Ablandamiento del agua por intercambio iónico

El ablandamiento del agua por intercambio iónico es un proceso de tratamiento que elimina principalmente los iones de calcio y magnesio, responsables de la dureza, y los sustituye por iones de sodio. Para ello, el agua atraviesa un lecho de resina catiónica, cuyos sitios activos retienen los minerales de dureza y liberan sodio al agua.

Este procedimiento reduce la formación de incrustaciones en tuberías, calderas, intercambiadores de calor, circuitos de refrigeración y membranas. Cuando la resina se agota, se regenera con una solución concentrada de cloruro de sodio, que desplaza los iones de calcio y magnesio acumulados y restablece la capacidad de intercambio.

Qué es el agua dura y por qué es necesario ablandarla

El “agua dura” es aquella que contiene una cantidad significativa de calcio y magnesio. Su utilización no está libre de riesgos, ya que puede ocasionar taponamientos en las tuberías, o bien complicar la disolución de químicos en agua.

El agua dura contiene altas concentraciones de sales de calcio y magnesio disueltas, especialmente en forma de carbonatos y sulfatos. Estos iones tienden a depositarse en forma de sólidos en los intercambiadores de calor, las tuberías y las membranas cuando se calientan o cambian las condiciones de solubilidad. Este proceso se conoce como incrustación.

Estos depósitos provocan una reducción de la tasa de transferencia de calor, un aumento de los costes energéticos y una mayor frecuencia de mantenimiento. El agua dura causa problemas en muchos procesos industriales, ya que los componentes de dureza disueltos pueden provocar depósitos, reducir el rendimiento del sistema y aumentar el consumo de energía.

Especialmente en los sistemas de circulación industriales, como los sistemas de calderas de vapor, los circuitos de refrigeración y los sistemas de membranas el control de la dureza del agua es crucial para maximizar la eficacia y reducir los costes de funcionamiento.

La dureza del agua se indica a menudo en grados alemanes de dureza (°dH) o en milimoles por litro (mmol/l). Los intervalos típicos de dureza del agua van desde agua blanda (< 8,4 °dH) hasta agua muy dura (> 21,3 °dH).

Qué es el intercambio iónico

El intercambio iónico se refiere a un proceso mediante el cual se intercambian iones presentes en el agua con iones de carga opuesta presentes en un material sólido llamado resina intercambiadora de iones.

Se trata de una reacción química reversible, que sucede cuando un ion de una solución se intercambia por otro ion de igual signo, que está unido a una partícula sólida inmóvil. La reacción mantiene la electroneutralidad y es reversible, lo que permite regenerar la resina con una solución química que restituye su forma activa.

En un proceso de intercambio iónico, el agua atraviesa un lecho de pequeñas esferas de resina. Los iones presentes en el agua, como calcio, magnesio, sulfatos y nitratos, son atraídos a los sitios activos de la resina y, a cambio, la resina libera otros iones, como sodio, hidrógeno, hidróxido o cloruro, según el tipo.

Los iones son moléculas cargadas eléctricamente y se forman a medida que los contaminantes se disuelven en el agua. Las áreas naturales de agua tienen un balance de iones cargados positiva y negativamente.

Los iones son los que determinan el TDS y la conductividad del agua. La mayor presencia de iones se traduce en una mayor TDS y conductividad.

Cómo funciona el ablandamiento por intercambio iónico

Los ablandadores de agua son intercambiadores de iones específicos que están especialmente diseñados para eliminar iones con carga positiva. En la mayor parte de los casos, los ablandadores eliminan los iones de calcio (Ca2+) y magnesio (Mg2+), que son conocidos como “minerales duros”.

El ablandamiento del agua por intercambio iónico es un proceso fundamental en el tratamiento de aguas que busca eliminar los iones no deseados, como el calcio y el magnesio, responsables de la dureza del agua.

Este proceso se basa en el intercambio de iones positivos y negativos presentes en el agua con iones de carga opuesta presentes en una resina intercambiadora de iones. Esencialmente, el agua dura entra en contacto con la resina cargada negativamente, lo que provoca la liberación de iones de calcio y magnesio y la captura de iones de sodio por parte de la resina.

El proceso de intercambio iónico del agua se rige por principios químicos simples pero efectivos. Cuando el agua dura fluye a través de la resina, los iones de calcio y magnesio presentes en el agua se adhieren a los sitios de intercambio en la resina, mientras que los iones de sodio son liberados al agua.

