Agua mineral y filtrada mediante ósmosis inversa: diferencias, ventajas y criterios de elección

El agua mineral y el agua filtrada mediante ósmosis inversa no son equivalentes: la primera contiene minerales naturales propios de su origen, mientras que la segunda se obtiene mediante una membrana semipermeable que reduce de forma muy intensa las sales, los metales pesados y otros contaminantes disueltos. La elección depende de la composición del agua de partida, del sabor buscado, del mantenimiento posible y de las necesidades concretas de cada hogar.

La ósmosis inversa puede proporcionar agua de gran pureza directamente desde el grifo y reducir la dependencia del agua embotellada, pero también puede eliminar minerales naturales, producir agua de rechazo y exigir un mantenimiento periódico. La remineralización posterior mejora el sabor y ajusta el pH, aunque no convierte el agua en una fuente relevante de minerales para la dieta.

Qué es el agua mineral y qué aporta

El mercado del agua embotellada ofrece principalmente dos variantes: agua purificada (similar al agua de ósmosis inversa) y agua mineral natural. Si bien el agua mineral contiene minerales naturales, los sistemas de ósmosis inversa pueden incorporar mineralización posterior al tratamiento para complementar los minerales beneficiosos según sea necesario.

En aguas duras, es decir, que tienen muchas sales disueltas, principalmente de calcio (la que se incrusta) y magnesio, la presencia de cloro hace que tenga ese sabor característico, es una combinación de las dos características. Un agua dura quiere decir que tiene niveles altos de calcio y magnesio, normalmente en forma de bicarbonatos.

Los minerales se obtienen del plato, no del vaso. La Organización Mundial de la Salud lo confirma: el agua puede contribuir al aporte mineral, pero la fuente principal son los alimentos.

FuenteCalcio (mg/L o mg/ración)Magnesio (mg/L o mg/ración)
Agua osmotizada con postfiltro alcalinizante5-203-10
Agua mineral dura embotellada50-6020-30
Un vaso de leche (200 ml)24025
Un puñado de nueces (30 g)30120
Recomendación diaria OMS (adulto)1.000-1.200300-400

La conclusión es clara: incluso bebiendo dos litros diarios del agua embotellada más mineralizada del mercado, apenas cubrirías el 10 % del calcio y entre el 5 % y el 7 % del magnesio que necesitas.

Qué es la ósmosis inversa

La ósmosis inversa es un proceso de filtración por membrana que elimina sales, metales pesados, químicos inorgánicos tales como nitratos, sulfatos, etc. Con una capacidad de filtrado de 0.0001 micras, este sistema también retira contaminantes como cloro, plomo, pesticidas, herbicidas, microplásticos, etc., proporcionando un agua pura y libre de sabores o aromas indeseados.

La ósmosis inversa es un proceso de purificación que utiliza una membrana semipermeable para eliminar impurezas, sales y contaminantes del agua. La ósmosis inversa funciona al aplicar presión al agua, forzándola a pasar a través de esta membrana, que actúa como una barrera selectiva.

Esta membrana retiene selectivamente moléculas y partículas indeseables, permitiendo que solo las moléculas de agua pura pasen a través de ella. El proceso es especialmente eficaz para eliminar una amplia gama de contaminantes, incluyendo sales disueltas, bacterias, virus, compuestos orgánicos y partículas suspendidas.

Este proceso permite filtrar partículas de hasta 0.0001 micras, mucho más pequeñas que un cabello humano (100 micras). El resultado es un producto permeado con un nivel de pureza que oscila entre el 90 y 95%.

De hecho, este tipo de filtros es uno de los mejores para reducir sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) que pueden estar presentes en algunos suministros de agua potable, siendo capaz de reducir los niveles de PFAS en el agua en un 94%.

Membrana semipermeable de ósmosis inversa

Cómo funciona un sistema doméstico de ósmosis inversa

Podríamos pensar en un filtro de ósmosis como en un colador con el tamaño de los agujeritos tan finos, que prácticamente sólo deja pasar el agua, quedándose retenidas sales y casi todo lo que acompañe al agua.

