotocélula, una electroválvula o una avería electrónica, hay que confirmar que el quemador dispone de combustible. No basta con mirar rápidamente el indicador del depósito.
El recorrido completo importa: depósito, tubería y quemador deben funcionar como un conjunto. Dependiendo de la configuración del depósito y de la instalación, la existencia de combustible en el tanque no garantiza por sí sola que esté llegando correctamente hasta la bomba.
Síntomas de aire en el filtro o en la línea de aspiración
Detectar la entrada de aire en el circuito de gasoil a tiempo es el punto de partida para evitar mayores complicaciones. Algunos de los síntomas más comunes son la inestabilidad en el flujo del gasoil, la pérdida de presión, las burbujas visibles, los ruidos anómalos y los bloqueos repetidos del quemador.
La caldera arranca y se apaga al poco tiempo
Una situación bastante habitual es llenar nuevamente el depósito y descubrir que la caldera de gasoil no arranca todavía. Si el sistema llegó a aspirar aire cuando se agotó el gasoil, rellenar el depósito soluciona la falta de combustible, pero no necesariamente elimina el aire presente en la línea.
La caldera puede arrancar utilizando el combustible que permanece en el tubo entre el filtro y el quemador, pero después se queda sin gasoil y se apaga. Este comportamiento suele indicar que el circuito está descebado o que continúa existiendo una entrada de aire.
Burbujas visibles en el combustible
Las burbujas visibles son una señal clara de aire en el sistema. Estas pueden formarse tanto en las tuberías como dentro de los tanques.
Si reaparecen burbujas después de purgar el circuito, la entrada de aire sigue activa. Purgar el sistema sin localizar y reparar el punto de entrada solo proporciona una solución temporal.
Inestabilidad en el flujo y pérdida de presión
Uno de los primeros signos es la irregularidad en el flujo. Si notas variaciones en la cantidad de gasoil que sale del sistema o interrupciones frecuentes, podría ser un síntoma de aire acumulado.
El aire en el circuito puede reducir la presión necesaria para un suministro adecuado. Esto suele manifestarse como caídas repentinas en la eficiencia del sistema.
Ruidos anómalos
El aire atrapado en el circuito puede generar sonidos inusuales, como silbidos o gorgoteos, en las tuberías o bombas de extracción.
Una caldera en buen estado emite un zumbido constante y suave. Sin embargo, los golpes metálicos, las vibraciones excesivas o los «bufidos» son indicativos de anomalías mecánicas o hidráulicas.
Bloqueos frecuentes del quemador
Desde fallos en el encendido de los equipos hasta dificultades para mantener el funcionamiento continuo, estos problemas suelen ser la consecuencia final de una acumulación prolongada de aire en el sistema.
El quemador intenta arrancar, pero termina bloqueándose cuando el sistema de control no detecta correctamente la llama o cuando la alimentación de combustible resulta insuficiente. Si después del rearme la caldera de gasoil no arranca o vuelve a bloquearse, significa que el problema continúa presente.
Cómo localizar la entrada de aire en el circuito de gasoil
La entrada de aire se localiza revisando juntas, válvulas y conexiones del depósito en busca de fisuras, y observando burbujas o irregularidades en el flujo del gasoil. Estas revisiones deben hacerse de forma periódica porque los puntos de fuga no siempre son visibles a simple vista.
| Comprobación | Qué debes revisar | Qué indica un problema |
|---|---|---|
| Conexiones y juntas | Racores, bridas, tapas de registro y juntas tóricas. | Sellados deteriorados o resecados permiten la entrada de aire. |
| Prueba de presión o vacío | La línea de aspiración con el depósito cerrado. | Si la presión cae o el vacío no se mantiene, existe una entrada de aire. |
| Línea de aspiración en funcionamiento | Mangueras y conexiones antes de la bomba. | Una pequeña fisura puede dejar entrar aire sin que salga gasoil. |
| Filtro de gasoil | Junta y tapa del filtro. | Una junta mal asentada es una de las causas más frecuentes. |
| Purga del circuito | Si reaparecen burbujas tras purgar. | La entrada de aire sigue activa. |
| Estado del depósito | Revestimiento y soldaduras. | Permite detectar fisuras o defectos estructurales. |
Revisión del filtro
Después de abrir el filtro, hay que comprobar que la tapa haya quedado correctamente colocada y que la junta esté limpia, asentada y en buen estado. Una junta mal asentada es una de las causas más frecuentes de entrada de aire.
