Si la piscina pierde más agua cuando la depuradora está funcionando, la avería puede encontrarse en la impulsión, el filtro, la bomba o alguna tubería sometida a presión. Si la pérdida aumenta cuando el sistema está apagado, puede estar relacionada con la aspiración, el sumidero o una fuga por gravedad.
Para comprobarlo, primero hay que descartar la evaporación mediante la prueba del cubo y después comparar la pérdida de agua con la depuradora encendida y apagada. Esta observación permite orientar la detección hacia el circuito de depuración, el vaso de la piscina o alguno de sus accesorios.
Señales que indican una posible fuga
Una piscina que pierde agua puede convertirse en un problema importante si no se identifica a tiempo. Muchas fugas comienzan de forma casi imperceptible, con una pequeña bajada del nivel, un consumo mayor de agua o la necesidad de rellenar con más frecuencia. Sin embargo, cuando el problema avanza, puede provocar daños en el vaso, las tuberías, el terreno y los equipos de depuración.
La señal más evidente de una posible fuga de piscina es una reducción continua del nivel. Si es necesario añadir agua cada pocos días, incluso cuando la piscina apenas se utiliza, conviene investigar la causa. No obstante, una bajada rápida y estable suele indicar que existe una pérdida superior a la normal.
La aparición de humedad persistente, charcos o terreno reblandecido alrededor de la piscina puede indicar una pérdida. También deben revisarse las paredes y el suelo del cuarto de depuración. Una unión que gotea, una válvula deteriorada o el cierre de una bomba pueden provocar pequeñas pérdidas continuas.
Una pérdida pequeña puede pasar desapercibida visualmente, pero reflejarse en el consumo. Si la factura de agua aumenta sin que exista una razón clara, puede deberse al llenado frecuente de la piscina. Además del coste económico, perder agua implica desperdiciar productos químicos y energía, ya que cada reposición modifica el equilibrio del agua y obliga a ajustar nuevamente sus parámetros.
Evaporación o fuga: cómo distinguirlas
No todas las pérdidas de agua significan que exista una avería. Durante los meses más calurosos, la evaporación, el viento y el uso frecuente pueden reducir el nivel. La evaporación diaria puede variar entre 2 y 7 milímetros, dependiendo del clima y la época del año.
Altas temperaturas: aumentan la evaporación.
Humedad baja: favorece una mayor pérdida de agua.
Viento constante: acelera la evaporación del agua.
Dependiendo del calor y la exposición solar, una piscina puede perder entre 2 y 5 cm por semana por evaporación, especialmente en verano. Sin embargo, si una piscina pierde más de 1 cm al día, especialmente en invierno o cuando no se usa, es muy probable que exista una fuga que debe localizarse y repararse cuanto antes.
La prueba del cubo
La conocida prueba del cubo consiste en llenar un recipiente con agua de la piscina y colocarlo sobre un escalón, de manera que quede parcialmente sumergido. Se marca el nivel del agua dentro del cubo y también el nivel exterior. Después de unas 24 horas, se comparan ambas bajadas.
Para obtener un resultado más fiable, conviene realizar la prueba sin baño, sin rellenar la piscina y evitando días con lluvia. También puede repetirse una vez con la depuración encendida y otra con el sistema apagado.
- Si el nivel del recipiente y la piscina bajan igual, es evaporación.
- Si el nivel de la piscina ha descendido más que el del recipiente, es probable que exista una fuga.
Cómo comprobar si la fuga está en la depuradora
Una de las señales más claras es la presencia de agua alrededor del equipo de filtración. También puede haber pequeñas pérdidas visibles en tuberías o un funcionamiento irregular del sistema. Si el nivel de agua baja sin motivo aparente, es importante revisar esta zona junto con otros puntos críticos como el skimmer o las tuberías.
La depuradora es el corazón del sistema de filtración, y cualquier problema en sus componentes puede generar pérdidas de agua. Las fugas suelen aparecer en conexiones, válvulas o juntas que con el tiempo se deterioran. También es bastante común que los problemas aparezcan por un mal mantenimiento o por el desgaste natural de los materiales.
Comparación con la depuradora encendida y apagada
Mide la bajada de agua con la depuradora apagada durante 24 horas y luego con la depuradora encendida otras 24. Si pierde más cuando funciona, el problema suele estar en tuberías, conexiones o válvulas; si pierde igual, suele estar en el vaso o en algún accesorio empotrado.
