Desinfección física mediante membranas de ultrafiltración

La ultrafiltración es una tecnología de separación por membranas que permite realizar una desinfección física del agua mediante una barrera selectiva, sin depender necesariamente de la incorporación de productos químicos. Su principio de funcionamiento se basa en el tamaño de los poros de la membrana: las sustancias de mayor tamaño que dichos poros quedan retenidas, mientras que el agua atraviesa la estructura filtrante.

Dentro del espectro de los procesos de separación por membranas, la ultrafiltración (UF) se ha consolidado como una de las barreras físicas más robustas y versátiles disponibles en la ingeniería sanitaria y de procesos. La gestión del agua en el entorno industrial contemporáneo exige tecnologías capaces de garantizar resultados predecibles y constantes, independientemente de las fluctuaciones en la fuente de origen.

Principio de la desinfección física por ultrafiltración

El principio de la micro y ultrafiltración es la separación física. Es el tamaño de poro de la membrana lo que determina hasta qué punto son eliminados los sólidos disueltos, la turbidez y los microorganismos.

Las sustancias de mayor tamaño que los poros de la membrana son retenidas totalmente. Las sustancias que son más pequeñas que los poros de la membrana son retenidas parcialmente, dependiendo de la construcción de una capa de rechazo en la membrana.

En la tecnología de membranas, el agua de proceso o residual fluye a presión a través de membranas técnicas especialmente diseñadas, fabricadas en cerámica o plástico, que funcionan de manera similar a los filtros. La separación de los componentes y el líquido se produce en la membrana.

Dependiendo de las propiedades físicas y químicas de la membrana, el agua puede atravesarla y otras sustancias quedan retenidas. El agua de proceso se bombea repetidamente desde el tanque de agua de proceso al módulo de membrana mediante una bomba de recirculación y fluye por la superficie de la membrana de ultrafiltración.

La membrana tubular cerámica, seleccionada específicamente para la tarea de filtración correspondiente, deja pasar el agua, pero retiene las macromoléculas y las partículas. El agua de proceso entra a presión perpendicularmente a la dirección de flujo a través de la membrana y fluye purificada al depósito de filtrado.

Esquema de filtración por ultrafiltración

Tamaño de poro y capacidad de retención

Las membranas de ultrafiltración son sencillamente un filtro físico, con un tamaño de poro extremadamente pequeño (0,00005 mm), lo que permite separar el agua de los contaminantes disueltos de una manera muy efectiva.

El sistema utiliza membranas poliméricas, frecuentemente configuradas en módulos de fibra hueca, que presentan poros con diámetros que oscilan entre 0.01 y 0.1 micrones. Esta selectividad micrométrica convierte a la ultrafiltración en una barrera absoluta contra los sólidos en suspensión, la turbidez y los compuestos coloidales.

Más importante aún, el tamaño de poro es significativamente menor que el de las bacterias, los virus y los protozoos (como Cryptosporidium y Giardia).

La membrana de ultrafiltración de fibra hueca es una rama importante de la tecnología de separación por membrana. Se caracteriza por la separación a temperatura ambiente y baja presión.

Tiene las ventajas de bajo consumo de energía, alta precisión de filtración, gran producción de agua y fuerte capacidad antiincrustante. Puede filtrar eficazmente las bacterias del agua, los coloides, los sólidos en suspensión, el óxido, la materia orgánica macromolecular y otras sustancias nocivas.

Comparación de rangos de filtración

ProcesoTamaño de poro o criterio de separaciónAplicación o capacidad indicada
Microfiltración0.1 - 10 µmRetiene todas las bacterias y parte de la contaminación viral
Ultrafiltración0.001 - 0.1 µmPermite la eliminación completa de los virus
Ultrafiltración de fibra hueca0.01 y 0.1 micronesRetención de sólidos en suspensión, turbidez, coloides, bacterias, virus y protozoos

Las membranas usadas para la microfiltración tienen un tamaño de poro de 0.1 - 10 µm. Estas membranas de microfiltración retienen todas las bacterias.

Parte de la contaminación viral es atrapada en el proceso, a pesar de que los virus son más pequeños que los poros de la membrana de microfiltración. Esto es porque los virus se pueden acoplar a las bacterias.

Para la eliminación completa de los virus, se requiere la ultrafiltración. Los poros de las membranas de ultrafiltración pueden retirar de los fluídos partículas de 0.001 - 0.1 µm.