El filtro tiene una misión sencilla pero fundamental: evitar que suciedad e impurezas del combustible continúen avanzando hacia componentes más delicados del quemador. Con el paso del tiempo, esa misma función puede convertirlo en un punto crítico.
La bomba necesita recibir suficiente combustible. Si el filtro restringe progresivamente el paso, la alimentación deja de ser adecuada y pueden aparecer problemas de funcionamiento o encendido.
Revisión de racores, llaves y válvulas
Comprueba los racores, las bridas, las tapas de registro, las juntas tóricas, las válvulas y las uniones de los latiguillos. Los componentes mal ajustados o envejecidos también son una fuente frecuente de problemas.
Una pequeña fisura en la línea de aspiración puede dejar entrar aire sin que se produzca una fuga visible de gasoil. Por este motivo, no siempre se detecta el problema buscando únicamente manchas o goteos.
Prueba de vacío
La prueba de presión o vacío debe realizarse sobre la línea de aspiración con el depósito cerrado. Si la presión cae o el vacío no se mantiene, existe una entrada de aire.
Cuando los puntos de fuga no son visibles, una comprobación de estanqueidad permite determinar si el circuito conserva el vacío necesario para que la bomba aspire el combustible de forma estable.
Comprobación del depósito
Un tanque con pequeñas fisuras o sellados deficientes puede permitir la entrada de aire al sistema. La limpieza de los tanques no solo elimina sedimentos y contaminantes, sino que también ayuda a identificar problemas estructurales, como fisuras o corrosión, que podrían permitir la entrada de aire.
El revestimiento y las soldaduras deben revisarse para detectar fisuras o defectos estructurales. Un tanque mal mantenido hace que sea más fácil que entre aire, incluso agua o residuos externos, lo que lleva a que la calidad del combustible se malogre.
Causas más frecuentes de la toma de aire
Junta del filtro mal colocada
Una junta mal asentada es una de las causas más frecuentes. Puede quedar torcida, pellizcada, endurecida, reseca o sucia después de desmontar el vaso y la tapa del filtro.
El problema puede aparecer justo después de limpiar el filtro: la caldera funciona durante unos minutos, gasta el combustible del tubo y después se detiene porque el circuito vuelve a aspirar aire.
Filtro abierto y circuito descebado
Cuando se abre el filtro para retirar suciedad o «baba», entra aire en el conjunto. Una vez conectado de nuevo, el sistema necesita recuperar el cebado y expulsar el aire acumulado.
Si el circuito quedó descebado, el quemador puede arrancar y bloquearse varias veces hasta que el combustible vuelva a llegar de forma continua, aunque insistir repetidamente con el rearme no es recomendable.
Fugas en el depósito
Un tanque con pequeñas fisuras o sellados deficientes puede permitir la entrada de aire al sistema. Las aberturas no solo permiten que entre aire, sino que además exponen el combustible a contaminantes externos como el agua, lo que amplifica los problemas.
Conexiones defectuosas o envejecidas
Componentes mal ajustados o envejecidos también son una fuente frecuente de problemas. Los racores, las juntas, las válvulas y los latiguillos pueden perder estanqueidad con el paso del tiempo.
El aire puede entrar en el sistema debido a fisuras, fugas, o una instalación inadecuada de los componentes. Una instalación con uniones defectuosas favorece la pérdida de cebado y hace que la bomba trabaje con una alimentación irregular.
