Casas para microbios de la depuradora de Artajona

La depuradora de Artajona utiliza la tecnología de lecho bacteriano y lagunaje natural, un sistema en el que microorganismos ayudan a eliminar la materia orgánica del agua residual antes de devolverla al cauce receptor. La instalación da servicio a una población censada de 1762 habitantes, trata las aguas que llegan a la planta y vierte el agua depurada al río Arga.

En este contexto, las «casas para microbios» son las superficies y espacios húmedos de la depuradora donde se desarrollan comunidades de microorganismos. Estos seres vivos forman una película biológica que consume parte de la materia orgánica y contribuye a reducir la contaminación del agua.

Datos principales de la depuradora de Artajona

DatoInformación
Población censada1762 habitantes
Cauce receptorARGA
VertienteMEDITERRANEA
Tecnología aplicadaLECHO BACTERIANO Y LAGUNAJE NATURAL
Caudal de diseño775 m3 día
Carga de diseño204 Kg. DB05/día
Caudal de tratamiento550 m3 día
Carga tratada104 Kg. DB05/día
depuradora con lecho bacteriano y lagunaje

Cómo funcionan las casas para microbios

El lodo es el resto en forma de barro que queda depositado en el fondo de los depósitos de las depuradoras de aguas. En una instalación de lecho bacteriano, los microorganismos se fijan a un material de soporte que permanece en contacto con el agua residual y con el oxígeno necesario para su actividad.

La película biológica que se forma sobre ese soporte funciona como una comunidad viva: los microorganismos utilizan la materia orgánica presente en el agua como alimento y la transforman en compuestos más simples. El agua continúa después hacia otras fases de depuración, entre ellas el lagunaje natural, donde permanece el tiempo suficiente para completar la reducción de contaminantes.

El sistema combina, por tanto, una superficie colonizada por bacterias con una zona de tratamiento natural. Las «casas» no son viviendas independientes, sino los soportes, depósitos, superficies húmedas y zonas de sedimentación que permiten que los microorganismos se establezcan y trabajen de forma continua.

Lecho bacteriano y lagunaje natural

La tecnología aplicada en Artajona es LECHO BACTERIANO Y LAGUNAJE NATURAL. El lecho bacteriano favorece el contacto entre el agua residual y la biomasa adherida, mientras que el lagunaje natural proporciona una etapa adicional de retención y depuración.

Las lagunas forman parte de los sistemas biológicos de tratamiento. En ellas, la acción combinada de microorganismos, sedimentación y procesos naturales ayuda a disminuir la carga contaminante antes del vertido final.

La depuración biológica requiere controlar los caudales, la carga contaminante, la acumulación de fangos y el estado general de las distintas unidades. El mantenimiento incluye la retirada de residuos, basura y maleza que hayan podido llegar a la instalación, además de tareas de limpieza general y jardinería.

Capacidad y funcionamiento de la instalación

ParámetroDiseñoTratamiento
Caudal775 m3 día550 m3 día
Carga Kg. DB05/día204104

La diferencia entre los valores de diseño y los valores de tratamiento permite distinguir entre la capacidad prevista para la instalación y las condiciones registradas en el tratamiento. La carga contaminante expresa la cantidad de materia orgánica que llega a la depuradora y que debe ser procesada por el sistema biológico.

Resultados del tratamiento del agua residual

ParámetroEntradaSalidaRendimiento
MES169 mg/l8 mg/l95.26 %
DQO403 mg/l40 mg/l90.07 %
DBO5190 mg/l5 mg/l97.36 %

Las cifras muestran que el tratamiento reduce de forma notable los sólidos en suspensión, la demanda química de oxígeno y la demanda bioquímica de oxígeno. La DBO5 registra un rendimiento del 97.36 %, la eliminación de MES alcanza el 95.26 % y la reducción de DQO se sitúa en el 90.07 %.

La DBO5 mide la materia orgánica biodegradable que puede ser consumida por los microorganismos. La DQO refleja una cantidad más amplia de materia susceptible de oxidación, mientras que los MES representan las partículas sólidas suspendidas en el agua.

El papel de los microorganismos

Los microorganismos son esenciales en las plantas biológicas porque transforman la materia orgánica disuelta y suspendida en el agua residual. Su actividad permite que el agua salga con concentraciones mucho menores de contaminantes que las registradas en la entrada.