Realmente no funcionan exactamente así, se trata de un fenómeno de difusión, un poco más complejo, pero no creo necesario entrar en esos detalles. Las primeras etapas sirven para ir eliminando lo que pueda acompañar al agua de un tamaño mayor y que se pueda eliminar con métodos baratos antes de que llegue a las membranas de ósmosis, quitándole trabajo y haciendo que dure más.

Primera etapa: filtro de sedimentos

En este caso es un filtro de sedimentos. Para arenilla o granitos de cal que pudiera acompañar al agua. Todo lo que supere las 5 micras de tamaño (0,005 milímetros).

En los sistemas de mayor capacidad, los tamices o prefiltros eliminan las partículas más grandes, como arena, sedimentos y otros materiales suspendidos de mayor tamaño.

Segunda y tercera etapa: carbón activado

En ellas se usa carbón activado (uno en grano y otro en bloques). Para conseguirlo se tratan restos vegetales; cascarás de nuez, madera o corteza de coco, con gases de combustión y vapor de agua a altas temperaturas.

Se consigue un material con una gran cantidad de poros y recovecos que por un fenómeno de adsorción es capaz de eliminar ciertos componentes. Principalmente se usan para eliminar olores y en el caso del agua potable para eliminar el cloro.

Se les suele añadir también una resina de intercambio catiónico, o sea, el mismo funcionamiento que tienen los descalcificadores de sal, como el que tienes en el lavavajillas. Esta parte es la que reduce la dureza del agua.

Por lo tanto es un cartucho de carbón activo + resina, que es lo que tienen en su interior las famosas jarras filtradoras. Con esto nos quitamos el cloro (carbón) y parte de la dureza del agua (resina).

Cuarta etapa: membrana semipermeable

Una vez que hemos eliminado algunos restos sólidos y el cloro y algunas sales, hacemos pasar el agua por la membrana de ósmosis y ahí eliminamos prácticamente la mayoría de lo que acompañe al agua.

La membrana es el punto focal para obtener agua purificada con un sistema de ósmosis inversa. La membrana de alta eficiencia elimina hasta el 99% de los contaminantes presentes en el agua, garantizando una purificación profunda.

Depósito de acumulación

Como este proceso puede ser lento, hay un depósito que acumula el agua para cuando la quieras usar y no tengas que esperar. Los sistemas domésticos pueden disponer de un depósito presurizado de 10 litros, o bien utilizar una versión de flujo directo.

Quinta etapa: postfiltro de carbón

Después del depósito suelen poner otro pequeño filtro de carbón activado para darle el toque final. En esta fase se remueven todas las impurezas que pueden haber quedado en el tanque de acumulación, garantizando un agua de mejor aroma y sabor.

Qué añade un sistema de ocho etapas

El sistema de 8 etapas no sólo asegura la purificación total del agua, eliminando impurezas en cada fase del proceso, sino que REMINERALIZA/ALCALINIZA y REESTRUCTURA/IONIZA, el agua.

Este equipo produce hasta tres tipos diferentes de agua, variando en cada una de ellas su pH y su mineralización. Las ósmosis inversa de 8 etapas REMINERALIZA/HIDROGENA/IONIZA el agua.

Dispone de un grifo supletorio de doble salida, que permite seleccionar hasta 3 tipos diferentes de agua. El sistema de 8 etapas incorpora los filtros para ionizar, reestructurar molecularmente y alcalinizar el agua, además de remineralizarla, y permitir la selección de diferentes tipos de aguas con diferente pH.

Características técnicas de un sistema compacto

CaracterísticaValor
MembranaTFC50 GPD
Capacidad de producción150-180 litros/día
Presión de trabajo3 bar
Almacenamiento8 litros
Medidas equipo46 cm largo x 27 cm ancho x 40 cm altura

Con un diseño compacto y eficiente, el sistema ósmosis inversa 8 etapas se adapta perfectamente a hogares u oficinas que requieren agua purificada de alta calidad.

Filtra hasta 200 litros de agua al día, ideal para el consumo diario en hogares o pequeñas oficinas. La membrana TFC75 GPD elimina hasta el 99% de los contaminantes presentes en el agua, garantizando una purificación profunda.

Este sistema elimina una amplia gama de contaminantes como cloro, metales pesados, productos químicos, sales, iones, químicos orgánicos, microplásticos, PFOAS, hormonas, etc., garantizando agua de calidad.

