Agua ultrapura: usos, procesos y características

El agua ultrapura (UPW) es agua purificada hasta alcanzar especificaciones extremadamente estrictas y quedar prácticamente libre de iones, compuestos orgánicos, gases disueltos, partículas, microorganismos y otras impurezas. Se utiliza como reactivo crítico en procesos industriales, científicos y tecnológicos en los que incluso una contaminación mínima puede alterar los resultados, dañar equipos o comprometer la calidad de un producto.

Como referencia, el agua ultrapura presenta una resistividad de 18,2 MΩ·cm a 25 °C, una conductividad inferior a 0,055 µS/cm, un contenido de carbono orgánico total (TOC) inferior a 10 ppb y un recuento bacteriano menor a 10 CFU/ml. Además, no debe contener endotoxinas detectables, y suele controlarse también la presencia de partículas, nucleasas, proteasas, metales, gases disueltos y otros contaminantes.

Esquema de producción de agua ultrapura

Qué es el agua ultrapura

El agua ultrapura (UPW) es agua que se ha purificado a altos niveles de especificación. Por definición el agua ultrapura sólo contiene H₂O y iones H⁺ y OH⁻ en equilibrio. Lo que queda es simplemente agua pura, compuesta por cantidades iguales de iones de hidrógeno e hidróxido.

El agua ultrapura es una forma de agua que ha sido purificada hasta alcanzar niveles extremadamente bajos de contaminantes, impurezas y partículas. Este tipo de agua se caracteriza por su alta pureza, lo que la hace ideal para aplicaciones donde la presencia de contaminantes puede afectar procesos o resultados.

El agua ultrapura no debe contener contaminantes como compuestos orgánicos e inorgánicos, sustancias volátiles y no volátiles, materia disuelta y particulada, gases disueltos y sustancias hidrófilas e hidrófobas. El agua ultrapura se purifica, en esencia, hasta alcanzar un nivel de calidad que la deja prácticamente libre de materia orgánica, iones inorgánicos, gases disueltos, sólidos no iónicos y partículas en suspensión.

Al estar tan altamente purificada, la ausencia de minerales y otros contaminantes hace que el agua ultrapura tenga un pH neutro, lo que la convierte en una débil conductora de la electricidad. La ausencia de minerales e impurezas confiere al agua ultrapura un aspecto transparente e incoloro, y también es insípida e inodora.

Por qué las impurezas del agua son importantes

Debido a sus increíbles propiedades disolventes, el agua mezcla y disuelve una amplia variedad de sustancias, lo que significa que las fuentes de agua de laboratorio contienen muchos contaminantes diferentes. Incluso los niveles traza de impurezas pueden afectar a diversas aplicaciones científicas, lo que pone en riesgo sus resultados.

El agua potable debe cumplir la normativa local y tener una claridad, sabor y olor aceptables. Esto se logra tratando las fuentes naturales de agua, como embalses, ríos o acuíferos subterráneos, mediante una serie de pasos, que varían según la fuente de agua, las normativas locales y nacionales, y la elección de tecnologías.

Por lo tanto, es fácil apreciar que el agua presentará variaciones importantes entre una ubicación geográfica y otra, e incluso puede cambiar de una estación a otra. El agua es una fuente de variabilidad en sus experimentos que no puede permitirse ignorar.

El agua ultrapura no contiene contaminantes ni impurezas, ambas presentes en el agua potable media. Los tipos de contaminantes que están presentes en su agua, así como la cantidad, pueden depender de dónde se obtiene el agua.

La presencia de impurezas y contaminantes puede tener un impacto grave en sus datos. Asegurarse de utilizar agua que cumple con un alto nivel de pureza elimina cualquier sabotaje a sus datos y garantiza resultados fiables y precisos.

Características y parámetros de calidad

La calidad del agua ultrapura se rige por especificaciones extremadamente estrictas, que se controlan de forma continua. Su pureza se mide a través de tres parámetros clave: la conductividad eléctrica, la resistencia eléctrica y la cantidad de impurezas detectadas.