Este intercambio de iones elimina la dureza del agua, dejándola suave y más adecuada para diversos usos domésticos e industriales. Como el sodio no forma depósitos sólidos, el agua se considera ablandada.

Esquema de ablandador por intercambio iónico

Etapas principales del proceso

  1. Carga de la resina: El agua fluye a través de un depósito de resina lleno de resinas de intercambio catiónico.
  2. Intercambio de iones: Las resinas contienen iones de sodio (Na+) en su superficie, que se intercambian al entrar en contacto con los iones de calcio y magnesio.
  3. Producción de agua ablandada: Los iones de calcio y magnesio permanecen en la resina y el agua que sale del sistema contiene iones de sodio en lugar de los formadores de dureza.
  4. Agotamiento: La capacidad de la resina disminuye progresivamente a medida que retiene los minerales de dureza.
  5. Regeneración: Cuando la resina está saturada, se regenera con una solución salina concentrada (NaCl).
  6. Enjuague: Los iones de sodio desplazan a los iones de calcio y magnesio acumulados, que se eliminan con el agua de aclarado.

Los pasos involucrados en el proceso de intercambio iónico son cruciales para comprender su eficacia. Desde la captura de los iones no deseados por parte de la resina hasta la liberación de iones de sodio para regenerar la capacidad de intercambio de la resina, cada fase del proceso está meticulosamente diseñada para lograr una eliminación eficiente de impurezas.

Resinas utilizadas en el ablandamiento

Las resinas de intercambio iónico son materiales poliméricos con grupos funcionales cargados capaces de intercambiar iones disueltos en el agua por otros iones fijados en la resina.

Las resinas se comportan como un electrolito, con la particularidad de que todos los grupos reactivos están unidos a un polímero insoluble que forma la matriz de la resina.

La mayoría de las resinas utilizadas hoy en día son sintéticas, basadas en copolímeros de estireno-divinilbenceno, tratado adecuadamente para agregar los grupos funcionales. La sulfonación da lugar a resinas catiónicas y la aminación a resinas aniónicas.

Para el ablandamiento industrial se utiliza normalmente una resina catiónica de ácido fuerte (SAC), que se regenera con cloruro de sodio o salmuera. En casos de agua con TDS alto o niveles de dureza altos, la resina SAC a veces está precedida por una resina de catión de ácido débil (WAC).

En los casos en que el agua tenga altos niveles de hierro, altos niveles de cloro o alta temperatura, el ablandamiento se logra con una resina SAC o SST de tipo macroporoso.

Tipos principales de resinas

Resinas catiónicas

Las resinas catiónicas intercambian cationes como Ca2+, Mg2+, Na+ y Fe2+. Se suministran típicamente en forma sodio (Na) para suavizadores o hidrógeno (H) para desmineralización.

  • Ácido fuerte (SAC): funcionan en un amplio rango de pH; son la base del ablandamiento y de la desmineralización industrial.
  • Ácido débil (WAC): tienen alta capacidad frente a la dureza asociada a bicarbonatos y se utilizan en tándem antes de SAC para reducir el consumo de regenerante en aguas con alta alcalinidad.

Resinas aniónicas

Las resinas aniónicas intercambian aniones como Cl−, SO42−, NO3−, HCO3− y sílice, como HSiO3− en condiciones adecuadas.

  • Base fuerte (SBA): eliminan aniones fuertes y débiles; son necesarias para lograr agua muy baja en conductividad en la desmineralización completa.
  • Base débil (WBA): son eficaces contra ácidos minerales libres y orgánicos; suelen colocarse antes de una SBA para reducir el consumo de químico y protegerla del ensuciamiento orgánico.

Lechos mixtos

Los lechos mixtos son una mezcla íntima de resina catiónica y aniónica en un mismo recipiente para lograr un pulido final de alta pureza, con baja conductividad y baja sílice, normalmente después de trenes de ósmosis inversa o desmineralización en dos lechos.

Resinas selectivas o quelantes

Las resinas selectivas están formuladas para tener una afinidad elevada hacia iones específicos, como metales pesados, arsénico, boro y nitratos. Son útiles en el tratamiento de efluentes industriales tóxicos o para cumplir límites de potabilidad, por ejemplo, mediante resinas aniónicas selectivas de nitrato.

