Para medir y dosificar correctamente un alguicida para piscina hay que calcular primero el volumen real de agua, comprobar el pH y el cloro libre, determinar si se necesita una dosis de mantenimiento o de tratamiento inicial y utilizar siempre un recipiente graduado. La dosis exacta depende de la concentración del producto, por lo que la etiqueta del fabricante debe prevalecer sobre cualquier referencia general.
En el caso del Alguicida QP, la dosis inicial es de 1,5 litros por cada 50 m³ de agua y la dosis de mantenimiento es de 0,75 litros por cada 50 m³. El producto se añade directamente al agua de la piscina y se recomienda aplicar el tratamiento al anochecer, manteniendo la depuradora en funcionamiento durante 4 u 8 horas.
Qué es el alguicida y para qué sirve
El término “antialgas” o algicida se refiere a cualquier producto químico diseñado para prevenir o destruir las algas. Su mecanismo de acción suele basarse en la inhibición de su crecimiento o en la destrucción de sus células.
El alguicida es un producto químico diseñado específicamente para, no sólo prevenir sino también eliminar las algas interrumpiendo su fotosíntesis. No solo sirve para eliminar las algas cuando ya están presentes, sino que también se usa de manera preventiva, evitando que las esporas se conviertan en un problema.
A diferencia de un desinfectante como el cloro, que se consume rápidamente en la lucha contra microorganismos, el antialgas actúa de forma más específica y duradera, protegiendo al desinfectante y evitando que se agote en un combate desigual. El alguicida previene y elimina algas, pero no desinfecta el agua frente a bacterias ni virus. El cloro sigue siendo el desinfectante principal.
Las algas, además de afectar la apariencia del agua, pueden ser perjudiciales para los bañistas. Pueden afectar a tu seguridad, creando suelos resbaladizos, desestabilizar el nivel de cloro, lo que hace que aumente su consumo, crear bacterias y otros patógenos e impedir un correcto mantenimiento de la piscina, obstaculizando los filtros y sistemas de circulación.
Antes de dosificar: identifica el problema
El primer paso es identificar qué tipo de alga está presente en la piscina. Existen diversos tipos de algas, como las verdes, negras, amarillas o de mostaza. No todas las manchas verdes o turbideces en el agua se solucionan de la misma manera.
Identificar correctamente el organismo que ha invadido la piscina es fundamental para no malgastar producto ni tiempo. Un error común es aplicar un tratamiento genérico cuando el problema requiere una acción específica según la resistencia del alga.
| Tipo de alga | Características principales | Tratamiento recomendado |
|---|---|---|
| Verde | Es la más común; flota y se adhiere a las paredes de la piscina. | Alguicida de choque y cepillado. |
| Negra | La más difícil de eliminar; se incrusta profundamente en las juntas de los azulejos. | Alguicida específico y cepillado intenso. |
| Amarilla o mostaza | Muy resistente al cloro; suele aparecer en las zonas de sombra. | Alguicida especial y cepillado intenso. |
Alga verde
Es la más fácil de combatir y muchas veces la causante de encontrar el agua de la piscina verde. Enturbia el agua y flota. La solución: choque de cloro + antialgas sin cobre, cepillado y filtración continua de 24 horas.
Alga amarilla o mostaza
Se adhiere a las paredes en zonas de sombra y tiene textura de polvo. Requiere un cepillado agresivo, un choque químico alto y un antialgas potente, a veces con cobre, con precaución. Limpia también todos los accesorios, como redes y juguetes.
Alga negra
Es la más difícil. Se forma en colonias adheridas a las juntas o a los poros del revestimiento. Requiere un cepillo metálico, si el material de la piscina lo permite, un choque sostenido durante varios días y un antialgas específico.
Si persisten las algas negras, puede tratarse de algas negras, que requieren un alguicida específico a base de cobre y un cepillado más agresivo con cepillo de acero inoxidable, solo en hormigón.
