Para limpiar el filtro de partículas de un Ford Mondeo, primero hay que identificar si está ligeramente cargado de hollín o si ya está obstruido y ha activado el modo de protección. Si el coche funciona con normalidad y el testigo está encendido, puede intentarse una regeneración circulando de forma constante durante aproximadamente 20 minutos a una velocidad de 48 km/h o superior, manteniendo el motor en un régimen elevado, normalmente entre 2.500 y 3.000 rpm.
Si el vehículo no pasa de 80 km/h o de 2.000 rpm, el motor ha entrado en modo protección y no debe forzarse la regeneración en carretera. Si el testigo está en rojo o parpadea, hay que detener el motor y solicitar asistencia, porque el filtro puede estar colapsado y continuar circulando podría dañar el turbo, el motor o el propio sistema de escape.
Qué es el filtro de partículas del Ford Mondeo
El filtro de partículas se encuentra en los coches diésel y es una pieza ubicada en el tubo de escape cuya función es la de retener entre sus paredes las impurezas que genera el motor. Por lo tanto, se trata de un dispositivo que busca reducir el nivel de emisiones contaminantes de los automóviles.
El vehículo está equipado con varios componentes de control de emisiones y un filtro de partículas Diesel que le permite cumplir con la normativa de emisiones de escape correspondiente. Filtra las partículas Diesel perjudiciales, por ejemplo hollín de los gases de escape.
El filtro de partículas se utiliza, como su nombre indica, para reducir la cantidad de partículas nocivas que liberan los vehículos. Los filtros de partículas están presentes principalmente en los vehículos diésel y son cada vez más comunes, ya que la mayoría de los fabricantes los utilizan.
En el filtro de partículas se van acumulando partículas de hollín. Estas partículas se aglutinan formando una capa gruesa alrededor del filtro, que puede llegar a obstruirlo.
Por qué se obstruye el filtro de partículas
La conducción por ciudad, con continuos cambios de marcha, es uno de los grandes motivos de avería en este dispositivo. El hecho de no alcanzar un número alto de revoluciones de manera continua, sumado a circulaciones lentas con acelerones y frenazos, produce unos niveles superiores de hollín.
El filtro de partículas puede quedar obstruido rápidamente si no se dan las circunstancias adecuadas para su regeneración. En los vehículos que solo se utilizan para la conducción en ciclo urbano local, no se realizará la regeneración, lo que provocará que el filtro se bloquee.
Cuando el uso del vehículo cumple alguna de las condiciones siguientes:
- Conducción de distancias cortas.
- Ralentí prolongado del motor.
- Encendido y apagado frecuentes del motor.
- Aceleración y deceleración con mucha frecuencia.
Otro de los puntos que puede provocar una avería del filtro de partículas es la entrada y salida del dispositivo. Partículas más grandes pueden no llegar a fijarse en las paredes porosas del propio filtro, bloqueando la entrada al mismo y provocando, igualmente, un fallo en el sistema.
El objetivo del filtro de partículas es recoger las partículas finas en una estructura recubierta de una fina capa de metales raros, denominada monolito. Con el tiempo, estas partículas aumentan de volumen y pueden obstruir la estructura de panal que compone el monolito en el interior del filtro de partículas.
Regeneración del filtro de partículas
La regeneración es un proceso de autolimpieza que lleva a cabo el vehículo y que sirve para eliminar todo el hollín, la carbonilla y el resto de impurezas que nuestro motor genera durante la combustión.
El sistema de autolimpieza o regeneración del filtro de partículas tiene una duración de entre 15 y 30 minutos. Consiste en la eliminación del excedente de partículas acumuladas en las paredes porosas del dispositivo a través de altas temperaturas que superan los 550ºC.
Sin embargo, para que se produzca la regeneración, el vehículo debe estar lo suficientemente caliente como para alcanzar casi 600 ºC en el interior del filtro de partículas. Sin esto, los ciclos de regeneración del FAP no pueden comenzar.
