El agua turbia en la piscina es uno de los problemas más comunes durante la temporada de baño. Cuando el agua pierde transparencia, suele indicar que hay partículas en suspensión que el sistema de filtración no está eliminando correctamente.
El agua turbia puede tener causas químicas, mecánicas o biológicas. El origen generalmente se encuentra en un desequilibrio químico, factores externos o una deficiencia en la filtración. Mantener el agua de la piscina cristalina no es solo una cuestión estética, sino también de salud y seguridad.
Si ya no puedes ver el fondo de tu piscina, hay que realizar una serie de tareas de mantenimiento. Nadar en agua turbia puede parecer inofensivo, pero generalmente no se recomienda. El agua turbia de la piscina puede estar llena de bacterias dañinas como E. coli y Legionella, que pueden irritar tu piel y ojos.
Por qué el agua de la piscina se vuelve turbia
El agua se vuelve turbia cuando contiene micropartículas en suspensión que dispersan la luz. Estas partículas pueden ser polvo, arena, restos orgánicos, bacterias, algas o residuos químicos.
El agua de la piscina se pone turbia porque llegan a ella todo tipo de agentes externos como son las hojas, los insectos y la lluvia. La suciedad que cae a la piscina puede dejar tierrilla y partículas finas en el agua.
Los restos orgánicos y corporales consumen rápidamente el desinfectante, generando más agua turbia. Entre los restos orgánicos más comunes se encuentran las hojas, las ramas y los insectos muertos. Los restos orgánicos pueden descomponerse y añadir sedimento al agua.
Cuando los niveles de desinfectante son bajos y no hay suficiente cloro para desinfectar el agua, las bacterias sobreviven en el agua durante más tiempo y se multiplican. La falta de desinfectante provoca que la piscina se ponga turbia y aparezcan tonos verdosos.
| Causa | Qué ocurre | Solución |
|---|---|---|
| pH desequilibrado | El cloro pierde eficacia | Ajustar el pH |
| Filtro sucio o saturado | No elimina partículas | Limpieza o contralavado |
| Falta de desinfectante | Crecen bacterias o algas | Tratamiento de choque |
| Exceso de bañistas | Aumenta la suciedad en el agua | Mejorar filtración |
| Presencia de algas | Microorganismos en el agua | Tratamiento antialgas |
Desequilibrios químicos
Un pH fuera de rango o niveles inadecuados de cloro afectan directamente a la claridad del agua. Cuando el pH se sale del rango ideal, el cloro pierde eficacia, permitiendo la aparición de microorganismos.
El pH del agua debe situarse entre 7,2 y 7,6 antes de aplicar cualquier tratamiento. También se indica que debe mantenerse entre 7,2 y 7,4; este intervalo puede variar ligeramente según las condiciones, en particular la región y la dureza del agua.
Si el pH no está entre 7,2 y 7,6, el cloro pierde su efecto. A partir de 8, el pH es básico y el agua es alcalina.
La alcalinidad es la cantidad de componentes alcalinos que contiene el agua de la piscina, entre ellos carbonatos, bicarbonatos e hidróxidos. La alcalinidad actúa como un amortiguador del pH y un buen nivel estabiliza el pH y el cloro.
Para subir la alcalinidad se pueden utilizar incrementadores de alcalinidad, cuyo componente es el bicarbonato de sodio. El bicarbonato de sodio puede ayudar a estabilizar el pH del agua si este está demasiado ácido.
La cantidad de cloro debe mantenerse dentro del valor recomendado por el producto y el sistema de tratamiento. Una referencia indica que no debe superar los 1,2 miligramos por litro, mientras que otra sitúa la cantidad entre 1,5 y 2 mg/l de agua; por ello, es imprescindible seguir la etiqueta del producto y las indicaciones específicas del fabricante.
Demasiado cloro puede dañar el revestimiento del vaso y los bañadores, y también provocar irritaciones. Antes de nivelar el cloro, es indispensable regular el nivel de pH del agua.
Exceso de dureza y cal
El exceso de calcio en el agua, conocido como agua dura, crea depósitos que obstruyen los conductos y complican el mantenimiento. Se habla de agua dura cuando el agua de la piscina contiene demasiada cal.