Regeneración de la resina

Un sistema típico opera en ciclos de servicio, retro-lavado, regeneración química y enjuague.

  • Servicio: el agua fluye a través de la resina en su forma activa; los iones objetivo se intercambian hasta agotar la capacidad.
  • Retro-lavado: según el diseño, expande el lecho y remueve los sólidos atrapados.
  • Regeneración química: se aplica una solución regenerante que desplaza los iones retenidos y restaura los sitios funcionales.
  • Enjuague lento y rápido: eliminan el regenerante residual antes de volver a poner el equipo en servicio.

En los suavizadores se utiliza NaCl para regenerar la resina catiónica en forma sodio. En una resina catiónica en forma hidrógeno se utiliza un ácido fuerte, mientras que una resina aniónica en forma hidróxido se regenera con soda cáustica.

El proceso es reversible y repetible durante múltiples ciclos hasta que la degradación de la resina justifique su reemplazo. La regeneración completa y uniforme del lecho es esencial para conservar la capacidad útil y evitar fugas de dureza.

Ventajas del ablandamiento del agua

Prevención de incrustaciones

En los sistemas de calderas de vapor en particular, ablandar el agua de alimentación es crucial para evitar la acumulación de sales de calcio y magnesio en las superficies de calentamiento de la caldera.

El agua dura no tratada puede provocar la formación de gruesas capas de cal, que dificultan la transferencia de calor y aumentan el consumo de energía. Las resinas catiónicas en forma sodio sustituyen calcio y magnesio, formadores de cal, por sodio, evitando incrustaciones en calderas, intercambiadores y circuitos industriales.

Aumento de la vida útil de los equipos

En circuitos de refrigeración y sistemas de membranas el ablandamiento evita la formación de incrustaciones y prolonga la vida útil de los intercambiadores de calor y las membranas.

Reducción del consumo de productos químicos

El agua descalcificada reduce la necesidad de antiincrustantes y otros productos químicos para evitar los depósitos. El uso de intercambio iónico en combinación con otros métodos de tratamiento puede reducir la carga sobre otros componentes del sistema, así como el consumo de productos químicos y energía.

Funcionamiento más estable

El agua blanda garantiza un funcionamiento fluido y energéticamente eficiente de los sistemas, lo que se traduce en un ahorro de costes y una reducción de los tiempos de inactividad de la producción.

Entre las ventajas de aplicar el proceso iónico en el tratamiento de aguas encontramos:

  • Adaptación a las necesidades de las aguas en las cuales las concentraciones de las impurezas iónicas son relativamente bajas.
  • Altas capacidades de intercambio que permiten conseguir procesos compactos requiriendo inversiones moderadas.
  • Estabilidad química, larga duración y fácil regeneración.
  • Posibilidad de instalación automática o manual, adaptándose a las condiciones específicas de cada establecimiento.
  • Resultados rápidos.
  • Aplicaciones a corto y largo plazo.
  • Variedad de tamaños de tanques.
  • Permite instalaciones rápidas.
  • Requiere mantenimiento mínimo.

Limitaciones y aspectos que deben controlarse

El intercambio iónico presenta una capacidad finita frente a aguas muy salinas, por lo que requiere grandes volúmenes de resina y mayores cantidades de regenerante. En aguas residuales de mayor salinidad, el volumen de resina requerido y el regenerante pueden volverse poco rentables.

Las resinas son sensibles a oxidantes, como el cloro libre, a la temperatura y al ensuciamiento orgánico. También es necesario gestionar adecuadamente el efluente de regeneración, que puede contener salmuera, ácidos o productos de limpieza.

El ablandamiento elimina principalmente calcio y magnesio, pero no reduce por sí mismo todos los sólidos disueltos ni todos los contaminantes del agua. Algunas sustancias, como ciertos compuestos orgánicos y metales pesados, pueden requerir métodos adicionales de tratamiento para su eliminación completa.

Parámetros para diseñar un sistema de ablandamiento

Elegir la resina y dimensionar el sistema no es una decisión uniforme para todas las instalaciones. La selección depende de la calidad del agua, el caudal, el objetivo de tratamiento, el regenerante disponible y las condiciones de operación.