Cómo calcular el volumen de agua de la piscina
Antes de aplicar el alguicida, calcula el volumen de agua de tu piscina, ya que la dosis depende de la cantidad de agua que contiene. El cálculo se basa en el volumen total del agua en metros cúbicos: multiplica el largo por el ancho y por la profundidad media.
Para un vaso rectangular, multiplica largo por ancho por profundidad media, en metros, y el resultado por 1.000 para obtener litros. Conocer el cubicaje exacto es vital para no saturar el agua de químicos.
Una piscina de 8 m × 4 m × 1,5 m de profundidad media contiene aproximadamente 48.000 litros, por lo que su dosis de mantenimiento rondaría los 240 ml.
Fórmula para una piscina rectangular
Volumen en litros = largo × ancho × profundidad media × 1.000
La profundidad media debe utilizarse cuando el vaso tiene diferentes alturas. En una piscina con fondo inclinado, no conviene multiplicar únicamente por la profundidad máxima, porque el resultado sobrestimaría la cantidad real de agua y podría provocar una sobredosificación.
Dosis de mantenimiento y dosis inicial
Existen dos tipos de dosis a tener en cuenta cuando se aplica un alguicida para piscinas: el tratamiento de choque, que se utiliza al inicio de la temporada o cuando la piscina presenta signos evidentes de algas, y el mantenimiento regular, que se realiza de manera periódica durante toda la temporada, especialmente en épocas de calor intenso y uso frecuente.
El fabricante establece dos referencias distintas según el objetivo del tratamiento. Debes utilizar una dosis inicial cuando hay signos de algas o el agua necesita una corrección, y una dosis inferior para el mantenimiento habitual.
| Tipo de tratamiento | Dosis recomendada | Frecuencia o situación |
|---|---|---|
| Tratamiento inicial | 1,5 litros por cada 50 m³ de agua | Cuando aparecen algas, el agua se vuelve verdosa o necesita una corrección. |
| Tratamiento de mantenimiento | 0,75 litros por cada 50 m³ de agua | Una vez por semana para mantener la protección frente a las algas. |
Para un tratamiento preventivo o de mantenimiento semanal, se suelen utilizar unos 250 ml por cada 50.000 litros de agua, equivalente a 5 ml por cada 1.000 litros. Si la piscina ya presenta indicios visibles de algas, como agua verdosa, paredes resbaladizas o manchas oscuras en el fondo, la dosis de choque suele ascender a 1 litro por cada 50.000 litros.
La dosis de alguicida para piscinas puede variar según el producto, pero como norma general, la cantidad recomendada suele estar entre 20 y 40 ml por cada 1.000 litros de agua. Es importante seguir siempre las instrucciones del fabricante, ya que las concentraciones pueden variar.
Las referencias generales no sustituyen a la etiqueta. La concentración puede variar entre fabricantes, algunos productos vienen al 10 % y otros al 40 %, así que la dosificación «a ojo» rara vez acierta.
Ejemplos de cálculo
| Volumen de la piscina | Referencia general de 20-40 ml por 1.000 litros |
|---|---|
| 10.000 litros | Entre 200 ml y 400 ml de alguicida. |
| 20.000 litros | Entre 400 ml y 800 ml. |
| 50.000 litros o más | Entre 1 litro y 2 litros, dependiendo de la concentración del producto. |
En el caso de una piscina de 100 m³, una referencia de mantenimiento de 2-5 ml por cada m³ de agua equivaldría a entre 200 y 500 ml. Estas cantidades son orientativas y pueden ajustarse según las características de cada piscina.
Factores como la climatología, la afluencia de bañistas o el estado general del agua pueden exigir un ajuste de la dosis hacia arriba o hacia abajo. Si las algas ya están presentes, o si las condiciones del agua son desfavorables, podrías necesitar una dosis mayor para asegurar una correcta eliminación.
