Para aclarar el agua del spa hinchable hay que comprobar primero el equilibrio químico, limpiar o sustituir el filtro, retirar la suciedad visible y, si la turbidez persiste, aplicar un tratamiento de choque o un clarificador siguiendo las indicaciones del fabricante.
Antes de volver a utilizar el spa, es necesario analizar de nuevo el agua y esperar a que los niveles de los productos químicos sean adecuados. Si el agua continúa turbia pese a estas medidas, conviene vaciar el spa, limpiar sus paredes y llenarlo de nuevo.
Por qué el agua del spa hinchable se vuelve turbia
El agua turbia en un spa suele ser uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los propietarios. El agua del hidromasaje puede perder su claridad bastante rápido si no se realiza un mantenimiento correcto.
Como norma general, cuando el agua contiene un color lechoso es debido a las partículas suspendidas en el agua. Estas son muy pequeñas para tocarlas, quitarlas o que el propio filtro pueda recogerlas, por lo que pasan sin problemas por el filtro y vuelven al agua.
Generalmente, suelen ser de varios tipos como materiales insolubles, residuos orgánicos o de cosméticos (lociones) e, incluso, algas. Así mismo, en gran parte de los casos estas partículas son introducidas en el agua por el bañista.
Las partículas existentes en agua turbia oscilan entre 0,5 y 5 micras, por lo que son imposibles de detectar a simple vista. Normalmente aparecen debido a un desajuste en los productos químicos, mala filtración u otros factores ambientales.
Principales causas del agua turbia
Desequilibrio del pH, la alcalinidad o el desinfectante
Una de las razones más comunes es tener un desequilibrio en los niveles de cloro o de pH del agua. Para que el agua del spa se mantenga limpia e higiénicamente segura, es necesario aplicar regularmente un tratamiento químico necesario y medirlo correctamente.
Si el nivel de pH se encuentra alterado, no será posible equilibrar el cloro. Si por el contrario, el nivel de cloro se encuentra por debajo de lo recomendado, no será efectivo en su tarea de eliminar posibles bacterias que hayan quedado en el agua.
Mientras que, si está por encima del nivel adecuado, puede resultar perjudicial para los bañistas y causar irritaciones en la piel o los ojos. El nivel de pH recomendado va de 7,2 a 7,6 ppm; el cloro combinado debe estar por debajo de 0,5.
El agua con un pH alto (por encima de 7,8) también reduce la efectividad del cloro contra las bacterias, lo que afecta aún más la calidad del agua y aumenta el riesgo de aparición de algas.
El nivel alcalino total debe mantenerse bajo para que el agua se conserve limpia. De lo contrario, se desajustará el pH y se producirán incrustaciones.
Residuos corporales y cosméticos
El volumen relativamente reducido de un spa (por lo general entre 800 y 1500 litros) favorece una concentración rápida de impurezas. Cada baño introduce residuos orgánicos: sudor, sebo, cosméticos e incluso restos de detergente de los bañadores.
El amoníaco es uno de los contaminantes más comunes en las piscinas, que se introduce en el agua a través de las personas o por las condiciones medioambientales.
Esta sustancia química se produce de forma natural y puede introducirse en el agua a través de fluidos corporales, como el sudor o la orina, las escamas de la piel, o partículas ambientales traídas por el viento o la lluvia, o incluso con los productos para el cuidado de la piel.
Las cremas, el maquillaje, el sudor, las células muertas e incluso los residuos orgánicos corporales pueden afectar a la calidad del agua, enturbiándola y dificultando su mantenimiento.
Algas
En días cálidos y soleados las algas se multiplican a gran velocidad. Sus esporas entran en el agua por efecto del viento, la lluvia, adheridas a los trajes de baño o incluso en las herramientas de limpieza.
Si no hay una correcta filtración y recirculación del agua, o si la piscina tiene un bajo nivel de cloro libre, nitrato o CO2, en entornos cálidos las algas comenzarán a crecer.
El amoníaco y las algas aparecen cuando el nivel de cloro libre es insuficiente, así que debemos asegurarnos de mantenerlo siempre al nivel adecuado para combatirlos.
Agua dura e incrustaciones minerales
La dureza del calcio (CH) se refiere a la suma de todo el calcio disuelto en el agua. Un valor alto provoca inestabilidad, lo cual influirá también en el pH y la alcalinidad total (TA).
El nivel de CH debe estar en el rango de 100-400 ppm y depende de la temperatura. Por encima de 400 ppm se observará turbidez y se producirá incrustación.
El agua dura es la que más niveles de estos minerales contiene y esto puede dificultar con el tiempo, el funcionamiento de los mecanismos del spa, ya que las sales se quedan como residuo en los conductos, enturbia el agua e irrita.