Contaminantes que puede retener la ultrafiltración

La ultrafiltración puede filtrar eficazmente sustancias nocivas como bacterias, coloides, sólidos en suspensión, óxido y compuestos orgánicos macromoleculares en el agua.

La eficacia de la ultrafiltración actúa también en el agua, entre otros parámetros, sobre el color, la turbidez, la dureza, desmineralización, contenidos en hierro, manganeso, amonio, nitratos, microcontaminantes orgánicos e inorgánicos.

La ultrafiltración alcanza un grado de finura tal que permite eliminar incluso las bacterias y los virus del agua. A diferencia de los procesos de desinfección, los componentes orgánicos de este tamaño se eliminan por completo del agua.

Este proceso permite filtrar especialmente las partículas en suspensión del agua. La estructura de la membrana se selecciona exactamente en función del uso previsto.

Los procesos de membrana, junto con procesos como la destilación o la absorción, son procesos de separación con los que se pueden separar del agua sustancias particuladas y moléculas orgánicas de cadena larga.

La ultrafiltración retiene microorganismos y partículas, pero no debe considerarse automáticamente equivalente a una eliminación completa de todas las sustancias disueltas. La microfiltración y la ultrafiltración son procesos dependientes de la temperatura, que retienen sólidos disueltos y otras sustancias del agua en menor medida que la nano filtración y la ósmosis inversa.

Configuraciones de las membranas de ultrafiltración

Membranas de fibra hueca

La membrana de ultrafiltración de fibra hueca se caracteriza por trabajar a temperatura ambiente y baja presión, con un consumo energético reducido, una elevada precisión de filtración y una gran producción de agua.

Los módulos de fibra hueca pueden limpiarse mediante retro-lavados automatizados de alta frecuencia y corta duración, a menudo complementados con inyecciones de aire (air scour) para desprender las partículas adheridas a la superficie de la membrana.

Membranas planas sumergidas

En edificios de nueva construcción, una de las configuraciones más habituales es la recogida y el tratamiento centralizado de las aguas grises generadas, mediante equipos situados en plantas de servicio, o plantas sótano del mismo.

Las membranas planas están dispuestas paralelamente, con una separación entre ellas de 6 mm, para maximizar la superficie de filtrado. El agua es succionada a través de la membrana, dejando en el tanque de origen tanto las substancias disueltas, como los microorganismos.

Habitualmente, para una mayor eficacia del sistema, se sitúa también bajo cada módulo de membranas un difusor de microburbujas, que garantizará un efecto permanente de autolimpieza, generando una columna de burbujas que atraviesa el módulo de membranas y proporciona un suministro suficiente de oxígeno para la degradación de la materia orgánica residual en el depósito de tratamiento.

El sistema de aireación permite además reducir el mantenimiento de este dispositivo entre 1 y 3 limpiezas anuales.

Módulo sumergido de membranas planas

Membranas no sumergidas multibore

Dentro de los sistemas de tratamiento por ultrafiltración destacamos la reciente aparición para estos usos, de los sistemas de tratamiento por membranas no sumergidas, basados en los sistemas de fibras de membrana multibore.

Después de atravesar el filtro de gruesos y de una primera etapa de tratamiento por oxigenación, mediante difusores de aire por microburbuja, el agua pasa al filtro de membranas multibore, que inicia la etapa de ultrafiltración de las aguas grises pretratadas.

Con un tamaño de poro físico de solo 20 μm (2.500 veces más fino que un cabello humano), todas las partículas sólidas, los gérmenes y los virus se retienen de forma segura en el sistema todo el tiempo.

Después de la depuración, aproximadamente el 10% de las aguas grises recicladas se utilizará para el retrolavado del filtro de membrana multibore.

Un detector integrado (detecta la presión) verifica la integridad de las fibras de la membrana para un funcionamiento óptimo y una retención segura de partículas y gérmenes.

Gracias a la alta calidad del agua obtenida, puede almacenarse durante un período largo de tiempo, por ejemplo, en el depósito de aguas grises tratadas o en las mismas cisternas de los inodoros, y puede utilizarse para una gran variedad de aplicaciones de reutilización.

A pesar de ello, la inversión en estos módulos de membranas no sumergidos presenta actualmente un coste que no se justifica excepto en instalaciones con un volumen de tratamiento importante y siempre superior a los 5.000 litros/día.