La regeneración automática eleva la temperatura de escape para eliminar las partículas de hollín. Durante la limpieza, las partículas de hollín se convierten en gases inofensivos. Una vez limpio, el filtro de partículas Diesel estará listo para seguir reteniendo partículas nocivas Diesel.
Regeneración pasiva
La regeneración pasiva se produce al conducir un vehículo, cuando la temperatura de los gases de escape es lo suficientemente alta como para quemar el hollín a medida que pasa por el filtro.
Regeneración activa
La regeneración activa está controlada por la gestión del motor y se produce cuando la carga de hollín es superior al 45 %. Tiene lugar normalmente cuando el vehículo circula a más de 70 km/h a una velocidad constante durante más de 10 minutos.
Durante la regeneración activa, el sistema de gestión del motor introduce más combustible en este para aumentar la temperatura de los gases de escape y, así, quemar el hollín presente en el filtro de partículas.
Para que se produzca la regeneración activa es imprescindible que el vehículo disponga de más de un cuarto de depósito de combustible, sino el mecanismo no se activará.
Regeneración forzada
La regeneración forzada se realiza mediante un equipo de diagnóstico donde el técnico instruye al vehículo para que regenere el filtro. En la mayoría de los casos, este proceso puede realizarse estando el vehículo parado, sin embargo, algunos modelos necesitan de la conducción en carretera para llevarse a cabo.
Hay muchas razones por la que los vehículos no pueden auto-limpiar el filtro de partículas estando en movimiento. Estas pueden variar desde un bajo nivel de combustible, hasta un sensor o falla de un componente.
Si la carga de hollín es alta y el filtro requiere una limpieza manual, siempre se debe encontrar la razón para restablecer el funcionamiento correcto del sistema. La comprobación del funcionamiento del sensor de presión es fundamental a la hora de realizar cualquier limpieza del filtro de partículas.
Cómo saber si el filtro de partículas está obstruido
Cuando se produzca un exceso de impurezas en el filtro de nuestro vehículo se encenderá el testigo en el cuadro de luces. Es una situación a la que tenemos que evitar llegar y para ello debemos estar atentos a las señales que nos envía nuestro coche al empezar a saturarse el sistema de filtrado.
La pérdida de potencia del motor es la principal llamada de socorro que nos está mandando nuestro automóvil. La cantidad de partículas acumuladas en el dispositivo ahoga a nuestro coche al tratar de adelantar o subir una pendiente.
Además de los testigos, notarás que el coche consume más combustible de lo habitual y tiene menos respuesta al acelerar. Otros síntomas pueden aparecer de forma progresiva o simultánea.
- Pérdida de potencia: el motor ha perdido su capacidad de aceleración y recuperación.
- Encendido del testigo de emisiones: es el síntoma más frecuente.
- Modo degradado: el motor ya no entrega su potencia, da tirones y funciona en modo degradado debido a los atascos.
- Consumo excesivo de combustible: el consumo de combustible de su coche aumenta considerablemente.
- Expulsión de humo oscuro: puede aparecer humo oscuro a través del tubo de escape.
El testigo del filtro de partículas Diesel se ilumina o aparece un mensaje de información en la pantalla informativa cuando el filtro está saturado o cercano a estarlo. El testigo seguirá iluminado hasta que finalice el proceso de regeneración automática.
Señales de una obstrucción grave
El testigo de motor o el muelle parpadeando indican que el sistema ha intentado regenerar varias veces sin éxito. El aumento del nivel de aceite es el síntoma más crítico.
Si las regeneraciones fallan, el exceso de gasoil inyectado acaba bajando al cárter, diluyendo el aceite y poniendo en riesgo la lubricación del motor. Si su nivel de aceite está por encima del máximo, entonces se debe realizar un cambio de aceite y filtro.
El sistema puede desactivar el Start-Stop para impedir que el motor se apague e intentar acumular temperatura. Si escuchas los ventiladores a máxima potencia al apagar el coche, significa que has interrumpido una regeneración en curso.
