La calidad del vertido de aguas domésticas residuales depuradas depende de que el agua haya recibido un tratamiento suficiente para reducir la materia orgánica, los sólidos, los nutrientes, los microorganismos y otros contaminantes antes de llegar al medio receptor. Las aguas residuales se someten a un proceso de depuración antes de su vertido para garantizar el menor impacto posible sobre la masa de agua receptora.
Todo vertido de aguas residuales debe contar con la autorización de vertido correspondiente, cuyo objeto es la consecución de los objetivos medioambientales establecidos. La depuración de aguas residuales comprende un conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos. El objetivo principal de dichos procesos es eliminar los contaminantes presentes en las aguas residuales. Y además, volver a liberarlas al medio ambiente en condiciones ecológicamente sostenibles, reutilizarlas y prolongar su vida útil.
Qué son las aguas domésticas residuales
Las aguas residuales domésticas son aquellas que han visto afectada su calidad de forma negativa debido a su uso. Las aguas residuales domésticas, el foco de atención de este artículo, son las provenientes de los hogares, es decir, las aguas producidas por el metabolismo humano y las actividades domésticas cotidianas.
En definitiva, el agua que consumes mientras te duchas, te lavas los dientes, friegas los platos y cuando tiras de la cadena del inodoro, son aguas que automáticamente pasan a ser residuales. Las aguas residuales domésticas provienen del uso diario del agua en cocinas, baños y electrodomésticos.
Aguas grises y aguas negras
El agua residual doméstica también puede clasificarse en distintas categorías. Por un lado, encontramos las aguas negras, las cuales incluyen orina y heces fecales provenientes de inodoros y urinales. Por otro lado, están las aguas grises, que principalmente contienen detergentes, grasas y provienen de lavaplatos, lavadoras, lavabos y lavaderos.
Además, las aguas grises también incluyen el agua utilizada durante el baño. Estas se dividen entre grises, que son de baja contaminación y procedentes de duchas, lavabos, bañeras y lavadoras, y negras, que provienen del inodoro y que contienen materia fecal.
| Tipo de agua residual | Procedencia | Principales contaminantes |
|---|---|---|
| Aguas grises | Duchas, lavabos, bañeras, lavadoras, lavaplatos y lavaderos | Detergentes, grasas, restos de comida, suciedad y micropartículas de tejidos |
| Aguas negras | Inodoros y urinales | Orina, heces fecales, materia orgánica y patógenos |
Contaminantes que determinan la calidad del vertido
La principal contaminación de las aguas residuales domésticas se produce por materia orgánica, tanto en suspensión como en disolución, en general, biodegradables, y cantidades importantes de nitrógeno, fósforo y sales minerales. Entre los principales contaminantes presentes en el agua residual se encuentran el nitrógeno y el fósforo, así como compuestos orgánicos, bacterias coliformes fecales, materia orgánica y otros diversos contaminantes.
Los principales focos de generación de efluentes domésticos son:
- Cocina: aguas con grasas, aceites y detergentes.
- Baños: restos de jabón, champú, productos de higiene.
- Inodoros: materia fecal, orina, papel higiénico.
- Lavado de ropa: detergentes y micropartículas de tejidos.
Ahora que sabes qué son las aguas residuales domésticas, debes tener en cuenta que los jabones, detergentes y productos para la limpieza y desinfección del hogar, por sólo mencionar algunos, suelen contener sustancias químicas nocivas que, cuando desembocan en lagos, ríos y acuíferos, pueden terminar afectando a la salud de todas las formas de vida presentes en el agua.
Con el aumento de la superpoblación en las áreas urbanas y la falta de planificación urbanística, ha habido también un aumento en la contaminación de los ecosistemas naturales por parte de las aguas contaminadas que se han generado en estos entornos domésticos, razón por la cual es necesario llevar a cabo un tratamiento de aguas residuales antes de liberarlas al medioambiente.