Si la piscina pierde más agua cuando la depuradora está funcionando, la avería puede encontrarse en la impulsión, el filtro, la bomba o alguna tubería sometida a presión. Si la pérdida aumenta cuando el sistema está apagado, puede estar relacionada con la aspiración, el sumidero o una fuga por gravedad.
Observación del nivel de agua
También es importante observar si el nivel se detiene en un punto concreto. Cuando el agua deja de bajar justo por debajo del skimmer, una boquilla o un foco, puede señalar que la fuga se encuentra en ese elemento o en una conexión próxima.
Deja que el nivel baje, controlándolo, hasta que llegue a un punto en el que deje de descender. Ese nivel suele coincidir con la zona de la fuga, por lo que es una forma muy rápida de saber hacia dónde mirar.
Revisión del equipo de depuración
En la caseta, revisa la bomba, el filtro, las válvulas y todas las uniones. ¿Hay goteos o charcos?
La bomba, el filtro, la válvula selectora, las uniones y los sistemas de dosificación deben revisarse con la instalación en funcionamiento y detenida. Un pequeño goteo continuo puede representar una cantidad considerable de agua al cabo de varios días.
Es común detectar un pequeño charco bajo el motor. Generalmente, esto se debe al desgaste del cierre mecánico, una pieza que evita que el agua pase de la parte hidráulica a la eléctrica. Ignorar este goteo acabará por corroer los rodamientos y estropear el bobinado del motor.
Presión del filtro
Si el manómetro del filtro marca una presión baja o fluctuante, podría haber un problema en el circuito.
El manómetro del filtro es el “termómetro” de su piscina.
- Presión alta. El filtro está sucio y necesita un lavado de arenas.
- Presión baja. Hay una obstrucción en los skimmers o en la tubería de aspiración que dificulta que el agua llegue con fuerza a la bomba.
Una presión anormal no demuestra por sí sola que exista una fuga, pero ayuda a identificar un funcionamiento irregular del circuito de depuración y señala la necesidad de revisar filtros, conexiones, válvulas y tuberías.
Aire en el circuito
Cuando entra aire en el circuito de aspiración, pueden aparecer burbujas en las boquillas de impulsión, ruido en la bomba o dificultad para mantener el cebado. Este síntoma no siempre significa que exista una tubería rota.
También puede deberse a un nivel de agua bajo, una tapa de prefiltro mal cerrada o una junta deteriorada. Si el aire persiste, la bomba puede trabajar en seco y quemar el motor. Sin embargo, si el problema continúa después de revisar estos puntos, conviene realizar una comprobación profesional del circuito.
Puntos concretos del circuito donde puede estar la fuga
Bomba y prefiltro
Revisa la bomba, la tapa del prefiltro, la cesta, el cierre mecánico y las uniones de entrada y salida. Una junta reseca, una tapa mal cerrada o un cierre mecánico desgastado pueden permitir la salida de agua o la entrada de aire.
Si observas que por las boquillas de impulsión salen burbujas de aire de forma constante, existe una entrada de aire en la aspiración. Esto suele deberse a una junta del prefiltro reseca o a una fisura en las tuberías.
Filtro y válvula selectora
La válvula selectora puede perder agua si no cierra correctamente o si sus juntas internas están deterioradas. También deben revisarse las conexiones del filtro y la línea de desagüe, especialmente si el agua desaparece durante el funcionamiento o después de realizar lavados.
Válvula selectora o filtros: pérdidas en la posición de lavado o vaciado.
Si la pérdida se produce durante la depuración, conviene comprobar la posición de la válvula selectora, las conexiones del filtro y la tubería de desagüe. Si el agua sale hacia el desagüe sin que deba hacerlo, la válvula puede no estar cerrando correctamente.
Tuberías de impulsión
Las tuberías del sistema de depuración pueden presentar fugas en el circuito de retorno o en las conexiones próximas a las boquillas. Si la piscina pierde más agua cuando la depuradora está funcionando, la presión de impulsión puede estar forzando la salida por una rotura o unión defectuosa.
Si el nivel baja más cuando depura y no encuentras el problema en el vaso, es muy probable que la fuga esté en tuberías enterradas. Suele ir acompañada de humedad cerca del terreno, zonas blandas o una bajada diaria más notable.