Tabla específica para el Alguicida QP
Este alguicida poco espumante se usa para el saneamiento y conservación del agua de tu piscina, ya que no permite el crecimiento de algas en el agua.
| Aplicación | Dosis | Ejemplo para 50 m³ |
|---|---|---|
| Dosis de arranque o tratamiento inicial | El doble que la dosis normal | 1,5 litros |
| Dosis de mantenimiento | Dosis semanal | 0,75 litros |
Para que este producto tenga efecto, se debe aplicar una dosis de arranque, que será del doble que las dosis normales, es decir, de 1,5 litros por cada 50 metros cúbicos de agua. La dosis de mantenimiento que se debe usar depende de la cantidad del agua que haya en la piscina, siendo en este caso de 0,75 litros por cada 50 metros cúbicos de agua.
El componente activo del antialgas QP es el cloruro de alquildimetilbencilamonio. Para evitar riesgos a las personas y al medio ambiente, sigue las instrucciones de uso.
Cómo medir el alguicida sin equivocarse
Una vez calculada la cantidad necesaria, utiliza siempre un recipiente graduado. No viertas el producto directamente desde el envase ni calcules la cantidad a ojo.
La cantidad variará dependiendo de si utilizas un alguicida líquido, granulado o concentrado, ya que la potencia del principio activo cambia en cada formato. Agita el producto antes de usarlo cuando así lo indique la etiqueta.
Recuerda utilizar guantes y protección ocular para evitar cualquier contacto directo con el producto. Mantén el envase cerrado cuando no lo estés utilizando y evita que el alguicida entre en contacto con la piel, los ojos o la ropa.
Cómo preparar el agua antes de añadir alguicida
El alguicida es el producto que marca la diferencia entre una piscina con agua transparente y otra que empieza a ponerse verde en cuestión de horas. Aplicarlo bien no es complicado, pero requiere respetar un orden concreto: equilibrar el agua antes del tratamiento, medir la dosis según el volumen del vaso y distribuir el producto con la depuradora en marcha.
Un alguicida sólo actúa de forma óptima cuando el pH del agua se sitúa entre 7,2 y 7,6. Antes de abrir el envase, coge unas tiras reactivas o un kit de gotas y mide el pH, la alcalinidad total y el nivel de cloro libre.
La alcalinidad debería mantenerse entre 80 y 120 ppm para que el pH se estabilice con facilidad. Comprueba también el nivel de cloro libre, que debe encontrarse entre 1 y 3 ppm en el mantenimiento habitual.
Si el pH está por encima de 7,6, añade un reductor de pH siguiendo la dosificación del fabricante. Si está por debajo de 7,2, utiliza un incrementador. Espera al menos dos horas con la bomba encendida y vuelve a medir antes de continuar.
Si acabas de realizar una cloración de choque, espera a que el cloro baje por debajo de 3 ppm. Añadir alguicida con niveles de cloro muy altos puede generar espuma en la superficie e interferir con la acción del producto.
Cepillado y limpieza antes del tratamiento
El cepillado previo multiplica la eficacia del alguicida porque desprende la biopelícula que las algas forman sobre las superficies. Sin romper esa capa, parte de la dosis se desperdicia.
Usa un cepillo de cerdas rígidas para piscinas de hormigón, cerámica o gresite, y uno de cerdas blandas, de nailon, para liner o fibra de vidrio. Cepilla las paredes de arriba hacia abajo y el fondo desde los bordes hacia el sumidero central.
Presta atención especial a la línea de flotación, las esquinas y los peldaños, que son los puntos donde más se acumula la biopelícula. Si el problema son algas negras y la piscina es de hormigón, puede utilizarse un cepillo de acero inoxidable.
Antes de aplicar el producto, aspira el fondo y retira las hojas. Después del cepillado, vacía los cestos del skimmer y la bomba de prefiltro para que la depuradora pueda mover el agua sin obstrucciones.
Realiza un contralavado antes de aplicar el alguicida. Un filtro de arena sucio o una carga filtrante agotada no atrapa las algas muertas tras el tratamiento.
