El agua purificada envasada es agua que ha pasado por procesos de tratamiento para eliminar impurezas, contaminantes, metales pesados y microorganismos antes de comercializarse en botellas o envases de distintos tamaños. Puede proceder de suministros municipales, pozos, aguas subterráneas, manantiales e incluso del océano, según la fuente disponible y la tecnología utilizada.
Su seguridad depende de la calidad del agua de origen, del sistema de purificación, del envasado, del almacenamiento y del cumplimiento de las normas sanitarias. El agua purificada es apta para el consumo cuando cumple los estándares establecidos, pero no debe confundirse automáticamente con el agua mineral natural, que conserva su composición original y no necesita tratamientos de potabilización.
Qué es el agua purificada envasada
El agua purificada es agua que ha pasado por un proceso de filtrado para eliminar impurezas, contaminantes, metales pesados y microorganismos. Esto se puede lograr con diferentes sistemas como la ósmosis inversa, filtros de carbón activo o jarras filtrantes.
El agua purificada es un agua que ha sido tratada para hacerla apta para el consumo. A través de procesos de tratamiento y purificación en las plantas de tratamiento de agua, se eliminan impurezas y contaminantes.
El agua envasada consta de agua potable que se embotella en unidades de diferentes tamaños (500ml, 1.5lts, 2.5lts, etc.) con el objetivo de comercializarse. Se trata de un proceso que se realiza de manera masiva en todo el mundo y que posibilita incrementar notablemente la cantidad de compras y ventas de las distintas marcas y fabricantes.
La también denominada agua embotellada presenta un estándar de calidad considerado medio-alto, y tanto en temperatura ambiente como fría. Por su nivel de ventas es, por lejos, la más exitosa y la que representa la mayor parte del consumo de esta bebida.
De dónde procede el agua purificada envasada
El agua envasada se distingue por el hecho de contar con varios orígenes posibles; es decir, puede provenir de un manantial, de pozo e incluso estar purificada, entre otras.
Hay una variedad de fuentes de agua en todo el territorio para encontrar agua, como el océano, las aguas subterráneas, los pozos y los manantiales, y los suministros municipales.
Más del 30% de los suministros de agua embotellada provienen de fuentes municipales, mientras que el resto proviene de otras fuentes, como manantiales y pozos.
La fuente de agua elegida para la producción de bebidas también afecta la calidad del agua que se puede procesar, así como su rentabilidad. De donde sea que se origine el agua, será responsable de aprobar los estándares de calidad de las agencias de análisis de agua.
Estas agencias analizan el tipo y la frecuencia de las sustancias orgánicas e inorgánicas presentes dentro de la fuente para determinar la implementación correcta del proceso de filtración.

Cómo se purifica el agua antes del envasado
La siguiente etapa es iniciar un proceso de filtración de agua a través de sistemas como la ósmosis inversa, la desalinización de agua de mar, la ozonización, la destilación, la desinfección por UV, la electrodesionización con el fin de eliminar contaminantes no deseados del agua de alimentación.
Las compañías de tratamiento de agua utilizan uno o más de estos procesos de filtración dependiendo de la calidad del agua de alimentación. Dependiendo del método utilizado, se pueden eliminar diferentes tipos de contaminantes.
Filtración
La filtración permite reducir sedimentos y otras partículas presentes en el agua. También puede formar parte de sistemas más complejos destinados a mejorar el sabor y retirar sustancias no deseadas.
El agua purificada puede obtenerse mediante varios métodos de purificación, que incluyen la filtración con un bajo mantenimiento de las máquinas y filtros, la desinfección, la destilación, la ósmosis inversa, la radiación ultravioleta y el uso de productos químicos como el cloro.
Ósmosis inversa
La ósmosis inversa es el sistema de purificación de agua más favorecido por los embotelladores debido a su eficiencia energética, menor costo y mayor rendimiento.
Los sistemas de ósmosis inversa eliminan hasta el 99% de las sustancias orgánicas y los iones del agua, incluyendo casi todas las bacterias y virus también.
La filtración por membrana es altamente efectiva en la erradicación de metales y otros iones del agua.
Ozonización
La ozonización es perfecta para eliminar el olor del agua y proporcionar saneamiento para evitar la recurrencia de la contaminación microbiológica.