El sistema activa los ventiladores para enfriar el vano motor tras alcanzar temperaturas extremas. Si esto te ocurre a menudo en invierno, recuerda que el frío afecta a cuánto tarda tu coche en alcanzar la temperatura óptima.
Cómo limpiar el filtro de partículas conduciendo
Si tu coche aún no ha entrado en modo protección, estás a tiempo de realizar una regeneración pasiva. El objetivo es elevar la temperatura de los gases de escape por encima de los 600°C para que el hollín acumulado en el filtro se incinere y sea expulsado.
La autopista es ideal para este ejercicio, pero las carreteras sencillas también sirven. Para realizar la regeneración, sigue estos pasos:
- Sal a una vía rápida: busca una autopista o autovía donde puedas mantener una velocidad constante.
- Calienta el motor: la regeneración debe realizarse con el motor a temperatura de funcionamiento.
- Sube las revoluciones: conduce manteniendo el motor entre 2.500 y 3.000 rpm.
- Selecciona una marcha adecuada: lo habitual es circular en 4ª o 5ª marcha.
- Mantén el ritmo: debes circular así durante al menos 20 o 30 kilómetros sin interrupciones.
- No detengas el motor: evita que las revoluciones bajen durante el trayecto para que el filtro no se enfríe y el proceso no se aborte.
Para ello debemos circular con un régimen de revoluciones por encima de las 2500 durante el tiempo anteriormente citado. Estos requisitos obligan a salir a carretera para que se produzca, de ahí que la gran mayoría de averías vengan durante la circulación interurbana.
También es posible mantener el motor a un mínimo de 3.000 rpm. Si su coche tiene caja de cambios automática, cambia de marcha en modo manual, aumentando el número de revoluciones.
No es necesario llegar hasta el limitador de revoluciones, ya que no servirá de nada. Lo que realmente limpia el filtro de partículas es el caudal de aire caliente y la temperatura sostenida, no la velocidad del vehículo.
El proceso más eficaz se produce al conducir el vehículo a una velocidad constante de 48 km/h o superior durante aproximadamente 20 minutos. La frecuencia y la duración del proceso de regeneración varían según la forma de conducir el vehículo, la temperatura del aire exterior y la altitud.
Una vez que el sensor de presión diferencial detecta que los gases fluyen libremente porque el “tapón” de hollín ha desaparecido, enviará la señal a la centralita para apagar el testigo.
Cuántos kilómetros hay que hacer
Entre 20 y 30 kilómetros constantes. Es vital no detener el motor ni dejar que las revoluciones bajen de 2.500 rpm durante este trayecto para evitar que el filtro se enfríe y el proceso se aborte.
El sistema se regenera de forma automática cada 1.000 km aproximadamente, pero si no es suficiente, debes salir a la carretera y circular durante unos 20 minutos con el motor revolucionado entre las 2.000 rpm y 2.500 rpm.
La frecuencia varía entre 160 km y 500 km y cada proceso de regeneración dura entre 10 y 20 minutos. Por término medio, el hollín se destruye una vez cada 2 ó 3 semanas, y el proceso dura sólo de 3 a 5 minutos.
Estas diferencias dependen de la forma de conducir el vehículo, la temperatura del aire exterior, la altitud y las condiciones de funcionamiento del motor.
Qué ocurre durante la regeneración
Durante el proceso de regeneración puede que escuches cambios en el sonido del escape o del motor. Durante la regeneración a baja velocidad o con el motor a ralentí, podrías percibir un olor a metal caliente o el sonido de un clic metálico.
Esto se debe a las altas temperaturas que se alcanzan durante la regeneración. Esto es normal. También puede aumentar el consumo instantáneo de combustible y puede verse humo en el tubo de escape.
Si al aparcar notas que el ralentí está alto o los ventiladores suenan con fuerza, no apagues el motor. Da una vuelta más a la manzana; interrumpir este proceso es la causa número uno de averías en el FAP.
Si conduce el vehículo de una manera que permita una limpieza efectiva, puede aparecer un mensaje en la pantalla informativa que indica que la regeneración automática está en progreso.