En un lecho bacteriano, la biomasa se adhiere al soporte y desarrolla una estructura conocida como biopelícula. El agua residual atraviesa o entra en contacto con esa biopelícula, y los microorganismos utilizan los compuestos orgánicos disponibles para crecer y obtener energía.

La estabilidad del proceso depende de que existan condiciones adecuadas de humedad, oxígeno, tiempo de contacto y carga orgánica. Por eso, las superficies donde viven los microorganismos deben mantenerse operativas y libres de obstrucciones que impidan la circulación del agua.

Del agua residual a los fangos

Durante el tratamiento se generan fangos, que contienen agua, materia orgánica, microorganismos y sustancias retenidas durante la depuración. Estos fangos deben extraerse, concentrarse y gestionarse de forma adecuada para evitar impactos sobre suelos y aguas subterráneas.

Los lodos de depuradora sin tratar generan habitualmente un problema medioambiental que puede afectar a suelos y acuíferos. Debido a su alto volumen de materia orgánica y el riesgo de presencia de patógenos como la salmonela, estos residuos deben higienizarse para evitar que contaminen campos y aguas subterráneas.

El proceso de higienización comienza en la depuradora, con su extracción y filtrado para eliminar la mayor cantidad de agua posible. Una vez realizados estos pasos, se obtiene un barro más compacto, que el personal de la depuradora envía a la planta de tratamiento del Grupo en Artajona.

Tratamiento térmico de los lodos en Artajona

Grupo Neoelectra ha desarrollado en Artajona un sistema de secado térmico que permite tratar los lodos que se producen en las depuradoras de agua y convertirlos en fertilizante orgánico, que puede utilizarse para el sector agroalimentario y para abonar parques y jardines públicos.

Esta solución de economía circular ya se aplica en la planta de tratamiento de purines de cerdo que el Grupo tiene en Artajona, en la que cada año convierten cerca de 10.000 toneladas de lodos húmedos, el equivalente a la capacidad de 500 camiones de tipo estándar, en fertilizante ecológico que se puede utilizar en agricultura en toda la zona de Tudela y Tafalla.

Una vez allí, se le aplica un tratamiento térmico a más de 80 grados para destruir los patógenos y vaporizar la materia orgánica. Cuando finaliza este proceso, el lodo está seco, limpio y reducido a polvo, y conserva los minerales, como nitrógeno y potasio, y los nutrientes que necesitan los cultivos.

secado térmico de lodos de depuradora

El procedimiento de secado térmico es una alternativa a otros sistemas utilizados en esta higienización de lodos como la digestión anaeróbica, el compostaje y la incineración. Entre las ventajas que aporta se encuentran un menor coste combinado de tratamiento y gestión, así como un almacenaje y un transporte más fácil y seguro.

Los costes de este proceso se reducen en tanto que puede aprovechar instalaciones y recursos que ya existen, utilizando plantas de cogeneración ya operativas y aprovechando el excedente de energía térmica para secar los lodos. Además, al estar completamente secos tras el tratamiento, se puede generar un fertilizante en forma de polvo que puede transportarse de manera más fácil que otros productos más líquidos y almacenarse por más tiempo sin generar olores.

Del residuo al fertilizante

Tras este proceso de secado, un gestor local recoge el producto resultante y lo proporciona a empresas de servicios agrícolas para su uso en los cultivos de la zona. El resultado conserva minerales como nitrógeno o potasio y los nutrientes que necesitan los cultivos.

Los lodos son un subproducto del reciclaje de aguas urbanas que, bien tratado, tiene un gran valor agronómico como fertilizante. Tanto en España con en el resto de la Unión Europea se apuesta por este producto, que es muy demandado por la agricultura.

El caso de la planta de purines de Neoelectra en Artajona es un ejemplo de colaboración público-privada con la Administración. En 2015, el grupo obtuvo la licitación para gestionar una parte de estos lodos con secado térmico y, desde entonces, gestiona los lodos de tres depuradoras de la zona.

La depuradora de Artajona dentro del sistema navarro

En los últimos cuatro años, el Gobierno de Navarra ha invertido, a través de la sociedad pública Navarra de Infraestructuras Locales S.A. (NILSA), más de 10 millones de euros para construir 23 nuevas depuradoras en municipios de menos de 200 habitantes.

De esta manera se ha podido actuar en 30 localidades, alcanzando a un total de 3.300 personas que disponen ya de un sistema de depuración de agua más completo. Estas actuaciones se enmarcan en el plan de NILSA para dotar de sistemas de saneamiento de las aguas residuales más completos a los pequeños núcleos urbanos que a día de hoy solo disponen de fosas sépticas, al objeto de mejorar el servicio que reciben estos habitantes y minimizar el impacto sobre el medio ambiente.