Tuberías de aspiración
Una fuga en la aspiración puede provocar entrada de aire, burbujas en los retornos, pérdida de cebado y ruidos en la bomba. El problema puede encontrarse en las conducciones del skimmer, del sumidero o de la barredera.
Si la pérdida aumenta cuando el sistema está apagado, puede estar relacionada con la aspiración, el sumidero o una fuga por gravedad. En este caso, conviene aislar las diferentes líneas para comprobar cuál mantiene o pierde el agua.
Skimmer, boquillas y foco
El skimmer suele ser el origen número uno de fugas, especialmente en piscinas con años. La pérdida suele venir por pequeñas fisuras en la carcasa, juntas resecas o un mal sellado entre el skimmer y el vaso.
Las boquillas de impulsión y aspiración atraviesan el revestimiento, por lo que una junta envejecida, un sellado deteriorado o una fuga en la tubería próxima pueden provocar pérdidas. El foco subacuático también es un punto crítico porque el pasamuros y el conducto del cable pueden perder estanqueidad con el tiempo.
Las boquillas de impulsión y los nichos de iluminación atraviesan el revestimiento, por lo que deben mantener un cierre estanco. Una junta vieja, una fisura próxima o una conexión defectuosa pueden provocar pérdidas.
| Zona de parada del agua | Posible fuga | Orientación |
|---|---|---|
| En la boca del skimmer | Piscina pierde agua por skimmer | Solución: sellar con masilla acuática o sustituir la pieza. |
| En la boquilla de la barredera | La piscina pierde agua por el fondo o la tubería de barredera. | Solución: usar tapones de presión para localizar y aislar la fuga. |
| No coincide con boquillas | Si baja al encender el motor, la fuga de agua en la piscina está en la impulsión. | Revisa válvula selectora y conexiones. |
Pruebas caseras para orientar la localización
Prueba con la depuradora detenida
Lleva el nivel de agua a la mitad del skimmer. Apaga el motor y desconecta la depuradora. Añade cloro en polvo para evitar deterioro del agua. Cierra todas las válvulas: skimmer, fondo y barredera. Pon la válvula selectora en “cerrado”. Marca el nivel del agua y revisa durante 24h.
Esta prueba permite observar el comportamiento del vaso sin el movimiento y la presión generados por la depuradora. Si el nivel continúa bajando con el circuito aislado, la pérdida puede estar en el vaso, en un accesorio empotrado o en una línea que no haya quedado completamente aislada.
Prueba de colorante
La prueba con colorante se utiliza para comprobar si el agua es absorbida por una grieta, una junta o un accesorio. Con la depuradora apagada y el agua en reposo, se aplica una pequeña cantidad de colorante cerca del punto sospechoso.
Si el colorante se desplaza hacia una abertura, existe una corriente provocada por la pérdida de agua. Este método resulta útil para revisar focos, skimmers, boquillas y pequeñas fisuras visibles.
Aplica colorante cerca de las grietas y observa si es absorbido.
Pruebas profesionales para localizar fugas ocultas
Cuando las comprobaciones iniciales indican que existe una pérdida, es necesario localizarla con precisión. El método utilizado depende del tipo de piscina, los síntomas y la zona sospechosa.
Prueba de estanqueidad
La prueba de estanqueidad de piscina permite comprobar si el vaso o el circuito mantienen el agua sin pérdidas. Puede aplicarse al conjunto de la instalación o por zonas, aislando diferentes elementos.
En las tuberías, se cierran circuitos y se someten a una presión controlada. Si la presión desciende, existe una pérdida en ese tramo. Una buena prueba de estanqueidad en piscinas evita levantar pavimentos o excavar sin saber dónde está la avería.
Prueba de presión en tuberías
Para comprobar las tuberías enterradas, se taponan los extremos del circuito y se introduce agua o aire a presión de forma controlada. El técnico observa si la presión se mantiene. Cuando cae, el tramo no es estanco.
Posteriormente pueden utilizarse otros sistemas para delimitar el punto exacto de la fuga. Esta prueba debe realizarse con equipos adecuados y teniendo en cuenta el tipo, la antigüedad y la resistencia de las tuberías.
Detección acústica
En determinados casos, el sonido generado por el agua o el aire al escapar permite localizar una rotura. Los equipos de detección acústica amplifican las vibraciones y ayudan a identificar el punto de pérdida bajo el suelo o alrededor del vaso.