Válvula antirretorno mal instalada
En los sistemas de extracción, las válvulas antirretorno son esenciales para evitar que el aire entre en las tuberías y cause problemas de presión.
Si desde el depósito hasta la caldera hay una válvula de clapeta o antirretorno y se ha montado al revés, puede cortar el paso. Estas válvulas tienen una flecha que indica el sentido de funcionamiento.
Problemas en el sistema de aspiración del depósito
En algunos depósitos existe una válvula o mecanismo de aspiración que tiene un tubo que aspira el gasoil y lo manda a otro que va a la caldera. Este conjunto puede incluir válvulas antirretorno y un filtro pequeño.
Si el sistema de aspiración está deteriorado, contiene suciedad o no mantiene la estanqueidad, puede introducir aire en la línea y provocar que el quemador se quede sin combustible.
Sedimentos, agua y combustible contaminado
En instalaciones con depósitos antiguos o expuestos se generan lodos, algas, óxidos, parafinas y otros residuos. Los filtros se colapsan y el quemador se queda sin caudal suficiente y se para.
La acumulación de sedimentos, agua u otros contaminantes puede dañar las conexiones y favorecer la entrada de aire. Cuando aparecen residuos recurrentemente, no basta con limpiar una pieza y olvidarse del asunto: conviene analizar filtro, combustible y depósito.
Depósito demasiado vacío
No permitas que el depósito de combustible llegue demasiado hasta el fondo. Si permites esto, las impurezas sólidas del fondo pasarán al sistema y pueden obstruirlo e incluso averiarlo.
Si el depósito se queda completamente vacío, la bomba puede aspirar aire y el circuito pierde el cebado. Una situación bastante habitual es llenar nuevamente el depósito y descubrir que la caldera de gasoil no arranca todavía.
Rellenado reciente del depósito
Conviene que cuando vuelvas a llenar el depósito de gasoil de la caldera, esperes cuando menos 1 hora para echarla a andar de nuevo, o tal vez 2 horas. Esto hará que las impurezas del gasoil se mantengan en el fondo o desciendan a él, de modo que no pasen al sistema ni creen obstrucciones.
Si el depósito se vació por completo, puede aparecer un segundo problema: el aire presente en la línea no desaparece necesariamente al rellenar el tanque. En ese caso, el circuito debe revisarse y purgarse siguiendo el procedimiento adecuado.
Parafinas en condiciones de frío
En zonas frías o con depósitos exteriores, la parafina del gasoil en invierno puede espesar el combustible y bloquear filtros y tuberías.
En instalaciones donde el depósito está en exterior, las tuberías pasan por zonas frías o la instalación trabaja en climas muy fríos, el combustible se espesa, se forman cristales y los filtros y tuberías se obstruyen.
Cómo solucionar el aire en el filtro de una caldera de gasoil
1. Apagar la caldera y cerrar el suministro
Antes de intentar realizar cualquier reparación en tu caldera de gasoil, es importante tomar algunas precauciones: asegúrate de que la caldera esté apagada y fría y corta el suministro de gasoil a la caldera.
No manipules componentes eléctricos si no estás seguro de lo que estás haciendo. Si no estás seguro de cómo proceder, lo mejor es que contactes con un técnico cualificado.
2. Revisar y volver a asentar la junta del filtro
Comprueba que la junta del filtro no esté cortada, endurecida, deformada o sucia. Limpia las superficies de contacto, coloca la junta en su alojamiento y cierra la tapa de forma uniforme.
El filtro debe quedar correctamente montado, sin holguras ni deformaciones. Una vez restablecido el circuito, observa si aparecen burbujas y si el combustible llega de manera continua al quemador.
3. Limpiar o sustituir el filtro
Los filtros de gasoil de la caldera deben limpiarse con frecuencia. En los filtros se acumulan el polvo y la ceniza, los cuales entorpecen el paso del combustible del depósito al quemador, y provocan un consumo mayor.