La dureza es la concentración de calcio y magnesio en el agua. Una referencia sitúa la dureza del agua entre las 200 y las 300 partes por millón.
La cal puede dañar los equipos y colmatar la arena del filtro. Si el agua de la piscina está blanquecina y lechosa, probablemente el problema sea la cal. En ese caso, habrá que utilizar un antical y controlar periódicamente las acumulaciones.
Cuando los depósitos de cal hacen acto de presencia, hay que retirarlos frotando con un cepillo y antical.
Problemas de filtración
Una causa principal del agua turbia en la piscina pueden ser los problemas de filtración. La filtración es esencial para un buen tratamiento del agua, ya que allí es donde se capturan las partículas sólidas.
Un filtro sucio no puede capturar y retener las partículas finas en suspensión. Los filtros para depuradoras pueden contaminarse con desechos orgánicos, piedrecitas, hojas, cabello, polvo, arena y muchos otros elementos.
El sistema de filtración está compuesto por varios elementos: los skimmers, las bocas de salida, la bomba y el filtro. Cada uno de estos elementos tiene su importancia.
Las depuradoras para piscinas suelen tener dos elementos claves: el filtro y la bomba. El agua de la piscina pasa por el skimmer impulsada por la bomba.
El filtro de arena es el sistema de filtración más ampliamente extendido. Aunque existen distintos tipos de filtros, como el de arena, todos tienen prácticamente el mismo funcionamiento.
Los filtros de cartucho atrapan las partículas finas mejor que la arena convencional. Para los filtros de arena, es esencial hacer un retrolavado hasta que el agua salga clara. Si tienes un filtro de cartucho, sácalo y enjuágalo bien con una manguera de jardín, y considera remojarlo en una solución limpiadora de filtros para una limpieza aún más profunda.
Controla la presión mensualmente y realiza una limpieza profunda si supera los 0,5 bar. No realices el retrolavado con mucha frecuencia. En ocasiones, sobre todo cuando nos encontramos ante filtros de arena, puede ocurrir que este haya perdido sus partículas finas.
El sistema acumula en su bandeja los restos de suciedad, que bajo la presión que ejercen en el agua ayudan a favorecer el proceso de limpieza. Es posible que sea necesario un cambio de la arena del filtro para eliminar la suciedad permanente de la piscina.
Verifica que el agua circule por toda la piscina sin obstáculos. Los puntos muertos con poco movimiento de agua permiten que los desechos y las algas se asienten y se desarrolle turbidez.
Un equipo eficiente es fundamental para mantener la claridad del agua a largo plazo. Sin un tratamiento adecuado del sistema de filtración, los productos químicos no podrán eliminar el agua turbia de forma definitiva.

Cómo aclarar el agua paso a paso
Antes de aplicar cualquier químico se debe identificar la causa del enturbiamiento para actuar con mayor precisión y rapidez. Para eliminar el agua turbia de la piscina es necesario seguir un protocolo específico.
1. Retirar la suciedad visible
El primer paso para tratar la turbidez es retirar la suciedad visible con una red, mejorando así la limpieza superficial.
Usa una red de piscina para atrapar cualquier resto orgánico grande y visible que se encuentre en el agua. Retira hojas, insectos y suciedad con una red.
2. Analizar el agua
El primer paso será realizar un análisis del nivel de cloro, la alcalinidad, el pH y la dureza de la piscina. Es la forma más fiable de saber a ciencia cierta si los niveles de los elementos indicados son los adecuados.
Antes de aplicar cualquier remedio, es crucial verificar los niveles de pH, cloro y alcalinidad del agua de la piscina. Utiliza un kit de prueba para determinar estos parámetros y asegúrate de que estén dentro de los rangos recomendados.
El pH del agua mide la concentración de ácidos o bases en el agua. El cloro es el principal producto para desinfectar el agua de las piscinas. La alcalinidad es la capacidad del agua para neutralizar ácidos. La dureza es la concentración de calcio y magnesio en el agua.
3. Ajustar el pH y la alcalinidad
A continuación, es fundamental medir y ajustar el pH entre 7,2 y 7,6 antes de aplicar cualquier tratamiento. El primer paso para tratar una piscina turbia es medir y ajustar el pH.
Si el pH está fuera de rango, hay que corregirlo con un reductor o incrementador de pH. Para luego subir o bajar los niveles de pH pueden usarse distintos químicos.
