La cloración para piscinas es clave para mantener el agua limpia, segura y cristalina. Existen diferentes métodos de cloración, cada uno con ventajas específicas. Conocerlos te ayudará a elegir el sistema ideal para tu piscina.
El cloro es un desinfectante ampliamente utilizado en piscinas debido a su eficacia para eliminar bacterias y mantener el agua limpia y segura. Además, el cloro ayuda a prevenir el crecimiento de algas y a mantener el equilibrio químico del agua.
¿Qué es la cloración para piscinas?
La cloración para piscinas es el proceso de desinfección del agua utilizando compuestos de cloro. Su objetivo es eliminar bacterias, algas y microorganismos. Un buen sistema de cloración garantiza una experiencia segura para los bañistas.
Qué es el cloro libre y para qué sirve
El cloro libre es la fracción de cloro activo disponible en el agua de una piscina para eliminar bacterias, virus y materia orgánica, sin haber reaccionado todavía con contaminantes. Es el parámetro más determinante de la calidad sanitaria del agua y el principal indicador de si una piscina desinfecta correctamente.
El cloro libre actúa como barrera química frente a microorganismos. Sus funciones son eliminar bacterias y virus, oxidar la materia orgánica introducida por los bañistas, reducir el riesgo de transmisión de enfermedades y prevenir la aparición de algas.
Sin un nivel suficiente de desinfectante residual, el agua pierde su capacidad bactericida y aumenta el riesgo de contaminación microbiológica.
Niveles recomendados de cloro y pH
El RD 742/2013 establece los valores mínimos y máximos para piscinas de uso colectivo. La eficacia desinfectante también depende del pH del agua: a pH 7,2 el ácido hipocloroso representa cerca del 66% del cloro activo, mientras que a pH 7,8 esa fracción cae al 33%, reduciendo a la mitad la capacidad desinfectante con la misma dosis.
| Parámetro | Valor recomendado |
|---|---|
| Cloro libre | 0,5 - 2 mg/l |
| Cloro combinado | ≤ 0,6 mg/l |
| pH | 7,2 - 7,8 (óptimo: 7,2 - 7,4) |
La normativa española (RD 742/2013) establece un rango de 0,5 a 2 mg/l para piscinas de uso colectivo.
Si cae por debajo de 0,5 mg/l, el agua pierde capacidad desinfectante y aumenta el riesgo de proliferación de microorganismos como Pseudomonas aeruginosa o Legionella.
Niveles superiores a 2 mg/l pueden causar irritación en ojos, piel y mucosas de los bañistas, y favorecen la formación de subproductos de desinfección no deseados.
Relación entre cloro libre, cloro combinado y olor
El cloro combinado se forma cuando el desinfectante reacciona con sudor, orina u otras sustancias orgánicas. Estas reacciones generan cloraminas, responsables del olor característico que se percibe en muchas piscinas cubiertas.
Un fuerte olor a cloro no indica que el agua esté bien desinfectada: todo lo contrario. Ese olor es la señal de que hay una acumulación de cloraminas, compuestos que se forman cuando el desinfectante reacciona con la materia orgánica.
Un nivel elevado de cloro combinado indica acumulación de cloraminas y pérdida de eficacia desinfectante.
Cómo medir el cloro de la piscina
El cloro libre puede medirse con kits colorimétricos manuales, fotómetros digitales o sistemas automáticos de control en continuo.
Para realizar esta tarea de manera efectiva, es fundamental contar con un kit de medición del pH de calidad.
Los kits más habituales incluyen un estuche analizador y 2 reactivos esenciales: Oto y Phenol.
Las piscinas públicas están obligadas a realizar controles frecuentes durante el horario de funcionamiento.
Los analizadores en continuo conectados a sistemas de dosificación automática son la solución más eficaz para garantizar el cumplimiento normativo y evitar desviaciones.
Tipos de cloro para piscinas
Cloro granulado o en polvo
El cloro granulado es una forma popular y versátil de cloro. Además, es fácil de almacenar y medir, lo que lo convierte en una opción conveniente para muchos propietarios de piscinas.
Se utiliza especialmente para tratamientos de choque y para recuperar rápidamente el nivel desinfectante del agua.
Cloro líquido
El cloro líquido es una opción eficaz y fácil de usar para el mantenimiento regular de piscinas. Es ideal para piscinas de revestimiento de vinilo, ya que no afecta negativamente al material.