Ósmosis inversa con remineralización

Es un sistema de purificación que trabaja en dos fases. Primero, la membrana de ósmosis inversa elimina la inmensa mayoría de contaminantes del agua: cal, metales pesados, pesticidas, nitratos, microplásticos y sabores extraños.

Después, una etapa final de remineralización -normalmente un postfiltro con carbonato cálcico o fórmulas alcalinizantes- ajusta el agua antes de llegar a tu vaso. Esa segunda etapa existe por un motivo muy concreto: el agua recién osmotizada tiende a ser ligeramente ácida y de sabor muy plano.

Qué hace realmente la remineralización

  • Equilibrar el pH del agua, corrigiendo la leve acidez que deja la ósmosis.
  • Mejorar notablemente el sabor y la textura, con un agua más redonda y agradable.
  • Aportar una pequeña cantidad de minerales, principalmente calcio y algo de magnesio.

Lo que no hace es convertir el agua en una fuente nutricional de minerales. Con los niveles de minerales que aporta un filtro doméstico -una fracción mínima de la ingesta diaria-, atribuirle efectos sobre huesos, colesterol o digestión no tiene respaldo científico serio.

El agua osmotizada conserva un TDS (sólidos disueltos totales) de entre 10 y 80 mg/L.

La remineralización ayuda a añadir minerales esenciales como calcio y magnesio al agua, mejorando su sabor y propiedades saludables. La alcalinización ajusta el pH del agua, haciéndola más alcalina, lo cual es beneficioso para el equilibrio ácido-base en el cuerpo y puede mejorar la salud digestiva y ósea.

En la práctica doméstica, casi ninguna: la mayoría de postfiltros elevan ligeramente el pH (alcalinizan) mediante minerales como el carbonato cálcico, aportando de paso una pequeña cantidad de calcio. Son dos formas de describir el mismo ajuste final.

¿El agua de ósmosis inversa tiene minerales?

La tecnología de ósmosis inversa utiliza alta presión para forzar el paso de las moléculas de agua a través de una membrana semipermeable contra el gradiente de concentración natural, eliminando eficazmente impurezas como sales disueltas, microorganismos, metales pesados, sólidos en suspensión, coloides e incluso minerales naturales.

La tasa de eliminación total puede alcanzar 99%. Este mecanismo de filtración puramente físico elimina algunos iones minerales del agua que son beneficiosos para el cuerpo humano, como calcio, magnesio, potasio, sodio, flúor, etc., al tiempo que elimina sustancias nocivas.

IonFunciones claveTasa de eliminación de ósmosis inversa
Calcio (Ca²⁺)Salud de huesos y dientes, contracción muscular, conducción nerviosa, coagulación sanguínea.95%-99%
Magnesio (Mg²⁺)Salud del corazón, actividad muscular y nerviosa, metabolismo energético y síntesis de proteínas.95%-99%
Potasio (K⁺)Equilibrio de líquidos, regulación de la presión arterial, apoyo nervioso/muscular.90%-98%
Sodio (Na⁺)Equilibrio de líquidos, apoyo nervioso/muscular (el exceso puede causar hipertensión)90%-95%
Zinc (Zn²⁺)Función inmunológica, cicatrización de heridas, favorece el gusto y el olfato.95%-99%
Hierro (Fe²⁺/Fe³⁺)Producción de hemoglobina, prevención de anemia, metabolismo energético.95%-99%
Bicarbonato (HCO₃⁻)Mantiene el equilibrio del pH de la sangre y los fluidos corporales (efecto amortiguador)90%-95%

Según las directrices y los estándares internacionales de agua potable, el contenido mineral en el agua tratada por ósmosis inversa (OI) se encuentra muy por debajo de los umbrales detectables que podrían afectar la salud humana.

  • Sólidos disueltos totales (TDS): <10 mg/L (acercándose a los estándares de agua pura).
  • Minerales esenciales (Ca²⁺, Mg²⁺): <1 mg/L (por debajo de los límites de detección).
  • Electrolitos (Na⁺, K⁺): <1 mg/L.

El agua tratada con sistemas de ósmosis inversa logra una purificación excepcional con tasas de eliminación de iones minerales superiores a 99%, lo que resulta en concentraciones minerales típicamente inferiores a 10 mg/L (ppm) y, a menudo, de hasta 1-5 mg/L.