Cómo aplicar el alguicida correctamente
Antes de añadir el producto, revisa que la bomba de filtración esté en funcionamiento. Esto es importante porque el fabricante recomienda aplicar el producto con la filtración activa para repartirlo correctamente por todo el vaso y evitar zonas con una concentración irregular.
El producto se vierte directamente en la piscina, sin mezclarlo antes con agua ni diluirlo previamente, cuando así lo indique el fabricante. Otros productos pueden requerir una dilución previa en un cubo con agua de la piscina para reducir el riesgo de manchas localizadas en el revestimiento, sobre todo en piscinas de liner o fibra de vidrio.
Vierte el alguicida lentamente por todo el perímetro de la piscina con la depuradora en funcionamiento. No lo eches todo en un solo punto.
La forma más adecuada es añadirlo cerca de las boquillas de impulsión o de los skimmers, ya que estos puntos favorecen una difusión más uniforme. Si tu piscina tiene varios puntos de impulsión, puedes distribuir el producto en diferentes zonas del borde.
Si tu piscina tiene escaleras, tobogán u otros elementos que crean zonas de baja circulación, pasa por esas áreas al verter. Así ayudas a que el alguicida se integre con el agua desde el inicio y evitas que se concentre en una sola área.
Se debe añadir directamente al agua de la piscina. Es preferible aplicar el tratamiento al anochecer y mantener la depuradora en funcionamiento durante 4 u 8 horas.
Después de la aplicación, mantén la filtración entre 6 y 8 horas. Ese tiempo permite que el producto se homogeneice bien y comience su acción de forma estable en toda la piscina.
Orden correcto con cloro y otros productos
El alguicida y el tratamiento de choque con cloro no son intercambiables. El choque eleva el cloro a niveles letales para cualquier microorganismo, incluidas las algas, pero su efecto es puntual y se disipa en horas. El alguicida actúa más lentamente pero tiene efecto residual: inhibe el crecimiento durante días.
Siempre el cloro primero. El cloro de choque debe aplicarse, actuar y bajar por debajo de 3 ppm antes de añadir el alguicida.
Mezclar alguicida y cloro de choque al mismo tiempo es el fallo más común. El cloro a concentraciones altas oxida el principio activo del alguicida y anula su capacidad biocida.
Si necesitas hacer ambos tratamientos, aplica primero la cloración de choque, espera a que el cloro libre baje por debajo de 3 ppm, normalmente entre 24 y 48 horas, y después añade el alguicida.
El alguicida puede formar parte de un tratamiento completo, pero no debe mezclarse de forma directa con otros químicos. El fabricante indica que debe añadirse por separado y dejando un intervalo de tiempo, no junto a otros químicos en el mismo momento.
El alguicida y el floculante también deben aplicarse en momentos distintos. No es buena idea añadirlo todo a la vez porque cada producto necesita su propio margen de actuación.
Compatibilidades e incompatibilidades
Este producto es incompatible con materia orgánica, detergentes aniónicos, derivados amoniacales e hipocloritos. También es incompatible con el cromo, aluminio, estaño, cinc y sus aleaciones, como el bronce y el latón.
Elige siempre un alguicida compatible con el sistema de desinfección y el revestimiento de la piscina. Las fórmulas y los principios activos no deben mezclarse sin comprobar previamente la etiqueta y las instrucciones de uso.
Piscinas de cloro tradicional
Es el sistema más común y funciona perfectamente con la mayoría de antialgas, especialmente los sin espuma. Mantén el cloro libre entre 1-3 ppm y usa el antialgas como un “seguro” preventivo.
Si detectas un olor fuerte a cloro, es un indicador de cloraminas, y un tratamiento de choque será necesario para eliminarlas.
Piscinas de electrólisis salina
Sí, puedes usar alguicida en una piscina de sal, pero hay que tener en cuenta que las piscinas de sal utilizan un sistema de cloración diferente al de las piscinas con cloro tradicional. En lugar de añadir cloro directamente, el sistema salino produce cloro de manera automática mediante la sal disuelta en el agua.