Una vez que termina el proceso de filtración, el agua de manantial generalmente se purifica con ozono para descontaminar y mantener el agua en la botella. Al preservar las características del agua, el ozono muestra su efectividad con la eliminación de bacterias y sustancias orgánicas y gradualmente regresa al oxígeno.
Desinfección ultravioleta, destilación y otros sistemas
La desinfección por UV utiliza radiación ultravioleta para reducir microorganismos, mientras que la destilación separa el agua de distintas sustancias mediante evaporación y condensación.
La electrodesionización también puede utilizarse para reducir iones disueltos y conseguir un agua con características específicas para el consumo o para la elaboración de bebidas.
Qué contaminantes puede eliminar
Los procesos de purificación eliminan impurezas comunes, como sedimentos, bacterias, virus, parásitos, productos químicos, metales pesados y compuestos orgánicos.
Con un buen purificador de agua para casa, puedes eliminar:
- Cloro
- Nitratos
- Metales pesados como plomo o mercurio
- Restos de pesticidas
- Microplásticos
El agua que consiste en un sabor o sabor extraño no funcionará bien en el mercado. Las sustancias orgánicas como los iones metálicos en el agua pueden provocar estas características no deseadas.
Los procesos indicados anteriormente pueden purificar estas sustancias orgánicas del agua de alimentación, y los tratamientos específicos son más adecuados para ciertas situaciones.
Agua segura no es necesariamente agua mineral
Aunque la palabra “purificada” puede hacernos creer en la idea de pura y casi celestial, lo cierto es que el agua purificada es un agua que recibe tratamiento para que pueda consumirse y hacerla “apta”, que no es lo mismo que saludable.
El agua purificada es un agua de baja calidad que ha sido tratada para eliminar impurezas y contaminantes presentes en ella. Este proceso de purificación se realiza para hacer el agua segura para el consumo humano y otras aplicaciones.
El agua purificada se considera segura para beber porque se han eliminado o reducido significativamente los contaminantes que podrían causar enfermedades o efectos adversos para la salud.
La reducción significativa de contaminantes del agua purificada NO ES equiparable a un agua mineral natural 100 % pureza en origen.
Minerales y composición del agua purificada
Algunos métodos de purificación pueden eliminar minerales esenciales del agua, como calcio, magnesio y potasio. Estos minerales son beneficiosos para la salud y pueden contribuir a una dieta equilibrada.
Si el agua purificada es la única fuente de consumo de agua a largo plazo, podría haber una disminución en la ingesta de minerales importantes para la salud.
El agua purificada se puede someter a procesos de remineralización después de la eliminación de determinados minerales. Algunos equipos permiten añadir etapas de remineralización para ajustar sus características.
El agua purificada tiene minerales dependiendo del sistema. La ósmosis elimina minerales, pero algunos equipos los reincorporan al final del proceso. Otras opciones, como jarras, conservan parte de los minerales.
Diferencias entre agua purificada y agua mineral natural
El agua mineral natural mantiene su pureza original, no es tratada y contiene minerales naturales que son beneficiosos para la salud. Mientras que el agua purificada no contiene minerales y es tratada para hacerla apta para el consumo.
El agua mineral tiene su origen en depósitos subterráneos profundos, conectando con el exterior a través de manantiales. Se trata de agua de lluvia que, al ser absorbida por la tierra, forma acuíferos.
Durante su camino, se va filtrando, además de enriquecerse con diversos minerales, procedentes de las rocas que va dejando a su paso. Para su comercialización, se envasan manteniendo exactamente la misma composición que tienen en su localización natural.
Es totalmente saludable, y no necesita de ningún tratamiento para su potabilización y posterior consumo, aunque sí de análisis periódicos que verifiquen su composición.
De hecho, destaca de este tipo de aguas que se envasan directamente en su lugar de origen, a fin de evitar que este líquido tenga contacto con el exterior.
| Característica | Agua purificada | Agua mineral natural |
|---|---|---|
| Origen | Fuentes municipales, pozos, manantiales u otras fuentes | Depósitos subterráneos profundos y manantiales |
| Tratamiento | Filtración, ósmosis inversa, desinfección, destilación u otros procesos | No necesita tratamiento para su potabilización |
| Minerales | Puede perder minerales durante la purificación | Conserva los minerales naturales de su origen |
| Composición | Puede ajustarse mediante tratamientos posteriores | Se mantiene igual que en su localización natural |
| Envasado | Se envasa después del tratamiento | Se envasa directamente en el lugar de origen |
Agua de manantial y agua preparada
Pasamos al agua de manantial, un tipo de agua subterránea, completamente pura en su origen. Con una frescura única, tiene una composición que puede variar dependiendo de la fuente de la que emane, ya que el terreno tiene un papel fundamental en este aspecto.