Es esencial mantener la alcalinidad bien ajustada para estabilizar el pH de tu piscina. Para corregir estos desequilibrios, es recomendable utilizar productos específicos como los reguladores de pH y cloro, que permiten ajustar los parámetros del agua de forma rápida y segura.
4. Comprobar y corregir el cloro
Una vez que el pH esté ajustado, toca controlar los niveles de cloro en la piscina. Para que una piscina esté limpia y sana, necesita los niveles adecuados de un desinfectante como cloro para eliminar los microorganismos presentes en el agua.
Si el agua de la piscina está turbia por falta de cloro, bastará con agregarlo. Si analizaste el agua y los niveles de cloro son solo un poco más bajos de lo usual, puedes corregirlos agregando la cantidad adecuada de cloro según las indicaciones de la etiqueta.
Los niveles bajos de cloro se encuentran entre las causas más comunes de turbiedad del agua de las piscinas. La luz del sol puede dañar el cloro y hacer que sea menos efectivo. Cuando esto sucede, las bacterias pueden desarrollarse en el agua y volverla turbia.
5. Aplicar cloración de choque cuando sea necesario
La cloración de choque es fundamental para iniciar cualquier tratamiento eficaz contra piscinas turbias. El tratamiento de choque es una técnica efectiva para abordar problemas de turbidez severa o situaciones en las que el agua de la piscina ha perdido su claridad y equilibrio químico.
Se trata de aumentar temporalmente el nivel de cloro libre. La cloración de choque significa agregar una dosis fuerte de cloro o un choque sin cloro para matar bacterias, algas y otros contaminantes orgánicos que pueden enturbiar el agua.
Es mejor realizar el tratamiento de choque al anochecer o de noche porque el sol degrada el desinfectante. Solo es necesario agitar el agua cuando el nivel de cloro es inusual y extremadamente bajo.
6. Limpiar el filtro y aumentar la filtración
A continuación, debemos realizar una limpieza exhaustiva del filtro de la piscina y aumentar el número de horas de filtración.
Es recomendable activar la bomba durante al menos ocho horas al día para obtener resultados óptimos. Después de aplicar los productos químicos, incrementa el tiempo de filtración entre ocho y doce horas diarias.
También se recomienda aumentar el tiempo de filtración a, al menos, 12 horas diarias para aclarar el agua por completo. En casos graves, mantén el filtro funcionando continuamente durante 24 horas o durante uno o dos días completos.
Después del choque, mantén el filtro funcionando continuamente para ayudar a aclarar el agua. Déjalo funcionando hasta que el agua deje de estar turbia.
7. Utilizar un clarificador
Si las partículas finas siguen en suspensión, aplica un clarificador de agua. Estos productos funcionan agrupando partículas pequeñas, haciéndolas lo suficientemente grandes para que el filtro las capture.
El clarificador mejora el rendimiento del filtro y puede ayudar a que se aclare el agua por completo cuando el aumento de las horas de filtración no ha dado el resultado esperado.
No debemos hacer un uso abusivo del clarificador, ya que es altamente contraproducente para la limpieza de la piscina. Las partículas pueden llegar a repelerse en lugar de agruparse para ser filtradas. Sigue las instrucciones de la etiqueta y controla bien las medidas.
Los clarificadores son más una solución temporal. Aclararán el agua, pero no resolverán los problemas de raíz.
8. Aplicar floculante si la turbidez es intensa
Cuando el agua está muy turbia, suele haber muchas partículas microscópicas en suspensión. El floculante ayuda a agrupar las partículas en suspensión para que se depositen en el fondo.
El uso de productos específicos como el floculante ayuda a eliminar el agua turbia agrupando las partículas más finas. Este tratamiento forma conglomerados que atrapan la materia orgánica, facilitando su eliminación.
Si el problema persiste, usa floculante líquido para aumentar el tamaño de las partículas. Déjalo actuar durante la noche para que la suciedad se deposite en el fondo de la piscina.
El floculante hace que todas las partículas de la piscina se agrupen y se hundan al fondo. Solo recuerda seguir exactamente las instrucciones del producto y estar preparado para aspirar los residuos asentados.