Elige un alguicida compatible con electrólisis salina y, preferiblemente, sin cobre ni metales pesados. El cobre puede reaccionar con el electrodo del clorador salino, acortando su vida útil o provocando depósitos metálicos.
Mantén la salinidad dentro del rango recomendado, habitual de 2.500-4.500 ppm, y realiza supercloraciones con el propio equipo ante brotes. Verifica el nivel de sal después de lluvias fuertes o rellenados importantes, ya que si el nivel de sal baja, la producción de cloro también lo hará, dejando vía libre a las algas.
Piscinas de oxígeno activo
El oxígeno activo es un oxidante muy potente, pero su efecto es menos persistente que el del cloro. Por eso, el antialgas es un compañero indispensable.
Mantén el pH entre 7,2-7,6 y dosifica el oxígeno activo según las instrucciones. El antialgas prolongará el efecto y evitará la recolonización entre dosis, asegurando la estabilidad del agua.
Qué tipo de alguicida elegir
Los alguicidas más habituales en el mercado se dividen en dos grandes familias: los basados en sulfato de cobre y los de amonio cuaternario, también llamados “quat”.
Amonio cuaternario
Este es el tipo más común de algicida preventivo. Actúa desestabilizando las membranas celulares de las algas, causando su destrucción.
Es importante buscar fórmulas no espumantes, especialmente si tu piscina tiene cascadas o un sistema de contracorriente, ya que las fórmulas tradicionales pueden generar grandes cantidades de espuma. Son seguros para la mayoría de revestimientos y sistemas de desinfección, como la electrólisis salina.
Sulfato de cobre
Los alguicidas de cobre son muy eficaces contra las algas verdes y las algas negras, que son las más resistentes. El cobre es un metal muy eficaz contra las algas, actuando como un veneno celular potente.
Su principal inconveniente es que, si se sobredosifican o el pH está mal ajustado, pueden provocar manchas azuladas en el liner o en las juntas de gresite. También puede teñir el cabello rubio o claro.
Se recomiendan para piscinas de hormigón o cerámica donde el riesgo de tinción es menor. Evita el cobre en piscinas con electrólisis salina para proteger los electrodos del clorador y prevenir manchas.
Alguicidas poliméricos
También existen alguicidas poliméricos de alto rendimiento, que combinan mayor persistencia con menor riesgo de espuma. Son más caros, pero una sola dosis puede mantener su efecto durante varias semanas.
Otras composiciones
Las sales de plata son otra opción para el tratamiento de algas, aunque mucho menos común que el cobre o el amonio cuaternario. Actúan como un bactericida y algicida suave, ofreciendo una alternativa a los metales más agresivos.
La simazina es un herbicida que se utiliza en algunos alguicidas para piscinas. Es una opción potente, pero su uso puede estar restringido en algunas zonas debido a regulaciones ambientales. Siempre revisa la etiqueta del producto para asegurarte de su compatibilidad con tu sistema y con las normativas locales.
Qué hacer después de aplicar el alguicida
Es normal que, tras un tratamiento de choque, las algas verdes se tornen blancas o se desprendan. En tratamientos de choque contra un brote visible, las algas suelen blanquearse y desprenderse entre 12 y 48 horas después de la aplicación, según la densidad del alga y el tipo de producto.
Después de un tratamiento de choque es normal que el agua se vuelva blanquecina durante unas horas. Las algas muertas quedan en suspensión como partículas microscópicas que el filtro no atrapa de inmediato.
Si el agua se vuelve turbia, puedes emplear un floculante para aglutinar las partículas, que luego se retirarán con una barredera. El floculante agrupa esas partículas en grumos más grandes que se depositan en el fondo.
Una vez sedimentados, retíralos con un limpiafondos manual o con un robot aspirando en modo fondo. Si se utiliza floculante con la bomba parada, déjalo actuar durante la noche y al día siguiente aspira el fondo directamente a desagüe para no saturar el filtro.