Apaga totalmente la caldera de gasoil y desenchúfala. Cierra la llave de paso del combustible hacia la caldera. Desmonta el filtro, no sin antes colocar un recipiente para que el combustible no se derrame.
Toma un pincel o un cepillo, empápalo en gasoil limpio, y deshollina los filtros. Puedes limpiarlos también usando una pistola de aire a presión.
Si los filtros son desechables, sustitúyelos al menos 1 vez al año. Cuando el filtro aparece lleno de lodos, agua, óxido o una sustancia gelatinosa, también conviene revisar el estado del depósito y de la línea de aspiración.
4. Purgar y cebar el circuito
Por eso, cuando una caldera de gasoil no arranca después de haberse quedado sin combustible o tras rellenar el depósito, una de las causas que conviene revisar es la presencia de aire en la línea.
Los propios fabricantes contemplan procedimientos específicos para purgar las bombas de combustible cuando existe aire en el sistema. La purga debe realizarse siguiendo el procedimiento específico del quemador y evitando que el equipo funcione sin una alimentación correcta.
Purgar correctamente una bomba implica trabajar sobre el circuito de combustible siguiendo el procedimiento específico del quemador. Una operación incorrecta puede provocar que el equipo continúe enviando combustible sin conseguir una combustión adecuada.
Si sospechas que ha entrado aire y tu caldera de gasoil no arranca, lo más seguro es solicitar una revisión de la caldera de gasoil por un técnico especializado.
5. Comprobar la válvula antirretorno
Comprueba que la válvula antirretorno esté instalada en el sentido correcto y que la flecha coincida con el sentido de circulación del gasoil. Si se ha montado al revés, puede cortar el paso.
Si la válvula está atascada, dañada o no cierra correctamente, puede permitir el retorno del combustible y provocar que el circuito pierda el cebado cuando la caldera permanece parada.
6. Sustituir el sistema de aspiración si no conserva la estanqueidad
Si el sistema de aspiración del depósito está dañado y continúa introduciendo aire una vez purgado el circuito, puede ser necesario sustituir la válvula o el sistema de aspiración que tiene en el tanque.
En determinadas instalaciones, la solución puede consistir en reemplazar el sistema de aspiración por un tubo de cobre con válvula antirretorno y colocar un purgador o filtro antes de la entrada de la caldera.
7. Reparar fisuras y sellados
Asegúrate de que todas las conexiones, juntas y válvulas estén correctamente selladas. Opta por materiales resistentes a la corrosión y al desgaste.
Si la entrada de aire procede del depósito, de una soldadura o de una conexión deteriorada, purgar el circuito no resolverá el problema de forma permanente. Primero hay que reparar la fuga y después restablecer el cebado.
8. Revisar la bomba del quemador
La bomba debe recibir gasoil sin burbujas y mantener las condiciones de aspiración necesarias. Si el circuito chupa del depósito pero funciona correctamente desde un recipiente externo, el problema se encuentra en el recorrido entre el depósito y la bomba, en la válvula de aspiración, en el filtro o en la entrada de aire.
El funcionamiento de la bomba, su presión y su sistema de retorno deben comprobarse conforme a la documentación técnica del quemador. Estas operaciones conviene dejarlas en manos de personal cualificado.
Diagnóstico según el comportamiento de la caldera
| Lo que hace la caldera | Posibles puntos a comprobar | Qué conviene hacer |
|---|---|---|
| No responde en absoluto | Electricidad, termostato, seguridad, presión | Realizar comprobaciones externas básicas |
| El quemador intenta arrancar y se bloquea | Gasoil, aire, filtro, fotocélula, electroválvula | Comprobar suministro y observar el aviso |
| Arranca y se apaga rápidamente | Detección de llama, combustible, combustión | Evitar reinicios continuos y solicitar diagnóstico |
| Muestra un código de error | Sensor o dispositivo identificado por la electrónica | Consultar el manual del modelo |
| Lleva varios intentos fallidos | Avería persistente | Detener los rearmes y llamar a un técnico |
La caldera no hace absolutamente nada
Subes el termostato, esperas y no escuchas ventilador, motor, bomba ni intento de encendido. En este escenario conviene pensar primero en la alimentación eléctrica, el termostato, algún dispositivo de seguridad o la propia orden de demanda de calefacción.