Entre sus características principales destaca que se filtra de forma natural a través de su recorrido por el subsuelo, donde puede atravesar diferentes tipos de roca o suelo.
Por su alta pureza, está libre de contaminantes y aditivos químicos, por lo que se trata de una solución totalmente natural y con un buen sabor.
En el caso del agua preparada o purificada, hacemos referencia a un tipo de agua que ha sido tratada de forma previa a su envasado. Lo más común es someterlas a procesos de potabilización o de purificación, y es que hablamos de, por ejemplo, el agua del grifo.
Al finalizar este proceso, se consigue un agua completamente libre de impurezas y contaminantes, sin ningún tipo de olor o sabor fuerte.
El agua preparada también puede surgir de manantiales, pero por lo general lo hace de fuentes municipales. En general, no es la opción más popular, pero es idónea tanto para beber como para cocinar o preparar alimentos.
Proceso específico para el agua de manantial
Cuando se trata de agua de manantial, la fuente de agua debe ser un manantial genuino. Es importante asegurarse de que el manantial pueda manejar la producción de agua para el proceso de embotellado para que sea rentable.
La mayoría de los procesos de purificación de agua de manantial consisten en sistemas de tratamiento que funcionan con una filtración inferior a 0.2 micrones.
Una vez que termina el proceso de filtración, el agua de manantial generalmente se purifica con ozono para descontaminar y mantener el agua en la botella.
Regulación y controles de calidad
La mayoría de los países suele regular la calidad del agua embotellada mediante distintos estándares.
Esto último se debe a dos razones concretas: por un lado, el hecho de envasarse obliga a irrumpir la completa naturalidad que el agua de manantial o de otro origen posee, y eso requiere de condiciones para que el proceso se efectúe de forma exitosa.
Por otro, es lo más eficaz para asegurar que el agua es siempre bebible y que carece completamente de propiedades dañinas o que inhiben sus cualidades benéficas.
Cabe destacar que las regulaciones incluyen también el control permanente de los procesos de embotellamiento del agua envasada. El mismo debe ser cumplido por todas las empresas y fabricantes que las venden luego al público. Y suele aplicar por igual para todas las regiones.
El agua purificada debe cumplir con los estándares de calidad y seguridad establecidos por las autoridades sanitarias y reguladoras correspondientes.
De donde sea que se origine el agua, será responsable de aprobar los estándares de calidad de las agencias de análisis de agua.
Envases, tamaños y etiquetado
Más allá de ser -tal como su nombre lo indica- agua potable que es embotellada, dicho proceso no abarca solamente el control del estado de la propia agua.
Al ir, por ejemplo, a un supermercado y buscar las botellas que se encuentran en stock encontrarás también todo lo siguiente:
- Distintos tamaños de botellas. De hecho, algunas son pequeñas ya que están pensadas para un individuo, mientras que otras alcanzan para una familia o grupo numeroso.
- Una tapa en la parte superior como mecanismo para abrir y cerrar la botella.
- Etiqueta con toda la información nutricional (calorías, cantidad de socio, etc.) y otras características como, por ejemplo, el origen de la marca y de dónde proviene.
El agua purificada se puede distribuir a través de sistemas de suministro de agua a nivel comunitario. También se vende embotellada y está regulada por normativas de calidad y seguridad alimentaria.
Generalmente, se vende en los envases habituales para el consumo humano, como botellas de plástico y envases a domicilio de gran tamaño para dispensadores de agua.
Se recomienda leer la etiqueta para no comprar agua purificada creyendo que es agua mineral natural.
Lee las etiquetas de los envases para saber si se trata de agua purificada o agua mineral natural.
Plástico, vidrio y conservación
El agua embotellada puede comercializarse en botellas plásticas o de vidrio. El tipo de envase influye en la conservación, el transporte, el espacio de almacenamiento y la generación de residuos.
Un aspecto negativo del agua embotellada es su propensión a descomponerse cuando se expone a energía UV de alta intensidad.
Esta prevalencia ocurre debido al plástico que contiene sustancias orgánicas y enlaces que son vulnerables a disolverse cuando están desprotegidos de la energía UV.