  • Calidad del agua de alimentación: dureza, alcalinidad, TDS, sulfatos, nitratos, materia orgánica, hierro, cloro y temperatura.
  • Objetivo de calidad del agua de salida: agua ablandada, desmineralizada o ultrapura.
  • Capacidad de la resina: debe relacionarse con la carga iónica esperada por ciclo.
  • Tipo de regenerante: sal, ácido o sosa, según la resina y el proceso.
  • Caudal de servicio: determina el tamaño del tanque y la cantidad de resina.
  • Frecuencia de regeneración: depende del volumen tratado y de la capacidad útil del lecho.
  • Pretratamiento: puede incluir filtración, decloración o remoción orgánica para proteger la resina.
  • Automatización: puede realizarse mediante controles digitales o sistemas basados en PLC.
  • Gestión del agua de regeneración: debe contemplar la recogida, el tratamiento o la evacuación del efluente.

Antes de especificar un sistema, deben recopilarse un análisis completo del agua, el uso final del agua, la calidad objetivo, la disponibilidad y el manejo de regenerantes, el espacio disponible, los caudales de servicio y regeneración y el nivel de automatización requerido.

Pretratamiento y protección de la resina

El pretratamiento protege la resina frente a oxidantes, sólidos suspendidos, materia orgánica y otros compuestos que pueden reducir su capacidad o acelerar su deterioro.

La filtración ayuda a retener partículas que podrían aumentar la pérdida de carga o provocar canalización. La decloración es importante cuando el agua contiene cloro libre, ya que los oxidantes pueden dañar la estructura funcional de algunas resinas.

El control de hierro, materia orgánica y temperatura también es importante en aguas con características especiales. En los casos en que el agua tenga altos niveles de hierro, altos niveles de cloro o alta temperatura, puede requerirse una resina SAC o SST de tipo macroporoso.

Señales de agotamiento y mantenimiento

La fuga de dureza después del suavizador indica que la resina catiónica está agotada o que existe canalización en el lecho. En ese caso, deben revisarse el momento de regeneración, la distribución del flujo y el estado de la resina.

Un diferencial de presión elevado sugiere incrustación o ensuciamiento particulado y requiere un retro-lavado. La caída de rendimiento después de varias regeneraciones puede deberse a una regeneración insuficiente, oxidación o ensuciamiento orgánico.

Para corregir estas situaciones deben revisarse la química de regeneración, los caudales, la secuencia de lavado, el pretratamiento y la integridad hidráulica del tanque.

Intercambio iónico frente a otras tecnologías

Existen numerosas formas de ablandar el agua, como la ósmosis inversa, la nanofiltración, la precipitación química, la desmineralización y la descalcificación electromagnética, pero el intercambio iónico es una de las más utilizadas.

Intercambio iónico y ósmosis inversa

La principal diferencia radica en el proceso utilizado para purificar el agua. Mientras que el intercambio iónico implica la eliminación de iones mediante el intercambio con una resina, la ósmosis inversa utiliza una membrana semipermeable para filtrar las impurezas del agua.

El ablandamiento por intercambio iónico puede utilizarse antes de la ósmosis inversa para reducir el riesgo de incrustación y mejorar la estabilidad de las membranas. En trenes avanzados, la ósmosis inversa reduce la carga salina y las resinas, en lecho mixto o módulos EDI, realizan el pulido hasta alcanzar calidades ultrapuras.

La desmineralización mediante resinas logra agua muy baja en iones, pero requiere productos químicos. La ósmosis inversa reduce masivamente la carga iónica con menor consumo químico, mientras que la combinación de ósmosis inversa con resinas o EDI ofrece un equilibrio entre coste y pureza.

Intercambio iónico y desmineralización

Combinando etapas catiónicas y aniónicas, y opcionalmente un lecho mixto, se eliminan prácticamente todos los iones disueltos, logrando aguas de baja conductividad para industrias farmacéuticas, alimentación, semiconductores y calderas de alta presión.

En cuanto a los sistemas de desionización del agua, los cationes se intercambian por iones de hidrógeno, mientras que los aniones se intercambian por iones hidroxilo.

Tipos de intercambio iónico y aplicaciones

En el tratamiento del agua, se emplean distintos tipos de intercambio iónico para abordar diferentes necesidades y características del líquido. Los principales tipos son el intercambio iónico catiónico, aniónico y mixto.