El agua resultante de los sistemas de ósmosis inversa, prácticamente libre de minerales, contiene únicamente trazas de minerales residuales que no representan ningún riesgo para la salud humana.

¿Se puede beber agua de ósmosis inversa todos los días?

Los sistemas de filtración por ósmosis inversa proporcionan una purificación de agua superior al eliminar eficazmente contaminantes dañinos, incluidos metales pesados, microorganismos patógenos y contaminantes químicos, lo que garantiza una seguridad óptima del agua y la protección de la salud.

En cuanto al contenido mineral del agua de ósmosis inversa, amplias investigaciones científicas y estudios nutricionales confirman que el cuerpo humano obtiene minerales esenciales principalmente a través de la alimentación, como verduras, frutas, cereales integrales y productos lácteos, y que el agua potable aporta una proporción insignificante.

Por consiguiente, el consumo prolongado de agua de ósmosis inversa no presenta efectos adversos para la salud relacionados con la ingesta de minerales. El agua osmotizada es segura y saludable.

Un agua de muy baja mineralización sólo es recomendada por los médicos para personas con ciertos problemas de salud, pero para una persona sana no es algo ni necesario ni siquiera beneficioso. Pero tampoco vas a tener problemas de salud simplemente por beber agua de mineralización débil siempre que consumas los minerales necesarios por otras vías.

Cómo remineralizar el agua de ósmosis inversa

Si bien el agua de ósmosis inversa contiene un contenido mínimo de minerales, es importante destacar que el cuerpo humano obtiene los minerales esenciales principalmente a través de los alimentos, no del agua potable.

Para quienes buscan un mejor sabor o una ingesta adicional de minerales, el agua de ósmosis inversa se puede optimizar fácilmente a través de varios métodos de mineralización.

  • Instalación de un filtro de remineralización (el método más común).
  • Uso de gotas o concentrados minerales.
  • Método de remineralización natural.
  • Fuentes de agua mixtas sin ósmosis inversa (minerales parcialmente reducidos).
  • Electrolizador (generador de agua mineral alcalina).

Instalar un filtro de remineralización en la última etapa del sistema de ósmosis inversa, que generalmente contiene minerales como calcio, magnesio, potasio y sodio (como piedra medicinal, arena de coral, mineral natural, etc.).

Compre concentrados minerales disponibles comercialmente y agréguelos al agua de ósmosis inversa de acuerdo con las instrucciones.

Coloque minerales naturales (como piedra medicinal, turmalina, arena de coral) en el agua y déjelos en remojo durante varias horas, o utilice un hervidor con filtro de agua mineral, como algunas marcas que contienen filtros de iones de magnesio.

Instale una válvula reguladora de TDS en la salida del agua de ósmosis inversa y añada una pequeña cantidad de agua cruda no purificada por ósmosis inversa. La proporción es ajustable, generalmente entre 5% y 10%.

El agua se separa en ácida y alcalina mediante electrólisis. El agua alcalina contiene iones como calcio, magnesio y potasio.

Ventajas del agua filtrada mediante ósmosis inversa

Reducción de contaminantes

La ósmosis inversa puede eliminar una amplia variedad de productos químicos, incluyendo pesticidas y productos farmacéuticos, lo que hace que el agua sea más segura para el consumo. Ya que aunque el agua del grifo puede ser segura, de esta forma aportamos un mayor nivel de seguridad.

Este sistema elimina una amplia gama de contaminantes como cloro, metales pesados, productos químicos, sales, iones, químicos orgánicos, microplásticos, PFOAS, hormonas, etc., garantizando agua de calidad.

Mejora del sabor

El agua de osmosis suele tener un sabor más limpio y fresco en comparación con el agua del grifo, que puede contener cloro u otros sabores desagradables. Aunque deberemos ir cambiando los filtros de osmosis para tener este sabor de manera uniforme a lo largo del año.

La filtración avanzada mejora significativamente el sabor del agua, eliminando los compuestos que pueden alterarlo, como el cloro y otros contaminantes.

Menor dependencia del agua embotellada

Este sistema te permite obtener agua purificada directamente del grifo, reduciendo la necesidad de comprar botellas plásticas, ayudando y protegiendo el medio ambiente.