Cuánto tarda en hacer efecto
El alguicida empieza a actuar en cuanto se distribuye por el agua, pero el resultado visible depende del tipo y el estado del agua. En tratamientos preventivos, la protección es inmediata.
Si ya tienes algas en tu piscina, en general podrás empezar a ver resultados en un plazo de 24 a 48 horas. Durante este tiempo, el agua debería ir limpiándose poco a poco y las algas empezarán a desaparecer.
Si tienes una piscina con algas muy resistentes o en condiciones difíciles, puede que necesites un poco más de tiempo. Si las algas no desaparecen tras la primera dosis de choque, vuelve a cepillar las superficies afectadas y aplica una segunda dosis de choque después de 48 horas.
Cuánto tiempo esperar para bañarse
No conviene bañarse hasta que el agua haya circulado correctamente y el producto se haya distribuido por completo. El fabricante indica entre 6 y 8 horas para asegurar la correcta homogeneización del tratamiento.
Tras una dosis de mantenimiento semanal, la mayoría de fabricantes recomiendan esperar al menos 30 minutos con la depuradora en marcha. Si se ha realizado un tratamiento de choque, conviene esperar entre 2 y 4 horas.
Otras etiquetas pueden indicar un tiempo de seguridad de 12-24 horas. Respeta siempre el tiempo indicado en la etiqueta del producto concreto que estés utilizando.
No te fíes solo del tiempo transcurrido. Antes de meterte, mide el pH, que debe estar entre 7,2 y 7,6, y el cloro libre, que debe encontrarse entre 1 y 3 ppm.
Frecuencia de aplicación
La frecuencia estándar es una vez por semana durante la temporada de baño. Para el mantenimiento, el fabricante recomienda una aplicación semanal.
Los alguicidas preventivos se utilizan de forma regular, idealmente de forma semanal o quincenal, siguiendo siempre las indicaciones del fabricante. En mantenimiento, se recomienda usarlo semanal o quincenalmente, dependiendo del uso y el clima.
Antes de decidir si es el momento de aplicar el producto, conviene revisar el estado del agua. Turbidez incipiente, paredes con tacto resbaladizo o un olor más penetrante de lo habitual son señales de que la carga biológica ha aumentado y el alguicida debería añadirse sin esperar al día programado.
Si el agua sigue transparente y el pH está dentro de rango, la dosis semanal de mantenimiento es suficiente. Tras tormentas o picos de bañistas, añade una dosis extra de refuerzo.
Una depuradora que funcione entre 8 y 12 horas diarias durante los meses de calor, junto con la dosis semanal de alguicida, suele bastar para mantener el agua libre de algas.
En zonas con temperaturas altas y en piscinas expuestas al sol, rodeadas de vegetación o con mucho uso, conviene revisar el agua con más frecuencia. Cuando sube la temperatura o aumenta el uso, el agua exige más atención y una respuesta más regular.
Errores frecuentes al dosificar alguicida
- Dosificar a ojo: las concentraciones varían entre marcas, por lo que es necesario medir el volumen y utilizar un recipiente graduado.
- Sobredosificar: una sobredosis puede generar espuma, irritar la piel y ser un gasto de producto inútil.
- No cepillar: el biofilm es una capa protectora para las algas; si no lo cepillas, el antialgas no penetrará y el problema persistirá.
- Ignorar el pH: un pH fuera del rango óptimo de 7,2-7,6 reduce la eficacia del alguicida y del cloro.
- Mezclar alguicida y cloro: el cloro a concentraciones altas puede oxidar el principio activo del alguicida y neutralizarlo.
- Aplicar el producto con la bomba parada: el alguicida no se distribuye de manera uniforme.
- Ignorar el filtro: un filtro sucio no puede eliminar correctamente las algas muertas.
- Usar cobre en piscinas salinas: puede dañar el equipo y manchar el revestimiento.
- No respetar la filtración posterior: si el agua no circula durante las horas recomendadas, el resultado se resiente.
- No retirar hojas, insectos y polen: estos residuos se descomponen y liberan fósforo y nitrógeno, nutrientes que activan el crecimiento de algas.
Prevención para reducir el consumo de alguicida
La mejor solución es siempre la prevención. Se basa en una combinación de química y buenos hábitos: mantener siempre los niveles de pH y desinfectante en rango, reducir los fosfatos con un producto específico, cepillar regularmente y asegurar una filtración adecuada.
Hojas, insectos y polen acumulados en la superficie se descomponen y liberan fósforo y nitrógeno, los nutrientes que activan el crecimiento de algas y obligan a incrementar la dosis de alguicida.
Considera una cubierta para piscina, que reduce la incidencia solar y la entrada de suciedad, disminuyendo el riesgo de algas y el consumo de químicos. No cubrir la piscina por la noche durante la temporada de calor deja el agua expuesta a la caída continua de hojas, insectos y polen.
Si la piscina recibe mucho sol directo, está rodeada de vegetación o se usa con mucha frecuencia, cepillar la línea de flotación con regularidad y mantener la recirculación activa complementa al alguicida y reduce la probabilidad de brotes.
Establecer una rutina semanal es la estrategia más eficaz para ahorrar en químicos y evitar imprevistos. Este mantenimiento debe coordinarse con un control óptimo del cloro, ya que el alguicida actúa como el complemento ideal para potenciar la desinfección.
Finalmente, es fundamental mantener los filtros limpios para garantizar una circulación constante que distribuya el producto de manera uniforme por todo el vaso.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar alguicida en una piscina de agua salada?
Sí, pero con precauciones. Las piscinas con clorador salino generan cloro de forma continua, lo que reduce la necesidad de alguicida preventivo. Si aparecen algas, elige un alguicida compatible con electrólisis salina, preferiblemente sin cobre, y aplica la dosis indicada.
¿El alguicida sustituye al cloro?
No. El antialgas es un complemento. Su función es evitar la aparición y el crecimiento de algas, pero el desinfectante principal sigue siendo el cloro, el oxígeno activo u otro sistema que uses.
¿Qué se pone primero, el cloro o el alguicida?
Siempre el cloro primero. El cloro de choque debe aplicarse, actuar y bajar por debajo de 3 ppm antes de añadir el alguicida. El intervalo habitual entre uno y otro es de 24 a 48 horas.
¿Se puede echar el alguicida y el cloro juntos?
El cloro es el encargado de desinfectar el agua, mientras que el alguicida combate las algas. Ambos cumplen funciones complementarias, pero no debes mezclarlos directamente.
¿Qué hago si las algas no desaparecen tras la primera dosis?
Vuelve a cepillar las superficies afectadas y aplica una segunda dosis de choque después de 48 horas. Si persisten, puede tratarse de algas negras, que requieren un alguicida específico y un cepillado más agresivo cuando el material de la piscina lo permita.
¿Qué ocurre si echo demasiado alguicida?
Un exceso provoca espuma persistente en la superficie y, en el caso de alguicidas de cobre, puede dejar manchas azuladas o verdosas en el revestimiento. A concentraciones muy altas, algunos productos pueden irritar la piel y los ojos.
Si se produce una sobredosificación, deja la depuradora encendida el máximo de horas posible y no uses la piscina hasta que los niveles vuelvan a ser normales, lo que suele ocurrir en uno o dos días.
¿Un filtro de arena elimina las algas?
El filtro de arena retiene partículas a partir de 20-40 micras, lo que le permite atrapar algunas algas en suspensión, pero no puede eliminar las algas adheridas a las paredes ni las esporas libres más pequeñas.
Por eso el alguicida y el cepillado son necesarios: el producto mata las algas y el cepillado las desprende de las superficies para que el filtro pueda recogerlas.

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