Si no conduce el vehículo de una manera que permita una limpieza efectiva, puede aparecer un mensaje en la pantalla informativa que le indica que conduzca de una manera que permita la regeneración automática.
Regeneración manual del Ford Mondeo
Algunos Ford Mondeo permiten iniciar una regeneración manual desde la pantalla informativa. Esta función está pensada para vehículos que realizan muchos trayectos cortos, circulan frecuentemente a menos de 40 km/h o permanecen mucho tiempo al ralentí.
La regeneración manual permite iniciar manualmente la limpieza del filtro de partículas Diesel con el motor al ralentí. Solo puede iniciarse con el motor funcionando a una temperatura de funcionamiento normal mediante la pantalla informativa.
Preparación antes de iniciar la regeneración manual
Antes de iniciar la regeneración manual, haga lo siguiente:
- Estacione el vehículo fuera de cualquier estructura cerrada.
- Asegúrese de que la caja de cambios está en posición de estacionamiento (P) o punto muerto (N).
- Asegúrese de que el freno de mano esté conectado.
- Estacione el vehículo a un mínimo de 3 m de cualquier obstrucción o material que pueda combustionar o derretirse fácilmente, por ejemplo, papel, hojas, combustibles, plásticos u otro material orgánico seco.
- Asegúrese de que hay un mínimo de 12 L de combustible en el depósito de combustible.
- Compruebe el nivel de aceite.
- Compruebe el nivel de refrigerante del motor.
Inicio de la regeneración manual
Para iniciar la regeneración manual, desde el menú principal desplácese hasta:
| Mensaje | Acción |
|---|---|
| Ajustes | Pulse el botón OK o el botón de flecha derecha. |
| Filtro de escape lleno Limpiar pronto | Pulse el botón OK o el botón de flecha derecha. |
| Filtro escape en el límite Limpiar ahora | Pulse el botón OK o el botón de flecha derecha. |
| Filtro de escape sobrecargado Limpiar ahora | Pulse el botón OK o el botón de flecha derecha. |
Siga las indicaciones relativas a la posición del escape según sea necesario para iniciar la regeneración manual. Asegúrese de que entiende cada indicación.
La pantalla informativa confirma que la regeneración se ha iniciado y cuándo se ha completado. No puede utilizar la regeneración manual hasta que el porcentaje de carga del filtro de partículas Diesel haya alcanzado el 100 por cien.
El porcentaje de carga del filtro de partículas Diesel fluctúa al conducir debido a la regeneración automática. Cuando inicia la regeneración manual, la velocidad del motor aumenta a aproximadamente 2.000 - 2.500 rpm y aumenta la velocidad del ventilador de refrigeración.
La regeneración manual puede durar hasta 40 minutos. Cuando la regeneración manual se ha completado, la velocidad del motor y del ventilador de refrigeración vuelve al ralentí normal.
Durante el uso de la regeneración manual, puede que observe una ligera cantidad de humo blanco. Esto es normal. Si pisa algún pedal durante el proceso de regeneración manual, es posible que el motor se apague.
Para proteger el sistema de escape, es posible que no pueda volver a arrancar el motor durante 10 minutos. Si el testigo se ilumina, es posible que no pueda iniciar la regeneración manual.
Seguridad después de la regeneración manual
El sistema de escape se mantiene muy caliente durante varios minutos incluso después de haberse completado la regeneración. No vuelva a colocar el vehículo sobre hojas secas, hierba seca u otros materiales que puedan quemarse hasta que el sistema de escape haya tenido tiempo suficiente para enfriarse.
Puede interrumpir o cancelar la regeneración manual apagando el motor. También puede interrumpir o cancelar la regeneración manual pisando cualquier pedal.
En función de la cantidad de tiempo que haya permitido funcionar la regeneración manual, es posible que no haya habido suficiente tiempo para eliminar el hollín. Si apaga el motor durante la regeneración manual, notará una vibración del turbocompresor.