9. Aspirar el fondo
Una vez que las partículas se depositan en el fondo, usa un limpiafondos y elimina los residuos acumulados. Esto termina de limpiar el agua.
Si aún no se ha conseguido erradicar el agua turbia, con la ayuda del limpiafondos la eliminación de este tipo de suciedad resulta mucho más efectiva.
La solución más sencilla para limpiar con eficacia el fondo de la piscina es disponer de un robot limpiafondos. Existen diferentes tipos de robots para piscina: eléctrico, hidráulico o por pulsos.
El empleo del limpiafondos manual es más exigente que un robot, ya que requiere esfuerzo y tiempo. Si hay algo de tierrilla en el fondo de la piscina, el robot aspirador podrá con ello.
Qué producto utilizar según la causa
- Floculante para piscinas: agrupa partículas en suspensión y facilita su sedimentación.
- Clarificador de agua: mejora el rendimiento del filtro y ayuda a capturar partículas finas.
- Cloro de choque: elimina microorganismos, algas y contaminantes orgánicos.
- Reguladores de pH: estabilizan el agua.
- Incrementadores de alcalinidad: ayudan a estabilizar el pH.
- Antical: ayuda a controlar los depósitos de cal.
- Alguicida: permite combatir las algas de la piscina.
Utilizar productos adecuados es clave para mantener el agua limpia y transparente durante toda la temporada. El tratamiento del agua implica el uso de productos químicos que deben manejarse con precaución.
Qué hacer si el agua está verde
Si aparece coloración verde, es señal de algas. El agua de la piscina es un entorno favorable para el desarrollo de las algas.
Si son las algas las que enturbian el agua, lo primero que hay que hacer es comprender cuál es el origen. Una limpieza minuciosa del vaso de la piscina y un tratamiento adecuado para el agua son las dos acciones que deben llevarse a cabo para solucionar un problema de algas.
Cepilla vigorosamente las paredes de la piscina, pasa el robot limpiafondos y utiliza una red para retirar las algas de la superficie. Una vez terminada la limpieza, trata el agua para matar las algas.
Un alguicida es un producto que permite combatir las algas de una piscina. Encontrarás varios tipos de alguicidas, algunos diseñados especialmente para las más persistentes, como las negras o las mostaza.
Los tratamientos alguicidas y fungicidas pueden generar espuma. Los productos antialgas a veces contienen cobre y pueden provocar óxido en la piscina.
Cuánto tiempo tarda en aclararse el agua
El tiempo necesario para aclarar el agua depende en gran medida de la gravedad de la turbidez y del tratamiento específico que se utilice.
Por lo general, al aplicar floculante y mantener un ciclo de filtración constante, la suciedad suele decantarse y el agua se aclara en un periodo de 12 a 24 horas.
La turbidez leve puede mejorar después de varias horas de filtración. Cuando el problema es grave, la filtración continua durante 24 horas o durante uno o dos días completos puede ser necesaria.
Remedios caseros y precauciones
El bicarbonato de sodio es una sustancia natural que tiene la capacidad de regular el pH. Esta habilidad natural lo hace útil para limpiar el agua de la piscina cuando la alcalinidad es demasiado baja.
La aplicación de vinagre blanco en una piscina es un método casero que puede ayudar a mejorar la claridad del agua y mantenerla en condiciones óptimas. El vinagre blanco es un ácido suave que puede ayudar a ajustar el pH del agua si es demasiado alcalina.
El vinagre blanco se vierte gradualmente alrededor de los bordes de la piscina para permitir una distribución uniforme en todo el cuerpo de agua.
Para implementar algunos métodos de filtración superficial, se pueden utilizar calcetines o medias de nylon limpios y preferiblemente nuevos.
El peróxido de hidrógeno, también denominado oxígeno activo, es un potente desinfectante que puede completar la acción del cloro o del bromo.
Si el agua está muy turbia y se necesita una solución rápida, se puede utilizar un floculante específico para piscinas. No conviene improvisar dosis ni mezclar productos sin comprobar antes su compatibilidad.
Antes de aplicar cualquier remedio, verifica los niveles de pH, cloro y alcalinidad. Utiliza un kit de prueba y sigue siempre las instrucciones del fabricante.