Funcionamiento mediante flujo cruzado

El filtrado funciona aquí, al igual que en la ultrafiltración y la nanofiltración, según el principio de flujo cruzado: el agua que se va a filtrar se impulsa a través del filtro con sobrepresión.

Para que el filtro no se obstruya, es necesario instalar un circuito en el lado de entrada por el que llegue al filtro más agua de la que debe atravesarlo.

También es importante agitar el agua en el lado de entrada para que no se forme una capa que obstruya el filtro.

La separación física se produce mientras el agua circula por la superficie de la membrana. Una parte atraviesa los poros como agua filtrada o permeado y otra parte arrastra los contaminantes retenidos como agua concentrada.

Aplicaciones de la desinfección física mediante ultrafiltración

Tratamiento de agua potable y aguas residuales

El proceso se utiliza en el tratamiento de agua potable y aguas residuales, en la purificación de agua de lavado o de proceso, por ejemplo, para eliminar tensioactivos, y en la industria alimentaria para separar proteínas.

La ultrafiltración también puede aplicarse para el pre-tratamiento del agua antes de la filtración o de la ósmosis inversa.

Reutilización de aguas grises

Como es sabido, las llamadas aguas grises, son aquellas aguas procedentes de la evacuación de aparatos sanitarios como lavabos, lavamanos, duchas y bañeras, que previo filtrado y tratamiento, pueden ser devueltas al propio edificio donde se han generado, para ser reutilizadas, principalmente en la descarga de cisternas de inodoro (WC), riego de zonas verdes y ajardinadas, lavado de vehículos y otros usos asimilables.

Estas instalaciones pueden adquirir diversas configuraciones en función del tipo de recogida y tratamiento aplicado a las mismas, según sea recogida independiente por cuarto húmedo o aparato o recogida centralizada para la totalidad de las aguas grises generadas en el inmueble.

Dependiendo principalmente del volumen de aguas grises a reutilizar, se requerirá de uno o más módulos de membranas, factor que determinará junto al número de depósitos, las dimensiones de la sala técnica que albergue al equipo.

Al analizar el aspecto organoléptico de aguas grises tratadas con equipos MBR, pueden obtenerse resultados visualmente impactantes, ya que el agua obtenida con este tratamiento presenta unos índices de turbidez extraordinariamente bajos.

Protección de la ósmosis inversa

Una de las aplicaciones estratégicas más críticas de la ultrafiltración en la industria es la protección de sistemas posteriores más sensibles, particularmente las plantas de ósmosis inversa.

Las membranas de ósmosis inversa son extremadamente susceptibles al ensuciamiento (fouling) por partículas coloidales y materia orgánica.

Al implementar un sistema de ultrafiltración como pretratamiento, se reduce el Índice de Densidad de Sedimentos (SDI) del agua de alimentación a valores consistentemente bajos, independientemente de si el agua proviene de un río, un pozo o una red municipal inestable.

Economía circular y recuperación de efluentes

Además de su función como pretratamiento, la ultrafiltración es una tecnología central en los esquemas de economía circular y recuperación de efluentes.

En industrias como la alimenticia, la textil o la papelera, los efluentes tratados biológicamente aún contienen cargas residuales de sólidos y bacterias que impiden su reutilización.

Algunas aplicaciones de la microfiltración son:

  • Esterilización por frío de bebidas y productos farmacéuticos.
  • Aclaramiento de zumos de frutas, vinos y cerveza.
  • Separación de bacterias del agua (tratamiento biológico de aguas residuales).
  • Tratamiento de efluentes.
  • Separación de emulsiones de agua y aceite.
  • Pre-tratamiento del agua para nano filtración y ósmosis inversa.
  • Separación sólido-líquido para farmacias e industrias alimentarias.
  • La industria del metal, mediante separación de emulsiones agua/aceite y tratamiento de pinturas.
  • La industria textil.

Resultados de eliminación microbiológica y fisicoquímica

La investigación experimental se ha llevado a cabo en una planta piloto de ultra-microfiltración, usando módulos de membrana tipo plato.

Las membranas que se utilizaron fueron dos de microfiltración y dos de ultrafiltración. Los tamaños de poro nominal de las membranas de microfiltración fueron de 0,45 um y de 0,1 um, y las de ultrafiltración fueron de 20.000 y 10.000 Daltons de tamaño de poro.