Su eficacia depende del terreno, la profundidad de la tubería y el nivel de ruido ambiental. Por eso, suele combinarse con pruebas de presión y otras técnicas de localización.
Gas trazador y cámaras
El gas trazador es otro método utilizado para detectar fugas en tuberías enterradas. Se introduce una mezcla de gas segura en el circuito aislado y se emplea un detector para localizar el punto por el que sale hacia la superficie.
Este sistema puede ser especialmente útil cuando la fuga es pequeña o se encuentra bajo pavimentos donde otras técnicas ofrecen resultados menos claros. Los profesionales también usan herramientas especiales como cámaras subacuáticas o aparatos que detectan el sonido de las fugas.
Cómo reparar una fuga en el circuito de depuración
Una vez localizada la pérdida, la reparación debe adaptarse al origen. No existe una solución única para todos los casos.
Juntas y conexiones
Cuando el problema se encuentra en una junta o unión, puede bastar con retirar el material deteriorado, preparar correctamente la superficie y aplicar un sellado compatible con el agua y el soporte. El producto utilizado debe ser específico para piscinas y resistir la presión, los productos químicos y los cambios de temperatura.
En algunos casos, la solución puede ser tan sencilla como sustituir una junta o ajustar una conexión. Sin embargo, cuando el problema es más grave, puede ser necesario realizar una reparación más completa del sistema.
Accesorios dañados
Si un skimmer, una boquilla, una válvula o una conexión está agrietada, el sellado temporal puede no ser suficiente. Sustituir el elemento evita que la avería reaparezca y permite renovar las juntas asociadas.
Tuberías dañadas
Las roturas en tuberías pueden resolverse sustituyendo el tramo afectado o mediante técnicas específicas, dependiendo del acceso y del tipo de conducción. El objetivo es reparar la pérdida sin realizar una obra mayor de la necesaria.
Los problemas en tuberías o en el sistema de filtración deben revisarse con especial cuidado. La localización precisa reduce la obra necesaria y permite abrir únicamente la zona afectada.
Microfugas
Para esas pequeñas fugas que son difíciles de ver, existen selladores líquidos que permiten reparar microfugas en la piscina sin vaciarla. Sus partículas buscan la fuga y, al contacto con ella, se sellan automáticamente.
Estos productos pueden ser adecuados para pequeñas grietas y porosidades, pero no sustituyen la reparación de una tubería rota, una válvula deteriorada, un accesorio agrietado o un daño estructural del vaso.
Cuándo llamar a un profesional
Conviene llamar a un especialista si la piscina pierde más de 2 cm al día, si no consigues localizar el origen con pruebas caseras o si sospechas que el problema está en tuberías enterradas.
También es recomendable si ves humedad en el terreno, zonas blandas alrededor de la piscina o crees que puede haber riesgo de daños estructurales. En estos casos, lo más rentable suele ser localizar la fuga con equipos profesionales y repararla una sola vez, en lugar de aplicar parches sin resultado.
Una fuga pequeña no suele desaparecer por sí sola. Al contrario, la circulación de agua puede erosionar materiales, afectar al terreno y aumentar el tamaño de la avería. Además, el rellenado frecuente altera el pH, la alcalinidad y la concentración de desinfectante.
Cómo prevenir fugas en la depuradora
Un mantenimiento adecuado es clave para evitar este tipo de averías. Revisar periódicamente el sistema de filtración y actuar ante los primeros síntomas puede evitar problemas mayores.
Controlar periódicamente el nivel. Marcar una referencia y observar la bajada semanal ayuda a identificar cambios. Una pérdida que aparece de forma repentina suele estar relacionada con una avería reciente.
Revisar juntas y accesorios. Los skimmers, focos, boquillas y uniones deben comprobarse especialmente al inicio de la temporada. Sustituir una junta envejecida es más sencillo que reparar los daños posteriores.
Mantener el equipo técnico en buen estado. Las bombas, filtros y válvulas necesitan limpieza, revisión y sustitución de piezas cuando corresponda. Un equipo mal mantenido puede generar fugas, aire en el circuito o presiones inadecuadas.
Evitar reparaciones improvisadas. Los productos genéricos o los sellados mal aplicados pueden ocultar temporalmente el problema sin resolverlo. Una reparación profesional parte de una localización precisa y utiliza materiales compatibles con cada superficie.

Cómo Detectar Fugas de Agua en tu Piscina 💦 | ¿Por qué la piscina pierde agua?
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