Problemas en la depuradora, la bomba o el filtro
La depuradora es la encargada de hacer circular el agua y retirar de ella impurezas o residuos. Si la depuradora se encuentra rota, presenta algún fallo o el cartucho está mal colocado, afectará el proceso de limpieza y mantenimiento del agua y acelerará su enturbiamiento.
Filtros defectuosos u obstruidos pueden hacer que el agua del spa se enturbie o se ensucie. En el 90% de los casos el agua turbia se debe a fallos en el sistema de filtración.
Una mala circulación del agua también causa problemas, por lo que debemos asegurarnos de que las válvulas de retorno estén orientadas hacia abajo para que el agua del spa circule correctamente.
Suciedad del entorno y falta de cubierta
La suciedad procedente del entorno, como hojas, ramas, flores, etc., afectará la calidad del agua, especialmente cuando no se recircula correctamente. Incluso el polvo o el polen pueden acumularse en el filtro y afectar el aspecto del agua.
Dejar el agua expuesta a la acción del sol y a otros agentes externos, puede acelerar su enturbiamiento. Por un lado, el sol favorece la evaporación del agua y del cloro en ella, afectando el equilibrio químico.
Mientras que la contaminación del ambiente en el que esté ubicado el spa, la presencia de insectos, la lluvia u otros factores climáticos también alteran el estado del agua.
Agua demasiado antigua
El tratamiento químico y la acción de la depuradora no siempre son suficientes. Para mantener el agua del spa limpia y segura, es importante cambiarla cada cierto tiempo.
Lo recomendable es hacerlo dos veces al año (cada seis meses). Aun así, siempre es recomendable renovar el agua entre 3 a 6 meses.
Sin embargo, si notas que, a pesar de equilibrar el cloro y el pH, y limpiarla con frecuencia, el agua sigue sucia, y empiezan a aparecer algas, es hora de cambiarla.
Valores que conviene comprobar
| Parámetro | Rango indicado |
|---|---|
| pH | 7,2 a 7,6 |
| Alcalinidad total | 80-120 ppm |
| Alcalinidad (TAC) | 100 a 150 ppm |
| Cloro combinado | Por debajo de 0,5 ppm |
| Cloro | 3 a 5 ppm |
| Bromo | 4 a 6 ppm |
| Dureza del calcio | 100-400 ppm |
Antes de pensar en cambiar el agua, hay que valorar si los niveles químicos básicos del agua son los correctos. Se puede utilizar un kit de pruebas para este cometido.
El nivel de pH del agua influye en el funcionamiento de todos los demás productos químicos, por lo que es importante controlarlo. Si el pH es alto el cloro no es efectivo y hace que el agua se vea opaca.
Cómo aclarar el agua paso a paso
1. Medir el agua antes de añadir productos
Dado que una de las causas más comunes del agua turbia es un nivel bajo de cloro libre, lo primero que tenemos que hacer es medir este parámetro.
A continuación podemos calcular el valor del cloro combinado restando el cloro libre del valor del cloro total. Si el cloro libre está por debajo de 3 ppm, o el cloro combinado está por encima de 0,5 ppm, debemos añadir cloro.
El primer paso es medir con precisión los niveles de pH y cloro del agua de su spa. Si los valores están fuera de este rango, deberá usar productos para ajustar el pH o el cloro.
Una vez que haya agregado los productos necesarios, recuerde activar los chorros del spa para asegurar una correcta mezcla del agua y mida el pH nuevamente para verificar que esté dentro del rango correcto.
2. Ajustar el pH, la alcalinidad y el desinfectante
Controlar y ajustar los niveles de pH y AT es una de las medidas esenciales para recuperar la claridad del agua. La alcalinidad total debe estar en el rango de 80-120 ppm para que no aumenten el nivel de pH y las incrustaciones de calcio.
Si el nivel de cloro libre está por debajo de 3 ppm, o el cloro combinado está por encima de 0,5 ppm, hay que corregir la desinfección de acuerdo con las instrucciones del producto utilizado.
Una de las causas relacionadas con la química del agua es la falta de desinfectante. Este producto es clave para eliminar bacterias así como otros microorganismos que pueden proliferar en el agua caliente del jacuzzi.
3. Realizar un tratamiento de choque
Una de las mejores formas de tratar el agua cuando está turbia es empleando lo que se conoce comúnmente como “sacudir el agua”. Golpear el agua ayuda a oxidar cualquier materia orgánica.
Existen productos químicos que nos ayudan a realizar esto:
- Sacudir sin cloro. Agregar 20 g/1000 litros de agua. Retiramos la tapa del spa hinchable y dejamos circular el agua hasta 1 hora para conseguir los efectos deseados.
- Polvo de cloro. Aumentar el nivel de cloro puro a 20 ppm y dejarlo circular con spa descubierto.