Esta es una consecuencia de apagar el motor Diesel durante la sobrealimentación del turbocompresor y se considera normal.
Cuándo no se debe intentar limpiar el filtro en carretera
Si notas que el coche ha entrado en “modo protección” y no te permite pasar de las 2.000 rpm, la limpieza en carretera ya no funcionará. En este estado, el coche limita el rendimiento para evitar que el exceso de presión rompa el turbo o los sensores.
Si el coche no pasa de 80 km/h o 2.000 rpm, el “Modo Protección” está activo porque la contrapresión es peligrosa. Forzarlo en carretera puede rajar el filtro o romper el turbo.
Si el testigo está en rojo o parpadea, para el motor. No sigas circulando. El filtro está colapsado y podrías provocar un incendio por exceso de temperatura o dañar el motor.
Si el filtro de partículas Diesel se llena por encima del límite de regeneración, el sistema desactiva la posibilidad de realizar la regeneración. Esto podría provocar daños que no cubre la garantía del vehículo.
Aditivos para limpiar el filtro de partículas
Los aditivos actúan como catalizadores químicos: su función principal es reducir la temperatura necesaria para quemar el hollín. Sin aditivo, el filtro necesita alcanzar los 600°C; con él, el hollín puede incinerarse a unos 450°C, facilitando la regeneración en trayectos urbanos o más cortos.
Puedes añadir un producto preparado para la limpieza del filtro al combustible. Estos aditivos elevan la temperatura del tubo de escape para que disuelva más fácilmente la suciedad del filtro.
Los aditivos también pueden ayudar a favorecer los ciclos al reducir ligeramente la temperatura necesaria para que se produzca la regeneración, optimizando así la vida útil de los dispositivos anticontaminación.
Tipos de aditivos y tratamientos
- Aditivo de depósito preventivo: se vierte directamente en el combustible y es ideal para coches que circulan mucho por ciudad, ya que ayuda a que el filtro se mantenga limpio durante más tiempo.
- Kit de limpieza directa profesional: se inyecta mediante espumas o líquidos directamente en el cuerpo del filtro a través del sensor de temperatura.
- Tratamiento aplicado al filtro: se aplica a través del tubo del sensor de presión o quitando un sensor de oxígeno o temperatura y aplicando el producto directamente al filtro.
Los aditivos son excelentes para eliminar el hollín, también llamado carbonilla blanda, pero son totalmente inútiles contra las cenizas. Las cenizas son residuos metálicos incombustibles que provienen del aceite motor.
Si tu coche tiene más de 200.000 km y el filtro está saturado de ceniza, ningún aditivo lo arreglará; en ese caso, solo queda la limpieza profesional por ultrasonidos o el reemplazo.
El mejor aditivo es aquel que utiliza tecnología de nanopartículas de óxido de cerio o hierro, que ayudan a quemar la carbonilla a menor temperatura. Sin embargo, para que sea efectivo, es fundamental que el sistema de inyección esté limpio.
Siempre siga las instrucciones cuando use un aditivo de limpieza DPF.
Limpieza manual y profesional del filtro
Si la carga de hollín se vuelve demasiado grande, entonces se podrá producir una falla en el vehículo que impedirá la regeneración durante la conducción y esto debe investigarse y corregirse.
En estos casos, el DPF deberá limpiarse manualmente agregando un tratamiento de limpieza directamente al DPF para aflojar y disolver el hollín y permitir que pase a través del filtro.
Esto se hace aplicando el producto a través del tubo del sensor de presión o quitando un sensor de oxígeno o temperatura y aplicando el producto directamente al filtro.
Cuando la carga de hollín es demasiado alta, deberás realizar una limpieza manual. Permita que el producto penetre en el FDP y luego haga funcionar el motor para mover el hollín a través del DPF, limpiando el componente y restaurando la operación.
Regeneración forzada con diagnosis
La máquina de diagnosis puede limpiar el filtro. A través de un tratamiento térmico, la máquina de diagnosis va a controlar todos los parámetros del coche que intervienen en la regeneración del filtro de partículas.