Pastillas de cloro
Las pastillas de cloro son una opción práctica y de dosificación controlada. Suelen contener tricloro o dicloro, que se disuelven lentamente en el agua.
Cloro lento
El cloro lento, también conocido como tricloro, es una forma de cloro que se disuelve lentamente en el agua, proporcionando una desinfección continua.
La elección del cloro adecuado para tu piscina implica considerar varios factores, como el tipo de piscina que tienes y tus preferencias personales.
La variedad de marcas y tipos de cloro en el mercado puede ser abrumadora. Realizar una comparativa detallada te ayuda a tomar decisiones informadas.
Cloración manual
La cloración manual consiste en añadir cloro directamente al agua. Se pueden usar tabletas, polvo o líquido.
Ventajas
- Es económico.
- No requiere instalación de equipos.
- Fácil de conseguir en tiendas especializadas.
Desventajas
- Requiere control constante.
- Mayor riesgo de sobredosificación.
- Puede irritar piel y ojos si se maneja mal.
Este tipo de cloración es recomendable para piscinas pequeñas o de uso esporádico. Se necesita medir el pH y nivel de cloro con regularidad para evitar desequilibrios.
Cómo dosificar el cloro correctamente
Mantener niveles adecuados de cloro en la piscina es fundamental para asegurar su eficacia.
- Utiliza un kit medidor del pH para medir los niveles de cloro en tu piscina.
- Aplica el cloro de manera uniforme en toda la piscina, evitando áreas con acumulación excesiva.
- Asegúrate de que la bomba esté funcionando correctamente para distribuir el cloro de manera efectiva.
La frecuencia y el uso correcto del cloro en la piscina son fundamentales para mantener el agua limpia y segura.
Cuándo realizar una cloración de choque
Los dos supuestos en que puede que necesites realizar este tipo de tratamiento son los siguientes:
- Debido a circunstancias climatológicas, tormentas, escasez de cloro, … que ocasione un deterioro importante del agua de la piscina.
- Preparar el agua de la piscina para el inicio de la temporada hayas o no realizado una hibernación de tu piscina.
En el caso de no estar ante una de estas dos situaciones, lo más recomendable es no realizar ningún tipo de cloración de choque para que no aumenten los niveles de cloro que podrían provocar pico de ojos y/o irritación de la piel.
Asimismo, el mejor momento para realizar dicha cloración siempre será al final de día. Ten presente que el cloro es un producto químico muy volátil y de esta forma evitarás que se evapore de forma rápida y su poder desinfectante sea mayor.
Cómo realizar una cloración de choque paso a paso
- Realizar una limpieza de la piscina de la superficie y fondo para retirar todo tipo de suciedad y residuos que pueda haber (hojas, polvo, …).
- Ajustar el pH del agua a valores óptimos (7,2 - 7,6). Si fuese necesario deberás ajustarlo mediante incrementador o minorador de pH.
- Añadir cloro granulado o en polvo en un cubo de agua, removerlo para que quede totalmente disuelto y echarlo por todo el perímetro de la piscina.
- Si al final queda producto químico en el cubo, añadir más agua, removerlo y echarlo dentro del agua de la piscina.
- Dejar el equipo de filtración en recirculación durante unas 2-3 horas.
No olvides que si el pH no está correctamente ajustado, el cloro no trabajará bien y la desinfección no se realizará correctamente.
La cantidad de cloro necesaria para realizar una cloración de cloro, suele ser de 10-15 gramos por m3 de agua de la piscina. (Ver etiqueta del producto en la que se especifica la cantidad exacta).
Cloración y control del pH
Se debe equilibrar el agua de la piscina, comprobando que el pH sea 7.2-7-6, que la alcalinidad total sea 60-120 ppm.
La eficacia desinfectante también depende del pH del agua: a pH 7,2 el ácido hipocloroso representa cerca del 66% del cloro activo, mientras que a pH 7,8 esa fracción cae al 33%, reduciendo a la mitad la capacidad desinfectante con la misma dosis.
Problemas habituales durante la cloración
Aunque el cloro es una herramienta efectiva para el mantenimiento de piscinas, pueden surgir problemas ocasionales.
- Irritación en los ojos y la piel: si los bañistas experimentan irritación, verifica y ajusta los niveles de cloro según las recomendaciones.