Los sistemas de ósmosis inversa ofrecen ahorros sustanciales en comparación con las compras recurrentes de agua embotellada. Elimina los residuos plásticos y reduce la huella de carbono de la producción y el transporte.

Entre muchas otras ventajas, se encuentran la comodidad frente a la compra de botellas, el ahorro económico frente al agua embotellada y la versatilidad de tener agua siempre filtrada.

Personalización

Permite el ajuste personalizado de la calidad del agua, incluida la mejora de los minerales y la modificación del sabor. El sistema permite añadir accesorios opcionales según las características del agua y las necesidades específicas del usuario.

Inconvenientes y límites de la ósmosis inversa

Desperdicio de agua

El proceso de osmosis inversa puede generar una cantidad significativa de agua de desecho, lo que plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad y el uso responsable del recurso hídrico. Aunque dependerá del aparato que dispongamos en casa.

Al pasar por el filtro de ósmosis, no toda el agua atraviesa la membrana. Una parte se filtrará, con muy poca concentración de minerales, que es la que tú beberás, y otra parte donde se han quedado todos los minerales, por lo tanto más concentrada, se tirará por el desagüe.

Aunque los fabricantes te hablan de proporciones de 1 a 4 (cuatro litros tirados por cada litro filtrado), la cifra suele ser mucho mayor, este sólo es el óptimo y no se alcanza tan fácilmente.

Cifras de 1 a 10 son bastante normales y si no está bien elegido el equipo y la presión de la red no es la adecuada, esta cifra se puede multiplicar por dos o por tres.

Gracias a la membrana de alta capacidad y los filtros adicionales, el sistema ofrece una purificación rápida y eficiente, mejorando la calidad del agua de forma continua. Y reduciendo considerablemente el rechazo de agua, durante el proceso.

Eliminación de minerales

A pesar de conservar algunos minerales, el agua de osmosis puede carecer de ciertos elementos esenciales que son beneficiosos para la salud, como el calcio y el magnesio. A día de hoy, existen filtros que pueden añadir estos minerales en el agua que filtran para no perderlos.

El agua de ósmosis puede parecer pura, pero su limpieza tiene un coste. Al eliminar prácticamente todos los minerales presentes de forma natural, ese tipo de agua pierde su capacidad para hidratar correctamente.

El agua filtrada por una ósmosis es un agua sin minerales, que no hidrata. Beber agua de ósmosis puede llevar, a la larga, a la deshidratación de tejidos.

La Organización Mundial de la Salud abordó esta cuestión en el informe Health Risks from Drinking Demineralised Water, donde aconsejó añadir minerales al agua desalada antes de que llegue al consumo humano.

Aunque el documento no se refiere específicamente al agua de ósmosis inversa, la recomendación resulta aplicable por la similitud en la composición, ya que el organismo alertó de que “el consumo prolongado de agua desmineralizada puede afectar la homeostasis mineral del cuerpo”.

Estas afirmaciones no coinciden con la evidencia nutricional indicada anteriormente: el agua osmotizada es segura y saludable, y los minerales esenciales se obtienen principalmente mediante una dieta equilibrada. La remineralización puede elegirse para mejorar el sabor y ajustar el pH, no como sustituto de la alimentación.

Mantenimiento deficiente

Si no se mantiene bien el aparato y se cambian los filtros cuando se debe, no sólo no filtrarán bien, sino que empeorará la calidad del agua.

La duración de los filtros depende del uso y de la calidad del agua. Por lo general, los filtros deben ser reemplazados cada 12 meses, mientras que la membrana de ósmosis inversa puede durar entre 3 y 5 años, dependiendo de la calidad del agua y el mantenimiento adecuado del sistema.

Normalmente una vez al año, junto con el resto de filtros del equipo. Es un mantenimiento sencillo; en muchos equipos puedes hacerlo tú mismo en minutos.

Caudal más lento

Los sistemas de osmosis inversa a menudo tienen una tasa de flujo más lenta en comparación con el agua del grifo, lo que puede ser inconveniente para el consumo diario.