No significa necesariamente que exista una avería importante en el quemador. Simplemente, la secuencia de arranque puede no estar comenzando.
El quemador intenta arrancar y termina bloqueándose
Puedes escuchar cómo comienza la secuencia del quemador e incluso el ventilador, pero finalmente aparece una luz de bloqueo o un aviso en el panel.
En quemadores de gasóleo, los sistemas de control supervisan que la llama aparezca correctamente durante la secuencia de encendido. Cuando no se detecta, el equipo entra en bloqueo de seguridad.
Aquí cobran especial importancia el suministro de gasoil, el filtro, la entrada de aire, la boquilla, la electroválvula y la fotocélula.
La caldera enciende y se apaga a los pocos segundos
También puede ocurrir que parezca que todo ha funcionado y, apenas unos segundos después, el quemador se detenga. Cuando sucede, el problema puede estar relacionado con la detección de llama, el suministro de combustible o la combustión.
Si la caldera de gasoil no arranca de forma recurrente, un técnico debería revisar llama, combustión y detección, además de comprobar elementos como la boquilla, los electrodos, la presión de combustible o una posible entrada de aire.
Qué piezas pueden confundirse con una toma de aire
Fotocélula o sensor de llama
Durante la secuencia de arranque, el sistema necesita confirmar que existe llama. Si esa señal no llega correctamente, el quemador puede entrar en bloqueo por seguridad.
La causa puede estar en la propia combustión, pero también en una fotocélula sucia o defectuosa. Limpiar el sensor sin comprobar cómo está quemando la caldera puede solucionar el síntoma temporalmente sin resolver el origen.
Boquilla inyectora
La boquilla pulveriza el gasoil en gotas microscópicas. Con el tiempo, el orificio se desgasta y el pulverizado es irregular, impidiendo una buena ignición.
El deterioro de la boquilla inyectora influye negativamente en el consumo y el funcionamiento del equipo. Su abertura se va erosionando y desgastando, el orificio de salida termina por agrandarse, y esto descompensa el equilibrio que la pieza trae de fábrica para lograr la mezcla exacta del combustible con el aire.
Electrodos desajustados
La chispa que enciende el gasoil salta entre dos electrodos. Si estos están sucios de carbonilla o mal posicionados, la chispa será débil e insuficiente.
Debe haber una distancia específica entre los electrodos de un quemador de gasoil, así como con respecto a la boquilla, al disco estabilizador y la fotocélula. Puedes examinar el manual de fábrica para calibrar todo esto con exactitud, pero tal vez debas dejar que lo haga un técnico.
Electroválvula
La electroválvula controla el paso del gasoil hacia el quemador. Si no abre correctamente, puede haber combustible en el depósito y aun así no producirse el encendido.
El quemador puede iniciar su secuencia, pero la llama no llega a aparecer y la caldera termina bloqueándose. Comprobar una electroválvula requiere revisar alimentación, combustible y funcionamiento del quemador.
Filtro obstruido
El problema no siempre aparece de golpe. La secuencia puede ser progresiva: primero arranques menos limpios, después bloqueos ocasionales y finalmente una caldera que deja de arrancar.
Cuando los residuos llegan al filtro previo al quemador, lo pueden taponar por completo y cortar el suministro. Los manuales de mantenimiento de quemadores de gasóleo incluyen la inspección y limpieza del filtro de la línea de aspiración y del filtro de la bomba entre las operaciones periódicas recomendadas.