ParámetroValor de referenciaQué indica
Resistividad18,2 MΩ·cm a 25 °CBaja concentración de iones conductores
ConductividadInferior a 0,055 µS/cmPresencia de iones disueltos
TOCInferior a 10 ppbCarbono procedente de compuestos orgánicos
BacteriasMenor a 10 CFU/mlCarga microbiológica
EndotoxinasNo detectablesContaminación de origen bacteriano

Como norma, el agua contiene solo H₂O, así como un número equilibrado de iones H⁺ y OH⁻. Tiene una resistividad de 18,2 MΩ·cm, TOC de < 10 ppb y recuento bacteriano de <10 CFU/ml.

Las endotoxinas también se eliminan y, así, el agua ultrapura suele contener <0,03 EU/ml, con nucleasas y proteasas a niveles no detectables. Además, el agua ultrapura contiene únicamente moléculas de H₂O, y está libre de endotoxinas detectables.

Resistividad y conductividad

La resistividad es el estándar más común y alcanza 18,2 MΩ⋅cm a 25 °C. Este valor indica que el agua tiene la menor concentración posible de iones conductores, es decir, la mayor pureza. Cualquier desviación por debajo de esta cifra indica la presencia de impurezas iónicas.

Por lo que la conductividad de la misma es aproximadamente de 0,054 uS/cm a 25 °C, o de 18,3 MOhm expresada en términos de resistencia. La conductividad es la medida de la capacidad del agua para conducir electricidad, indicativa de la presencia de iones disueltos.

Carbono orgánico total

El TOC mide la cantidad de carbono procedente de compuestos orgánicos, que puede interferir en procesos sensibles como la litografía en la fabricación de chips. En la microelectrónica moderna, el TOC suele tener que reducirse a menos de 5 ppb y, a menudo, hasta 1 ppb.

El contenido de carbono orgánico total inferior a 10 ppb constituye una referencia habitual para el agua ultrapura. Altos niveles de TOC pueden indicar contaminación orgánica.

Partículas, microorganismos y endotoxinas

Los contaminantes deben filtrarse hasta niveles submicrónicos, a menudo por debajo de 0,02 μm, para evitar defectos físicos en las obleas de semiconductores. El agua ultrapura también debe presentar una carga microbiológica muy baja y estar libre de endotoxinas detectables.

Las partículas se miden según su cantidad y tamaño en suspensión en el agua. El recuento bacteriano, las endotoxinas, las nucleasas y las proteasas son parámetros esenciales en aplicaciones biológicas, farmacéuticas y clínicas.

Otros parámetros de control

En el proceso de tratamiento del agua ultrapura, se monitorean varios parámetros críticos para asegurar que el agua cumpla con los niveles de pureza requeridos. Estos parámetros incluyen:

  • pH: indicador del equilibrio ácido-base del agua. Un pH desbalanceado puede afectar la pureza y las aplicaciones del agua.
  • Oxígeno disuelto: influye en la corrosión de equipos y la eficacia de ciertos procesos industriales.
  • Metales pesados: metales como plomo, mercurio y otros que pueden ser tóxicos y afectar la calidad del agua.
  • Gases disueltos: como el dióxido de carbono y otros gases que pueden alterar las propiedades químicas del agua.
  • Partículas: cantidad y tamaño de partículas en suspensión.

Procesos para producir agua ultrapura

La producción de agua ultrapura requiere la implementación de métodos avanzados de purificación. Ninguna tecnología por sí sola puede cumplir con los requisitos; en cambio, varios procesos funcionan en sinergia.

El tratamiento del agua ultrapura suele constar de tres etapas: una etapa de pretratamiento que produce agua purificada, una etapa que purifica aún más el agua y una etapa de pulido en la que el agua se somete a rigurosos procesos de tratamiento para cumplir las estrictas especificaciones de la UPW.

1. Pretratamiento

En la etapa de pretratamiento se suele recurrir a la filtración con arena, el carbón activado y la descalcificación del agua para eliminar la mayor parte de los sólidos en suspensión y el cloro, protegiendo así las membranas situadas en las etapas posteriores.

Se utilizan filtros de diferentes tamaños para remover y atrapar las partículas grandes y los sólidos suspendidos en el agua. El carbón activado absorbe compuestos orgánicos y elimina cloro.