El efluente usado como alimentación al módulo de membranas procedía del decantador secundario de una planta de tratamiento de aguas residuales por lodos activados.

MembranaResultados microbiológicosDQODBO5SSTurbidez
Microfiltración de 0,45 umLa calidad bacteriológica del permeado fue muy variable; no se logró una remoción total de los microorganismos consideradosNo se lograron buenos resultadosNo se lograron buenos resultadosNo se lograron buenos resultadosNo se lograron buenos resultados
Microfiltración de 0,1 umPor encima del 99.91 por ciento en coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales; más del 99 por ciento en aerobios totales55,15 por ciento71,13 por ciento90,03 por ciento98,45 por ciento
Ultrafiltración de 20.000 DaltonsRemoción total de coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales; 99.81 por ciento de eliminación de aerobios totales55,96 por ciento75,54 por ciento95,47 por ciento99,45 por ciento
Ultrafiltración de 10.000 Daltons100 por ciento de remoción de coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales; 99,999 por ciento de eliminación de aerobios totales57,87 por ciento70,2 por ciento95,98 por ciento99,57 por ciento

En primer lugar se investigó con membranas de 0.45 um, la calidad bacteriológica del permeado fue muy variable, no se logró una remoción total de los microorganismos considerados en la investigación.

Tampoco se lograron buenos resultados en la eliminación de materia orgánica ni en la eliminación de metales.

En segundo lugar se investigó con membranas de microfiltración de 0,1 um, obteniéndose mejores resultados que en el anterior, llegándose a rendimientos por encima del 99.91 por ciento en coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales, y más del 99 por ciento en aerobios totales.

En lo referente a la eliminación de los parámetros físico-químicos se alcanzaron rendimientos para la DQO del 55,15 por ciento, para la DBO5 del 71,13 por ciento, para los SS del 90,03 por ciento, para la turbidez del 98,45 por ciento.

Seguidamente se trabajó con membranas de ultrafiltración de 20.000 Daltons, lográndose total remoción de coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales, y un 99.81 por ciento de eliminación de aerobios totales.

La eficiencia alcanzada en la eliminación de los parámetros físico-químicos fue la siguiente: Para la DQO del 55,96 por ciento, para la DBO5 del 75,54 por ciento, para los SS del 95,47 por ciento, para la turbidez del 99,45 por ciento.

Finalmente se trabajó con membranas de ultrafiltración de 10.000 Daltons, se alcanzó una remoción del 100 por ciento de coliformes totales, coliformes fecales y estreptococos fecales, y un 99,999 por ciento en la eliminación de aerobios totales.

El permeado fue de buena calidad y constante. En relación con los parámetros físico-químicos, los mejores resultados se obtuvieron con este tipo de membrana, llegándose a una remoción de la DQO del 57,87 por ciento y de la DBO5 del 70,2 por ciento, de los SS del 95,98 por ciento; de la turbidez del 99,57 por ciento.

La eliminación de nutrientes fue baja y la remoción de metales muy pobre en los ensayos descritos. En general con membranas de ultrafiltración se cumplen las normas de calidad de las aguas para los diferentes usos, como agua para baño, cría de moluscos, más no así para la cría de peces, siendo los factores limitativos el fósforo y la DBO5.

No cumplen con la calidad del agua para producción de agua potable, al considerar nutrientes y DBO5.

Pretratamiento y protección de la membrana

El pre-tratamiento no es solo importante para los procesos de nano filtración y de ósmosis inversa, sino también para los procesos de microfiltración y ultrafiltración arriba mencionados.

El pre-tratamiento debe ser determinado tan pronto como se conozca la composición del agua residual.

Para prevenir que las membranas sean dañadas por partículas duras y cortantes, el agua debe ser pre-filtrada antes de realizar los procesos de microfiltración o ultrafiltración.

Los poros de la unidad de pre-filtración deben estar entre 0.5 y 1.0 mm, dependiendo de la composición del agua residual.

Cuando se realice la microfiltración y la ultrafiltración no será necesario un pre-tratamiento adicional del agua.

Debe limpiarse o reemplazarse regularmente la bolsa de filtro o el elemento filtrante del filtro de seguridad.