El combustible sucio y su relación con el aire en el filtro
Los problemas no siempre están en la caldera. A menudo vienen de depósitos antiguos con muchos años de servicio, entrada de agua por condensación, acumulación de lodos, microorganismos y sedimentos en el fondo, o gasoil de distintas procedencias mezclado con el paso del tiempo.
Todo esto al final va al quemador en forma de partículas y de gasoil con peor comportamiento de combustión. El resultado se ve en más hollín, más residuo en cámara, más consumo y más mantenimiento.
Hollín excesivo y quemador sucio
Uno de los primeros síntomas es el hollín exagerado: cámara de combustión muy ennegrecida, toberas y cabezal de quemador llenos de residuos y limpiezas cada vez más frecuentes.
Esto suele indicar combustible que no está quemando limpio, problemas de atomización del gasoil, inyectores o boquillas sucias, y gasoil con residuos, lodos o contaminación.
Olor fuerte y humo
Una caldera de gasoil moderna y bien ajustada no debe emitir humo visible por la chimenea, ni generar olores fuertes en la sala de calderas. Si notas esto, la combustión es deficiente.
El humo negro indica una mezcla «rica»: hay demasiado gasoil y poco aire en la combustión. El humo blanco suele indicar exceso de aire en la mezcla o presencia de agua en el gasoil.
El mal olor a gases quemados dentro de la vivienda es una señal de alarma crítica. Podría indicar que la chimenea está obstruida o que la cámara de combustión no es estanca.
Consumo elevado
Cuando el combustible está sucio o la combustión es mala, la caldera necesita más gasoil para dar el mismo confort y el quemador trabaja más tiempo y más «forzado».
Una caldera sucia consume mucho más combustible para calentar lo mismo, ya que el hollín actúa como aislante térmico en el intercambiador.
Filtros saturados
En instalaciones con depósitos antiguos o expuestos se generan lodos, algas, óxidos, parafinas y otros residuos. Los filtros se colapsan y el quemador se queda sin caudal suficiente y se para.
Un gasoil contaminado favorece la formación de burbujas y sedimentación. Mantén los depósitos en condiciones óptimas para garantizar un suministro limpio y eficiente.
Qué no conviene hacer
No insistir con el botón de rearme
La mayoría de calderas tienen un botón de «Reset» o desbloqueo. Puedes pulsarlo una sola vez. Si la caldera arranca y vuelve a bloquearse, no insistas.
Reiniciar repetidamente una caldera bloqueada puede inyectar exceso de combustible en la cámara de combustión, provocando una explosión peligrosa al momento de encender.
Cuando una caldera se bloquea, resulta tentador pulsar nuevamente el botón y esperar que esta vez funcione. Un rearme puntual puede permitir comprobar si se trató de una incidencia aislada, pero no conviene convertirlo en una secuencia de diez intentos.
No utilizar gasolina para hacer funcionar el quemador
Si colocas un vaso con una mezcla de gasoil y gasolina y el quemador arranca, eso no demuestra que la instalación esté reparada. El uso de gasolina en un sistema diseñado para gasoil puede generar una combustión peligrosa, humo y daños en el equipo.
La gasolina prende con bastante facilidad y una vez que salta la chispa puede producir combustión aunque existan problemas de pulverización o encendido. Esto no corrige una toma de aire, una boquilla desgastada, una fotocélula defectuosa ni una bomba mal cebada.
No desmontar componentes sellados sin conocer el sistema
Algunos sistemas de aspiración incorporan mecanismos y válvulas que no deben abrirse sin seguir las indicaciones del fabricante. Si el componente tiene una advertencia de «nicht öffnen», significa «no abrir».
Una intervención incorrecta puede alterar el funcionamiento de las válvulas antirretorno, dañar el filtro interno o provocar una nueva pérdida de estanqueidad.
No regular el quemador sin instrumentos
El humo visible siempre significa pérdida de energía y de dinero, aumento de las emisiones contaminantes y reducción de la vida útil del equipo. Lo mejor es solucionar esto cuanto antes.