- Acumulación de cloro: evita la sobrecloración al medir con precisión y ajustar los niveles según sea necesario.
- Crecimiento de algas: un nivel insuficiente de cloro puede resultar en el crecimiento de algas.
- Olor a cloro: un fuerte olor a cloro puede indicar una reacción con impurezas en el agua.
Ayuda a prevenirlas, pero no es suficiente por sí solo. Una filtración eficiente, un pH controlado y una hidráulica correcta son indispensables.
Filtración e hidráulica: factores esenciales
Una desinfección estable no depende únicamente de la cantidad de producto añadida.
En las auditorías técnicas realizadas por PS Water, más del 60% de los problemas de desinfección en piscinas públicas tienen su origen en una hidráulica deficiente o en una filtración que no elimina suficiente carga orgánica, y no en la cantidad de cloro dosificada.
Cloración salina
La cloración salina utiliza sal común (cloruro de sodio) que se convierte en cloro mediante electrólisis. El proceso se realiza a través de un clorador salino instalado en el sistema de filtrado.
La sal común o cloruro sódico es la principal materia prima para la fabricación, mediante procesos electrolíticos, de cloro, utilizado en todo el mundo como agente desinfectante de aguas, entre ellas las de las piscinas.
La cloración salina trata de fabricar en la propia piscina y dependiendo de las necesidades de cada momento, el cloro necesario para la desinfección a partir de una solución salina de agua.
Cómo funciona la electrólisis
El cloro se consigue gracias a la electrolisis producida en el agua debido a la concentración de sal que hay en ella.
La electrolisis consiste en una célula instalada en el circuito de retorno, que contiene los electrodos que generan una débil corriente eléctrica, debida a una diferencia de potencial entre ellos.
La diferencia de potencial logra que de la sal y el agua, se produzca sosa (NaOH), hidrógeno (H2 ) y cloro (Cl2). éste último se disuelve en el agua formando ácido hipocloroso y clorhídrico.
El ácido hipocloroso (HClO), es el desinfectante y oxidante, que destruye los residuos orgánicos, gérmenes patógenos y algas.
Por último se produce una reacción de neutralización entre la sosa y el ácido clorhídrico que forma de nuevo sal en un circuito cerrado sin pérdida de ningún producto.
En resumen los agentes desinfectantes creados en el proceso son:
- Hipoclorito: gracias a la electrólisis del cloruro sódico.
- Oxígeno: producto de la hidrólisis del agua que ayuda a destruir organismos secundarios.
- Ozono y oxidrilo radical: poderosos desinfectantes producidos en las reacciones que ocurren en el cátodo y el ánodo.
La producción de cloro depende de varios factores:
- El pH.
- La temperatura del agua.
- La concentración de sal en el agua.
- La estabilidad de la corriente de la red.
Concentración de sal
El nivel de sal en el agua suele ser de 4-6 g/l, por lo que los bañistas apenas la notan (el agua de mar llega a los 35 g/l).
La sal se debe añadir durante el llenado de la piscina. Estas reposiciones se deben a las pérdidas de agua sufridas durante los lavados del filtro.
Si la piscina funciona con agua de mar, no es necesario añadirle sal. Al llevar el agua una concentración de sal elevada, de 35 g/l, los consumos eléctricos son más reducidos.
Utilización y puesta en marcha
Una vez que se han instalado los aparatos se tiene que comprobar que el filtro está limpio al 10%, y que la piscina y la instalación no tengan cobre, hierro y algas.
Realizar un tratamiento de choque con cloro (llevar el nivel de cloro a 3 ppm).
Comprobar que el nivel de sal es de 5 g/l, añadiendo 5 Kg. por cada m³ de agua si el agua no contenía sal previamente.
Se debe usar sal sin yodo antiapelmazante, no agregándola nunca a través de la célula, sino a través del agua de la piscina.
Antes de iniciar el ciclo de trabajo, desconectar la fuente de alimentación y poner la bomba del depurador en marcha durante 24 horas asegurando con ello la completa disolución de la sal.
Por último, encender el sistema de electrólisis salina, con el nivel de cloro libre dentro de los niveles adecuados (1.0 - 1.5 ppm).
Ventajas de la cloración salina
- Agua más sana: desde siempre las aguas salobres son antisépticos, usadas sobre todo para el tratamiento de enfermedades en ojos, piel y nariz.