Si el motor está frío, empezará poniéndolo a 2.000 rpm hasta que alcance la temperatura de trabajo óptima, que es de 90ºC. Cuando esto ocurre, eleva las revoluciones del motor para generar más calor durante el tiempo necesario hasta que la máquina entienda que el filtro ya no está obstruido con hollín.
Esta limpieza puede realizarse sin desmontar el filtro, aunque debe efectuarse con el equipo adecuado y comprobando previamente sensores, temperaturas, presión diferencial y estado del motor.
Limpieza por ultrasonidos
En la limpieza por ultrasonidos es necesario desmontar el filtro. Una máquina de ultrasonidos hace vibrar el propio filtro para limpiar sus componentes y el resultado es bastante bueno.
La limpieza por ultrasonidos se ha consolidado como la opción más inteligente para filtros con mucho kilometraje, ya que es la única capaz de extraer las cenizas que los aditivos y las regeneraciones no pueden quemar.
Limpieza mediante detergente
Sumergir el filtro de partículas en detergente debería ser la última opción. Es recomendable cuando la máquina de diagnosis no puede limpiar el filtro.
Esto ocurre cuando la saturación del filtro está a un 96% o más. Aquí no va a quedar otra que desmontar el filtro y sumergirlo en detergente durante una hora, luego lavarlo con agua a presión y, por último, secarlo bien para luego volver a unirlo al coche.
Coste aproximado de las soluciones
| Método | Coste aprox. | Tiempo en taller | Eficacia |
|---|---|---|---|
| Regeneración forzada | 60€ - 100€ | 1 hora | Baja: Solo quema el hollín reciente. |
| Limpieza química | 150€ - 220€ | 3-4 horas | Media: Desincrusta carbonilla persistente. |
| Limpieza ultrasonidos | 250€ - 450€ | 24-48 horas | Muy Alta: Elimina hollín y cenizas metálicas. |
| Filtro nuevo (Recambio) | +900€ | Variable | Total: Recuperas el estado de fábrica. |
El precio de limpiar el filtro de partículas oscila entre los 150€ de una limpieza química y los 450€ de una limpieza profesional por ultrasonidos.
Optar por la limpieza profesional supone un ahorro de hasta el 70% frente al coste de instalar un filtro nuevo, que suele superar los 900€ dependiendo del modelo de coche.
Riesgos de circular con el filtro obstruido
Muchos conductores cometen el error de ignorar el testigo esperando que “se apague solo”. Sin embargo, circular con el filtro de partículas diésel obstruido es una de las decisiones más caras que puedes tomar.
No es solo un problema de emisiones; es una amenaza directa para la mecánica de tu coche. El filtro obstruido genera una contrapresión extrema en el escape.
Los gases calientes no pueden salir y retornan hacia el turbo, elevando la temperatura hasta que el aceite de lubricación se carboniza, “cocinando” el eje del turbo y provocando su rotura.
Si el coche intenta regenerar constantemente sin éxito, el gasoil sobrante acaba en el cárter. Cuando el nivel de aceite sube demasiado por la mezcla con combustible, el motor puede empezar a alimentarse de ese “aceite diluido”, revolucionándose al máximo sin control hasta que el motor se destruye por completo.
Si no realizas la limpieza de filtro de partículas, el coche entrará en modo de emergencia, el consumo de combustible se disparará y acabarás sufriendo averías graves en el turbo o el motor.
Importancia del aceite y del mantenimiento
El mantenimiento del motor juega un papel fundamental ya que es el gran generador del hollín y la carbonilla que va a parar al filtro.
La especificación correcta del aceite cuando se realiza el mantenimiento de un vehículo, es fundamental para la vida útil y la eficiencia del filtro de partículas diésel y se deben utilizar aceites con bajo contenido de SAPS, es decir, cenizas sulfatadas, fósforo y azufre.
Un aceite inadecuado genera cenizas incombustibles que saturan el filtro permanentemente. Utilizar un aceite de alta calidad y realizar el cambio de aceite y filtros según el fabricante es la mejor garantía para alargar la vida del FAP.