Si tienes un alto consumo de agua cada día, te recomendamos revisar los sistemas que cuentan con un depósito de agua filtrada mayor. Los equipos modernos de flujo directo producen agua al instante, ocupan menos y son más higiénicos que los sistemas antiguos con depósito acumulador.

pH bajo y corrosión

Al eliminar las sales reducimos el pH del agua, por lo que podría corroer metales como grifos u ollas, incorporando ese metal al agua. El pH puede bajar de los límites de la potabilidad.

Equilibrar el pH del agua, corrigiendo la leve acidez que deja la ósmosis, es una de las funciones de los postfiltros remineralizadores.

Agua del grifo frente a agua de ósmosis inversa

El agua del grifo, generalmente proveniente de ríos, lagos y otras aguas superficiales, se somete a procesos de tratamiento convencionales que incluyen floculación, sedimentación, filtración y desinfección antes de su distribución por las tuberías municipales.

Si bien estos tratamientos eliminan eficazmente la mayoría de los sólidos en suspensión y los microorganismos patógenos, persisten ciertos contaminantes perjudiciales para la salud. Estos incluyen subproductos residuales de la desinfección, contaminantes emergentes como microplásticos y residuos de antibióticos, así como posibles contaminantes secundarios, como metales pesados y productos de corrosión de tuberías, introducidos durante la distribución.

Tampoco el agua del grifo está libre de observaciones. Contiene cloro, trihalometanos y otros compuestos que varían según la zona.

El cloro se añade para evitar la proliferación de microorganismos, pero su efecto no se limita a desinfectar. Un estudio publicado en marzo de 2024 en la revista Science of The Total Environment concluyó que “la exposición a agua clorada altera la microbiota fecal”.

Elegir un sistema de filtrado adecuado depende de la composición del agua que llega a cada hogar. En muchos casos, un filtro de carbono puede ser suficiente, como recalca la experta. Lo importante es conocer el punto de partida y decidir en función de eso.

Agua embotellada frente a agua de ósmosis inversa

El agua purificada por ósmosis inversa iguala la calidad del agua embotellada comercial en cuanto a pureza y eficacia en la eliminación de contaminantes.

Los microplásticos no distinguen entre agua del grifo o embotellada. Están en ambas, y lo preocupante es que no hay una diferencia real entre lo que se permite en una y en otra.

La normativa que regula los niveles máximos de sustancias tóxicas en el agua embotellada y la del grifo es prácticamente la misma, así que la elección no garantiza necesariamente una mayor seguridad.

La elección del agua mineral embotellada puede aportar minerales naturales y no exige instalar ni mantener un equipo doméstico, mientras que la ósmosis inversa ofrece un suministro continuo en el punto de consumo, reduce envases y permite ajustar el sabor mediante remineralización.

Ósmosis inversa y descalcificador: no son lo mismo

Sistemas de ósmosis inversa y descalcificadores de agua sirven para propósitos fundamentalmente diferentes y no pueden usarse indistintamente.

Ablandadores de agua emplear tecnología de intercambio iónico Diseñado específicamente para eliminar iones de dureza como calcio y magnesio del agua, funciona principalmente para reducir la dureza del agua, evitar la acumulación de sarro, proteger los electrodomésticos que utilizan agua y mejorar la calidad del agua del hogar para uso diario.

Sin embargo, es fundamental comprender que los suavizadores son completamente ineficaces para eliminar contaminantes peligrosos, como metales pesados, bacterias y virus.

En las soluciones integradas de tratamiento de agua, los suavizadores suelen servir como unidades de pretratamiento para sistemas de ósmosis inversa, protegiendo las delicadas membranas de ósmosis inversa mediante el preacondicionamiento del agua.

Cuándo puede ser necesario instalar ósmosis inversa

Este sistema se debe seleccionar cuando hay presencia de contaminantes como: nitratos, sulfatos, cloruros, sodio, metales pesados, hierro, manganeso, conductividades muy altas que nos indican una alta presencia de químicos inorgánicos.

Según la calidad del agua de entrada a la vivienda, podría ser necesario una prefiltración para eliminar turbidez o exceso de otras contaminaciones. Siempre es aconsejable consultar las analíticas públicas de la zona.

Para los consumidores con mayores exigencias en cuanto a la calidad, seguridad y pureza del agua, no se recomienda el consumo directo de agua del grifo.