Limpieza física de la piscina
Además de los tratamientos, realiza una buena limpieza del vaso antes de poner en marcha la filtración. Una limpieza eficaz de una piscina debe hacerse de manera meticulosa.
La limpieza de la piscina se debe efectuar en varias ocasiones a lo largo de la temporada. La limpieza no es suficiente para garantizar la limpieza del agua, pero es una parte esencial del mantenimiento.
Limpia el fondo y las paredes de la piscina con un limpiafondos o con un cepillo para piscinas. También puedes utilizar una goma mágica para el mantenimiento habitual del revestimiento.
Un agua turbia puede tener su origen en restos grasos que se fijan en las paredes del vaso o que flotan en la superficie del agua. Para eliminarlos, puedes utilizar una bayeta absorbente de microfibra.
Colócala en el skimmer de superficie para que retenga las partículas grasas que lleguen hasta el sistema de filtración.
Otro truco para olvidarse de la grasa en la piscina es utilizar pelotas de tenis: reparte entre 5 y 10 por toda la piscina y déjalas una noche para que absorban la grasa.
Cómo prevenir el agua turbia
La prevención siempre es más eficaz que cualquier tratamiento reactivo. Mantener un mantenimiento constante y revisar el sistema de filtración es la forma más sencilla de evitar el agua turbia.
Para conservar un agua sana, comprueba cada semana la tasa de cloro y el pH, y ajústalos si es necesario. También es crucial analizar periódicamente la concentración de cloro y la alcalinidad total.
El control semanal del pH evita la turbidez. Es importante vigilar semanalmente que los niveles de cloro y alcalinidad estén siempre dentro de sus rangos ideales.
Una opción práctica es utilizar una bomba dosificadora automática, que ayuda a mantener el agua estabilizada sin requerir un esfuerzo manual constante. El uso de un dosificador automático garantiza una inyección constante y uniforme de todos los productos químicos.
Esto evita cambios bruscos y mantiene un nivel de desinfectante estable.
- Kit de análisis: controla con precisión el pH y otros valores clave.
- Bomba dosificadora: inyecta automáticamente los productos necesarios para la piscina.
- Tableta multiefectos para piscina: combina desinfección y floculación.
- Red de piscina: retira hojas, insectos y residuos visibles.
- Cubierta protectora: reduce la entrada de suciedad, hojas secas e insectos.
Pide a los bañistas que se duchen siempre antes de entrar en la piscina. Esto reduce la cantidad de cremas corporales y sudor, que consumen rápidamente el cloro.
Utiliza una cubierta adecuada cuando la piscina no se esté usando para protegerla del exterior. Instalar algún tipo de cubierta para la piscina es una solución simple y muy eficaz que facilita la limpieza.
Una simple lona puede cumplir esta función, pero hay otras soluciones para cubrir el agua de la piscina que serán también más estéticas, más seguras y más fáciles de utilizar.
Para prevenir la suciedad y la proliferación de algas y microorganismos, recoge las hojas con regularidad y emplea una cubierta protectora.
Durante el período de inactividad, limpia la piscina a fondo y ajusta cuidadosamente todos los parámetros químicos. Esto garantizará que el agua se mantenga en perfectas condiciones para la siguiente temporada.
Es corriente ver el agua turbia después de una tormenta o fuertes lluvias. En ese caso, habrá que limpiar la piscina y devolver al agua su equilibrio.

Errores que conviene evitar
No apliques productos químicos sin analizar previamente el agua. Antes de aplicar cualquier químico se debe identificar la causa del enturbiamiento.
No hagas un uso abusivo del clarificador ni del floculante. Un exceso de estos productos puede provocar que las partículas se repelan o complicar su eliminación.
No realices contralavados excesivos. En los filtros de arena, el medio filtrante necesita conservar sus partículas finas para favorecer el proceso de limpieza.
No confíes únicamente en la limpieza física. La limpieza no es suficiente para garantizar la limpieza del agua si existen desequilibrios químicos, falta de desinfectante o una filtración deficiente.
No nades mientras el agua esté turbia y no puedas ver claramente el fondo. El agua turbia puede indicar la presencia de microorganismos, algas o un tratamiento químico inadecuado.
El tratamiento de choque y los demás productos químicos deben manejarse con precaución y siguiendo exactamente las instrucciones del fabricante.
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