El especialista tiene métodos e instrumentos especiales para afinar la maquinaria hasta llevarla de nuevo al máximo rendimiento con el mínimo consumo, según la eficacia típica del gasoil.
Qué puede comprobar el usuario y qué debe revisar un técnico
| Puedes comprobar sin desmontar | Conviene dejar al técnico |
|---|---|
| Nivel de gasoil | Presión y funcionamiento de la bomba |
| Alimentación eléctrica | Purga técnica del circuito de combustible |
| Posición básica de mandos | Electroválvula |
| Temperatura solicitada en el termostato | Fotocélula y control de llama |
| Presión visible en el manómetro | Boquilla y electrodos |
| Código mostrado en pantalla | Ajustes del quemador |
| Si aparece una luz de bloqueo | Análisis de combustión |
| Cuándo comenzó la avería | Diagnóstico eléctrico interno |
Una buena guía de diagnóstico no consiste en animarte a desmontar la caldera. Consiste en ayudarte a determinar hasta dónde puedes llegar con seguridad.
Si la caldera de gasoil no arranca después de estas comprobaciones, abrir el quemador o manipular el circuito de combustible sin conocimientos técnicos puede agravar la avería.
Mantenimiento para evitar nuevas entradas de aire
Revisar periódicamente depósitos y conexiones
Un buen mantenimiento es la clave para prevenir la mayoría de los problemas relacionados con el aire en el circuito de gasoil. Inspecciona regularmente el estado de los depósitos, las juntas y las conexiones, y purga el aire del circuito en cuanto detectes indicios.
Asegúrate de que no haya fisuras ni puntos de fuga. Las revisiones deben hacerse periódicamente porque los puntos de fuga no siempre son visibles a simple vista.
Limpiar los depósitos
La limpieza de los tanques no solo elimina sedimentos y contaminantes, sino que también ayuda a identificar problemas estructurales, como fisuras o corrosión, que podrían permitir la entrada de aire.
Esta tarea debe ser realizada por expertos que utilicen técnicas adecuadas para no dañar el sistema. Si el combustible presenta agua, lodos, óxido o microorganismos, limpiar únicamente el filtro no evita que la suciedad vuelva a llegar al quemador.
Limpiar los filtros dos veces al año
La limpieza de filtros es una operación muy sencilla que podrás realizar tú mismo. Se recomienda hacerla al menos 2 veces al año.
Si los filtros son desechables, sustitúyelos al menos 1 vez al año. Los filtros saturados reducen el caudal, fuerzan la bomba y pueden favorecer un funcionamiento inestable del circuito.
Realizar un mantenimiento anual
Por las características técnicas del equipo, se recomienda hacerle no menos de 1 mantenimiento anual, contratando para ello a técnicos o especialistas.
Lo más recomendable es realizar el mantenimiento integral en los meses antes de la llegada del invierno, para que una vez que llegue el momento más frío del año la caldera esté en perfecto estado operacional, no consuma demasiado, ni te abandone en el momento en que más la necesitas.
Limpiar el interior de la caldera
La limpieza del espacio interno de la caldera de gasoil se debe hacer al menos 1 vez al año, posiblemente durante el mantenimiento integral previo al invierno.
Al limpiar y deshollinar el interior de la caldera de gasoil, se eliminan los residuos calcáreos que se hayan acumulado o incrustado en las paredes. Se debe retirar todo el hollín y las cenizas, así como los pozos de humo que se hayan formado.
Revisar quemador, boquilla, electrodos y fotocélula
Muchas de las averías descritas anteriormente, como hollín excesivo, boquillas obstruidas y bloqueos de quemador, tienen un denominador común: la falta de mantenimiento.
Un mantenimiento profesional incluye la limpieza del hogar, el cambio de boquilla, el análisis de combustión y la revisión de filtros de línea y de bomba.