El ablandamiento elimina iones de calcio y magnesio para evitar la formación de incrustaciones en los procesos posteriores. El pretratamiento puede incluir también ultrafiltración, desmineralización y ósmosis inversa.

2. Ósmosis inversa

La ósmosis inversa emplea membranas semipermeables para eliminar sales, metales pesados y compuestos orgánicos, lo que garantiza la máxima neutralidad y pureza.

La ósmosis inversa elimina hasta el 99% de las sales disueltas, las sustancias orgánicas y las partículas. Es la principal etapa de purificación y reduce la carga de los procesos posteriores.

El núcleo del proceso de purificación suele incluir la ósmosis inversa para eliminar el 99,1 % de los sólidos disueltos, seguida de la electrodesionización para lograr una desionización continua sin necesidad de los regenerantes químicos que requiere el intercambio iónico tradicional.

3. Desionización e intercambio iónico

La desionización consiste en eliminar los iones del agua: las sales minerales y otros contaminantes se adhieren a las resinas de intercambio iónico, dejando el agua libre de impurezas.

La electrodesionización combina intercambio iónico y campos eléctricos para eliminar continuamente los iones restantes. La EDI garantiza una calidad constante del agua sin utilizar productos químicos.

El agua desmineralizada se procesa después a través de un lecho mixto o mediante electrodesionización. El intercambio iónico de lecho mixto puede utilizarse durante el pulido para aumentar la resistividad hasta alcanzar los 18,2 MΩ·cm.

4. Radiación ultravioleta

La irradiación UV descompone las sustancias orgánicas y desinfecta el agua. La foto-oxidación ultravioleta reduce el TOC y ayuda a controlar la contaminación microbiológica.

La radiación ultravioleta puede emplearse con una emisión de 254 nm para sanitizar el agua purificada y con una emisión de 185/254 nm para eliminar compuestos orgánicos en el agua ultrapura.

5. Ultrafiltración y filtración final

La ultrafiltración remueve partículas en suspensión y microorganismos. En el punto de uso se emplean filtros de membrana de filtración absoluta de 0,22 μm para garantizar que no haya contaminación por partículas antes de que el agua entre en contacto con el producto.

La filtración final protege el agua durante la dispensación y reduce el riesgo de que partículas o bacterias procedentes del sistema de distribución lleguen a la muestra, al equipo o al producto.

Etapas habituales del sistema de purificación

  1. Pretratamiento: filtración, ultrafiltración, carbón activado, descalcificación y reducción del cloro.
  2. Purificación primaria: ósmosis inversa para reducir sales, partículas y compuestos orgánicos.
  3. Desionización: electrodesionización o intercambio iónico de lecho mixto para eliminar los iones restantes.
  4. Oxidación y desinfección: radiación ultravioleta para reducir compuestos orgánicos y microorganismos.
  5. Pulido: intercambio iónico no regenerable, desgasificación por membrana y ultrafiltración.
  6. Punto de uso: filtración final y dispensación en condiciones que eviten la recontaminación.

Usos del agua ultrapura

El UPW se utiliza sobre todo en las industrias de semiconductores y farmacéuticas, aunque es una solución ideal para cualquier trabajo en el laboratorio. Su nivel de purificación la hace versátil para aplicaciones muy sensibles.

El agua ultrapura desempeña un papel crucial en procesos en los que la existencia de niveles incluso mínimos de contaminantes puede acarrear graves repercusiones, incluidas muchas disciplinas de investigación como la biología y la biotecnología, la medicina, la investigación farmacéutica, el estudio de semiconductores y la investigación y el desarrollo.

  • Cromatografía líquida de alto rendimiento (HPLC).
  • Cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS).
  • Cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS).
  • Espectroscopia de absorción atómica con horno de grafito (GFAAS).
  • Reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
  • Inmunoquímica (ICC).
  • Cultivo de células de mamífero.
  • Analizadores clínicos.
  • Análisis de trazas.
  • Preparación de reactivos, medios y soluciones.
  • Limpieza y esterilización de equipos.