Durante el funcionamiento del sistema de ultrafiltración, las partículas coloidales, los microorganismos y los compuestos orgánicos macromoleculares del agua entrante se transportan en el tubo de membrana.

Estos contaminantes se depositan en la superficie de la membrana, lo que resulta en una disminución en la producción de agua del sistema y en la calidad del agua.

Retrolavado y limpieza de las membranas

La operatividad de los sistemas modernos de ultrafiltración está diseñada para la eficiencia y la autonomía.

A diferencia de los filtros de arena que requieren retro-lavados masivos y prolongados, los módulos de fibra hueca se limpian mediante retro-lavados automatizados de alta frecuencia y corta duración, a menudo complementados con inyecciones de aire (air scour) para desprender las partículas adheridas a la superficie de la membrana.

De acuerdo con la calidad del agua cruda, debe configurarse el ciclo de retrolavado. En el rango de 60-90 minutos, cuanto peor es la calidad del agua, más corto es el ciclo.

El lavado normal es de 15 segundos, el retrolavado superior es de 25 segundos y el retrolavado inferior es de 20 segundos.

Para realizar un lavado químico, se enciende la válvula de entrada de agua de lavado de medicamentos y la válvula de reflujo, se gira la perilla “Manual de auto” del panel de la caja de control eléctrico a manual, se enciende la bomba de lavado de medicamentos y se ajusta la válvula de entrada para que el manómetro muestre la presión P = 0.20MPa.

La presión superior somete la membrana del filtro a un lavado de drogas positivo.

Parámetros de operación y puesta en marcha

Conexión y limpieza inicial

  1. Conecte el host de ultrafiltración al equipo periférico (bomba de agua, tanque de agua, etc.) de acuerdo con el diagrama de flujo del proceso.
  2. Después de verificar que la conexión de la tubería sea correcta, desconecte todas las conexiones vivas conectadas a la unidad principal de ultrafiltración, limpie la tubería conectada a la unidad principal y enjuague con agua durante 5 a 10 minutos hasta que esté limpia.
  3. Preste atención al drenaje directo del agua de limpieza.

Posición de las válvulas y arranque

Baje la válvula de entrada de la unidad principal de ultrafiltración, abra toda la válvula de producción de agua, la válvula de retorno de agua concentrada y la válvula de retrolavado, cierre la válvula de entrada de agua de lavado de medicamentos y la válvula de retorno, para evitar una presión de agua excesiva al arrancar, causando daños.

Luego gire la perilla “Manual de auto” en el panel de la caja de control eléctrico a la posición manual, abra la “válvula de flujo cruzado de ultrafiltración”, luego abra la “válvula de entrada de ultrafiltración” y después abra lentamente la válvula de entrada y ciérrela.

Antes de poner en marcha la máquina, asegúrese de que las válvulas estén en la posición correcta.

La bomba de refuerzo se puede encender después de cerrar la válvula de entrada; de lo contrario, se pueden dañar el manómetro y la membrana de ultrafiltración.

Después de encender la bomba de agua sin tratar, ajuste la válvula de entrada a la presión de entrada.

Operación formal

Después de completar la limpieza anterior, el sistema de ultrafiltración puede entrar en la operación de puesta en marcha formal.

Abra ligeramente la válvula de entrada, abra la válvula de salida y la válvula de flujo cruzado, gire la perilla “Manual de auto” al cambio automático y ajuste la válvula de entrada, la válvula de flujo cruzado y la válvula de producción de agua.

La presión del agua producida debe situarse en 0.02-0.05Mpa, el flujo de agua producida debe ser aproximadamente el flujo de diseño y el flujo de agua concentrada debe ser aproximadamente el 10% -50% del flujo influente según la turbidez del agua cruda.

La presión del agua de entrada es la presión del agua de entrada inicial. Cuando el caudal del agua producida está garantizado, cuanto menor sea la presión de entrada, mejor.

Cuando el sistema de ultrafiltración funciona normalmente, el valor del manómetro de entrada es 0.1-0.3Mpa, y la presión no se puede aumentar arbitrariamente para aumentar el volumen de agua, de lo contrario, los elementos de la membrana se dañarán.

Primer arranque y cambios de presión

Cuando la membrana de ultrafiltración se enciende por primera vez, use agua de entrada de flujo bajo y baja presión para expulsar el aire del módulo de la membrana.