El intercambio iónico catiónico implica la eliminación de iones positivos del agua, como calcio y magnesio, responsables de su dureza. Este proceso se lleva a cabo mediante una resina intercambiadora de iones cargada negativamente.

El intercambio iónico aniónico se enfoca en la eliminación de iones negativos, como cloruros y sulfatos, que pueden afectar la calidad del agua. En este caso, se utiliza una resina cargada positivamente para atraer y retener estos iones no deseados.

El intercambio iónico mixto combina la acción catiónica y aniónica en un solo sistema, permitiendo una purificación más completa del agua.

Aplicaciones industriales del ablandamiento

  • Calderas de vapor: prevención de depósitos en las superficies de calentamiento y mantenimiento de una transferencia de calor eficiente.
  • Intercambiadores de calor: reducción de incrustaciones y conservación de la capacidad de transferencia térmica.
  • Circuitos de refrigeración: protección de tuberías, equipos y superficies de intercambio.
  • Sistemas de membranas: reducción del riesgo de incrustación y prolongación de la vida útil de las membranas.
  • Industria alimentaria y de bebidas: prevención de depósitos en intercambiadores de calor y calderas.
  • Industria farmacéutica: producción de agua de proceso con requisitos de pureza definidos.
  • Industria química: protección de los circuitos de refrigeración y agua caliente contra las incrustaciones.
  • Procesado de metales: tratamiento de superficies y galvanizado para evitar la formación de depósitos.

El intercambio iónico también se utiliza en la desalinización del agua de mar, el tratamiento de aguas residuales industriales y la purificación de agua para uso doméstico.

Las resinas aniónicas selectivas retienen nitratos con alta eficiencia; la operación se asemeja a un suavizador y puede remover >90% si se diseña y regenera correctamente. Resinas especiales también capturan metales pesados y aniones tóxicos en efluentes industriales.

Equipos de intercambio iónico

Los sistemas de tratamiento de agua de intercambio iónico pueden utilizar tanques de acero al carbono revestidos de epoxi, tanques de fibra de vidrio (FRP), válvulas de diafragma, válvulas de mariposa y controles digitales o basados en PLC.

Los equipos comerciales pueden incorporar válvulas de control Fleck, Autotrol Magnum o Clack, así como válvulas automáticas para el retro-lavado. Los sistemas alternados gemelos permiten mantener la disponibilidad del agua tratada durante los ciclos de regeneración.

Tipo de sistemaCapacidad de intercambioTasa de flujo de servicioCaracterísticas principales
Suavizador industrial SF-100S160K hasta 4,200K Granos40 hasta 1,000 GPMTanque de acero al carbón forrado de epoxi; controlador digital o PLC
Suavizador industrial SF-110F90K hasta 1,800K Granos15 hasta 300 GPMTanque de fibra de vidrio (FRP); controlador digital o PLC
Suavizador comercial SF-150S90K hasta 210K Granos19 hasta 220 GPMTanque de acero al carbón forrado de epoxi; válvula Fleck
Suavizador comercial SF-200F15K hasta 600K Granos8 hasta 95 GPMTanque FRP; válvula Fleck; retro-lavado automático
Suavizador comercial SF-250A15K hasta 600K Granos8 hasta 95 GPMTanque FRP; válvula Autotrol Magnum
Suavizador comercial SF-300C60K hasta 1,800K Granos9 hasta 300 GPMTanque FRP; válvula Clack
Suavizador comercial SF-500F15K hasta 300K Granos8 hasta 30 GPMTanque FRP; válvula Fleck
Suavizador alternado gemelo SF-900F15K hasta 300K Granos11 hasta 49 GPMTanque FRP; válvula Fleck; retro-lavado automático
Gabinete de suavizador de agua10K hasta 30K Granos8 hasta 10 GPMTanque FRP; unidad compacta

Otros sistemas relacionados

Los desionizadores de doble cama utilizan una etapa catiónica y otra aniónica para reducir la concentración de iones disueltos. Los sistemas comerciales DM-6000 tienen una capacidad de intercambio de 40K hasta 100K Granos y una tasa de flujo de servicio de 2 hasta 14 GPM.

Los sistemas industriales DM-6100 tienen una capacidad de intercambio de 200K hasta 800K Granos y una tasa de flujo de servicio de 11 hasta 135 GPM. Incorporan tanques de fibra de vidrio, válvulas de diafragma y mariposa, controladores digitales o PLC y autoregeneración.