Por qué es necesario depurar el vertido doméstico
Las aguas residuales domésticas, al igual que otros tipos de aguas residuales, requieren de un sistema especial de canalización, tratamiento y desalojo, ya que su falta de tratamiento genera graves problemas de contaminación medioambiental. Un sistema de depuración doméstico es imprescindible cuando no se dispone de alcantarillado.
- Se contamina el subsuelo y las aguas subterráneas.
- Se incumple la legislación española.
- Se pone en riesgo la salud de las personas y del entorno natural.
La mala gestión de las aguas residuales también representa una amenaza para la especie humana. El uso de agua contaminada con heces fecales expone a aproximadamente 1.800 millones de personas al riesgo de contraer enfermedades como cólera, diarrea, polio o disentería cada año.
La ingesta de agua no potable y la consiguiente aparición de diarrea son responsables de al menos 502.000 muertes anuales. Por ello, por cuestión de responsabilidad uno de los mayores problemas a los que los seres humanos nos enfrentamos en la actualidad, es la óptima gestión, reciclaje y tratamiento de las aguas residuales.

Cómo se depuran las aguas residuales domésticas
Las aguas residuales domésticas deben tratarse mediante un sistema de colectores. Mediante este sistema son conducidas a estaciones de depuración para someterlas a un proceso de depuración o limpieza que permite devolverlas al río en las mejores condiciones posibles para que puedan reutilizarse.
Por lo general, las aguas residuales domésticas, provenientes de viviendas y urbanizaciones, fluyen hacia una depuradora de aguas residuales o hacia una red de saneamiento público. En dichos sistemas, tiene lugar el tratamiento o depuración de aguas residuales.
La depuración de aguas residuales comprende un conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos. Estas aguas deben cumplir con normativas y requisitos muy estrictos para que puedan ser devueltas al medio ambiente para que continúen su ciclo hidrológico y, a su vez, puedan reutilizarse en determinadas actividades agrícolas, ganaderas y en la pesca.
Todo ello favorece la salvaguarda del medio ambiente, la reducción de la cantidad de aguas contaminadas y una mayor disponibilidad de este escaso recurso. Las aguas residuales se someten a un proceso de depuración antes de su vertido al medio receptor, con el objetivo de garantizar el menor impacto posible sobre la masa de agua receptora.
Parámetros utilizados para evaluar la calidad del efluente
En las inspecciones rutinarias de funcionamiento de las EDAR y colectores podrán realizarse 5 tipos de análisis, en función de las características de las plantas y autorizaciones vinculadas.
Análisis de control
En las muestras de agua, tanto de entrada como de salida de la EDAR se analizarán los siguientes parámetros: pH, conductividad, SS, DBO5, DQO, Nt, N-NH4, N-NO3 y Pt.
| Grupo | Parámetros o determinaciones |
|---|---|
| Características físico-químicas básicas | pH, conductividad, SS |
| Materia orgánica | DBO5, DQO |
| Nitrógeno | Nt, N-NH4, N-NO3 |
| Fósforo | Pt |
Análisis microbiológico del efluente
En las instalaciones dotadas con tratamiento terciario del agua depurada, se determinan los siguientes parámetros de control: SS, Turbidez, DBO5, DQO, Nematodos intestinales (huevos/10 l) (se considerarán al menos los géneros Ancylostoma, Trichuris, Ascari), Legionella spp (ufc/100 ml) y Escherichia coli (ufc/100 ml).
El análisis microbiológico permite valorar la presencia de organismos que pueden comprometer la seguridad sanitaria del vertido o limitar sus posibles usos posteriores. La presencia de materia fecal y patógenos es especialmente relevante en las aguas negras, que requieren un tratamiento más completo para evitar riesgos sanitarios.
Análisis físico-químico específico del efluente
En cuatro instalaciones con requerimientos especiales en su autorización de vertido, en cada análisis de control de la EDAR, en la muestra correspondiente al efluente, de una de las EDAR se analizarán adicionalmente los parámetros fluoruros, níquel y cinc, en otra de las EDAR se analizarán adicionalmente los parámetros cloruros, cromo y sulfuros, en la tercera EDAR, se analizará adicionalmente el parámetro cloruros y en la cuarta EDAR, se analizará adicionalmente el parámetro aceites y grasas.
Análisis exhaustivo del efluente
Sobre muestra compuesta del efluente de la EDAR se analizarán los siguientes parámetros: pH, conductividad, SS, DQO, Nt, N-NH4, N-NO3, N-NO2, Pt, cloruros, fluoruros, sulfuros, cianuros, hierro, aluminio, cadmio, cobre, cromo total y VI, níquel, plomo, cinc, selenio, tetracloruro de carbono, 1,2-dicloroetano, diclorometano, hexaclorobutadieno, tetracloroetileno, tricloroetileno, triclorobenceno y triclorometano.
Análisis de fangos
Se realizará sobre fangos deshidratados atendiendo a las siguientes determinaciones: (LISTADO OMITIDO. Consultar en documento PDF de publicación -BOA 16/02/2024-).
Este trabajo supondrá al menos, el análisis de 2.752 muestras de agua, con determinación de 31.344 parámetros y 196 muestras de fango con determinación de 3.920 parámetros.
Control y seguimiento de las estaciones depuradoras
En el marco de la supervisión, control y seguimiento del adecuado funcionamiento de las EDAR se establecen dos vías de inspección: inspecciones rutinarias o programadas e inspecciones no rutinarias o no programadas.
Inspecciones rutinarias o programadas
Sin perjuicio de las distintas visitas que se realizan para el control y supervisión del buen funcionamiento de las instalaciones, se entiende como inspección rutinaria o programada aquella realizada como parte de la planificación previa contenida en el presente documento.
Las repercusiones ambientales se estudiarán de conformidad con las disposiciones aplicables, los programas anuales y los acuerdos que adopten los órganos competentes. Las visitas a instalaciones en las actuaciones de inspección propugnarán que las entidades explotadoras conozcan y comprendan mejor las disposiciones normativas aplicables a cada supuesto, las distintas formas de vulnerabilidad del medio ambiente y las repercusiones ambientales de sus actividades.
En el ejercicio de la actividad inspectora, los riesgos e impactos ambientales de las instalaciones controladas deberán considerarse para evaluar la eficacia de los requisitos vigentes en materia de autorizaciones, permisos o licencias, así como para determinar la necesidad de mejorar o modificar esos requisitos.
Inspecciones no rutinarias o no programadas
Se realizarán en el caso de detectarse problemas en una instalación, derivadas de la presencia de vertidos industriales u otro tipo, cuyo resultado sea la afección a la calidad del agua tratada. Esta detección podrá venir por avisos de los responsables de las plantas, denuncias (SEPRONA, organismos oficiales o particulares) o a requerimientos de los Organismos de Cuenca.
Toda denuncia, aviso o requerimiento dará lugar a un expediente donde se compruebe la realidad de los hechos objeto de la misma y, en caso de apreciarse alguna infracción, se inicie el correspondiente procedimiento sancionador.
Depuración de Aguas Residuales. Trat. Biológico. El Día es Nuestro (Canal Extremadura TV)
Autorización del vertido de aguas residuales depuradas
A los efectos de la Ley de Aguas, podemos decir que se consideran vertidos los que se realizan directa o indirectamente en las aguas continentales, así como en el resto del dominio público hidráulico con independencia de cualquiera que sea el procedimiento o la técnica utilizada.
En primer lugar, podemos decir que los vertidos directos constituyen la emisión directa de contaminantes a las aguas continentales o a cualquier otro elemento del dominio público hidráulico. Asimismo, podemos decir que la descarga de contaminantes en el agua subterránea mediante inyección sin percolación a través del suelo o del subsuelo.
En segundo lugar, los vertidos indirectos son los realizados en aguas superficiales o en cualquier otro elemento del dominio público hidráulico. Y también, en aguas subterráneas mediante filtración a través del suelo o del subsuelo.
Por supuesto, el vertido de aguas residuales queda prohibido con carácter general salvo que se trate con una autorización administrativa previa. Para realizar vertidos de aguas residuales que puedan contaminar el dominio público hidráulico (ríos y aguas subterráneas) es necesario contar con autorización de vertidos.