Este inconveniente hace que sea poco aconsejable mantener las botellas directamente bajo la luz del sol, ya que los rayos UV del sol pueden causar roturas dentro del plástico, lo que liberará sustancias químicas al agua.
También debemos tener en cuenta los riesgos asociados al almacenamiento prolongado en botellas de plástico, especialmente si se exponen al calor o al sol, lo que puede generar la liberación de sustancias químicas no deseadas.
Como recomendación, opta por agua embotellada en vidrio siempre que sea posible. El vidrio es un material inerte que no interactúa con el agua, preservando su pureza y sabor.
Además, es más ecológico ya que es completamente reciclable y reduce la exposición a posibles contaminantes químicos que pueden encontrarse en envases de plástico.
Agua purificada envasada y agua filtrada en casa
El agua filtrada es agua del grifo tratada mediante sistemas de filtrado que eliminan impurezas, cloro, metales pesados y otros contaminantes.
Estos filtros pueden ser de carbón activado, ósmosis inversa, cerámicos, entre otros. El resultado: un agua segura, limpia y muchas veces con mejor sabor.
El agua purificada se genera en casa con un sistema adecuado, lo que significa que no necesitas comprar botellas ni transportar garrafas. Bebes agua limpia, segura y directa del grifo.
La capacidad de personalizar la calidad del agua en casa es una de las grandes ventajas de optar por un purificador.
| Criterio | Agua purificada | Agua embotellada |
|---|---|---|
| Seguridad | Alta (dependiendo del sistema de purificación) | Variable según la marca y almacenamiento |
| Sabor | Neutro, sin cloro ni metales | Puede variar; algunas tienen sabores minerales |
| Costo anual (familia 4p) | 60-100 € aprox. (mantenimiento del sistema) | 400-900 € aprox. según consumo |
| Sostenibilidad | Muy alta (sin residuos plásticos) | Baja (plástico, transporte, residuos) |
| Comodidad | Siempre disponible desde el grifo | Necesita compra, transporte y almacenamiento |
| Espacio | Requiere instalación mínima | Necesitas espacio para almacenar garrafas/botellas |
| Personalización | Puedes elegir el sistema: jarra, ósmosis, hidrogenador… | No personalizable |
Coste y consumo
El agua filtrada es claramente más económica. Un sistema de filtrado representa una inversión inicial, pero a medio y largo plazo reduce los costos frente a la compra recurrente de botellas.
Según estudios, el litro de agua embotellada puede costar hasta 300 veces más que el de agua del grifo.
Una jarra filtrante cuesta entre 20 € y 50 €, y los recambios duran 1-2 meses. Un sistema de ósmosis inversa doméstica puede costar entre 200 € y 500 €, con un mantenimiento anual muy bajo.
En pocos meses, la inversión se recupera. En cambio, una familia de cuatro que consume dos botellas grandes al día (2 € diarios aprox.) gasta más de 700 € al año en agua embotellada.
Impacto ambiental del agua envasada
La huella ecológica del agua embotellada es significativa: desde la extracción de recursos, la fabricación de envases plásticos, el transporte y el posterior tratamiento de residuos.
Según la Fundación Aquae, solo el 30% del plástico se recicla en España.
El agua filtrada, en cambio, genera un impacto ambiental mínimo, especialmente si se combinan sistemas de filtrado duraderos con botellas reutilizables o dispensadores.
Es la elección más respetuosa con el planeta.
Seguridad y almacenamiento
Ambas opciones pueden ser seguras si se almacenan y manipulan correctamente.
No obstante, el agua embotellada puede degradarse con el calor y liberar microplásticos si permanece mucho tiempo en envases plásticos.
Los sistemas de filtrado certificados eliminan bacterias y contaminantes sin generar residuos.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) regulan el agua del grifo y el agua embotellada respectivamente.
En última instancia, cada organización utiliza estándares similares para garantizar agua potable segura.
Cómo elegir agua purificada envasada
Al elegir un tipo de agua embotellada, considera estos factores:
- El origen del agua, para saber si viene de fuentes naturales o si es agua municipal purificada.
- Su composición mineral, para conocer de primera mano qué minerales están presentes exactamente, evitando aquellos que no nos sean beneficiosos.
- El proceso de purificación empleado.
- Tipo de envase, y es que podemos encontrar aguas embotelladas en formatos fabricados con plástico, pero también de cristal, mucho más sostenible y seguro.