La tecnología de ósmosis inversa aborda estas limitaciones mediante una purificación avanzada capaz de eliminar más del 99% de metales pesados (incluidos plomo y mercurio), sales solubles, sustancias químicas nocivas y contaminantes microbianos.

El sistema de ósmosis inversa representa el estándar de oro en purificación de agua, utilizando tecnología avanzada de membranas para eliminar más del 99% de metales pesados (incluidos plomo y arsénico), sales disueltas, residuos de pesticidas y contaminantes microbianos.

Pretratamiento del agua antes de la ósmosis inversa

La preparación del agua antes de someterla a un tratamiento de ósmosis inversa es un paso clave en la obtención de agua de alta calidad. Para asegurar el rendimiento óptimo y la durabilidad de los sistemas de ósmosis inversa, se emplean dos sistemas principales de pretratamiento: la filtración y el tratamiento químico.

Tanto el tratamiento por filtración como el tratamiento químico son esenciales en un sistema de tratamiento de agua por ósmosis inversa. Ambos trabajan en sinergia para garantizar que el agua que entra al proceso de ósmosis inversa cumple con los estándares de calidad requeridos.

Entre sus funciones principales se encuentran la eliminación de contaminantes específicos, la protección de las membranas y el incremento de eficiencia en el tratamiento, reduciendo los consumos de energía necesarios y aumentando la producción de agua.

Tratamiento por filtración

La filtración en un proceso de ósmosis inversa consiste en la eliminación de partículas sólidas, materiales suspendidos y otras impurezas presentes en el agua.

  • Tamices o prefiltros: estos componentes eliminan las partículas más grandes, como arena, sedimentos y otros materiales suspendidos de mayor tamaño.
  • Lechos de arena: en algunos sistemas, se utilizan lechos de arena para filtrar el agua. La arena es un medio efectivo para atrapar partículas más pequeñas y mejorar la claridad del agua.
  • Filtros de carbón activado: los filtros de carbón activado son eficaces para eliminar compuestos orgánicos, sabores y olores desagradables del agua.

Tratamiento químico

El tratamiento químico en un proceso de ósmosis inversa implica el uso controlado de productos químicos específicos para tratar el agua antes de que entre en contacto con las membranas de ósmosis inversa.

  • Antiincrustantes: se utilizan para prevenir la formación de precipitaciones en las membranas, evitando que minerales y sales se depositen en la superficie de las mismas.
  • Coagulantes: ayudan a desestabilizar las partículas pequeñas (coloides), facilitando su decantación.
  • Floculantes: contribuyen a que los flóculos formados por coagulación se asienten más rápidamente, lo que facilita su eliminación del agua antes de entrar en el sistema de ósmosis inversa.
  • Reguladores de pH: se utilizan para ajustar el nivel de pH del agua. Algo crucial para prevenir la corrosión y la formación de incrustaciones en las membranas de ósmosis inversa.
  • Desinfectantes: el cloro, el dióxido de cloro y el ozono se emplean para eliminar o inactivar microorganismos patógenos presentes en el agua y oxidar la materia orgánica.

Accesorios que pueden adaptar el sistema

Bomba de presión

Ideal si la presión del agua en tu hogar es menor a 3 bar. Ayuda a mantener un flujo constante de agua filtrada.

Equipo de desinfección UV

Perfecto para desinfectar el agua que proviene de fuentes no tratadas, como pozos, manantiales o depósitos sin tratar.

Doble membrana

Si el análisis del agua indica alta contaminación química, con presencia muy elevada de nitratos, por ejemplo, este accesorio proporciona una filtración adicional.

Prefiltración adicional

Si el agua presenta elevada turbidez debido a sólidos en suspensión, este accesorio permite una mayor filtración inicial antes de pasar por el sistema principal.

Comparación entre ósmosis inversa de cinco, siete y ocho etapas

SistemaCaracterísticas
Ósmosis inversa de 5 etapasIncluye los filtros básicos y no cuenta con filtros para remineralizar ni ajustar el pH del agua.
Ósmosis inversa de 7 etapasAñade un filtro remineralizante regulador del pH y un accesorio ionizador/hidrogenador.
Ósmosis inversa de 8 etapasIncorpora filtros para ionizar, reestructurar molecularmente y alcalinizar el agua, además de remineralizarla y permitir la selección de diferentes tipos de agua con diferente pH.