El uso de productos como aceites y lubricantes de motor bajos en azufres, fósforo y cenizas ayudará a la prevención, otorgando un mayor tiempo de vida útil al motor y al resto de componentes como es el dispositivo de filtrado.
También se requieren controles de aceite frecuentes, ya que se ha detectado dilución de aceite en algunos vehículos equipados con DPF. Aquí es donde el combustible diésel ingresa al motor durante la regeneración y aumenta el nivel de aceite.
Es fundamental que los sistemas de combustible y aceite se mantengan limpios para que se produzca una regeneración correcta. Inyectores sucios impedirán una combustión eficiente y no se alcanzará el aumento de temperatura necesario para regenerar el DPF.
Cómo evitar que el filtro vuelva a obstruirse
Si nuestro uso diario del coche se basa en circulación lenta por cualquier tipo de población debemos ser conscientes de que estamos creando un mayor número de impurezas que van a parar al filtro directamente.
Para evitar daños innecesarios, cada 1.000 kilómetros debemos salir a carretera para quemar todo el exceso de partículas acumuladas en el filtro.
Al menos una vez al mes, sal a la autopista y circula durante 20 minutos por encima de las 2.500 rpm. Esto forzará una limpieza natural antes de que salte el testigo.
Esta operación debe repetirse con regularidad, idealmente una vez cada quince días.
- Evita los trayectos urbanos muy cortos cuando sea posible.
- Evita mantener el motor al ralentí durante mucho tiempo.
- Respeta los ciclos de regeneración y no apagues el motor si el ralentí está elevado o los ventiladores funcionan con intensidad.
- Utiliza aceite Low SAPS específico para vehículos con FAP.
- Vigila el nivel de aceite y actúa si supera el máximo.
- Mantén limpio el sistema de inyección para facilitar una combustión eficiente.
- Vigila el nivel de combustible, porque muchos coches no inician la regeneración si el depósito está en reserva.
Para evitar dañar el filtro de partículas Diesel, no arranque el motor durante más de 10 segundos cada vez. No se debe arrancar el vehículo empujándolo o remolcándolo.
Utilice cables de puenteo. No desconecte el encendido mientras el vehículo está en movimiento. No ignore los testigos ni los mensajes informativos relacionados con la limpieza y la regeneración del sistema de escape.
El sistema de diagnosis de a bordo controla el sistema de control de emisiones. Si alguno de los testigos relacionados con el sistema de emisiones se ilumina, el sistema de diagnosis de a bordo ha detectado una avería en el sistema de control de emisiones.
Cuándo acudir a un taller
Si la potencia de nuestro coche ha bajado y al forzar la regeneración del filtro de partículas no mejora el rendimiento, lo más sencillo es acudir a un taller para realizar una diagnosis.
Si el aviso persiste tras salir a carretera, es necesario comprobar los códigos de avería, la presión diferencial, los sensores de temperatura, el nivel de saturación y el estado del aceite.
Si el filtro está permanentemente dañado, es decir, obstruido, tendrá que ser sustituido. En caso de duda, un taller puede comprobar si el dispositivo anticontaminación está dañado o no.
Si el testigo de agua en combustible permanece iluminado, el motor podría detenerse sin previo aviso. Haga revisar el vehículo lo antes posible.
Filtro de partículas e inspección técnica
Las inspecciones técnicas detectan filtros perforados o anulados mediante la lectura del puerto OBD y las pruebas de opacidad. Circular así puede resultar en una ITV desfavorable y posibles multas ambientales.
Una limpieza correcta restablece los valores de opacidad exigidos. Es posible pasar la ITV con el filtro recién limpio siempre que la limpieza haya sido profesional y no se haya vaciado o perforado la estructura interna del filtro.
Además, iniciar un ciclo de regeneración antes de pasar la inspección técnica es una buena manera de asegurarse unos buenos resultados antes de la prueba anticontaminación.

Avería Filtro partículas Solución
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