Aplicaciones en laboratorios y universidades

Muchas disciplinas académicas dependen de un suministro fiable de agua ultrapura. Desde los precisos experimentos de los laboratorios de química hasta los delicados cultivos celulares de la investigación biológica, la demanda de agua libre de contaminantes es universal.

En física e ingeniería, donde la precisión es primordial, el agua ultrapura garantiza la exactitud de las mediciones y la fiabilidad de los experimentos. Además, en las ciencias medioambientales, la necesidad de agua no contaminada es crucial a la hora de estudiar los ecosistemas y su intrincada dinámica.

En los laboratorios universitarios de investigación y desarrollo, el agua debe estar libre de bacterias, materia orgánica, iones minerales y otras impurezas que pueden contaminar las muestras y comprometer los resultados. Dado que el agua ultrapura está libre de estas impurezas, se utiliza en una amplia gama de aplicaciones.

Preparación de reactivos y soluciones

El agua ultrapura se utiliza en la formulación de soluciones, medios y reactivos estériles y en la limpieza de equipos de laboratorio para evitar la contaminación cruzada.

En las pruebas de laboratorio y el control de calidad, se utiliza para tareas como la dilución de muestras o soluciones, la calibración de instrumentos y la limpieza y esterilización de equipos y superficies de laboratorio.

Cultivos celulares y tisulares

Cuando las células se cultivan artificialmente en un entorno de laboratorio controlado, es necesario suministrar al cultivo celular agua y nutrientes esenciales para facilitar su crecimiento, al tiempo que se toman rigurosas precauciones para evitar que el cultivo se contamine con contaminantes potencialmente dañinos, como iones de metales pesados, bacterias y endotoxinas.

El agua ultrapura cumple este propósito, garantizando que el cultivo celular reciba el agua y los nutrientes que necesita para florecer sin verse comprometido.

Pruebas genéticas y secuenciación

Cuando se lleva a cabo la secuenciación del ADN de muestras biológicas, el agua utilizada durante el proceso de secuenciación debe cumplir rigurosas normas de calidad.

Contaminantes como bacterias, iones, nucleasas y materia orgánica pueden interferir en el proceso de secuenciación del ADN o afectar negativamente a los resultados. Dado que el proceso de secuenciación del ADN amplifica el ADN, cualquier ADN no deseado, por ejemplo el procedente de bacterias, también se amplificará, lo que podría comprometer la muestra y los resultados del estudio.

PCR e inmunoquímica

La reacción en cadena de la polimerasa requiere agua con niveles muy bajos de nucleasas, materia orgánica, microorganismos e iones para evitar la degradación o alteración de los componentes de la reacción.

La inmunoquímica y otras técnicas biomédicas también dependen de reactivos y soluciones preparados con agua que no introduzca contaminantes capaces de modificar las reacciones o aumentar el fondo analítico.

Agua ultrapura en cromatografía

La sensibilidad mejorada de técnicas avanzadas de cromatografía ampliamente utilizadas, como la LC-MS y la cromatografía líquida de alto rendimiento (HPLC), exige agua de la más alta pureza.

Esto se debe a que una variedad de contaminantes, incluyendo gases disueltos, partículas, coloides, bacterias y compuestos orgánicos, pueden afectar los resultados de los datos, como producir valores de fondo más altos o interferir directamente con los análisis.

Esto hace que el agua ultrapura sea vital para proteger la fiabilidad de sus aplicaciones de cromatografía líquida. El agua ultrapura se utiliza como reactivo en este proceso porque no contiene contaminantes como bacterias, iones, compuestos orgánicos y partículas sólidas que puedan introducir ruido de fondo y comprometer potencialmente la precisión de los resultados.

La contaminación con compuestos orgánicos en el agua empleada en separaciones cromatográficas rutinarias, como la preparación de la fase móvil, la preparación y dilución de las muestras, las disoluciones de extracción y la preparación de patrones, incide negativamente en los resultados obtenidos.

Agua ultrapura en análisis de trazas

El análisis de oligoelementos implica detectar concentraciones muy bajas de ciertos elementos químicos en una muestra. Esto requiere técnicas analíticas muy sensibles y precisas, con resoluciones de detección tan bajas como partes por billón.