Los cartuchos de intercambio iónico RC-6500 tienen una capacidad de intercambio de 450 hasta 3000 Granos y una tasa de flujo de servicio de 0.13 hasta 1.25 GPM. Pueden utilizarse como cartuchos de ablandamiento o desionización en carcasas estándar y Big Blue.

Los desionizadores de cama mixta MBDI tienen una capacidad de intercambio de 62K hasta 450K Granos y una tasa de flujo de servicio de 18 hasta 190 GPM. Utilizan tanques industriales de acero al carbón forrados de goma, válvulas de diafragma y mariposa, controladores digitales o PLC y autoregeneración.

Los sistemas de electrodesionización operan con tasas de flujo de servicio de 2 a 220 GPM, equivalentes a 0,5 hasta 50 m³/h. No requieren regeneración química, utilizan módulos pequeños y compactos y pueden producir agua de hasta 18 megaohmios-cm.

Intercambio iónico y eliminación de otros contaminantes

Las resinas catiónicas y aniónicas pueden emplearse en una amplia variedad de aplicaciones de tratamiento de agua. Además de la eliminación de la dureza, los sistemas de intercambio iónico pueden abordar nitratos, alcalinidad, cloruros, sulfatos, fluoruros, materia orgánica, sílice, perclorato, radio, uranio, arsénico, bario, boro y TDS.

El intercambio iónico se utiliza en la desmineralización separada y mezclada, los desalcalinizadores, la eliminación de nitratos y el pulido de condensado.

Esta simple reacción química tiene el poder de eliminar una amplia gama de contaminantes y sustancias indeseables del agua, desde metales pesados hasta compuestos orgánicos, mejorando así su pureza y potabilidad.

Sin embargo, el intercambio iónico no elimina necesariamente todos los contaminantes del agua. La selección de resinas específicas y la combinación con filtración, ósmosis inversa, desinfección u otras tecnologías depende del análisis del agua y de la calidad objetivo.

Preguntas frecuentes

¿El agua ablandada es segura para el consumo?

El agua tratada mediante intercambio iónico puede ser segura para el consumo humano cuando el sistema está correctamente diseñado, operado y mantenido, y cuando el agua de salida cumple los requisitos de calidad aplicables.

El proceso sustituye principalmente calcio y magnesio por sodio, por lo que la calidad final debe evaluarse teniendo en cuenta la composición del agua de alimentación y el uso previsto.

¿El ablandamiento elimina todos los sólidos disueltos?

El ablandamiento elimina principalmente los iones de calcio y magnesio, pero no elimina todos los sólidos disueltos ni reduce necesariamente la conductividad de forma significativa.

Para eliminar prácticamente todos los iones disueltos se requiere una desmineralización mediante etapas catiónicas y aniónicas, un lecho mixto, ósmosis inversa, electrodesionización u otra combinación de tecnologías.

¿Cuánto dura una resina de intercambio iónico?

La duración del sistema depende de la calidad del agua de alimentación, el volumen tratado, la frecuencia de regeneración, la presencia de oxidantes, la temperatura y el ensuciamiento orgánico.

Las resinas fuertes son muy estables y pueden durar alrededor de 20 años cuando trabajan en condiciones adecuadas. La caída de rendimiento después de las regeneraciones puede indicar degradación, oxidación, ensuciamiento o una operación incorrecta.

¿Qué indica una fuga de dureza?

La fuga de dureza tras un suavizador indica resina catiónica agotada o canalización. También puede estar relacionada con una regeneración insuficiente, una distribución hidráulica deficiente o un caudal superior al previsto.

¿Qué regenerante utiliza un suavizador?

Los suavizadores utilizan normalmente una solución concentrada de cloruro de sodio (NaCl). Los iones de sodio desplazan de la resina los iones de calcio y magnesio acumulados, que posteriormente se eliminan con el agua de enjuague.

REGENERACION de resina de filtro suavizador

La elección correcta de la resina, un pretratamiento adecuado y unos ciclos de regeneración optimizados permiten mantener la capacidad de intercambio, reducir las incrustaciones y conservar la estabilidad del sistema durante su operación.

tags: #ablandamiento #del #agua #por #intercambio #ionico

Publicaciones populares: