Cómo funcionan las depuradoras domésticas de aguas residuales

Muchas de las acciones que los hombres realizamos día a día conllevan un uso de agua, desde la simple alimentación, hasta las tareas de limpieza o higiene. En los últimos años, hay una concienciación cada vez mayor de minimizar el impacto medioambiental que supone el tirar a mares y ríos los vertidos indiscriminados de aguas residuales.

Una depuradora de aguas residuales doméstica es, en esencia, una pequeña “fábrica biológica” instalada en una vivienda (o en un conjunto de viviendas) para limpiar el agua usada del baño, la cocina y la lavadora antes de devolverla al entorno o enviarla a un sistema de evacuación autorizado. Las depuradoras para aguas residuales son sistemas diseñados para limpiar y tratar el agua antes de devolverla al medio natural o reutilizarla.

El objetivo de la depuradora no es convertir esa agua en potable, sino reducir su carga contaminante a niveles compatibles con el vertido o con un tratamiento posterior. De hecho, el objetivo último de las políticas medioambientales que se están llevando a cabo los distintos gobiernos es la de mejorar la calidad del agua para que ésta siga siendo útil y reutilizable y que no se detenga su ciclo biológico natural.

Para las viviendas unifamiliares, especialmente aquellas ubicadas en zonas rurales o alejadas de sistemas de alcantarillado municipales, contar con una depuradora propia es esencial. Estas instalaciones no solo garantizan el cumplimiento de las normativas ambientales, sino que también proporcionan una solución práctica y eficiente para gestionar los residuos líquidos, asegurando la salud y el bienestar de las familias.

Esquema de depuradora doméstica

Qué aguas trata una depuradora doméstica

A priori’, hay que destacar la existencia de distintos tipos de aguas residuales, ya que identificarlas supone dar con el tratamiento adecuado para su correspondiente depuración o su lugar de vertido o dispersión segura en la naturaleza.

Cada una, ya sea de ámbito doméstico (del baño o cocina), urbano (de limpieza urbana) o industrial (de la industria, agricultura o ganadería), puede tener un contaminante específico que requiere un proceso distinto de limpieza.

En este tipo de plantas se tratan principalmente dos clases de aguas: las aguas urbanas, que proceden de hogares, comercios y pequeñas actividades económicas; y las aguas industriales, generadas en procesos productivos y que suelen contener una mayor carga contaminante.

Una depuradora de aguas residuales es un sistema diseñado para tratar las aguas usadas que provienen de actividades domésticas como la cocina, la ducha, retretes y el lavado, para convertirlas en efluentes que pueden ser liberados al ambiente con mínimo impacto o reutilizados para otros fines.

Principio general de funcionamiento

En España, la configuración exacta depende del modelo y de la normativa local, pero la mayoría de sistemas modernos comparten la misma lógica: separar sólidos, decantar, “digerir” la carga orgánica con microorganismos y clarificar el agua final.

Lo curioso es que gran parte del trabajo no lo hace un filtro mágico ni un producto químico, sino comunidades de bacterias que se alimentan de la materia orgánica.

El agua residual doméstica no es solo “agua sucia”. El proceso de depuración se divide en varias etapas.

  1. Pretratamiento y separación de residuos grandes.
  2. Tratamiento primario y decantación de sólidos.
  3. Tratamiento biológico o secundario.
  4. Clarificación y separación de los lodos biológicos.
  5. Tratamiento terciario o desinfección, cuando resulta necesario.
  6. Evacuación, vertido autorizado o reutilización del agua tratada.

Pretratamiento: retirar los residuos grandes

El pretratamiento es la primera fase en una depuradora de aguas residuales y su objetivo es eliminar los residuos más grandes y visibles que llegan junto con el agua.

El pretratamiento es el “portero” de la instalación. Su misión es evitar que entren al corazón biológico elementos que generen averías o reduzcan el rendimiento.

Dato curioso: muchos fallos “misteriosos” (olores, burbujeo raro, caudal lento) empiezan porque el pretratamiento no está haciendo su trabajo o porque el usuario está tirando por el desagüe cosas que no deberían entrar.

La causa número uno de incidencias domésticas es lo que se tira al desagüe. Esto no solo protege a las bacterias: también alarga la vida de bombas, difusores y tuberías internas.

Tratamiento primario: decantación de sólidos

El tratamiento primario se centra en la eliminación de los sólidos en suspensión y materiales que, aunque de menor tamaño que los retirados en el pretratamiento, todavía permanecen en el agua.

La operación principal de este proceso es la decantación de sólidos sedimentables. El agua residual se introduce en grandes depósitos llamados decantadores, donde se reduce la velocidad de flujo para que las partículas más pesadas se depositen en el fondo formando lodos.

En la fase de tratamiento primario, se permite que los sólidos más pesados se asienten en el fondo de grandes tanques, formando un lodo. Este lodo se retira periódicamente.

Tras el pretratamiento, el agua pasa a un compartimento donde el flujo se ralentiza. Esta etapa reduce bastante la carga de sólidos en suspensión y prepara el agua para el tratamiento biológico.

De este modo, mediante la separación física de materiales, se consigue reducir hasta un 50% de los sólidos en suspensión y alrededor de un 30% de la materia orgánica.

En las fosas filtro, en la primera etapa el agua residual entra en el depósito y decanta los fangos al fondo.

Tratamiento biológico: el trabajo de las bacterias

El núcleo de la depuración doméstica suele ser el tratamiento biológico. Aquí es donde las bacterias transforman la materia orgánica en compuestos más simples, reduciendo la demanda biológica de oxígeno del agua.

El tratamiento secundario es una de las fases más importantes en una depuradora de aguas residuales, ya que se encarga de eliminar la mayor parte de la materia orgánica disuelta en el agua.

En esta fase se utilizan microorganismos, principalmente bacterias, que se alimentan de la materia orgánica presente en el agua y la transforman en compuestos más simples y estables.

Cuando se habla de bacterias en depuración, no se trata de una única especie, sino de consorcios microbianos.

Comida: materia orgánica biodegradable.

Por eso, al hablar de “etapas y bacterias”, conviene imaginarlo como un pequeño ecosistema: si cambian bruscamente sus condiciones, el rendimiento se resiente.

Procesos aerobios

Procesos aerobios: las bacterias trabajan con oxígeno aportado mediante aireación (un soplante, compresor o difusores).

En un nivel avanzado de filtración, se encuentran las Depuradoras de Oxidación Total. Este sistema de filtración utiliza el oxígeno para depurar el agua residual.

Su funcionamiento es sencillo: el agua residual entra en la cámara de oxidación sin ningún proceso de bombeo. Al inyectar aire en la cámara, la aireación provoca una activación y alimentación de las bacterias y microorganismos encargados de la descomposición de los fangos.

Un síntoma muy típico de aireación insuficiente es el aumento de olor y el oscurecimiento del agua dentro del reactor.

Cuando la aireación es insuficiente, puede aparecer olor a “huevo podrido” (asociado a condiciones anaerobias no deseadas). Cuando es excesiva, se puede generar espuma persistente o arrastrar sólidos hacia la salida.

Procesos anaerobios

Procesos anaerobios: las bacterias trabajan sin oxígeno, generando gases (como metano y CO2) y lodos más estabilizados.

En un segundo nivel de filtración (menos avanzado que el anterior), se encuentran las llamadas Fosas Filtro. Este sistema permite el tratamiento biológico de las aguas residuales.

En este caso, la depuración se realiza en dos etapas.

Muchos sistemas domésticos modernos son aerobios compactos (o combinaciones) porque permiten lograr efluentes más claros y con menos olor cuando todo está equilibrado.

Depuración de aguas residuales

Clarificación y separación de los lodos

Cuando se interrumpe la aireación, los fangos se decantan al fondo del depósito, quedando el agua limpia en la parte superior del tanque.

Después de que las bacterias hayan “trabajado”, toca separar el agua clarificada de los flóculos de biomasa (lodo biológico).

En muchas depuradoras, parte de ese lodo se recircula al reactor biológico para mantener una concentración adecuada de bacterias.

Los lodos se acumulan porque la depuración genera biomasa y porque siempre queda una fracción no degradable. Con el tiempo, ese volumen reduce la capacidad de decantación y empeora la calidad del efluente.

Durante la depuración del agua, los contaminantes retirados se concentran en forma de lodos. Una vez tratados, los lodos pueden convertirse en recursos aprovechables.

Tratamiento terciario y calidad del agua

La última parte puede incluir un compartimento de clarificación, un filtro o un sistema de desinfección opcional (según normativa y destino del agua).

El tratamiento terciario, también llamado afinamiento, es una fase opcional que se aplica cuando se requiere que el agua tratada alcance un nivel de calidad superior.

En esta etapa se emplean técnicas avanzadas como el filtrado, que elimina las partículas más finas que aún permanecen en suspensión.

Tratamiento terciario: se desinfecta el líquido y, de vez en cuando, se desala el agua, rasgo que le da un extra a la calidad del agua.

Las depuradoras cumplen una misión fundamental: transformar las aguas residuales en aguas limpias y seguras para su devolución al entorno o incluso para su reutilización.

Su tarea permite que este agua y su energía renovable asociada tenga otra oportunidad para participar en otros procesos como, por ejemplo, el riego.

Las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) una vez han realizado su función devuelven las aguas hacia un cauce receptor, como lo puede ser un río, embalse o el mar.

Por otro lado, a la hora de diseñar una planta de depuración, es clave tener en cuenta que los diferentes tratamientos que se lleven a cabo no superen los límites de la autorización de vertido.

Tipos de depuradoras domésticas

Las tecnologías implementadas en las depuradoras de aguas residuales para viviendas unifamiliares varían según la capacidad de tratamiento y los requisitos específicos de cada hogar.

Cada una de estas tecnologías ofrece diferentes ventajas en términos de eficiencia, costes de operación y mantenimiento, y capacidad para cumplir con las regulaciones ambientales vigentes.

Depuradoras de oxidación total

En un nivel avanzado de filtración, se encuentran las Depuradoras de Oxidación Total.

Consigue muy buenos resultados con menor desgaste y consumo de energía.

Con estas depuradoras se consigue unos parámetros de aguas residuales del 99% BDO5 (Demanda biológica de oxígeno después de 5 días) y 98% S.S. (sólidos en suspensión).

Fosas filtro

En un segundo nivel de filtración (menos avanzado que el anterior), se encuentran las llamadas Fosas Filtro.

Las calidades de depuración en estos casos son de un 72% de reducción de DBO5 y un 90% de S.S.

SistemaFuncionamientoRendimiento indicado
Depuradoras de Oxidación TotalUtiliza el oxígeno para depurar el agua residual.99% BDO5 y 98% S.S.
Fosas FiltroPermite el tratamiento biológico de las aguas residuales en dos etapas.72% de reducción de DBO5 y 90% de S.S.

La estación regeneradora de aguas grises GREM de Remosa.

La depuradora compacta One2Clean de Graf.

No contiene elementos mecánicos ni bombas dentro del depósito, por lo que es la mejor opción en depuradoras compactas.

Porque no necesita de terceros para extraer el fango,ahorre dinero.

Porque no necesita aporte de ningún tipo.

Dimensionado según los habitantes equivalentes

El primer paso, y quizás el más importante en la elección de una depuradora de aguas residuales es conocer las exigencias a nivel de normativa que os exigen en vuestra localidad, ya sea a nivel de Comunidad Autónoma, Ayuntamiento o Confederación Hidrográfica a la que se pertenezca.

El primer factor crucial que debes considerar antes de adquirir una depuradora de aguas residuales es el número de personas que residen o residirán en la vivienda, lo que se conoce como habitantes equivalentes.

Generalmente, los fabricantes hacen mención, en las diferentes opciones de depuradoras, a lo que se conoce por habitante equivalente (H.E.), es decir, para cuantas personas o habitantes está diseñada.

La depuración no es instantánea. Por eso, el dimensionado por población equivalente y el patrón de uso (fines de semana, viviendas vacacionales, ocupación variable) importan tanto como la tecnología.

Por un lado, instalar una depuradora con una capacidad menor a los habitantes habituales de la vivienda puede ocasionar que el equipo se sature por el exceso de acumulación de residuos y que el coste de mantenimiento sea mayor.

Por otro lado, disponer de una fosa o depuradora de mayor capacidad puede hacer que ésta no funcione como es debido.

Los habitantes ocasiones de una vivienda con ocasión de una visita, celebración o pequeña estancia (invitados), no suelen tenerse en cuenta a la hora de hacerse el dimensionado de la depuradora.

Sólo se tienen en cuenta los habitantes habituales de la vivienda.

Cómo elegir una depuradora doméstica

Ahora que ya estás familiarizado con los distintos tipos de depuradoras de aguas residuales para viviendas unifamiliares, es probable que te estés preguntando cómo tomar la mejor decisión.

La elección de este equipo puede resultar un verdadero reto.

  • El número de habitantes habituales de la vivienda y los habitantes equivalentes.
  • La cantidad de aguas residuales generadas.
  • Las características específicas del sitio.
  • El sistema de drenaje disponible.
  • El consumo de energía.
  • Los costes de operación y mantenimiento.
  • La normativa aplicable y los límites de vertido.
  • La homologación y los certificados correspondientes.

Siempre es recomendable optar por un sistema con un bajo consumo de energía y que no emita olores desagradables ni sustancias perjudiciales para la salud durante su funcionamiento.

Para garantizar tu tranquilidad, verifica que la depuradora de aguas residuales que te interesa comprar esté homologada y cuente con los correspondientes certificados CE y UNE 12566/3 A2.

Además, la implementación de tecnologías avanzadas, como sistemas de control automatizados y sensores, puede mejorar la eficiencia del proceso.

Instalación de una depuradora doméstica

La correcta instalación y el mantenimiento regular de una depuradora de aguas residuales son esenciales para asegurar su funcionamiento eficiente y prolongar su vida útil.

Evaluación del sitio

Antes de instalar una depuradora, es crucial realizar una evaluación detallada del sitio donde se ubicará el sistema.

La instalación de depuradoras en viviendas unifamiliares requiere de autorizaciones específicas que varían según la ubicación y el tamaño de la instalación.

Elección del sistema adecuado

Dependiendo de la cantidad de aguas residuales generadas y las características específicas del sitio, se debe elegir el tipo de depuradora más adecuado.

Ambos sistemas, filtro biológico y oxidación total, no son totalmente efectivos sin un sistema de drenaje adecuado.

Instalación profesional

La instalación debe ser llevada a cabo por profesionales certificados para asegurar que todos los componentes del sistema estén correctamente configurados y funcionando de manera óptima.

Mantenimiento y control del funcionamiento

El mantenimiento de una depuradora doméstica no debería ser una aventura, pero sí requiere constancia.

Inspecciones regulares

Realizar inspecciones regulares es vital para detectar y corregir a tiempo cualquier problema.

Esto incluye verificar la integridad de los tanques, el funcionamiento de las bombas y el estado de los filtros.

Limpieza y extracción de lodos

Los componentes del sistema, especialmente las tuberías de recirculación interna, deben limpiarse periódicamente para evitar obstrucciones y acumulaciones que puedan afectar la eficiencia del sistema.

La frecuencia de vaciado depende del uso y del diseño, pero es habitual que se programe una retirada periódica por gestor autorizado.

Control de las bacterias

Un dato llamativo: los antibacterianos de uso doméstico, desinfectantes en exceso o disolventes pueden “matar” parte de la población útil.

No es que no se pueda limpiar la casa, sino que conviene evitar vertidos continuados de productos muy agresivos.

Seguimiento de la calidad del agua

Es recomendable realizar análisis periódicos del agua tratada para asegurarse de que cumple con los estándares ambientales.

Ante dudas, es buena idea tener a mano la documentación del fabricante y referencias prácticas.

Con estas pautas, una depuradora doméstica suele mantenerse estable, con menos olores y con un efluente más claro.

Normativa y autorizaciones

La instalación y operación de depuradoras de aguas residuales en viviendas unifamiliares en España están reguladas por una serie de normativas y leyes que aseguran el correcto tratamiento y disposición de las aguas residuales.

En España, el tratamiento de las aguas residuales se rige principalmente por la Ley de Aguas y el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, que establecen los marcos para la protección de las aguas continentales y la regulación de vertidos.

Es importante informarte sobre las regulaciones que rigen estos sistemas en tu región o localidad.

Uno de los organismos clave en la gestión de estos permisos son las confederaciones hidrográficas. Las cuales se encargan de regular el uso del agua y los permisos de vertido en su demarcación.

Las confederaciones hidrográficas también ofrece guías y asistencia técnica para la correcta instalación y operación de sistemas de depuración en viviendas, asegurando que estos cumplen con los parámetros de diseño y funcionamiento requeridos.

Es crucial que los propietarios estén bien informados sobre estas regulaciones y cumplan con todas las disposiciones legales para evitar sanciones y contribuir al esfuerzo colectivo de protección ambiental.

El primer paso, y quizás el más importante en la elección de una depuradora de aguas residuales es conocer las exigencias a nivel de normativa que os exigen en vuestra localidad, ya sea a nivel de Comunidad Autónoma, Ayuntamiento o Confederación Hidrográfica a la que se pertenezca.

Beneficios ambientales y económicos

La instalación de una depuradora de aguas residuales en una vivienda unifamiliar aporta numerosos beneficios tanto ambientales como económicos.

Las depuradoras ejercen un papel muy valioso para con el medio ambiente, pues gracias a ellas se reutilizan las aguas residuales.

Es imprescindible tratar las aguas residuales antes de devolverlas a su entorno natural.

El tratamiento de las aguas residuales es esencial para proteger tanto al medioambiente como a la salud de las personas.

Además, el tratamiento de aguas residuales asegura el cumplimiento de normativas europeas y nacionales.

La instalación de una depuradora en una vivienda unifamiliares es una decisión inteligente que se alinea con las tendencias de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente.

Estos sistemas permiten a las familias gestionar de manera efectiva sus aguas residuales, reduciendo el impacto ambiental y cumpliendo con rigurosas normativas de sostenibilidad.

La adopción de depuradoras residenciales representa una inversión en la salud del planeta y en la comodidad de nuestras propias viviendas.

El funcionamiento de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) es clave dentro de la gestión medioambiental y el tratamiento del agua.

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