Quién debe solicitar la autorización
En términos generales, podemos decir que, cuando hablamos de qué son las aguas residuales nos referimos a aguas con impurezas y determinados elementos contaminantes que las hacen no aptas para el consumo humano. Pueden tener tres orígenes diferentes, y, por este motivo, se clasifican en tres tipos: aguas residuales domésticas, industriales y pluviales.
En el caso de las aguas residuales domésticas en entornos que no cuentan con red de alcantarillado público, le corresponde al titular o propietario solicitar la autorización de vertidos, con independencia de que se trate de viviendas aisladas, urbanizaciones, restaurantes u hoteles.
Por descontado, resulta indispensable realizar un estudio hidrogeológico para poder disponer de una autorización del vertido de aguas residuales, un informe técnico que analiza cómo interactúan los vertidos líquidos con el medio natural para cumplir con la normativa ambiental y obtener el permiso de vertidos de la administración competente, como puede ser la Confederación Hidrográfica o el ayuntamiento en cuestión.
Las autorizaciones les corresponden otorgarlas a la administración hidráulica competente, salvo en los casos de vertidos efectuados en cualquier punto de la red de alcantarillado o de colectores gestionados por las Administraciones autonómicas o locales o por entidades dependientes de las mismas. En estos últimos casos, la autorización corresponderá al órgano autonómico o local competente.
Contenido y obligaciones de la autorización
El titular de una autorización de vertido está obligado a cumplir las condiciones fijadas en la autorización y acreditar de forma periódica que las cumple. También tiene la obligación de comunicar a la Administración competente cualquier cambio en las condiciones del vertido.
Del mismo modo también está obligado a comunicar si existe un cambio en el responsable de la actividad generadora. Por descontado, esta persona también tiene la obligación de abonar la tasa del canon de control de vertidos.
Es necesario tener en mente que este canon se devenga anualmente y depende del volumen de vertido autorizado, además de otros factores relacionados con el tipo de actividad y del medio receptor.
Casos que no requieren autorización de vertido
Existen vertidos de aguas residuales que no requieren de autorización de vertidos, como las aguas residuales que se incorporan en las redes de alcantarillado públicas, las que se vierten en el dominio público marítimo-terrestre, como rías o estuarios, los efluentes líquidos que se recogen en depósitos estancos e impermeables sin ninguna salida hacia el entorno o los residuos ganaderos.
Tampoco requieren autorización las aguas residuales generadas en acampadas temporales, las aguas pluviales que caen sobre las superficies naturales o urbanizadas en las que no hay riesgo de contaminación y los vaciados ocasionales de aguas limpias.
En el caso de que el vertido se produzca a un recinto estanco de polietileno, hormigón, etc., debe ser retirado periódicamente por un profesional autorizado. Sin embargo, en este caso no se produce situación de vertido al dominio público hidráulico.
Por tanto, en estos casos no es necesaria autorización de vertido por la Confederación Hidrográfica competente. Dicho organismo no tramitará ni otorgará autorizaciones para tales sistemas de tratamiento de aguas residuales grises. Tampoco prestará su conformidad a los sistemas propuestos ni valorará la idoneidad de las soluciones presentadas, ya que no pertenece a su ámbito de actuación.
Viviendas sin conexión a la red de saneamiento
En zonas rurales o viviendas unifamiliares aisladas, la instalación de sistemas de depuración autónomos es la alternativa más efectiva. Las viviendas unifamiliares que no disponen de conexión a una red de saneamiento deben contar con depuradoras de oxidación total para la depuración de aguas residuales domésticas.
Cuando una vivienda no está conectada a la red de saneamiento público, es obligatorio instalar un sistema individual de tratamiento de aguas. En ausencia de alcantarillado, es obligatorio contar con un sistema de tratamiento de aguas residuales en el hogar.
Principales opciones de tratamiento
- Fosa séptica tradicional: sistema básico que separa sólidos de líquidos, pero no depura adecuadamente. Su uso está limitado y en muchos casos ya no cumple con los requisitos legales actuales.