Pero la desventaja de esta detección altamente sensible es que los resultados de datos pueden verse afectados negativamente incluso por pequeñas cantidades de contaminación por elementos o iones adicionales.

Esto incluye que se causen errores en las muestras en blanco y de calibración, o concentraciones artificialmente altas de muestras. De este modo, la fiabilidad del análisis de oligoelementos debe protegerse con agua ultrapura prácticamente libre de impurezas.

Por ejemplo, mientras que la contaminación con 100 ng/L de boro no afecta al análisis orgánico en un laboratorio de control de calidad, puede echar por tierra el análisis básico realizado por un equipo de ICP acoplado a espectrometría de masas.

Aplicaciones farmacéuticas y biotecnológicas

El agua ultrapura desempeña un papel crucial en el desarrollo de productos farmacéuticos. Su función principal es evitar la contaminación y salvaguardar la calidad de los ingredientes, garantizando que el producto final sea eficaz y seguro para el consumo humano.

La industria farmacéutica utiliza agua de alta pureza para la producción de medicamentos, la preparación de soluciones intravenosas, la limpieza de equipos y la preparación de reactivos, medios y soluciones para pruebas y experimentos.

El agua ultrapura también se utiliza como agua para inyectables. Los estándares exigidos para el agua para preparaciones inyectables (WFI) son muy similares, ya que requieren niveles extremadamente bajos de endotoxinas, microorganismos y TOC para garantizar la seguridad del producto y el cumplimiento normativo.

También se utiliza para limpiar y esterilizar instrumentos quirúrgicos, dispositivos médicos y otros equipos utilizados en procedimientos en los que la contaminación podría provocar una infección que comprometería la salud y el bienestar de los pacientes.

Aplicaciones en semiconductores y electrónica

El agua ultrapura (UPW) es el producto químico más utilizado en una planta de fabricación de semiconductores. Es fundamental para el lavado de las obleas de silicio entre las distintas etapas del proceso.

Una sola partícula o ion no detectado podría inutilizar un lote de chips valorado en varios millones de dólares, por lo que una calidad del agua de 18,2 MΩ⋅cm es imprescindible.

El agua ultrapura se utiliza para limpiar obleas de semiconductores, placas de circuitos impresos y paneles de cristal líquido durante el proceso de fabricación para garantizar que estén libres de suciedad y partículas finas que puedan reducir su rendimiento o el de otros componentes sensibles.

También se utiliza para la limpieza y el enjuague de semiconductores y placas de circuitos impresos, así como durante el montaje de dispositivos electrónicos y microelectrónicos con componentes sensibles.

Aplicaciones en la industria química

El agua ultrapura se utiliza en la síntesis química, la producción y el control de calidad para evitar reacciones con impurezas y garantizar resultados precisos y objetivos en pruebas analíticas.

En los procesos químicos, los iones, los compuestos orgánicos, los gases disueltos y las partículas pueden modificar una reacción, contaminar un producto o introducir desviaciones en las mediciones.

Aplicaciones en alimentos y bebidas

La industria alimentaria utiliza agua de alta pureza en procesos donde una cantidad mínima de contaminantes puede comprometer la calidad del producto, como fórmulas para bebés, productos lácteos, refrescos y cerveza.

La producción de alimentos y bebidas requiere controlar la composición del agua para evitar que los minerales, los compuestos orgánicos o los microorganismos alteren las características del producto final.

Aplicaciones en centrales eléctricas

Las centrales eléctricas utilizan agua ultrapura para la generación de vapor y la alimentación de sistemas de refrigeración y calderas de alta presión.

La falta de minerales de este tipo de agua reduce la corrosión de los equipos, aumenta su eficiencia, reduce el tiempo de inactividad y prolonga su vida útil.

Las calderas de vapor a alta presión de las centrales eléctricas requieren agua de alimentación de calidad UPW para evitar la acumulación de incrustaciones y la corrosión en las turbinas y las superficies de intercambio de calor, lo que garantiza la máxima eficiencia operativa y seguridad.