- Polvo de bromo. Aumentar el nivel de bromo a 20 ppm y dejarlo circular con el spa descubierto.
Antes de aplicar cualquier producto químico, asegúrate de leer las recomendaciones del fabricante sobre su uso. Siempre se debe esperar a que los niveles de estos químicos se reduzcan en el agua para volver a usar el spa hinchable, por lo que deberás realizar un análisis del agua antes y después de realizar el tratamiento.
4. Limpiar el cartucho filtrante
El filtro de un spa hinchable normalmente se pasa por alto, pero necesita una limpieza regular. Un filtro que está sucio o bloqueado no hace su trabajo de forma correcta, por lo que es conveniente que los filtros se enjuaguen y se traten de forma periódica para reducir las grasas y aceites.
Aproximadamente cada 1 o 2 semanas, y dependiendo del uso del spa, el cartucho del spa debe extraerse para limpiarse o cambiarse por otro nuevo.
Un filtro sucio no filtra. Cada una o dos semanas, saca el cartucho y límpialo a fondo con agua a presión. Mensualmente, sumérgelo en una solución limpiadora de filtros para disolver las grasas acumuladas.
Los filtros deben limpiarse y sustituirse según las recomendaciones del fabricante para garantizar un funcionamiento óptimo y una mejor circulación del agua.
5. Comprobar la circulación y los ciclos de filtración
La filtración es el requisito fundamental para que el agua se mantenga clara y libre de impurezas y empieces de la mejor manera el mantenimiento de Spa.
Para que funcione correctamente, debes prestar atención a los ciclos de filtrado. Asegúrate de que tu jacuzzi filtra el agua durante suficientes horas al día.
La recomendación general es programar, como mínimo, dos ciclos de 4 horas cada uno. Si le das mucho uso, no dudes en aumentar este tiempo.
Debemos usar el tamaño de bomba correcto y asegurarnos de que el sistema de filtración esté en funcionamiento el tiempo suficiente. Hay que retirar cualquier partícula que bloquee el filtro.
6. Retirar hojas, insectos y otras partículas
Podemos usar una red para eliminar las partículas visibles y un clarificador para limpiar el agua si persiste la turbidez.
Para eliminar las partículas finas, utilizaremos un floculante y después aspiraremos el spa. Para eliminar las algas, cepillaremos y limpiaremos el spa con un recogedor de red y una aspiradora.
Si el spa se encuentra a la intemperie o normalmente se queda con el agua al descubierto, es frecuente la acumulación de hojas, insectos y otros elementos dentro de la bañera.
Por su tamaño, el sistema de filtración no puede limpiarlos y es aconsejable hacerse con un kit de limpieza para recoger manualmente la suciedad de mayor envergadura.
7. Utilizar un clarificador
El tratamiento clarificador consiste en agrupar las pequeñas partículas en el agua transformándolas en partículas más grandes que sí pueden quedar atrapadas en el filtro del spa hinchable y, por lo tanto, quedar eliminadas del agua.
Tras el tratamiento, se recomienda enjuagar los filtros para eliminar los residuos que se hayan quedado contenidos en él.
Un clarificador puede utilizarse si persiste la turbidez después de haber corregido la química del agua y asegurado una filtración adecuada.
8. Tratar las algas con limpieza y cloración
Aunque los alguicidas pueden eliminar las algas jóvenes, la mejor manera de eliminarlas es cepillar y limpiar bien el spa utilizando un recogedor de red, aspirarlo y realizar un tratamiento de cloración líquida de choque.
Como medida preventiva, el alguicida debe usarse con moderación. Cuando aparezca un brote, en cambio, será menos útil.
Podría acabar usando una gran cantidad, gastando mucho y obteniendo un peor resultado que con una cloración de choque.
9. Vaciar, limpiar y rellenar el spa
Si el agua continúa turbia después de equilibrar los productos químicos, limpiar el filtro y retirar la suciedad, puede ser necesario vaciar el spa y llenarlo de nuevo.
Al vaciar el spa, asegúrate de limpiar bien sus paredes con agua y jabón para eliminar cualquier residuo, antes de volver a llenarla.
Una vez vacío, es conveniente limpiar el interior de la lona con agua y jabón suave para eliminar restos de algas y otras sustancias.
Cada 3 o 4 meses es necesario un reinicio. Drenar, limpiar la carcasa a fondo y rellenar el jacuzzi con agua nueva es la mejor forma de asegurar un mantenimiento sencillo y un agua perfecta a largo plazo.
Cómo evitar que el agua vuelva a enturbiarse
Usar siempre la cubierta
Cuando el spa no esté en uso, asegúrate de colocar correctamente su cobertor para proteger el agua y mantenerla limpia y preparada para sumergirte en ella por más tiempo.