Controlar el nivel del depósito
Para evitar que las impurezas del fondo del depósito pasen al quemador, obstruyan los filtros e impidan el paso del combustible, provocando fenómenos como apagados bruscos, siempre mantén el depósito con una cantidad razonable de gasoil.
Procede a rellenarlo antes de que baje demasiado y espera al menos 1 hora antes de poner en marcha la caldera después de rellenarlo.
Comprobar la presión del circuito de agua
La presión normal debe estar entre 1,2 y 1,5 bares. Cuando la caldera está funcionando, puede subir un poco más la presión, pero en reposo debiera estar siempre entre 1,2 y 1,5 bares.
Es conveniente que revises el manual de uso de tu caldera de gasoil para comprobar lo que dice el fabricante sobre cuáles son los valores exactos de presión de tu caldera.
Cuándo apagar la caldera y solicitar asistencia
Ante olor a gasoil o humos, apaga el equipo, ventila la zona y contacta a un profesional inmediatamente.
Ante una fuga de combustible, debes cerrar la llave de paso del depósito inmediatamente y llamar a un técnico, ya que existe riesgo de incendio y daños al medio ambiente.
Si escuchas un «bum» fuerte cada vez que la caldera enciende, significa que el encendido se está retrasando. Se acumula demasiado gasoil antes de que salte la chispa, y cuando finalmente prende, lo hace de golpe. Esto requiere atención urgente del servicio técnico.
Si después de las comprobaciones básicas el quemador continúa bloqueándose, no conviene insistir con sucesivos rearmes. Los fabricantes establecen procedimientos específicos para localizar un fallo de encendido y determinadas operaciones sobre bomba, quemador y circuito de combustible deben ser realizadas por personal cualificado.
Lista rápida de diagnóstico
- Comprueba que el depósito tenga gasoil suficiente.
- Verifica que la llave de paso esté abierta.
- Revisa que la junta del filtro esté correctamente asentada.
- Observa si hay burbujas en la línea de aspiración.
- Comprueba si el filtro está sucio, saturado o lleno de agua.
- Revisa racores, latiguillos, válvulas y conexiones.
- Comprueba el sentido de la flecha de la válvula antirretorno.
- Observa si la caldera se bloquea después de intentar arrancar.
- Anota el código de error, la marca y el modelo.
- No realices rearmes repetidos.
- No utilices gasolina para intentar mantener encendido el quemador.
- Solicita una purga técnica si el circuito vuelve a coger aire.
Preguntas frecuentes
¿Puede entrar aire aunque no haya una fuga visible de gasoil?
Sí. Una pequeña fisura en la línea de aspiración puede dejar entrar aire sin que salga gasoil.
¿Por qué la caldera funciona desde un recipiente externo?
Si el quemador funciona correctamente desde un recipiente externo, pero se queda sin combustible cuando se conecta al depósito, el problema radica en el recorrido entre el depósito y la caldera: entrada de aire, válvula, filtro, obstrucción o sistema de aspiración.
¿Basta con purgar el circuito?
La purga elimina el aire acumulado, pero si reaparecen burbujas tras purgar, la entrada de aire sigue activa.
¿La válvula antirretorno puede provocar el problema?
Sí. Si está montada al revés, atascada o dañada, puede cortar el paso o permitir que el combustible retroceda y el circuito pierda el cebado.
¿Es normal que el quemador se bloquee después de quedarse el depósito vacío?
Si el sistema llegó a aspirar aire cuando se agotó el gasoil, rellenar el depósito no necesariamente elimina el aire presente en la línea. El circuito puede necesitar una purga siguiendo el procedimiento específico del quemador.
¿Qué indica que el filtro tenga mucha «baba»?
La acumulación de sedimentos, agua u otros contaminantes puede dañar las conexiones y favorecer la entrada de aire. Cuando aparecen residuos recurrentemente, conviene revisar el combustible acumulado en el depósito.

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