- Su precio y su disponibilidad, lo cual puede variar en función del tipo o de la marca de agua.
- Bajo contenido en sodio: Ideal para personas con hipertensión o que necesitan controlar su ingesta de sodio.
- Mineralización adecuada: Las aguas de mineralización débil son recomendadas para el consumo diario y para preparar alimentos infantiles.
- Pureza y origen: Opta por aguas provenientes de manantiales protegidos y que hayan pasado controles rigurosos de calidad.
Elegir una buena agua embotellada no sólo contribuye a mantenernos hidratados, sino que también nos ayuda a obtener los minerales necesarios para nuestro organismo sin añadir contaminantes o excesos que puedan ser perjudiciales para la salud.
Lee la etiqueta antes de comprar un envase de agua, no todas son agua mineral natural 100 % pureza en origen.
Tipos de agua embotellada según el tratamiento
Agua mineral natural
El agua mineral natural conserva la composición que presenta en su localización natural y se envasa en el lugar de origen. Sus minerales proceden del recorrido subterráneo del agua y de las rocas con las que entra en contacto.
Agua de manantial
El agua de manantial procede de una fuente subterránea y puede presentar una composición diferente según el terreno y el manantial del que provenga.
Agua preparada o purificada
El agua preparada o purificada se somete a tratamientos antes de su envasado. Puede proceder de fuentes municipales, pozos, manantiales u otros suministros y se procesa para alcanzar las condiciones requeridas de consumo.
Agua purificada y salud
El agua es fundamental para nuestra salud y bienestar, ya que forma parte del 70% del peso corporal y es esencial para el funcionamiento de los sistemas circulatorio, respiratorio, excretor y nervioso.
Además, ayuda a mantener el equilibrio del pH, la temperatura corporal y es vital en la prevención de diversas afecciones.
El agua ayuda a mantener el pH del cuerpo en niveles óptimos, lo que es crucial para que los sistemas del cuerpo funcionen correctamente.
También regula la temperatura corporal mediante la sudoración y la respiración, evitando el sobrecalentamiento y permitiendo una adecuada función metabólica.
El agua es vital para las reacciones metabólicas en el cuerpo, incluyendo la digestión y la absorción de nutrientes.
Además, hidrata las vías respiratorias, lo que facilita la respiración y la eliminación de toxinas a través del sistema excretor.
Entre las afecciones relacionadas con una hidratación adecuada se encuentran el estreñimiento, la acidez estomacal, las migrañas, la gastritis, los cálculos renales, los problemas cardiovasculares, la artritis reumatoide, los dolores de espalda y la osteoporosis.
Las mujeres embarazadas requieren mayores cantidades de agua, que también es importante para la función renal y el tono de la piel.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cocinar con agua purificada?
Sí, y es recomendable. Mejoras el sabor y evitas consumir impurezas.
¿El agua purificada siempre contiene minerales?
Depende del sistema. La ósmosis elimina minerales, pero algunos equipos los reincorporan al final del proceso. Otras opciones, como jarras, conservan parte de los minerales.
¿Es difícil mantener un purificador?
No. La mayoría solo necesita cambiar filtros una o dos veces al año, y algunos avisan automáticamente cuando toca hacerlo.
¿Qué sistema doméstico puede utilizarse?
Una jarra filtrante es ideal para empezar. Es económica y fácil de usar. Filtra cloro y algunas impurezas, aunque requiere cambio frecuente de filtro.
La ósmosis inversa es un sistema más completo. Utiliza un filtrado de múltiples etapas, elimina casi todos los contaminantes y requiere instalación bajo fregadero.
¿Cuándo puede ser útil el agua embotellada?
Si necesitas una solución ocasional o en movimiento, el agua embotellada puede ser útil.
¿Qué hacer si existen dudas sobre la calidad del agua local?
Si tienes dudas sobre la calidad del agua de tu zona, consulta con autoridades locales o invierte en un buen filtro.
Cada elección depende de tus prioridades, pero los datos hablan claro: el agua filtrada es más ecológica, económica y segura a largo plazo.
tags: #agua #purificada #envasada
Publicaciones populares:
- ¿Cómo funciona la destilación de agua en casa?
- Ajustes de entrada y salida en el sistema de depuración de piscinas desmontables
- Filtro de aire para BMW E38 328i
- Función del filtro de aire del habitáculo
- Cómo limpiar los filtros del Panasonic Ion Freshener paso a paso