- Fosa séptica con filtro biológico: mejora la depuración, pero sigue sin garantizar una calidad de vertido adecuada según normativa.
- Depuradora de oxidación total: sistema compacto y eficaz que realiza un tratamiento completo del agua mediante procesos biológicos y garantiza un efluente limpio y seguro.
- Tanque estanco: se limita a almacenar las aguas sin tratar para su vaciado periódico. Es una solución provisional y no permite el vertido.
Depuradora de oxidación total
La depuradora de oxidación total es, hoy en día, la mejor solución para viviendas que necesitan cumplir con la legislación española en materia de vertido. Permite la depuración biológica completa del agua doméstica, eliminando hasta el 95% de la carga orgánica.
Genera un efluente apto para vertido directo o incluso reutilización en riego, según normativa aplicable. Garantiza una calidad del agua tratada muy superior a la que ofrecen otros sistemas como las fosas sépticas.
La instalación de un sistema de tratamiento autónomo es obligatoria siempre que no se pueda conectar la vivienda al alcantarillado. Esto está regulado por normativas autonómicas y locales, y también se apoya en directivas europeas sobre tratamiento de aguas residuales.
Las depuradoras de oxidación total para aguas residuales en el hogar cumplen los requisitos de vertido establecidos por la legislación española, por lo que su uso es la opción más segura para evitar sanciones o problemas medioambientales.
Condiciones para instalar un sistema de depuración
La ubicación del sistema de depuración de aguas residuales es vital para el buen funcionamiento del mismo. Debe tener en cuenta el trazado del colector hasta el punto de vertido, datos como la pendiente del terreno y tipo de terreno.
Tener garantizada una insolada suficiente del estanque de tratamiento, tener en cuenta la superficie de la que dispones, aspectos estéticos y de seguridad y considerar las necesidades de la finca por completo, teniendo en cuenta elementos como jardines o huertos.
Es fundamental disponer de espacio suficiente en el jardín o terreno para instalar el sistema. La zona debe tener acceso para el mantenimiento o vaciado, si fuera necesario.
En suelos arcillosos o con alto nivel freático, conviene realizar un estudio previo para evitar filtraciones o problemas estructurales. También deben valorarse las distancias y las exigencias específicas que establezca la administración competente.
Mantenimiento y verificación de la calidad
El mantenimiento es muy reducido. Basta con revisar el equipo de forma periódica, eliminar posibles sólidos acumulados y realizar limpiezas cada cierto tiempo.
El mantenimiento se reduce a revisiones periódicas y limpieza de componentes básicos. Las viviendas deben disponer de un sistema de tratamiento conforme a normativa, como una depuradora de oxidación total.
El equipo debe estar homologado y contar con un documento técnico que lo acredite (pasaporte de vertido). Además, debe instalarse siguiendo las indicaciones del fabricante.
Los métodos de muestreo implican la obtención de una muestra que se considere representativa de una masa de agua residual, con el objetivo de analizar diferentes características específicas. Los métodos pueden incluir toma de muestras puntuales, compuestas o continuas en periodos predefinidos, análisis in situ, y medición o estimación de caudales con precisión y cumplimiento normativo.
La evaluación de la conformidad respecto a las características cualitativas y cuantitativas del vertido de aguas residuales se realiza mediante campañas de muestreo y análisis. Según los resultados obtenidos de la campaña de muestreo in situ y de los análisis en laboratorios de aguas residuales acreditados se emitirá un informe conformidad con la normativa de referencia y los valores límite, en su caso, establecidos en la autorización ambiental de la actividad.
Reutilización del agua depurada
¿Puedo reutilizar el agua depurada? Depende del sistema y del uso previsto. Con una depuradora por oxidación total, el agua tratada puede utilizarse para riego de jardines o limpieza, siempre que cumpla con los parámetros establecidos por la normativa.
No es apta para consumo humano ni para uso doméstico directo. La calidad necesaria depende del destino del agua y de los parámetros establecidos para ese uso.