- Las cloraminas que producen las irritaciones en piel y ojos son destruidas.
- Se consigue una desinfección más eficiente gracias a la acción combinada del cloro y los otros agentes que se generan durante la electrolisis (oxígeno y ozono) y la propia oxidación sobre los electrodos de la materia orgánica presente en el agua, evitando la formación de algas y bacterias.
- Elimina la incorporación excesiva de ácido isocianúrico presente en el cloro en polvo y en pastillas.
- Logra mejores sensaciones.
- Sistema más seguro: se evitan los riesgos del transporte, manipulación y dosificación del cloro, un compuesto de alta toxicidad.
- Los sistemas de electrolisis salina no necesitan almacenar, manipular ni dosificar ningún compuesto químico.
- Esto elimina el ambiente corrosivo típico de las salas de depuradoras.
- Respeta el medio ambiente: el tratamiento del agua por electrólisis salina mantiene el agua en un proceso cerrado y permanente.
- Permite conservar el agua durante varios años, reduciendo el vertido de agua a la red pública.
- Económica: 10 % de ahorro en hipoclorito sódico u otros compuestos químicos derivados del cloro.
- El agua se renueva al cabo de varios años, por lo que se reduce el costo de la piscina.
- Ahorro en trabajos de mantenimiento: solo se deben limpiar los electrodos para asegurar un correcto funcionamiento del equipo, encontrando sistemas que se limpian solos.
El cuerpo humano está formado por agua salada, siendo la concentración común de sal en el cuerpo es de 0.9% del peso por volumen, lo que equivale a 9000 ppm.
Cuanto más próxima está la concentración de sal en el agua de la piscina a la concentración de sal en nuestro cuerpo, mayor es el confort que aporta el agua.
Además al tener el agua sal, se reduce la presión osmótica soportada por las células de la piel en un agua no excesivamente salada, evitándose la formación de arrugas.
Desventajas de la cloración salina
- El agua de la piscina esta ligeramente salada, 4-6 grs por litro de agua.
- Incrementa el nivel del pH.
- Necesita aporte de sal gradualmente.
- El agua no es aprovechable después de su uso, debido a la sal contenida.
- Requiere instalación profesional.
- Necesita limpieza periódica de electrodos.
- Mayor inversión inicial.
Mantenimiento del clorador salino
Se deben limpiar los electrodos en el caso de que no dispongan de un sistema automático de autolimpiado. Este puede ser programado según las condiciones del agua.
Los costes de mantenimiento de la piscina provienen de la reposición de los electrodos por su desgaste, el aporte de sal al agua y el consumo eléctrico del electrodo.
La calidad de los electrodos determina la producción de cloro y la duración del sistema.
Así mismo cloro producido por el clorador salino depende del amperaje que pasa por la célula de éste. Si el amperaje es más débil, más escasa será la producción de cloro.
Los electrodos tienen una vida de unos dos años considerando un uso de cuatro horas diarias.
La legislación no obliga a retirar el 5% del volumen de agua de las piscinas diariamente. Pero, debido a la sustitución parcial voluntaria, a la lluvia o la limpieza del filtro será necesaria una pequeña reposición de sal para mantener los niveles adecuados.
El consumo eléctrico depende del tamaño del sistema usado.
Cloración automática
La cloración automática se basa en dos sistemas: dosificadores automáticos de cloro o sistemas inteligentes que ajustan los niveles en tiempo real.
Ventajas
- Ahorra tiempo y esfuerzo.
- Proporciona niveles estables de cloro.
- Ideal para piscinas grandes o de uso intensivo.
Desventajas
- Precio elevado.
- Puede requerir mantenimiento técnico.
- Algunos modelos necesitan conexión a internet o apps.
Con este sistema, se reduce el riesgo de errores humanos.
Elección del sistema de cloración
Depende de tus necesidades y presupuesto. Si valoras el control total y el bajo coste, la cloración manual es para ti. Si prefieres menos mantenimiento y una experiencia más agradable, opta por la salina. ¿Buscas despreocuparte por completo? La cloración automática será tu aliada.
Se debe tener en cuenta que los datos expuestos pueden variar del equipo usado, tamaño de la piscina...

CÓMO FUNCIONA UN CLORADOR SALINO 💦| PISCINAS DE AGUA SALADA
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