La presión de entrada debe ser lo más baja posible. El agua debe alimentarse desde la parte inferior de la membrana para eliminar toda el agua producida y el agua concentrada durante el proceso.

Debe ser dado de alta; cada arranque y parada subsiguientes implicará cambios repentinos en la presión y el flujo del sistema, impacto en los módulos de membrana, etc.

Debe evitarse que la membrana se seque por pérdida de agua.

Temperatura, presión y producción de agua

El volumen de producción de agua diseñado del sistema de ultrafiltración generalmente se mide en condiciones de temperatura del agua de 25 ℃ y presión estándar.

Si la temperatura del agua sube o baja, la producción de agua también aumenta o disminuye.

Cuando la temperatura del agua desciende 1 ℃, la producción de agua desciende un 2,13 %.

La presión no debe incrementarse arbitrariamente para aumentar el volumen de agua, porque el exceso de presión puede dañar los elementos de membrana.

El control de la presión de entrada, el flujo cruzado, el retrolavado y la temperatura permite mantener una producción de agua más estable y reducir el riesgo de ensuciamiento o deterioro de la membrana.

Procesos complementarios y límites de la desinfección física

Aunque el nivel de depuración no lo requiere, en algunos casos se contempla la posibilidad de aplicar tratamientos complementarios, que favorezcan por ejemplo, el mantenimiento del agua depurada en condiciones de consumo durante periodos de tiempo prolongado.

La desinfección mediante radiación ultravioleta no posee ningún tipo de efecto residual, por lo cual el agua a la salida del equipo no está protegida frente a una posterior recontaminación; por este motivo generalmente se utiliza este sistema en el punto o puntos finales de consumo.

Se deberá estudiar la viabilidad y rentabilidad de la instalación de dispositivos generadores de ozono (O3), dosificadores de ozono, dado el coste de los mismos.

Independientemente se tomará en consideración que liberar dosis excesivas de O3 pueden ser altamente tóxico para el ser humano.

Siguiendo el protocolo de seguridad, los valores máximos de ozono en lugares con presencia humana están establecidos en 0,2mg/m3 y, para población de riesgo (ancianos, niños, embarazadas, inmunodepresivos) de 0,1mg/m3.

El tratamiento adicional después de la microfiltración o ultrafiltración dependerá de las demandas concretas del agua tratada y del uso previsto del permeado.

La nanofiltración captura incluso las moléculas más pequeñas y los iones multivalentes. Dependiendo del tamaño de la membrana, se pueden filtrar moléculas definidas con precisión.

La nanofiltración se utiliza normalmente junto con la ósmosis inversa. La nanofiltración se utiliza para la purificación de ácidos mediante la separación selectiva de metales, la desalinización, la decoloración, la concentración de soluciones de proceso y la separación de DQO.

La ósmosis inversa funciona según otro principio. Aprovecha la ley física según la cual las moléculas se distribuyen uniformemente en un líquido.

Este proceso se utiliza a menudo para la desalinización del agua de mar, pero también es adecuado para filtrar muchas otras sustancias indeseables del agua, como nitratos, nitritos, residuos de medicamentos, virus, bacterias, fungicidas, herbicidas, amianto, hormonas, gérmenes, cal o uranio.

Ventajas operativas de la ultrafiltración

  • Separación física a temperatura ambiente y baja presión.
  • Bajo consumo de energía.
  • Alta precisión de filtración.
  • Gran producción de agua.
  • Fuerte capacidad antiincrustante.
  • Retención eficaz de bacterias, coloides y sólidos en suspensión.
  • Reducción de la turbidez y de las partículas de materia orgánica macromolecular.
  • Protección de equipos posteriores, especialmente de las plantas de ósmosis inversa.
  • Diseño modular que facilita la expansión.
  • Retrolavado automatizado de alta frecuencia y corta duración.
  • Posibilidad de reutilización del agua tratada en distintos usos no potables.

La adopción de la ultrafiltración representa un salto cualitativo en la gestión hídrica.

Su capacidad para proporcionar una calidad de agua inquebrantable, su diseño modular que facilita la expansión y su contribución directa a la longevidad de los equipos posteriores, la convierten en una inversión tecnológica con un retorno operativo rápido y medible.

Proceso de lavado químico CIP de la ultrafiltración en una planta de ósmosis inversa (R.O.)

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