Ósmosis inversa de cinco etapas

El modelo de 5 etapas incluye los filtros básicos, no siendo recomendable cuando se destina a consumo de agua de boca, sino a aplicaciones industriales o en caso de recomendación médica. No cuenta con filtros para remineralizar ni ajustar el pH del agua.

Ósmosis inversa de siete etapas

El sistema de 7 etapas añade un filtro REMINERALIZANTE regulador del pH + y un accesorio IONIZADOR/HIDROGENADOR, es el equipo adecuado para la mayoría de hogares y aplicaciones de boca, agua de beber y cocinar.

Ósmosis inversa de ocho etapas

El sistema de 8 etapas incorpora los filtros para ionizar, reestructurar molecularmente y alcalinizar el agua, además de remineralizarla, y permitir la selección de diferentes tipos de aguas con diferente pH.

Multiplicar etapas queda bien en la ficha técnica, pero purificar bien el agua no requiere ocho pasos, sino los pasos correctos. Conceptos como «reestructuración molecular del agua» no tienen base científica reconocida.

Qué revisar antes de elegir un equipo

  1. Certificación y normativa. El equipo debe cumplir la norma UNE 149101 y ser apto conforme al Real Decreto 3/2023 de calidad del agua de consumo.
  2. Calidad de la membrana y caudal real. La membrana es el corazón del equipo. Fíjate en su capacidad (GPD) y en el caudal real de agua purificada por minuto, no en el número total de etapas.
  3. Flujo directo o depósito. Los equipos modernos de flujo directo producen agua al instante, ocupan menos y son más higiénicos que los sistemas antiguos con depósito acumulador.
  4. Eficiencia de agua. Pregunta cuánta agua rechaza el equipo por cada litro purificado. Las diferencias entre equipos son enormes y se notan en la factura.
  5. Mantenimiento. Un equipo barato con mantenimientos caros o complicados sale caro. Pide el coste anual real de los filtros y si puedes cambiarlos tú mismo.
  6. Calidad del agua de entrada. La elección del sistema debe basarse en una evaluación exhaustiva de la calidad del agua de origen y los requisitos específicos de uso del agua.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena la remineralización?

Sí, pero por los motivos correctos: mejora el sabor y equilibra el pH del agua. No la elijas esperando un aporte nutricional de minerales, porque ese llega de la alimentación.

¿El agua de ósmosis es mala por tener pocos minerales?

No. El agua osmotizada es segura y saludable. La OMS señala que los minerales del agua son un complemento menor frente a los de la dieta; el valor del agua está en su pureza e hidratación.

¿Cada cuánto se cambian los filtros?

La duración de los filtros depende del uso y de la calidad del agua. Por lo general, los filtros deben ser reemplazados cada 12 meses, mientras que la membrana de ósmosis inversa puede durar entre 3 y 5 años, dependiendo de la calidad del agua y el mantenimiento adecuado del sistema.

¿Puede utilizarse un descalcificador en lugar de la ósmosis inversa?

Sistemas de ósmosis inversa y descalcificadores de agua sirven para propósitos fundamentalmente diferentes y no pueden usarse indistintamente.

La elección del sistema debe basarse en una evaluación exhaustiva de la calidad del agua de origen y los requisitos específicos de uso del agua.

¿La ósmosis inversa sirve para agua de pozo o de manantial?

Este tipo de aparatos sólo sirven para tratar agua que ya es potable. No te dan ninguna garantía con agua por ejemplo de un pozo, así que si no estás seguro de la procedencia o calidad del agua, no la consumas ni siquiera con un filtro de estos.

El equipo de desinfección UV es perfecto para desinfectar el agua que proviene de fuentes no tratadas, como pozos, manantiales o depósitos sin tratar.

¿La ósmosis inversa mejora siempre la calidad del agua?

Estos aparatos mejoran su sabor porque tienen filtros de carbón activo y resina, pero harías el mismo efecto con una jarra filtradora. No obstante estas jarras también tienen problemas de mantenimiento, no lo olvides.

Para una persona sana, un agua de muy baja mineralización no es algo necesario ni siquiera beneficioso, aunque tampoco vas a tener problemas de salud simplemente por beber agua de mineralización débil siempre que consumas los minerales necesarios por otras vías.

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