Este plan se realiza en cooperación entre el Gobierno de Navarra y las entidades locales, municipios y mancomunidades, y se financia mediante el canon de saneamiento que paga la ciudadanía en la factura del agua.

Depuradoras y fosas sépticas en Navarra

Para realizar labores de tratamiento de aguas, existen algunas diferencias entre disponer de depuradora de aguas residuales o fosas sépticas. Las depuradoras, o plantas biológicas, conllevan un proceso más complejo que el de las fosas sépticas y son necesarias para dar servicio a poblaciones grandes donde no solo se generan residuos humanos sino también industriales.

Por su parte, las fosas sépticas son adecuadas para el tratamiento de residuos de poblaciones de menos de 30 habitantes. De hecho, Navarra dispone de más de 400 fosas sépticas, algunas de las cuales están siendo restauradas para mejorar sus prestaciones y adaptar sus instalaciones a las del siglo XXI.

En total, el 98,6% de las aguas residuales de Navarra se tratan con sistemas biológicos mientras que el 1,4% restante todavía dispone de fosas sépticas. En total, este 1,4% se corresponde con el agua empleada por alrededor de 11.000 personas que residen en viviendas diseminadas o poblaciones muy reducidas y cuya carga contaminante es prácticamente nula.

En los últimos cuatro años, más de 3.000 vecinos y vecinas de una treintena de pequeñas localidades de Navarra, la mayoría en riesgo de despoblación, han podido pasar de tratar sus aguas residuales en fosas sépticas a disponer de estaciones depuradoras.

Modelos de depuración para localidades pequeñas

La localidad de Villanueva de Aezkoa se sitúa en el Pirineo y cuenta con una extensión de 21 kilómetros cuadrados y 115 habitantes. Su nueva depuradora se ajusta al modelo de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) que la sociedad pública NILSA ha desarrollado para este tipo de poblaciones pequeñas.

Por ello se optó por construir una estación depuradora que resulte robusta, requiera de poco mantenimiento y, en la medida de lo posible, funcione sin energía eléctrica. Cuenta con un tanque Imhoff, que distribuye el agua por balancín lo que evita emplear elementos electromecánicos, disponiendo de decantación primaria y secundaria y un humedal final de retención y seguridad.

El mantenimiento de la estación se realiza mediante visitas regulares del personal técnico para vigilar los tanques y comprobar que no están atascadas sus entradas ni salidas, así como los niveles de fangos y flotantes acumulados, y asegurar que no se hayan producido vertidos.

Los fangos que se producen en el proceso son retirados y trasladados a una depuradora mayor con capacidad de tratamiento de los mismos, como se realiza en el resto de estaciones de dimensión reducida.

Depuración, territorio y medio ambiente

Estas actuaciones se enmarcan en el plan de NILSA para dotar de sistemas de saneamiento de las aguas residuales más completos a los pequeños núcleos urbanos que a día de hoy solo disponen de fosas sépticas, al objeto de mejorar el servicio que reciben estos habitantes y minimizar el impacto sobre el medio ambiente.

Además de mejorar los servicios que recibe la ciudadanía, la dotación de estas infraestructuras promueve una gestión sostenible del territorio, lo que contribuye a fijar población en el medio rural.

Cabe destacar que más de la mitad de estas localidades sufren riesgo de despoblación, en su mayoría riesgo extremo o riesgo intenso de despoblación, por lo que resulta aún más determinante actuar en estos lugares.

DEPURADORA BIOLOGICA 30-06-2009

Qué significa «casas para microbios» en Artajona

En la depuradora de Artajona, las «casas para microbios» pueden entenderse como el conjunto de elementos que ofrece a los microorganismos un lugar estable donde vivir y actuar: el lecho bacteriano, las superficies húmedas, las zonas de retención y el lagunaje natural.

Esas comunidades microscópicas son una parte esencial del sistema porque convierten la materia orgánica del agua residual en productos más estables y permiten alcanzar los resultados registrados en la salida: 8 mg/l de MES, 40 mg/l de DQO y 5 mg/l de DBO5.

La depuradora no solo elimina contaminantes del agua, sino que también genera fangos que deben ser tratados. En Artajona, el secado térmico permite higienizar una parte de estos residuos, reducir su volumen y transformarlos en un producto seco que puede utilizarse como fertilizante orgánico.

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