Agua ultrapura en la producción de hidrógeno

La producción de hidrógeno por electrólisis es un elemento fundamental para la transición energética y el desarrollo de una economía sostenible del hidrógeno. Un factor a menudo subestimado pero esencial en este proceso es la calidad del agua utilizada.

El agua ultrapura es esencial en este caso, ya que impurezas como las sales disueltas, las sustancias orgánicas o las partículas pueden mermar considerablemente el rendimiento y la vida útil de los electrolizadores.

Requisitos para la electrólisis

ParámetroRequisito indicado
Conductividad< 0,1 µS/cm
TOC< 50 ppb
PartículasLibre de partículas en suspensión
Contenido de ionesConcentración prácticamente nula
Gases disueltosReducidos al mínimo

En la electrólisis, el agua se descompone en sus componentes hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂). Para garantizar una eficiencia óptima y minimizar el desgaste de las células de electrólisis, el agua utilizada debe cumplir unos requisitos de pureza extremadamente altos.

Problemas causados por agua inadecuadamente tratada

  • Incrustación: las sales disueltas, como el sulfato de calcio o de bario, pueden precipitarse en los electrodos y las membranas, lo que reduce la conductividad y acorta los intervalos de mantenimiento.
  • Corrosión: los cloruros y otros iones agresivos pueden atacar los materiales de los electrodos y acortar la vida útil del sistema.
  • Ensuciamiento: las sustancias orgánicas y las partículas pueden obstruir las membranas y mermar la eficacia de la separación de gases.
  • Pérdidas de eficiencia: cada impureza aumenta la resistencia eléctrica y conlleva un mayor consumo de energía por unidad de hidrógeno producido.

Tratamiento del agua para producir hidrógeno

La producción de agua ultrapura para la electrólisis requiere una combinación de tecnologías avanzadas de tratamiento. La filtración elimina sólidos en suspensión y partículas gruesas mediante arena o microfiltros.

El ablandamiento elimina iones de calcio y magnesio para evitar la formación de incrustaciones en los procesos posteriores. El carbón activado reduce sustancias orgánicas y cloro que podrían dañar las membranas o las resinas intercambiadoras de iones.

La ósmosis inversa elimina hasta el 99% de las sales disueltas, las sustancias orgánicas y las partículas. La electrodesionización combina intercambio iónico y campos eléctricos para eliminar continuamente los iones restantes.

Durante el pulido, la irradiación UV descompone las sustancias orgánicas y desinfecta el agua. El carbón activado o las resinas especializadas minimizan el contenido de COT y proporcionan la purificación final necesaria.

Control de los sistemas de electrólisis

La fiabilidad de los sistemas de agua ultrapura para la producción de hidrógeno depende de una supervisión precisa y una gestión eficaz del mantenimiento.

  • Control en tiempo real: los sensores miden continuamente la conductividad, el COT y el pH para garantizar que la calidad del agua cumple los requisitos.
  • Limpieza periódica: las membranas y resinas deben limpiarse o sustituirse para evitar la formación de incrustaciones.
  • Estrategias de emergencia: en caso de que se produzcan desviaciones en la calidad del agua, deben aplicarse planes alternativos o de emergencia para no perjudicar el proceso de electrólisis.

El uso de agua ultrapura permite una mayor vida útil de los electrolizadores, una mayor eficacia, menores costes de explotación y una calidad constante del hidrógeno.

Diferencia entre agua ultrapura, destilada y desionizada

Al hablar de la calidad del agua, debemos distinguir el agua ultrapura de términos comunes como agua destilada o agua desionizada. Aunque el proceso de destilación elimina la mayoría de los minerales, el agua destilada sigue conteniendo gases disueltos y trazas de compuestos orgánicos.

El agua desionizada elimina casi todos los iones, pero puede dejar partículas neutras o carbono orgánico total. La desionización no elimina de forma fiable las moléculas orgánicas sin carga, las bacterias, los virus o los gases disueltos.

Aunque el agua desionizada se considera agua altamente purificada y contiene pocos o ningún ion mineral, pueden quedar contaminantes como gases disueltos, bacterias y virus. El agua desionizada es adecuada para muchas aplicaciones, pero para aplicaciones que requieren el mayor grado de purificación, el agua ultrapura es la opción más adecuada.