Para reducir la acumulación de suciedad del ambiente, utiliza siempre la cubierta que incluyen los spas hinchables. Gracias a ella mantendrás el agua más limpia y también la temperatura.
Proteger tu spa de los elementos externos es crucial, especialmente si lo tienes al aire libre. Esta protección reduce significativamente la entrada de suciedad, lo que se traduce en un agua más limpia con menos esfuerzo.
Ducharse antes de entrar
Acostumbra a todos los usuarios a darse una ducha rápida sin jabón antes de entrar. Este simple gesto elimina el 80% de las lociones y el sudor que ensucian el agua.
Las limpiezas habituales del jacuzzi son esenciales, pero no sirven de nada si los filtros no se mantienen en buen estado. Límpielos con frecuencia, ya que son los encargados de retener la suciedad y garantizar la correcta circulación del agua.
Controlar el agua con regularidad
Solo necesitas un kit de pruebas (de tiras o de gotas) y controlar estos tres parámetros clave 2 o 3 veces por semana.
Una rutina eficaz se organiza en torno a gestos sencillos pero esenciales: comprobar el pH con tiras reactivas o un medidor electrónico, ajustar el nivel de desinfectante después de cada uso, limpiar los filtros para garantizar una circulación óptima, retirar las impurezas visibles con una red adecuada y cubrir siempre el spa después de usarlo.
Seguir una rutina de mantenimiento permite evitar desequilibrios y alargar la vida útil del spa. Analizar el agua dos o tres veces por semana, ajustar el pH y el desinfectante de inmediato, limpiar los filtros a fondo, añadir un clarificante si el agua pierde transparencia y revisar el equipamiento permite anticipar los problemas antes de que se vuelvan visibles.
Limpiar el revestimiento sin dañarlo
Finalmente, asegúrese de limpiar el acrílico de su spa. Para ello, utilice un paño suave y húmedo para limpiar la superficie.
Evite usar objetos afilados o limpiadores abrasivos, ya que pueden dañar el material. Mantenga una rutina de limpieza regular para prevenir la acumulación de suciedad y mantener su spa impecable.
Cloro o bromo para el spa hinchable
Las pastillas de cloro y bromo son productos químicos utilizados para el tratamiento y desinfección del agua en diferentes aplicaciones, incluyendo spas, jacuzzis, piscinas y otros sistemas de agua.
Ambos químicos son agentes desinfectantes efectivos que eliminan bacterias, virus, algas y otros microorganismos que pueden proliferar en el agua del spa.
Además de su capacidad para desinfectar, también ayudan a mantener el agua del spa libre de malos olores y aspecto turbio. Eliminan los compuestos orgánicos que pueden acumularse en el agua debido a la transpiración, los aceites corporales, los productos para el cuidado del cabello y otros residuos.
El cloro actúa rápido y resulta económico. Es una opción adecuada para un uso ocasional.
El bromo, por su parte, destaca por su estabilidad térmica. Conserva su eficacia incluso a alta temperatura y en un agua ligeramente desequilibrada.
En los spas hinchables INTEX, las pastillas de cloro son más efectivas que las de bromo debido a su mayor compatibilidad con los sistemas de filtración de INTEX.
Si estás utilizando tabletas de cloro, colócalas en un dispensador o dosificador flotante para que se disuelvan lentamente en el agua. Se recomienda sacar el dispensador flotante del agua cuando se esté usando el Spa.
Cada producto de cloro puede tener instrucciones específicas de dosificación y aplicación. Asegúrate de leer y seguir las instrucciones del fabricante para obtener los mejores resultados.
Errores que conviene evitar
- Sobredosis de productos químicos, que provoca reacciones no deseadas.
- Olvidar la limpieza de los filtros.
- No ducharse antes de usar el spa.
- Tiempo de filtración demasiado corto.
- Exposición prolongada sin cubierta.
Un ejemplo concreto: después de una noche con varias personas, un spa sin tratar puede volverse turbio al día siguiente. Los residuos orgánicos saturan enseguida el sistema de filtración.
El uso de un estabilizador de cloro como el ácido cianúrico evita el desgaste causado por los rayos UV, pero es muy fuerte y hará que el cloro libre desaparezca si se sobrepasa el nivel recomendado.
El cloro líquido o hipoclorito de sodio es la mejor opción para proporcionar un refuerzo diario de cloro libre, ya que no afecta al pH, ni a la dureza del calcio o el nivel de ácido cianúrico en el agua.
Siempre se debe esperar a que los niveles de los productos químicos se reduzcan en el agua para volver a usar el spa hinchable.

La claridad del agua depende de una combinación de filtración eficaz, equilibrio químico, limpieza física, renovación periódica y protección frente a la suciedad exterior.
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