La depuración permite devolver el agua al medio ambiente en condiciones ecológicamente sostenibles, reutilizarla y prolongar su vida útil. Además, pueden usarse para mantener el flujo ambiental, y los productos derivados de su tratamiento pueden generar energía y nutrientes.
Normativa aplicable al vertido
Entre las principales normativas en materia de vertido de aguas residuales, podemos decir que debemos tener en cuenta la Ley de Aguas, el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, el Real Decreto-Ley 11/1995 de 28 de diciembre por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas, el Real Decreto 509/1996 de 15 de marzo de desarrollo del Real Decreto-Ley 11/1995, aplicable a las aguas residuales urbanas y, por último, la ORDEN AAA/2056/2014, de 27 de octubre, por la que se aprueban los modelos oficiales de solicitud de autorización y de declaración de vertido, tal como indica la Confederación Hidrográfica del Segura, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Aunque existen normas nacionales, cada comunidad autónoma o ayuntamiento puede tener exigencias específicas de vertido o distancia a linderos. Es recomendable informarse antes de instalar y contar con apoyo técnico especializado para evitar problemas futuros.
La normativa establece que no se permitirán vertidos al dominio público hidráulico cuando exista la posibilidad de conectarse a la red municipal de alcantarillado. Para verificarlo, la Confederación Hidrográfica del Segura debe solicitar un informe específico al Ayuntamiento correspondiente.
Además, el titular del vertido debe ser propietario del terreno por el que discurra la instalación; de no ser así, será necesaria una expropiación o la imposición de una servidumbre de acueducto, lo que requiere la presentación del plano parcelario catastral para la declaración de utilidad pública.
Cuando el vertido afecte directa o indirectamente a aguas subterráneas y el Organismo de cuenca lo considere necesario, podrá exigirse un estudio hidrogeológico previo según lo establecido en el artículo 258 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico.
Por otro lado, vertidos como aguas pluviales o el vaciado de piscinas no deben evacuarse mediante sistemas de depuración, por lo que se deben gestionar siguiendo los cauces adecuados establecidos por la normativa.
Consecuencias del vertido sin tratamiento adecuado
El vertido de aguas residuales sin tratamiento puede acarrear sanciones administrativas, contaminación del medio ambiente y problemas de salud pública. Además, puede dificultar la venta, legalización o reforma de la vivienda.
La realización de vertidos sin la preceptiva autorización (vertidos no autorizados) o el incumplimiento de las condiciones de la autorización conlleva el correspondiente expediente sancionador, la liquidación de un canon de control de vertidos y, si el vertido causa un daño sustancial a la calidad de las aguas, puede suponer un delito contra el medio ambiente.
Ningún material sólido ni líquido debe ser vertido a los cauces y tampoco se otorga ningún tipo de autorización para ello. El tratamiento de aguas residuales en casa no solo es obligatorio por ley, sino que aporta beneficios medioambientales, económicos y legales.
Control de la calidad en la gestión doméstica
Las aguas residuales domésticas deben tratarse antes de su vertido o reutilización. Su calidad final no depende únicamente del equipo instalado, sino también de su ubicación, funcionamiento, mantenimiento, control analítico y cumplimiento de las condiciones fijadas por la autorización correspondiente.
Las depuradoras de oxidación total son sistemas eficientes, ecológicos y adaptados a la legalidad vigente. Su instalación aporta seguridad, sostenibilidad y tranquilidad.
En España se genera de media un volumen de aguas residuales de unos 20.000 m3/año. Estas aguas residuales se someten a un proceso de depuración antes de su vertido al medio receptor, con el objetivo de garantizar el menor impacto posible sobre la masa de agua receptora.
tags: #calidad #vertido #aguas #domesticas #residuales #depuradas
Publicaciones populares:
- Guía para limpiar los filtros de la campana extractora Balay
- Cómo funciona un filtro de arena en minipiscinas
- Diseño de depuradoras ganaderas: criterios y fases
- Relación entre DQO y el volumen de lodos en depuradoras
- Sistemas de ósmosis inversa para viviendas en Ceuta