El agua destilada y el agua ultrapura se someten a varios procesos para eliminar sus impurezas y solutos: en el primer caso, el más importante es la destilación, basada en la evaporación y posterior condensación del agua; en el segundo, se emplea una combinación de tecnologías que puede incluir ósmosis inversa, desionización, radiación UV, ultrafiltración y pulido final.

Como consecuencia, el agua destilada puede contener compuestos orgánicos volátiles y microorganismos resistentes al calor, lo que condiciona y reduce su uso respecto al agua ultrapurificada.

Tipo de aguaProceso principalLimitación o característica
Agua destiladaEvaporación y condensaciónPuede contener gases disueltos y trazas de compuestos orgánicos
Agua desionizadaIntercambio iónicoPuede conservar partículas neutras, bacterias, virus y gases disueltos
Agua ultrapuraCombinación de tecnologías de purificación y pulidoElimina contaminantes de distintas categorías hasta niveles muy bajos

Estabilidad, almacenamiento y distribución

La composición del agua ultrapura la hace bastante inestable, ya que al agua no le gusta estar en un estado ultrapuro. Cuando este agua entra en contacto con impurezas y minerales, como compuestos orgánicos e inorgánicos, intenta absorberlos en su estructura.

Por lo tanto, debe tener cuidado con la forma de almacenarla para minimizar el riesgo de contaminación y mantener el agua ultrapura. El transporte y almacenamiento del agua ultrapurificada deben ajustarse a unas condiciones muy estrictas.

Los sistemas de almacenamiento y distribución deben utilizar contenedores, tuberías y filtros que no contaminen el agua. También pueden emplearse depósitos sanitarios, filtros de venteo y puntos de dispensación con filtración final.

Buenas prácticas de operación

  • Mantenimiento regular de equipos: garantizar el funcionamiento óptimo y prolongar la vida útil.
  • Monitoreo constante: verificar la calidad del agua en cada etapa del proceso.
  • Capacitación del personal: asegurar que todos los empleados entiendan la importancia y el manejo correcto del agua ultrapura.
  • Actualización de tecnología: implementar las últimas tecnologías para mejorar la eficiencia y calidad del agua producida.
  • Almacenamiento adecuado: utilizar contenedores y tuberías que no contaminen el agua.
  • Control en el punto de uso: evitar que el agua vuelva a contaminarse durante la dispensación.
  • Seguimiento de parámetros: controlar resistividad, conductividad, TOC, partículas, bacterias, pH, gases disueltos y endotoxinas cuando la aplicación lo requiera.

¿Se puede beber agua ultrapura?

El agua ultrapurificada no está destinada para consumo humano porque carece de minerales esenciales desde el punto de vista nutricional, como el calcio, el magnesio o el potasio.

Al hacerlo, ponemos en riesgo nuestra salud: por su pureza, esta agua tiene una elevada capacidad de disolución que puede alterar el equilibrio electrolítico, provocando deshidratación y afectando negativamente a músculos y sistema nervioso.

Además, el sabor del agua ultrapura tampoco es agradable, así que resulta poco apetecible. Por ello, el agua ultrapura debe reservarse para las aplicaciones técnicas, científicas, industriales y sanitarias para las que ha sido producida.

Sostenibilidad y retos de producción

El agua ultrapura es indispensable en industrias especialmente sensibles a la contaminación. Su pureza y calidad son excepcionales y, al eliminar impurezas y residuos del agua, permiten que algunos procesos sean más eficientes.

El uso de tecnologías avanzadas de purificación asegura que la obtención de este tipo de agua sea eficiente y sostenible en términos de consumo y uso de recursos.

Sin embargo, la producción de agua ultrapura también presenta algunos desafíos, como el elevado coste de aplicar tecnologías especializadas, mantener los equipos de purificación o manejar los residuos generados durante el proceso de manera adecuada.

La instalación de sistemas propios de purificación de agua puede ahorrar tiempo y reducir el impacto ambiental cuando evita transportes y permite ajustar la producción a las necesidades reales del laboratorio o de la planta.

Proceso industrial de purificación de agua

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